El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, afirmó el lunes que Rusia y Ucrania mantendrán nuevas conversaciones de paz el miércoles, después de dos anteriores rondas de negociación en Estambul sin grandes resultados para poner fin a la guerra.
“Comenté con (el secretario del Consejo de Seguridad ucraniano) Rustem Umerov los preparativos para un intercambio y una nueva reunión en Turquía con la parte rusa. Umerov dijo que la reunión está prevista para el miércoles”, declaró Zelenski en su discurso diario difundido en redes sociales.
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Las dos anteriores reuniones celebradas entre Moscú y Kiev no lograron avances hacia un alto el fuego, pero se saldaron con acuerdos para el intercambio de prisioneros y para devolver los cadáveres de soldados muertos.
Durante la última ronda de negociaciones en junio, Rusia esbozó una lista de duras exigencias, entre ellas que Ucrania ceda más territorio, rechace toda forma de apoyo militar occidental y la pertenencia a la OTAN.
Kiev las calificó de ultimatos inaceptables y cuestionó el sentido de seguir negociando si Moscú no está dispuesto a hacer concesiones.
Sin embargo, el Kremlin afirmó a principios de este mes que está dispuesto a continuar las conversaciones con Ucrania, después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, diera a Rusia 50 días para alcanzar un acuerdo de paz o enfrentarse a sanciones.
- Fuente: AFP
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El papa inicia en Uruguay una emotiva gira por Sudamérica tras su cirugía
El papa León XIV inició el viernes una gira cargada de emoción por Sudamérica, la región que contribuyó a forjar su sacerdocio, apenas tres semanas después de someterse a una operación de cáncer de pulmón.
El líder de la Iglesia católica, de 71 años, llegó a Uruguay y luego visitará Argentina y Perú durante 12 días, en uno de los viajes internacionales papales más intensos de las últimas décadas.
“Estoy muy contento de estar aquí”, dijo León XIV a los periodistas a bordo de su avión, entre ellos la AFP, antes de aterrizar en Montevideo. Su misión, aseguró, es llevar a estos países un “mensaje de esperanza en el mundo de hoy”.
El líder de los 1.400 millones de católicos del mundo afirmó que se encuentra “bastante en forma” tras la operación.
“Sé que algunas personas dudaban de que este viaje se llevara a cabo”, dijo. “Yo no tuve ninguna duda y estaba convencido de que este viaje tenía que seguir adelante”.
Los médicos le han dado luz verde para viajar, y el Vaticano señaló que no eran necesarias medidas médicas especiales más allá de la atención estándar en los viajes papales.
Cuando le preguntaron cómo había logrado recuperarse un tiempo para el viaje, respondió: “Fe en Dios, buenos médicos y una vida sana”.
“Uno de mis muchos hogares”
El primer papa nacido en Estados Unidos, que se ha enfrentado varias veces con el presidente estadounidense Donald Trump por la guerra en Medio Oriente, habló también sobre el voto en las elecciones legislativas de medio mandato esta semana en su país.
Su voto por correo hizo historia: todo indica que fue el primer papá que ha votado en una elección política.
“Estoy orgulloso de ser estadounidense y de ejercer el derecho” al voto, dijo.
El papa posee la ciudadanía peruana además de la estadounidense y pasó casi dos décadas en Perú como misionero, donde forjó un profundo vínculo con el continente.
Se refirió a Perú como “uno de mis muchos hogares” en sus declaraciones del viernes y dijo que espera con ilusión ver “cosas antiguas, cosas nuevas y sobre todo a la gente” allí.
Leo comienza su viaje en Uruguay, el país más laico de América Latina —y uno de los más ricos—, donde se ha desplegado un amplio dispositivo de seguridad, con unos 5.000 policías y 1.000 militares.
Recorrerá en automóvil la larga rambla de Montevideo frente al río de la Plata en un papamóvil hecho a medida, antes de reunirse con el presidente de izquierda Yamandú Orsi y recibir las llaves de la ciudad.
El cardenal Daniel Sturla, arzobispo de Montevideo, dijo a la AFP que hay “un interés generalizado en la visita del papa que va mucho más allá de los confines de la Iglesia católica”, y que las entradas para las misas en las dos ciudades del interior del país que visitará el fin de semana, Paysandú y Florida, se agotaron rápidamente.
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La nación liberal está en desacuerdo con la Iglesia en cuestiones como el matrimonio entre personas del mismo sexo, el aborto y la eutanasia —legalizada el año pasado—, y se espera que Leo haga un llamado a proteger la vida y los valores de la familia tradicional.
Uruguay tiene la tasa de suicidios más alta de América Latina y el papa podría hablar de salud mental, especialmente cuando visita el barrio Casavalle de Montevideo, conocido por sus elevados niveles de pobreza y violencia extrema.
“Simbolismo y emoción”
El papa viajará el domingo a Argentina, la patria de su predecesor, Francisco, quien engañó a muchos argentinos al no regresar de visita durante su pontificado.
El viaje de Leo es visto como una especie de doble regreso a casa, explicó a AFP el experto vaticanista radicado en Estados Unidos Christopher White.
“El primer papa latinoamericano de la historia, Francisco, nunca volvió a su país natal. Leo, ciudadano peruano, ahora recoge ese manto y ese legado”, dijo White, autor de un libro sobre el papa Leo.
El viernes, el papá dijo que iba a visitar Argentina “con gran alegría”, y añadió que era el país al que Francisco “no logró ir”.
El viaje por Sudamérica culmina en Perú, donde su llegada el miércoles será “un momento lleno de simbolismo y emoción”, afirmó León XIV.
Perú está atrapado en una fiebre papal. En Lima, los vendedores ofrecen camisetas y rosarios con su imagen, mientras que en las panaderías se vende pan Leo. Reclusas de una prisión femenina elaboran muñecos a su semana.
También se ha erigido una imponente estatua de Leo de 14 metros en la ciudad portuaria del Callao, que el papá tiene previsto visitar.
El viaje lo llevará en el mismo día a la antigua capital inca de Cusco a 3.400 metros de altura ya Pucallpa, en la selva amazónica.
Pero el papa también retomará su antigua vida como Robert Francis Prevost al cenar con sacerdotes de su antigua diócesis de Chiclayo, en la costa norte de Perú, o cuando haga una visita privada a una capilla que ayudó a reconstruir.
- Fuente: AFP
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Ucrania y Rusia denuncian ciberataques tras el vencimiento de una tregua en Jersón
Rusia afirmó que su aplicación de alertas de emergencia enfrentó el lunes un “ciberataque masivo”, poco después de que Ucrania reportara el hackeo de su sistema de aviso de ataques, en un aparente intercambio de golpes tras el vencimiento de una tregua en una ciudad de la región de Jersón. El Ministerio de Emergencias ruso dijo que piratas cibernéticos subieron “información falsa” en la aplicación, diseñada para alertar al público sobre ataques con drones y otras amenazas.
Previamente, Ucrania dijo tener sospechas de que su sistema de alerta aérea había sido hackeado luego de que su aplicación presentara una alerta falsa de amenaza de radiación. Los ciberataques ocurren después de que el domingo llegara a su fin la tregua más larga en la guerra en Ucrania, limitada a una ciudad de la región de Jersón.
La inusual pausa en más de cuatro años y medio de combates, iniciada el martes de madrugada, permitió el envío de una misión humanitaria a la ciudad de Oleshki, ocupada por Rusia desde 2022. “El alto el fuego, que estuvo vigente del 27 de octubre al 1 de noviembre, ha concluido”, declaró el defensor del Pueblo de Ucrania, Dmytro Lubinets. No obstante, se espera que el diálogo de paz entre Kiev y Moscú se reanude este mes con mediación estadounidense. Los acercamientos estuvieron paralizados desde el estallido en febrero de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.
El domingo, el presidente ucraniano Volodimir Zelenski afirmó que su país dejaría de bombardear las refinerías petroleras rusas —una demanda de su par estadounidense Donald Trump— si Washington le brinda a Kiev misiles interceptores Patriot. “Dijimos (a Washington) que, si quieren que no ataquemos las refinerías rusas, ellos no deben atacar nuestro sistema eléctrico. Otra alternativa, que nos den misiles Patriot”, declaró Zelenski a Fox News.
Duelo cibernético
El posible hackeo del sistema de alerta de ataques rusos fue denunciado el lunes por la Fuerza Aérea ucraniana. “La aplicación ‘Alerta Aérea’ probablemente haya sido hackeada. Actualmente, la información que difunde sobre los niveles de amenaza no se corresponde con la realidad”, declaró también el Centro Ucraniano de Lucha contra la Desinformación.
El Centro Ucraniano para Comunicaciones Estratégicas culpó a Rusia por el hackeo. Horas después fue Rusia la que denunció un ciberataque a su aplicación móvil que alerta de ataques ucranianos. “¡Atención! La aplicación móvil del Ministerio de Situaciones de Emergencia de Rusia fue objeto de un ciberataque masivo, lo que ha permitido a los atacantes enviar información falsa a la población”, anunció el ministerio en Telegram.
El conflicto, desencadenado en 2022 por la invasión rusa, ha devastado zonas del este y el sur de Ucrania, ha dejado cientos de miles de muertos y ha obligado a millones de personas a abandonar sus hogares. El alto el fuego que expiró este domingo en Oleshki fue acordado con la mediación de la primera dama estadounidense, Melania Trump, y permitió evacuaciones voluntarias hacia Ucrania o Rusia.
Un oficial militar ucraniano, que habló bajo condición de anonimato, aseguró que las fuerzas rusas desplegadas al otro lado del río Dniéper aprovecharon la tregua para concentrar nuevos efectivos, trasladar reservas de munición y recopilar información sobre las posiciones ucranianas mediante drones.
Ataques
Fuera de Jersón, los combates han continuado. Rusia afirmó este domingo que un dron impactó durante la noche contra una “empresa industrial” al este de Moscú. Medios ucranianos informaron de un ataque contra la refinería de petróleo de Kstovo, descrita como “una de las mayores refinerías de Rusia, productora de combustibles y lubricantes”.
Ucrania ha atacado repetidamente instalaciones petroleras y gasísticas de Rusia, alegando que son una respuesta legítima a los bombardeos contra sus infraestructuras energéticas. El presidente Trump presiona a Kiev para que cese estos ataques al considerar que contribuyen al aumento de los precios del diésel, aunque analistas atribuyen este encarecimiento a la guerra con Irán. Rusia controla actualmente alrededor de una quinta parte del territorio de su vecino.
Fuente: AFP.
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Últimas horas de una tregua excepcional en el sur de Ucrania tras días de desescalada
La tregua más larga en la guerra en Ucrania, negociada por la primera dama estadounidense, Melania Trump, y limitada a la región de Jersón, expira este domingo sin que ninguna de las partes anunciara una extensión.
La inusual pausa en más de cuatro años y medio de combates, iniciada el martes de madrugada, permitió una misión humanitaria a la ciudad de Oleshki, ocupada por Rusia desde 2022.
Ninguno de los beligerantes denunció violaciones del alto el fuego desde su entrada en vigor, en lo que un parlamentario ucraniano describió como la “mayor desescalada desde 2022”.
Para los habitantes de Jersón, que viven bajo el fuego cruzado de ambos bandos, el cese de hostilidades supuso un soplo de aire fresco.
“Tenemos que aprovechar este tiempo para hacer cosas”, declaró Volodimir Omeltchenko, un jardinero de 38 años, que está podando rosales de cara al invierno.
El conflicto, desencadenado en 2022 por la invasión rusa, ha devastado zonas del este y el sur de Ucrania, ha dejado cientos de miles de muertos y ha obligado a millones de personas a abandonar sus hogares.
Algunos de estos desplazados aprovecharon la tregua para volver a sus hogares en Jersón. En el caso de Yulia Mayfeld no lo hacía desde que hace cinco años huyó con sus hijos hacia la cercana región de Odesa.
“Ha pasado tanto tiempo, tanto tiempo”, dice con lágrimas en los ojos y una enorme sonrisa. “Vine solo para que los niños pudieran volver a sentir lo que es un hogar, esa sensación íntima de hogar, el lugar donde nacieron”, afirma.
Sus hijas gemelas Sofia y Victoria, de nueve años, “no recuerdan realmente cómo era”, explica. En cambio, su hijo Pavlo se acuerda de su último cumpleaños allí con sus amigos de la infancia.
“Echo muchísimo de menos esta ciudad”, asegura el niño de 11 años, que subió corriendo las escaleras hasta su habitación, todavía llena de juguetes.
El domingo, la familia tiene previsto volver a Odesa y “cerrar el capítulo de Jersón”, dice la madre.
Un oficial del Ejército ucraniano, que habló bajo condición de anonimato, expresó su preocupación de que los combates sean “peores que antes” cuando termine la tregua.
Según este militar, las fuerzas rusas, desplegadas al otro lado del río Dniéper, aprovecharon los últimos días para concentrar nuevos efectivos, trasladar reservas de munición y recopilar información sobre las posiciones ucranianas mediante drones.
Ataques
Fuera de Jersón, los combates han continuado.
Rusia afirmó este domingo que un dron impactó durante la noche contra una “empresa industrial” al este de Moscú.
Medios ucranianos informaron de un ataque contra la refinería de petróleo de Kstovo, descrita como “una de las mayores refinerías de Rusia, productora de combustibles y lubricantes”.
Ucrania ha atacado repetidamente instalaciones petroleras y gasísticas de Rusia, alegando que son una respuesta legítima a los bombardeos contra sus infraestructuras energéticas.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presiona a Kiev para que cese estos ataques al considerar que contribuyen al aumento de los precios del diésel. Los analistas atribuyen este encarecimiento a la guerra con Irán.
El Ministerio de Energía de Ucrania informó el domingo de nuevos cortes de suministro eléctrico en todo el país, incluida Kiev, a causa de los ataques rusos.
Y las autoridades instaladas por Moscú en zonas ucranianas ocupadas aseguraron que cinco personas murieron por ataques de Kiev desde el sábado por la noche.
Ambos bandos aseguran que sus ataques no se dirigen a civiles.
Rusia controla actualmente alrededor de una quinta parte del territorio de su vecino: la península de Crimea, anexionada en 2014; la mayor parte de las regiones orientales de Donetsk y Lugansk, conocidas conjuntamente como el Donbás; y amplias zonas de las regiones meridionales de Zaporiyia y Jersón.
Los esfuerzos diplomáticos impulsados por Washington para poner fin a la invasión rusa permanecen estancados por ahora. No obstante, una reunión tripartita entre Estados Unidos, Rusia y Ucrania está prevista para noviembre.
Fuente: AFP.
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Evacuados de la ciudad ucraniana de Oleshnik cuentan que ni los perros se salvaban a causa del hambre
“Algunos comían perros” y muchos “hierba”. Tras haber sido evacuados de Oleshki, una ciudad ocupada por Rusia, varios habitantes contaron a la AFP el hambre que pasaron y el espanto de vivir con las carreteras sembradas de minas.
Pudieron abandonar la ciudad, situada en la línea del frente en la región de Jersón, en el sur del país, gracias a una operación humanitaria llevada a cabo conjuntamente por Kiev y Moscú y a una tregua excepcional entre ambas partes, anunciada por la primera dama estadounidense, Melania Trump.
“Mucha gente comía hierba. Algunos incluso comían perros”, contó a la AFP Valera, un hombre de 29 años evacuado el sábado con el convoy humanitario en la región de Chernígov.
Cuenta que la situación se ha deteriorado sobre todo este año.
“Empezaron a bombardear esta zona intensamente. Minaron las carreteras. La comida explotaba. La gente explotaba. Y después de eso, todas las tiendas cerraron, y se acabó”.
Algunos “se arriesgaron y caminaron hasta (la ciudad de) Radensk. Lo consiguieron. Pero, claro, los precios allí... ¡mamma mia! Los precios eran una pesadilla”, continúa.
“Había montones de cadáveres en las carreteras, montones de coches. En fin, fue brutal. Aterrador”, dijo.
Iván, de 70 años, también se “las arregló” con un huerto.
“Cultivábamos allí todo lo que necesitábamos (...) Lo compartíamos con los vecinos”, relata.
Los más audaces recorrían, arriesgando la vida, el largo trayecto plagado de minas hacia la ciudad de Radensk.
“Tenemos esos especialistas, chicos que desminaban ellos mismos (...) Conducían sus coches y quedaban atrapados en las explosiones. Mi primo perdió cuatro vehículos. Pero siguieron conduciendo”, contó.
“¿Qué otra cosa se podía hacer? ¿Morir de hambre?”, se preguntó.
En la región de Cherníhiv, en el norte, un periodista de la AFP vio el sábado a los habitantes evacuados bajar de los autobuses, con los hombros cubiertos por una bandera ucraniana. Se abrazaban muy emocionados a sus seres queridos.
Entre ellos estaba Ielyzaveta Palii, de 19 años, quien pudo por fin reunirse con su padre, a quien no había visto desde “finales de enero de 2024”, cuando se marchó de Oleshki con su madre y su hermana.
“Pensábamos que duraría un mes o dos como mucho y que volveríamos. Por desgracia, han pasado dos años”, declaró a la AFP mientras esperaba la llegada de su padre.
“Es una bendición, llevaba mucho tiempo esperando esto”, declaró este último tras reunirse con su familia.
“Ya no hay vida allí. Llevamos casi un año sin comida”, afirmó.
Ni Moscú ni Kiev han precisado el número de personas evacuadas de esta localidad, que, según las estimaciones ucranianas contaba antes de la tregua con unos 2.000 habitantes de los 24.000 que tenía antes de la guerra.
Algunos han optado por quedarse a pesar de la posibilidad de que se reanuden los combates.
Fuente: AFP
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