Las autoridades iraníes practicaron cientos de arrestos y decenas de ejecuciones en una ola de represión después de la guerra de doce días contra Israel, afirmaron oenegés de defensa de los derechos humanos. Estas organizaciones aseguran que hubo arrestos de activistas y miembros de minorías en la calle o en sus casas, que algunas ejecuciones se aceleraron y que se produjeron traslados de presos a ubicaciones secretas.
Iran Human Rights, una organización con sede en Noruega, indicó que seis personas han sido ahorcadas por acusaciones de espiar para Israel desde el inicio del conflicto el 13 de junio. Además, más de mil personas fueron arrestadas por hechos vinculados a esta guerra y decenas fueron ejecutadas por otras acusaciones, señala la ONG.
Entre los detenidos figura el defensor de la libertad de expresión, Hosein Ronaghi. Otros, como el rapero Toomaj y el activista Arash Sadeghi, fueron libertados tras haber sido arrestados e interrogados violentamente, según varios informes. Roya Boroumand, directora ejecutiva de la organización estadounidense Centro Abdorrahman Boroumand por los Derechos Humanos en Irán, acusa a Teherán de intentar reprimir el descontento ante el “humillante golpe” infligido por Israel.
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El conflicto, que dejó al menos 935 muertos en Irán según declaró el lunes un portavoz del poder judicial, demostró la incapacidad de Teherán de “controlar su espacio aéreo y proteger a los civiles”, dice Boroumand a AFP.
“Para mantener el control e impedir a sus opositores en el interior del país organizarse y movilizar sus fuerzas, los dirigentes iraníes recurren al miedo. Y puede que no hagan más que comenzar”, advierte.
La experta recuerda que una situación similar ocurrió tras el alto al fuego en la guerra contra el vecino Irak (1980-1988), con una ola de represión que llevó a miles de ejecuciones.
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“Animal herido”
Los dirigentes iraníes recibieron críticas desde dentro del país por los aparentes fallos en la prevención de los ataques aéreos de Israel y de Estados Unidos. Desde los 1980, cuando terminó el conflicto con el Irak de Sadam Huseín, Irán no implementó nuevos sistemas de alertas de ataque aéreo o una red de refugios para la población.
Además, el asesinato en estos bombardeos de miembros de la cúpula militar y científica del país dejaron al descubierto el nivel de penetración de inteligencia israelí en Irán.
Cuatro días después del comienzo de la ofensiva israelí, el jefe del poder judicial iraní, Gholamhossein Mohseni-Ejei, pidió procesos rápidos para las personas acusadas de espionaje en favor de Israel.
Las autoridades informaron del arresto de tres europeos, dos de ellos acusados de colaborar con la inteligencia israelí.
“Como un animal herido, la República Islámica va contra cualquier amenaza que percibe en el país con una fuerza mortal”, afirma Hadi Ghaemi, director ejecutivo del Centro para los Derechos Humanos en Irán (CHRI) en Nueva York.
Las oenegés especializadas en este país alertan también de acciones dirigidas contra ciertas minorías como los kurdos, los judíos o los bahaís, una religión con su cuna espiritual en la ciudad israelí de Haifa.
El grupo Hengaw, con sede en Noruega, afirma que unas 300 personas kurdas fueron arrestadas en esta ola de represión.
“Las ciudades kurdas se llevaron una parte desproporcionada de esta represión”, asegura esta oenegé especializada en la población kurda del oeste y el noroeste de Irán.
Unos 35 miembros de la comunidad judía en Irán, que cuenta con unos 10.000 miembros, fueron citados para ser interrogados en los últimos días, según la estadounidense Agencia de Noticias de Activistas por los Derechos Humanos.
Además, la web informativa IranWire señala que las fuerzas de seguridad allanaron decenas de hogares pertenecientes a los miembros de la minoría religiosa bahaí durante y después de la guerra.
Fuente: AFP.
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Elecciones en Israel: el bloque de Netanyahu lidera sin mayoría parlamentaria
El bloque del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, superó al de la oposición pero quedó lejos de la mayoría necesaria para mantener el control del parlamento, según los resultados finales de las elecciones legislativas, que abren ahora el camino a difíciles negociaciones para formar gobierno. La coalición de derecha y extrema derecha de Netanyahu obtiene 53 escaños de los 120 que tiene la Knéset, el parlamento israelí, y el partido Likud del primer ministro siguió siendo el más votado, con 27 diputados, indicó la Comisión Electoral Central en un comunicado la madrugada de este viernes.
El bloque de la oposición, liderado por el centrista Gadi Eisenkot, consiguió 48 bancas, añadió. Los comicios del martes fueron los primeros desde el ataque sin precedentes del movimiento islamista palestino Hamás en Israel el 7 de octubre de 2023. Se caracterizaron por la participación más alta desde 1999, con el 77%, y un avance espectacular de los dos partidos árabes, Raam y la Lista Unificada, que obtuvieron por sí solos 19 escaños, según los resultados definitivos.
Esas formaciones fueron blanco el jueves de acusaciones de fraude electoral difundidas por el bando de Netanyahu. Autoridades y medios de comunicación afirmaron, en particular, que se sospecha que estas formaciones habían recibido fondos de Catar para financiar la compra de votos.
El emirato del Golfo suele ser utilizado como chivo expiatorio por la clase política israelí, y de hecho la oposición hizo campaña acusando a Netanyahu y a su entorno de tener vínculos con ese Estado, un apoyo financiero clave de Hamás que ha sido sede de la dirección política de ese movimiento proiraní durante años.
Catar y los partidos árabes rechazaron estas acusaciones, mientras Eisenkot acusó a Netanyahu de intentar «deslegitimar los resultados». El servicio de inteligencia interna (Shin Bet) indicó que estaba investigando sospechas de irregularidades, al tiempo que afirmó que dicha pesquisa no busca «incriminar a toda una comunidad que votó de manera democrática y legal». Estas tensiones pueden sumir a Israel en una crisis política en medio del conflicto en Oriente Medio, en el que Netanyahu amenaza con relanzar una campaña militar contra Irán.
Negociaciones difíciles
Sin hacer referencia explícita a las acusaciones difundidas por el bando del primer ministro contra los partidos árabes, el ente electoral afirmó el jueves que «cierta información que ha circulado carece por completo de fundamento». «La investigación continúa en paralelo al proceso llevado a cabo por la Comisión Electoral Central. No tendrá ningún impacto en los resultados finales que se entregarán al presidente», agregó.
El escrutinio final se entregará oficialmente el miércoles al presidente Isaac Herzog, quien iniciará entonces un proceso de consulta con los líderes de los partidos representados en la próxima Knéset antes de designar a uno de ellos para intentar formar un gobierno, indicó la Comisión Electoral Central. La falta de mayoría en esta etapa augura negociaciones difíciles que podrían durar semanas. En caso de fracaso, el país podría tener nuevas elecciones, como ha ocurrido en varias ocasiones a lo largo de su historia.
El panorama indeciso que se perfila es un reflejo de la polarización del país, que se ha intensificado desde el ataque del 7 de octubre, cuya sombra se cernió sobre las votaciones. Estas legislativas también se desarrollaron en un contexto de críticas internacionales contra la conducción de la guerra en Gaza, así como contra la violencia y la expansión de los asentamientos en Cisjordania, territorio ocupado por Israel desde 1967.
Fuente: AFP.
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Irán negocia un plan para reabrir el estrecho de Ormuz ante la amenaza de nuevos ataques
El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abás Araqchi, afirmó el miércoles que Teherán mantiene conversaciones con mediadores sobre fórmulas para aplicar un plan de siete días destinado a poner fin a la guerra en Oriente Medio y reabrir el estrecho de Ormuz.
“Si bien nuestras valientes Fuerzas Armadas están plenamente preparadas para defender la patria, Irán sigue dando una oportunidad a la diplomacia para que tenga éxito”, escribió en la red social X.
“Seguimos en contacto estrecho y permanente con intermediarios para examinar propuestas que permitan aplicar nuestro Plan de Siete Días incluso en menos de una semana”, agregó el canciller iraní.
Las declaraciones se producen en medio de amenazas de Estados Unidos e Israel de reanudar los ataques contra Irán.
En septiembre, Irán propuso un plan de siete días que transmitió a Estados Unidos a través de Catar, que oficia de mediador.
Araqchi declaró entonces que, según ese plan, reabriría el paso por el estrecho de Ormuz en un plazo de siete días si se cumplían las “condiciones necesarias”, entre ellas un alto el fuego en todo Oriente Medio.
Irán también ha exigido el desbloqueo de sus activos congelados en el extranjero, el levantamiento de las sanciones contra su sector petrolero y el fin del bloqueo naval impuesto por Estados Unidos.
El sitio estadounidense de noticias Axios informó el miércoles que mediadores de Oriente Medio, encabezados por Catar, impulsan “un acuerdo diplomático” para reanudar las conversaciones entre Estados Unidos e Irán y evitar nuevos ataques después de las elecciones legislativas estadounidenses del 3 de noviembre.
El informe, que cita fuentes estadounidenses, israelíes y de Oriente Medio, señala que los cataríes intentan “convencer a Irán de permitir que inspectores de la ONU visiten sus instalaciones nucleares bombardeadas a cambio de cierto alivio de las sanciones estadounidenses”.
Una delegación catarí visitó Teherán el domingo para mantener conversaciones sobre la evolución de las negociaciones, así como sobre la situación en el estrecho de Ormuz y el suministro energético, según Irán.
Desde el estallido de la guerra a finales de febrero, Irán asegura controlar el estrecho de Ormuz y ataca regularmente buques que intentan cruzar sin su autorización, mientras Estados Unidos ha impuesto un contrabloqueo naval a los puertos iraníes.
Los esfuerzos diplomáticos para resolver la crisis siguen estancados, especialmente desde el fracaso de un acuerdo alcanzado en junio que trazaba una vía hacia una solución permanente.
Vicepresidente de EE. UU.
El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, contactó al jefe de seguridad de Irán en un intento por reanudar las conversaciones de paz que podrían evitar nuevos ataques estadounidenses contra la república islámica, reportó el miércoles The Wall Street Journal.
Vance envió una carta a Mohsen Rezaei, jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, reportó el diario, en una medida que, según una de las fuentes del Journal, fue ordenada por el presidente Donald Trump.
La carta, así como las subsecuentes charlas entre Estados Unidos y funcionarios iraníes, se enfocaron en un posible marco para las negociaciones más que en detalles específicos de paz, agregó el diario.
Cuando se le preguntó al respecto antes de su partida hacia un mitin de campaña en Ohio, Trump se desmarcó y negó ser el origen de esta iniciativa.
JD Vance “me preguntó qué pensaba yo de eso y le respondí: ‘Si quieres hacer eso, por mí está bien’”, declaró.
La guerra, que lanzaron en conjunto Israel y Estados Unidos a finales de febrero, ha perturbado gravemente los envíos de energía desde los países del Golfo, provocando repercusiones económicas a nivel mundial.
Irán empezó a bloquear el estratégico estrecho de Ormuz, por donde solía transitar alrededor de una quinta parte del petróleo y el gas natural licuado del mundo, después del inicio del conflicto, y ha atacado con regularidad a los buques que intentan cruzar sin su autorización.
Estados Unidos, por su parte, ha mantenido un bloqueo naval de los puertos iraníes, con el objetivo de asfixiar la economía del país.
El Journal también informó el miércoles que Washington había pedido a varios países árabes del Golfo que se prepararan para una posible “campaña militar corta e intensa” contra Irán después de las elecciones legislativas de medio mandato en Estados Unidos, el 3 de noviembre.
Pero citando a personas informadas sobre las conversaciones, el diario después señaló que Trump no había tomado una decisión final.
Mientras tanto, las Fuerzas Armadas iraníes han advertido que responderían de forma más amplia ante cualquier nuevo ataque, y Rezaei afirmó que podrían golpear infraestructuras vinculadas a Estados Unidos, incluidos centros de datos y otros objetivos de inteligencia artificial.
Riesgo de escalada militar
Irán advirtió el miércoles sobre el “impacto devastador” que tendría en los mercados mundiales una reanudación de las hostilidades en Oriente Medio, mientras en Israel continuaba el recuento de votos de unas elecciones que podrían definir el futuro de la guerra regional.
La República Islámica también afirmó que mantiene conversaciones con mediadores sobre el fin del conflicto y la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz, un día después de una nueva advertencia del primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu.
Tras las elecciones legislativas, que dieron una leve ventaja a su bloque, Netanyahu consideró que Israel tiene una “oportunidad histórica única” junto al presidente estadounidense Donald Trump de “eliminar definitivamente la amenaza existencial” que representa Teherán.
Netanyahu apuntó repetidamente contra Teherán durante los últimos días de campaña.
Israel ya atacó al país en dos ocasiones, en junio de 2025 y a finales de febrero de 2026 junto con Estados Unidos, lo que desencadenó un conflicto que se extendió por todo Oriente Medio.
Aunque desde comienzos de septiembre se observó una relativa calma sobre el terreno, varios indicios sugieren una reanudación de los ataques. Estados Unidos reforzó su despliegue militar en la región y emitió avisos a sus ciudadanos en la zona.
El miércoles, The Wall Street Journal informó que Washington pidió a varios países del Golfo que se preparen para una eventual “campaña militar breve e intensa” contra Irán después de las elecciones legislativas del 3 de noviembre en Estados Unidos. El diario, que cita fuentes informadas sobre esos intercambios, precisó que Trump aún no tomó una decisión definitiva.
“Plan de siete días”
La guerra, que obstaculizó las exportaciones de las monarquías petroleras de la región, sacudió la economía mundial al disparar los precios del crudo y del gas hasta sus niveles más altos en años.
Impulsado por el repunte de las inquietudes, el Brent, referencia internacional del crudo, cerró al alza el miércoles por encima de los 115 dólares, frente a los 70 dólares previos a la guerra. El gas europeo, por su parte, superó los 100 euros por megavatio hora por primera vez en cuatro años.
“El impacto devastador sobre los mercados internacionales de cualquier acción militar instigada por Israel en la región del Golfo Pérsico sigue siendo una gran preocupación tanto para los proveedores como para los consumidores de gas”, escribió en X el jefe de la diplomacia iraní, Abás Araqchi.
Ante un nuevo ataque, Teherán advirtió que respondería con represalias de mayor envergadura dirigidas contra infraestructuras vinculadas a Estados Unidos en Oriente Medio, en particular centros de datos y sistemas de inteligencia artificial.
Araqchi afirmó luego que Irán dialoga con los mediadores sobre su plan presentado en septiembre para reabrir el estrecho de Ormuz, por donde antes de la guerra transitaba un 20 % del petróleo y del gas natural licuado del mundo.
“Seguimos en contacto estrecho y permanente con intermediarios para examinar propuestas que permitan aplicar nuestro Plan de Siete Días”, declaró.
Irán condicionaba la reapertura del estrecho a un alto el fuego de siete días, al desbloqueo de sus activos retenidos en el extranjero, al levantamiento de las sanciones que afectan a su sector petrolero y al fin del bloqueo naval estadounidense contra sus puertos.
Estas condiciones figuraban en un memorando de entendimiento entre Irán y Estados Unidos concluido en junio, después de un alto el fuego acordado en abril para poner fin a 40 días de intercambio de ataques.
Pero el frágil entendimiento se rompió a mediados de año y los esfuerzos diplomáticos para alcanzar una solución permanecen estancados.
Mediación catarí
El sitio de información estadounidense Axios informó el miércoles que mediadores encabezados por Catar intentan reactivar las conversaciones entre Irán y Estados Unidos para impedir una reanudación de la guerra después de las elecciones de medio mandato estadounidenses del 3 de noviembre.
Según Axios, que citó fuentes estadounidenses, israelíes y de otros países de la región, los cataríes intentan “convencer a Irán de que permita a los inspectores de la ONU visitar sus instalaciones nucleares bombardeadas a cambio de cierto alivio de las sanciones estadounidenses”.
Irán indicó que una delegación catarí visitó Teherán el domingo para mantener conversaciones.
Las amenazas de Netanyahu de lanzar una nueva campaña militar contra Irán también provocan inquietud en Israel.
A la espera de la formación de un nuevo gobierno, Netanyahu solo está facultado para “gestionar los asuntos corrientes”, recordó tras los comicios su rival Gadi Eisenkot.
Eisenkot instó a los responsables de seguridad y a los funcionarios del Estado a “mantenerse firmes frente a cualquier intento” de “utilizar la seguridad de Israel con fines políticos”.
Fuente: AFP.
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El presidente de Israel pide formar gobierno tras unas elecciones sin mayoría clara
El presidente israelí Isaac Herzog llamó el miércoles a los partidos políticos a que “hagan todo” lo posible para formar una coalición de gobierno y evitar volver a las urnas, tras las elecciones legislativas que no arrojaron ninguna mayoría y marcaron un avance espectacular de los partidos árabes.
Pese a una participación de casi el 78 %, la más alta desde 1999, los resultados parciales y las estimaciones de los principales medios dibujan un panorama fragmentado.
Con el 85 % de los votos contados, el bloque del primer ministro Benjamin Netanyahu lograba 54 de los 120 escaños del Parlamento, sin alcanzar los 61 necesarios para obtener la mayoría.
La coalición opositora del centrista Gadi Eisenkot contaba con 49, mientras que los partidos árabes tendrían 17 bancas, un récord.
Los resultados definitivos podrían conocerse a más tardar el viernes. Luego, el presidente Isaac Herzog recibirá a los líderes de los distintos partidos para designar a quien deberá intentar formar gobierno.
Youssef Jabareen, líder de la Lista Unificada —una coalición de izquierda de mayoría árabe—, hizo un llamado a formar “una verdadera alianza judeoárabe” para desbancar a Netanyahu, quien con 19 años discontinuos en el poder es el primer ministro más longevo del país.
Herzog instó a los partidos a “hacer todo lo posible” para formar una coalición y así evitar nuevos comicios.
Sarah Confino, una jubilada de Tel Aviv, afirmó estar “decepcionada” por el resultado inconcluso “porque quería que Gadi Eisenkot obtuviera una victoria contundente”.
Pero Ben Tzyon Vayolid, un metalúrgico de la misma ciudad, espera que el bloque de Netanyahu gane. “Hizo todo lo posible para asegurar nuestra victoria y ganamos, y seguimos ganando”, afirmó.
“Panorama transformado”
El líder de la Lista Unificada, Youssef Jabareen, se ha declarado dispuesto a apoyar, pero sin formar parte de él, un gobierno de oposición “para tumbar” la coalición de Netanyahu.
“No vemos cómo podríamos participar en una coalición en las circunstancias actuales”, declaró a la AFP, invocando en particular la guerra en Gaza y la situación en la Cisjordania ocupada, donde han aumentado los asentamientos de israelíes —considerados ilegales según el derecho internacional— y los ataques violentos por parte de los colonos.
Ra’am también está abierto a una alianza.
Eisenkot, que había jurado durante la campaña no considerar esta opción, no reaccionó de inmediato a la mano tendida de las dos formaciones árabes.
Pero esta eventual coalición sería algo inédito en un país en el que la minoría árabe —casi el 20 % de la población, descendiente de palestinos que permanecieron en sus tierras tras la creación de Israel en 1948— sufre una fuerte discriminación, y donde la idea de trabajar con sus representantes resulta inaceptable para una parte de la población judía.
Ante la ausencia de una mayoría clara, podrían avecinarse semanas de negociaciones para armar alianzas e incluso nuevas elecciones si estas fracasan.
El Likud, la formación de Netanyahu, acusó a esos partidos de haber “robado” la elección.
“Las elecciones en el Estado de Israel fueron robadas por partidos árabes que apoyan el terrorismo y la aniquilación del Estado judío mediante graves actos delictivos de corrupción, amenazas, violencia, mentiras y el uso de programas informáticos prohibidos para incitar a los votantes a acudir a las urnas”, señaló el partido en un comunicado.
Para el politólogo de la Universidad Hebrea de Jerusalén Gideon Rahat, el aumento “realmente espectacular” de la participación árabe en los comicios llegó a “transformar el panorama”.
Pero el 7 de octubre generó “mucha desconfianza y mucho miedo” entre la mayoría judía hacia la minoría árabe, añadió en declaraciones a la AFP.
De momento, solamente el líder del principal partido de izquierda de Israel e integrante del bloque de Eisenkot, Yair Golan, se mostró a favor de esta alianza.
“Tenemos una responsabilidad. Y tenemos la oportunidad de formar un gobierno de cambio en asociación con los ciudadanos árabes de Israel”, escribió en X.
Sin una alianza de este tipo, la situación parece estar de momento en un punto muerto, aseguró Ilana Shpaizman, profesora de Ciencias Políticas en la Universidad de Bar Ilán.
“No queda nada”
Israel luce cada vez más aislado en la escena mundial, debido a la guerra en Irán y la campaña militar en Gaza, donde los residentes expresaron el miércoles su incertidumbre sobre el impacto de estos resultados para ellos.
“Nuestro temor es que estas elecciones puedan dar lugar a la llegada de un líder aún peor y de personas más violentas y sanguinarias”, declaró a la AFP Huda Al Huli, una desplazada de Gaza.
Eisenkot comparte muchas de las opiniones de Netanyahu en materia de seguridad y respaldó la ofensiva en Gaza tras el 7 de octubre, territorio que quedó reducido a escombros.
Sin embargo, se comprometió a crear un ambiente más inclusivo dentro de Israel y a frenar a los colonos violentos en Cisjordania.
Fuente: AFP.
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Netanyahu encabeza el recuento en Israel, pero sigue sin la mayoría para gobernar
La coalición del primer ministro Benjamin Netanyahu aventaja a la oposición este miércoles, tras el recuento de dos tercios de los votos de las elecciones legislativas en Israel, pero por el momento sin mayoría para gobernar. El martes, los votantes acudieron masivamente a las urnas para dar un veredicto sobre el gobierno de Netanyahu, el primer ministro más longevo que ha llevado a Israel hacia la extrema derecha y ha desatado una ola de guerras en respuesta a los ataques del movimiento islamista palestino Hamás del 7 de octubre de 2023.
Tras la votación, tanto Netanyahu como su rival, el centrista Gadi Eisenkot, prometieron cada uno formar un gobierno, a pesar de que no se prevé que alguno de ellos obtenga la mayoría. Tras el recuento del 66,3 % de los votos, el bloque de derecha y extrema derecha de Netanyahu lograba 54 de los 120 escaños del Parlamento. La coalición opositora de Eisenkot contaba con 48 y los partidos árabes, con 18.
Sin embargo, es probable que estos resultados parciales cambien con el transcurso de las horas. Las encuestas a pie de urna daban a Eisenkot, un exjefe militar y novato en la política, y a su bloque un empate técnico con el bando de Netanyahu, ambos con alrededor de 51 escaños y muy lejos del umbral necesario para controlar el Legislativo.
Los votantes de los partidos árabes israelíes acudieron en masa a las urnas en contra de Netanyahu, quien ha advertido sin cesar que esa minoría debilitará la orientación nacionalista judía hacia la que ha llevado al país. Los resultados parciales sugieren que el bloque de Eisenkot tendría suficientes escaños para obtener la mayoría si alcanzara un acuerdo de coalición con las formaciones árabes, pero gran parte de sus miembros se mostraron reacios a esta opción durante la campaña electoral.
Sin embargo, Yair Golan, líder del principal partido de izquierda de Israel e integrante del bloque de Eisenkot, hizo precisamente ese llamado este miércoles. “No debemos aceptar más la división racista de Netanyahu entre votos judíos y votos árabes”, escribió en X. “Tenemos una responsabilidad. Y tenemos la oportunidad de formar un gobierno de cambio en asociación con los ciudadanos árabes de Israel”, añadió.
Eisenkot había dicho durante la campaña que no gobernaría con legisladores árabes israelíes, haciéndose eco de la postura de Netanyahu, quien consideró que un gobierno dependiente de los votos árabes carecería de legitimidad. Los diputados árabes podrían brindar apoyo a Eisenkot en votaciones parlamentarias para mantener un gobierno de minoría sin unirse a una coalición.
Sin mayoría
Ante la ausencia de mayoría de cualquiera de los bandos podrían avecinarse semanas de negociaciones para armar alianzas e incluso nuevas elecciones si estas fracasan. Pero un empate podría beneficiar a corto plazo a Netanyahu, quien permanecería como primer ministro interino hasta que se forme un nuevo gobierno.
Se espera que los resultados completos estén disponibles el jueves por la noche o el viernes por la mañana. Netanyahu, al saludar a sus entusiastas seguidores en un centro de convenciones de Jerusalén, prometió un “gobierno de derecha fuerte” y afirmó que la “mayoría judía y sionista debe unirse”.
El primer ministro, de 77 años y quien ha gobernado a Israel de manera intermitente durante casi dos décadas, fue inusualmente breve y no se atribuyó directamente la victoria. El presidente estadounidense, Donald Trump, dijo a los periodistas este miércoles que su respaldo a Netanyahu había ayudado “mucho” al primer ministro en los comicios.
“El cambio”
Eisenkot, al dirigirse a sus seguidores en Tel Aviv, lanzó una advertencia velada al primer ministro, quien, según analistas, podría aprovechar una guerra para impulsar un gobierno de unidad. “Ni se te ocurra utilizar la seguridad de Israel con fines políticos”, lanzó. Calificó a Netanyahu de “primer ministro interino, sin mandato ni la confianza del pueblo”.
Las elecciones se llevaron a cabo en un momento en que Israel se ve cada vez más aislado en la escena mundial, debido a la guerra en Irán y la campaña militar en Gaza, el aumento vertiginoso de la construcción de asentamientos y la violencia en la Cisjordania ocupada.
Eisenkot comparte muchas de las opiniones de Netanyahu en materia de seguridad y ha respaldado la ofensiva en Gaza tras el 7 de octubre, territorio que quedó reducido a escombros. Sin embargo, se ha comprometido a crear un ambiente más inclusivo dentro de Israel y a frenar a los colonos violentos en Cisjordania.
Tras una participación de casi el 78 %, la más alta desde 1999, Eisenkot dijo que sería un error celebrar una segunda votación y se comprometió a trabajar “rápidamente” para formar un gobierno. La gente “ha votado por el cambio”, afirmó en un discurso ante sus seguidores en un estadio de Tel Aviv. “Un líder digno aceptaría el voto de censura del pueblo y anunciaría hoy mismo su retiro de la vida política”.
Por otro lado, las listas árabes israelíes dieron la sorpresa, según las encuestas a pie de urna, que les atribuyen 18 o 19 escaños, lo que supone un fuerte avance. Los árabes israelíes, también conocidos como ciudadanos palestinos de Israel, representan alrededor del 21 % de la población del país.
Fuente: AFP.