La inflación en Argentina fue de 1,5 % en mayo, el dato mensual más bajo desde mayo de 2020, según el Instituto Nacional de Estadísticas (Indec).
“Los precios al consumidor (IPC) aumentaron 1,5 % en mayo de 2025 respecto de abril y 43,5 % interanual”, señaló la institución en un informe que mostró una baja dominada por los precios de los alimentos y del transporte.
El gobierno del ultraliberal Javier Milei recibió el número, que adjudicó al “exitoso plan de estabilización ortodoxo” del equipo económico.
“Realizaron un ajuste histórico de 15 puntos del (Producto Bruto Interno) PBI, terminaron con la emisión monetaria y eliminaron el cepo cambiario”, escribió el vocero presidencial Manuel Adorni en su canal de Whatsapp, refiriéndose al control de cambios que regía desde 2019 y que se eliminó parcialmente este año.
La percepción de algunos argentinos va a contramano de lo que refleja los indicadores, con el malhumor social que crece por una desinflación que no ven reflejada en sus bolsillos.
Cristian Rodríguez, de 45 años y empleado de logística de valores, dijo que el alza del costo de vida no está acompañado por la recuperación de salarios, lo que afecta su nivel de vida y el de su familia.
“De la mano de que, según dicen, la inflación bajó, también los sueldos quedaron paralizados. Hace un año no tenemos aumento”, explicó a la AFP.
El 16 de abril, Argentina recibió 12.000 millones de dólares del primer desembolso de un flamante acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por 20.000 millones, en un contundente voto de confianza al programa económico del presidente ultraliberal Javier Milei.
- Fuente: AFP
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Molinos de Argentina buscan trigo paraguayo
El trigo paraguayo comienza a posicionarse como una alternativa competitiva para la industria molinera argentina, en un escenario marcado por problemas de oferta y calidad del cereal en el país vecino. Un artículo de La Nación Argentina expresa que tras haber alcanzado una cosecha récord de 29,5 millones de toneladas, Molinos Argentinos ya inició gestiones para importar trigo desde Paraguay, abriendo una oportunidad comercial relevante para la producción nacional.
La información fue dada a conocer por la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM), cuyo presidente, Diego Cifarelli, explicó que actualmente existen dificultades para conseguir trigo con determinadas condiciones de calidad panadera en el mercado argentino.
AUTORIZACIÓN
Según detalló el dirigente, algunas industrias ya obtuvieron la Autorización Fitosanitaria de Importación (Afidi) otorgada por el Senasa argentino, lo que habilita formalmente las negociaciones para el ingreso de trigo paraguayo.
Señaló que el cereal de Paraguay tendría mejores condiciones de calidad y podría ingresar al mercado argentino a valores competitivos, incluso por debajo de algunos precios registrados actualmente en Rosario.
Para Paraguay, el movimiento representa una señal positiva dentro del mercado regional de granos, considerando que Argentina históricamente fue uno de los grandes exportadores mundiales de trigo y rara vez recurrió a importaciones para abastecer a su industria molinera.
La situación también refleja el avance gradual del cereal paraguayo en términos de calidad y competitividad logística.
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Hantavirus Andes: qué saben los científicos argentinos
El hantavirus Andes circula desde hace décadas en la Patagonia argentina y chilena, transmitido por roedores silvestres. Pero el brote vinculado al crucero “Hondius” puso el foco en una característica excepcional de esa variante: su capacidad de transmitirse entre personas. ¿Cómo se comporta el roedor que lo transmite? ¿Hay factores ambientales que expliquen su propagación? ¿Por qué es tan difícil de estudiar?
El reservorio del virus Andes en la Patagonia es el ratón “colilargo”, Oligoryzomys longicaudatus. El contagio inicial ocurre por exposición a saliva, orina o heces de roedores infectados, en general en ambientes cerrados. Para el biólogo Raúl González Ittig, profesor asociado de genética de poblaciones de la Universidad Nacional de Córdoba, los casos que registra Argentina pueden vincularse a una secuencia ambiental: lluvias intensas asociadas a El Niño, más vegetación y mayor disponibilidad de alimento para los roedores.
Más roedores no significa necesariamente un brote, pero sí más oportunidades de contacto. “Hay más individuos y hay mayor probabilidad de que algún trabajador rural se infecte”, dijo a la AFP González Ittig. En cambio, la sequía y los incendios, que suelen ocurrir en verano en la región, “hacen disminuir las poblaciones de roedores”, explicó el especialista.
De todos modos, en los casos de transmisión interhumana, el único roedor culpable es el que causó el primer contagio.
En esos casos “no es aplicable lo que se sabe o sospecha respecto a la asociación o influencia de factores medioambientales”, dijo a la AFP la infectóloga María Ester Lázaro, médica jubilada del Hospital Zonal de Bariloche cuya tesis doctoral se basó en hantavirus Andes.
Más allá de los brotes conocidos -en la Patagonia argentina en 1996 y 2018, y ahora en el crucero- la transmisión entre personas es reportada muy ocasionalmente en la región.
Contagio interhumano: no es mutación
El epidemiólogo Rodrigo Bustamante, del hospital de Bariloche, precisa que la transmisión interhumana de la cepa Andes “no es una regla sino un evento excepcional que requiere contacto estrecho de menos de un metro durante treinta minutos”.
Tampoco se comporta como el covid-19 o la gripe. “Es mucho menos transmisible”, dijo Bustamante a la AFP. “Acá necesitan un contacto mucho más cercano, generalmente son convivientes”.
Los científicos rechazan la idea de que una mutación reciente haya convertido al virus Andes en transmisible entre humanos.
“Es un virus muy estable, a diferencia del del covid-19 o la gripe. Cada hantavirus ha evolucionado desde tiempos ancestrales con su roedor hospedero sin sufrir mutaciones relevantes”, dijo Lázaro.
“Lo que no sabemos -prosigue- es por qué el virus Andes, en vez de generar un caso aislado al infectar a una persona, es luego capaz de transmitirse a otra en algunas ocasiones, e incluso generar cadenas de transmisión de varios eslabones” como se observó en 1996 y 2018.
Al respecto, González Ittig responde: “Yo pienso que el virus siempre tuvo esa propiedad”.
Probablemente “los humanos empezaron a ocupar los ambientes en donde vivían los ratones. No fue una mutación puntual”, considera.
Difícil de estudiar
“El problema del hantavirus es que son tan pocos los casos, sobre todo en nuestra zona (...) que necesitas mucho tiempo para tener un número mínimamente decente (significativo, ndlr) para sacar conclusiones”, dijo Lázaro.
Bustamante plantea el mismo obstáculo desde la experiencia hospitalaria en Bariloche. En su hospital, cuenta, “normalmente tenemos de 2 a 4 casos de hantavirus al año”.
También pesa la evolución clínica. Al comienzo, el paciente puede parecer sano o tener una gripe con diarrea o vómitos. “Al cuarto día, en cuestión de horas, el paciente pasa de un estado que parece una gripe a estar ya en un respirador”, explica Lázaro.
Esa dínámica produce obstáculos “para hacer el interrogatorio del itinerario de los pacientes, de dónde estuvieron, y también para ensayos clínicos”, dice.
Entretanto, en Tierra del Fuego, de cuya capital Ushuaia salió el barco “Hondius”, los científicos discuten si el roedor local es el mismo colilargo o una subespecie, sobre la que existe un debate respecto de su potencial rol como reservorio de hantavirus.
Especialistas del Malbrán, el instituto nacional que estudia enfermedades epidemiológicas, viajarán el lunes a Ushuaia para realizar esta investigación.
En lo que va de la campaña epidemiológica, que se extiende por 12 meses desde junio cada año, se han registrado 102 casos de distintas cepas de hantavirus en Argentina, casi el doble de los 57 de los que existe registro en igual período anterior.
Fuente: AFP.
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Empresa argentina de calzados y artículos textiles traslada parte de su producción a Paraguay
La empresa de calzado y artículos textiles Dass trasladó una parte de la maquinaria que operaba en su planta de Coronel Suárez, provincia de Buenos Aires, hacia Paraguay para la fabricación de productos destinados a marcas internacionales como Nike, Adidas, Fila, Asics y Champion.
Las operaciones en territorio paraguayo comenzaron formalmente el pasado mes de marzo tras concretarse una inversión estimada en 40 millones de dólares, un proyecto desarrollado en alianza con la firma brasileña Texcin. Actualmente, la unidad fabril local ya genera empleo para unas 600 personas en el país.
El movimiento estratégico se produce en un contexto de retracción económica en el vecino país. De acuerdo con reportes de medios de prensa argentinos, la planta bonaerense de Coronel Suárez atraviesa un proceso de vaciamiento vinculado directamente con la fuerte caída del consumo interno en el mercado argentino.
El desmantelamiento de las instalaciones y la salida física de los bienes de capital sugieren que la operatividad de dicha fábrica ha quedado descartada para los próximos ciclos económicos, según los análisis del sector industrial.
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La planta de Coronel Suárez posee un alto valor histórico para la región rioplatense, habiendo sido construida en 1976 por la familia Bachellian, propietaria de Gatic y entonces licenciataria oficial de Adidas en Argentina.
Con el correr de los años, el sitio se había consolidado como el polo de empleo industrial más importante de su localidad, llegando a ocupar a miles de trabajadores durante sus décadas de mayor actividad productiva, un rol que ahora se desvanece ante la migración de sus operaciones hacia el mercado paraguayo.
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Milei celebra baja en inflación por primera vez en 11 meses
El retroceso estuvo influenciado por una desaceleración del precio de los alimentos y bebidas.
- AFP.
Argentina registró una inflación mensual de 2,6 % en abril, primer dato a la baja en 11 meses, según datos oficiales difundidos ayer jueves por el instituto nacional de estadística Indec. El retroceso estuvo influenciado por una desaceleración del precio de los alimentos y bebidas, uno de los componentes de mayor impacto en la economía hogareña, que pasó de 3,4 % mensual a 1,5 %.
El último índice de precios que había mostrado un retroceso fue el registrado en mayo de 2025, de un 1,5 % mensual. Desde entonces fue lentamente al alza hasta el pico de 3,4 % dado a conocer el mes pasado.
“Retornando a la normalidad”, celebró en X el presidente argentino Javier Milei, quien dijo que el dato se consiguió “a pesar de los intentos golpistas” de la oposición y del “shock externo” producto de la guerra en Medio Oriente.
El de abril es el índice de precios más bajo desde el de noviembre, cuando marcó 2,5 %. Sin embargo, muchos argentinos todavía la ven alta.
“En este país todo aumenta cada dos minutos”, dijo a la AFP Adriana García, profesora de francés de 60 años, que añadió que consideraba el dato oficial como “un dibujo (una mentira) que no se constata en la vida cotidiana”.
“Yo no creo que el número refleje lo que está pasando. El transporte aumenta cada dos minutos, el subte es carísimo”, ejemplificó. De acuerdo al Indec, el transporte fue el concepto que más empujó la inflación del mes, con 4,4 %. El pasaje de metro en Buenos Aires cuesta desde el 1 de mayo 1.490,36 pesos (1,05 dólares).
“La gente no siente tanto la baja en la inflación básicamente porque los salarios quedaron rezagados con respecto a la inflación”, dijo a la AFP el economista Guido Zack. La baja del índice de precios fue una de las principales promesas de campaña del presidente Javier Milei.
Cuando asumió en diciembre de 2023 y devaluó el peso a la mitad, la inflación anual rondaba el 211 %. Dos años después, y tras un draconiano ajuste fiscal, el indicador bajó al 31,5 %, el más bajo en ocho años.