EE. UU. penaliza imágenes “vengativas” creadas por IA
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Washington, Estados Unidos. AFP.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, promulgó ayer lunes una ley que penaliza la difusión no consentida de imágenes pornográficas reales o generadas por inteligencia artificial (IA), en particular con fines de “pornografía vengativa”, un fenómeno en crecimiento. El proyecto de ley, denominado “Take It Down Act” (Ley Elimínalo, en español), promovido por la primera dama Melania Trump, fue aprobado previamente por el Senado y la Cámara de Representantes de Estados Unidos, donde obtuvo un amplio apoyo bipartidista.
“Esta será la primera ley federal destinada a combatir la difusión de imágenes explícitas y ficticias sin el consentimiento del individuo”, dijo el presidente republicano en una ceremonia en el Jardín de las Rosas de la Casa Blanca. “Cualquiera que difunda intencionalmente imágenes explícitas sin el consentimiento de otra persona enfrentará hasta tres años de prisión”, afirmó Trump, y se refirió también a la “responsabilidad civil” de los sitios de redes sociales que alojan estas imágenes, pero “se niegan a eliminarlas rápidamente”.
La difusión no consentida de imágenes sexuales, a veces creadas con la ayuda de IA, es un fenómeno que afecta principalmente a niñas y mujeres, incluidas algunas celebridades como la cantante Taylor Swift y la legisladora demócrata Alexandria Ocasio-Cortez.
Con la popularización de las herramientas de IA, la creación de estos montajes de fotos o videos hiperrealistas se ha vuelto más sencilla y ha abierto la puerta a su uso generalizado con fines de acoso o humillación, tomando por sorpresa a legisladores de todo el mundo.
“Esta legislación es un paso decisivo en nuestros esfuerzos por garantizar que todos los estadounidenses, especialmente los jóvenes, puedan sentirse mejor protegidos contra ataques a su imagen o identidad a través de imágenes no consensuadas”, dijo Melania Trump, durante una rara aparición pública junto a su marido.
La primera dama, que respaldó la iniciativa en marzo, invitó a la ceremonia en la Casa Blanca a varias jóvenes víctimas de prácticas de este tipo.
Entre ellas estaba una adolescente de Texas que descubrió a finales de 2023 montajes hiperrealistas (‘deepfakes’ o ultrafalsedades) de carácter sexual de ella y varias de sus compañeras, creados sin su consentimiento por un alumno de su escuela y luego compartidos en la red Snapchat.
“Las chicas simplemente lloraron y lloraron y lloraron, estaban avergonzadas”, dijo entonces a la AFP su madre, Anna Berry McAdams, preocupada de que las imágenes pudieran resurgir en el futuro.
“Esto podría afectarlas por el resto de sus vidas”, afirmó, al señalar la impotencia de las víctimas para actuar y defender sus derechos.
Hasta ahora, sólo unos pocos estados de Estados Unidos, incluidos California y Florida, tenían leyes que penalizaban la creación y publicación de imágenes sexuales falsas.
La nueva ley federal representa por tanto un “paso significativo” en la lucha contra este fenómeno, declaró a la AFP Renée Cummings, criminóloga e investigadora en inteligencia artificial de la Universidad de Virginia.
“Pero su eficacia dependerá de su rápida y fiable aplicación, de sanciones severas contra los autores de estos actos y de su adaptabilidad en tiempo real a las amenazas digitales emergentes”, insistió.
Y advirtió: “Debemos garantizar que las medidas legislativas protejan a la sociedad y castiguen a los perpetradores (...) sin sofocar” la libertad de expresión.
Este riesgo ha sido destacado por varias asociaciones de defensa de las libertades civiles, que han manifestado su preocupación por el riesgo de censura.
“Si bien proteger a las víctimas de estas odiosas invasiones de la privacidad es un objetivo legítimo, las buenas intenciones por sí solas no son suficientes para hacer una buena ley”, dijo la Electronic Frontier Foundation, al denunciar “definiciones vagas y falta de garantías” que podrían llevar a la censura. La ley requiere que las plataformas de redes sociales y sitios web tengan procedimientos para eliminar rápidamente imágenes íntimas no consensuadas tras la notificación de una víctima.
Esta imagen publicada en abril de 2026 por Animal Antics, se grabó supuestamente en la Estación 7 del Área de Conservación del Valle de Danum en Sabah, Borneo malasio. Foto: Facebook
Imágenes de animales salvajes creadas con IA suponen una amenaza para la conservación
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Un elefante escalador, un delfín rosa o un leopardo cariñoso son parte de la gama de imágenes falsas creadas por la IA capaces de alterar la percepción de la fauna y modificar comportamientos, un peligro potencial tanto para los animales como para los humanos, advierten los expertos. Estas creaciones, a menudo acompañadas de anécdotas enternecedoras, circulan ampliamente en varios idiomas en plataformas como Facebook, TikTok y X.
Los periodistas de verificación digital de la AFP han analizado decenas de estas imágenes, entre ellas una en blanco y negro en la que se ve a un orangután meciendo a unos cachorros de leopardo en peligro de extinción, supuestamente en el corazón de la selva del estado malasio de Sabah.
Si bien el objetivo parece ser provocar una sonrisa más que desinformar conscientemente, los especialistas advierten de que estas representaciones tan realistas corren el riesgo de ofrecer al público una visión errónea de la fauna salvaje y de perjudicar los esfuerzos de conservación.
“Esta falta de comprensión puede llevar a que la gente se acerque demasiado a los animales o interactúe con ellos de forma peligrosa”, afirmó a la AFP José Guerrero Casado, profesor de zoología en la Universidad de Córdoba, en España. El académico citó el muy mediático ataque a una mujer que intentó acercarse a un leopardo de las nieves, un ejemplar poco común, para tomar una foto en la región china de Xinjiang. Posteriormente, el departamento chino de bosques reforzó las patrullas y alertó al público, instándolo a mantener una distancia de seguridad en caso de encuentro con animales salvajes.
“La gente puede resultar herida”
Para los expertos en conservación, las imágenes generadas por IA que representan a animales salvajes como adorables o afectuosos son además susceptibles de alimentar la explotación animal. Son productos visuales que responden a la demanda de ciertas especies “que serán utilizadas para el turismo como accesorios para fotos, explotadas para generar contenido para las redes sociales o mantenidas como animales de compañía”, enumera Chris Lewis, investigador de la organización benéfica de defensa de la vida salvaje Born Free.
Aunque algunas publicaciones puedan alentar a sumarse a la causa animal, “los impactos negativos superan por completo” a los positivos, asegura Jenny Roberts, del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), recordando que “la gente podría resultar herida” si incurre en comportamientos imprudentes con estos animales.
También lamenta que los contenidos falsos “desensibilizan” al público frente a las imágenes reales, incluso las más extraordinarias, al sembrar la duda.
“Cuando consigues algo extraordinario, la gente lo pone en duda”, deplora Roberts, que pone de ejemplo la ocasión en la que una cámara instalada por su organización captó a una tigresa con cinco crías en China.
Era algo inédito en el país y, aun así, “cuando publicamos el contenido, en las redes sociales nos preguntaron: ‘¿Está generado por IA?’”.
Un estudio para la revista Conservation Biology, coescrito por Guerrero Casado, calificó esta proliferación acelerada de contenidos falsos generados por IA como una “grave amenaza” para la sociedad.
Otro reto es “la capacidad de la gente para identificar correctamente las especies”, es decir, que las imágenes engañosas podrían llevar a errores sobre el número real de ejemplares y la verdadera área de distribución de los animales.
Además, los científicos suelen utilizar en sus investigaciones imágenes aportadas por particulares y previamente verificadas. Por ello, las creaciones generadas por IA podrían perjudicar la calidad de los estudios científicos, advirtieron recientemente varios expertos en la revista Nature.
Estos abogan por un proceso de autentificación más riguroso en las plataformas de intercambio y por una campaña de educación sobre los riesgos dirigida a sus miembros.
Meta, la empresa matriz de Facebook, y TikTok, que remuneran a la AFP en el marco de una colaboración para verificar publicaciones potencialmente engañosas, ya exigen a sus usuarios que indiquen claramente que un contenido ha sido creado mediante IA cuando es realista.
Estas redes también aseguran contar con herramientas que etiquetan automáticamente las creaciones generadas por IA.
Sin embargo, los periodistas de verificación digital de la AFP han detectado numerosas publicaciones basadas en IA que no estaban identificadas como tales, incluso cuando sus autores lo especificaban por escrito en el pie de foto.
“La conservación depende de una sociedad bien informada que comprenda las necesidades ecológicas de las especies salvajes”, resumió Guerrero Casado. “Los contenidos falsos generados por IA no sirven a ese objetivo”.
Trump ordena reducir ejercicios militares conjuntos con Corea del Sur
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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó reducir los ejercicios militares conjuntos con Corea del Sur horas antes de que comenzaran este lunes, ya que, a su juicio envían una señal “inapropiada y hostil” dada su buena relación con el líder norcoreano Kim Jong Un. Los ejercicios denominados Ulchi Escudo de Libertad “están procediendo según lo planeado”, indicó el Ministerio de Defensa surcoreano en una breve declaración a periodistas.
Trump criticó el domingo en su plataforma Truth Social los ejercicios con su aliado Seúl no “solo por costosos”, sino porque “envían una señal totalmente inapropiada y hostil” hacia Corea del Norte, país que, según dijo, se ha mostrado respetuoso y “no amenazante” desde que él volvió al poder en 2025. Las maniobras tienen una duración prevista de 11 días, y apuntan a preparar de manera conjunta la defensa contra Corea del Norte.
Trump publicó en Truth Social una foto al lado del líder norcoreano Kim Jong Un en un encuentro en 2019, durante su primer mandato y afirmó que considerando su buena relación con Kim Jong Un, no está contento con el hecho de que Estados Unidos aceptara participar en ejercicios militares conjuntos con Corea del Sur.
Agregó que ya era demasiado tarde para cancelar los ejercicios, por lo que ordenó al secretario de Defensa, Pete Hegseth, que los “redujera sustancialmente”.
El coronel Ryan Donald, portavoz del Comando de las Fuerzas Combinadas Estadounidenses y Surcoreanas, comentó que las maniobras simularán combates contra soldados norcoreanos, fortalecidos por su participación en la guerra rusa en Ucrania.
Daño a la coordinación
La oficina presidencial surcoreana declaró en un comunicado que espera que la buena relación de Trump con el líder norcoreano permita a ambos países retomar el diálogo. “El gobierno sigue de cerca el mensaje publicado hoy por el presidente Trump en redes sociales y espera que la relación amistosa entre los líderes de Estados Unidos y Corea del Norte dé lugar a un diálogo significativo”, indicó la presidencia surcoreana.
La reducción de las maniobras “dañará la coordinación de la alianza, atrasará el proceso para que Corea del Sur asuma más responsabilidad en su propia defensa, y debilitará la disuasión de posibles conflictos en Asia”, comentó a la AFP Leif-Eric Easley, profesor de estudios internacionales de la Universidad de Mujeres Ewha, en Seúl.
Pyongyang había denunciado el jueves los ejercicios militares conjuntos y advirtió de una posible respuesta mediante medidas de “disuasión” más contundentes.
Corea del Norte considera estos ejercicios como un ensayo de invasión y el miércoles lanzó un misil balístico sobre el mar de Japón en señal de protesta.
Estados Unidos mantiene estacionados unos 28.500 soldados en Corea del Sur para reforzar la defensa del país frente a amenazas militares de Pyongyang.
Los dos países asiáticos terminaron con un armisticio la guerra de 1950-53, y no con un tratado de paz. Trump ha cuestionado las antiguas alianzas militares de Estados Unidos, empezando por la OTAN.
El mandatario critica a sus socios occidentales por negarse a apoyar su guerra contra Irán, que ya va por su sexto mes y sin avances hacia un acuerdo negociado. En ese sentido, Trump también arremetió contra Corea del Sur el domingo. “Recientemente le pregunté al presidente de Corea del Sur si les gustaría unirse a nosotros en la desnuclearización de la República Islámica de Irán, y dijeron: ‘¡No, gracias!’, señaló en su publicación.
Una bandera israelí colocada por colonos se muestra en Beit Sahur, al sur de Belén, en la Cisjordania ocupada, el 14 de agosto de 2026. Foto: Ahmad Gharabli/AFP
Enviado de EE. UU. se reunirá con Netanyahu tras conversar con Hamás en Egipto
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El enviado de Estados Unidos y yerno del presidente Donald Trump, Jared Kushner, se reunirá el lunes con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, tras conversar en Egipto con el movimiento islamista Hamás para intentar impulsar un plan de paz para Gaza. El encuentro se produjo en momentos en que Washington intenta aplacar las diferencias entre Israel y Hamás sobre la implementación del plan de paz impulsado por Trump.
Hamás dio su visto bueno a finales de julio a una hoja de ruta estadounidense, destinada a poner en marcha la segunda fase del plan, que prevé el desarme del movimiento islamista y la retirada israelí del territorio palestino. Pero Netanyahu, rechazó el texto exigiendo un “verdadero” desarme de Hamás.
Kushner y miembros de la delegación de Hamás se reunieron el domingo en Egipto, un encuentro del que también habían dado cuenta fuentes del movimiento islamista, dijeron fuentes informadas de la cita. Durante la reunión, Hamás reafirmó su compromiso con el plan de paz, según las fuentes.
Por su parte, Kushner insistió en un desarme total del movimiento palestino y en que éste no tenga ningún papel en el futuro gobierno de Gaza, agregaron. También pidió pruebas “verificables” del desarme y que el territorio “no vuelva a ser una fuente de terror para Israel”.
El movimiento islamista palestino, que gobierna Gaza desde 2007, anunció en julio la disolución de su administración civil y su intención de transferir sus responsabilidades al Comité Nacional para la Administración de Gaza, un órgano creado por la “Junta de Paz” y compuesto por tecnócratas palestinos, que deberán garantizar la transición en el territorio.
En un comunicado del domingo, Hamás dijo que elevó un pedido a la junta que “obligue” a Israel a aceptar el plan para un alto al fuego en Gaza.
Previamente, Kushner se había reunido con mediadores de Egipto, Catar y Turquía, y también con Nickolay Mladenov, alto representante para Gaza de la “Junta de Paz” lanzada por Trump y creada para la implementación del acuerdo, informó el gobierno egipcio.
Israel mantiene los bombardeos
Kushner también se reunió con el presidente egipcio, Abdel Fatah al Sisi, al tiempo que el jefe de Hamás, Jalil al Haya, se citó por su parte con el jefe de los servicios de inteligencia egipcios, Hasan Rashad.
Durante años, Estados Unidos se negó a mantener contactos con Hamás, al que clasificó como organización terrorista y que encabezó el ataque del 7 de octubre de 2023 contra Israel, que desencadenó la guerra de Gaza.
Pero el gobierno de Trump se ha mostrado cada vez más dispuesto a mantener contactos directos con la esperanza de poner fin a la devastadora guerra, negociando el acuerdo de alto el fuego de octubre que permitió la liberación de los rehenes israelíes que quedaban.
En un comunicado conjunto, ocho países musulmanes, entre ellos Egipto, Catar y Turquía, condenaron el rechazo israelí de la hoja de ruta, considerando que ponía en peligro “los esfuerzos colectivos encaminados a lograr una paz justa y duradera”.
Hamás e Israel se acusan mutuamente de violar el alto el fuego alcanzado en octubre de 2025 en el territorio palestino, devastado por dos años de guerra.
Israel ha reanudado los ataques aéreos en Gaza y varias personas resultaron heridas el domingo después de que aviones israelíes atacaran una vivienda al oeste de Nuseirat, informó Mahmud Basal, portavoz de la agencia de defensa civil de Gaza.
El ejército israelí afirmó que respondía a una amenaza de militantes de la Yihad Islámica. Las fuerzas israelíes también abrieron fuego contra varias tiendas de desplazados al oeste de Jan Yunis, en el sur de la Franja, causando varios heridos.
Al menos 1.262 palestinos han muerto por las operaciones israelíes desde que entró en vigor el alto al fuego, el 10 de octubre, según cifras del Ministerio de Salud de Gaza, gobernado por Hamás. Sus datos son considerados fiables por Naciones Unidas. El ejército israelí ha reportado cinco muertes en sus filas durante el mismo periodo.
¿De qué nos hablan cuando nos hablan de inteligencia artificial? ¿Está preparada la humanidad para que las máquinas “piensen” y hablen como humanos para que nos digan qué, cómo, cuándo y dónde hacer? ¿Podemos dejar que la IA decida la guerra o la paz? ¿Es inteligente dejar hacer a la inteligencia artificial?
IA: “No hay que lograr que la máquina piense como un humano”
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¿Es inteligente la IA como lo somos las y los humanos? ¿Son inteligentes todas las inteligencias que nos ofrece el mercado?
Por Ricardo Rivas Periodista X: @RtrivasRivas
Fotos Gentileza
La noche se hizo larga unos pocos días atrás en un lugar donde un grupo de hombres y mujeres dialogábamos sobre inteligencia artificial (IA). No era nuestro propósito abordar ese tema. Pero con frecuencia nos reunimos para escucharnos y escuchar. Claramente varias de las personas que convergieron en esta tertulia me excedían en conocimientos y sabiduría. ¿Qué hago aquí?, me preguntaba en silencio.
Todos y todas sosteníamos cuidadosamente sendos copones cargados con un poético Gran Enemigo Gualtallary Single Vineyard Cabernet Franc 2023 que oxigenábamos con cuidados movimientos. Buenos amigos y amigas. Con algunos y algunas de ellas somos colegas en el periodismo o en la academia y, con un par, desde largo tiempo construimos relaciones más intensas, casi familiares.
Ninguno de quienes conmigo se encuentran me autorizaron para que publique sus nombres. De allí que, justamente, la preservación de estas fuentes será, más que nunca, una de las razones que coadyuvarán a la incertidumbre que siempre encierran estas historias. Por momentos las conversaciones se desordenan.
“La revolución de la inteligencia artificial apenas ha comenzado. Nos enfrentamos a cambios y disrupciones continuos durante las próximas décadas. ¿Cómo lidiarán la sociedad y los gobiernos con un mercado laboral en constante cambio? ¿Contamos con la resiliencia psicológica para el camino que tenemos por delante?”, interpela Yuval Noah Harari (50).
Dejé de leer en alta voz en la pantalla de mi terminal inteligente. Las miradas se amontonaron sobre mí.
“Elon Musk (55), uno de los hombres más ricos en este mundo, le dijo a The Economist que ‘la inteligencia artificial podrá hacer cualquier trabajo mejor que cualquier persona y eso ocurrirá muy rápidamente’”, apuntó –también en alta voz y leyendo en la pantalla de su celu– AC, un querido amigo-hermano altamente capacitado en desarrollos tecnológicos que, sin aguardar respuesta alguna, precisó que “no es prudente ni recomendable plantear situaciones contrafácticas o, más aún, imaginar lo que todavía no sucede, aunque tal vez sea posible”, añadió.
“No hay que lograr que la máquina piense como un humano (sino que) hay que construir la arquitectura correcta”, sostiene Hugo Miguel, uno de los expertos más importantes de la región especializado en IA y precisa que “no” le gusta “el marketing tecnológico porque se cuentan un montón de cosas que no son así en la práctica”
IMITACIÓN
En tono doctoral opinó luego que “no es razonable conceder ni otorgar entidad a la inteligencia artificial (IA) ni mencionarla como un genérico”. Inquietante, por cierto, pero acuerdo porque sé (y considero tener muy claro) que las inteligencias artificiales son, en verdad, múltiples sistemas que se construyen con grandes paquetes o modelos de lenguajes (LLM, por sus siglas en inglés) que debidamente entrenados con enormes volúmenes de textos parecen entender y generar respuestas con lenguajes de voz que sintetizados tecnológicamente imitan la forma de hablar de las y los humanos.
La voz de GAM también se hace oír. “Desarmar la tecnología, servir a la paz. La política como responsabilidad preventiva”, es la más reciente exhortación de León XIV, dice pausadamente. También tiene el móvil entre sus manos y el copón sobre una mesa ratona delante de sí. “El papa León exhorta en ese sentido”, agrega y comenta que aquel será el lema de la sexagésima Jornada Mundial de la Paz que se desarrollará el venidero 1 de enero de 2027.
Nos invadió el silencio. “León quiere llamar la atención sobre la responsabilidad moral de quienes están llamados a actuar en la esfera política e insta a toda la humanidad a promover la dignidad de la persona humana y a contribuir a la construcción de la paz, comenzando –justamente– por ‘desarmar la tecnología’”, reitera GAM, que asegura tener poca batería y por esa razón aleja su mirada de la pantalla del celu.
Inmediatamente, alguien recuerda que en la carta encíclica “Magnifica humanitas”, que el pontífice firmó el pasado 15 de mayo, sentenció que “no hay algoritmo que pueda hacer que la guerra sea moralmente aceptable” y advirtió sobre los riesgos de “confiar las decisiones militares a la inteligencia artificial”.
El jefe del Estado Vaticano añadió también que “al igual que la energía nuclear, (la IA) debe estar al servicio de todos y del bien común” y, desde esa perspectiva, enfatizó en que “las decisiones sobre la tecnología nunca deben separarse de la conciencia y la responsabilidad”. Acuerdo y me sumerjo en el pasado reciente. El 23 de agosto de 1983 el mundo –que todavía era mundial y para nada global– supo de la existencia del programa IDE (Iniciativa para la Defensa Estratégica, por su sigla en inglés) con el que los estrategas estadounidenses procuraban proveer de seguridad a su país.
“La inteligencia artificial podrá hacer cualquier trabajo mejor que cualquier persona y eso ocurrirá muy rápidamente”, sostiene Elon Musk, el hombre más rico del mundo según Forbes
GUERRA FRÍA
La Guerra Fría –una disputa política e ideológica entre el capitalismo y el comunismo desde el fin de la Segunda Guerra Mundial en 1945– aún estaba en desarrollo. La tecnología junto con la investigación científica ocupaba un lugar relevante en el transcurso de aquel conflicto. Los Estados Unidos y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas operaban intensamente. Las tensiones geopolíticas iban en aumento.
El cine, la tele, la radio, las revistas y los periódicos epocales daban cuenta de aquello y, al mismo tiempo, producían sentido para que unos 4.700 millones de habitantes supieran (e imaginaran) que un devastador holocausto nuclear –enormemente más destructivo que los bombardeos atómicos norteamericanos sobre Hiroshima y Nagasaki en 1945– era inminente.
El fin de la vida –como posibilidad– sobrevolaba el mundo. La memoria de plazo medio nos ponía una y otra vez delante de nuestros ojos la llamada Crisis de los Misiles, en Cuba (octubre de 1962) cuando durante trece días los cuatro jinetes del Apocalipsis (capítulo seis de aquel libro bíblico que, en 1916, Vicente Blasco Ibáñez [1867-1928] lo creó novela que más tarde, adaptada por June Mathis [1887-1927], fue película en 1921) impiadosos se aprestaban sobre sus cabalgaduras.
El jinete que debía montar en el caballo blanco –alegoría de la conquista, del triunfo o del engaño– durante aquellos días de tensiones extremas, hasta entonces inimaginables y siempre indeseados, incansable preparó su arco y la corona que habría de llevar para imponerse. Quien debía montar el corcel rojo –alegoría de la guerra– afilaba su espada para destruir la paz como idea y realidad. El que montaba el equino negro –símbolo del hambre– aprestaba la balanza que lleva en una de sus manos para anunciar simbólicamente la inminente escasez de alimentos y la expansión de la desigualdad extrema.
La muerte, finalmente, montada en un caballo pálido al que Hades vigila muy de cerca simbolizaba el inevitable (y siempre posible) fin de la vida que llegaría con pestes, plagas y fieras. Eso es la guerra. Por entonces, Estados Unidos, Rusia, el Reino Unido, Francia y China guardaban en sus arsenales unas sesenta y cinco mil ojivas nucleares. “No sé qué armas habrá en la Tercera Guerra Mundial, pero la cuarta será con palos y piedras”, advirtió Albert Einstein (1879-1955) y su premonición (que parecía en desarrollo) retumbaba en todas partes.
Creador de la teoría de las inteligencias múltiples, Howard Earl Gardner (83), sostiene en su libro “Frames of mind” que existen numerosas inteligencias humanas que clasifica y caracteriza en su obra
OTRA GUERRA
La internet –heredera de la red Arpanet desarrollada como secreto militar y diseñada para la guerra, aunque con expresados sueños de masividad… y democratización– comenzaba a poblarse de violencias. Otra guerra estaba a la vuelta de la esquina. “Paren el mundo, me quiero bajar”, gritaba la pequeña Mafalda a voz en cuello.
“Alguna vez tendremos que sincerarnos en estas cuestiones de inteligencia artificial”, me dijo enfáticamente poco tiempo atrás Big Guy, como llamamos a un entrañable amigo desde varias décadas del que siempre aprendo y cuya lucidez y conocimientos tecnológicos me deslumbran, en un diálogo telefónico que sostuvimos cerca de una medianoche en que coincidimos en el disfrute del silencio reflexivo que la nocturnidad con frecuencia –en mi caso– suele arrasarme.
¿Entonces? “Es preciso saber y comprender cuando escuchamos hablar de IA qué es posible, qué es real, qué es marketing y qué es hasta el momento y en el estado actual de esos desarrollos mentira o verdad”. Sus palabras aún resuenan en mis oídos. En ese contexto interrogué a la teoría. “La inteligencia, claramente, es un concepto polisémico, a la vez que complejo y si se quiere, multifacético”, me explicó con enorme dedicación y vocación docente JCM, un querido amigo-hermano técnico electricista devenido en abogado y especialista en educación superior.
Con impostada entonación, durante una extensa sobremesa, definió: “Inteligencia es tener capacidad cognitiva general. Es ser habilidoso para aprender, comprender, razonar, comprehender, resolver situaciones problemáticas y adaptarse a ellas”. Con simpleza –y en ese contexto informal– JCM precisó que, en la inteligencia, como proceso, convergen e intervienen la memoria; el razonamiento lógico; la aptitud para resolver problemas; el pensamiento abstracto –“porque no todo es posible de vincular con la realidad física”–; y, la capacidad de adaptarse a lo nuevo, a lo inesperado y aprender en, de, desde y con ello.
Luego recordé que, en la Universidad de Salamanca, donde desde hace algunas semanas curso a distancia para obtener un diploma en IA (para abordar con responsabilidad estos desarrollos) que Howard Earl Gardner (83), en su libro titulado “Frames of mind”, en 1983, dio a conocer la teoría de las inteligencias múltiples que, en ese trabajo, las clasifica y caracteriza. En sus estudios distingue que las inteligencias “lingüista; lógico-matemática; espacial; musical; corporal-cinestésica; intrapersonal; interpersonal; naturalista; y, quizás, la existencial”. En 1990, otros dos académicos, Peter Salovey (68) y John Mayer (73), después de exhaustivos estudios dieron a conocer la “inteligencia emocional”.
EMULACIÓN FUNCIONAL
¡Joder! La reflexión se dispara. La misión esencial del periodista profesional es preguntar. Mientras las amigas y los amigos discurren consulto a Gemini: ¿La IA incorpora en sus procesos operativos las inteligencias múltiples de Gardner y la inteligencia emocional de Salovey y Mayer? La respuesta llega en menos de veinte segundos: “La relación entre la inteligencia artificial y los marcos teóricos de Howard Gardner (inteligencias múltiples) y Peter Salovey y John Mayer (inteligencia emocional) se basa en la emulación funcional y el procesamiento estadístico de patrones, más que en una réplica biológica o cognitiva de la mente humana”, responde y agrega: “ A nivel operativo, la IA no ‘posee’ estas inteligencias en el sentido ontológico o subjetivo, pero sí ha diseñado arquitecturas que modelan muchas de sus dimensiones”.
¿Es inteligente la IA como lo somos las y los humanos? ¿Son inteligentes todas las inteligencias que nos ofrece el mercado? Alguna vez me ofrecieron comprar una “almohada inteligente”. De solo pensarlo tengo la convicción de que me hubiese inducido al insomnio.
Alan Turing (1912-1954), matemático de élite que consiguió durante la Segunda Guerra Mundial descifrar el que históricamente se conoce como Código Enigma que aplicaban los ejércitos del Tercer Reich a sus comunicaciones más secretas, volvió con fuerza inusitada a mis pensamientos.
Aquella hazaña histórica –en 2014– llegó al cine con un título que –como significante oculto bien a la vista– lo dice todo: “The imitation game”. “No me gusta el marketing tecnológico porque se cuentan un montón de cosas que no son así en la práctica”, dijo el pasado miércoles el ingeniero Hugo Miguel –uno de los consultores más relevantes en tecnología en la región– a la colega periodista Patricia Fernández Mainardi que lo entrevistó para la revista DEF.
En ese mismo contexto, Miguel advirtió que “no hay que lograr que la máquina piense como un humano (sino que) hay que construir la arquitectura correcta” para las aplicaciones que se pretenden. (https://defonline.com.ar/defensa/hugo-miguel-en-la-undef-entre-la-defensa-y-la-inteligencia-artificial-el-soldado-galactico-dura-48-horas/#google_vignette).