El campus de Villanova está en éxtasis desde la elección de Robert Prevost como nuevo papa. Y con razón. Fue aquí donde estudió el “padre Bob”, influido por el pensamiento de San Agustín, antes de subir los peldaños del Vaticano. Foto: Villanova University
En la antigua universidad de León XIV, el nuevo papa “es Bob”
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Fuente: AFP
El campus de Villanova está en éxtasis desde la elección de Robert Prevost como nuevo papa. Y con razón. Fue aquí donde estudió el “padre Bob”, influido por el pensamiento de San Agustín, antes de subir los peldaños del Vaticano.
El jueves por la tarde, en este entorno verde a unos quince kilómetros de Filadelfia, laicos, hermanos con sotana y estudiantes vivieron un raro momento de comunión compartida.
Uno de los suyos, el cardenal Robert Prevost, fue elegido papa. Una primicia para un estadounidense, pero también para el movimiento agustino en el corazón de la enseñanza de esta universidad.
“Estaba en mi habitación, en el dormitorio, con la puerta abierta, y de repente oí que todo el mundo empezaba a gritar”, cuenta Amelia Weiss, una estudiante de bioquímica de 19 años.
“Todos nos decíamos: ‘El nuevo papa es de Villanova’”. Desde entonces, no se habla de otra cosa. Los estudiantes de matemáticas estaban en el séptimo cielo", añade.
Nacido en Chicago, Robert Prevost estudió matemáticas en Villanova, la primera universidad estadounidense de tradición agustina, donde se formó en las enseñanzas del autor de La ciudad de Dios y Confesiones, antes de elegir el sacerdocio.
“Nos quedamos atónitos. Fue una sorpresa total. Había alegría, lágrimas, estaba en trance porque para nosotros es Bob, es nuestro hermano agustino. Y estamos muy contentos de ver que el resto del mundo también lo conocerá. Es increíblemente inteligente, talentoso y políglota”, añade el reverendo Rob Hagan, que describe al nuevo papa como “mentor” desde hace mucho tiempo.
“Conocí al padre Bob (hace unos 27 años) y se convirtió en un hermano para mí. Era diez años mayor que yo en su formación como agustino. Él ya era sacerdote (...) y yo, novicio. Yo venía de la costa este de Estados Unidos e hice el noviciado en Wisconsin. Y él me acogió allí”, evoca este hombre larguirucho, que afirma que lo “hizo sentir como en casa”.
Confesiones
En la Universidad de Villanova, fundada en 1842 por católicos irlandeses, los textos de San Agustín son obligatorios para todos los estudiantes: sea los de ciencias y negocios o los de filosofía y teología.
Todos deben leer las Confesiones de San Agustín, filósofo y teólogo romano del siglo IV nacido en África.
En una época de redes sociales y déficit de atención, ¿cómo se puede persuadir a los estudiantes para que se sumerjan en estos textos?
“Estamos tentados, distraídos, atraídos por tantas cosas que creemos que nos van a satisfacer, internet, el poder, la ambición, el sexo (...) Así que San Agustín nos habla porque fue pecador antes que santo. Cometió los errores que cometemos nosotros y que también cometen los estudiantes”, replica el reverendo Hagan.
A Will Kelly, un estudiante de Historia Contemporánea de Estados Unidos aún asombrado por el anuncio “surrealista” del nuevo papa, le encantó leer a San Agustín.
“Es un texto antiguo, pero sigue siendo actual. Sigue siendo relevante para mi vida cotidiana”, dice, y afirma que no tiene la impresión de que haya una agenda política en la enseñanza del campus, sino más bien una búsqueda compartida de la verdad.
Especialista en San Agustín en la Facultad de Teología, Jaisy Joseph espera ahora ver al nuevo papa León XIV, al que también llama “Bob”, utilizar sus enseñanzas en Villanova para transformar la Iglesia católica.
En esta universidad, como en San Agustín, “se reconoce que como individuo tengo una percepción limitada de la verdad, que necesito a mi amigo, a mi compañero de peregrinación. Podemos tener puntos de vista diferentes, pero no vamos a pelearnos, sino a buscar la verdad juntos, codo con codo”, explica a la AFP en su despacho, donde los libros están dispuestos de forma original: cada estantería tiene su propio color.
En su escritorio, sin embargo, triunfa San Agustín. ¿Hay algún pasaje relacionado con las Confesiones que los alumnos se sepan de memoria? “Si hay una frase común a todos nuestros alumnos, es ésta: conviértete en lo que aún no eres”.
La Universidad Villanova es una universidad privada, católica, perteneciente a la Orden de San Agustín, que está ubicada en Radnor Township, un municipio al noroeste de Filadelfia, Condado de Delaware, Pensilvania, Estados Unidos.
El papa León XIV embarca en un nuevo avión ofrecido por el rey Felipe VI de España (izquierda) en el aeropuerto de Los Rodeos, en la isla canaria de Tenerife, el 12 de junio de 2026. Foto: Jorge Guerrero/AFP
Visita del papa tuvo un accidentado final en Madrid y usó el avión del rey español
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El viaje a España del papa León XIV tuvo un final accidentado ayer viernes cuando su avión, listo para despegar de la isla de Tenerife, sufrió un problema técnico, obligándolo a retrasar su salida y finalmente partir hacia Roma en el Falcon del rey Felipe VI. El avión de Iberia ya se encontraba en la pista del aeropuerto de Tenerife Norte, donde el papa fue despedido por el rey, cuando el capitán anunció el problema técnico en el motor, lo que obligó al pontífice a descender del aparato y volver a la terminal.
Finalmente, el papa abordó el avión militar del jefe de Estado español, que este “amablemente” le ofreció, según el Vaticano, y despegó con algunos miembros de su comitiva a las 17:09 GMT con destino Roma, donde llegará hacia las 21:00 GMT. El resto de la delegación pontificia —periodistas, representantes del Vaticano y miembros del clero—, regresarán a Roma en un segundo avión enviado por Iberia desde Madrid.
Este incidente marcó el final de la visita del papa, que durante siete días estuvo en Madrid, Barcelona y Canarias, acompañado a cada paso por una multitud, en este bastión tradicional del catolicismo en Europa donde no obstante la práctica religiosa ha caído en las últimas décadas.
Reunión con víctimas de abusos
Momentos cumbre de su estadía fueron una misa que ofreció el domingo en pleno corazón de la capital española, ante 1,5 millones de fieles, y la bendición, el miércoles por la noche, de la recientemente terminada torre de Jesucristo de la basílica de la Sagrada Familia de Barcelona, que la convirtió en la iglesia más alta del mundo.
Este viaje de León XIV, su cuarto al extranjero desde su elección en mayo de 2025, fue el primero de un sumo pontífice a España desde Benedicto XVI en 2011.
En Madrid, León XIV, que habla perfectamente español desde los años que pasó en Perú, prometió cambios en la Iglesia católica para hacer de ella un “lugar seguro”, en una reunión que sostuvo con víctimas de abusos sexuales por parte de religiosos.
La última etapa de su viaje lo llevó a las islas de Gran Canaria, el jueves, y Tenerife, ayer viernes, donde aseguró que “todos, de algún modo, somos migrantes” en una nueva muestra de apoyo a este colectivo.
Este tema es muy importante para León XIV, al igual que para su predecesor Francisco, en un momento en que las políticas migratorias se endurecen en Europa, con España como una de las excepciones con políticas más abiertas.
El lunes, en el puerto grancanario de Arguineguín, el papa lanzó un ramo de flores al mar para recordar a los miles de muertos en la peligrosa ruta Atlántica hasta Canarias, una de las principales puertas de entrada de inmigrantes a Europa. Cerca de 1.200 personas murieron o desaparecieron en esa ruta el año pasado, según la Organización Internacional para las Migraciones.
Integración
“Todos somos peregrinos en camino a la patria celestial. Ayudémonos a hacer de esta travesía un lugar más humano para todos, aportando lo que esté al alcance de cada uno”, insistió ayer viernes el pontífice, de 70 años, quien se reunió en Tenerife con asociaciones religiosas y laicas que ayudan a los recién llegados.
El pontífice también llamó a la integración, pidiendo a los inmigrantes a “aprender” la lengua del país de acogida, “respetar sus leyes, conocer sus costumbres”, al tiempo que recordó a las sociedades receptoras sus “deberes”, especialmente el de ayudar al prójimo a “sentirse parte viva de una comunidad”.
Aliu Ceesay, un joven de 16 años llegado de Gambia hace un mes y que quiso acercarse a ver al pontífice en San Cristóbal de la Laguna, celebró la posición de un papa “tan bueno”. “Le da igual si somos blancos o negros, musulmanes o cristianos. Quiere ayudar”, indicó. Como último acto antes de su partida, León XIV celebró una misa ante 40.00 fieles en el puerto de Santa Cruz de Tenerife frente a decenas de miles de personas, tras lo cual tuvo lugar la despedida oficial a la que acudió el rey de España, Felipe VI.
El Papa León XIV pronuncia un discurso durante un encuentro con migrantes en el centro “Las Raíces” en San Cristóbal de la Laguna, en las afueras de Santa Cruz de Tenerife, en la isla canaria de Tenerife. Foto: AFP
El papa afirma que “todos, de algún modo, somos migrantes” en el último día de su visita a España
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“Todos, de algún modo, somos migrantes”, defendió el papa León XIV durante su discurso en un centro de acogida en la isla de Tenerife, en Canarias, en el último día de su viaje a España, con un gran foco en la cuestión de la inmigración.
“Todos, de algún modo, somos migrantes, todos somos peregrinos en camino a la patria celestial. Ayudémonos a hacer de esta travesía un lugar más humano para todos”, remarcó el pontífice en su intervención en el centro de acogida “Las Raíces”, ante centenares de migrantes y voluntarios.
Tenerife es una de las islas Canarias, situadas en el océano Atlántico, que se han convertido en una importante puerta de entrada para los inmigrantes irregulares que llegan a España y Europa.
Un poco más tarde, León XIV debe reunirse con asociaciones religiosas y laicas que ayudan a los migrantes, antes de celebrar una misa al aire libre en el puerto de Santa Cruz de Tenerife frente a decenas de miles de personas.
Tras visitar Madrid y Barcelona a principios de semana, el papa llegó el jueves a otra isla del archipiélago, Gran Canaria.
En ella condenó la “indiferencia” hacia los migrantes y arrojó una corona de flores al mar en el puerto de Arguineguín en homenaje a los miles de ellos que murieron al intentar llegar a las islas.
“La dignidad humana no tiene pasaporte”, aseguró en el muelle antes de bendecir una cruz azul descolorida hecha con madera de una barcaza de inmigrantes.
“Hoy existen monstruos que acechan estos mares: mafias que trafican con la desesperación, tratantes que esclavizan mujeres y niños y la indiferencia de muchos que permiten que los pobres sean tragados por la explotación o por el olvido”, dijo el papa, de 70 años.
Cerca de 1.200 personas murieron o desaparecieron en la ruta de África a las islas Canarias el año pasado, según la Organización Internacional para las Migraciones, lo que la convierte en una de las rutas migratorias más mortíferas del mundo.
Europa, donde los gobiernos han endurecido sus políticas bajo la presión de la extrema derecha, “no puede proclamar la dignidad humana y acostumbrarse a que el Mediterráneo y el Atlántico sean cementerios sin lápidas”, afirmó.
León XIV señaló que la tragedia debe apelar a “la conciencia” de los países de origen y de tránsito, de donde los migrantes huyen de la pobreza y los conflictos y caen en manos de bandas de traficantes.
Desde Tenerife, el santo padre volará a Roma y se espera que hable con los periodistas en el avión.
El papa León XIV saluda desde su coche al salir de la Nunciatura Apostólica rumbo a la Catedral de la Almudena en Madrid, el 8 de junio de 2026. Foto: Thomas Coex/AFP
El papa promete a víctimas de abusos en Madrid cambios en la Iglesia
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El papa León XIV prometió cambios en la Iglesia católica para hacer de ella un “lugar seguro”, ante víctimas de abusos sexuales por parte de religiosos con las que se reunió por casi una hora ayer lunes en Madrid. Muy esperado, el encuentro con seis víctimas tuvo lugar por la tarde en la Nunciatura Apostólica en la capital, en el tercer día de la visita del pontífice a España.
Durante la cita a puerta cerrada, las víctimas plantearon “algunas propuestas para hacer más eficaz la respuesta de la Iglesia ante casos tan dramáticos“, señaló el Vaticano en un comunicado. En respuesta el papa les ofreció “su compromiso de que las propuestas recibidas sean un fundamento para nuevos esfuerzos” para que la Iglesia sea “un lugar seguro y espiritualmente sano, donde las heridas encuentren consuelo y sanación”, según el texto.
Horas antes, hablando ante los obispos españoles, León XIV afirmó que los abusos sexuales constituyen “una plaga” y llamó a la Iglesia a responder con “la escucha, la verdad, la justicia, la reparación”. El papa insistió en reclamar “un compromiso cada vez más decidido en la prevención y la cultura del cuidado” y que “cada persona herida” pueda encontrar “escucha sincera, acogida, protección y caminos reales de sanación”.
El encuentro con víctimas estuvo envuelto en polémica, ya que varias asociaciones de afectados que llevan años denunciando la opacidad de la Iglesia en este tema lamentaron no haber sido invitadas y se congregaron ante la sede de la Nunciatura para expresar su malestar.
“Creo que el papa tiene que ser consciente que pierde una oportunidad de oro para comprometerse con las victimas en España y se va con una visión muy sesgada”, dijo a la AFP ayer lunes Juan Cuatrecasas, portavoz de la asociación Infancia Robada.
Defensa de los emigrantes
El sábado, el papa de 70 años dijo que “los abusos son una llaga todavía abierta” para la Iglesia. El Defensor del Pueblo (ombudsman) español estimó en un informe publicado en 2023 que, desde 1940, más de 200.000 menores podrían haber sufrido agresiones por parte de religiosos católicos.
El Gobierno de izquierda español y la Iglesia firmaron en marzo un acuerdo para indemnizar a las víctimas de delitos sexuales, tras años de reticencias y opacidad por parte de la jerarquía eclesiástica.
El otro momento destacado de la jornada fue el discurso que el papa ofreció en la mañana ante el Congreso español, donde pidió respuestas internacionales al “trágico drama migratorio”, tema central de su visita a España, y respetar la vida “desde su concepción”.
“Ninguna nación puede afrontar por sí sola un desafío de esta magnitud. Por ello, es indispensable una respuesta coordinada, solidaria y eficaz, capaz de garantizar protección, acogida y oportunidades reales de integración”, dijo. El discurso del papa fue largamente aplaudido por los parlamentarios y despedido al grito de “¡Viva el papa!”.
Ovación en el Bernabéu
En él, sostuvo que “toda vida humana debe ser reconocida y custodiada desde su concepción hasta su ocaso natural”, en un discurso pronunciado en el Congreso de los Diputados.
El sumo pontífice hizo este ruego cuando el gobierno de izquierdas de Pedro Sánchez, con el que mantuvo un encuentro privado ayer lunes, quiere inscribir el derecho al aborto -legal desde 2010- en la Constitución, tras haber aprobado una ley de eutanasia en 2021.
Después de celebrar una misa con 1,5 millones de asistentes el domingo en pleno corazón de Madrid, el papa encabezó la tarde del lunes otro acto ante 80.000 personas en el estadio Santiago Bernabéu del Real Madrid, donde ondearon banderas del Vaticano, España y países latinoamericanos como Perú y Venezuela.
Luego de escuchar actuaciones de sacerdotes cantantes y de bailarines que simulaban jugar un partido de fútbol, León XIV dijo con humor que la Iglesia católica de Madrid “ha hecho un golazo para siempre” con el evento, lo que arrancó una ovación del estadio.
El martes viajará a Barcelona para bendecir al día siguiente la nueva torre de la basílica de la Sagrada Familia, ahora la iglesia más alta del mundo.
En las islas Canarias, el jueves y viernes, León XIV rendirá homenaje a los miles de emigrantes que han muerto intentando alcanzar Europa. Contrariamente a otros países vecinos, el Gobierno de Sánchez muestra una actitud abierta e impulsó recientemente un plan para regularizar hasta medio millón de inmigrantes, una medida criticada por la derecha y la extrema derecha.
La encíclica de León XIV y la IA: oportunidades y desafíos de una nueva era
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En esta edición del programa “Expresso”, del canal GEN/Nación Media, Augusto dos Santos recibe al filósofo José Fernando Duarte y al economista Jorge Daniel Duarte, rector de la Universidad Tecnológica Taiwán Paraguay. Estos dos profesionales del ámbito académico reflexionan sobre la encíclica del papa León XIV, “Magnifica humanitas”, relativa a la inteligencia artificial y los desafíos que plantea a las sociedades contemporáneas en todos los ámbitos.
Fotos: Pánfilo Leguizamón
–En estos días de la encíclica, se recordó mucho que el León XIII suscribió “Rerum novarum” y es un poco una mirada respecto de la Revolución Industrial y sus grandes desafíos. ¿Esto de la inteligencia artificial les parece a ustedes que tiene una dimensión parecida a un cambio de época tan profundo?
–JFD: Sí, sin lugar a dudas es un cambio de época, una irrupción muy fuerte. La “Rerum novarum” cristaliza la doctrina social de la Iglesia católica. Es un documento muy importante, que ha inspirado no solamente a la Iglesia. Ha inspirado, a mi juicio, la doctrina social del Partido Colorado, por ejemplo, en el siglo XX y de tantas otras fuerzas políticas, porque ahí se planteaba una posición social muy clara, que desafiaba las dicotomías ideológicas de la época y se mostraba con claridad que la cuestión social podría ser pensada de un modo alternativo a las propuestas, en ese momento, emergentes del totalitarismo, del liberalismo a ultranza que sacraliza al individuo por encima del bien común, y también del colectivismo que lo oprime. Esta irrupción pone en tela de juicio aspectos no solamente relacionados a lo social, el trabajo, el vínculo, la dinámica de la productividad, la eficiencia, sino que pone en tela de juicio la condición humana. ¿Qué quedará o qué puede seguir siendo o qué debe ser el ser humano a la luz de la tradición de la Iglesia católica y sus lineamientos?
–JDD: Efectivamente estamos en un cambio de época y para la Iglesia genera una advertencia importante, porque la Iglesia se plantó de una manera muy firme frente a los totalitarismos del siglo pasado, donde esos totalitarismos eran fruto un poco de una concepción de qué es el ser humano y cuál es su relación con dios. Hoy en día hay un cambio con la inteligencia artificial, ya no hay una voluntad como superior del ser humano, sino hoy en día hay una inteligencia que le supera al ser humano. Entonces, como que las dos potencias, inteligencia y voluntad, de alguna manera están en juego. La absolutización de la voluntad humana en el siglo pasado y hoy en día con la inteligencia artificial una absolutización de la inteligencia de la máquina. Entonces, ambos extremos llaman a un examen de lo que es el ser humano. La inteligencia artificial puede ir en contra mismo del ser humano porque es una inteligencia superadora.
HERRAMIENTA NO NEUTRA
–¿La Iglesia, dentro de todo, sigue siendo una organización que puede plantear un tema con la fuerza que no tendrían las Naciones Unidas u otras organizaciones supranacionales?
–JFD: Sin lugar a dudas. Y es una tradición de la Iglesia, hay que ver también todos los documentos anteriores del papa Francisco, con lo que yo creo que hay una continuidad, sobre todo, con “Laudato si”, que también es una crítica muy fuerte a la tecnocracia respecto a toda la gestión medioambiental, como eso es retomado por la encíclica actual, porque finalmente hay también, más que una ilusión, un no advertir que la inteligencia artificial no es una cuestión mágica, como se dice en la encíclica, descansa en bases materiales bien concretas. La explotación de minerales raros, los recursos hídricos, el etiquetado de datos, la gente que trabaja en estas tareas tiene remuneracionesbajas. Hay un mundo y hay una casa común, como dice la encíclica, que no puede ser olvidada. La inteligencia artificial, como señala el papa, no tiene ninguna neutralidad, porque hay corporaciones, conglomerados y toda la discusión es en torno a eso, qué entretelones, qué juegos de poder sostienen esto y cómo la Iglesia se posiciona anteesto y cómo las naciones se posicionan.
–JDD: Si bien estamos hablando de corporaciones, también estamos hablando de una cosmovisión y una antropología. Y me quiero remontar más a la geopolítica actual. Hoy en día los dos grandes bloques que compiten tecnológicamente son China Popular y Estados Unidos. Son bloques fuertísimos, donde la concepción antropológica es diametralmente opuesta. Una China que lo que busca es un control total de su población, donde el individuo como tal es inferior a la colectividad y donde el Estado tiene la potestad de cercenar todo tipo de libertades individuales en vistas a un ethos colectivo superador. Y del otro lado, los Estados Unidos, que tiene una cosmovisión más liberal, donde hay una serie de consensos respecto a la voluntad individual, la libertad.
–¿Cómo se ubica Paraguay en este escenario?
–JDD: Si nosotros pensamos en una inteligencia artificial que sea útil para Paraguay y para el sector productivo, hay muchísimo margen de mirar de manera esperanzadora todo el trabajo que podemos hacer a través de la inteligencia artificial para nuestro sector productivo. Para nosotros es una oportunidad muy grande usar la inteligencia artificial para mejorar nuestra competitividad en esa área donde no somos competitivos, pero incluso en las áreas que son competitivas, como el agro, la pecuaria. Podemos digitalizar esos sectores de una manera muy superior a lo que tenemos hoy y meter inteligencia artificial para dar todavía mayor productividad y mayor competitividad internacional y mejorar en nuestra nuestra producción. El Gobierno firmó un acuerdo con Taiwán para el desarrollo de un centro de inteligencia artificial, una base de datos. Esto nos va a permitir que nosotros podamos digitalizar nuestros sectores productivos y poner esa capacidad de procesamiento de datos con inteligencia artificial y aplicaciones mejorar nuestra productividad, siendo nosotros soberanos de esos datos.
DESAFÍOS
–¿Cuáles son los desafíos de este prodigio que genera valoración e incertidumbre para la política?
–JFD: Uno de los puntos claves de la encíclica es que hay un eje programático y una definición política que quizás no esté sumamente desarrollada, pero resuena. Cuando la encíclica, justamente, se posiciona ni a favor de la exaltación del individuo sacralizado ni la absorción completa del individuo en un régimen totalitario. ¿Qué significa el principio de subsidiariedad? Que el Estado tiene que ser capaz de dejar a los cuerpos intermedios cierta libertad de organización local, pero eso no puede significar indiferencia hacia la suerte de los desvalidos, de los enfermos, de los que están en condiciones de explotación. Tiene que haber una conjunción con un principio de solidaridad. Ahí tenemos una definición clara del Estado y además hay un llamado a ejercer la responsabilidad política y a no dejar el destino de los pueblos en manos de la razón algorítmica, en manos de Babel, que es la figura de la dispersión, de la fragmentación. Y pensar una política que, contrariamente a la fragmentación, a la dispersión de Babel, tenga que ver con la comunión, con la construcción de consensos, de acuerdos, pero siempre bajo un horizonte del bien común.
–Hoy en día estamos con un asunto de concentración de poder y cómo administrar eso a partir de esta industria de la inteligencia artificial, ¿no?
–JDD: Hay un principio que claramente lo subraya el papa al hablar del destino universal de los bienes. O sea, hay un principio de la doctrina social de la Iglesia donde todo lo creado, finalmente, está destinado al ser humano como en su totalidad. Entonces, apropiaciones de estos recursos naturales, pero también hoy León habla de que los bienes también estamos hablando de los algoritmos, estamos hablando de los datos, de la capacidad de procesamiento de datos, que tiene que estar al servicio de la comunidad. Entonces, apropiaciones de usar estos algoritmos y estos datos en contra, justamente, de la comunidad humana, atendiendo a intereses corporativos, atendiendo a intereses autocráticos, atenta contra la dignidad humana.
LA CUESTIÓN DEL BIEN COMÚN
–¿Pero qué es el bien común en esta materia?
–JDD: El bien común respecto a la inteligencia artificial y a las nuevas tecnologías es que tienen que estar al servicio de la libertad humana, de la solidaridad humana y de la construcción de comunidad y la capacidad también de pensar libremente. Si la inteligencia artificial nos va a condicionar nuestras preferencias, nuestras libertades, nuestras maneras de pensar y nos va a fragmentar las comunidades, porque finalmente la inteligencia artificial también lo que hace es generar una falsa sensación de que uno es un ser humano autónomo, libre y si querés independiente de la comunidad. Y eso te fragmenta la cohesión social y lo que hace es generar unas sociedades tan individualistas que colapsa el ser humano. Y solamente en la interrelación personal el ser humano entiende quién es y se hace libre.
–JFD: Hay una historia y una genealogía del bien común que se remonta al concepto central de la definición clásica de la política. Esa definición tan conocida del zoon politikón en realidad, más que significar animal político, significa animal social, inseparable de la polis, del lugar donde delibera con otros y toma decisiones con otros. Entonces, no puede haber realización individual si no hay un presupuesto. Ese presupuesto es la vida en común y esa comunidad no es el efecto de una construcción interindividual, es el presupuesto para que existan individuos que vivan libremente. Es urgente retomar esta concepción si queremos pensar la política más allá de la simple lógica de enfrentamiento de intereses.
–Otra crisis que me parece importante tiene relación con el individuo y las comunidades, que es el asunto del trabajo. ¿Cómo analizan?
–JDD: Con el advenimiento de la sociedad moderna y la especialización del trabajo, uno hace una sola función superespecializada, donde se fragmenta tanto y esa persona se pierde, se atomiza en la colectividad. Con la inteligencia artificial se fragmenta todavía 0más y el valor del individuo que le da un estatus frente a la comunidad se pierde, colapsa. Entonces, ¿qué hacemos con eso? Es una pregunta que tengo que resolver.
–¿Qué hacemos con eso?
–JFD: Hay una cuestión totalmente abierta respecto al futuro del trabajo, de las relaciones laborales y el impacto que la inteligencia artificial puede tener. Hay grandes utopías que plantean un mundo finalmente soñado desde la izquierda por (Karl) Marx, que escribía en “La ideología alemana” que el sueño de la realización de su propio proyecto era trabajar unas horas a la mañana, pescar de tarde, escribir unos versos y leer de noche. Si esto sale bien, y si esto produce una liberación del tiempo y una posibilidad de que hagamos lo que nos complace y contemplemos el mundo, esa es la salida ideal, pero está la salida de terror con la IA profundizando las brechas, las diferencias, que sea objeto de una apropiación de una élite tecnocrática, que tiene una visión transhumanista, transhumanismo para unos, miseria, explotación, sobreexplotación para otros, ese es el peligro y es yo creo el miedo más fuerte al que se reacciona.
EL PAPEL DE LA EDUCACIÓN
–¿Qué hace la educación frente a estos nuevos desafíos?
–JDD: Paraguay está muy desprotegido, aunque hay una crisis mundial en términos de educación. Nosotros teníamos un sistema familiar donde las relaciones primarias eran muy fuertes y quizá no teníamos esa educación formal, pero esas relaciones primarias hacían que se transmitan valores, el sentido comunitario era muy fuerte. Yo creo que, a partir del 2000, lo fuimos fragmentando como familia, como sociedad, con fenómenos migratorios se fue desmembrando la familia. Y yo creo que hoy estamos en un proceso de cambio social muy fuerte, donde lo que antes nos servía de sostén cultural, que era la familia, quizá hoy se va fragmentando por cuestiones de migración urbana, incluso internacionales. Y eso concomitante viene con la crisis nuestra de la educación básica inicial, básica media, que nos genera una vulnerabilidad a ser víctimas de todo este proceso de influencias ideológicas y políticas a través de las redes sociales.
–JFD: La encíclica tiene un programa educativo claro. Hay una frase que a mí que me parece totalmente relacionada con esto de la encíclica, que es impulsar una higiene de la atención. La reflexión, la lectura, el pensamiento crítico no se da en cualquier contexto. Necesita un tiempo, una disposición, necesita detenerse, necesita concentrarse. O sea, necesita toda una habitualidad y una serie de prácticas a contracorriente del mundo que tenemos hoy. Y yo soy muy crítico de los paradigmas dominantes en materia de aprendizaje, que se fueron consolidando como un mainstream, como un consenso a lo largo de estos años. Me refiero al pedagogismo, al vaciamiento de los contenidos, a la supremacía de las fórmulas, a esta idea de que ciertas competencias a adquirir como habilidades pueden desprenderse de contenidos fundamentales para orientar la vida y dar sentido a la existencia. Debemos volver a las grandes lecturas, debemos reivindicar de vuelta la memoria, tan descalificada en la época.