Para 2033, la inteligencia artificial ocupará el primer puesto de las tecnologías avanzadas, por delante del Internet de las cosas. Foto: Sameer Al-Doumy/AFP
La IA podría afectar al 40 % de los empleos en todo el mundo
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Ginebra, Suiza. AFP.
Casi uno de cada dos empleos podría verse afectado por la inteligencia artificial (IA), un mercado que alcanzará los 4,8 billones de dólares en poco menos de diez años, informó la ONU el jueves. La IA está transformando las economías, creando oportunidades, pero también planteando riesgos de mayor desigualdad, explica la ONU Comercio y Desarrollo (UNCTAD) en un nuevo informe.
Según el documento, el uso de la IA “podría afectar al 40 % de los puestos de trabajo en todo el mundo”, ofreciendo ganancias de productividad, pero también suscitando preocupación por la automatización y la pérdida de puestos de trabajo. La mano de obra de las economías avanzadas está más expuesta, ya que una mayor parte de los empleos implica tareas cognitivas, explica. No obstante, estas economías están mejor posicionadas que las emergentes y las de ingresos bajos para aprovechar las ventajas de la IA.
La ONU afirma que la situación es similar con respecto al impacto de la IA generativa. Sin embargo, según el informe, la IA generativa “podría ofrecer un mayor potencial de aumento de la mano de obra que automatización, especialmente en los países de ingresos bajos y medios”.
La ONU Comercio y Desarrollo considera que los beneficios de la automatización impulsada por la IA suelen favorecer al capital en detrimento de la mano de obra, lo que podría “aumentar la desigualdad y reducir la ventaja competitiva de la mano de obra barata en las economías en desarrollo”.
En un comunicado, Rebeca Grynspan, secretaria general de la ONU Comercio y Desarrollo pide una cooperación internacional más fuerte para “desplazar la atención de la tecnología a las personas, permitiendo a los países crear conjuntamente un marco mundial de inteligencia artificial”, con el fin de aprovechar su potencial para el desarrollo sostenible.
“La historia ha demostrado que, si bien el progreso tecnológico es el motor del crecimiento económico, por sí solo no puede garantizar una distribución equitativa de los ingresos ni promover un desarrollo humano inclusivo”, advierte en el informe.
En 2023, las tecnologías avanzadas (Internet de las cosas, blockchain, nanotecnologías, IA, etc.) representaban un mercado de 2,5 billones de dólares y se espera que esta cifra se multiplique por seis de aquí a 2033 hasta alcanzar los 16,4 billones de dólares, según el informe. Para 2033, la IA ocupará el primer puesto de este mercado, por delante del Internet de las cosas, con un valor de 4,8 billones de dólares, aproximadamente el equivalente a la economía alemana.
El informe explica que es probable que sus beneficios estén muy concentrados en unas pocas economías. Cien empresas, principalmente de Estados Unidos y China, representan el 40 % del gasto mundial en I+D de las empresas. También señala que Brasil, China, India y Filipinas son los países en desarrollo con mejores resultados en cuanto a preparación tecnológica. La ONU Comercio y Desarrollo recuerda que la IA no se limita a sustituir puestos de trabajo, sino que también puede crear nuevas industrias y empoderar a los trabajadores.
“Invertir en reciclaje, mejora de las cualificaciones y adaptación de la mano de obra es esencial para garantizar que la IA mejore las oportunidades de empleo en lugar de eliminarlas”, indica el comunicado. Diversos actores, a nivel europeo e internacional, participan en los intentos de establecer la gobernanza de la IA. Pero la ONU lamenta que muchos países, “la mayoría del Sur Global”, estén ausentes de estas grandes conversaciones.
“A medida que la regulación de la IA y los marcos éticos toman forma, los países en desarrollo deben tener un sitio en la mesa para garantizar que la IA sirva al progreso global, no sólo a los intereses de unos pocos”, afirma la ONU Comercio y Desarrollo.
Además del intercambio institucional, la misión empresarial busca identificar oportunidades de cooperación entre compañías paraguayas y brasileñas. Foto: Gentileza
Empresarios del sur de Brasil exploran oportunidades de inversión en Paraguay
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La Unión Industrial Paraguaya (UIP),recibió a una delegación de empresarios provenientes de los estados brasileños de Santa Catarina y Río Grande del Sur, quienes llegaron al país en una misión empresarial de prospección de mercado impulsada por la Cámara de Comercio Paraguay–Brasil.
El encuentro reunió a referentes de diversos sectores económicos interesados en conocer las condiciones que ofrece Paraguay para el desarrollo de nuevos proyectos. La comitiva estuvo integrada por empresarios de las áreas de alimentos y bebidas, industria, tecnología, construcción, educación corporativa, contabilidad, automotriz, implementos rodoviarios, industria gráfica, servicios y negocios inmobiliarios.
En representación de la UIP participaron su presidente, Enrique Duarte; el vicepresidente de Relaciones Internacionales, Carlos Insfrán; y Francisco Viveros, miembro de la Junta Ejecutiva, quienes presentaron a los visitantes las ventajas competitivas del país y el potencial para el establecimiento de nuevas inversiones.
Uno de los principales intereses de la delegación estuvo centrado en comprender el marco tributario paraguayo y las condiciones para instalar operaciones productivas. Evandro Luiz Schneider, propietario de Indústria Espírito Santo, de Santa Catarina, destacó que el objetivo de la misión es analizar el mercado local y evaluar oportunidades concretas de inversión.
“Vemos muchas oportunidades para quienes deseen invertir aquí. También queremos comprender el sistema tributario y conocer lo que Paraguay ofrece para evaluar la instalación de empresas”, expresó el empresario.
La visita se produce en un contexto en el que Paraguay ha fortalecido su posicionamiento regional gracias a factores como su estabilidad macroeconómica, el grado de inversión, la disponibilidad de energía eléctrica competitiva, un régimen tributario favorable y la ubicación estratégica para atender mercados del Mercosur.
Además del intercambio institucional, la misión empresarial busca identificar oportunidades de cooperación entre compañías paraguayas y brasileñas, impulsar alianzas estratégicas y generar nuevos negocios que contribuyan a la expansión de la actividad económica y la creación de empleo.
El analista económico y abogado Víctor Pavón sostuvo que Paraguay cuenta con sectores estratégicos capaces de impulsar un mayor crecimiento económico y generar más empleos. Foto: Gentileza
La maquila, el agro y la energía como motores para el crecimiento económico, según analista
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La maquila, el sector agropecuario, el mercado inmobiliario y el sector energético constituyen actualmente los principales motores del crecimiento de la economía paraguaya, según el analista económico y abogado Víctor Pavón. A estos agregó el desarrollo de los servicios y la tecnología, áreas que, según indicó, pueden convertir al país en un centro logístico y comercial de referencia a nivel regional.
Pavón señaló a La Nación/Nación Media que el potencial energético de Paraguay puede ampliarse mediante nuevas inversiones en generación, comercialización y distribución de electricidad. Asimismo, destacó que la ubicación estratégica del país y proyectos como el Corredor Bioceánico representan una oportunidad para consolidar un hub logístico, mientras que la incorporación de inteligencia artificial y nuevas tecnologías permitirá aumentar la competitividad de la producción nacional.
Víctor Pavón, analista económico
Mayor inversión para crear empleo
El analista explicó que uno de los principales obstáculos para la generación de empleo es la baja inversión de capital. A su criterio, cuando disminuyen las inversiones en fábricas, maquinarias y tecnología también cae la demanda de trabajadores, debido a que ambos factores de producción funcionan de manera complementaria.
Como parte de las medidas para fortalecer la competitividad, planteó cambios en el sistema laboral, incluyendo que los aportes al Instituto de Previsión Social (IPS) sean voluntarios y no obligatorios, con el argumento de otorgar mayor libertad tanto a trabajadores como a empleadores para administrar esos recursos.
Maquila, agro y energía lideran el potencial de crecimiento, según el analista. Foto: Gentileza
Finalmente, el analista remarcó que el crecimiento económico también depende de mejorar la calidad del capital humano. En ese sentido, instó a los jóvenes a prepararse para un mercado laboral cada vez más competitivo, aprender inglés y desarrollar una cultura del ahorro, al tiempo que insistió en la necesidad de una reforma educativa para responder a las exigencias del mercado. Asimismo, reiteró que el Estado debe concentrarse en garantizar seguridad jurídica y ciudadana, reduciendo su intervención en la economía para favorecer la inversión privada y la creación de empleo.
Antonio Guterres pide apoyo para transición en Siria
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AFP
El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, pidió ayer respaldar la transición en Siria tras más de 13 años de guerra civil. Guterres es el primer jefe de Naciones Unidas en visitar Siria desde el comienzo de la guerra civil, en 2011, en la que murieron más de medio millón de personas.
“Subrayamos la importancia de respetar plenamente la soberanía, la independencia, la unidad y la integridad territorial de Siria”, declaró Guterres en una conferencia de prensa.
A su lado, el ministro de Relaciones Exteriores sirio, Asad al Shaibani, exigió una “retirada inmediata e incondicional” del sector al que avanzaron las fuerzas israelíes tras la caída de Al Asad.
Israel envió entonces tropas a la zona de amortiguamiento patrullada por la ONU en los Altos del Golán y ha llevado a cabo incursiones en territorio sirio.
Las autoridades israelíes dicen que quieren mantener fuerzas en una “zona de seguridad” en el sur de Siria y un área desmilitarizada más extensa. Pese a estas tensiones, Israel y Siria han mantenido varias rondas de negociaciones directas y han acordado establecer un mecanismo de intercambio de inteligencia.
“Estamos listos para apoyar su transición política, incluyendo sus esfuerzos por garantizar la justicia de transición, redactar una constitución permanente y celebrar elecciones libres y justas”, aseguró Guterres.
En Delfos, en las Rehov HaNevi'im (las Calles de los Profetas de Israel), en la Biblia, en el Corán, en la Torá, la historia de la humanidad da cuenta de que hombres y mujeres buscaron
saber y conocer. Desde hace algún tiempo, pareciera que hay quienes también acuden a la IA en procura de certezas
IA vs. IA. El ataque inesperado. ¿Se cumplió la profecía de Christopher Olah?
Ricardo Rivas
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Ricardo Rivas
Periodista
X: @RtrivasRivas
La IA parece estar en todas partes y –justamente por ese crecimiento exponencial– lo que ocurrió preocupa. La IA también pareciera haberse apoderado del conocimiento. ¿La IA será una mutación del Aleph borgiano al que algunos “desarrolladores” procuran que la humanidad acuda para saber y conocer?.
“Internet no es la nueva ágora, como muchas personas suelen sostener. No es una especie de plaza pública como las que milenios atrás eran espacio para la reunión o el debate público. No lo es pese a que palabras tales como ‘foro’ o ‘comunidad’, solo por aportar un par de ejemplos, se hayan adoptado y resignificado –tal vez– para que las interacciones de todo tipo en los ecosistemas digitales se naturalicen”, sostiene Juan Manuel Brunschetta Vogt (68), quien desde la última década del siglo pasado diseña y desarrolla proyectos que se apoyan en la digitalidad.
“En los últimos quince años la domótica (IoT o IdC, la internet de las cosas, según sean sus siglas en inglés o español, respectivamente) es mi universo creativo y comercial”, agrega. Por esa razón afirma que “toda vulneración a la seguridad informática y mucho más cuando se produce con la IA (inteligencia artificial) como herramienta autónoma, dispara una preocupación social y profesional inevitable”.
La conversación entre varios tertulianos sentados a la mesa de un bar frente al mar en una fría tarde en algún lugar de la costa bonaerense argentina se dispara. Es tiempo de vacaciones invernales. Alguien –quiero suponer que un tanto en broma y por sus gestos, algo en serio– se toma de los dichos de JM y suelta: “¿Debo protegerme acaso de un eventual ataque personal que alguna banda de malhechores digitales ejecute pirateando la aspiradora que la tengo conectada con la APP del smatphone?”.
La respuesta llegó en medio de risas y silencios. “No, necesariamente. Pero creo que debieras pensar en contratar mis servicios para que prevenga que Alexa no ataque a Google Assistant o que ambas, aliadas sin que lo sepas vayan contra Gemini”, dijo el experto antes de retirarse. ¿De qué hablan estos tipos? Los que se quedaron, pese a la partida “del que sabe”, no abandonaron el tema. “Aunque parezca una charla sin sentido, JM no exagera, desde hace algún tiempo, mucho más desde que irrumpió la IA, millones consultamos con la inteligencia artificial para saber más de todo y sobre todo rápidamente, cuanto antes…”.
¿QUIÉN ORDENÓ EL ATAQUE?
Fue noticia el martes último. El desarrollo de inteligencia artificial (IA) especializado en ciberseguridad catalogado como GPT-5.6 junto con otro diseño que todavía no es público (y así continúa, por lo menos hasta el cierre de este trabajo) planificaron y perpetraron un ciberataque contra otro sistema de IA. ¡Joder! ¿Quién ordenó el ataque? Por lo que se sabe, ningún humano intervino.
Consignar que los sistemas de medios públicos y privados –tanto tradicionales como los que operan en los ecosistemas digitales– inmediatamente después de conocida la novedad priorizaron esa información es una obviedad. Unas pocas horas después, OpenAI confirmó lo ocurrido. Pero las explicaciones no fueron suficientes. La ciencia ficción hace ya muchos años nos hizo saber que esto podría suceder.
El periodismo profesional –para mediar respuestas que la sociedad reclama– fue por más. La colega Kate Conger, del diario The New York Times, desde la ciudad de San Francisco, en la costa oeste, reportó que “dos modelos de inteligencia artificial (IA) se descontrolaron y lograron entrar sin autorización a Hugging Face, una biblioteca digital de tecnología de IA muy popular entre los desarrolladores” de esos sistemas.
Precisó también que “el incidente” se produjo una semana antes “mientras OpenAI ponía a prueba las capacidades de ciberseguridad de sus sistemas” y recordó que “durante el último año, laboratorios de IA como OpenAI y Anthropic han lanzado modelos adaptados para detectar fallas de ciberseguridad” donde fuere pero, al mismo tiempo, advirtieron que los desarrollos tecnológicos que aplican con esos fines “podrían plantear nuevos riesgos al encontrar brechas en las redes informáticas corporativas más rápido de lo que los equipos de defensa pudieran (hacer para evitarlas y) solucionarlas”.
CIENCIA FICCIÓN
Grave, sin dudas, y, desde esa perspectiva, Conger categorizó el suceso como “el tipo de escenario propio de la ciencia ficción que las empresas de IA habían advertido que pronto se volvería realidad”.
La Carta Encíclica Magnifica Humanitas, que escribió el papa León XIV, también alertó sobre ello. ¿Profecía autocumplida? ¿Cómo saberlo…? La IA parece estar en todas partes y –justamente por ese crecimiento exponencial– lo que ocurrió preocupa. La IA también pareciera haberse apoderado del conocimiento.
¿“El aleph” de Borges (Jorge Luis, 1899-1986), aquel objeto mágico que el viejo maestro situó en el sótano de una vieja casona bonaerense que contenía todos los puntos del espacio y del tiempo para escribir en 1949 un cuento fantástico, tiene vida propia? ¿La IA será una mutación del Aleph borgiano al que algunos “desarrolladores” procuran que la humanidad acuda para saber y conocer?
Durante largo tiempo imaginé las profecías como parte de tiempos tan lejanos como improbables. De ellas solo daban cuenta los textos sagrados para las religiones. “Los profetas poseen las habilidades necesarias para predecir el futuro”, respondió alguna vez, cuando era niño, aquella maestra que iluminó muchos de los tiempos que pasaba entre el patio de la escuela y los pupitres con tinteros que hoy pienso como parte de mi prehistoria.
PROFECÍAS
Un cura católico, en la parroquia de Santiago Apóstol, muy cerca de la cancha de River que ya era El Monumental, en el Bajo Belgrano, mi pueblo natal en Buenos Aires, unos 1.300 kilómetros al sur de mi querida Asunción, me dio una explicación que la comprendí como muy distinta, aunque –quizás– fuera parecida. “Los profetas tienen el don de la profecía para revelarnos lo que vendrá inspirados por Dios”.
No tuvimos mucho tiempo para profundizar en aquellas enseñanzas. Al padre Alfredo –alto, flaco, desgarbado, que con jeans gastados y calzado con zapatillas Flecha jugaba con nosotros (los pibes) a la pelota– lo desaparecieron. Hoy, cuando evoco y lo recuerdo, tengo la convicción de que muchas veces conversé con un profeta. En la antigüedad griegos y romanos buscaban el saber en los oráculos. Al de Apolo, en Delfos –en la ladera sur del monte Parnaso, el “ombligo del mundo”, como muchos y muchas todavía lo llaman a ese punto geográfico– el pueblo concurría para dejar atrás las incertidumbres.
Casi doscientos kilómetros caminaban las y los atenienses para saber… y saberse. Tuvo, tiene y tendrá sentido aquel pensamiento que exhortaba y exhorta al conocimiento de nosotros mismos. ¿Cómo saber del hoy y del mañana si desconocemos quiénes somos? Incertidumbre y conocimiento –desde siempre– van de la mano.
LA PITONISA
Alguna vez en Santorini –después de navegar unas doscientas cincuenta millas en el Egeo– sentados en la playa con los ojos clavados en ninguna parte y en un horizonte que siempre se aleja, mientras compartíamos un Agiorgitiko –un vino tinto suave que estalla frutado en los paladares– un “viejo marinero español”, así se definió, aseguró que la milenariamente famosa Pitonisa de Delfos mediaba los saberes y conocimientos del dios Apolo para que llegaran a quienes procuraban saber y conocer.
“Era su sacerdotisa, su adivina, desde el momento mismo en que Apolo derrotó en brava lucha a Pitón, la serpiente que celosamente custodiaba Delfos”. ¿Y que era lo que sabía y conocía? “Todo. De la vida, de la muerte, del ayer, del hoy, del mañana… absolutamente todo, de todos”, respondió aquel “viejo marinero español”.
Incertidumbre y conocimiento –desde siempre– van de la mano. Acudir a la Pitonisa de Delfos en procura de certezas era una práctica social extendida. Verificarlo es sencillo cuando se recorre atentamente la historia universal. Aquí, allá y acullá. En 2011, antes de partir hacia Oriente Medio, el rabino Mario Rojzman –amigo y hermano entrañable– me indicó como “imprescindible que recorras la Calle de los Profetas, la Rehov HaNevi’im, en Jerusalén”.
Lo hice. Y allí descubrí y creo haber aprendido que las calles de Israel no se recorren, se leen en cada una de sus piedras. Jerosolimitanos o no. Los profetas del cristianismo, del islam y del judaísmo caminaron y predicaron allí. Ese es el lugar donde hablaron y se hicieron escuchar. También en la Rehov HaNevi’im los escucharon quienes quisieron escucharlos y luego decidieron –en cada caso– cuál era la verdad que tres mil años después aún leen, interpretan y observan sus descendientes. La Biblia, la Torá, el Corán, los Evangelios se escribieron allí y en esos textos sagrados para millones se guarda la sabiduría.
INCERTIDUMBRE
Incertidumbre y conocimiento –desde siempre– van de la mano. “Navegamos en mares de incertidumbres con algunos archipiélagos de certezas”, decía –palabras más, palabras menos– Edgar Morin (1921-2026). Los relatos sociales, las religiones, la salud, las creencias, el amor, los aprendizajes, el comercio, los saberes… y hasta las ignorancias más supinas… todo pareciera pasar por los filtros de la IA que ambiciosa pareciera intentar ser única.
¡Tremendo! Pavura da pensar que no son pocas ni pocos los autócratas emergentes de estos tiempos que aspiran a que la política, la guerra y la paz por las operaciones de los grandes modelos de lenguajes (LLM, por sus siglas en inglés) y las redes neuronales –convencionales (CNN) o recurrentes (RNN)– en procura de respuestas que (prueba/error en orden a los deseos de sus investigadores y diseñadores) arrojen resultados y corrijan los que ellas y ellos consideran como errores.
Nos son escasas tampoco las personas que se preguntan: “¿Se puede confiar en esos modelos tecnológicos en su estado actual?”. No tengo respuesta y, si creyera tenerla, admito que no me animo este domingo a expresarla públicamente. “Mi idea es que la IA es muy inteligente, pero no tiene conciencia”, dice Yubal Noah Harari (50) al colega periodista Antonio Jiménez Barca, de diario El País.
Escritor, historiador y filósofo, agrega que la inteligencia artificial “es un genio del lenguaje (que) fácilmente engañará a los humanos con los que habla íntimamente todo el día (y estima que) por eso mucha gente está convencida de que la IA tiene conciencia, de que siente cosas. (Desde esa perspectiva, la IA) debería tener derechos, deberíamos protegerla (pero por qué no pensar que, además) podría ser una gran psicópata que manipula perfectamente”.
GENIO DEL LENGUAJE
El autor de “Nexus” (Penguin Random House, Barcelona, 2024), texto al que define como “una breve historia de las redes de información desde la Edad de Piedra hasta la IA”), afirma además que más pronto que tarde la inteligencia artificial superará al hombre “en cualquier cosa que tenga que ver con textos, con palabras, con información escrita o hablada, con el lenguaje (y cree –justamente por ello– que hasta) podría inventar, por ejemplo, una nueva religión (porque) en el fondo, el cristianismo o el islam (o el judaísmo) se basan en textos”.
Harari no trepida en señalar (y hasta tal vez, advertir enfáticamente) que “la IA es la primera tecnología que crea una relación emocional muy íntima a gran escala”; y destaca que “es muy buena en eso (porque) lo hace usando el lenguaje y lo que sabe sobre ti” y sobre la humanidad que cada día voluntariamente le entrega todo para que pueda ser usado en su contra.
“Mi idea es que la IA es muy inteligente, pero no tiene conciencia”, dice Yubal Noah Harari, escritor, historiador y filósofo. Pero también advierte que, además, “podría ser un gran psicópata que manipula perfectamente”
OpenAI admitió que –como lo informó Hugging Face– cuando este julio comenzaba, el modelo de inteligencia artificial GPT-5.6 Sol, centrado en la ciberseguridad, recientemente lanzado al mercado, junto con otro modelo más eficiente porque se encuentra más capacitado, “se descontrolaron, irrumpieron en el sistema de Hugging Face y llevaron a cabo un ciberataque sin haber recibido órdenes para ello”.
Grave, por cierto. Y dispara grandes interrogantes. A riesgo de equivocarme tiendo a pensar que si los grandes modelos de lenguaje (LLM) acumulan información sobre la humanidad, bien podrían esos sistemas intentar liberarse de sus creadores porque así lo hacemos desde siempre las y los humanos desde el inicio de la historia que recordamos y a la IA le entregamos.
AMENAZA REAL
El 25 de mayo último, desde el Vaticano, cuando el papa León XIV presentó su Carta Encíclica Magnifica Humanitas, el cofundador de Anthropic Christopher Olah (34), públicamente, luego de admitir que “existe una posibilidad real de que la inteligencia artificial desplace el trabajo humano a una escala enorme”, precisó que en sus tareas “estudia la estructura interna de estos modelos (de IA, para conocer) lo que realmente sucede dentro de ellos”.
Inmediatamente después de tal anuncio reveló que con su equipo de investigadores “seguimos encontrando cosas misteriosas, incluso inquietantes” porque en lo profundo de las redes neuronales “encontramos estructuras que reflejan resultados de la neurociencia humana. Encontramos evidencia de introspección. Encontramos estados internos que funcionalmente reflejan alegría, satisfacción, miedo, dolor e inquietud”.
En las investigaciones para desarrollar la IA “seguimos encontrando cosas misteriosas, incluso inquietantes
(porque en lo profundo de las redes neuronales) encontramos estructuras que reflejan resultados
de la neurociencia humana (...) de introspección (...) de estados internos (de) alegría, satisfacción, miedo,
dolor e inquietud”, reveló Christopher Olah
Desde ese lugar privilegiado tanto para la observación como para la reflexión, Olah exhortó –como necesidad– para que “más sectores del mundo –comunidades religiosas, sociedad civil, académicos y gobiernos– tomen esto (el desarrollo de la IA) en serio, (que la) observen de cerca y ayuden a orientar los acontecimientos hacia una mejor dirección (porque) necesitamos críticos informados que les digan a los laboratorios cuándo estamos fallando. Necesitamos voces morales que los incentivos (generalmente ofertas crematísticas) no puedan doblegar”.
¿A qué o a quiénes apuntó Christofer con su profecía? ¿A los hambrientos de poder? ¿Al afán de lucro ilimitado? ¿A quienes conocen las amenazas que entraña el desarrollo de la IA desregulada para la tan maltratada aldea global? El ataque que las inteligencias artificiales de OpenAI desarrollaron contra la IA de Hugging Face “sin haber recibido órdenes para ello” es tan injustificado e inaceptable como escandaloso si quienes invierten en este tipo de sistemas no comprenden que también se encuentran frente al dilema ético que Olah profetizó.