- Teherán, Irán. AFP.
Las fuerzas navales de Irán, Rusia y China realizarán ejercicios militares conjuntos en los próximos días frente a la costa iraní para “fortalecer la seguridad regional”, informaron medios oficiales el domingo. Los tres países, que comparten su voluntad de contrarrestar lo que consideran como la hegemonía estadounidense, ya habían organizado en los últimos años ejercicios similares en la región.
La “ceremonia de apertura” de los ejercicios, llamados “Cordón de seguridad marítima 2025″, tuvo lugar en puerto de Chabahar, en el sureste de Irán, a orillas del mar de Omán, indicó el Ministerio ruso de Defensa. Se realizó “la víspera del inicio” de las maniobras, que durarán “varios días”, según esta fuente.
La agencia oficial Irna también indicó que los ejercicios empezarían el lunes, pero otra agencia de prensa iraní, Tasnim, indicó que comenzarían el martes. “En los ejercicios participarán buques de guerra, de apoyo a las fuerzas navales chinas y rusas, así como buques del ejército iraní y de la Guardia Revolucionaria”, indicó Tasnim.
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El Ministerio ruso de Defensa afirmó que los tripulantes se entrenarán en “liberar barcos capturados” y en llevar a cabo “tiros de artillería contra objetivos en el aire y el mar”. Una quincena de barcos, incluyendo tres rusos, participarán en las maniobras, según el ministerio.
Azerbaiyán, Sudáfrica, Omán, Kazajistán, Pakistán, Catar, Irak, Emiratos Árabes Unidos y Sri Lanka asistirán en calidad de observadores. China desplegará “un destructor y un barco de suministros”, dijo el Ministerio de Defensa chino en la red social WeChat. El ejército iraní ya había llevado a cabo ejercicios militares en la zona en febrero para “reforzar las capacidades de defensa frente a cualquier amenaza”.
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Omán e Irán negocian un “corredor temporal” para la navegación en Ormuz
Omán e Irán están negociando un “corredor temporal” de navegación en el estrecho de Ormuz y su desminado, aunque Teherán advirtió este miércoles que ese paso estratégico para el petróleo mundial no reabrirá hasta que Estados Unidos ponga fin a la guerra. Los dos países ribereños del paso marítimo buscan regular la circulación por sus aguas, que siguen en gran medida bloqueadas por la república islámica y se han convertido en un punto caliente de este conflicto que se extiende por todo Oriente Medio.
Con la guerra al filo de cumplir seis meses, Washington intensificó esta semana su presión económica con una nueva ronda de sanciones “secundarias”. No afectan directamente a Irán, pero sí a sus socios comerciales en sectores como el oro, la tecnología, los activos digitales, la aviación y el transporte marítimo.
En Mascate, los ministros de Exteriores de Irán y Omán hablaron el martes de un acuerdo marco que establece un “corredor temporal” en Ormuz y prevé una operación de remoción de minas, según un comunicado conjunto. El canciller omaní, Badr al Busaidi, dijo en la red social X que espera “anunciar pronto” la nueva ruta, así como “las modalidades prácticas para restablecer una navegación segura”.
Las negociaciones continuarán para establecer un corredor “permanente” y definir “la gestión futura del estrecho”, así como un mecanismo para “proporcionar los servicios de navegación y seguridad necesarios”, agrega el comunicado. Su par iraní, Abás Araqchi, destacó el martes en la misma plataforma que durante las negociaciones con sus socios omaníes y pakistaníes “se hizo hincapié en las soluciones regionales”.
“El marco propuesto para un nuevo corredor, el desminado conjunto y la futura gestión del estrecho de Ormuz son un ejemplo perfecto de ello”, defendió.
Sin embargo, el viceministro iraní de Exteriores, Kazem Qaribabadi, advirtió a Washington este miércoles temprano en X: “Antes de cualquier acción destinada a reabrir el estrecho de Ormuz, Estados Unidos debe cumplir plenamente con todos los compromisos que ha violado”.
“El estrecho de Ormuz solo se reabrirá a cambio del fin de la guerra en todos los frentes, del levantamiento del bloqueo y de una solución a la situación en Yemen”, donde combaten sus aliados los rebeldes hutíes, sostuvo.
Agregó que la respuesta de Irán a las sanciones estadounidenses consistirá en “atacar sus intereses económicos”.
Minas “retiradas”, según Trump
En su red social Truth Social, Trump afirmó que, según la Marina, “todas las minas habían sido retiradas o destruidas en las aguas internacionales del estrecho de Ormuz”.
“Se le ha informado a Irán que cualquier buque o embarcación que coloque nuevas minas (sería) (...) destruido”, agregó.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, expresó el lunes la voluntad de Washington de “cortar todos los recursos económicos” de la república islámica.
En Irán, ya de por sí afectado por décadas de sanciones internacionales, numerosos automovilistas y motociclistas acudieron el martes a las gasolineras de Teherán.
A pesar de la información aún contradictoria, el precio del petróleo bajó en los mercados internacionales más de un 2 % el miércoles en un repunte de optimismo, con el Brent del mar del Norte, la referencia mundial, por debajo de los 90 dólares.
Esta guerra se desató a fines de febrero con una salva de bombardeos israeloestadounidenses contra Irán, que respondió atacando a países aliados de Washington en la región y bloqueando Ormuz.
Washington, a su vez, ha venido aplicando un bloqueo de los puertos iraníes.
En el centro del conflicto, el estratégico estrecho, por el que antes transitaba una quinta parte de los hidrocarburos mundiales, ha sido prácticamente paralizado por Teherán desde hace seis meses y el tráfico por esa vía es mínimo. Esto ha provocado un alza vertiginosa de los precios del crudo y una mayor presión sobre Trump en Estados Unidos, a medida que se acercan las elecciones de mitad de mandato de noviembre.
Fuente: AFP.
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Nuevas sanciones de EE. UU. provocan largas filas en gasolineras de Irán
Los iraníes amanecieron el martes preocupados por las consecuencias de las nuevas sanciones anunciadas la víspera por Estados Unidos, que prometió “asfixiar” económicamente al país, y en las estaciones de gasolina se formaron largas filas. Estados Unidos busca presionar económicamente a Irán después de que, casi seis meses después del inicio de la guerra desencadenada por Washington, las negociaciones de paz se encuentren empantanadas sin que se vislumbre un final para el conflicto.
Irán mantiene cerrado el estratégico estrecho de Ormuz y Estados Unidos persiste en su bloqueo naval contra la república islámica. El canciller iraní Abás Araqchi y su homólogo omaní, Badr al Busaidi, se reunieron el martes en Teherán y abordaron el establecimiento de un corredor temporal de navegación en este paso y un acuerdo para poner en marcha un proceso de desminado, según un comunicado conjunto difundido por Omán.
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, presentó el lunes un plan para lograr la “asfixia económica” de Irán y advirtió sobre graves consecuencias para los países que se nieguen a sumarse a la campaña de Washington. Los dirigentes iraníes minimizaron las consecuencias en un país que lleva décadas bajo sanciones, pero algunos residentes de la capital, Teherán, ya temen el impacto económico y se formaron largas filas en las estaciones de gasolina.
“Es lógico que las sanciones afecten a la vida de la gente. Hay personas que están sufriendo, tanto quienes tienen una buena situación económica como las personas con menos recursos”, afirmó Mehdi Yazdian, un agente inmobiliario de 55 años, que instó a las autoridades a controlar los precios. Para Yazdian, las restricciones están surtiendo efecto pero resaltó que la población iraní es “resiliente”. Taneen, una estudiante de arquitectura de 23 años, destacó que durante toda su vida su país ha estado bajo sanciones.
“Esta presión recae en toda la familia”, afirmó y relató que su padre les dijo que tenían que salir a comprar comida ahora “porque se va a encarecer”. Irán sufría una inflación desorbitada antes de la guerra, uno de los factores que impulsaron la ola de protestas contra el gobierno que tuvo su punto culminante en enero.
El gobierno respondió a las manifestaciones con una represión que organizaciones de derechos humanos afirman que dejó miles de muertos. Para las autoridades iraníes, la violencia fue producto de “actos terroristas” instigados por Estados Unidos e Israel. Irán llevó a cabo ejecuciones de personas procesadas por las manifestaciones y Trump expresó el martes su indignación y llamó a poner fin inmediatamente a lo que calificó como “una crisis humanitaria de proporciones épicas.
“Otra derrota”
Imágenes de la AFP mostraron el martes filas de autos que se extendían desde las estaciones de servicio. El jefe de gabinete del presidente iraní Mohsen Haji-Mirzaei dijo que se revisarían las cuotas de gasolina.
“Lo que es seguro es que las cuotas se reducirán sin cambiar el precio, pero quien quiera comprar más gasolina de la cuota tendrá un precio más alto”, declaró el funcionario a la televisión estatal.
Bessent afirmó el lunes que los países que no se sumen a las sanciones estadounidenses “compartirán el aislamiento” de Irán.
El Departamento del Tesoro detalló que adoptó sanciones secundarias, es decir que no sólo afectan al Estado sino también a quienes comercien con él, contra sectores críticos como el de los activos digitales, la tecnología, el oro, la aviación y el transporte marítimo.
China, un importante comprador de crudo iraní, declaró el martes que se opone a las sanciones y que tomará todas las medidas necesarias para salvaguardar sus derechos e intereses.
El secretario del Tesoro no descartó que los bancos chinos se vieran afectados y advirtió que “cualquier entidad que facilite el lavado de dinero en nombre de Irán será excluida del sistema del dólar estadounidense”.
Irán respondió desafiante y el ministro de Economía, Ali Madanizadeh, afirmó en la televisión estatal poco después del anuncio de Bessent que el país estaba preparado desde hace tiempo.
Madanizadeh dijo que Estados Unidos “ha fracasado en todas las ocasiones” y parece que quiere sufrir “una nueva derrota”.
Irán ha desarrollado un complejo sistema financiero para sortear las sanciones que afectan desde hace décadas a su economía.
Saeed Laylaz, un economista iraní que vive en Teherán, explicó a la AFP que las nuevas medidas estadounidenses forman parte de la estrategia de “máxima presión” que Trump defiende desde su primer mandato.
“Estados Unidos no tiene nada que pueda hacer que no haya hecho antes”, afirmó Laylaz, quien sostuvo que, tras años de aislamiento, la economía iraní es en gran medida autosuficiente.
Para el experto, sí emergen dudas sobre si el Gobierno está preparado para hacer frente a los problemas internos, y citó la lucha contra la corrupción, los desequilibrios bancarios y la inflación, entre otros asuntos. Mientras tanto, los precios del petróleo bajaron por segunda jornada consecutiva el martes, situándose por debajo de los 90 dólares el barril de Brent.
Fuente: AFP.
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EE. UU. aumenta presión contra Irán con una “asfixia económica”
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, presentó el lunes planes para lograr la “asfixia económica” de Irán, al tiempo que advirtió de graves consecuencias para los países que se nieguen a sumarse a la campaña de Washington. Irán insiste de su lado en la “derrota” de Estados Unidos.
El discurso de Bessent llega casi seis meses después del inicio de una guerra contra Teherán que se ha estancado, con las conversaciones de paz paralizadas e Irán bloqueando la mayor parte del tráfico a través del crucial estrecho de Ormuz, crítico para el comercio de hidrocaburos.
“En todo el mundo, nuestro objetivo es cortar cada salvavidas económico que sostiene a este régimen tiránico hasta que Teherán quede completamente aislado”, dijo Bessent en una rueda de prensa. “Vamos a exigir responsabilidades a todos, y esto es la asfixia económica de este régimen”, enfatizó.
Añadió que los países que no se sumen a las sanciones estadounidenses “compartirán el aislamiento” de Irán, y señaló que el presidente Donald Trump está haciendo llamadas telefónicas a líderes mundiales para pedirles que detengan sus interacciones con Teherán.
Además, Washington pondrá fin al acceso al sistema del dólar estadounidense para quienes laven dinero iraní. “Cualquier entidad que facilite el lavado de dinero en nombre de Irán será excluida del sistema del dólar estadounidense. El reloj acaba de empezar a correr”, dijo Bessent.
Nadie está “por encima”
El Departamento del Tesoro informó el lunes de que ha “adoptado determinaciones contra cinco sectores críticos -activos digitales, tecnología, oro, aviación y transporte marítimo- que el régimen iraní utiliza para tratar de apuntalar su economía en declive”.
Ante la pregunta de si los bancos chinos que operan con Irán podrían ser objeto de sanciones, Bessent respondió que “nadie está por encima del alcance de las sanciones estadounidenses”.
El jefe del Tesoro ya había declarado previamente que había comenzado un “Día D económico” para Teherán, en una columna para el Financial Times.
¿Colapsado?
Estados Unidos e Israel desencadenaron la guerra en Oriente Medio con una masiva oleada de bombardeos contra Irán el 28 de febrero, lo que provocó represalias iraníes en toda la región.
Trump, bajo mucha presión interna por las repercusiones económicas de la guerra, que se intensifica con las elecciones de mitad de mandato de noviembre, pasó de las amenazas militares a una estrategia basada en las sanciones económicas.
“¡¡¡IRÁN ESTÁ COLAPSANDO COMPLETAMENTE!!!”, escribió en su red Truth Social con su característico estilo de utilizar solo letras mayúsculas.
Irán no opina lo mismo.
Estados Unidos “ha hecho todo lo posible por poner a prueba la determinación del pueblo iraní y de los líderes del país, pero ha fracasado en todas las ocasiones. Parece que querían sufrir una nueva derrota”, afirmó el ministro iraní de Economía, Ali Madanizadeh, en la televisión estatal, tras los anuncios estadounidenses.
El jerarca añadió que el país tiene un “plan de dos años” para enfrentar las medidas.
Irán mantiene cerrado el estratégico estrecho de Ormuz.
La reapertura del estrecho se ha convertido en una prioridad para Estados Unidos, pero Teherán insiste en que permanecerá cerrado hasta que Washington levante el bloqueo naval sobre los puertos iraníes, elimine las sanciones petroleras y descongele los activos iraníes en el extranjero.
Subrayando los riesgos que tiene el tránsito por Ormuz, un petrolero fue alcanzado la madrugada del martes por un “proyectil desconocido” frente a las costas de Omán, lo que provocó daños, pero no dejó víctimas, según la agencia marítima británica UKMTO.
Antes de conocerse la magnitud de las medidas estadounidenses, el vicecanciller Kazem Gharibabadi afirmó que “el relato no encaja”.
“Ustedes dicen que el poder militar de Irán ha sido ‘desmantelado’, que el 100 % de sus fábricas militares han sido ‘destruidas’ y que su programa nuclear ha sido ‘enterrado’”, señaló.
Sin embargo, agregó, la acción contra Irán requiere la movilización de “todas las instituciones y poderes” de Estados Unidos". “¿Es esto una victoria o el reconocimiento de la derrota de Estados Unidos?”.
Por su parte, la cancillería iraní advirtió a los países que se abstuvieran de sumarse a la campaña económica de Estados Unidos y que quienes lo hagan tendrán que asumir “sus propias consecuencias”.
Irán se enfrenta a sanciones estadounidenses e internacionales desde la revolución islámica de 1979 y ha calificado esa política como un fracaso, al tiempo que insiste en que la presión económica y las amenazas no lo obligarán a cambiar de rumbo. El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, indicó que la aplicación de nuevas sanciones económicas no implica “de ninguna manera” que ataques contra Irán queden descartados.
Fuente: AFP.
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Irán reporta el desplome de su moneda ante anuncio de cerco económico
El gobernador del Banco Central de Irán afirmó este lunes que la depreciación de la moneda nacional frente a las divisas extranjeras es “temporal”, mientras el valor del rial iraní sigue desplomándose. Los aumentos de las divisas extranjeras “son temporales, es decir, fluctúan”, declaró Abdolnaser Hemmati en un video difundido por la televisión estatal.
“Estos choques (económicos) que se están generando obedecen principalmente a la propaganda política estadounidense”, añadió, mostrándose convencido de que “la situación mejorará y los problemas se resolverán”. El rial se cotizaba el lunes en el mercado negro a más de 2 millones por un dólar estadounidense, según sitios especializados.
Washington tiene previsto anunciar este lunes una campaña de presión económica contra Irán. Oficialmente, Irán aplica tipos de cambio fijos, pero las cotizaciones recogidas por plataformas en línea suelen utilizarse como referencia para el mercado no oficial.
Justo antes de la guerra en Oriente Medio, desencadenada por una ofensiva israelí-estadounidense contra Teherán el 28 de febrero, un dólar se cambiaba por 1,65 millones de riales. El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, anunció para este lunes un “Día D económico” destinado a cortar las últimas “líneas de supervivencia” de Irán.
Paralelamente, Washington mantiene el bloqueo de los puertos iraníes frente al cierre por parte de Teherán, desde el inicio de la guerra, del estratégico estrecho de Ormuz. “Será la mayor campaña coordinada de aislamiento económico de la historia mundial”, aseguró Bessent, quien tiene previsto detallar las medidas estadounidenses en una rueda de prensa.
“Día D económico”
Irán desafió abiertamente este lunes la amenaza de Estados Unidos sobre una enorme campaña de presión económica y lanzó una severa advertencia a países que se sumen a esa iniciativa. En la víspera, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, escribió en el diario Financial Times que Washington estaba poniendo en marcha “la mayor ofensiva financiera jamás organizada contra un adversario”, calificándola de “día D económico”.
Bessent publicó en X que la medida se producía después de que Estados Unidos “desmantelara las capacidades militares de Irán, destruyera casi el 100 % de sus fábricas militares y enterrara su programa nuclear”. Está previsto que este lunes explique las nuevas sanciones estadounidenses contra Irán.
En respuesta, el vicecanciller Kazem Gharibabadi, afirmó que “el relato no encaja”. “Ustedes dicen que el poder militar de Irán ha sido ‘desmantelado’, que el 100 % de sus fábricas militares han sido ‘destruidas’ y que su programa nuclear ha sido ‘enterrado’”, señaló.
Sin embargo, agregó, la acción contra Irán requiere la movilización de “todas las instituciones y poderes” de Estados Unidos". “¿Es esto una victoria o el reconocimiento de la derrota de Estados Unidos?”, añadió. Mientras tanto, la cancillería iraní advirtió a los países que se abstuvieran de sumarse a la campaña económica de Estados Unidos. El portavoz Esmail Baqai dijo que participar “tendrá sus propias consecuencias”.
Advertencias
“Las advertencias necesarias han sido expresadas, porque cualquier complicidad con Estados Unidos en la ejecución de sus acciones agresivas contra Irán tendrá definitivamente sus propias consecuencias”, declaró Baqai en una rueda de prensa semanal. En la víspera, el jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Mohsen Rezai, había advertido que cualquier país que se sume a la guerra económica lanzada por Washington será considerado “enemigo”.
Estados Unidos e Israel desencadenaron la guerra en Oriente Medio con una ola masiva de ataques contra Irán el 28 de febrero, lo que provocó represalias iraníes en toda la región.
Un alto el fuego iniciado el 8 de abril puso fin a casi 40 días de bombardeos intensos, pero el control del estrecho de Ormuz pronto surgió como un punto crítico clave del conflicto.
Irán ha controlado esta vía vital para el comercio de hidrocarburos desde que comenzó la guerra.
La reapertura del estrecho se ha convertido en una prioridad para Estados Unidos, pero Teherán insiste en que permanecerá cerrado hasta que Washington levante el bloqueo naval sobre los puertos iraníes, elimine las sanciones petroleras y descongele los activos iraníes en el extranjero.
Presión “sin precedentes”
La semana pasada, el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció que Washington incrementaría la presión económica sobre Irán “a una escala sin precedentes”. Washington ha instado a otros gobiernos, incluida China, a sumarse a los esfuerzos para aislar aún más a la economía iraní.
En un artículo publicado el lunes en el diario iraní Ettela’at, el canciller iraní, Abás Araqchi, afirmó que las relaciones con China “han adquirido dimensiones más profundas, más estructurales y más amplias”.
Irán se enfrenta a sanciones estadounidenses e internacionales desde la revolución islámica de 1979.
Trump ha perseguido reiteradamente una política de “máxima presión” mediante sanciones económicas contra Irán, retomando este enfoque tras volver a ocupar la presidencia en enero de 2025, después de una campaña similar durante su primer mandato. Irán ha tachado esa política de sanciones como un fracaso, e insiste en que la presión económica y las amenazas no lo obligarán a cambiar de rumbo.
Fuente: AFP.