Peppa Pig, la heroína de dibujos animados, tendrá pronto un nuevo hermanito o hermanita, lo que abrirá el camino a nuevas aventuras en esta lucrativa serie británica adorada por niños de todo el mundo, trascendió este jueves por una secuencia difundida en la cadena ITV.
“Estoy emocionada al anunciar que nuestra familia va a crecer porque vamos a tener un nuevo bebé”, dijo el personaje de Mamá Pig el jueves durante un segmento transmitido en ITV.
Desde que la serie de dibujos animados fuera lanzada en 2004 por Channel 5, los personajes principales han cambiado poco y consisten en la pareja Papá Pig y Mamá Pig y sus dos hijos Peppa, de 4 años, y su hermano pequeño Jorge Pig, de 2.
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En el clip, Mamá Pig dice estar “un poco abrumada ante la idea de tener tres niños menores de 5 años corriendo por ahí, pero sobre todo absolutamente emocionada”. Peppa y Jorge también están “muy emocionados”, añadió Mamá Pig.
“Ellos me preguntan todos los días qué tamaño tiene el bebé, cuándo nacerá y si le gustan los dinosaurios (como a Jorge) o los charcos de barro”, en los que a Peppa y sus amigos les encanta saltar, añadió la mamá. La caricatura ha gozado de éxito mundial y ahora se transmite en 40 idiomas y en más de 180 países.
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La serie ha inspirado parques temáticos en Reino Unido y en otras partes del mundo, ha generado numerosos productos derivados con la concesión de varios cientos de licencias (juguetes, revistas, videojuegos, pasta de dientes, etc.) y la heroína incluso ha aparecido en un sello coleccionable del operador postal británico Royal Mail.
En 2019, el estudio Entertainment One, creador de Peppa Pig, fue comprado por 4.000 millones de dólares por el fabricante de juguetes estadounidense Hasbro. En ese momento, Peppa Pig generaba más de mil millones de dólares en ingresos por año al estudio.
Fuente: AFP
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“El programa Che Róga Porã está transformando la vida de miles de familias”, destaca ministro
El ministro de Urbanismo, Vivienda y Hábitat (Muvh), Juan Carlos Baruja destacó que el programa “Che Róga Porã”, está transformando la vida de miles de familias en el Paraguay. Invitó a la ciudadanía a participar de la expoviviendas a fin de interiorizarse de los requisitos para acceder a la casa propia.
“Tenemos la segunda edición de nuestra Expo Che Róga Porã que va a conmemorar el segundo aniversario de nuestro programa. En esa edición van a estar presentes muchas empresas desarrolladoras, muchos bancos que son los que financian. Así que invitamos a toda la ciudadanía que nos acompañe esos dos días”, dijo a Paraguay TV.
Es así que los interesados podrán obtener información sobre las propuestas de las empresas desarrolladoras que trabajan con el programa Che Róga Porã.
“Es un logro más que tenemos con este programa que realmente está transformando la vida de miles de familias en el Paraguay. Familias que estaban en casas de alquileres hoy tienen la posibilidad de contar con la vivienda propia”, afirmó.
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El secretario de Estado resaltó que el tercer año de gestión del presidente de la República, Santiago Peña se cumple con muchos logros, principalmente en lo social, en el apoyo a la gente más humilde y el país está en franco crecimiento.
“El año pasado el Paraguay ha crecido más de 6 %, ha sido el país que más ha crecido en la región y uno de los países que más ha crecido en el mundo. Así que creo que hay muchos logros que el presidente va a estar comentando el día de hoy. Y sabemos que existen también muchos desafíos que tienen que ser cumplidos y para eso seguimos trabajando para poder dar respuesta a toda la sociedad paraguaya”, significó.
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Nueva Ruralidad arrancará en Ñeembucú con foco en la titulación de tierras
Desde el Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra (Indert) confirmaron que el departamento de Ñeembucu se convertirá en la región piloto, donde se arrancará la implementación del programa “Nueva Ruralidad” que se impulsa con el gobierno del presidente Santiago Peña. Este programa busca consolidar las profundas transformaciones impulsadas en favor del campesinado nacional en lo que ha puesto énfasis el Gobierno actual.
En ese marco, el presidente del ente, Francisco Ruíz Díaz, informó que desde la institución se constituyó un equipo de investigación que realizó un trabajo de revisión de los antecedentes históricos sobre el proceso de Colonización y Reforma Agraria en el Paraguay. Señaló que este trabajo permitió detectar la casi nulidad de titulación en favor de los campesinos ocupantes de tierras rurales.
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Indicó que el informe del equipo de Investigación del INDERT, hasta el momento se han detectado un total de 100.000 hectáreas de tierras distribuidas en 35 Colonias, prácticamente sin ningún tipo de documentación que consolide los derechos de propiedad en favor de los beneficiarios de la reforma agraria.
Comunidades con nula titulación
Ruíz Díaz expuso como ejemplo el caso más emblemático en el departamento de Ñeembucú, señalando que, a pesar de tener la Colonia más antigua del Paraguay, de nombre Sebastián Gaboto, la cual fue habilitada el año 1881, los campesinos de Ñeembucu han sido los más marginados en cuanto a la titulación de las tierras.
“La Colonia Sebastián Gaboto se encuentra en el Distrito de Villa Franca, del Departamento de Ñeembucu, y cuenta con 6.913 hectáreas habilitadas originalmente para el asentamiento en favor de 163 familias asentadas. La misma fue creada con la primera Ley de Colonización del periodo de posguerra contra la Triple Alianza", precisó.
Mencionó que, en esta situación están 35 Colonias que estarían entre las más abandonadas en términos históricos. Al respecto, destacó que la colonia Sebastián Gaboto, cuenta con 145 años de falta de regularización.
Asimismo, la colonia Alberdi del distrito de Alberdi tendría ya 99 años de habilitación con casi nula titulación, siendo la segunda comunidad rural más antigua y dispondría un total de 12.823 hectáreas que sirvió para el asentamiento inicial de 514 familias rurales.
El resto de las 35 Colonias, específicamente unas 15 Colonias, dispondrían más de 80 años de habilitación sin regularización, mientras que el otro Grupo (18 Colonias) tendrían aproximadamente 70 años de habilitación.
“El denominador común de todas estas colonias es la nula titulación de las tierras, lo cual deja a sus ocupantes con derechos muy precarios y por fuera del mandato Constitucional de integrar al campesinado al desarrollo económico y social (Artículos 114 y 115 de la Constitución nacional de 1992)“, concluyó.
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Educar es más ejemplo que discurso
Por: Adelaida Alcaraz
En un ecosistema empresarial que suele medir el éxito en términos de crecimiento, rentabilidad y expansión, Pedro Ayala propone una lectura más profunda: la del legado. Miembro de la comisión directiva de la Cámara de Comercio Paraguayo-Argentina y líder de CPA Ferrere en Paraguay, nuestro protagonista pertenece a esa generación de ejecutivos que ya no separa con nitidez la vida corporativa de la personal. En su caso, la paternidad no es un capítulo paralelo a su carrera, es el eje que reordena su forma de entender el liderazgo, el riesgo y el éxito.
“Construir una empresa tiene mucho que ver con la autorrealización”, afirma Pedro Ayala, pero rápidamente amplía la idea hacia un territorio más íntimo: la familia. Allí, sostiene, el legado deja de ser una marca o una estructura organizacional para convertirse en algo más difícil de cuantificar y que se define en personas, valores y vínculos.
Padre de cuatro hijos -Arami, Mauri, Agus y Ale, de apenas cuatro meses- Pedro reconoce que la experiencia no inmuniza frente a la paternidad. Cada hijo, dice, vuelve a inaugurar el proceso. “Cada llegada trae nuevas emociones… la paternidad no se domina, se aprende todos los días”, enfatiza dejando entrever la idea de que la experiencia no elimina la incertidumbre, pero sí afina la sensibilidad.
En su recorrido, Pedro retoma una idea filosófica para describir la paternidad y la resumen en la idea de que nadie entra dos veces al mismo río. Así como las personas cambian, también lo hacen los padres. En ese marco, cada hijo encuentra una versión distinta de su padre, moldeada por la experiencia, pero también por las propias transformaciones internas.
Ese mismo principio, sostiene, se traslada al mundo corporativo. La estabilidad es más una ilusión que una condición. Equipos, contextos y decisiones están en permanente movimiento. En ese flujo, el liderazgo no puede ser rígido.
La paternidad, en ese sentido, opera como un entrenamiento emocional involuntario. Desarrolla paciencia, empatía, escucha y coherencia. “Las personas observan mucho más lo que uno hace que lo que uno dice”, resume.
El éxito más allá de los indicadores. Quizás uno de los desplazamientos más significativos en la mirada de Pedro tiene que ver con la noción de éxito. En el mundo empresarial, admite, suele medirse en resultados. Pero la paternidad introduce una métrica alternativa, menos visible y más persistente: la calidad de los vínculos.
“El éxito empieza a tener más que ver con la tranquilidad de conciencia”, asegura. No se trata de abandonar los resultados, sino de integrarlos en una visión más amplia, donde también importan las personas que se forman dentro de una organización y el impacto que esta genera en sus entornos familiares.
En esa línea, introduce una idea que tensiona la separación clásica entre lo profesional y lo personal, no existen compartimentos estancos. “Somos una sola persona durante todo el día”, afirma. Lo que ocurre en la casa influye en la empresa, y viceversa. El liderazgo, entonces, también se construye desde el equilibrio interno.
Riesgo, protección y responsabilidad. Si algo modifica la paternidad, según nuestro protagonista, es la relación con el riesgo. No lo elimina, pero lo reconfigura. La ambición sigue presente, pero aparece filtrada por una capa adicional de responsabilidad.
“No desde el miedo, sino desde la responsabilidad”, aclara. La diferencia está en que no se trata de volverse conservador, sino de entender que cada decisión tiene efectos que trascienden lo individual.
Esa conciencia introduce una nueva pregunta en la toma de decisiones. No solo qué es posible hacer, sino para qué y con qué impacto. El riesgo deja de ser un gesto individual para convertirse en una decisión con consecuencias extendidas.
Liderar personas, no solo equipos. En su rol profesional, Pedro reconoce una enseñanza directa de la vida familiar. Y es que detrás de cada persona hay una historia completa. Padres, hijos, preocupaciones, aspiraciones.
Esa mirada, lejos de suavizar el liderazgo, lo complejiza. Obliga a pensar en la empresa no solo como una estructura de objetivos, sino como un espacio de desarrollo humano. “Liderar no es solamente resolver problemas, sino formar y acompañar procesos”, señala.
En ese punto, la paternidad y el liderazgo convergen, pues ambos implican educar desde el ejemplo, no desde el discurso.
El legado. Cuando piensa en el futuro de sus hijos, él no habla de herencias materiales ni de trayectorias predeterminadas. Su idea de legado es más abierta. Consiste en dar herramientas, no caminos.
“Quiero que sean mejores que yo”, dice sin matices. La frase, que podría parecer simple, encierra una lógica potente. Y es que el éxito del padre se mide, en parte, por la capacidad de los hijos de superarlo.
Ese mismo criterio lo traslada a su rol profesional. El verdadero impacto de una organización no está solo en su desempeño presente, sino en lo que deja instalado para el futuro: cultura, talento y oportunidades.
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“El mayor legado que quiero dejarle es mi ejemplo”
Por: Adelaida Alcaraz
Acostumbrado a asumir riesgos y construir proyectos, Paulo Duarte enfrenta hoy el desafío más importante de su vida: formar a un hijo. En esta entrevista, el CEO de Broterra reflexiona sobre el legado, la familia y el Paraguay que espera ver florecer junto a una nueva generación.
Hace apenas una semana nació Octavio. Todavía es demasiado pequeño para entender el mundo que lo rodea. No sabe qué es una empresa, qué significa emprender o por qué su padre pasa horas pensando en proyectos, fábricas y futuros posibles, pero sin saberlo, ya cambió la vida de un hombre acostumbrado a convivir con los desafíos.
Paulo Duarte, CEO de Broterra, lleva años tomando decisiones difíciles. Como emprendedor aprendió a caminar sobre terrenos inciertos, a apostar cuando otros dudaban y a convertir ideas en realidades. Sin embargo, reconoce que ninguna experiencia se compara con la que vive hoy.
“Siento que toda la vida tuve que aprender a disfrutar de lo que me genera incertidumbre y emociones al mismo tiempo”, reflexionó. “Probablemente no tenga todas las respuestas para las preguntas que se me van a presentar como padre, pero el entusiasmo, la emoción y el amor que me generan son muy superiores a cualquier duda”, afirmó el CEO.
Y cuánta verdad hay en todo esto. Detrás del empresario que proyecta triplicar la capacidad industrial de Broterra para 2027, hay un hombre que acaba de descubrir que el desafío más importante de su vida no se mide en facturación, metros cuadrados ni balances; se mide en ejemplo.
La llegada de Octavio cambió su forma de entender el éxito. “Hace mucho tiempo aprendí que el éxito no es sinónimo de cosas materiales ni de cuentas bancarias llenas de dinero. El éxito es libertad, bienestar emocional, bienestar físico y poder compartir la vida con las personas que queremos”, aseguró.
Pero hay una enseñanza que desea transmitirle por encima de todas. “El éxito está en no abandonar, en continuar a pesar de que muchas veces no queremos o sentimos que ya no damos más”, sostuvo enseñando su filosofía de vida.
En un tiempo donde el mundo premia los resultados rápidos, Paulo apuesta por valores menos visibles, pero mucho más duraderos: disciplina, resiliencia, coherencia y humildad. “El mayor legado que quiero dejarle a Octavio es mi ejemplo. Que vea a una persona honesta, íntegra, coherente, que se juega por lo que sueña y por lo que cree”, confesó.
Con esto, Paulo no habla de herencias materiales sino más bien de carácter, valores y enseñanzas con valor real, aquellas que sobreviven a cualquier éxito empresarial.
Como padre reciente, también reconoce que la paternidad modifica la manera de liderar. “Nos obliga a convertirnos en mejores personas y mejores líderes. Me genera más hambre, más ganas de crecer y de ofrecerle todo lo mejor. Y no me refiero solamente a lo material, sino al tiempo, la reputación y el legado”, reflexionó.
Quizás por eso la llegada de un hijo también amplía la mirada sobre el país, ya que cuando Paulo habla de Paraguay, tras haber sido presidente de UIP Joven y de liderar proyectos de gran envergadura, imagina que el Paraguay que recibirá Octavio, no mostrará únicamente crecimiento económico. Significará orgullo, identidad y futuro.
“Espero que él encuentre un Paraguay integrado a la economía mundial, competitivo, prestigioso y del que pueda sentirse orgulloso. Un país que le genere autoestima por ser paraguayo y donde sienta la necesidad de ser protagonista de su construcción”, afirmó.
Su optimismo forma parte de una generación de empresarios que ve al Paraguay atravesando uno de los momentos más prometedores de su historia. Un país que atrae inversiones, desarrolla industrias, genera empleo y comienza a ocupar un lugar cada vez más relevante en los mercados internacionales.
Y mientras Octavio da sus primeros días de vida, Broterra también se prepara para una nueva etapa. La empresa acaba de regresar de un viaje por Asia y avanza en un ambicioso plan de expansión que contempla casi triplicar su capacidad industrial para 2027.
Pero incluso frente a semejante desafío, Paulo tiene claro cuál es el proyecto más importante. No está en una fábrica ni en una inversión, está en su casa, durmiendo en una cuna.
Para Paulo Duarte, la mayor obra que comienza hoy no es la próxima expansión de Broterra, es ayudar a formar a un niño que algún día pueda sentirse orgulloso del país que heredó y del ejemplo que recibió.