El presidente de la República de Panamá, José Raúl Mulino, afirmó que su gobierno y pueblo centroamericano rechaza de “manera integral las palabras esbozadas” por el presidente Donald Trump referentes al Canal de Panamá, asegurando que el “canal es y seguirá siendo de Panamá”.
El comunicado de la presidencia del país centroamericano, publicado en la red social X, ratifica la posición del gobierno panameño al reiterar lo expresado por el mandatario, el pasado 22 de diciembre cuando dijo que no habrá presencia de ninguna nación del mundo que interfiera en la administración del Canal.
Recordó que el Canal no fue una concesión de nadie, sino fue un resultado de luchas generacionales que culminaron en 1999, producto del tratado Torrijos-Carter, y “desde entonces hasta la fecha, por 25 años, de manera ininterrumpida, lo hemos administrado y expandido con responsabilidad para servirle al mundo y su comercio, incluyendo a los Estados Unidos”, según el comunicado.
Mulino refirió que su gobierno ejercerá el derecho que les ampara, que es la base jurídica del Tratado. “El diálogo es siempre la vía para aclarar los puntos mencionados sin menoscabar nuestro derecho, soberanía total y propiedad de nuestro Canal”, dice el documento.
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Este lunes, en su discurso de investidura como 47º presidente de Estados Unidos, en referencia al canal interoceánico que tiene entre ceja y ceja desde la campaña que lo llevó de nuevo a la Casa Blanca, el presidente Trump había afirmado que China opera el Canal de Panamá, y no “se lo dimos a China, se lo dimos a Panamá, y lo vamos a recuperar”, dijo.
Precisamente, hoy lunes en la ciudad de Panamá, manifestantes protestaron frente a la embajada de Estados Unidos y quemaron la bandera de estrellas al grito de que el canal “no está en venta”, según una publicación de AFP.
La polémica promesa de Trump se remonta a la campaña que lo llevó a la presidencia, cuando criticó insistentemente el acuerdo de 1977 del entonces presidente Jimmy Carter que dio como resultado que el control del canal, construido por Estados Unidos en 1914, fuera transferido a Panamá hace 25 años.
El secretario de Estado designado de Estados Unidos, Marco Rubio, había advertido la semana pasada durante su audiencia de confirmación en el Senado que la influencia de China podría efectivamente cerrar el Canal de Panamá para Estados Unidos en caso de una crisis.
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Trump da la salida de insólita carrera de IndyCar en las calles de Washington
El presidente estadounidense, Donald Trump, recorrió este domingo el circuito automovilístico instalado en las calles de Washington y agitó la bandera verde de salida de una carrera en la que el español Alex Palou puede asegurar su quinto título de la serie IndyCar. Esta insólita prueba, bautizada como Gran Premio Freedom 250, es otro de los eventos deportivos que el mandatario incluyó en los festejos por el 250 aniversario de la Declaración de Independencia de Estados Unidos.
El presidente y la primera dama, Melania Trump, tuvieron una vista privilegiada del espectáculo, mientras los monoplazas rugían antes de competir frente a monumentos icónicos de la capital estadounidense a velocidades de hasta 298 km/h. “Ha resultado ser más grande de lo que jamás creímos posible”, dijo Trump a la cadena Fox. “El circuito es maravilloso. Quiero que todos estén seguros y que la gente se divierta”.
Trump saludó al propietario de la serie IndyCar, Roger Penske, y a los siete ganadores de su cita más emblemática, las 500 Millas de Indianápolis, presentes entre los 25 pilotos en pista antes de que comenzara esta carrera de 147 vueltas. “Buena suerte, háganlo bien, diviértanse”, les dijo el presidente, de 80 años.
Antes del Gran Premio, Trump se subió a bordo de su limusina blindada, conocida como La Bestia, para un recorrido a baja velocidad por este trazado que serpentea puntos como el Monumento a Washington, los Archivos Nacionales y museos del Smithsonian, incluida la National Gallery of Art.
“El presidente quiso hacer esto. Es un gran aficionado. Queríamos formar parte del 250 aniversario”, dijo Penske. “Esto es realmente el resultado de nuestro equipo intentando llevarlo al siguiente nivel. Es una carrera icónica”. En los prolegómenos también hubo vuelos de exhibición y se cerró el tráfico aéreo en el cercano Aeropuerto Nacional Reagan.
Con miles de aficionados en las calles, la carrera arrancó después de que Trump ondeara la bandera verde en la línea de salida frente al edificio del Capitolio de Estados Unidos. El presidente republicano se ha reservado el protagonismo de estos espectáculos deportivos organizados para celebrar la firma de la Declaración de Independencia, el 4 de julio de 1776, incluida una cartelera de artes marciales mixtas celebrada en junio en los jardines de la Casa Blanca.
Palou por quinta corona
Partiendo desde la pole, Alex Palou tenía su primera oportunidad este domingo de asegurar sun cuarto título consecutivo de la IndyCar, y quinto en total de la principal categoría del automovilismo estadounidense de velocidad. “Es increíble”, dijo Palou sobre el evento. “Sin duda superó todas mis expectativas”, aseguró el piloto del equipo Chip Ganassi Racing, líder de la clasificación general y ganador de seis carreras en 2026.
Más allá de la pugna por el título, sus rivales estadounidenses tenían un especial interés en conquistar la insólita carrera en la capital del país. “Estoy emocionado de manejar por estas calles increíbles”, dijo Kirkwood, segundo de la clasificación general. “Es un gran momento como estadounidense poder manejar por Washington DC. Es un evento que Estados Unidos está organizando y es algo muy especial”.
“No sé si alguna vez volveremos a correr alrededor de la capital del país, así que el hecho de que lo estemos haciendo es todo un espectáculo”, dijo su compatriota Josef Newgarden. IndyCar y Penske Racing han sufragado gran parte de los 35 millones de dólares que cuesta organizar el gran premio, con el apoyo de patrocinadores, para aumentar la atención sobre una categoría conocida sobre todo por las 500 Millas de Indianápolis. “Esto es unas 500 Millas de Indianápolis en un circuito urbano”, lo describió el neozelandés Scott McLaughlin.
Fuente: AFP.
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El presidente iraní reconoce que el país atravesaba “numerosas dificultades”
El presidente iraní, Masud Pezeshkian, reconoció el domingo que el país atravesaba “numerosas dificultades”, justo cuando Estados Unidos busca aumentar la presión sobre Teherán con una nueva andanada de sanciones económicas. Casi seis meses después del inicio de la guerra entre ambos, Estados Unidos anunció esta semana una campaña de sanciones y aislamiento de Irán que llevará, según Washington, a “hacer colapsar al régimen”.
En un discurso este domingo difundido por la televisión estatal, Pezeshkian respondió al proyecto estadounidense. “Estamos inmersos en una guerra total en los planos económico, militar y de seguridad. Él [el presidente estadounidense Donald Trump] afirma sin rodeos que impone a Irán las sanciones más contundentes o más temibles”, declaró.
“Soy consciente de que nuestra sociedad atraviesa actualmente numerosas dificultades. Hacemos todo lo posible para evitar que la situación se agrave”, agregó. “Nos esforzamos de todo corazón por superar la inflación, los problemas de subsistencia, el desempleo y garantizar el futuro del pueblo, para que pueda vivir con dignidad y orgullo”, insistió Pezeshkian.
En los últimos años, el gobierno iraní se ha enfrentado a varias oleadas de manifestaciones, desencadenadas a menudo por el deterioro de la situación económica, la inflación y la caída del poder adquisitivo.
A finales de diciembre, unas manifestaciones contra el aumento del coste de vida evolucionaron rápidamente en un vasto movimiento de contestación contra el poder. Las autoridades reportaron más de 3.000 muertos en esas protestas y los atribuyeron a “actos terroristas” orquestados por Estados Unidos e Israel. Oenegés con sede en el extranjero denuncian una represión de los manifestantes que habría dejado miles de muertos.
Amenaza a otros países
Irán advirtió el sábado que considerará “enemigo” a cualquier país que participe en la aplicación de sanciones económicas contra la república islámica, según un alto funcionario iraní citado por la televisión estatal. Estas declaraciones ocurren después de que Washington anunció un reforzamiento de las sanciones económicas destinadas a aumentar la presión sobre Teherán.
“Advertimos a todos los países (...) no se unan a la guerra económica que libra Estados Unidos. Cualquier país que participe en la imposición de restricciones económicas contra nosotros será considerado un enemigo”, declaró Mohsen Rezai, jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán.
Si esos países “se negaran a distanciarse” de Estados Unidos, “Irán atacará sus intereses”, añadió.
“Aún no hemos atacado ningún interés económico estadounidense. Hasta ahora, solo hemos atacado bases militares, pero si pretenden imponernos sanciones económicas, Estados Unidos posee petróleo y empresas económicas en Irán y otros lugares, y las atacaremos”, continuó Rezai.
Si Donald Trump “toma medidas” contra Irán, “nuestra confrontación será como un terremoto”, amenazó.
La cancillería iraní acusó el jueves a Estados Unidos de “terrorismo económico” después de que el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, afirmara que Washington lograría “provocar el derrumbe” del gobierno iraní con sus nuevas sanciones.
Bessent tiene previsto ofrecer una rueda de prensa el lunes sobre cómo Estados Unidos pretende aumentar aún más la presión, casi seis meses después del inicio de la guerra, desencadenada por un ataque combinado de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Washington ha instado a otros gobiernos, incluido Pekín, a participar en los esfuerzos para aislar la economía iraní.
China, un socio económico estratégico para Irán, ha criticado esta iniciativa, argumentando que “las sanciones y la presión” estadounidenses no resolverán el conflicto en Oriente Medio.
Entre los principales socios comerciales de Irán se encuentra también Emiratos Árabes Unidos, que anunció el martes la suspensión de todas las transacciones comerciales y financieras bilaterales hasta nuevo aviso.
Chile cerrará embajada
El gobierno de Chile anunció el sábado que cerrará la embajada en Irán a fines de agosto, por razones económicas y de seguridad, pero sin romper relaciones con la república islámica. El país de Medio Oriente está en guerra desde el 28 de febrero, cuando ataques estadounidenses-israelíes desencadenaron un conflicto regional. En respuesta, Irán atacó a Israel y bases en países aliados de Estados Unidos.
En un comunicado, la cancillería chilena anunció el cierre de la embajada en Teherán por un “reordenamiento operativo” para orientar mejor “los recursos disponibles” y por “factores de seguridad en Medio Oriente”.
El gobierno del ultraderechista José Antonio Kast aclaró que el cierre no implica el cese de las relaciones diplomáticas entre ambos países, que datan de 1942.
Luego de su ascenso a la presidencia, en marzo, Kast ha buscado estrechar vínculos con Estados Unidos, que igualmente le ha aplicado aranceles de hasta un 12 %.
El mandatario chileno emitió un comunicado en el que afirmó que su país “siempre debe ser aliado de las naciones que promueven la libertad y la democracia” y condenó “los ataques indiscriminados del régimen iraní a distintos países de la región”.
Fuente: AFP.
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EE. UU. evalúa poner el nombre de Trump a su nuevo portaviones
La Marina de Estados Unidos analiza un cambio de nombre que podría convertir a uno de sus futuros portaviones en un homenaje al actual presidente Donald Trump. El buque, identificado como CVN-81, fue bautizado en 2020 como USS Doris Miller, en reconocimiento al marinero afroamericano que se convirtió en uno de los símbolos de la resistencia estadounidense durante el ataque japonés a Pearl Harbor.
De acuerdo con fuentes citadas por CNN y de las que se hizo eco la agencia RT este viernes, dentro de la Armada se han planteado distintas alternativas para modificar la denominación del navío y una de ellas contempla que lleve el nombre de Trump. No existe todavía una decisión definitiva, pero el solo análisis de esta posibilidad ya genera interés debido al carácter excepcional que tendría.
El CVN-81 pertenece a la nueva generación de portaviones nucleares de la clase Gerald R. Ford, diseñada para sustituir progresivamente a los grandes buques de la clase Nimitz. La Marina estadounidense tiene previsto que el nuevo portaviones sea entregado en 2034, después de que su calendario de construcción sufriera un retraso de dos años por limitaciones en la capacidad del astillero.
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La eventual modificación supondría además dejar atrás el nombre elegido en una ceremonia realizada en Pearl Harbor en enero de 2020. En aquella ocasión, la Armada designó oficialmente al futuro CVN-81 como USS Doris Miller, convirtiéndolo en el primer portaviones estadounidense bautizado en honor de un afroamericano y de un marinero alistado.
El héroe
Doris “Dorie” Miller era un ayudante de cocina de la Armada cuando Japón atacó Pearl Harbor el 7 de diciembre de 1941. Durante el ataque, tomó una ametralladora antiaérea que no había sido entrenado para operar y abrió fuego contra los aviones japoneses. También ayudó a trasladar a marinos heridos mientras el USS West Virginia era atacado.
Por su actuación recibió la Navy Cross, convirtiéndose en el primer afroamericano en obtener esa distinción. Miller murió en 1943, cuando el portaaviones de escolta USS Liscome Bay fue torpedeado durante la Segunda Guerra Mundial.
Los portaviones de Estados Unidos
La Armada estadounidense cuenta actualmente con 11 portaviones nucleares en servicio, distribuidos entre las clases Nimitz y Gerald R. Ford. Estos buques funcionan como el núcleo de los grupos de ataque que permiten a Washington proyectar poder aéreo a grandes distancias y mantener presencia militar en distintas regiones del mundo.
Clase Nimitz:
- USS Nimitz (CVN-68)
- USS Dwight D. Eisenhower (CVN-69)
- USS Carl Vinson (CVN-70)
- USS Theodore Roosevelt (CVN-71)
- USS Abraham Lincoln (CVN-72)
- USS George Washington (CVN-73)
- USS John C. Stennis (CVN-74)
- USS Harry S. Truman (CVN-75)
- USS Ronald Reagan (CVN-76)
- USS George H.W. Bush (CVN-77)
Clase Gerald R. Ford:
- USS Gerald R. Ford (CVN-78)
A esta flota se suman los futuros:
- John F. Kennedy (CVN-79)
- Enterprise (CVN-80)
- y CVN-81, este último hasta ahora identificado como USS Doris Miller.
La Marina considera a los portaviones de las clases Nimitz y Ford entre los mayores buques de guerra del mundo, con una vida útil prevista de aproximadamente 50 años.
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Lula y Trump retoman el diálogo en medio de la tensión comercial
Tras semanas de fuertes roces entre Brasil y Estados Unidos, los presidentes Luiz Inácio Lula da Silva y Donald Trump volvieron a abrir un canal directo de diálogo. Ambos mandatarios mantuvieron este viernes una conversación telefónica de más de una hora, calificada de cordial por el Gobierno brasileño, en la que discutieron asuntos comerciales, seguridad y conflictos internacionales.
Uno de los principales puntos de la conversación fueron los aranceles impuestos por Washington a productos brasileños. Lula defendió ante Trump la necesidad de retomar las negociaciones y cuestionó los fundamentos utilizados por Estados Unidos para aplicar las nuevas tarifas, al considerar que las medidas terminan perjudicando a las economías de ambos países.
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La administración estadounidense impuso un arancel del 25 % a determinados productos brasileños por supuestas prácticas comerciales desleales, al que se sumó otro gravamen del 12,5 % vinculado a acusaciones sobre la falta de acciones suficientes contra bienes producidos mediante trabajo forzado.
En este escenario, Trump coincidió con Lula en la conveniencia de mantener una relación comercial sólida y planteó que representantes de ambos gobiernos vuelvan a sentarse a negociar en el menor tiempo posible.
La seguridad también ocupó un lugar central en la conversación. Lula marcó distancia entre las organizaciones criminales que operan en Brasil y los grupos considerados terroristas, luego de que Estados Unidos incluyera al Comando Vermelho y al Primer Comando Capital (PCC) en esa categoría.
El mandatario brasileño sostuvo que su país cuenta con mecanismos propios para combatir a estas organizaciones y que no resulta necesaria una clasificación especial para enfrentarlas.
La guerra
La conversación también se extendió al escenario internacional. Lula y Trump coincidieron en la urgencia de buscar una salida negociada a la guerra entre Rusia y Ucrania, mientras que el presidente brasileño propuso convocar a una reunión extraordinaria del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para analizar vías diplomáticas frente a este y otros conflictos, incluida la crisis con Irán.
El contacto entre ambos líderes representa así un intento por reducir la tensión bilateral y reactivar las negociaciones en momentos en que las diferencias comerciales y políticas habían elevado la temperatura de la relación entre Brasilia y Washington.