Blue Origin, la empresa espacial del fundador de Amazon Jeff Bezos, logró este jueves su primer vuelo en órbita en más de 20 años de existencia con su nuevo cohete New Glenn, con el que espera competir con SpaceX de Elon Musk. La nave de 98 metros de alto, equivalente a un edificio de 32 pisos, despegó a las 2:03 de la madrugada (7:03 GMT) desde la estación espacial de Cabo Cañaveral, en Florida.
Con esta misión, bautizada NG-1, Bezos apunta directamente al hombre más rico del mundo, Elon Musk, cuya empresa SpaceX domina el mercado de lanzamientos orbitales con sus cohetes Falcon 9 y Falcon Heavy. La misión alcanzó su “objetivo principal”, es decir poner en órbita el segundo piso del cohete, anunció Ariane Cornell, ejecutiva de Blue Origin, durante la retransmisión en directo.
Esta era la ambición declarada de la empresa. “Lo conseguimos”, dijo su director David Limp en X. Blue Origin ya tiene experiencia desde hace años en llevar a turistas al espacio durante unos minutos gracias a sus cohetes New Shepard, mucho más pequeños. Pero hasta ahora no había llevado ningún vuelo en órbita.
El vuelo inaugural de New Glenn, bautizado en honor a un legendario astronauta, se esperaba desde hacía años y se había pospuesto varias veces. “¡Felicidades por llegar a la órbita en el primer intento! @JeffBezos”, escribió Musk en su plataforma X. Bezos fundó Blue Origin en 2000, dos años antes que Musk creara SpaceX, pero adoptó un desarrollo más cauteloso, en contraste con la filosofía de sus rivales.
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“Perdimos el propulsor”
Además de poner el cohete en órbita, Blue Origin pretendía intentar recuperar el propulsor del cohete, posándolo de forma controlada en una barcaza en el océano Atlántico, una maniobra compleja similar a las realizadas por SpaceX, que no tuvo éxito. “Perdimos el propulsor”, reconocieron durante la retransmisión en directo los portavoces de la compañía.
Blue Origin ya tiene un contrato con la NASA para el lanzamiento de dos sondas hacia Marte a bordo del New Glenn. El cohete también apoyará el despliegue del proyecto Kuiper, un satélite diseñado para competir con la red de internet de Starlink. Físicamente, New Glenn supera al Falcon 9 de 70 metros de alto y está diseñado para cargas útiles mayores.
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Su capacidad en términos de masa está entre la del Falcon 9 y su hermano mayor, el Falcon Heavy, pero tiene la ventaja de un compartimiento útil más ancho, ideal para cargas más voluminosas. Por ahora, sin embargo, SpaceX mantiene el liderazgo en esta carrera espacial, mientras que otros competidores como United Launch Alliance, Arianespace y Rocket Lab, van muy rezagados.
La empresa de Musk está desarrollando el cohete más grande y potente jamás diseñado, Starship, que realizará su séptimo vuelo de prueba este mismo jueves. Como Musk, Bezos siente una pasión de toda la vida por el espacio. Pero mientras Musk sueña con colonizar Marte, Bezos imagina trasladar la industria pesada fuera del planeta a plataformas espaciales flotantes para preservar la Tierra, “el origen azul de la humanidad”.
Fuente: AFP.
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Iván Lee, con Paraguay en el corazón
Por: Adelaida Alcaraz
Lejos de la figura clásica y estructurada de un diplomático de carrera, el embajador de Taiwán, Iván Lee, abre las puertas de su alma para demostrar la humanidad, los valores y una cultura milenaria aprendida de sus padres y aplicada actualmente en Paraguay. Conocé la historia del embajador que volvió por tercera vez al país.
Era domingo 26 de abril, Día del Periodista, una de esas jornadas que estaba predestinada a la calma, sin conferencias ni el ruido habitual que empuja las coberturas. Y, sin embargo, la historia apareció sola, en un parque de la capital, junto a senderos de tierra, hojas secas típicas de un otoño crujiendo bajo los pasos, pájaros rompiendo el aire todavía fresco de la mañana. Entre todo eso, un hombre caminaba solo.
Era Iván Lee, embajador de Taiwán. Y en esta ocasión no había protocolo ni comitiva. Solo un recorrido lento, casi íntimo, en el que el sonido de los pasos sobre la tierra y el viento entre los árboles reemplazaban cualquier formalidad.
El cruce fue casual, el saludo breve, y luego una pregunta que en periodismo abre puertas inesperadas: si podíamos acompañarlo en su caminata. Respondió que sí, mostrando la cercanía esperada, como lo haría un compatriota más.
El día de las revelaciones. Mientras avanzaba, hablaba sin apuro y enseñando la habitual sonrisa que lo caracteriza. A veces esquivaba raíces, otras, levantaba la mirada hacia los árboles que filtraban la luz del domingo, dejando entrever su admiración por la naturaleza.
En ese momento el embajador contó que para él, Paraguay es un país muy importante. “Aquí viví los años más valiosos de mi carrera”, afirmó mientras seguía caminando. Iván ya estuvo en Paraguay en dos períodos (2001–2007 y 2011–2017), y luego fue embajador en Nicaragua, Perú y México, pero Paraguay vuelve siempre a su relato como un eje emocional.
“Soy padre de tres hijos paraguayos, todos nacidos aquí. Por eso siempre lo consideré mi segundo hogar”, relató dejando entrever el porqué de su cariño y afinidad tan especial con esta tierra guaraní.
Un diplomático entre dos mundos. Su formación académica -licenciado en Lengua y Literatura Española y máster en Estudios Europeos- lo llevó a interesarse por la política internacional y los procesos de integración económica, pero lo que lo define, según su propio enfoque, es una filosofía cultural profundamente taiwanesa.
“Taiwán es un país muy libre y diverso, donde conviven múltiples corrientes de pensamiento. Sin embargo, creo que una característica central del pueblo taiwanés es el profundo valor que otorga a la amistad y a la gratitud”, reflexionó.
En ese sentido, dijo que cuando Taiwán “recibe apoyo, procura corresponderlo y mantener ese vínculo en el tiempo”. En ese marco, el vínculo con Paraguay se vuelve también geopolítico y afectivo ya que “Taiwán está profundamente agradecido a Paraguay por su firme apoyo en la participación internacional de nuestro país, así como por su respaldo a la paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwán”.
El lado humano. En su mundo, por lo general, las respuestas suelen ser estratégicas y muy comedidas. Sin embargo, en esta ocasión Iván eligió ser él mismo para responder fuera de todo protocolo.
Dijo que le preocupa mucho el bienestar de las personas mayores. Y que, si no fuera embajador, le gustaría trabajar en iniciativas orientadas a mejorar su atención y calidad de vida, ya que considera que son generaciones que sentaron las bases de nuestras sociedades.
Como dato que sorprende indicó que si tuviera la posibilidad de escribir un libro sobre su carrera lo haría y que no tiene dudas sobre cuál sería el capítulo más importante. “Estoy seguro de que Paraguay ocuparía un lugar muy especial en ese libro, probablemente el más profundo, ya que muchos de mis recuerdos más significativos y apreciados han ocurrido en este país”, precisó.
En su radar, la relación entre Taiwán y Paraguay no aparece como contraste, sino como complementariedad. Al respecto, destacó que “Taiwán es orden, tecnología y eficiencia. Paraguay es tierra fértil, energía y calidez humana”.
Por ello, indicó que durante su misión buscará profundizar la cooperación tecnológica entre ambos países. Por ejemplo, a través del proyecto de mipymes, con el que ya han introducido software de diseño 3D para mejorar la eficiencia productiva en emprendimientos textiles, así como tecnologías de Internet of Things (IoT) para optimizar el control de la producción lechera en varios departamentos.
El dato es contundente, teniendo en cuenta que Taiwán produce cerca del 60 % de los chips del mundo y alrededor del 90 % de los más avanzados. Ese liderazgo abre una puerta directa a Paraguay como socio estratégico en infraestructura digital.
“Creemos que existe un gran potencial para colaborar con Paraguay en áreas como la inteligencia artificial y los centros de datos, aprovechando las ventajas del país: abundante energía sostenible y recursos hídricos”, enfatizó.
En cuanto al comercio, señaló que buscan fortalecer aún más el intercambio bilateral. Taiwán es actualmente un mercado clave para la carne bovina y porcina paraguaya, ambas con acceso libre de aranceles y cuotas. De hecho, Taiwán ya es el principal destino del cerdo paraguayo, llegando a representar el 92,5 % de sus exportaciones en enero. Sin embargo, Paraguay ocupa apenas el cuarto lugar entre los proveedores de este producto en ese mercado, lo que revela un amplio margen de crecimiento.
“Además, próximamente se anunciará la exportación de carne aviar paraguaya a Taiwán, lo que abrirá nuevas oportunidades, considerando que hoy solo unos pocos estados de Estados Unidos tienen acceso a ese mercado. Si bien Taiwán no cuenta con una gran población, su alto poder adquisitivo -con un PIB per cápita que ya supera al de Japón y Corea del Sur- lo convierte en un destino altamente atractivo”, precisó.
En materia de inversión, Taiwán es una democracia en la que las decisiones de inversión son tomadas libremente por el sector privado. “Nuestro rol es visibilizar las ventajas que ofrece Paraguay y facilitar condiciones propicias para atraer capital”, apuntó.
Casi siete décadas de cooperación bilateral atraviesan su relato: salud, vivienda, educación e infraestructura. El embajador mencionó la Universidad Politécnica Taiwán–Paraguay, el sistema de salud digital HIS y los buses eléctricos que ya circulan en Asunción.
“Más de 300 egresados ya trabajan en proyectos importantes del país”, dijo con una serenidad que no suena a informe, sino a continuidad. También habló del Parque Industrial Taiwán–Paraguay, convertido en un polo tecnológico con conectividad 5G, energía inteligente e inversiones en marcha.
Para él, todo regresa a una misma idea: desarrollo a través del conocimiento. Recuerda el caso de su país, que pasó de economía agrícola a potencia tecnológica gracias a la educación y los semiconductores. “El camino fue la industrialización”, resumió.
Cuando se le pregunta por el futuro de Paraguay, su mirada se proyecta más allá del parque que ya quedó atrás. “Lo imagino como un país más industrializado, competitivo, con mayor valor agregado y liderazgo en energía y tecnología”, expresó.
Caminar junto a un embajador visionario no formaba parte de los planes para un domingo en que se celebraba el Día del Periodista, pero el fortuito encuentro reveló la esencia de quien ese día no hablaba desde un despacho, sino caminando entre árboles, viento y hojas.
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Dominion lleva los negocios con IA a otra dimensión
Por: Adelaida Alcaraz
Martín Ramírez, director ejecutivo internacional y CEO de Dominion en Paraguay, está al frente de un proyecto inédito en la región. Se trata de un data center subterráneo de inteligencia artificial. Los retornos de inversión anual son desde 35 %. Una vez completo el data center (1.000 máquinas) el ebitda estimado es de entre 100 y 200 % sobre la inversión. Ambos retornos se dan dada la demanda de mercado.
Bajo la superficie de una conocida ciudad de Gran Asunción comienza a tomar forma una infraestructura que no se parece a nada de lo que hoy existe en Paraguay ni en buena parte de América Latina. No se trata de un edificio visible, tampoco de alguna torre de vidrio y menos aún de un parque industrial. Es un data center subterráneo diseñado específicamente para inteligencia artificial, el primero de su tipo en toda la región.
El proyecto pertenece a la empresa estadounidense Dominion, que eligió Paraguay como punto de partida para replicar en América Latina un modelo ya probado en Estados Unidos.
FOCO conversó con Martín Ramírez, director ejecutivo internacional y CEO de Dominion en Paraguay, quien contó con emoción que este desembarco se da en primer lugar “por amor a la patria, pero además porque Paraguay tiene exactamente lo que este negocio necesita”.
Y cuando Martín remarca en lo que “exactamente se necesita” se refiere a energía limpia y abundante, a costos operativos competitivos, disponibilidad de terreno, conectividad suficiente y, sobre todo, un aspecto que atrae a muchos inversores, la seguridad jurídica.
Lo que resalta aún más del diseño del data center es que responde a la realidad latinoamericana. En lugar de megaestructuras que requieren años de construcción y cientos de millones de dólares, Dominion se enfocó en el desarrollo de un modelo estandarizado, modular y optimizado para países con gran disponibilidad energética, pero desafíos en distribución y clima. “Megadatacenters no son imposibles, pero requieren inversiones gigantescas y mucho tiempo. Nosotros diseñamos un modelo estándar pensado para la velocidad que requiere este negocio”, explicó el CEO.
Ese modelo se traduce en ocho contenedores que están bajo tierra en un predio de 1.500 metros cuadrados. No están simplemente tapados, ya que según comentó Martín, este se construye en un subsuelo o incluso una loma artificial encima para protegerlos de la humedad y de posibles inundaciones. “En Paraguay tenemos bastante humedad. Bien sabemos que el agua y las máquinas no van de la mano”, graficó.
Dentro de esos contenedores habrá alrededor de mil placas gráficas (GPUs) trabajando en paralelo. La tecnología proviene de NVIDIA y Dell Technologies, en tanto que todo el proceso de optimización de hardware y software fue desarrollado en Estados Unidos antes de aterrizar en Paraguay.
Rompiendo esquemas. Lo peculiar de este data center es que este no almacenará datos, ni ofrecerá servicios de nube como los que ya se conocen. Al estar diseñado como un AI compute hub, es decir un centro de cómputo especializado en tareas de altísima exigencia, se le encomendará la misión de entrenamiento de modelos de inteligencia artificial, inferencia masiva, simulaciones científicas, rendering 3D, fintech, salud digital, investigación científica y videojuegos.
“Dominion vende las GPUs a clientes, las aloja en Paraguay y luego las alquila a mercados internacionales que necesitan poder de cómputo. De esa operación, Dominion retiene un 30 % para cubrir energía, ingeniería y operación, y el resto es retorno para el propietario de la placa”, explicó el CEO.
Ante la pregunta de quiénes pueden acceder a este servicio, Martín respondió que las máquinas -compuestas por diferentes configuraciones de placas- tienen valores que van desde USD 3.500, USD 7.500, USD 15.000, USD 30.000 y hasta USD 50.000. “Pensamos esto en función de los salarios promedios de cada sector socioeconómico latinoamericano”, alegó.
Hoy, según analizó Martín, la placa de USD 3.500 está generando retornos desde 35 % anual en dólares.
El punto clave son las mil placas. Con esa capacidad, el data center puede ofrecer servicios a gigantes tecnológicos como Amazon, Google, OpenAI y Anthropic, que demandan volúmenes mínimos de cómputo para contratar servicios. “Con mil placas, la fuerza de cómputo ya permite proveer a esas grandes compañías. Y esas grandes compañías pagan más”, profundizó.
En términos de inversión, el proyecto es escalable. Puede arrancar con un módulo de 125 placas y crecer hasta las mil.
Un data center completo, con las mil placas instaladas, implica una inversión cercana a USD 4 millones y, según sus proyecciones, puede alcanzar retornos en alrededor de seis meses a nivel de infraestructura, mientras que cada placa tiene un retorno estimado de 22 a 24 meses.
La velocidad de ejecución es otro diferencial. Mientras otros proyectos regionales pueden tardar dos o tres años en entrar en operación, este modelo puede estar funcionando en un plazo de seis a nueve meses desde el inicio de la obra.
El impacto en empleo es también otro aspecto significativo ya que durante la construcción se proyectan entre 80 y 140 empleos directos y entre 300 y 500 indirectos en cadena de suministro y logística.
“En operación quedarán entre 20 y 60 puestos altamente calificados”, sostuvo.
Aclaró que entre el 70 % y el 85 % de la mano de obra será paraguaya, pero que para ello Dominion ya está pensando en lanzar una academia de formación orientada a operación de data centers, infraestructura GPU, cloud computing e inteligencia artificial. “No solo vamos a operar esto. Vamos a formar gente para el trabajo que viene”, afirmó.
Las áreas principales en las que se enfocarán son: construcción civil, ingeniería eléctrica, operación técnica del data center, seguridad, mantenimiento y soporte administrativo. En cuanto a aquellas que requieren profesionales altamente especializadas (IA, arquitectura de sistemas o diseño de infraestructura GPU), se contempla una fase inicial con participación mixta internacional y transferencia progresiva, precisó el CEO.
Expansión planeada. La visión no termina en Gran Asunción. Recientemente, se ha hecho otro lanzamiento en Pergamino, Buenos Aires. Hoy día ya existen pedidos para replicar el modelo en el sur y este de Paraguay. Y fuera del país hay conversaciones avanzadas con otras ciudades tanto de Argentina así como de otras de Latam, además de negociaciones en Europa y Medio Oriente.
El proyecto Dominion AI Paraguay Underground se plantea en tres etapas: infraestructura subterránea y seguridad crítica, despliegue de alta densidad GPU con refrigeración avanzada y expansión modular orientada a servicios globales de inteligencia artificial. La inversión proyectada puede escalar desde USD 5 millones hasta USD 250 millones en los primeros años, según la demanda.
Así que, si durante décadas Paraguay fue visto como exportador de energía, hoy con este proyecto la idea escala y asciende a la necesidad de usar esa energía para exportar inteligencia artificial. Es decir, transformar kilovatios en poder de cómputo. Convertir una ventaja natural en una nueva categoría de industria digital exportadora.
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Pentágono excluye a Anthropic en acuerdo con grandes tecnológicas de IA
El Pentágono anunció el viernes acuerdos con siete empresas líderes en inteligencia artificial para implementar su tecnología en sistemas militares clasificados, un contrato que no incluye a Anthropic, compañía que tuvo enfrentamientos con el Departamento de Defensa.
Según un comunicado del gobierno estadounidense, SpaceX, OpenAI, Google, Nvidia, Reflection, Microsoft y Amazon Web Services se integrarán en los sistemas clasificados más sensibles del Departamento de Defensa, utilizados para la planificación de misiones, la orientación de armas y otros fines. El anuncio no incluye a Anthropic, empresa que se encuentra inmersa en una disputa con el Pentágono debido a su exigencia de establecer salvaguardas respecto a la forma en que el ejército utiliza sus herramientas de IA.
A principios de este año, el Pentágono calificó a la startup de IA como un riesgo para la cadena de suministro, prohibiendo su uso por parte del ejército y sus contratistas. El modelo de IA de Anthropic, Claude, era el único autorizado para su uso en operaciones clasificadas por el ejército, que aún lo sigue utilizando.
La semana pasada, el presidente Donald Trump declaró que su gobierno podría entenderse con Anthropic “a la perfección”, después de que el director ejecutivo de la empresa, Dario Amodei, visitara la Casa Blanca para mantener conversaciones que un portavoz calificó de “productivas y constructivas”. “Hemos aprendido (...) que resulta irresponsable depender de un único socio”, declaró a la CNBC Emil Michael, director de tecnología de hecho el Pentágono.
Fuerza de combate a base de IA
El anuncio de este viernes presentó los acuerdos con los rivales de Anthropic como un elemento central de la iniciativa del Ejecutivo para construir lo que denominó una “fuerza de combate con prioridad en la IA”. Esas integraciones “agilizarían la síntesis de datos, mejorarían la comprensión situacional y potenciarían la toma de decisiones de los combatientes”, afirmó el comunicado.
El Pentágono señaló que su plataforma GenAI.mil —descrita como su sistema oficial de IA— ya había sido utilizada por más de 1,3 millones de miembros del departamento, generando decenas de millones de solicitudes (“prompts”) y desplegando cientos de miles de agentes en un plazo de cinco meses.
Michael sostuvo que los acuerdos incluyen una combinación de modelos de código cerrado y abierto. Una fuente familiarizada con el asunto comentó a la AFP que estos últimos serían suministrados por Nvidia y la empresa de inteligencia artificial Reflection. Los modelos de código abierto —que pueden ejecutarse sin pagar tarifas de licencia continuas ni requerir acceso por parte del proveedor— ofrecen al Pentágono una mayor flexibilidad operativa y reducen la dependencia de un único proveedor comercial.
Protestas
El lunes, más de 600 empleados de Google exigieron a la empresa que rechazara el acuerdo con el Pentágono. En 2018, un movimiento interno de empleados logró presionar a Google para que abandonara el proyecto Maven, un programa del Pentágono destinado a integrar la inteligencia artificial en las operaciones con drones. En los últimos años, la compañía ha emprendido un cambio estratégico, reconstruyendo gradualmente su división de negocios militares y compitiendo con sus rivales por la adjudicación de contratos de defensa.
Actualmente, el Proyecto Maven está dirigido por la empresa de IA Palantir y ha evolucionado hasta convertirse en un sistema de gestión del campo de batalla y de selección de objetivos asistido por inteligencia artificial, el cual ha acelerado drásticamente la “cadena de eliminación”, un proceso que abarca desde la detección de un blanco hasta su destrucción. Un portavoz de AWS declaró que la empresa está comprometida a apoyar a las fuerzas armadas y espera poder ayudar al Departamento de Defensa a modernizarse mediante la IA. Las otras empresas no respondieron de inmediato a las solicitudes de comentarios.
Fuente: AFP.
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OpenAI: Musk es cuestionado en juicio por las ganancias de su IA
Elon Musk chocó con los abogados durante el tercer día del juicio contra OpenAI el jueves en una corte de California, cuando le costó explicar por qué su propio imperio de IA con fines de lucro es diferente del que trata de derribar. “Pocas respuestas serán completas, especialmente cuando me interrumpen todo el tiempo”, dijo el multimillonario visiblemente irritado al abogado defensor de OpenAI en la mañana.
La jueza federal Yvonne González Rogers tuvo que intervenir en varias ocasiones para pedirle al hombre más rico del mundo que respondiera las preguntas. Musk acusa al presidente ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, y a su socio Greg Brockman de traicionar la misión sin ánimo de lucro de la startup al transformarla en una empresa comercial avaluada en más de 850.000 millones de dólares.
Musk fue uno de sus benefactores y aportó 38 millones de dólares al proyecto entre 2015 y 2017. La demanda del hombre más rico del mundo busca que OpenAI, rival de Anthropic y Google en la carrera global de la IA, vuelva a tener el estatus de organización benéfica. El abogado William Savitt, defensor de OpenAI, buscó demostrar que Musk es una imagen de lo que denuncia: todas sus compañías, incluida xAI que desarrolló la IA Grok, tienen fines de lucro.
“No hay nada malo en tener una organización lucrativa”, respondió Musk y respondió su mantra: “Simplemente no se le puede robar a una obra benéfica”, refiriéndose a que OpenAI debería haber empezado como una empresa normal desde el principio. La jueza había tratado de impedir tales digresiones al decirle al abogado de Musk al inicio de la audiencia: “Pienso que es irónico que su cliente, pese a los riesgos, esté creando una empresa en el mismo sector”.
El testimonio de Musk concluyó el jueves, pero podría ser llamado de nuevo antes de mitad de mayo. Se espera que Altman dé su testimonio la próxima semana o la siguiente. Brockman, actual presidente de OpenAI, lo precederá en el estrado. Se espera un fallo, que podría cambiar el panorama de la IA en Estados Unidos, a mediados de mayo.
Competencia de Starlink
El cohete europeo Ariane 6 despegó con éxito ayer jueves con un segundo lote de 32 satélites para la constelación Amazon Leo, que pretende rivalizar con la red Starlink, de Elon Musk. El Ariane 6 despegó a las 8:57 GMT (5:57 hora local) del Centro Espacial de Kourou, en la Guayana, en los últimos instantes de la ventana de lanzamiento prevista y con un tiempo inestable, constató un corresponsal de la AFP.
Menos de dos horas después del lanzamiento, los satélites se separaron con éxito y emprendieron la ruta hacia su órbita final. La separación se llevó a cabo en 12 etapas: primero de tres en tres, luego de dos en dos y, por último, un satélite final. Se trata de la segunda misión realizada para el grupo fundado por el multimillonario estadounidense Jeff Bezos, y del segundo vuelo del Ariane en su configuración más potente, con cuatro propulsores.
Arianespace, operador del cohete, llevará a cabo en total 18 lanzamientos para Amazon Leo, su principal cliente comercial. Esta constelación de satélites en órbita baja fue diseñada para proporcionar una conectividad a internet rápida y fiable a los clientes y poblaciones que actualmente no están conectados a las redes existentes.
Para cumplir esta misión, Amazon está desplegando satélites conectados a una red mundial de antenas, a la fibra óptica y a puntos de acceso a internet en tierra. Amazon Leo, cuyo despliegue se vio retrasado, aspira a contar inicialmente con 3.200 satélites. La constelación dispone hasta la fecha de 270 satélites en órbita, que fueron lanzados por United Launch Alliance (ULA) y por SpaceX, de Musk, según las cifras comunicadas el jueves a la AFP por Amazon.
Starlink, que superó en marzo el umbral simbólico de los 10.000 satélites, cuenta actualmente con 10.162 aparatos, según Look Up, una empresa francesa especializada en la vigilancia del espacio. Para los europeos, esta asociación con Amazon Leo es crucial para hacer más competitivo el cohete Ariane, ante la falta de clientes comerciales europeos, muchos de los cuales lanzan con SpaceX.
Fuente: AFP.