Después de juramentarse este viernes para un tercer mandato como presidente de Venezuela, Nicolás Maduro ironizó con el exiliado opositor Edmundo González Urrutia, que le acusa de un fraude electoral y asomó su intención de volver al país a tomar el poder. “¿Quién se cayó por ahí? ¿Llegó Edmundo?”, dijo Maduro después de escuchar un ruido durante su discurso ante el Parlamento, controlado por el partido de gobierno.
“Como yo estoy esperando que él llegue, estoy nervioso”, agregó con tono de voz burlón. Exiliado en España en septiembre después de una orden de detención en su contra, González Urrutia reclama la victoria en las elecciones del 28 de julio, en las que fue Maduro proclamado reelecto por el Consejo Nacional Electoral (CNE) sin que hasta el momento haya publicado un escrutinio detallado, como exige la ley.
González Urrutia prometió volver “pronto” a Venezuela y pidió a la Fuerza Armada apoyo para asumir el poder en lugar de Maduro. En busca de respaldo internacional, el diplomático de 75 años cumple una gira internacional que lo ha llevado a Argentina, Uruguay, Estados Unidos, Panamá y República Dominicana.
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“Nos veremos todos muy pronto en Caracas en libertad”, declaró González Urrutia el jueves en el palacio de gobierno de Santo Domingo, tras reunirse con el presidente dominicano, Luis Abinader, quien se declaró como “un aliado”.
El opositor está acompañado por exgobernantes del Grupo IDEA (Iniciativa Democrática de España y las Américas), entre ellos el colombiano Andrés Pastrana y los mexicanos Vicente Fox y Felipe Calderón, que aseguraban que buscaban coordinar un avión que los lleve a Venezuela junto a él. “En el aeropuerto los voy a esperar”, advirtió el ministro de Interior venezolano, Diosdado Cabello. “Si ponen un pie en Venezuela, van a ser detenidos”.
Fuente: AFP.
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Juez rechaza desestimar cargos contra Maduro en su segunda audiencia
El derrocado presidente venezolano Nicolás Maduro apareció sonriente el jueves ante un tribunal de Nueva York, donde no tomó la palabra, en su segunda comparecencia desde su captura por parte de Estados Unidos. En el transcurso de una audiencia que duró poco más de una hora, el juez a cargo del caso hizo saber que no tenía intención de acceder a una solicitud de sus abogados para desestimar los cargos por razones procesales.
Procesado por narcotráfico junto con su esposa Cilia Flores, de 69 años, el antiguo hombre fuerte de Venezuela, de 63 años, se mostró relajado, sonriente, con su uniforme gris de preso, tomando notas, conversando con sus abogados a través de un intérprete y lanzando miradas a los bancos de la prensa. Los dos están detenidos en una cárcel de Brooklyn desde hace casi tres meses.
Sólo habían salido el 5 de enero, dos días después de su captura, para su primera audiencia, en la que Maduro se declaró “prisionero de guerra” y “no culpable” de las acusaciones en su contra. Son cargos de conspiración por “narcoterrorismo”, conspiración para importación de cocaína, posesión de ametralladoras y artefactos destructivos y conspiración para la tenencia de esas armas.
El presidente estadounidense, Donald Trump, dijo el jueves que Maduro enfrentará “otros cargos” judiciales más adelante. “Ha sido demandado por solo una fracción de las cosas que ha hecho. Otros cargos serán presentados, como probablemente saben”, declaró a la prensa en la Casa Blanca. “Asumo que tendrá un juicio justo. Pero me imagino que enfrentará otros juicios”, sostuvo.
Maduro gobernó Venezuela desde marzo de 2013. Tras su caída, asumió la presidencia interina Delcy Rodríguez, quien era su vicepresidenta y ha dado un vuelco en la relación con Estados Unidos bajo presión de Trump. El gobierno de Venezuela intenta cubrir los gastos del juicio, pero debido a las sanciones estadounidenses, el abogado de Maduro, Barry Pollack, debe obtener antes una licencia de la administración que permita realizar la transacción.
Pollack argumenta que ese requisito viola el derecho constitucional de Maduro a tener la representación legal de su elección, y exigió que el caso fuera desestimado por razones procesales.
Al frente del tribunal está el juez Alvin Hellerstein, de 92 años, reconocido por su larga trayectoria en el estrado.
“Desesperados” por justicia
Tanto seguidores como opositores de Maduro se concentraron desde temprano afuera de la sede judicial, donde la seguridad fue reforzada.
“Estamos desesperados por cualquier forma de justicia, por todo lo que hemos pasado”, dijo el educador venezolano Carlos Egana, de 30 años, sosteniendo un muñeco inflable del líder chavista con traje de presidiario y esposas.
Militantes de izquierda levantaban pancartas con mensajes como “Liberen a Maduro” y críticas a la política de Trump: “¡De Venezuela a Irán, basta de sanciones y bombas!”.
En determinado momento hubo un breve altercado entre manifestantes, la policía intervino y escoltó a un hombre fuera del lugar.
“Confiamos”
Recluido en el Centro Metropolitano de Detención de Brooklyn, una prisión federal conocida por sus condiciones extremas, Maduro está presuntamente aislado en una celda sin internet ni periódicos.
Según una fuente cercana al gobierno venezolano, Maduro lee la biblia y algunos de sus compañeros en la prisión le llaman “presidente”.
Solo se le permite hablar por teléfono con su familia y con sus abogados por un máximo de 15 minutos, agregó la misma fuente.
El hijo de Maduro, Nicolás Maduro Guerra, insistió ayer jueves en Venezuela en los “vestigios de ilegitimidad” del proceso contra su padre, porque se originó con un “secuestro”.
No obstante, remarcó a la AFP: “Confiamos en el sistema legal de los Estados Unidos”.
“Nicolasito”, como se le conoce popularmente, acompañó a centenares de seguidores del presidente depuesto en la plaza Bolívar de Caracas, donde una pantalla gigante transmitía la cobertura del juicio. “¡Libertad, libertad para Cilia y Nicolás!”, coreaban los presentes.
Maduro y Flores fueron sacados a la fuerza por comandos estadounidenses en las primeras horas del 3 de enero, con apoyo de ataques aéreos contra la capital venezolana y un importante despliegue naval.
En el operativo murieron al menos 83 personas y más de 112 resultaron heridas, de acuerdo con funcionarios venezolanos. Ningún efectivo estadounidense murió.
Bajo presión estadounidense, Rodríguez dirige un país que posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, pero con una economía en ruinas.
La mandataria interina impulsó una ley de amnistía para liberar a prisioneros políticos. También reformó la ley de hidrocarburos, todo en línea con las exigencias de Estados Unidos para acceder a la vasta riqueza de gas y petróleo venezolanos. Este mes, Washington restableció lazos diplomáticos con Venezuela, en una señal de deshielo luego de siete años de ruptura.
Fuente: AFP.
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Maduro comparece por segunda vez ante la justicia de Nueva York
El derrocado presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, comparece este jueves ante un tribunal de Nueva York por segunda vez desde su espectacular captura el 3 de enero en una operación militar estadounidense en Caracas. Maduro, de 63 años, y su esposa, Cilia Flores, de 69, están detenidos en una cárcel de Brooklyn desde su hace casi tres meses.
Solamente salieron el 5 de enero, para su primera audiencia. En esa ocasión, Maduro se declaró “prisionero de guerra” y “no culpable” de los cargos de narcotráfico en su contra en Estados Unidos. Maduro gobernó Venezuela desde marzo de 2013. A su caída asumió la presidencia interina Delcy Rodríguez, quien era su vicepresidenta y ha dado un vuelco en la relación con Estados Unidos.
Contra Maduro pesan cargos de conspiración por “narcoterrorismo”, conspiración para importación de cocaína, posesión de ametralladoras y artefactos destructivos y conspiración para la tenencia de dichas armas. En la audiencia del jueves, prevista a las 11:00 locales (15:00 GMT), Maduro posiblemente presione para que se desestime su caso, mientras los abogados se disputan sobre quién pagará sus honorarios.
El gobierno de Venezuela intenta cubrir los gastos, pero debido a las sanciones estadounidenses, el abogado de Maduro, Barry Pollack, debe obtener antes una licencia de la administración que permita realizar la transacción.
En una presentación ante el tribunal, Pollack argumentó que el requisito de esa autorización viola el derecho constitucional de Maduro a tener la representación legal de su escogencia, y exigió que el caso sea desestimado por razones procesales.
Se espera un refuerzo de seguridad en los alrededores del tribunal.
“Están muy bien, muy fuertes”
Recluido en el Centro Metropolitano de Detención de Brooklyn, una prisión federal conocida por sus condiciones extremas, Maduro está presuntamente aislado en una celda sin internet ni periódicos.
Según una fuente cercana al gobierno venezolano, Maduro lee la biblia y algunos de sus compañeros en la prisión le llaman “presidente”.
Solo se le permite hablar por teléfono con su familia y con sus abogados por un máximo de 15 minutos, agregó la misma fuente.
“Están muy bien, fuertes, muy bien, con mucho ánimo, con mucha fuerza”, aseguró el lunes Nicolás Maduro Guerra, hijo del depuesto mandatario.
Maduro y Flores fueron sacados a la fuerza por comandos estadounidenses en las primeras horas del 3 de enero, con apoyo de ataques aéreos contra la capital venezolana y un importante despliegue naval.
En el operativo murieron al menos 83 personas y más de 112 resultaron heridas, de acuerdo con funcionarios venezolanos. Ningún efectivo estadounidense murió.
Presión de Estados Unidos
En su primera audiencia ante una corte, Maduro adoptó un tono desafiante y se identificó como presidente de Venezuela. Bajo presión estadounidense, Delcy Rodríguez lucha por dirigir un país que posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, pero con una economía en ruinas.
La mandataria interina impulsó una ley de amnistía para liberar a prisioneros políticos. También reformó la ley de hidrocarburos, en línea con las exigencias de Estados Unidos para acceder a la vasta riqueza de gas y petróleo venezolanos. Este mes, Estados Unidos restableció lazos diplomáticos con Venezuela, en una señal de deshielo luego de siete años de ruptura. Al frente del caso está el juez Alvin Hellerstein, de 92 años, reconocido por su larga trayectoria en el estrado.
Fuente: AFP.
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Presidenta de Venezuela destituye a embajador de Maduro ante la ONU
La presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, destituyó este miércoles al embajador venezolano ante la Organización de las Naciones Unidas, quien ocupó el cargo por casi 10 años.
Samuel Moncada, designado por el depuesto Nicolás Maduro, se desempeñó como representante permanente del país ante la ONU desde 2017. Según informó la mandataria, pasará a cumplir “nuevas tareas internacionales”, aunque no especificó su próximo destino.
A través de un mensaje en Telegram, Rodríguez informó que nombró en su lugar a Coromoto Godoy, hasta ahora ministra de Comercio Exterior.
Rodríguez dijo confiar “en su amplia trayectoria diplomática para consolidar nuestra presencia en el sistema de Naciones Unidas y defender los intereses del país”.
El ministerio de Comercio Exterior será asumido por el economista Johann Álvarez Márquez, cuya gestión será “fundamental para el desarrollo de una economía productiva y diversificada”, con el objetivo de impulsar el posicionamiento de Venezuela en los mercados internacionales, según la presidenta.
El gobierno interino ya suma unos 15 cambios en el gabinete ministerial desde enero, entre los que destaca la salida de Vladimir Padrino de la cartera de Defensa, y la destitución de Álex Saab como ministro de Industrias, acusado de ser testaferro del presidente depuesto.
Rodríguez, que era vicepresidenta del país, asumió el poder tras la captura de Maduro en una intervención estadounidense, y desde entonces ha promovido reformas económicas para una mayor apertura al capital privado e impulsó una ley de amnistía.
- Fuente: AFP
Lea más: Maduro se ejercita como “atleta” en prisión de EE. UU., dice su hijo
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Maduro se ejercita como “atleta” en prisión de EE. UU., dice su hijo
El depuesto presidente venezolano Nicolás Maduro se ejercita a diario en una cárcel federal en Nueva York a la espera de su próxima audiencia en un juicio por narcotráfico, dijo el lunes su hijo durante una marcha en Caracas para reclamar la liberación. Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron capturados por fuerzas estadounidenses el 3 de enero durante una incursión en Caracas. Comparecerán por segunda vez el jueves 26 de marzo ante un tribunal federal.
"Nos movemos hoy lunes porque este jueves es la audiencia del presidente Nicolás Maduro y Cilia Flores, secuestrados en Estados Unidos y pedimos por su libertad", declaró su hijo Nicolás Maduro Guerra sobre una movilización convocada por el chavismo para pedir el levantamiento de las sanciones estadounidenses.
“Están muy bien, fuertes, muy bien, con mucho ánimo, con mucha fuerza”, aseguró el también diputado en declaraciones al canal oficialista Telesur. “Vamos a ver a un presidente delgado, atleta, haciendo ejercicio todos los días”, añadió. Maduro, de 63 años y Flores, de 69, están recluidos en el Metropolitan Detention Center (MDC), ubicado en el sur de Nueva York. Maduro Guerra confía en que su padre podrá demostrar su “inocencia”. “Es una audiencia procesal, una audiencia de chequeo de la fiscalía de la defensa para seguir elevando la verdad de Venezuela y la inocencia de Maduro y Cilia”, declaró.
Salarios “de hambre”
Cientos de trabajadores y jubilados marcharon el lunes en Caracas para exigir un aumento de los salarios “de hambre” y las pensiones “de muerte”, congelados desde hace cuatro años y carcomidos por una crónica alza de precios. El salario mínimo en Venezuela equivale actualmente a 28 centavos de dólar mientras que la inflación anual supera el 600 %. El último ajuste fue decretado en 2022 por Nicolás Maduro —depuesto el 3 de enero en una operación militar de Estados Unidos— y estableció un ingreso base de 28 dólares.
“¡Esto ya no es un salario!”, dijo a la AFP Pilar Navarro, pensionada de 72 años. “¿Qué va a hacer una con esta pensión que no alcanza para nada? Si no es por mi hijo que me ayuda, no podría comprar mis medicinas”. Aunque el ingreso puede llegar a 150 dólares con bonos estatales, sigue siendo insuficiente frente a los 645 dólares que, según estimaciones privadas, cuesta la canasta básica de alimentos para una familia.
“Free the salario”, rezaba una pancarta en la manifestación, una alusión irónica a la consigna oficialista “Free Maduro”, utilizado por el chavismo para pedir la liberación del exmandatario, encarcelado en Nueva York. Los manifestantes preveían llegar al ministerio del Trabajo, pero fueron bloqueados por un grupo de motorizados de partidarios del chavismo y por policías antimotines.
Los sindicatos exigen elevar el salario mínimo a 200 dólares. Piden que se utilicen los recursos del fondo creado con ingresos petroleros administrado por Estados Unidos a partir de una nueva relación con la presidenta encargada, Delcy Rodríguez. Una página del gobierno interino muestra ingresos por 300 millones de dólares y egresos por el mismo monto por concepto de “aumento del ingreso mínimo integral”, sin más detalles.
“Si ha ingresado dinero del petróleo al fondo, deben utilizarlos para aumentar los salarios”, demandó Griselda Sánchez, dirigente sindical. Economistas, no obstante, coinciden en que Venezuela no está en capacidad de llevar los sueldos al nivel que demandan los trabajadores.
En paralelo, el chavismo marchó para exigir el levantamiento de las sanciones internacionales, que responsabilizan de todos los males económicos del país. Washington ha flexibilizado parcialmente estas medidas tras la caída de Maduro. Sin sanciones, “podemos atender mejor el tema de los salarios”, dijo el poderoso dirigente Diosdado Cabello, ministro del Interior.
Fuente: AFP.