El presidente de Bolivia, Luis Arce, anunció ayer sábado que ha movilizado a más de 8 mil militares a las fronteras para evitar y combatir el contrabando de alimentos a otros países. “Hemos instruido al Ministerio de Defensa para que las Fuerzas Armadas, en coordinación con el Viceministerio de Lucha contra el Contrabando, refuerce los controles fronterizos”, indicó Arce en la red social X.
“Más de 8 mil efectivos militares han sido desplegados para combatir el contrabando en puntos fronterizos y pasos clandestinos”, confirmó. El mandatario señaló que la medida se da “en el marco de lucha contra el agio y la especulación y para proteger la economía de las familias bolivianas”.
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“Hemos solicitado al Comité de Seguridad Alimentaria intensificar los controles en mercados y supermercados para garantizar el acceso al aceite refinado a precio justo a nivel nacional”, agregó. Bolivia registra una escasez de aceite comestible, carnes de res y arroz, que el gobierno atribuye al contrabando hacia países vecinos como Perú, Argentina y Brasil.
“Estamos en una lucha frontal, esta lucha es permanente hasta bloquear lo que es el contrabando y tener una Bolivia cero en contrabando”, dijo a la prensa el viceministro de Lucha Contra el Contrabando, Luis Velásquez. La inflación en Bolivia ha superado los pronósticos oficiales. Entre enero y octubre se registró un aumento de precios de 7,26 %, cuando la proyección para 2024 era de 3,5 %. La inflación a doce meses fue de 7,94 % a octubre.
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Fuente: AFP.
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Bolivia: Gobierno anuncia eliminación total de la subvención al diésel
El presidente boliviano, Rodrigo Paz, anunció ayer viernes la eliminación de toda subvención al diésel, después de que el Congreso aprobara un millonario crédito del Fondo Monetario Internacional (FMI) para estabilizar su economía.
El centroderechista Paz se comprometió ante el organismo multilateral a acabar el subsidio a los combustibles y bajar el déficit fiscal para acceder a un préstamo de 1.900 millones de dólares. Además, espera más cooperación del Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo.
Tras asumir el poder en noviembre pasado, tuvo que tomar de inmediato medidas para resolver la falta de combustibles y dólares, tras heredar la peor crisis económica que él atribuyó a sus antecesores izquierdistas Evo Morales (2006-2019) y Luis Arce (2020-2025).
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El precio del litro de la gasolina y del diésel se duplicó en diciembre de 2025. El segundo volvió a elevarse en agosto en otro 100 % hasta llegar a los 18 bolivianos, cerca de los 2 dólares. El gobierno había anunciado que dejaría de subsidiar los carburantes desde enero, pero comenzó con el diésel desde el viernes y aún falta una decisión sobre la gasolina.
“Hemos tomado la decisión de que, desde hoy, el diésel costará lo mismo que nos cuesta comprarlo afuera”, afirmó el gobernante en un mensaje difundido por el canal estatal de televisión. Aseguró que la subvención, principalmente al diésel, le cuesta al estado unos 55 millones de dólares por semana, pero que sólo alienta el contrabando, porque los precios en países vecinos son superiores.
Respecto al costo por cada litro, indicó que este “fluctuará de acuerdo al precio internacional”, que permitirá garantizar el abastecimiento permanente y que se acabará “el negocio de los contrabandistas”. Varios sectores productivos, de campesinos y chóferes rechazaron de manera anticipada la medida y anuncian protestas para que se mantenga algún tipo de subvención.
Fuente: AFP
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Bolivia amplía el estado de excepción por 90 días ante posibles protestas
El Congreso de Bolivia aprobó este jueves en sesión pública la ampliación por 90 días más de un estado de excepción que comenzó en junio pasado, ante la preocupación oficial de una reanudación de las protestas antigubernamentales. El pasado 20 de junio el mandatario centroderechista Rodrigo Paz decretó la medida de emergencia, tras 53 días de manifestaciones callejeras y bloqueos de carreteras protagonizados por obreros, indígenas y campesinos afines al expresidente Evo Morales (2006-2019).
Los reclamos comenzaron por la crisis económica, la más grave en cuatro décadas, y la venta de gasolina de mala calidad. Luego desembocaron en pedidos de renuncia de Paz, en el poder desde noviembre pasado. Las ciudades de La Paz y su vecina El Alto sufrieron una grave escasez de alimentos y medicamentos, lo que obligó al gobierno a tomar la medida que restringe el derecho a manifestar y permite movilizar militares.
El vicepresidente del país y presidente del Congreso, Edmand Lara, declaró tras la votación del Congreso: “existiendo mayoría absoluta, queda aprobada la ampliación del estado de excepción por el plazo de noventa días”. El gobierno explicó previamente que el decreto era por 90 días y concluía este viernes 18, pero solicitó al Congreso extenderlo de manera excepcional por otros 90 días más por un panorama político y social complicado.
El ministro de Gobierno (Interior), Marco Antonio Oviedo, aseveró que “la medida lo que busca es mantener el desarrollo, el movimiento y la normalización de la economía, garantizar la libre circulación”.
La oficina de prensa de Oviedo señaló después en un comunicado que existen “amenazas de reactivación y articulación de bloqueos, marchas y paros, y alertas tempranas con convocatorias, ampliados, ultimátums y desplazamiento de contingentes” sociales para los próximos días.
Campesinos, cocaleros de Morales y choferes han amenazado con retomar las protestas debido a la persistente escasez de combustibles, pese a que Paz duplicó el costo de la gasolina y triplicó el del diésel.
Además, la administración boliviana se comprometió ante el FMI a eliminar todo subsidio para los carburantes desde enero próximo, para obtener una millonaria cooperación económica.
Fuente: AFP.
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EE. UU. premia colaboración antidrogas de Venezuela y alienta esfuerzos de Colombia y Bolivia
Estados Unidos retiró este miércoles a Venezuela de los países que han “fallado demostrablemente” en la lucha contra el narcotráfico, tras 20 años de incluirlo en esa “lista negra”, en un nuevo gesto al gobierno de la presidenta interina Delcy Rodríguez.
La administración de Donald Trump mantuvo además la descertificación de la política antidrogas de Colombia, pero alabó los compromisos del nuevo presidente derechista Abelardo de la Espriella, así como de Bolivia, donde también ha asumido un nuevo gobierno conservador.
Cada año la Casa Blanca emite una evaluación de la lucha antidrogas en todo el mundo, y como en 2025, 23 países son considerados “importantes productores” o “de tránsito de drogas”.
De esa lista, la Casa Blanca señala particularmente a los que han “fallado demostrablemente” en sus compromisos internacionales de lucha contra el narcotráfico.
Este año son cuatro: Afganistán, Birmania, Bolivia y Colombia.
En cambio, Venezuela, fuera de lista por primera vez desde 2005, “ha emprendido un cambio de rumbo drástico tras la detención y remoción (...) del antiguo dictador ilegítimo y narcotraficante Nicolás Maduro”, explica el texto oficial.
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“Ya estamos viendo los resultados de una creciente cooperación con el gobierno interino del país contra los carteles”, se congratula Trump en esta evaluación.
Aliento a Colombia y Bolivia
A su regreso a la Casa Blanca, el presidente Trump tomó la decisión de equiparar legalmente la lucha contra los carteles con el combate al terrorismo, una decisión cuestionada por organismos internacionales.
Sobre Colombia, el informe anual señala que aún no ha tenido tiempo de volver a la senda previa al gobierno izquierdista de Gustavo Petro.
Pero “si, como se espera, avanza en la erradicación agresiva de la coca y en el desmantelamiento de sus redes narcoterroristas durante el próximo año, consideraré levantar la condición de país que ha incumplido de manera demostrable” explica el texto.
“La cooperación entre Bolivia y Estados Unidos se ha ampliado significativamente durante el último año” explica luego el texto, en referencia al gobierno del presidente Rodrigo Paz.
Pero, “el nuevo gobierno aún no ha tenido tiempo suficiente para reducir el cultivo de coca, que aumentó bajo el gobierno anterior” de izquierdas, asegura. El informe es un mensaje de aliento a los aliados de Washington en la región.
“Los cambios políticos dramáticos en Sudamérica durante el último año han generado oportunidades históricas para la cooperación de Estados Unidos con los gobiernos de la región” explica.
Lucha antiterrorista
El gobierno de Trump emprendió hace un año una campaña de ataques contra presuntas narcolanchas en el Caribe y el Pacífico sin precedentes en la historia de la región, con un resultado de al menos 215 muertos.
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Esa campaña ha sido denunciada como ejecuciones extrajudiciales por organismos de la ONU y organizaciones no gubernamentales.
Además, Trump ha construido una alianza anticarteles, el Escudo de las Américas, a la que se han ido sumando países a medida que cambiaban de rumbo político.
Perú fue el último en sumarse a esta asociación, en la que los países de la región se comprometen a aumentar la cooperación, e incluso a campañas militares conjuntas, como Colombia y Ecuador.
“El pueblo de Colombia hizo la valiente elección de elegir a Abelardo de la Espriella como presidente”, recuerda el texto presidencial.
“Colombia está en condiciones de retomar su lugar como nuestro principal socio de seguridad en el hemisferio”, añade.
La nueva embajadora colombiana en Washington, María Consuelo Araújo, que presentó el martes sus credenciales a Trump, saludó el informe.
Aunque la descertificación se mantiene, “traza una clara distinción entre el deterioro de los últimos años y la nueva etapa que se abre”, explicó en un comunicado.
El gobierno Trump recuerda que a pesar de que Bolivia, Birmania y Colombia han “fallado demostrablemente”, la provisión de asistencia sigue siendo “vital para los intereses nacionales de los Estados Unidos”.
Trump saluda por otro lado la colaboración del gobierno de Claudia Sheinbaum, pero advierte que “México debe adoptar medidas adicionales contra las organizaciones narcoterroristas que dominan amplias zonas de su territorio y siguen representando una amenaza para el pueblo estadounidense”.
- Fuente: AFP
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Paraguay y Bolivia culminan histórico proceso de demarcación de su frontera común
En la ciudad de La Paz, Bolivia, se lleva a cabo la XIII Reunión Plenaria Ordinaria de la Comisión Mixta Demarcadora de Límites Paraguayo-Boliviana, encuentro que inició el 14 de septiembre y se extenderá hasta el 16 de septiembre. La delegación paraguaya está encabezada por el embajador Carlos José Fleitas, presidente de la Comisión Nacional Demarcadora de Límites.
Durante las sesiones de trabajo se logró la aprobación del trazado limítrofe entre el Hito X “12 de Junio” y el Hito XI “Confluencia de los ríos Negro u Otuquis y Paraguay”, punto trifinio compartido con Brasil. Con esta resolución, la extensión total de la frontera entre ambos países queda plenamente registrada y aprobada de manera oficial.
La decisión representa la culminación técnica y diplomática de un proceso histórico iniciado tras la Guerra del Chaco, en el marco del Tratado de Paz, Amistad y Límites de 1938. Desde el inicio de las labores de campo en diciembre de aquel año, comisiones técnicas de ambas naciones trabajaron en la apertura de picadas y en la erección de los once hitos principales que definen el límite binacional.
El acuerdo alcanzado en territorio boliviano permite el reconocimiento integral de una frontera que abarca aproximadamente 742 kilómetros, divididos en 704 kilómetros de límite terrestre y 38 kilómetros de tramo fluvial. El logro técnico cierra un ciclo de 88 años de gestión diplomática sostenida entre los dos Estados.
Con la finalización de estos trabajos, Paraguay y Bolivia se consolidan como los únicos países de Sudamérica con sus fronteras totalmente demarcadas. La ratificación del último tramo pendiente honra los compromisos internacionales asumidos en el siglo XX y fortalece las relaciones bilaterales de cooperación y buena vecindad.