Un potente terremoto de magnitud 5,9 sacudió este domingo la costa sureste de Cuba, cerca de la ciudad de Santiago, según informaron geólogos estadounidenses, aunque no se emitió ninguna alerta de tsunami.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) situó el epicentro a 14,2 kilómetros de profundidad en el océano, a unos 35 kilómetros de la costa de Bartolomé Maso, en la provincia de Granma, y a unos 175 kilómetros de Santiago de Cuba, la segunda ciudad más grande del país.
Por su parte, el Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas cubano (CENAIS) y las autoridades en Santiago de Cuba confirmaron un “sismo de 5,4 grados escala Richter perceptible en el oriente de Cuba. Se reportan réplicas”, dijo el canal de televisión oficial Caribe.
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Hasta el momento se ha reportando perceptibilidad en todas las provincias del oriente, además de Camagüey y Ciego de Ávila (centro), según informó el periódico oficial Granma, sin reportar hasta ahora pérdidas humanas.
“Aquí la gente rápidamente salió a las calles porque el piso se movió muy fuerte”, dijo a la AFP vía telefónica Andrés Pérez, un jubilado de 65 años que vive en el centro de Santiago de Cuba. “Se sintió muy fuerte realmente, mi esposa es un manojo de nervios”, añadió.
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El temblor sacude la isla cuando el país se recupera del azote de Rafael, un huracán categoría 3, que golpeó el oeste del territorio, dejándolo por casi dos días con un apagón generalizado. Un sismo de magnitud 5,1 se registró el 17 de octubre pasado en Santiago de Cuba sin dejar daños.
Otro fuerte sismo de magnitud 7,7 se registró en enero de 2020 en aguas del Caribe y se sintió en varias provincias de Cuba, provocando la evacuación de edificios de La Habana, sin que se reportaran daños.
Fuente: AFP
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Venezuela: la producción de petróleo no se vio afectada por terremotos
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, aseguró el lunes ante empresarios que la producción de petróleo “no se ha perturbado en lo absoluto” por el doble terremoto que golpeó al país el 24 de junio. La producción petrolera, principal fuente de ingresos del país, se concentra en el oeste, en el lago de Maracaibo, y en el este, en el cinturón del Orinoco, mientras que el terremoto afectó principalmente al estado de La Guaira y a la capital, Caracas, ubicada en la costa norte.
En una reunión con representantes de todos los sectores económicos del país transmitida por televisión, Rodríguez sostuvo que “la producción petrolera ya está en 1,203 (millones de) barriles” diarios y que se mantiene el plan de crecimiento de extracción para este año.
El país que en su momento fue conocido como la “Venezuela Saudita” está muy lejos de los 3 millones de barriles que producía hace dos décadas. Años de mala gestión y corrupción han hecho que la producción cayera a un mínimo histórico de 350.000 barriles diarios en 2020.
Antes de que los terremotos ocurrieran, Rodríguez recibió en el palacio presidencial de Miraflores a representantes de diversas petroleras trasnacionales interesadas en invertir en la industria energética venezolana.
El país cuenta con las mayores reservas de petróleo en el mundo, pero hace casi una década se paralizó la exploración de nuevos yacimientos.
Desde que llegó al poder tras la captura en enero de Nicolás Maduro en un operativo de Estados Unidos, Delcy Rodríguez gobierna bajo la presión de Washington.
Según cifras oficiales, los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 provocaron hasta ahora más de 4.500 muertos y dejaron a casi 17.000 personas heridas.
En La Guaira rescatistas y voluntarios continúan la búsqueda de cuerpos bajo los escombros, y más de 20.000 personas viven en campamentos.
La presidenta encargada dijo a los empresarios que su gobierno trabaja en un plan de reconstrucción de viviendas.
De acuerdo con cálculos oficiales el país requerirá de unas 25.000 viviendas para las personas que se quedaron sin hogar. “Estamos haciendo los proyectos, el estudio de suelos y los proyectos de las viviendas que vamos a construir para que cada persona que perdió su vivienda”, dijo al invitar al sector privado a participar en estos planes.
Zona cero de Caracas
El doble terremoto de hace casi tres semanas dejó 68 fallecidos, tres edificios colapsados y decenas más inhabitables en el municipio Chacao, considerado la zona cero del desastre en la capital de Venezuela, informaron el lunes las autoridades locales.
El alcalde de Chacao, Gustavo Duque, dio un balance luego de que brigadas de expertos inspeccionaron los edificios afectados tras los sismos del 24 de junio, que han causado casi 4.500 muertos en Venezuela, la mayoría en La Guaira, estado vecino de Caracas.
“Por su situación sísmica (Chacao) fue el municipio más afectado o por lo menos en nuestros estudios es el que demuestra mayor afectación” de la capital, señaló Duque casi tres semanas después del devastador doble sismo de magnitud 7,2 y 7,5.
Tras la inspección en Chacao, un municipio acomodado al este de Caracas, los especialistas clasificaron como inhabitables a 46 edificios, marcados con una pegatina roja en su fachada, informó Duque en una rueda de prensa.
Además, otros “157 que fueron afectados” y están clasificados en “riesgo moderado”. En sus puertas fueron colocadas pegatinas amarillas.
Duque señaló que “la mayoría de los edificios que tienen criterio amarillo son edificios que son de vieja data”, construidos antes del terremoto de 1967 de magnitud 6,5 que provocó casi 300 muertos en la capital, según cifras oficiales. Las construcciones posteriores a este terremoto cumplen con la legislación que contempla que las estructuras sean antisísmicas, indicó.
Fuente: AFP.
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Gael Jesús, el bebé que nació en plena tragedia sísmica en Venezuela
Los médicos le habían dicho a Eliana García que su primer hijo tendría que nacer por cesárea. Pero cuando las contracciones se adelantaron mientras se resguardaba junto a su familia del violento doble sismo que sacudió Venezuela, no le quedó más remedio que parir. García, embarazada de 38 semanas, corrió a un campo de béisbol la tarde del 24 de junio, cuando dos potentes terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 golpearon el estado La Guaira, en la costa venezolana.
Allí buscaron refugio junto a decenas de personas que evitaban las calles bordeadas de edificios que se desplomaban como un pesado dominó, cuando la joven de 19 años sintió un líquido escurriéndole entre sus piernas. Los médicos le habían dicho a la madre primeriza que no podía parir de forma natural por tener la pelvis estrecha. Una cesárea estaba programada para una semana después, pero comenzaron las contracciones.
“Sentía como ganas de hacer pipí. Pero pujaba y pujaba y como no salía nada entendí que el bebé venía”, dice García a la AFP en un refugio. La acostaron sobre la única sábana que lograron sacar en medio de la estampida, en un reflejo de protección por su avanzado embarazo.
Era la madrugada del 25 de junio. A oscuras y descalza, su cuñada Julia Di Giuseppe fue en busca de ayuda. A su alrededor, la ciudad costera que en otras circunstancias habría seguido las celebraciones de San Juan, era un hervidero de gritos, llantos, socorristas escalando las ruinas para auxiliar a personas atrapadas en edificios y motos zigzagueando entre los escombros.
Sin agua ni luz
Nadie atendió las súplicas de Di Giuseppe, quien regresó al campo de béisbol justo para escuchar que su cuñada estaba dando a luz. “Ahí le rogué a una paramédica que estaba buscando a sus familiares entre las ruinas, y ella, pues, se puso a ayudar”, cuenta la mujer de 37 años. Sin agua ni guantes, y apenas con alcohol en gel, la paramédica asistió el parto alumbrada por las linternas de los teléfonos que aún tenían batería.
García, rodeada por decenas de personas que olvidaron por unos segundos sus dramas personales, comenzó a pujar... entre las réplicas del doble sismo. El bebé, varón para sorpresa de la familia que esperaba una niña, nació pero no lloró. Una salva de aplausos lo habría hecho llorar, o al menos así lo recuerda Di Giuseppe.
“Ahí no teníamos cómo cortar el cordón, y la gente comenzó a quitarse las colitas del cabello y lo amarramos en dos extremos, con mucho alcohol” para cortarlo con unas tijeritas de uñas. García no recuerda nada más a partir de entonces. Sus familiares la cargaron como pudieron, primero en brazos, luego en una carreta motorizada, y finalmente en una ambulancia que la dejó en un hospital público.
Desbordados por los heridos de los terremotos, los médicos la atendieron, pero no había vacunas para inmunizar al bebé. Toda la familia fue reubicada en un colegio público que sirve como refugio en La Guaira, la región costera más golpeada por el doble sismo que ya acumula más de 3.600 muertos, según cifras oficiales. Di Giuseppe rompe en llanto al ver al bebé mientras su madre lo amamanta: “Lo salvamos a él, pero perdimos a nuestras dos sobrinas”.
Las niñas, de 14 y 11 años, fueron encontradas entre los escombros del edificio popular en el que vivían. Desfiguradas por toneladas de concreto, su padre las reconoció apenas por la pulsera plateada que la mayor llevaba en el brazo. La madre de las pequeñas, que es hermana de García, y un sobrino están desaparecidos, algo que no da paz a la familia.
Eliana García ya había decidido el nombre de la que creía sería su primogénita. Aunque si los pronósticos fallaban y nacía varón, pensaba llamarlo Daniel Eduardo. “Pero mi hermana siempre me decía que le pusiera Gael”, solloza la joven. “Así que por ella decidí llamarlo Gael Jesús. Es mi forma de tenerla aquí”.
Fuente: AFP.
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Venezuela: el modesto edificio de tres pisos frente al mar que resistió a los terremotos
En una manzana hecha ruinas, un modesto edificio de tres pisos sigue en pie. El ingeniero que ayudó a construirlo lloró de alegría al ver que resistió los dos violentos terremotos que dejaron más de 3.500 muertos en Venezuela. El estado La Guaira, un popular balneario con costas celestes y atardeceres de ensueño ubicado a unos 40 km de Caracas, es el más golpeado por la furia del doble sismo de magnitud 7,2 y 7,5 el 24 de junio.
Construcciones quedaron hechas añicos en una tragedia tras la que miles de sobrevivientes viven en la calle o en precarios e improvisados albergues. Cerca del aeropuerto internacional de Maiquetía, las residencias Puerto Viejo están rodeadas de montañas de escombros. “Venía por todo el camino viendo destrucción, cuando vi este en pie, le di gracias a Dios”, confiesa Elías Eduardo Chayeb, ingeniero de 37 años, quien ayudó en la construcción del edificio junto a su padre Elías Chayeb, de 86 años.
El edificio tiene tres pisos y seis apartamentos. Sus ventanales, escaleras y columnas están intactos. “La altura tuvo que ver aquí, esos ‘metricos’ de más o de menos nos cambiaron la vida”, dice por su parte el arquitecto estructurista con más de seis décadas de experiencia. Aunque algunas paredes se resquebrajaron, sus bases siguen firmes y nadie sufrió lesiones. “El edificio pasa el examen”, indica aliviado el veterano arquitecto, con 400 obras con su firma.
Durante sus años activo, Chayeb dice que se negó a construir edificios muy altos porque no son aptos para suelos como el de La Guaira. El estado costero sufrió en 1999 uno de los peores deslaves de su historia con miles de víctimas. Encumbrados edificios residenciales y hoteles cayeron en segundos mientras grietas irregulares abrieron la tierra. La mayoría sucumbió sin que sus ocupantes tuvieran oportunidad de escapar, un síntoma que refleja negligencia en varias de estas construcciones, consideran los expertos.
En teoría, deberían agrietarse para liberar la energía durante un sismo sin colapsar, para dar tiempo a evacuaciones, según Elías Eduardo.
Riesgo “tácito” de terremotos
En el litoral de La Guaira los terrenos en su mayoría son inestables. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) estimó que el doble sismo se originó en un sistema de fallas geológicas que se “extendió hacia el este hasta Caracas y La Guaira”.
“Esa falla no la quita nadie”, advierte Elías padre. Por ello, todo cambió, “inclusive hay que revisar por completo la zonificación”, recomienda el arquitecto estructurista.
Afirma que llegó a recibir ofertas de proyectos que implicaban edificaciones superiores a los seis pisos, pero las rechazó por el riesgo “tácito” de terremotos como el ocurrido en 1967 que impactó a Caracas con fuerza.
“Muchos de los edificios que me plantearon y rechacé se vinieron al suelo”, dice, al señalar una colina con vista al mar Caribe donde edificios de más de 10 pisos se desplomaron.
Tal fue la magnitud de los terremotos que el lecho marino, superficie terrestre bajo los océanos, cambió en La Guaira. De ahora en adelante “hay que tomar decisiones con esas variables”, advierte Elías Eduardo al tomar el testigo de su padre.
Ingrid Palacios, de 61 años, salió ilesa junto a sus vecinos y familia de las residencias Puerto Viejo, construido por los Chayeb. “Este edificio aguantó la pela (golpes), si ven en los alrededores los demás no lo aguantaron”, dice.
La Guaira, como la conocía, “desapareció”. “Ahora va a ser una nueva Guaira, ahora van a ser edificios de tres pisos, ‘chalecitos’, cosas muy pequeñas, ya no van a ser edificios de ocho pisos, once pisos, quince pisos”, espera.
Fuente: AFP.
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Sube a 3.685 la cifra de muertos por el doble sismo en Venezuela
El potente doble sismo que golpeó Venezuela el 24 de junio deja al menos 3.685 muertos y casi 17.000 heridos, informó el martes el gobierno venezolano en su más reciente parte oficial.
Los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 impactaron con fuerza el costero estado de La Guaira, considerado la zona cero del desastre con decenas de edificios colapsados y miles de personas sin hogar.
El anterior balance del lunes daba cuenta de 3.535 muertos y 16.740 heridos, cifra que se mantuvo.
- Fuente: AFP
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