El huracán Rafael tocó tierra como un potente ciclón categoría 3 la tarde de este miércoles en Cuba, en medio de un apagón generalizado, dos semanas después del paso de la mortal tormenta Oscar, que también golpeó a la isla durante un corte de energía eléctrica.
“Rafael ha tocado tierra en el oeste de Cuba”, en la provincia de Artemisa, indicó el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC).
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El huracán llega con vientos de hasta 185 kms por hora y tiene categoría 3, de las 5 en la escala Saffir Simpson.
En Candelaria, una población de 20.000 habitantes ubicada 75 km al suroeste de La Habana y muy cerca del punto por donde Rafael entró en la isla, caen lluvias torrenciales con vientos que sacuden con fuerza las copas de los árboles, constataron periodistas de la AFP.
La isla se encuentra sin servicio eléctrico debido al mismo paso del ciclón. “Fuertes vientos provocados por el huracán de gran intensidad Rafael provocaron la desconexión del sistema eléctrico nacional”, indicó en la red X la estatal Unión Eléctrica.
El NHC advirtió de marejadas ciclónicas potencialmente mortales, vientos huracanados dañinos e inundaciones repentinas en parte del oeste del país caribeño.
Se prevé que el huracán atraviese la isla y salga al Golfo de México donde empezará a perder fuerza.
Cuba acaba de sufrir el paso de otro huracán, Oscar, que dejó ocho muertos en la isla en medio de un corte total de electricidad. Entonces el apagón se debió a fallas en las plantas termoeléctricas y a la falta de combustible.
El restablecimiento total de la energía eléctrica tardó varios días en La Habana y varias semanas en las zonas afectadas.
Fuente: AFP
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EE. UU. sanciona a red cubana de brigadas médicas por generar divisas al gobierno comunista
Estados Unidos anunció ayer jueves sanciones contra el ministro de Salud cubano, José Ángel Portal Miranda, y la red de brigadas médicas en el extranjero, la principal fuente de divisas del gobierno comunista. Las sanciones también afectan a tres entidades cubanas del sector energético y a otras cuatro asociadas al conglomerado militar y empresarial Gaesa, algunas de las cuales habían cambiado de estatuto o habían sido transferidas para intentar evitar sanciones estadounidenses previas, explicó el Departamento de Estado en su comunicado.
El envío de brigadas médicas al extranjero constituye la principal fuente de ingreso de divisas del gobierno comunista de Cuba, con 7.000 millones de dólares en 2025, según cifras oficiales. Para el año pasado, unos 24.000 médicos y otros profesionales cubanos de la salud trabajaban en 56 países. Pero en los últimos meses y bajo presión de Estados Unidos, Guatemala, Honduras, Jamaica y Guyana finalizaron esos acuerdos que, en algunos casos, permitieron el despliegue de personal sanitario cubano durante más de 25 años.
Washington pasa ahora a sancionar financieramente a la Unidad Central de Cooperación Médica, a su directora, Gretza Sánchez Padrón, y a la Comercializadora de Servicios Médicos Cubanos, así como al ministro de Salud Pública, en el cargo desde 2018. El Departamento de Estado considera que esas brigadas son una forma de “tráfico de seres humanos” y de “explotación”.
“Las autoridades cubanas explotan leyes y condiciones económicas inherentemente coercitivas para manipular u obligar a los trabajadores a incorporarse y permanecer en programas de exportación de mano de obra”, asegura su comunicado.
El canciller cubano Bruno Rodríguez aseguró ayer jueves en X que esas misiones médicas son “un servicio humano y solidario”, reconocido internacionalmente.
“El ataque contra la cooperación médica cubana equivale a una agresión contra el derecho humano al acceso a servicios de salud para cientos de miles de personas en muchas partes del mundo”, reaccionó Rodríguez.
La Habana consideró además que las nuevas sanciones demuestran las “intenciones genocidas” de Washington, que busca provocar “una crisis humanitaria” en la isla.
Las empresas vinculadas a Gaesa sancionadas son la Terminal de Contenedores de Mariel, Coral Marítima, Ceiba Investments y Orbit.
Las empresas del sector energético son el Centro de Investigaciones del Petróleo, Empresa de Energía, que importa gas y lubricantes, y otra importadora, Einarbo.
Entrar en la lista de sancionados de la OFAC significa que esos individuos o empresas no pueden tener bienes en Estados Unidos, ni acceder a servicios financieros o económicos en el país.
La administración del presidente Donald Trump aplica una política de “máxima presión” contra Cuba, en particular desde el derrocamiento a principios de enero del presidente venezolano Nicolás Maduro, hasta entonces el mayor aliado de La Habana.
Fuente: AFP.
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EE. UU. acusó a Cuba de casi siete décadas de “espionaje y subversión”
Estados Unidos acusó ayer lunes a Cuba de haber liderado una campaña de “espionaje y subversión” dentro de su territorio durante casi siete décadas, en un informe que supone un nuevo aumento de la presión sobre la isla comunista. Cuba ha liderado “una campaña que se ha infiltrado en las más altas esferas del gobierno de Estados Unidos”, además de reclutar y formar “generaciones de activistas” y respaldar el “terrorismo de izquierda”, acusa el informe especial divulgado por el Departamento de Estado.
El gobierno de Donald Trump no oculta que quiere un cambio de régimen en la isla, que vive su peor crisis económica en décadas. Cuba acaba de impulsar una nueva oleada de reformas económicas, pero el secretario de Estado, Marco Rubio, las considera insuficientes. Desde La Habana, el canciller cubano Bruno Rodríguez, calificó de “falacia” el informe.
“Forma parte de la construcción, por el secretario de Estado (Marco Rubio), de un pretexto para sostener su guerra económica cruel y criminal que castiga a cada familia cubana, y su aspiración de agredir militarmente a Cuba, para lo que busca desesperadamente el apoyo de los ciudadanos estadounidenses”, reaccionó Rodríguez en X.
Enemigos acérrimos
El triunfo de la Revolución castrista en 1959 fue recibido inicialmente con beneplácito por Washington, pero el contexto de la Guerra Fría pronto desbarató cualquier tentativa de relación pacífica.
Washington impuso rápidamente sanciones al nuevo régimen que lideraba Fidel Castro, que nacionalizó empresas estadounidenses, y el líder cubano a su vez respondió con un acercamiento a Moscú y el bloque comunista.
La campaña de acoso mutuo se prolongó durante décadas.
El gobierno estadounidense organizó múltiples intentos de asesinato de Castro, y a su vez La Habana acogió, entrenó y respaldó movimientos guerrilleros en el entonces llamado Tercer Mundo, y en especial en América Latina y el Caribe.
El informe del Departamento de Estado, de 100 páginas, reconoce que “La Habana nunca tuvo la capacidad de derrotar a Estados Unidos en un conflicto armado convencional”.
“En cambio, los cubanos perfeccionaron un nuevo modelo para una larga guerra de desgaste, organizado en torno al espionaje, la infiltración, el sabotaje, redes de aliados y una infraestructura revolucionaria diseñada para volcar a Estados Unidos contra sí mismo”, indicó.
Trump ha señalado en repetidas ocasiones que el gobierno cubano podría ser el siguiente, después de Venezuela, en sucumbir a la presión de Estados Unidos, y en junio aseguró que Washington “tomaría el control” de la isla caribeña, situada a unos 145 km de Florida, “casi de inmediato”.
Washington mantiene un embargo contra Cuba desde los años 1960, aunque lo suavizó para el suministro de productos agrícolas o medicamentos.
Pero a principios de 2026, tras el derrocamiento del mandatario venezolano Nicolás Maduro, Washington impuso un bloqueo petrolero de facto que ha puesto a la isla, ya muy debilitada económicamente, contra las cuerdas.
Años de enfrentamiento
Estas nuevas acusaciones del Departamento de Estado resumen años de informes de los servicios de inteligencia estadounidenses, que a su vez estuvieron detrás de operaciones como la fallida invasión de la Bahía de Cochinos en abril de 1961.
Estados Unidos combatió la influencia cubana en América Latina con su propia guerra encubierta.
El informe no anuncia nuevas sanciones ni medidas concretas, aunque detalla una larga lista de acusaciones contra organizaciones estadounidenses aún activas y vinculadas a la isla, como la coalición Red Nacional sobre Cuba (NNOC por sus siglas en inglés).
La NNOC agrupa entre otros a los Demócratas Socialistas, que han logrado situar a candidatos para el Congreso y que cuentan además entre sus filas al actual alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani.
Marco Rubio, de orígenes cubanos, lideró la semana pasada una reunión internacional para combatir lo que considera una “resurgencia del terrorismo político”. Rubio cree que ese “terrorismo de extrema izquierda” vuelve a ser la principal amenaza violenta, no estatal, a nivel mundial, tras los ataques del 11 de septiembre de 2001 y las más de dos décadas de yihadismo.
Fuente: AFP.
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Rubio pide libertad de presos políticos
El jefe de la diplomacia de Estados Unidos, Marco Rubio, instó ayer sábado a Cuba a liberar de inmediato a más de 700 presos políticos, luego de que un destacado artista disidente cubano llegó a Miami tras cinco años en prisión.
El secretario de Estado confirmó en un comunicado la llegada a Estados Unidos del artista Luis Manuel Otero Alcántara y añadió: “Pedimos la liberación inmediata de los más de 700 presos políticos injustamente detenidos por el régimen”.
“La comunidad internacional debe dejar de hacer la vista gorda ante las violaciones de derechos humanos del régimen cubano y unirse a nosotros para exigir el fin de su represión”, afirmó Rubio.
Luis Manuel Otero Alcántara, figura de la nueva disidencia cubana, abandonó La Habana el sábado y se exilió en Estados Unidos, tras cumplir una condena de cinco años de prisión en la isla comunista. Otero Alcántara, de 38 años, es una de las figuras más visibles de la disidencia cubana.
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La red eléctrica cubana falló por tercera vez en menos de 10 días
Cuba comenzó a restablecer su red eléctrica ayer martes luego de un nuevo apagón nacional, el tercero en menos de diez días en la isla, que sufre una severa escasez de combustible bajo presión de Washington. El país, de 9,6 millones de habitantes, volvió a quedar sin electricidad por una “oscilación” del sistema, debido a la repentina salida de una central termoeléctrica, lo que provocó un desequilibrio “brusco” entre la generación y la demanda de electricidad.
Solo el 11,5 % de las viviendas de La Habana, una ciudad de 1,7 millones de habitantes, tenían electricidad hasta la noche de ayer martes, según la empresa estatal de electricidad UNE. Este es el quinto apagón nacional desde que comenzó el año y el décimo desde finales de 2024.
Los dos cortes generalizados anteriores ocurrieron la semana pasada, y en ambos casos la compañía eléctrica tardó más de 24 horas para restablecer el servicio en toda la isla donde, sin embargo, continuaron los apagones debido a la baja producción de electricidad.
Afectado por una grave crisis económica durante los últimos cinco años, el país sufre regularmente cortes de energía generalizados o parciales debido a la infraestructura obsoleta y la escasez de combustible.
“Eso ocurre fundamentalmente por la situación que tiene nuestro sistema eléctrico, agudizada después de la orden de Estados Unidos”, declaró ayer martes el ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, durante una conferencia de prensa con medios nacionales.
Washington, que mantiene un embargo a la isla desde 1962, impuso en enero un bloqueo petrolero a Cuba por orden del presidente Donald Trump, y solo ha permitido la llegada de un tanquero ruso con 100.000 toneladas de crudo, lo que ha empeorado la crisis energética.
“Es prácticamente una guerra lo que estamos viviendo”, comentó el ministro, que insistió en que en la isla “hay una total ausencia de combustible” y el gobierno no cuenta con acceso a piezas de repuesto para sus termoeléctricas.
“No tiene solución”
Durante las últimas semanas, los apagones han superado las 30 horas consecutivas en La Habana, mientras que el interior del país pueden prolongarse por varias jornadas.
“Sin palabras, no se sabe qué se va a hacer”, declaró a la AFP María Caridad Álvarez, ama de casa de 62 años. “Cuando me levanté por la mañana, vino la luz e hice frijoles, y ahora sales y se ha vuelto a cortar, esto no tiene solución”, detalla.
Álvarez comenta que la crisis energética “le va matando el entusiasmo al ser humano de vivir y hacer algo por esto (por la revolución)”.
En los barrios más afectados, los residentes expresan regularmente su exasperación prendiendo fuego a lomas de basura que se acumulan en la calle o golpeando cacerolas, muchas veces desde el interior de sus casas.
La producción de electricidad del país depende principalmente de siete centrales térmicas obsoletas, algunas de las cuales llevan más de 40 años en explotación y sufren averías frecuentes o deben parar para mantenimiento, así como de una red de generadores de respaldo alimentados con diésel importado.
Sin reservas de combustible, la isla no puede echarlos a andar.
Las ya tensas relaciones entre Estados Unidos y Cuba se han complicado aún más desde comienzos de año.
El presidente Trump considera que la isla comunista, ubicada a 150 kilómetros de la Florida, es “una amenaza extraordinaria” a la seguridad nacional de Estados Unidos. Ambos países han mantenido complejas conversaciones. Pero a finales de junio, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, reconoció que no ha habido progresos en las negociaciones.
Fuente: AFP.