“Yo soy tu padre”: James Earl Jones, el legendario actor estadounidense que con su barítono dio voz al villano Darth Vader de la saga “La guerra de las galaxias”, murió a los 93 años, informaron sus representantes el lunes.
Con sus imborrables doblajes en la taquillera saga intergaláctica, así como del Rey Mufasa en el clásico animado de Disney “El rey león”, Jones se ganó al público con su habilidad para interpretar tanto al hombre común y corriente como al de otro mundo.
Ganó tres premios Tony, incluido uno a su trayectoria, dos Emmy y un Grammy, así como un Óscar honorífico.
En 1971 se convirtió en el segundo afroestadounidense nominado a un premio de la Academia a mejor actor, después de Sidney Poitier.
Fueron premios ganados a pulso para Jones, nacido en un Mississipi segregado el 17 de enero de 1931 que tuvo que superar una tartamudez que apenas le permitía hablar cuando era chico.
“Tartamudear es doloroso (...) Trataba de leer mis tareas y los niños detrás de mí se caían al suelo de la risa”, contó Jones al Daily Mail en 2010.
Recitar su propia poesía le ayudó a recuperar la cadencia al hablar, un logro que, mucho más tarde, marcaría la cultura pop alrededor del globo al darle voz a Darth Vader, de larga capa, casco militar y máscara de gas negros.
“Él creó, con muy poco diálogo, uno de los mejores villanos que han existido”, dijo el creador de la saga “La guerra de las galaxias”, George Lucas, en una ceremonia en homenaje a Jones, celebrada en Nueva York en 2015.
“Una voz más oscura”
Su primer papel en el cine fue en “Dr. Insólito”, de Stanley Kubrick, donde interpretó al teniente Zogg a bordo de un bombardero B-52.
Los temas militares se repetirían con frecuencia en su filmografía, como en su papel del almirante Greer en la saga de películas de “Jack Ryan” (“La caza del Octubre Rojo”, “Juegos de patriotas”, “Peligro Inminente”), y como sargento mayor en “Jardines de piedra”, de Francis Ford Coppola, en 1987.
Pero su papel más emblemático no lo llevaría a aparecer en la gran pantalla.
Lucas lo eligió porque “quería una voz más oscura” para el que se convertiría en el villano más famoso de la historia del cine, rememora Jones.
“Así que contrató a un tipo que nació en Mississippi, creció en Michigan, tartamudea, y esa voz soy yo”, relató en una entrevista concedida en 2009 al American Film Institute.
En un principio, el actor no quiso que su nombre apareciera en los créditos de los primeros episodios de “La guerra de las galaxias”, por considerar que su trabajo era más propio de efectos especiales, y prefirió que el reconocimiento recayera en el actor tras la máscara, David Prowse, según la revista especializada Far Out.
Leé también: ¡De esta manera, Nadia Ferreira mostró su apoyo a la Miss Universo Paraguay!
Pero fue Jones con su frase lapidaria “Yo soy tu padre” al revelarse en “Episodio V: El imperio contraataca” ante Luke Skywalker, interpretado por Mark Hamill, quien regaló una de las líneas más memorables del cine.
“#QDEP papá”, acompañado de un corazón roto, escribió el lunes en sus redes sociales el propio Hamill.
Fuente: AFP
Dejanos tu comentario
Subasta de icónica espada láser de Darth Vader podría alcanzar USD 3 millones
La icónica espada láser de Darth Vader, que sirvió para cortar la mano de Luke Skywalker en el episodio de Star Wars “El imperio contraataca”, quedó expuesto el miércoles pasado en Londres, antes de ser subastado en Los Ángeles a principios de septiembre. Este “Santo Grial”, como lo califican los fans de la saga, podría costarle un ojo de la cara al futuro comprador: los pronósticos hablan de hasta 3 millones de dólares (2,6 millones de euros).
“Es simplemente una pieza asombrosa de la historia del cine”, declaró a AFP Brandon Alinger, director de operaciones de la casa de subastas Propstore, durante una presentación en Londres de los lotes más importantes de la subasta. Darth Vader manejó la espada en legendarias escenas de combate en “El Imperio Contraataca” (1980) y “El Retorno del Jedi” (1983).
David Prowse, el actor detrás de la máscara negra, y el doble de acción Bob Anderson usaban en realidad dos modelos. Uno, sin hoja, atado al cinturón del villano, y otro, para las escenas de combate, equipado con una hoja de madera. La que se pone a la venta es la versión utilizada para los combates, aunque desprovista de su hoja de madera, después de haber sido conservada durante 40 años por un coleccionista estadounidense.
Lea más: Creador de “Peaky Blinders” escribirá nueva aventura de James Bond
“Alguien (...) vino a vernos y nos dijo: +Tengo esto para vender+. Estábamos asombrados”, explicó el fundador de Propstore, Stephen Lane, comparando la importancia de esta pieza con la de los zapatos rojos usados por Judy Garland en “El Mago de Oz”. Los expertos autentificaron el objeto comparando sus abolladuras y rayones con los visibles en las películas.
“Mira la gran abolladura en la parte trasera, probablemente provenga de la hoja de la espada láser de (el actor de Luke Skywalker) Mark Hamill”, explica Brandon Alinger. A pesar de su valor, el objeto está constituido por parte de un antiguo flash de cámara al que se añadieron piezas recuperadas, provenientes principalmente de una calculadora.
Entre las otras piezas propuestas en esta subasta que se llevará a cabo del 4 al 6 de septiembre, se encuentran el látigo, el cinturón y la funda utilizados por Harrison Ford en “Indiana Jones y la Última Cruzada” (1989). También un “neuralizador” utilizado por los agentes J (Will Smith) y K (Tommy Lee Jones) para borrar la memoria en “Hombres de Negro” (1997). El objeto luminoso, cuyo display LED aún funciona, podría alcanzar los 150.000 dólares (aproximadamente 129.700 euros)
Fuente: AFP.
Lea también: “Lo que tenemos para dar al universo es nuestra identidad”
Dejanos tu comentario
Charles González Palisa, el recuerdo de una voz solidaria
Dueño de una dicción envidiable, el locutor y presentador deja un recuerdo imborrable en colegas y amigos que lo memoran como pionero de la televisión, de las maratones para recaudar fondos para causas nobles, en la promoción de la música y la cultura. Aquí unos testimonios que nos acercan al hombre detrás de la gran figura.
- Por Jorge Zárate
- jorge.zarate@nacionmedia.com
- Fotos Archivo / Gentileza
Lo destacaba la presencia, la voz precisa, el oficio para amenizar eventos o presentar artistas. Charles González Palisa fue pionero en los medios electrónicos y su imagen quedará en el recuerdo de quienes disfrutaron sus emisiones radiales y televisivas.
Nos dejó el pasado 3 de febrero, a los 82 años, tras un difícil posoperatorio en un sanatorio privado de Asunción. Había tenido una cirugía de corazón abierto de ocho horas de duración a fines de enero en la que le colocaron tres bypass.
Para este medio condujo “La gran jugada de La Nación”, una recordada emisión televisiva que se realizaba en el tercer piso del edificio del diario en la avenida Zavala Cue, en Fernando de la Mora, Zona Sur, un programa que se destacó por sus importantes premios y la participación de la gente.
HITOS DE UNA GRAN CARRERA
Nació en Buenos Aires un 23 de enero de 1942 y generaciones lo recordarán como el conductor de los programas a beneficio organizados por la entonces Fundación APADEM-Teletón.
Hijo de José González Ligier, de nacionalidad francesa, y de Margarita Palisa, con apenas siete días, siendo un recién nacido, comenzó su vida en nuestro país porque su padre asumió la representación de Aerolíneas Argentinas (AA) en Paraguay.
Cuenta Mario Ferreiro: “Si bien Charles se inició en el mundo laboral como asistente en tierra de los vuelos de AA que llegaban a Asunción, muy pronto sentiría el llamado de la vocación de comunicador. Ya como alumno del colegio San José se destacaría como presidente de la comisión de fiestas, lo que le haría ser más sociable hasta perder el miedo escénico tan característico de la adolescencia”.
Sus inicios como locutor se dieron en radio Ñandutí, prosiguió en radio Chaco Boreal, con el programa “Caravana” en su versión radial, que más tarde llevaría a la televisión en 1967.
Sigue contando Ferreiro que “de buen porte, tremenda pinta”, como se decía por entonces, de estatura imponente y buen registro vocal, Charles vio en 1964 un anuncio en La Tribuna en donde buscaban nuevos talentos para la primera estación de TV que comenzaría a emitir su señal al aire en setiembre de 1965.
En esa época, Charles se dedicaba a la venta de leche y a su tarea en Aerolíneas Argentinas, pero sus compañeros ya lo tentaban a probar suerte como comunicador. “Vos tenés que ser locutor”, le decían sus amigos, animándolo a concurrir al quinto piso del viejo edificio del Instituto de Previsión Social (IPS) en donde funcionaba Canal 9 en sus comienzos.
LEYENDAS
Allí fue recibido por grandes leyendas de la radiofonía y el teatro nacional como Miguel Ángel Rodríguez, Carlos Gómez, Ernesto Báez y el gran músico Mauricio Cardozo Ocampo, “quienes lo aprobaron inmediatamente con las mejores calificaciones”, recordó.
“Diferente”, por Cardinal FM, fue el programa radial donde popularizó el poema “En vida, hermano, en vida”, de la escritora mexicana Ana María Rabatté, un clásico suyo.
Trabajó en Emisoras Paraguay, donde obtuvo el Micrófono de Oro y fue ganador también del premio Paraná.
Su participación en programas televisivos como “Caravana” por Canal 9, ciclo que condujo durante 10 años, el imperdible de aquellos años “Folclore de gala” y sus presentaciones de innumerables festivales folclóricos le dieron trascendencia y reconocimiento nacional.
Apunta Ferreiro: “Muy pronto Charles se convertiría en figura central de las grandes galas tanto en radio como en TV y, sobre todo, en eventos en vivo, llegando a conducir durante muchos años la gran maratón solidaria de Teletón, ayudando a generar gran apoyo para dicha causa en sus años fundacionales. Siempre solidario, Charles también colaboró con su oficio para recaudar fondos destinados a la construcción del Hospital del Cáncer y fue el creador de las recordadas ‘50 horas de la bondad’. Nunca negó su concurso profesional a cuanta causa solidaria le haya solicitado su siempre generosa participación”.
Fue también actor protagonizando la primera fotonovela paraguaya y actuó en tres obras de teatro junto a Neneco Norton, Florentín Giménez y Juan Carlos Moreno González; y en zarzuelas, como “Raida Poty”, de Juan Manuel Frutos Pane.
Grabó discos recitando poemas que obtuvieron gran éxito popular.
Casado con Estela López Mena, tuvo tres hijos: José Félix, Mónica y Patricia, así como seis nietos.
En política se presentó como candidato a diputado nacional por el Partido de la Juventud para las elecciones generales de 2018.
En las últimas municipales buscó convertirse en concejal de Asunción. En ambas oportunidades no consiguió los votos suficientes.
En 2016 la Junta Municipal de Asunción lo destacó como hijo dilecto de la ciudad.
“YO SIEMPRE FUI SU ALUMNO”
Sorprende la ingratitud de nuestras autoridades para con él y para gente valiosa del arte y la cultura que después de haber dado tanto por nuestra sociedad se van sin pena ni gloria. Sin homenaje en vida, como siempre propagó el amigo.
Era la imagen de la radio, la televisión, de la solidaridad, una persona que comunica y emociona. Yo siempre fui su alumno, desde que hacía los debuts del Club Centenario y otros clubes.
Fue el hombre de Teletón y en sus 60 años de carrera animando y presentando eventos y espectáculos, le tocó abrir el escenario para actuaciones de grandes artistas como Luis Alberto del Paraná, Sandro, Chico Novarro, Los Plateros, Estela Raval y los 5 Latinos, Isabel Sarli, Roberto Carlos y tantos otros.
Se nos fue un grande. Fue mucho más que un locutor, un embajador de Paraguay a través de los medios, el que unió a millones de paraguayos a través de Teletón o las “50 horas de la bondad” y programas solidarios. Charles aparecía en pantalla y el país se movilizaba. Lo hizo juntando millones para la gente carenciada y cuando lo dejaron fuera de Teletón nadie le hizo un homenaje.
En sus últimos años no se lo contrataba porque estaba entrado en años. Así es aquí, se utiliza y se desecha a la gente. En Argentina y en Brasil idolatran a sus referentes. La señora Mirtha Legrand por ejemplo. Aquí la Secretaría de Cultura brilla por su ausencia, nadie se presentó. Me duele que gente del ambiente no haya ido a dar su pésame en el velorio.
Su sueño era honrar la memoria de su mujer Estelita López Mena con la construcción de un nuevo estadio Comuneros como manera de recordar el triunfo de la selección femenina de básquet en 1952.
Era un maestro de la amistad y transmitía nobleza, sensibilidad y honradez, un apasionado de lo que hacía.
“ME AYUDÓ A PERDER EL MIEDO”
Su partida nos dolió a todos, fue un gran maestro de la vida y la locución, de un gran nivel profesional. Aprendimos mucho con él, un gran amigo. Siempre se ha caracterizado por su jovialidad, por la manera de encarar su oficio, que amaba sin lugar a dudas, como animador, como conductor, como profesional de radio, fue un hombre muy querido al que vamos a recordar siempre. Compartimos escenarios en múltiples ocasiones en Teletón, en concursos de reina, etc., y siempre daba gusto trabajar con él porque se aprendía mucho. Me ayudó a perder el miedo al escenario, a la concurrencia, al público y enseñaba esa confianza para no temblar ante el gran público. Fue amigo de mi padre, de mi familia, donde siempre se lo respetó y se lo quizo. Nos dejó un legado muy importante en esto que es amar el micrófono y la cámara de televisión.
“NOS DEJÓ EL MENSAJE DE LA NECESIDAD DE HOMENAJEAR A LAS PERSONAS”
Fue un grande no solo a nivel profesional, sino principalmente una persona con un gran corazón. Nos dejó el mensaje de homenajear a las personas “En vida, hermano, en vida”, con esas palabras difíciles de olvidar.
Charles fue compañero de colegio de mi papá y su hija Patricia fue compañera mía. Era una persona por la que tenía un afecto muy especial porque papá ya falleció y él siempre me hacía acordar: “Tenés los ojos de él”, me decía, y me hacía recordar a mi padre de la mejor manera, fue como un papá postizo. Yo lo quería muchísimo y siento que él también, como me lo demostró cuando lo llamé para grabar un programa de “Cazatalentos” conmigo en la televisión. Él acababa de salir de una cirugía y no podía moverse por indicación médica. Desoyendo todo, tomó su vehículo y se vino a grabar porque no le podía fallar bajo ningún punto de vista a la hija de su compañero querido.
Esas son las cosas que demuestran qué tipo de persona fue el gran Charles, que llevaré en mi corazón por siempre. Era una persona, como él decía, “formidable”.
“IRRADIABA LUZ A SU ALREDEDOR”
- EDGAR MOSTAFA - AMIGO
Cuentan que cuando Charles trabajaba en Aerolíneas Argentinas, las chicas salían del colegio y se iban a parar frente a la oficina solo para mirarle a Charles; era extremamente buen mozo con una voz y presencia única, creo yo el mejor presentador y voz del Paraguay.
En los años 80, Charles tenía un grupo de amigos muy cercano con con el que se reunían tres a cuatro veces por semana en la casa de Emilio Forestieri, que es mi tío. Por allí los he conocido a Charles y Estelita (López Mena, esposa de González Palisa), con quienes desde esa época construimos una amistad muy linda a pesar de que tenemos una cierta diferencia de edad.
Yo a pesar de vivir fuera de Paraguay desde 1984, viajo con frecuencia a Asunción, donde nos reuníamos siempre que llegaba a Paraguay. Charles tenía una luz propia que irradiaba a su alrededor, siempre con esa sonrisa y positividad. Fue extremamente generoso; siempre quiso ayudar a los más necesitados de alguna forma. Allí dejó un legado importante con Teletón y otras asociaciones. Siempre que podía los ayudaba a través de sus programas de radio y televisión.
Soy muy privilegiado de ser uno de los tantos amigos de Charles y su familia; estar con él en cualquier ocasión era una fiesta. Como le he dicho a sus hijos, estoy seguro de que partió en paz absoluta, ya que cumplió todo lo que un ser de luz puede aportar en esta vida. Él siempre ha hecho todo lo que ha podido: “¡En vida, hermano, en vida!”.
UNA POESÍA FORMIDABLE
La gran voz de Charles González Palisa y su oficio dramático dieron vida a la gran habilidad para declamar poesías, que llegó a editar en discos de vinilo, casetes y en cedés que fueron récord de ventas, sobre todo por el buen impacto que causaba en la gente su versión del poema de la mexicana Ana María Rabatte que popularizó en el país.
EN VIDA, HERMANO, EN VIDA
Si quieres hacer feliz / a alguien que quieras mucho…/ díselo hoy, sé muy bueno/en vida, hermano, en vida…
No esperes a que se mueran/si deseas dar una flor/mándalas hoy con amor/en vida, hermano, en vida…
Si deseas decir “te quiero”/a la gente de tu casa/al amigo cerca o lejos/en vida, hermano, en vida…
No esperes a que se muera/la gente para quererla/y hacerle sentir tu afecto/en vida, hermano, en vida…
“SUPO SOPORTAR LAS ADVERSIDADES”
- EDUARDO ELIZECHE - ESCRIBANO Y AMIGO
Las anécdotas que tengo con Charles son innumerables. Imaginate que nos conocemos desde el año 1952, hemos vivido momentos muy buenos, otros no tantos, pero nuestra amistad siempre estuvo intacta. En pocas palabras, Charles era una persona de un corazón muy noble. No se ven con frecuencia personas como él.
La vida es multifacética y él como conductor de programas, como amigo personal, como marido, como padre, fue siempre excelente. Extremadamente generoso, a pesar de los dolores de cabeza por razones de salud de la señora, supo soportar las adversidades de manera increíble. Tuvo etapas pesadas porque en estos últimos años estaba sin trabajo y la gente de los medios le daba la espalda.
Estoy afectado con la partida de él, eramos muy cuates. Era un tipo divertido, no conocía la tristeza. Siempre estaba transmitiendo alegría, en un asado, en una reunión, era alguien tremendamente agradable, carismático, de excelente carácter, es difícil asumir su pérdida.
Dejanos tu comentario
Callaron cinco años de corrupción y recuperaron la voz en cien días
El coordinado bombardeo de informaciones sesgadas, desnaturalizadas de su contexto y premeditadamente adulteradas tiene un propósito igualmente deshonesto, inmoral: aturdir al público de manera a generar un estado de confusión que pueda alterar su propia capacidad de discernimiento. Es por ello que, algunos, o varios, medios de comunicación, insistimos, intencionalmente cercenan los datos, sepultan la otra versión y agrandan las falsedades con letras de las más grandes posibles. Las imágenes distorsionadas de la realidad crean engañosas percepciones y provocan, como mínimo, dudas en el receptor. Esa estrategia sicológica o guerra sucia ha tenido éxito en el pasado, cuando el ciudadano no poseía más opciones que dos o tres fuentes para alimentar su criterio personal. Cuando esas fuentes se ponían de acuerdo se convertían en los dictadores de la opinión pública, con capacidad de arrastrar a las masas hacia el espurio destino que ellas mismas se fijaron conforme con sus miserables intereses, políticos y económicos. Se convirtieron en el poder dentro del poder con una presión tal que hasta extorsionaban o chantajeaban a los gobiernos de turno. Mediante esa perversa estrategia se fueron montando imperios de cadenas mediáticas que no admitían más verdad que la suya. Como si la verdad dependiera de la impresión subjetiva de cada uno. Tampoco concedían espacios para las réplicas a sus injurias, al menos en una proporción igual a los agravios y mentiras. Lo más repulsivo es que, ante los ojos de la sociedad, ambicionan erigirse en los paladines y pilares de una democracia a la cual deshonran con sus arteras maniobras.
La libertad de expresión es bastardeada para que no cumpla con su materialización práctica: el derecho del pueblo a estar informado. Nuestro país no fue ni es la excepción. Diarios que nacieron al amparo de la dictadura de Alfredo Stroessner para sostener al régimen mediante sus publicaciones empalagosas y obsecuentes sobre la paz y el progreso, años después, en la agonía del déspota, descubrieron su misión periodística, porque así lo ordenaba la conveniencia de sus propietarios. Cuando la doble dictadura se rompió, repetimos, ya tenía un saldo de miles de paraguayos y paraguayas que conocieron los horrores de las salas de torturas, asesinatos y desapariciones forzosas.
La tecnología, aun con los reclamos de esclavizar a sus usuarios, sin importar el nivel de su formación, ha contribuido para la democratización de los canales de información (no así de los medios apegados a sus repudiables embustes), pues el público tiene la posibilidad de confrontar la narración de los hechos, valorarlos en su debido contexto y analizarlos con insumos de diversas procedencias para alcanzar su particular conclusión. Y en esa tarea se aprende a separar las noticias falsas, verificando su origen, de las que tienen un fundamento cierto. Aún existen lectores, oyentes o espectadores ingenuos que caen en la emboscada de los traficantes de la honestidad informativa. Y otros asumen las patrañas como verdad, afectados por la ceguera del fanatismo. Ahí es la terquedad obtusa la que se impone a la razón de los argumentos. Pero en esa puja dentro de la pluralidad de visiones va creciendo una sociedad que ya no se deja domesticar por los falsificadores de la historia, que solo pretenden mantener o incrementar sus privilegios. La democracia es para ellos una excusa para consolidar una línea editorial maniqueísta, repartiendo culpas y absoluciones de acuerdo con la relación que los ata a los destinatarios de sus panfletos o ditirambos.
La hipocresía periodística alcanzó su pináculo –por ahora, pues siempre podrá sorprendernos en el futuro– al cumplirse los cien días del gobierno del presidente Santiago Peña. Criticaron ese breve periodo del actual mandatario los que se callaron cinco años durante la administración de Mario Abdo Benítez, plagada de improvisación, incompetencia y corrupción. Están en su derecho, naturalmente. Son de la misma piara. Pero no tienen ninguna autoridad moral para proyectar una pizca de credibilidad. Hemos recogido las tapas de los diarios de las corporaciones mediáticas cuyos dueños ya ni valen la pena ser mencionados, porque el pueblo los ha identificado plenamente, y no hubo un solo día –uno solo– que no hayan fustigado alevosamente al jefe Estado. Lo hicieron con la saña de los despechados. De los que no tienen el espíritu abierto, sano para aceptar sus derrotas. De los que viven carcomidos por el rencor, el odio y la obsesión por la venganza. Utilizan sus medios de comunicación para purgar sus frustraciones con la saña y la maldad de gente intelectualmente destruida y moralmente averiada. Se regodean de sus perfidias chapoteando en la bilis de los mediocres que están condenados al ostracismo después de alguna efímera fama. La historia habrá de devorarlos por sus atrocidades contra la ética. Otros, detrás de la impunidad del micrófono, llamaron a una guerra santa, a una rebelión popular, para que este gobierno se declare en retirada. Pero sin ninguna repercusión seria que haya impactado en el ánimo de la gente.
Un gobierno siempre tiene márgenes de errores. Reconocerlos es un acto de honestidad y humildad. Pero los detractores de Peña lo etiquetaron como debilidad y reculada. En la evaluación de estos cien días no encontraron un solo hecho positivo. Todo es oscuro y desalentador. La libertad, a la que prostituyen todos los días, los habilita a la crítica. Sin embargo, los verdaderos jueces de una gestión pública son los ciudadanos. Son ellos, y no los medios cómplices del gobierno más corrupto de la historia reciente, los que darán su veredicto final. Solo es cuestión de esperar.
Dejanos tu comentario
“Ecos de una voz” en sala La Correa
La obra teatral “Ecos de una voz” se presenta hoy, a las 21:00, y mañana, a las 20:00, en la sala La Correa (Gral. Díaz 1163). Se trata de una obra de teatro-documental, dirigida por Giancarlo Pomata y Nicolás Sotomayor, que narra la historia de la juventud y la lucha de Guillermina Kanonnikoff, quien se volvería una destacada activista de los derechos humanos en el Paraguay. El caso de Guillermina y su esposo, Mario Schaerer Prono, es uno de los más emblemáticos de la época de la dictadura.
La obra combina la actuación en vivo con elementos audiovisuales que fueron filmados previamente. Se intercalan escenas de la vida de Guillermina con fragmentos de entrevistas reales en pantalla, permitiendo a la audiencia conectarse directamente con la protagonista y su historia. Esto convierte a la obra en una experiencia que combina la autenticidad del documental con la emotividad del teatro. El elenco está compuesto por: Yvoty Herreros, Sandra Molas, Rafael Bernal, Alan Jara, Mayra Cibils, Gloria Cuquejo, Marcelo Galeano, y Eliseo Paniagua.
Combina actuación en vivo con elementos audiovisuales; se intercalan escenas de la vida de Guillermina con fragmentos de entrevistas reales en pantalla