Miles de manifestantes bangladesíes que exigen la dimisión de la primera ministra Sheikh Hasina se enfrentaron el domingo a partidarios del gobierno, y al menos 50 personas murieron en enfrentamientos en los que se utilizaron palos, cuchillos y pistolas.
Lo que comenzó en julio como protestas contra las politizadas cuotas de admisión a cargos públicos en Bangladés se transformó en los peores disturbios que ha enfrentado Hasina en sus 15 años en el poder.
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Las tropas restablecieron brevemente el orden entonces, pero las multitudes volvieron a las calles en gran número este mes en un movimiento destinado a paralizar el gobierno.
Los enfrentamientos con las fuerzas de seguridad han dejado hasta ahora al menos 230 muertos en este país de 170 millones de habitantes.
Grandes multitudes de participantes en las protestas, muchos de ellos portando palos, abarrotaron el domingo la céntrica plaza Shahbagh de la capital Daca, y se produjeron batallas callejeras en varios lugares, así como en otras ciudades clave, informó la policía.
“Hubo enfrentamientos entre estudiantes y hombres del partido en el poder”, declaró a AFP el inspector de policía Al Helal. Otro policía, que pidió no ser identificado, declaró que Daca “se convirtió en un campo de batalla”.
Sheikh Hasina, de 76 años, dirige el país desde 2009 y ganó sus cuartas elecciones consecutivas en enero, en unos comicios en los que no hubo oposición real.
Grupos de derechos humanos acusan a su gobierno de utilizar indebidamente las instituciones del Estado para afianzarse en el poder y acabar con la oposición, entre otras mediante ejecuciones extrajudiciales.
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Fuente: AFP
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Bolivia amplía el estado de excepción por 90 días ante posibles protestas
El Congreso de Bolivia aprobó este jueves en sesión pública la ampliación por 90 días más de un estado de excepción que comenzó en junio pasado, ante la preocupación oficial de una reanudación de las protestas antigubernamentales. El pasado 20 de junio el mandatario centroderechista Rodrigo Paz decretó la medida de emergencia, tras 53 días de manifestaciones callejeras y bloqueos de carreteras protagonizados por obreros, indígenas y campesinos afines al expresidente Evo Morales (2006-2019).
Los reclamos comenzaron por la crisis económica, la más grave en cuatro décadas, y la venta de gasolina de mala calidad. Luego desembocaron en pedidos de renuncia de Paz, en el poder desde noviembre pasado. Las ciudades de La Paz y su vecina El Alto sufrieron una grave escasez de alimentos y medicamentos, lo que obligó al gobierno a tomar la medida que restringe el derecho a manifestar y permite movilizar militares.
El vicepresidente del país y presidente del Congreso, Edmand Lara, declaró tras la votación del Congreso: “existiendo mayoría absoluta, queda aprobada la ampliación del estado de excepción por el plazo de noventa días”. El gobierno explicó previamente que el decreto era por 90 días y concluía este viernes 18, pero solicitó al Congreso extenderlo de manera excepcional por otros 90 días más por un panorama político y social complicado.
El ministro de Gobierno (Interior), Marco Antonio Oviedo, aseveró que “la medida lo que busca es mantener el desarrollo, el movimiento y la normalización de la economía, garantizar la libre circulación”.
La oficina de prensa de Oviedo señaló después en un comunicado que existen “amenazas de reactivación y articulación de bloqueos, marchas y paros, y alertas tempranas con convocatorias, ampliados, ultimátums y desplazamiento de contingentes” sociales para los próximos días.
Campesinos, cocaleros de Morales y choferes han amenazado con retomar las protestas debido a la persistente escasez de combustibles, pese a que Paz duplicó el costo de la gasolina y triplicó el del diésel.
Además, la administración boliviana se comprometió ante el FMI a eliminar todo subsidio para los carburantes desde enero próximo, para obtener una millonaria cooperación económica.
Fuente: AFP.
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Suba de carburantes genera protestas
Alrededor del mundo crece el malestar por el aumento de los precios de los combustibles.
- AFP.
El presidente estadounidense Donald Trump no es el único que se queja del aumento del precio del diésel: de Francia a Siria, pasando por Guatemala y Bolivia, crece en todo el mundo el malestar por la drástica subida de los carburantes. En Guatemala, dos policías fueron heridos de bala la semana pasada en un enfrentamiento con manifestantes por el alza del precio de los combustibles; mientras que, en el sur de Francia, cientos de pescadores bloquearon durante varios días depósitos de petróleo y afirman que, aunque levantaron los piquetes el miércoles, mantendrán “la presión”.
Ange Natoli, representante de los pescadores, declaró a la AFP que quiere mantener la movilización hasta que sean recibidos por la ministra de Pesca, Catherine Chabaud. “Ya no ganamos dinero, ya no podemos salir adelante; el precio del diésel ha subido muchísimo, se ha duplicado en seis meses. Ya no podemos seguir así”, afirmó Brice Rousseau, un pescador que participó en el bloqueo.
En Estados Unidos, el diésel registró el martes un nuevo récord de 6,27 dólares por galón (3,78 litros), como consecuencia de la guerra en Oriente Medio y los ataques ucranianos contra refinerías rusas. En Siria, las manifestaciones se multiplican desde hace varios días.
En la ciudad de Qamishli, de mayoría kurda, cientos de personas marcharon el martes portando pancartas con los lemas “¡No a la política del hambre!”, “¡No a la subida de los precios de los carburantes!” y “¡Protejan los medios de subsistencia del pueblo!”. “Reclamamos nuestros derechos. Los precios del gasóleo deben volver a lo que eran, al igual que los del pan (...) deben plegarse a las demandas del pueblo”, afirmó Jansa Nehmat, de 48 años.
El gobierno de Bolivia bajo presión
Cientos de campesinos se manifestaron a principios de este mes en Cochabamba, en Bolivia, contra un decreto que duplicó el precio del diésel para determinadas categorías. El precio pasó de 0,8 a 1,5 dólares por litro de diésel para los consumidores que compran grandes cantidades, entre ellos los productores agrícolas.
En Guatemala, desde hace dos meses, sindicatos y asociaciones de comerciantes reclaman, con manifestaciones y bloqueos de carreteras, una intervención del Estado para reducir los precios en los surtidores, que han provocado un aumento del coste de los productos de primera necesidad y del transporte.
El diésel pasó de unos 3,4 dólares por galón en febrero a 5,7 a finales de agosto y en la protesta de la semana pasada los manifestantes quemaron vehículos y motocicletas, incluida una de la policía. Una decena de personas fueron detenidas.
“Movilización total” en Francia
En Estados Unidos todas las miradas están puestas en la Reserva Federal (Fed), el banco central, que estudia subir sus tipos de interés, en contra de la opinión del presidente. Desde hace varias semanas, crecen las voces procedentes de la Casa Blanca que sugieren que una subida de tipos sería “antipatriótica”. En otras partes del mundo, los políticos en campaña denuncian el aumento de los precios y sus consecuencias.
En Francia, a siete meses de las elecciones presidenciales, el líder de la izquierda radical Jean-Luc Mélenchon critica que el Banco Central Europeo subiera los tipos de interés la semana pasada. “El BCE nos lleva contra un muro”, escribió en X. Incluso el presidente, Emmanuel Macron, pidió el miércoles al Gobierno una “movilización total” sobre el “abastecimiento” y el “control de los precios” de los carburantes, según una portavoz.
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Casi 300 detenidos en Chile es el saldo de protestas por aniversario de golpe de Pinochet
Casi 300 personas, incluida una treintena de menores de edad, fueron detenidas en Chile en protestas en recuerdo de las víctimas de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), informó anoche el gobierno.
Las manifestaciones, habituales todos los años, se realizaron en el marco del 53º aniversario del golpe de Estado que encabezó Pinochet el 11 de septiembre de 1973 en contra del gobierno del socialista Salvador Allende.
Miles de personas salieron a las calles para repudiar la dictadura militar que dejó más de 3.200 víctimas entre muertos y desaparecidos, en una jornada en la que por primera vez desde 1990, tras el retorno de la democracia, no hubo actos oficiales.
“Este año, tras la jornada del 11 de septiembre y su víspera, se registraron 198 hechos de violencia, un 34 % menos que en 2025, y 284 detenidos, un 80 % más. No hubo civiles lesionados ni daños al transporte público”, aseguró el ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, en la red X.
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Entre los detenidos, figuran 16 extranjeros y 31 menores de edad, detalló Arrau.
“Vamos a seguir firmes, enfrentando la violencia y protegiendo la tranquilidad de las familias chilenas”, agregó el ministro.
Las principales manifestaciones se registraron en el Cementerio General de Santiago, donde se encuentra el mausoleo de la familia Allende y al que asistieron su hija y exsenadora Isabel Allende y el expresidente izquierdista Gabriel Boric.
En el Palacio de La Moneda y el Estadio Nacional también hubo concentraciones. Allende resistió en el palacio de gobierno hasta su muerte por suicidio, mientras que manifestantes recuerdan que el campo deportivo fue usado como centro de detención y tortura.
Los manifestantes lanzaron piedras y palos a los carabineros, que respondieron con gases lacrimógenos y carros lanza-aguas antidisturbios.
El gobierno del derechista José Antonio Kast no realizó un acto conmemorativo oficial por primera vez desde 1990. En la región de Los Ríos (sur), el presidente defendió el viernes su posición.
“Así como no puedo borrar la historia, tampoco puedo pedirle a nuestros compatriotas que estemos condenados por nuestra historia a no poder mirar el futuro de nuestra nación”, dijo en un discurso público.
Fuente: AFP
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Las calles desafían a Zelenski mientras continúa la guerra
El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, se enfrenta a una de las crisis políticas más graves desde el inicio de la invasión rusa, ante la oleada de protestas en todo el país contra la destitución de un ministro de Defensa reformista.
Las manifestaciones, en su quinto día este lunes, fueron desencadenadas por la destitución de Mijailo Fédorov, popular ministro de Defensa cesado durante una reorganización del Gobierno tras enfrentarse repetidamente con el alto mando militar.
Desde la semana pasada, cientos de personas se han concentrado en la capital, Kiev, con pancartas improvisadas de cartón y entonando el himno nacional de Ucrania, pese a que Rusia continúa lanzando ataques aéreos nocturnos.
“Esto continuará el tiempo que sea necesario; terminará cuando nuestro presidente nos dé una respuesta”, declaró a la AFP Irina Kostiuk.
En Kiev, la indignación de los jóvenes manifestantes no parece que vaya a remitir pronto, y Zelenski intenta encontrar una solución que satisfaga a todas las partes y evite divisiones en plena invasión rusa.
Desde hace varios días, el mandatario mantiene reuniones con sus principales asesores y con la cúpula militar.
Según medios ucranianos y analistas, sobre la mesa figuran la posible reincorporación de Férodov y el futuro del comandante en jefe de las fuerzas armadas, Oleksandr Sirski.
Un portavoz de la Presidencia indicó que no se espera una decisión este lunes.
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Fédorov afirmó la semana pasada que sus desavenencias con Sirski habían motivado su salida, ya que este último habría planteado un ultimátum a Zelenski para destituirlo.
¡Fuera Sirski!
“La situación es, sin duda, grave... estamos viendo cómo la lista de demandas sigue creciendo”, afirmó Oleksandr Salizhenko, experto del movimiento cívico Chesno.
Las primeras concentraciones surgieron espontáneamente el jueves por la mañana en apoyo a Fédorov, joven ministro de 35 años experto en tecnología, cuyos esfuerzos por modernizar las Fuerzas Armadas lo enfrentaron con frecuencia al estamento militar.
El subcomandante de la Fuerza Aérea presentó su dimisión en apoyo a Fédorov, y otro alto mando militar, Mijailo Drapati, también criticó la decisión.
A su vez, Fédorov pidió la destitución de Sirski, y sus partidarios comenzaron a movilizarse en las redes sociales y en las calles, coreando cada vez con más fuerza: “¡Fuera Sirski!”.
“Sirski es un carnicero... Prefiere combatir con soldados que con drones”, afirmó una de las manifestantes, Viktoria Osipenko.
Según el analista Anatoli Oktisiuk, Sirski “se convirtió en rehén de la situación” y, cuanto más tiempo lo mantenga Zelenski en su cargo, “más profundo será el conflicto social y político”.
Solomiia Bobrovska, diputada de la oposición e integrante de la comisión parlamentaria de Defensa, señaló que continúan las reuniones para debatir la sustitución de Sirski, pero advirtió de que la situación evoluciona con rapidez.
Resolver juntos
En los últimos días, Zelenski ha encadenado reuniones con la cúpula militar e hizo un llamamiento a la “unidad”.
“Está buscando una solución que refleje un cambio en el liderazgo militar, pero que mantenga rasgos similares a los de Sirski: lealtad, ausencia de ambiciones políticas y respeto dentro de las Fuerzas Armadas”, explicó el analista político Volodimir Fesenko.
La presión sobre el presidente se ve agravada por el creciente malestar entre algunos mandos militares.
“Resulta especialmente doloroso escuchar juicios tajantes de personas que nunca dieron órdenes de combate ni asumieron la responsabilidad por la vida de los soldados”, declaró el comandante Oleg Apostol.
Incluso si se alcanza un compromiso sobre el futuro del jefe del Ejército, el destino de Fédorov sigue siendo una cuestión espinosa.
La crisis convirtió a Fédorov en un símbolo para los manifestantes y en una figura de referencia para quienes reclaman reformas en las Fuerzas Armadas.
“La situación en las calles está empezando a volverse preocupante”, afirmó la diputada Solomiia Bobrovska. “El presidente y Fédorov tienen que encontrar una manera de resolver esto juntos”.
Fuente: AFP
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