Brasil prevé invertir 4.100 millones de dólares (23.000 millones de reales) hasta 2028 para poner en marcha un plan nacional de inteligencia artificial, para el que desarrollará su propia supercomputadora.
El proyecto fue presentado el martes al presidente Luiz Inácio Lula da Silva durante la apertura de una conferencia de ciencia y tecnología en Brasilia.
“Un documento sobre inteligencia artificial, diseñado por científicos brasileños, es un hito en este país. Brasil necesita aprender a volar”, dijo Lula durante el evento.
El mandatario izquierdista enfatizó la importancia de lograr soberanía tecnológica, para reducir la dependencia de las grandes firmas globales.
La propuesta apunta a que Brasil cuente con infraestructura tecnológica avanzada, con alta capacidad de procesamiento y alimentada por energías renovables, dijo el gobierno en un comunicado.
Uno de sus objetivos es desarrollar modelos avanzados de lenguaje en portugués, “con datos nacionales que abarquen nuestras características culturales, sociales y lingüísticas”, señaló.
También prevé la construcción de “una de las cinco supercomputadoras más potentes del mundo”, según el gobierno.
El plan apuesta a incorporar el uso de la inteligencia artificial para mejorar servicios públicos como la salud y en la innovación empresarial, para aplicar en el sector industrial brasileño.
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Combatir la deforestación y prevenir catástrofes también se cuentan entre las numerosas aplicaciones.
El plan será discutido la semana próxima por Lula con sus ministros para definir los mecanismos para ponerlo en marcha, en especial aquellos relacionados con su financiamiento.
Fuente: AFP
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Presidenciales en Brasil: Flávio Bolsonaro asegura voto del sector del agronegocio
Con sus sombreros y botas, miles de vaqueros alientan al jinete sobre el toro embravecido en la mayor fiesta de rodeo de Brasil. Confían en que el joven gane el pulso, así como apuestan a que Flávio Bolsonaro derrotará a Lula en las elecciones presidenciales. El poderoso sector del agronegocio se mantiene fiel a la derecha y debe votar mayoritariamente en octubre al hijo del expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro, aunque suscite menos entusiasmo que su padre.
Grandes y pequeños productores rurales se dan cita anualmente en la Festa do Peão de Barretos, animada por exhibiciones de potentes toros, elegantes caballos y conciertos de música sertaneja, el country local, en un ambiente comparable al Far West. Junto a un amigo, Luiz Mário Pereira, un ganadero con camisa a cuadros, sigue en pantalla desde un espacio VIP el campeonato de rodeo, que ocurre a pocos metros en la arena entre los clamores del público.
Pereira recorrió 2.000 km desde su estado de Sergipe (noreste) para asistir a esta fiesta que en su 71ª edición recibió durante diez días casi un millón de visitas. Lula “debería ver el agronegocio con otros ojos”. Jair Bolsonaro “tenía una mirada más especial hacia nosotros”, dice a la AFP. Como muchos, al izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva le reprocha desde una mala gestión de la mayor economía latinoamericana hasta un alza de impuestos para los ricos.
En cambio, Flávio Bolsonaro fue aplaudido cuando visitó en agosto la fiesta, si bien a diferencia de su padre, que estuvo allí en campaña para su frustrada reelección en 2022, el senador no montó a caballo cual vaquero desenvuelto en la arena. “Es nuestra esperanza”, dice Pereira, a quien le basta que el conservador sea hijo del expresidente para votar por él.
“Alimentamos el mundo”
Brasil es conocido como el granero del mundo por ser uno de los mayores productores y exportadores agrícolas del planeta, así como de carne bovina. “Alimentamos el mundo”, dice orgullosa Suelen Carlomagno, en su hacienda de caña de azúcar en la localidad de Colombia, vecina de Barretos, en el rico estado de Sao Paulo.
Tras supervisar el trajín de las máquinas cosechadoras que cortan la caña en su campo, esta terrateniente, de 44 años, enumera los problemas que dice trajo el tercer mandato de Lula. “Prácticamente no hubo diálogo, se aumentaron los impuestos” y los financiamientos se volvieron “inviables” con los tipos de interés altos, lo que llevó a muchas empresas a entrar en reestructuración judicial, dice.
El agronegocio registró el año pasado un crecimiento de 11,7% tras una caída de 3,2% en 2024. La actividad que genera este sector contribuye en un cuarto al PIB brasileño, según el Centro de Estudios Avanzados en Economía Aplicada.
Como una “gran favela”
Frente a la visión progresista de Lula, el sector hace frente común con la derecha. Tenemos “más vía libre” con un gobierno conservador, dice Carlos Roberto dos Santos, un ganadero y médico cirujano, de 62 años. Santos exporta la mayoría de la carne de sus 1.500 cabezas, cuyo precio en el mercado de valores sigue desde su celular. Lamenta que con Lula hubiera un desfase del gasto público, -la deuda pública se disparó desde 2022 más de 10 puntos porcentuales hasta casi 82% del PIB-, debido dice a programas sociales.
“Los de derecha tenemos mucho miedo” de que la izquierda lleve a Brasil a una situación como la de Argentina, que pasó de parecerse a un “país europeo” a una “gran favela” antes de la llegada del ultraliberal Javier Milei, opina. Su hacienda, sobrevolada por garzas bajo el cielo azul, está al otro lado de la carretera que conduce a la Festa do Peão y a su camping.
Bolsonaro con pistola
Entre miles de tiendas de campaña, varias camionetas estacionadas lucen eslóganes como “Fora Lula” en la parte trasera. Junto a una entrada, destaca un Jair Bolsonaro de cartón con un arma de juguete en su cintura, bajo los colores de Brasil y de Estados Unidos. Donald Trump es un aliado del expresidente, hoy condenado por golpismo, y si bien impuso aranceles a productos agrícolas de Brasil, muchos quitan hierro al asunto.
El republicano hizo lo mismo con “varios países” para enfrentar la competencia de China, argumenta Márcio Braga. Este exagricultor de 52 años debió de abandonar su hacienda en el sur de Brasil tras varias sequías y penurias económicas para instalarse en una ciudad en Sao Paulo, una situación que dice se repite entre los pequeños productores rurales.
“Aquí matamos la nostalgia del campo”, dice su esposa Rosemary, de 49, que celebra colocarse de nuevo el sombrero, la hebilla y compartir las comidas a base de buey. Ambos sienten que Lula dio la espalda al agronegocio y que Jair Bolsonaro apoyó sobre todo a los grandes propietarios, pero confían en que Flávio, empatado en las encuestas con el izquierdista, “reformará” el país.
Fuente: AFP.
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Utic: La tecnología impulsa el valor de los profesionales en sistemas
El reconocimiento a los profesionales formados en carreras informáticas destaca la importancia de una preparación exigente y orientada a las necesidades del mercado laboral.
Informática gana terreno. Las carreras de Análisis de Sistemas Informáticos e Ingeniería de Sistemas Informáticos adquieren una importancia creciente en un contexto marcado por el avance de la inteligencia artificial y la transformación tecnológica.
Para Hugo Daniel Ferreira Ramos, vicerrector de Administración, Finanzas y Tecnología Informática de la Utic, el reconocimiento recibido representa un incentivo para seguir fortaleciendo la formación de los estudiantes.
El académico destacó que la exigencia comienza desde los primeros años de formación y se mantiene durante todo el proceso académico, incluyendo las etapas finales y la elaboración de la tesis. “La exigencia que nosotros le damos a nivel de la carrera, tanto desde el proceso del inicio, desde el primer año, como también en los años posteriores, se ve reflejado en la calidad del profesional”, señaló.
Esta preparación, según explicó, también se refleja posteriormente en la inserción laboral de los egresados, especialmente en empresas de relevancia que fueron consideradas dentro del estudio que permitió identificar la presencia de profesionales formados en estas áreas.
Estudiantes en puestos de relevancia. El vicerrector sostuvo que la institución ya tenía conocimiento de que sus estudiantes ocupaban puestos relevantes en distintas empresas, aunque hasta ahora no habían contado con datos que permitieran dimensionar esa presencia de manera concreta.
“Estábamos al tanto de que nuestros estudiantes estaban en puestos de relevancia, pero nunca se dio la posibilidad de tener estos datos y de poder lograr este reconocimiento”, afirmó.
Consideró que el reconocimiento otorgado por Nación Media constituye un aliciente para profundizar el trabajo académico y mantener el foco en la calidad de los egresados. “Seguiremos trabajando en esta senda con mucho más vehemencia para lograr que los estudiantes puedan seguir siendo los mejores profesionales posibles en el área, en el país”, expresó.
El avance de la inteligencia artificial plantea así nuevas exigencias para quienes se forman en el ámbito tecnológico, al tiempo que aumenta la relevancia de contar con profesionales preparados para desenvolverse en un mercado en constante transformación.
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La cultura que define la experiencia del cliente
Pablo Velázquez, director general de Talentum, expuso sobre liderazgo, cultura e inteligencia artificial durante el Customer Experience & Innovation Congress, desarrollado en el Centro de Eventos en el Paseo La Galería.
La experiencia de los clientes y las decisiones. “La IA acelera, el liderazgo transforma” fue el eje de la presentación de Pablo Velázquez, director general de Talentum, quien sostuvo que la experiencia del cliente está directamente relacionada con las decisiones que toman los líderes y con la cultura de las organizaciones.
Durante su exposición, relató situaciones en las que procesos burocráticos terminan afectando al cliente. “No podemos pedir agilidad de una cultura burocrática”, señaló, al explicar que una persona puede necesitar abrir varios sistemas, realizar distintas preguntas y atravesar diferentes instancias antes de resolver un problema.
También cuestionó las culturas que castigan el error. A su criterio, si una persona es sancionada cada vez que intenta resolver un inconveniente, la próxima vez optará por no actuar.
La falta de colaboración entre áreas. Consideró necesario “romper más paredes” entre los equipos, porque cuando las áreas compiten entre sí, los problemas terminan trasladándose al cliente.
Para ejemplificarlo, contó una experiencia ocurrida en una agencia bancaria, donde su tarjeta quedó retenida y, ante su consulta, recibió como respuesta que no podían hacer nada. Finalmente, un superior intervino y encontró una solución. Tiempo después, regresó a la misma agencia y fue atendido por la misma persona, quien esta vez pudo resolver su operación. Para Pablo, el caso demuestra cómo una misma organización puede ofrecer experiencias diferentes.
El trabajo en equipo y el papel de la IA. El expositor sostuvo que los líderes deben sentarse regularmente con sus equipos para identificar los problemas que aparecen en el contacto con los clientes y conocer cómo los trabajadores los resuelven. “Escuchar es conversar con el equipo sobre lo que de verdad necesita”, afirmó.
Sobre la inteligencia artificial, señaló que puede recomendar respuestas y acelerar procesos, pero que la cultura determina si esas respuestas representan realmente a la organización.
Finalmente, planteó que no importa cómo se presente un problema, si cómo la organización asegura una estructura que permita resolverlo. Para ello, las personas necesitan el conocimiento y el poder adecuados para hacerse cargo de las decisiones. “La IA acelera, pero el liderazgo transforma”, puntualizó.
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La tecnología se compra, pero la transformación se construye con personas
El factor humano se posiciona como una pieza estratégica para que las empresas puedan adaptarse a la inteligencia artificial, la automatización y los nuevos perfiles laborales.
El capital humano y la era de la IA. La velocidad con la que avanzan la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías está modificando el mundo del trabajo, pero el principal desafío para las organizaciones no pasa solamente por incorporar herramientas, sino por preparar a las personas para utilizarlas. Esta fue una de las principales conclusiones del panel “El factor humano en la era exponencial”, desarrollado durante el Customer Experience & Innovation Congress, en el Centro de Eventos del Paseo La Galería.
Del encuentro participaron Mónica Recalde, ministra de Trabajo; Juan Pablo Ovando, Country Manager de Apex Paraguay; Alessandra Zanotti, Business Professionals Manager de ManpowerGroup; Nicole Agramont, directora de BM Group Paraguay; Melva de Gracia Han, coordinadora de Concepción Técnica y Fortalecimiento de Pymes de la UIP, y Catherine Vargas, gerente general de Nextar.
Mónica señaló que la tecnología avanza, en muchos casos, más rápido que la preparación humana. Por ello, consideró clave capacitar a los colaboradores y fortalecer las habilidades blandas, especialmente la capacidad de adaptación, el trabajo bajo presión y la toma de decisiones.
Competencias que cobran fuerza. En esa línea, Alessandra destacó que, mientras la tecnología gana espacio, competencias como el pensamiento crítico, la ética, la colaboración, el trabajo en equipo, la comunicación y la capacidad de desaprender para incorporar nuevos conocimientos adquieren mayor relevancia. Para los líderes, agregó, la cercanía, la inteligencia emocional y la capacidad de escuchar y dar feedback son fundamentales.
Juan Pablo puso el foco en la convivencia de distintas generaciones dentro de las empresas. Señaló que cada una tiene diferentes formas de entender el trabajo, comunicarse y relacionarse, por lo que el desafío es conocer qué motiva a cada persona y generar espacios de conversación. Para ello, consideró fundamental construir un propósito común y una cultura que se refleje en las decisiones cotidianas.
Nicole advirtió que uno de los errores más costosos es asumir que las personas se adaptarán a la velocidad de la tecnología. “La tecnología se compra, pero la transformación se construye”, fue una de las ideas centrales del panel.
Los datos para hacer cambios y los desafíos. La experiencia del colaborador también fue presentada como un factor determinante para la experiencia del cliente. Juan Pablo explicó que medir la satisfacción interna solo tiene sentido si la empresa utiliza esa información para realizar cambios concretos.
Finalmente, los panelistas coincidieron en que el desafío para Paraguay será combinar tecnología, talento y pensamiento crítico. La ministra de Trabajo remarcó que no se trata únicamente de un reto empresarial, sino también de Estado, mientras que la gerente general de Nextar destacó la necesidad de que la transformación comience desde los líderes y se extienda hacia toda la cultura organizacional.