El presidente Macron pidió a su primer ministro Gabriel Attal continuar en el cargo “por el momento” para “garantizar la estabilidad” del país. Foto: AFP
La izquierda francesa presiona a Macron y exige el puesto de primer ministro
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La izquierda francesa, que ganó las elecciones legislativas aunque sin mayoría absoluta, criticó este jueves el rechazo del presidente Emmanuel Macron de formar gobierno hasta que se construya una “mayoría sólida” en el Parlamento y exigió que se nombre un primer ministro de entre sus filas.
En una carta al pueblo publicada en la prensa regional francesa el miércoles, el mandatario afirmó que “nadie ganó” los comicios celebrados el domingo y llamó a todas las fuerzas políticas “que se identifican con las instituciones republicanas (...) a construir una mayoría sólida, necesariamente plural, para el país”.
Macron precisó que tomará una “decisión sobre el nombramiento del primer ministro” cuando las fuerzas políticas hayan “forjado (...) compromisos”, lo que supone dejarles “un poco de tiempo”.
El dirigente centrista disolvió la Asamblea Nacional y convocó de manera anticipada las legislativas después de la victoria de la ultraderecha francesa en las elecciones europeas del 9 de junio.
Ningún partido o coalición obtuvo mayoría absoluta, de 289 diputados, en la nueva Asamblea Nacional.
El Nuevo Frente Popular (NFP), una alianza que incluye a ecologistas, socialistas, comunistas y la izquierda radical,quedó en primer lugar con entre 190 y 195 escaños, la alianza de centroderecha de Macron obtuvo alrededor de 160 y la extrema derecha más de 140.
Ante la incertidumbre, el presidente pidió a su primer ministro Gabriel Attal continuar en el cargo “por el momento” para “garantizar la estabilidad” del país, que acogerá del 26 de julio al 11 de agosto los Juegos Olímpicos.
Varias figuras de la derecha y el centro apoyan la posición de Macron, entre ellas el presidente del Senado, Gérard Larcher, quien estima que se puede aplazar la formación de gobierno hasta “inicios de septiembre”.
Encerrado
El llamado del presidente parece orientado a excluir a la Agrupación Nacional (RN) de la ultraderechista Marine Le Pen, pero también implícitamente a la principal formación del NFP, la Francia Insumisa (LFI, izquierda radical) dirigida por el polémico Jean-Luc Mélenchon, que genera reticencias en otras fuerzas.
El líder socialista Olivier Faure acusó al presidente de no “respetar el voto de los franceses” mientras que Mélenchon denunció “maquinaciones” y “el regreso del veto real”.
El NFP anunció que propondría un candidato a primer ministro antes de que finalice la semana.
Mélenchon impulsa a la diputada Clémence Guetté, no muy conocida pero popular entre los militantes de izquierda radical. A sus 33 años ofrece una imagen menos divisiva y más calmada.
El poderoso sindicato CGT convocó a los franceses a salir a las calles el 18 de julio, día de la primera sesión de la Asamblea Nacional, “para que se respete el resultado de las elecciones”.
“Tenemos la impresión de ver a Luis XVI encerrado en Versalles”, dijo su dirigente, Sophie Binet, en referencia al monarca guillotinado en 1793 durante la Revolución.
Macron se encuentra en Washington, donde el miércoles participó en una cumbre de la OTAN centrada a la guerra en Ucrania.
La ultraderechista Marine Le Pen, tres veces candidata presidencial, calificó la carta de Macron de “circo vergonzoso”.
El secretario general de su partido en la Asamblea Nacional, Renaud Labaye, declaró este jueves que RN “no censurará” un posible gobierno de izquierdas si este propone “medidas consensuadas”.
Sin embargo, “en caso de un gobierno que incluya a un ministro de LFI”, las posibilidades de que RN apruebe su discurso de política general “son prácticamente nulas”, añadió.
Le Pen aclaró posteriormente la postura del partido, asegurando en X que “censurará cualquier gobierno en el que LFI y los ecologistas tengan responsabilidades ministeriales”.
La Agrupación Nacional tiene ahora la vista puesta en las próximas elecciones presidenciales francesas de 2027, en las que Macron no podrá volver a presentarse.
Director de “Arco”: “Pixar o Disney, les encantaría hacer películas así”
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Por David Sánchez, desde Toulouse (Francia), X: @tegustamuchoelc (*).
Ugo Bienvenu habla despacio, como si todavía no terminara de entender todo lo que le ha ocurrido en el último año. El ilustrador, autor de cómic y director francés, convertido hoy en una de las grandes figuras emergentes de la animación europea, se mueve por Cannes con la sensación de estar cerrando un capítulo gigantesco de su vida. Uno que comenzó hace tiempo en circuitos alternativos, entre videoclips y novelas gráficas, y que terminó desembocando en Hollywood, en la carrera de los Oscar y en una nominación frente a gigantes de la industria mundial.
Antes de llegar ahí, Bienvenu ya era una referencia visual para toda una generación gracias a trabajos como Fog, el videoclip realizado para el dúo francés Jabberwocky. Aquella pieza, melancólica y futurista, terminó definiendo gran parte de su identidad artística: personajes vulnerables, atmósferas suaves y una ciencia ficción profundamente humana. Después llegarían sus cómics, sus ilustraciones y finalmente Arco, la película que lo cambió todo.
El filme se convirtió en una de las grandes revelaciones del cine de animación francés, ganó el Cristal al mejor largometraje en Annecy y acabó entrando en la carrera de los Oscar a mejor película de animación, donde compartió presencia con producciones multimillonarias estadounidenses. El contraste todavía le parece irreal. “Fue completamente una sorpresa”, reconoce. “Yo no soy realmente del mundo del cine. No es algo que me fascinara especialmente. Ni siquiera sabía que algo así fuera posible”.
La película llegó además en un momento personal extremadamente delicado. Mientras Hollywood lo absorbía entre proyecciones, campañas y eventos industriales, Bienvenu acababa de tener a su segundo hijo. “Mi hijo tenía seis meses cuando tuve que empezar la campaña de los Oscar”, explica. “Y fue muy duro dejar la casa. Sentía que no estaba en el lugar correcto”.
El cineasta francés Ugo Bienvenu es uno de los 10 to Watch de Unifrance en el Festival de Cannes 2026. Foto: Gentileza
Lejos de la imagen glamourosa de Hollywood, el director recuerda aquella experiencia como una mezcla extraña entre euforia profesional y agotamiento emocional. “Profesionalmente era increíble”, admite. “Pero personalmente fue muy duro”.
Durante la promoción estadounidense descubrió también algo que terminó marcándolo profundamente: la admiración que muchos profesionales de la industria sentían por la libertad creativa de su película. Según cuenta, varios cineastas de grandes estudios le confesaron cierta frustración respecto al sistema industrial americano. “Todos los comentarios que recibí, incluso de grandes estudios como Pixar o Disney, eran que les encantaría hacer películas así”, recuerda. “Pero que su sistema les impide hacer eso”.
La frase resume buena parte de la posición que ocupa hoy Bienvenu dentro de la animación contemporánea: un cineasta capaz de competir con las grandes producciones sin perder una identidad completamente artesanal y personal. “Ellos tienen muchos más medios que nosotros”, continúa. “Pero esos medios les impiden hacer películas libres. Nosotros tenemos menos medios, pero hacemos películas que ellos querrían hacer”.
Quizá precisamente por eso Unifrance lo ha incorporado al programa “10 to Watch”, la selección anual que identifica a diez talentos franceses llamados a marcar el futuro del audiovisual europeo. Un reconocimiento que llega en el momento exacto en que Bienvenu parece debatirse entre continuar creciendo o regresar a algo más íntimo.
En Cannes, de hecho, no ha vuelto únicamente como director de Arco. Este año participa también como productor de una nueva película presentada en la Semaine de la Critique. Y es precisamente ahí donde siente que el ciclo de Arco empieza a cerrarse. “Siento que ahora sí quedó detrás de mí”, explica. “Cierra un capítulo y abre otro nuevo”.
Ese nuevo capítulo es Adieu monde cruel, dirigida por Félix de Givry, amigo cercano y colaborador creativo habitual de Bienvenu. Ambos desarrollaron sus películas prácticamente al mismo tiempo, produciendo mutuamente sus proyectos. “Mientras él producía la mía, yo producía la suya”, cuenta.
El proceso fue arriesgado desde el principio. Según recuerda, mucha gente les decía que estaban haciendo las cosas de manera equivocada. “Nos decían que no era así como se hacían las películas”, afirma. “Que no era así como se contaban historias. Que no estaba bien”.
Sin embargo, la apuesta terminó funcionando. Dos años consecutivos en Cannes para una productora que apenas había realizado dos largometrajes. “Estamos felices de haber tomado riesgos”, dice. “Tomamos muchísimos riesgos con las dos películas”.
Y añade una frase que parece resumir perfectamente la mezcla de incredulidad y alivio que atraviesa toda su carrera reciente: “Ver que creer en nosotros mismos valía la pena… que no éramos simplemente idiotas o locos”.
Bienvenu habla constantemente de amistad cuando habla de cine. Mucho más que de industria o de estrategia. Esa dimensión humana atraviesa también Adieu monde cruel, película que define como una especie de hermana de Arco. “Es la historia de un personaje que pasa de la sombra a la luz”, explica. “Es como el hermano pequeño de Arco, o el hermano mayor, no lo sé. Pero son películas de la misma familia”. Y remata con otra frase profundamente reveladora sobre su visión artística: “Son películas de reconciliación con lo real”.
En paralelo al reconocimiento cinematográfico, Bienvenu ha desarrollado también una intensa actividad como artista visual. Durante la campaña de premios comenzó a llenar cuadernos con dibujos realizados entre aeropuertos, hoteles y viajes constantes. Aquellos bocetos terminaron convirtiéndose en Futur Intérieur, la exposición que presentó recientemente en la Galerie Martel de París.
“Durante la campaña empecé a hacer dibujos”, cuenta. “Llevaba siempre conmigo un gran cuaderno de bocetos y hacía dibujos que tenía ganas de hacer”. La exposición nació casi accidentalmente. La galería llevaba años proponiéndole realizar una muestra, pero nunca encontraba el momento adecuado. “No tenía nada que proponerles”, explica. “Y entonces empecé esta serie de dibujos y me preguntaron si quería continuarla para exponerla”.
Lo que más le interesaba de ese proceso era precisamente su carácter espontáneo y personal, alejado de cualquier presión industrial. “Era simplemente felicidad y placer”, dice sobre aquellos dibujos.
La necesidad de regresar a ese espacio íntimo aparece constantemente en la conversación. Después de la dimensión gigantesca que alcanzó Arco, Bienvenu parece necesitar distancia respecto a las grandes producciones. “Tengo una idea para el futuro”, reconoce. “Pero ahora mismo todo esto es demasiado grande”.
“Las películas son algo muy grande, y creo que ahora necesito hacer cosas un poco más pequeñas. Necesito hacer cosas más íntimas”. Su reflexión termina alejándose completamente del discurso habitual sobre el éxito cinematográfico. “Hacer películas significa trabajar con muchísima gente”, explica. “Y lo que me gusta de este trabajo es tener amistades, vivir una aventura con personas que quiero”.
Por eso insiste en que antes de volver a dirigir necesita recuperar energía emocional. “Necesito tener la suficiente fuerza para llevar a un equipo conmigo y darles energía”, dice. “Y ahora mismo todavía no tengo esa fuerza”.
Quizá ahí resida precisamente la singularidad de Ugo Bienvenu. Mientras buena parte de la industria audiovisual contemporánea persigue velocidad, expansión y franquicias infinitas, él sigue hablando de cine como algo profundamente humano: una mezcla de amistad, fragilidad, intuición y riesgo. Y precisamente por eso se ha convertido en una de las voces más importantes del nuevo cine de animación europeo.
* David Sánchez es un periodista franco español afincado en Toulouse, centrado especialmente en cine iberoamericano, miembro de la crítica internacional Fipresci. Sitio: https://www.tegustamuchoelcine.com.
Paraguay busca expandir exportaciones pecuarias hacia Asia y Sudamérica
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En el marco de la 93.ª sesión general de la Asamblea Mundial de Delegados de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), desarrollada en París, Francia, autoridades paraguayas mantuvieron reuniones bilaterales con representantes de Perú e Indonesia para fortalecer negociaciones sanitarias y comerciales.
Las conversaciones forman parte de la política impulsada por el gobierno y el sector productivo para ampliar destinos de exportación, diversificar mercados y consolidar el posicionamientosanitario del país, especialmente en carne bovina, avícola, porcina y otros productos derivados de origen animal, según informó el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa).
Con la delegación peruana, Paraguay abordó temas vinculados al intercambio comercial bilateral y analizó oportunidades de cooperación en áreas relacionadas con agricultura familiar, desarrollo rural, inclusión productiva y acceso a mercados. Además, ambos países compartieron experiencias sobre políticas orientadas a la seguridad alimentaria y el fortalecimiento de pequeños productores.
El encuentro también sirvió para seguir fortaleciendo vínculos institucionales y avanzar en mecanismos que faciliten el comercio agropecuario entre ambos países, en un contexto donde Paraguay busca ampliar su presencia regional con productos alimenticios de mayor valor agregado.
Por otra parte, la reunión con autoridades de Indonesia tuvo un enfoque principalmente sanitario y comercial. Las conversaciones se centraron en el proceso de autorización sanitaria para habilitar a Paraguay como exportador de productos y subproductos de origen animal al mercado asiático.
Indonesia representa un mercado estratégico por su gran población y creciente demanda de alimentos, especialmente proteínas animales. La posibilidad de avanzar en habilitaciones sanitarias podría abrir nuevas oportunidades para la industria paraguaya, que en los últimos años viene incrementando su capacidad exportadora.
Las negociaciones desarrolladas en París se suman a otras aperturas recientes impulsadas por Paraguay. En las últimas semanas, el país logró la habilitación del mercado de Taiwán para productos avícolas y continúa avanzando en conversaciones con distintos destinos de Asia, Medio Oriente y América Latina.
El papa León XIV hará una visita de Estado a Francia del 25 al 28 de septiembre, la primera de un jefe de la Iglesia católica al país en 18 años, anunció este sábado el Vaticano. El papa estadounidense visitará, entre otros lugares, la Unesco -la Agencia de la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura- con sede en París, indicó en un comunicado.
“Respondiendo a la invitación del jefe del Estado y de las autoridades eclesiásticas del país, así como a la invitación del director general de la Unesco, el Santo Padre León XIV efectuará un viaje apostólico a Francia del 25 al 28 de septiembre, donde visitará la sede de dicha Organización”, explicó la Santa Sede.
Junto con la visita a España en junio, la planificada en Francia demuestra el interés del actual sumo pontífice por los grandes países europeos de tradición católica, que su predecesor, Francisco, apenas visitó para centrarse en cambio en las “periferias”.
León XIV efectuará así la primera visita de Estado de un papa a Francia desde la de Benedicto XVI en septiembre de 2008. El argentino Francisco visitó tres veces Francia como papa, yendo a Estrasburgo, a Marsella y a la isla de Córcega. Pero no fueron visitas de Estado.
Tampoco quiso asistir a la reinauguración de la catedral de Notre-Dame de París, a fines de 2024, cinco años después de los graves daños sufridos en un incendio.
El anuncio de este sábado se produce tras la invitación del presidente de la conferencia episcopal francesa, el cardenal Jean-Marc Aveline. El presidente Emmanuel Macron reiteró la invitación en su reciente visita al Vaticano en abril.
Confinan a 1.700 pasajeros en un crucero tras un fallecido por gastroenteritis
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Más de 1.700 personas se encuentran confinadas a bordo de un crucero en Francia tras la muerte de un pasajero y sospechas de una epidemia de gastroenteritis, indicaron este miércoles las autoridades sanitarias. El buque de la compañía Ambassador Cruise Line zarpó de las islas británicas Shetland el 6 de mayo, hizo escala en Belfast, Liverpool y Brest antes de llegar a Burdeos, donde se encuentra y desde donde debe partir en principio rumbo a España.
Medio centenar de los 1.233 pasajeros, en su mayoría británicos e irlandeses, presentaron problemas gastrointestinales, entre ellos la persona que falleció, de 92 años, indicó la misma fuente, precisando que la tripulación cuenta con 514 miembros. El miércoles a mediodía, el crucero estaba atracado en Burdeos, sin ninguna medida de seguridad en tierra.
Algunos pasajeros tomaban fotos de esta ciudad del suroeste francés desde una cubierta. Los primeros análisis a bordo descartaron la presencia de norovirus, pero se están realizando análisis complementarios en el centro hospitalario de Burdeos, indicaron las autoridades sanitarias.
Estas no excluyen la hipótesis de un problema alimentario y descartan cualquier vínculo con el hantavirus, que habría causado la muerte de tres pasajeros del crucero MV Hondius, que viajaba de Ushuaia, en Argentina, a Cabo Verde. El pico de los síntomas, vómitos y diarreas, se produjo el 11 de mayo cuando el buque se encontraba en la ciudad francesa de Brest, según la misma fuente. La víctima nonagenaria falleció antes de la llegada a este puerto.