La Acrópolis de Atenas, el monumento más visitado de Grecia, cerró al público este miércoles durante las horas de más calor debido a la canícula que afecta el país, que también obligó a clausurar escuelas.
El ministerio de Cultura había indicado a primera hora de la jornada que el monumento cerraría de 12:00 a 17:00 locales (9:00 GMT a 14:00 GMT), en medio de temperaturas que pueden llegar a los 43 °C el miércoles y el jueves. Las autoridades no descartaron una extensión de la medida durante más días.
Es la ola de calor --que en Grecia significa que las temperaturas superan los 38 ºC durante tres días-- más temprana jamás registrada, según los meteorólogos. “En el siglo XX nunca hemos tenido una ola de calor antes del 19 de junio. En el siglo XXI hemos tenido varias, pero no antes del 15 de junio”, dijo el meteorólogo de la televisión estatal Panos Giannopoulos.
Lea más: En Brasil, Google anuncia que probará una función antirrobo de celulares
El Ministerio de Crisis Climática y Protección Civil advirtió de un riesgo de incendio “muy elevado”, especialmente en la región de Ática, donde se encuentra la capital griega. Las escuelas permanecerán cerradas en varias regiones del país miércoles y jueves, también en la capital.
El ministro del Trabajo aconsejó a los funcionarios que trabajaran desde casa y también ordenó interrumpir la jornada de las 12:00 hasta las 17:00 locales para las personas que laboran en el exterior. Pero en los restaurantes del turístico barrio de Plaka no pueden permitirse cerrar.
Lea también: Chile explora nuevos salares en su carrera por litio
“No nos queda otra, es el principio de la temporada turística”, dice Elisavet Robou, dueña de un establecimiento de kebab. “Tenemos aire acondicionado y ventiladores, y el personal está autorizado a hacer pausas, pero, desgraciadamente, la crisis climática está aquí”, agrega.
“Las olas de calor llegaron antes este año y la temporada será difícil”, admite. El año pasado, la Acrópolis, donde se encuentra el famoso templo del Partenón, ya cerró sus puertas en julio durante una canícula de dos semanas, que estuvo acompañada de devastadores incendios en el país.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
Semana fría y con probables lluvias desde el jueves, según Meteorología
La semana se presentará con ambiente frío a fresco, con una temperatura mínima que estará entre 6 y 13 ℃ a nivel país, pero a partir del miércoles las jornadas se tornarán frescas a cálidas y desde el jueves aumenta la probabilidad de lluvias con ocasionales tormentas eléctricas. La máxima no superaría 23 ℃, al menos hasta el miércoles.
La Dirección de Meteorología e Hidrología (DMH) pronostica para este lunes un día frío a fresco y cubierto de neblinas en las primeras horas. El cielo estará nublado a parcialmente nublado y predominarán vientos del sector sur. La extrema oscilará entre 17 y 19 ℃ en la región Oriental, mientras que la Occidental entre 20 y 21 ℃.
Para mañana, martes, se mantiene la condición de tiempo frío a fresco, cielo escasamente nublado y vientos que soplarán del sureste. El boletín indica que se presentará neblina en las primeras horas de la jornada, por lo que se recomienda a los conductores tomar las precauciones debidas.
Lea más: Traslado médico aéreo exitoso de bebé que tuvo trasplante hepático en Brasil
Para el amanecer, los valores estarán comprendidos entre 6 y 12 ℃ en la región Oriental, y entre 11 y 16 ℃ en la Occidental. Por la tarde se aguarda una temperatura entre 17 y 22 ℃ en el territorio nacional. El miércoles persistirá el ambiente frío a fresco, pero la tarde ya se tornará cálida. La temperatura mínima estará comprendida entre 7 y 15 ℃ a nivel país, la máxima entre 21 y 25 ℃.
El jueves se mantendrá el clima frío a fresco, pero ya con un ambiente más agradable y aumento de la temperatura. Para el final del día se prevé el ingreso de un frente de lluvias dispersas, al inicio, para luego intensificarse, acompañadas de tormentas eléctricas al amanecer del viernes.
Dejanos tu comentario
La Antártida registró una temperatura récord para junio de 15,4°C
La península antártica registró una temperatura récord para junio de 15,4°C, con derretimientos de hielo atípicos en la llegada del invierno austral, informaron climatólogos a la AFP. El nuevo pico, jamás registrado para esa región de la Antártida en el sexto mes del año, se anotó el 6 de junio en la Base Esperanza, una base científica argentina situada en la península Trinidad.
Allí el récord anterior era de 13.3°C y databa de 1998. La cifra está muy por encima del promedio de las máximas de junio en la Base Esperanza, de -6.2°C. “Se batieron récords de temperaturas muy altas, muy inusuales para la época”, dijo el jueves pasado a la AFP el climatólogo José Luis Stella, del Servicio Meteorológico Nacional argentino.
El especialista señaló que, aunque toda la Argentina “se presentó anómalamente cálido este comienzo de junio”, en la península antártica se registraron marcas de “hasta 20°C por encima de lo normal”. Entre el 5 y 6 de junio las bases argentinas Marambio y San Martín también midieron récords: con 11.8°C y 9.4°C superaron marcas previas de 9.2°C y 7.8°C respectivamente.
La máxima media en junio en esas locaciones es -10.7°C y -5.6°C.
Raúl Cordero, académico de la Universidad de Groningen en Países Bajos, dijo a la AFP que esta “ola de calor que afectó el extremo norte de la península antártica” no fue un evento aislado.
“Confirma una tendencia”, dijo Cordero, y añadió que a menos que se detenga “el calentamiento global este tipo de eventos continuarán produciéndose de forma cada vez más frecuente”.
Sin embargo, el científico del clima Thomas Caton Harrison, del Servicio Antártico Británico, dijo a la AFP que “existen pruebas fiables de que el cambio climático influye, pero el efecto es complejo en esta región”.
“Dado que la Antártida experimenta grandes oscilaciones de temperatura, es necesario recopilar una gran cantidad de datos a lo largo de muchos años para comprender el clima subyacente”, planteó.
Ambos especialistas coinciden en que las temperaturas están al alza en la región desde hace años y que algunos de sus efectos ya son visibles.
“Una cantidad sorprendente de precipitaciones ha caído en forma de lluvia en lugar de nieve”, dijo Caton Harrison.
“Esto tiene repercusiones para los ecosistemas polares, como las colonias de pingüinos, y supone un desafío para mis colegas que trabajan en las bases antárticas, ya que las abundantes lluvias líquidas generan escorrentía y formación de hielo”, explicó.
En la Base Esperanza las temperaturas máximas diarias han estado sobre cero de manera consecutiva durante las últimas tres semanas, y Cordero planeó que eso provocó que “amplias zonas en el extremo norte del continente blanco permanecen sin nieve”. “Una postal insólita en paisaje antártico durante el invierno”, dijo.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
Más de 200.000 personas murieron debido a olas de calor en Europa en cuatro años
Más de 200.000 personas murieron debido a olas de calor extremas en Europa en los últimos cuatro años, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), que alerta sobre este fenómeno recurrente debido al cambio climático. “Las olas de calor ya no son anomalías meteorológicas excepcionales”, señaló la OMS el jueves, durante el lanzamiento en Berlín de nuevas directrices de la organización destinadas a proteger vidas frente a este fenómeno.
En la Unión Europea y “los países asociados a ella”, el director regional de la OMS para Europa, Hans Henri Kluge, afirma que “la mayoría de esas muertes eran totalmente evitables”. Además, “millones de personas más” se ven “afectadas física y mentalmente”, agregó.
El continente europeo se está calentando mucho más rápido que cualquier otro, señala la OMS, que destaca en particular las muertes prematuras debidas a las olas de calor en Italia, España y Grecia. “El calor es un asesino silencioso, pero no es una fatalidad”, afirma la OMS, que insta a las autoridades de los países europeos a seguir sus recomendaciones para hacer frente al cambio climático.
Calentamiento global
El calentamiento global se está acelerando y el nivel del mar está subiendo cada vez más rápido, advirtió este jueves un destacado grupo de científicos, que teme además que los recortes presupuestarios pongan en peligro varios sistemas clave de observación del clima.
Sin una reducción del ritmo de emisiones de gases de efecto invernadero, advierten, el umbral de un calentamiento de 1,5 °C se alcanzará en torno a 2030, indica la cuarta edición de un estudio de referencia que se publica anualmente.
Más de 70 científicos de 17 países, varios de ellos autores del IPCC (el grupo de expertos en clima designados por la ONU), han actualizado 12 indicadores clave del calentamiento global.
“Estos indicadores constituyen un seguimiento esencial de los signos vitales de un paciente con síntomas cada vez más preocupantes”, subraya Peter Thorne, profesor de geografía física en la Universidad de Maynooth, en Irlanda, y miembro del IPCC.
El problema es que los sistemas de observación están “debilitados o amenazados por decisiones geopolíticas o relacionadas con la financiación pública”, destacó Valérie Masson-Delmotte, paleoclimatóloga francesa y ex copresidenta de un grupo de trabajo del IPCC.
En 2025, el calentamiento global alcanzó 1,39 °C respecto al período preindustrial (1850-1900), de los cuales 1,37 °C son atribuibles al ser humano, estiman los investigadores.
Con un ritmo de 0,27 °C de calentamiento de origen antropogénico por década, la “rapidez del calentamiento causado por el ser humano sigue en su nivel más alto hasta la fecha”, señala el estudio, publicado en la revista Earth System Science Data.
El “desequilibrio energético de la Tierra”, es decir la diferencia entre la energía solar que entra y la que se devuelve al espacio, se ha duplicado en las últimas décadas.
“Sin influencia humana, debería estar cerca de cero, pero ha aumentado desde los años 1970 y hoy alcanza un nivel récord”, explica Piers Forster, profesor de climatología física en la Universidad de Leeds (Reino Unido) y coordinador del informe.
Combinación de factores
El rápido calentamiento se debe a dos factores: las emisiones récord de gases de efecto invernadero por la quema de combustibles fósiles, y la reducción de la contaminación por aerosoles, que debilita el efecto de enfriamiento que estas partículas generan al reflejar la radiación solar.
Aunque “algunos elementos indican que el crecimiento de las emisiones de CO₂ se está ralentizando”, esto no será suficiente para limitar el calentamiento global a 1,5 °C, como se estableció en el Acuerdo de París de 2015.
Sin una reducción en el ritmo de las emisiones, este umbral se alcanzará hacia 2030, estiman.
“Dado que las emisiones de gases de efecto invernadero siguen aumentando, mantener el calentamiento por debajo de este umbral parece ahora imposible”, resume Aurélien Ribes, climatólogo de Météo-France, la agencia meteorológica francesa.
Por otro lado, el nivel del mar ha subido 23 cm entre 1901 y 2025, según las últimas mediciones, a un ritmo que se ha duplicado, alcanzando ahora 3,84 mm por año.
El número anual de días con olas de calor marinas se ha más que triplicado desde 1991, llegando a 65 días en 2025.
Este informe anual proporciona a la comunidad internacional los datos más actualizados, utilizando las metodologías del IPCC y sin esperar a los próximos informes del panel de la ONU, previstos a partir de 2028.
Se basa en unos cuarenta conjuntos de datos provenientes de satélites y una amplia gama de instrumentos terrestres, marítimos y aéreos, como estaciones meteorológicas, barcos, boyas y globos sonda.
Sin embargo, debido a recortes presupuestarios, varios programas satelitales y de observación de la Tierra están en peligro, especialmente en Estados Unidos.
El informe también señala que la financiación de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha disminuido, que la del Programa Mundial de Investigación del Clima (PMIC) se ha reducido a la mitad y que el Sistema Mundial de Observación del Clima “también está amenazado”.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
Fenómeno El Niño ya comenzó y se prevé que se intensifique a fines del año
El fenómeno meteorológico de El Niño ya comenzó, informó el jueves pasado la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), y los científicos esperan que se intensifique hacia finales de año, potencialmente alcanzando una fuerza histórica. El Niño es un fenómeno climático natural que eleva las temperaturas superficiales en el océano Pacífico ecuatorial y provoca cambios a escala mundial en los vientos y los patrones de lluvias, así como condiciones meteorológicas erráticas.
Los científicos temen que agregue temperatura a un planeta que ya se está calentando debido a la quema de combustibles fósiles, y que amplifique los eventos meteorológicos extremos. En su último informe, los científicos de la NOAA señalaron que “durante el último mes se desarrollaron condiciones propias de El Niño”, tal como lo indican las temperaturas de la superficie del mar por encima del promedio en el Pacífico.
“Existe un 63 % de probabilidades de que se produzca un fenómeno de El Niño muy intenso entre noviembre y enero, el cual se situaría entre los episodios más fuertes registrados desde 1950”, destacó. Cada episodio de El Niño es diferente, pero los eventos de gran magnitud suelen seguir patrones conocidos.
Entre ellos figuran sequías en partes de la Amazonía, Indonesia y Australia, alteraciones en los vientos monzones de India y cambios en los regímenes de precipitaciones en toda la zona tropical.
El Niño suele producirse cada dos a siete años y dura entre nueve meses y un año.
Suele alcanzar su punto álgido a fin de año, pero el calor acumulado en los océanos se libera más lentamente hacia la atmósfera, lo que eleva las temperaturas globales al año siguiente.
Por eso muchos climatólogos temen que 2027 bata el récord del año más cálido jamás registrado.
Al igual que la NOAA, expertos meteorológicos de todo el mundo están cada vez más convencidos de que el fenómeno será intenso este año.
“En esta etapa, las probabilidades apuntan claramente a un evento de intensidad moderada a fuerte, o probablemente de fuerte a récord”, declaró a la AFP Carlo Buontempo, director del servicio de cambio climático del observatorio europeo Copernicus.
“Sirena mortal”
En respuesta al pronóstico de la NOAA, Mohamed Adow -director del centro de estudios sobre el clima y energía Power Shift Africa- afirmó que para millones de personas en todo el mundo “no se trata de un simple pronóstico meteorológico más”, sino de una “sirena mortal que debe inspirar temor”.
“Significa lluvias fallidas, cultivos que se pierden, precios de los alimentos al alza y familias llevadas una vez más al límite”.
A principios de este mes, el secretario general de la ONU, António Guterres, instó a todos los países a considerar este probable fenómeno meteorológico intenso “como la urgente advertencia climática que realmente es”.
“Las condiciones de El Niño echarán más leña al fuego de un mundo que se calienta”, señaló.
“La única respuesta eficaz es una acción climática a la altura de la crisis: acabar con la dependencia de los combustibles fósiles, acelerar la transición a las energías renovables, proteger a los más vulnerables e implementar sistemas de alerta temprana para todos”, concluyó la mayor autoridad de las Naciones Unidas.
Fuente: AFP.