Japón apagó su sonda lunar casi tres horas después de su histórico alunizaje del sábado, para permitir la recuperación de la nave, informó el lunes la agencia espacial. “Si la luz solar llega a la luna desde el oeste en el futuro, creemos que existe la posibilidad de generar energía, y nos estamos preparando para su restablecimiento”, dijo en un comunicado la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA) en un comunicado.
La misión de la nave llamada “Moon Sniper” (francotirador lunar, en español) por la capacidad de posarse con precisión, convirtió a Japón en el quinto país en lograr un alunizaje suave. Pero tras el alunizaje, JAXA no pudo confirmar si las baterías solares de la nave estaban generando energía.
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“La batería fue desconectada acorde con nuestros procedimientos con 12% de carga restante para evitar una situación que afecte el reinicio” de la sonda, indicó el organismo. La agencia realiza actualmente un análisis detallado de la información obtenida durante el alunizaje.
“Pudimos completar la transmisión de la información técnica e imágenes obtenidas durante el descenso y en la superficie lunar antes de apagar”, señaló JAXA. “Estamos aliviados y nos estamos emocionando al confirmar que se obtuvo mucha información”, agregó la agencia.
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Fuente: AFP.
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EE. UU. respalda la soberanía de Japón sobre islas en disputa que visitó Putin
Estados Unidos reconoce la soberanía de Japón sobre unas islas en disputa que visitó el presidente ruso, Vladimir Putin, afirmó este viernes el embajador de Washington en Tokio. El mandatario ruso viajó el jueves al archipiélago en cuestión, que Moscú denomina Kuriles del Sur y que las autoridades japonesas llaman Territorios del Norte. Allí visitó una escuela y una planta procesadora de pescado, e incluso degustó caviar.
Luego de la visita, ambos países intercambiaron duras críticas sobre la soberanía de estas islas que son centro de una disputa bilateral desde hace décadas. “Estados Unidos se mantiene firme en su apoyo a su aliado más importante y en su reconocimiento de la soberanía japonesa sobre los Territorios del Norte”, afirmó el embajador George Glass en la red social X.
“En un momento en que la Alianza entre Estados Unidos y Japón se dedica a fomentar la prosperidad en toda la región del Indo-Pacífico, nos oponemos firmemente a cualquier acción que socave su paz y estabilidad”, agregó el diplomático. Las relaciones entre Rusia y Japón se han visto afectadas durante años por estas islas de las que la Unión Soviética se apoderó en 1945, al final de la Segunda Guerra Mundial.
La visita de Putin fue la primera de un presidente ruso desde la de Dmitri Medvédev en 2010.
“Los Territorios del Norte son parte inherente del territorio de Japón, tanto desde el punto de vista histórico como según el derecho internacional”, protestó la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi.
El país asiático incluso convocó al embajador de Rusia.
La legación diplomática rusa en Japón informó que su representante reafirmó que las islas son “parte integrante de la Federación Rusa” y que el viaje de Putin a ese lugar no era “un asunto para discutir con otros países”.
Disputa territorial
Rusia y Japón intercambiaron duras críticas el jueves tras la primera visita del presidente ruso Vladimir Putin al archipiélago de las Kuriles, en el centro de una disputa entre ambos países desde hace décadas. Las relaciones ruso-japonesas están marcadas por tensiones en torno a cuatro de estas islas en el Pacífico Norte de las que se apoderó el ejército soviético en 1945, al final de la Segunda Guerra Mundial.
Putin viajó el jueves a Iturup, una de las islas en disputa, llamadas Kuriles del Sur, por Rusia, y Territorios del Norte, por Japón. Allí visitó una escuela y una planta procesadora de pescado, e incluso degustó caviar.
“Qué buen clima tienen aquí, es como un resort”, dice Putin en un video difundido por el Kremlin.
Se trata de la primera visita de un presidente ruso a este territorio desde la realizada por Dmitri Medvédev en 2010.
Tokio reaccionó con firmeza al viaje de Putin: “Hiere los sentimientos del pueblo japonés y es absolutamente inaceptable”, declaró la primera ministra japonesa Sanae Takaichi.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores, Toshimitsu Motegi, convocó al embajador de Rusia en Japón, Nikolái Nozdrev, para expresarle su “enérgica protesta”.
Moscú desestimó las críticas de Tokio.
La portavoz de la diplomacia rusa, María Zajárova, calificó las declaraciones de Tokio como “jurídicamente infundadas” y acusó al gobierno japonés de tener una “política antirrusa rayana en la hostilidad”.
“Tokio vuelve a estar obsesionado con discursos revisionistas”, añadió.
Tras el inicio de la ofensiva rusa en Ucrania en febrero de 2022, Japón había dicho, por primera vez desde 2003, que la parte más meridional de las Kuriles estaba “ocupada ilegalmente”.
La ONU pide “moderación”
La ONU, a través de la portavoz del secretario general António Guterres, recordó que se trata de un asunto bilateral entre Estados miembros e instó a ambos a actuar con “moderación” y evitar acciones que puedan agravar las tensiones.
Putin viajó a Iturup un día después de ir a la cercana isla rusa de Sajalín, donde la Marina realizaba maniobras.
Mientras estuvo en Sajalín, celebró una reunión “sobre la garantía de la seguridad de las fronteras orientales de Rusia”, informaron los medios estatales.
Los lazos entre Japón y Rusia se deterioraron tras las sanciones de Tokio a Moscú por la guerra en Ucrania, que Putin calificó el miércoles de “injustificadas”.
“Japón ha identificado a Rusia como una gran fuente de amenazas. Me gustaría señalar que no estamos amenazando a Japón (...) Por el contrario, (Japón) tiene reclamos territoriales contra nuestro país”, afirmó el mandatario ruso.
Rusia se ha acercado a China recientemente, y sus fuerzas navales y aéreas realizan maniobras conjuntas en zonas próximas a Japón, lo que obliga a los aviones japoneses a despegar en modo de alerta cientos de veces al año.
Corea del Norte, que este mes denunció el refuerzo militar de Japón, ha enviado soldados y municiones para apoyar el esfuerzo bélico de Rusia frente a Ucrania.
Desde 1945, Tokio invoca el tratado de 1855 por el que la Rusia zarista y Japón fijaron su frontera justo más allá de las cuatro islas disputadas: Iturup, Kunashir, Shikotan y Habomai.
Rusia, por su lado, se ampara en la conferencia de Yalta de febrero de 1945, en la que los Aliados acordaron que las Kuriles serían cedidas a la Unión Soviética a cambio de que entrara en guerra contra Japón.
Unos 20.000 ciudadanos rusos viven en las Kuriles, que poseen yacimientos de oro y plata y ricas zonas de pesca, y que ganaron importancia estratégica durante la Guerra Fría.
Fuente: AFP.
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Rusia y Japón reavivan disputa territorial tras visita de Putin a las islas Kuriles
Rusia y Japón intercambiaron duras críticas este jueves tras la primera visita del presidente ruso Vladimir Putin al archipiélago de las Kuriles, en el centro de una disputa entre ambos países desde hace décadas.
Las relaciones ruso-japonesas están marcadas por tensiones en torno a cuatro de estas islas en el Pacífico Norte de las que se apoderó el ejército soviético en 1945, al final de la Segunda Guerra Mundial.
Putin viajó el jueves a Iturup, una de las islas en disputa, llamadas Kuriles del Sur, por Rusia, y Territorios del Norte, por Japón. Allí visitó una escuela y una planta procesadora de pescado, e incluso degustó caviar.
“Qué buen clima tienen aquí, es como un resort”, dice Putin en un video difundido por el Kremlin.
Se trata de la primera visita de un presidente ruso a este territorio desde la realizada por Dmitri Medvédev en 2010.
Tokio reaccionó con firmeza al viaje de Putin: “Hiere los sentimientos del pueblo japonés y es absolutamente inaceptable”, declaró la primera ministra japonesa Sanae Takaichi.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores, Toshimitsu Motegi, convocó al embajador de Rusia en Japón, Nikolái Nozdrev, para expresarle su “enérgica protesta”. Moscú desestimó las críticas de Tokio.
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La portavoz de la diplomacia rusa, María Zajárova, calificó las declaraciones de Tokio como “jurídicamente infundadas” y acusó al gobierno japonés de tener una “política antirrusa rayana en la hostilidad”.
“Tokio vuelve a estar obsesionado con discursos revisionistas”, añadió.
Tras el inicio de la ofensiva rusa en Ucrania en febrero de 2022, Japón había dicho, por primera vez desde 2003, que la parte más meridional de las Kuriles estaba “ocupada ilegalmente”.
ONU pide “moderación”
La ONU, a través de la portavoz del secretario general António Guterres, recordó que se trata de un asunto bilateral entre Estados miembros e instó a ambos a actuar con “moderación” y evitar acciones que puedan agravar las tensiones.
Putin viajó a Iturup un día después de ir a la cercana isla rusa de Sajalín, donde la Marina realizaba maniobras.
Mientras estuvo en Sajalín, celebró una reunión “sobre la garantía de la seguridad de las fronteras orientales de Rusia”, informaron los medios estatales.
Los lazos entre Japón y Rusia se deterioraron tras las sanciones de Tokio a Moscú por la guerra en Ucrania, que Putin calificó el miércoles de “injustificadas”.
“Japón ha identificado a Rusia como una gran fuente de amenazas. Me gustaría señalar que no estamos amenazando a Japón (...) Por el contrario, (Japón) tiene reclamos territoriales contra nuestro país”, afirmó el mandatario ruso.
Rusia se ha acercado a China recientemente, y sus fuerzas navales y aéreas realizan maniobras conjuntas en zonas próximas a Japón, lo que obliga a los aviones japoneses a despegar en modo de alerta cientos de veces al año.
Corea del Norte, que este mes denunció el refuerzo militar de Japón, ha enviado soldados y municiones para apoyar el esfuerzo bélico de Rusia frente a Ucrania.
Desde 1945, Tokio invoca el tratado de 1855 por el que la Rusia zarista y Japón fijaron su frontera justo más allá de las cuatro islas disputadas: Iturup, Kunashir, Shikotan y Habomai.
Rusia, por su lado, se ampara en la conferencia de Yalta de febrero de 1945, en la que los Aliados acordaron que las Kuriles serían cedidas a la Unión Soviética a cambio de que entrara en guerra contra Japón.
Unos 20.000 ciudadanos rusos viven en las Kuriles, que poseen yacimientos de oro y plata y ricas zonas de pesca, y que ganaron importancia estratégica durante la Guerra Fría.
Fuente: AFP
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Peña destaca que nueva draga donada por Japón fortalecerá la navegabilidad y el comercio
El presidente de la República, Santiago Peña se reunió este martes con Marcelo y Naoyuki Toyotoshi, ambos representantes de Transporte Fluvial Paraguayo S.A.C.I., y con Bernd Gunther, presidente del Centro de Armadores Fluviales y Marítimos del Paraguay (CAFyM). De esta forma, el Gobierno busca fortalecer la navegabilidad de la hidrovía Paraguay - Paraná para el comercio y el desarrollo del país.
Desde la Presidencia de la República informaron que durante el encuentro que se desarrolló en la sede de Mburuvicha Róga, se dialogó principalmente sobre el alcance operativo de la nueva draga donada por el Gobierno del Japón.
Resaltaron que se trata de una maquinaria fundamental para garantizar la navegabilidad de los dos principales ríos del país, durante todo el año. La Draga DRM-5 “Paraguay”, es una de las maquinarias más modernas de la región.
La embarcación cuenta con una capacidad de dragado de unos 1.500 metros cúbicos por hora, un sistema de succión con cortador de alta eficiencia, 64 metros de eslora, 12 metros de manga y una de las mayores potencias destinadas a operar en la hidrovía regional.
Esta draga marca un hito en la cooperación bilateral y en el fortalecimiento de la infraestructura logística, expusieron.
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Centro simbólico y fortaleza estratégica del Japón moderno
- Juan Carlos Dos Santos
- Fotos: Juan Carlos Dos Santos
De bastión militar del shogunato Tokugawa a centro geopolítico y diplomático del Japón moderno, el Palacio Imperial de Tokio preserva entre sus murallas de piedra y fosos concéntricos la evolución del archipiélago desde la era feudal hasta la actualidad.
En el corazón de Tokio, cercado por rascacielos financieros y avenidas de intenso tráfico, se extiende un oasis de más de 1,1 kilómetros cuadrados de jardines, fosos concéntricos y murallas de piedras.
Es el Palacio Imperial (Kōkyo), residencia oficial del emperador de Japón y sede de la dinastía hereditaria continua más antigua del mundo. Sin embargo, detrás de sus majestuosos fosos y puentes se esconde una trayectoria que encapsula la evolución geopolítica, militar y arquitectónica del archipiélago desde la era feudal hasta la actualidad.
El espacio que hoy ocupa el Palacio Imperial fue, durante más de dos siglos y medio, el poder neurálgico del país bajo el nombre de Castillo de Edo (Edo-jō).
Construido originalmente en 1457 por el guerrero Ota Dokan y expandido radicalmente tras el ascenso del clan Tokugawa en 1603, se convirtió en la fortaleza defensiva más grande del mundo en su época. Desde allí, el shogun ejercía el control político de un Japón pacificado pero cerrado al exterior (sakoku).
El punto de inflexión geopolítico llegó en 1868 con la restauración Meiji. Con la abolición del régimen feudal, la capital imperial se trasladó formalmente de Kioto a Edo, renombrada como Tokio (Capital del Este).
El antiguo castillo militar pasó a ser la residencia del emperador Meiji. Aunque la torre principal del castillo (Tenshudai) había sido destruida por un devastador incendio en 1657 y nunca se reconstruyó, la estructura general defensiva –fosos con agua, atalayas y murallas de basalto– permaneció intacta para proteger el nuevo símbolo del Estado.
ARQUITECTURA DEFENSIVA Y ELEMENTOS EMBLEMÁTICOS
Para quien contempla el palacio desde el exterior, el diseño urbano transmite una sensación deliberada de inviolabilidad y distancia. La ingeniería del periodo Edo no solo buscaba la belleza estética, sino una profunda funcionalidad defensiva frente a asedios militares.
El puente Nijubashi y el Seimon Ishibashi: la icónica vista exterior desde la plaza Kokyo Gaien muestra el puente de piedra, frecuentemente confundido con el Nijubashi (Puente de Dos Pisos), que se encuentra justo detrás.
El nombre histórico de Nijubashi proviene de la época en que el puente superior era de madera y requirió una estructura de soporte doble para salvar la profundidad del foso. Fosos concéntricos y murallas de piedra: los muros están construidos con la técnica Uchikomi-hagi, donde enormes bloques de piedra volcánica se tallaban minuciosamente para encajar sin necesidad de mortero, lo que además de proporcionar resistencia militar le confirió a la estructura una notable capacidad para absorber sismos.
Atalayas defensivas: de las decenas de torres de vigilancia que protegían los accesos, hoy se conservan algunas emblemáticas como la torre Fushimi-yagura, trasladada desde Kioto en el siglo XVII, y Tatsumi-yagura, situada en el foso exterior.
RECONSTRUCCIONES, CUSTODIA Y EL PALACIO EN LA ERA CONTEMPORÁNEA
Durante la Segunda Guerra Mundial, las estructuras del palacio original de la era Meiji sufrieron severos daños por los bombardeos aliados de 1945.
La estructura actual del Palacio Principal (Kyūden) se completó en 1968, combinando conceptos de la arquitectura tradicional japonesa –como techos inclinados y estructuras de madera vista– con concreto reforzado y tecnología antisísmica de vanguardia.
Hoy en día, la seguridad y preservación del recinto no dependen de las Fuerzas de Autodefensa de Japón (JSDF), sino de un cuerpo especial dependiente de la Agencia de la Casa Imperial y la Agencia Nacional de Policía: la Policía Imperial.
Este cuerpo especializado tiene a su cargo la protección directa de la Familia Imperial, la custodia de los accesos y la supervisión técnica de las ceremonias de Estado.
El Palacio Imperial no representa solo la continuidad de la institución monárquica japonesa, sino la transformación de un punto de mando militar feudal en un hito de diplomacia y diplomacia cultural en Asia Oriental. Sus muros de piedra representan el puente tangible entre el Japón de los samuráis y la potencia tecnológica del siglo XXI.
El emperador Naruhito sale en público, dentro de su propio palacio, apenas dos veces al año: el 2 de enero, cuando la familia imperial saluda desde el balcón por Año Nuevo, y el 23 de febrero, su cumpleaños.