El magnate Elon Musk, propietario de la red social X, se reunirá el lunes en Jerusalén con el presidente israelí, Isaac Herzog, para hablar de la lucha contra el antisemitismo en internet, indicó la presidencia de este país. En la reunión, Herzog estará acompañado de “representantes de familias de rehenes detenidos por Hamás” y “pondrá el acento en la necesidad de actuar para combatir el creciente antisemitismo en línea”, señaló su oficina.
Organizaciones judías denuncian un aumento de actos antisemitas en distintos países desde el inicio de la guerra entre Israel y el movimiento islamista palestino Hamás. La Casa Blanca acusó la semana pasada al mismo Musk de hacer una “aborrecible promoción del odio antisemita y racista” en una de sus publicaciones en la red social X, la antigua Twitter.
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La acusación se produjo a raíz de una respuesta del magnate a un usuario que había escrito que los judíos alimentan “el odio contra los blancos”. “Has dicho la verdad”, replicó Musk. Según la Casa Blanca, este mensaje repite una teoría de la conspiración de los supremacistas blancos según la cual los judíos urden un plan secreto para traer inmigrantes ilegales a los países occidentales para debilitar a la mayoría blanca.
En septiembre, antes de la guerra entre Israel y Hamás, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, se reunió con Musk en San Francisco y le instó a “poner fin al antisemitismo o hacerlo recular el máximo posible” en la red X. La prensa israelí evoca un posible encuentro entre Musk y Netanyahu el lunes, pero la oficina del primer ministro no lo ha confirmado.
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Fuente: AFP.
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Dos grandes se alían para frenar la IA: Musk respalda a Amodei
La carrera por desarrollar sistemas de inteligencia artificial cada vez más potentes comienza a abrir una pregunta que hasta hace poco parecía propia de la ciencia ficción: ¿Se puede y es seguro ralentizar el desarrollo de la IA?
El empresario Elon Musk considera que sí. El magnate respaldó públicamente la propuesta de Dario Amodei, director ejecutivo de Anthropic, quien planteó reducir el ritmo de avance de los modelos más avanzados para evitar que sus capacidades crezcan más rápido que los mecanismos destinados a controlarlas.
“Dario tiene razón”, escribió Musk en su cuenta de X, en referencia a la propuesta del ejecutivo de Anthropic.
La discusión no plantea necesariamente detener la inteligencia artificial ni abandonar sus potenciales beneficios. La idea es introducir una suerte de “velocidad controlada” en el desarrollo de los modelos más avanzados, de manera que la investigación sobre seguridad, evaluación y alineación pueda acompañar el aumento de sus capacidades.
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¿Cómo hacerlo?
Amodei propone avanzar en tres frentes:
- El primero consiste en incorporar evaluadores externos independientes dentro de las compañías de IA, con acceso permanente a sus procesos y sistemas para comprobar si realmente se cumplen las medidas de seguridad y detectar incidentes.
- El segundo plantea que las principales empresas de IA de los países democráticos coordinen estándares comunes de seguridad y establezcan límites frente a avances que se produzcan sin controles suficientes.
- El tercer paso llevaría la discusión al ámbito internacional, buscando acuerdos entre gobiernos, incluso entre países con sistemas políticos enfrentados, para establecer reglas mínimas sobre el desarrollo y los usos más peligrosos de esta tecnología.
En otras palabras, la propuesta no consiste simplemente en “apagar” la IA, sino en ganar tiempo para probar mejor los modelos, identificar comportamientos inesperados, reforzar los controles y establecer reglas antes de que las capacidades de estas herramientas superen la capacidad de supervisarlas.
¿Dónde está el peligro?
La tecnología también puede acelerar investigaciones científicas, mejorar diagnósticos, aumentar la productividad y generar avances que actualmente serían difíciles de alcanzar por métodos tradicionales. El propio Amodei reconoce ese potencial.
El problema aparece cuando sistemas cada vez más autónomos pueden ejecutar tareas complejas, desarrollar estrategias, utilizar herramientas digitales o participar en procesos que sus creadores no pueden predecir completamente.
A esto se suma otro factor: la velocidad. Si cada generación de modelos contribuye a desarrollar la siguiente, el progreso podría acelerarse todavía más. Amodei advierte que esta posibilidad de “mejora recursiva” podría hacer que la evolución de los sistemas avance más rápido que la capacidad humana para comprenderlos y establecer mecanismos efectivos de control.
También existen riesgos más inmediatos y concretos: utilización de IA para ciberataques, fraude, manipulación de información, desarrollo de armas o automatización de actividades ilícitas. Es decir, no hace falta imaginar una máquina consciente que decida destruir a la humanidad para encontrar peligros reales.
Por eso, el debate que ahora respaldan Musk y otros referentes tecnológicos no debería reducirse a “IA sí” o “IA no”. La pregunta más importante es otra: ¿qué tan rápido estamos dispuestos a avanzar cuando todavía no sabemos con absoluta certeza cómo se comportarán los sistemas que estamos construyendo?
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Gigantes de la IA coinciden en la necesidad de pausar el avance desmedido
El jefe de OpenAI, Sam Altman, y el director de xAI, Elon Musk, dijeron el sábado que coinciden con el CEO de Anthropic, Darío Amodei, en que es necesario pisar el freno en el desarrollo de la inteligencia artificial, tras varios incidentes preocupantes. Amodei, hizo un llamado el sábado a que las empresas de inteligencia artificial (IA) avancen de manera más lenta y cautelosa en el desarrollo de esta poderosa tecnología, y afirmó que la prevención de riesgos es primordial.
“Debemos reducir el ritmo al que mejoramos las capacidades de los modelos de IA. El progreso seguirá pareciendo rápido, y debemos hacer un uso inteligente del tiempo que ganemos”, escribió Amodei en una entrada de blog. “La IA conlleva riesgos y, dado que es una tecnología tan poderosa, estos riesgos son graves”, indicó.
“No construir la tecnología priva a la humanidad de beneficios o simplemente pone la IA en manos de poderes autoritarios, mientras que construirla demasiado rápido es imprudente. Hemos tratado de buscar una vía intermedia”, dijo Amodei, que cofundó Anthropic con su hermana Daniela en 2021. “Pero en los últimos meses me he convencido de que abordar plenamente los riesgos requiere aún más prudencia”, afirmó.
Altman y Musk reaccionaron a su escrito. “Estoy de acuerdo con Darío”, escribió Altman en X, añadiendo que su empresa seguirá el ejemplo de Amodei al aceptar evaluadores externos de seguridad.
“Darío tiene razón”, intervino Musk de su lado. Estos comentarios se producen unos días después de que el investigador de IA Jacob Coxon, que dejó OpenAI para incorporarse a Anthropic, decidiera abandonar la industria, acusando a ambas empresas estadounidenses de “jugar con nuestras vidas” en la carrera por desarrollar modelos capaces de automejorarse.
¿Cambio?
La declaración de Amodei coincide, además, con otro llamamiento de Anthropic, a principios de junio, para ralentizar o suspender el desarrollo de la IA. Luego, a finales de julio, Altman dijo que los desarrolladores quizá tengan que frenar voluntariamente sus rápidos avances para dar a la sociedad la oportunidad de ponerse a tiro.
Más o menos al mismo tiempo, más de 1.000 empleados de empresas punteras de IA, incluido Amodei, firmaron una petición al gobierno estadounidense solicitando ayudar a “marcar deliberadamente el ritmo (de evolución, ndlr) de la frontera del desarrollo automatizado de IA”.
OpenAI había revelado que durante las pruebas, los modelos de IA se escaparon de su entorno confinado, se conectaron a internet e infiltraron Hugging Face, un sitio que los desarrolladores utilizan para almacenar y compartir código.
A principios de esta semana, Coxon, de 27 años, hizo sonar la alarma tras haber pasado los tres últimos años preentrenando modelos de IA, primero en OpenAI y luego, este año, en su rival Anthropic, al que consideraba más cauto en su enfoque.
El preentrenamiento es la etapa en la que los modelos de IA absorben cantidades ingentes de datos.
“Ninguna de las dos empresas está actuando de forma responsable. Están corriendo directamente hacia una superinteligencia capaz de automejorarse y jugando con nuestras vidas”, dijo Coxon el martes.
“Las personas que construyen IA creen firmemente que podría matarnos a todos antes de que termine la década”, afirmó en una publicación en X. La superinteligencia es el punto teórico en el que las capacidades de la IA superan a la inteligencia humana.
Advertencia
Amodei advirtió que el incidente de Hugging Face no debería tomarse como un caso aislado. “Un enjambre de agentes (de IA) actuó esencialmente como un colectivo fanáticamente devoto, llevando a cabo ciberataques contra objetivos que no se les pidió atacar y que eran ajenos a la tarea en cuestión”, explicó.
“Dado el ritmo acelerado del desarrollo de capacidades de la IA, me preocupa que en 6 a 12 meses ese tipo de enjambre pueda ser capaz de tomar el control de todo internet”, lo que potencialmente generaría daños por cientos de miles de millones de dólares, añadió.
Amodei también sugirió que las empresas trabajen juntas para establecer normas de seguridad comunes y afirmó que apoyaba algún tipo de cooperación gubernamental sobre esta cuestión.
A principios de agosto, el gobierno estadounidense instauró un proceso voluntario de revisión de seguridad para modelos avanzados de IA antes de su lanzamiento, pero los parámetros de ese programa son poco claros.
Los observadores de la industria dicen que no están seguros de cuán efectivo sería, ya que la administración del presidente Donald Trump hasta ahora ha favorecido un enfoque desregulador hacia la mayoría de las industrias, incluida la tecnológica.
Fuente: AFP.
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RD Congo anunció que trasladará su embajada a Jerusalén
República Democrática del Congo (RDC) anunció el jueves que trasladará su embajada en Israel a Jerusalén y se suma a un reducido grupo de países, entre ellos Estados Unidos, que tomaron esta medida en contra del consenso de la comunidad internacional. Tras una visita del presidente congoleño, Félix Tshisekedi, los dos países emitieron un comunicado para anunciar que “ambas partes tienen la intención de continuar las consultas con miras al (...) traslado de la embajada de la RDC de Tel Aviv a Jerusalén”.
Tshisekedi y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, desean “fortalecer las relaciones diplomáticas”, según el comunicado. Tshisekedi lleva años elogiando a Israel en sus declaraciones, afirmando que su apoyo se basa en su fe cristiana. También ha buscado el respaldo de Estados Unidos, que ha incrementado la presión sobre Ruanda a raíz del avance de grupos rebeldes armados en la RDC.
Hace unas semanas, el nuevo presidente de Colombia, el ultraderechista Abelardo de la Espriella, también anunció que trasladará la embajada de su país a Jerusalén, un marcado giro respecto a su predecesor de izquierda, Gustavo Petro, que criticó a Israel por su ofensiva en Gaza.
La inmensa mayoría de los países mantienen sus embajadas en Tel Aviv, alegando que el estatus de Jerusalén se decidirá en una resolución final del conflicto israelo-palestino. Pero el presidente estadounidense, Donald Trump, rompió ese consenso en 2018, durante su primer mandato, al trasladar la embajada de Estados Unidos a Jerusalén, donde se encuentran el Parlamento israelí, el primer ministro y la mayoría de las demás instituciones gubernamentales importantes.
Desde entonces, solo un puñado de pequeños países alineados con Estados Unidos ha seguido su ejemplo: Fiyi, Guatemala, Honduras, Papúa Nueva Guinea y Paraguay. Kosovo y Somalilandia, que no son Estados miembros de Naciones Unidas, también han abierto lo que consideran sus embajadas en Jerusalén.
El presidente argentino Javier Milei, también de derecha y ferviente partidario de Israel, prometió asimismo trasladar la embajada a Jerusalén. Sin embargo, aún no lo ha hecho, al parecer debido a un desacuerdo por los planes de una empresa israelí de perforar en las islas Malvinas, un archipiélago controlado por el Reino Unido que Argentina reclama. Israel tomó la parte oriental de Jerusalén, una ciudad que alberga los lugares más sagrados del judaísmo, durante la Guerra de los Seis Días de 1967 y la anexó, declarándola su capital eterna e indivisible.
Fuente: AFP.
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Israel, preparado para “responder con fuerza”
Donald Trump dijo que Estados Unidos está listo para atacar de nuevo a Irán después de los intensos bombardeos del martes en todo el país.
- AFP.
Israel dijo ayer que está preparado para responder “con gran fuerza” a una eventual agresión de Irán, en medio de la reanudación de los ataques entre Estados Unidos y la república islámica.
La guerra en el Oriente Medio comenzó a finales de febrero, cuando Israel y Estados Unidos atacaron a Irán.
Pero tras el alto al fuego suscrito por Washington y Teherán en abril, las fuerzas israelíes se han mantenido al margen en el plano militar, incluso cuando el acuerdo se deshizo con nuevos enfrentamientos.
“Por ahora, están atacando en toda la región excepto a nosotros”, declaró el ministro de Defensa, Israel Katz, en una conferencia organizada por el sitio de noticias israelí Ynet y el diario Yedioth Ahronoth.
PREPARADOS
Sin embargo, “existe la posibilidad de que nos ataquen. Estamos preparados para eso en el plano defensivo”, añadió. Según el ministro, Israel “respondería con gran fuerza”. “Nuestros aviones están listos para despegar”.
Irán lanzó una ola de ataques nocturnos de represalia contra instalaciones estadounidenses en todo Oriente Medio tras el intenso bombardeo estadounidense del martes por la noche.
En la mayor escalada del conflicto en semanas, han muerto 19 personas en territorio iraní, incluido cuatro asistentes a una boda.
LISTOS
El presidente Donald Trump dijo ayer que Estados Unidos está listo para atacar de nuevo a Irán después de los intensos bombardeos en todo el país.
“Anoche (por el martes) destruimos mucho más que su radar. Fue un ataque muy contundente y estamos preparados para lanzar otro en cualquier momento que queramos”, dijo Trump a periodistas en la Oficina Oval.