El Ministerio de Salud de Hamás anunció el miércoles que 9.061 personas, incluidos 3.760 niños, han muerto en la Franja de Gaza desde el inicio de la guerra con Israel el 7 de octubre pasado. Ese día, el grupo terrorista perpetró un mortífero ataque en Israel, que dejó 1.400 muertos y 240 rehenes, según información del gobierno.
Según el ministerio de Hamás, entre las muertes registradas en Gaza desde el 7 de octubre figuran 2.326 mujeres y al menos 32.000 heridos. Ayer, por primera vez desde el inicio de la guerra, el punto fronterizo de Rafah, entre Gaza y Egipcio, se abrió para permitir la evacuación de 76 heridos y 335 personas con pasaportes extranjeros.
Los heridos fueron los primeros en salir a bordo de ambulancias, antes de la evacuación de extranjeros y palestinos con doble nacionalidad. La oenegé Médicos Sin Fronteras alertó que “más de 20.000 heridos siguen en Gaza, con un acceso limitado a tratamientos de salud debido al asedio y los bombardeos constantes”.
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Las autoridades israelíes dijeron que 69 camiones con ayuda entraron el miércoles al territorio, después de los 59 llegados en la víspera. Pero la ONU asegura que hace falta mucho más.
Sin tregua
Con sus tropas internadas en Gaza desde el viernes, el ejército israelí dio parte este miércoles de 16 bajas en sus filas desde el martes. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, descartó esta semana cualquier tregua y prometió proseguir la guerra contra Hamás hasta “la victoria total”, pese a las “dolorosas pérdidas” en los combates en Gaza.
Y el ministro israelí de Defensa, Yoav Gallant, afirmó el miércoles que Hamás tiene la opción de “morir o rendirse sin condiciones”. Por su parte, Hamás aseguró que Gaza se convertirá en un “cementerio” para el ejército israelí.
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Fuente: AFP
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Dos ocupantes de una camioneta mueren tras chocar contra un camión en Villa Hayes
Un grave accidente con derivación fatal se registró este jueves a la altura del Km 250 de la ruta PY09, zona de Villa Hayes, departamento de Presidente Hayes. Dos personas perdieron la vida tras chocar la camioneta en la que circulaban contra la parte trasera de un camión de gran porte, mientras que un tercer ocupante resultó herido.
En la camioneta de la marca Chevrolet viajaban tres personas con destino al Chaco para participar de la edición 2026 del Transchaco Rally , que se inicia mañana viernes y se extiende hasta el 1 de noviembre.
El vehículo quedó incrustado por la parte trasera del camión que circulaba en el mismo sentido, pero que aparentemente, según los primeros reportes, transitaba a baja velocidad.
La identidad de los fallecidos aún no fue dada a conocer por la Policía, como así también del herido que sigue atrapado en el vehículo. Bomberos voluntarios se encuentran en la zona para el rescate de la persona que se encuentra herida.
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El capitán Ray Mendoza, del Cuerpo de Bomberos Voluntarios del Paraguay (CBVP), indicó al canal NPY que personal de Asunción fue enviado a la zona para ayudar con las labores, ya que se precisa equipamiento especializado.
Señaló que, de acuerdo a los datos que manejan, la camioneta aparentemente iba a alta velocidad y el camión habría frenado de manera imprevista. “Se está yendo (personal) de la zona de Filadelfia y también zona de la capital”, mencionó el Mendoza.
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Israel rinde homenaje a víctimas del 7 de octubre al cumplirse tres años del ataque
Israel homenajea este miércoles a las víctimas del ataque hace tres años perpetrado por el movimiento islamista palestino Hamás, justo antes de unas elecciones marcadas por el recuerdo de la jornada más sangrienta desde la creación del Estado hebreo. En Reim, donde ese 7 de octubre se celebraba el festival de música electrónica Nova, asaltado al amanecer por los milicianos islamistas, los allegados de las víctimas observaron un minuto de silencio a las 6:29 (3:29 GMT), la hora exacta en que comenzó el ataque desde Gaza.
“Fue el minuto en que nuestras vidas cambiaron para siempre”, dijo a AFP Katia Zohar, la madre de Bar, asesinada con 23 años junto a otras 360 personas en ese festival a pocos kilómetros de la Franja de Gaza. “Me acuerdo de todo”, añade. “El momento en que me llamó para que viniera a buscarla, porque había misiles volando (...) y luego cuando llamó desde la carretera, gritando que le estaban disparando”. “Lo echo de menos”, dice a su vez Anna Davitashvili, de 53 años, recordando a su hijo mayor Shaun, muerto con 25 años junto a sus amigos en el festival Nova.
“Siento tantísimo no haber podido salvarlo...”, cuenta con lágrimas en los ojos. También se observó un momento de silencio en el kibutz Kfar Aza, cerca de la frontera con Gaza, donde 64 personas fueron asesinadas y 18 secuestradas durante el fatídico asedio. La mañana del sábado 7 de octubre de 2023, coincidiendo con una festividad judía, cientos de combatientes palestinos traspasaron la frontera tras lanzar una nutrida salva de cohetes desde Gaza.
Con fusiles y granadas, masacraron a familias en comunidades agrícolas y asaltaron comisarías y bases del ejército, en una jornada que dejó 1.221 muertos, según un recuento de la AFP basado en cifras oficiales israelíes.
Los miembros de Hamás también tomaron 251 rehenes que llevaron a Gaza, de los cuales 44 estaban ya muertos.
Hamás, que sigue presente en Gaza pese a las incesantes promesas de Netanyahu de eliminar al movimiento, emitió un comunicado en el que presenta el 7 de octubre como “un día glorioso en la historia de nuestro pueblo”. El movimiento dijo haber “roto el mito del ejército invencible” y aseveró que la ofensiva de hace tres años fue “la respuesta natural y la culminación de décadas de amargo sufrimiento”.
Seguridad reforzada
Las conmemoraciones adquieren este año una dimensión especial por ser las primeras desde la entrada en vigor, en octubre del año pasado, del alto el fuego en Gaza. El territorio palestino quedó reducido a escombros e inmerso en una inmensa crisis humanitaria tras más de dos años de hostilidades israelíes, que dejaron más de 74.000 muertos, según cifras de las autoridades de Hamás consideradas fiables por la ONU.
Los actos oficiales se celebraron en Jerusalén el lunes, una fecha fijada por el gobierno conforme al calendario hebreo. El primer ministro Benjamin Netanyahu participó.
Los eventos se realizan bajo una seguridad reforzada, a tres semanas de las elecciones generales en Israel y una semana después del fallido ataque contra un avión con destino a Tel Aviv.
El ministro israelí de Defensa, Israel Katz, anunció el martes que el ejército estaba en alerta por información “de inteligencia sobre las intenciones de Hamás de intentar realizar ataques y operaciones terroristas” por el aniversario.
Según las autoridades del enclave palestino, al menos dos personas murieron en ataques israelíes nocturnos contra el territorio.
Las elecciones del 27 de octubre serán las primeras desde los ataques.
Las encuestas anticipan una difícil contienda para el primer ministro Netanyahu, quien en los últimos tres años lanzó también campañas masivas en Líbano e Irán, e intervino igualmente en Siria y Yemen.
Uno de sus rivales es Naftali Bennett, un ex primer ministro que le reprocha no haber evitado los ataques. “Esto fue un fracaso colosal del Estado de Israel, que fue fundado para defender a los judíos en nuestra tierra”, declaró a periodistas en el sitio del festival Nova.
Fuente: AFP.
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Paraguay se suma a nueve países para condenar el terrorismo y la injerencia de Irán
Paraguay sumó su firma a una declaración conjunta impulsada por el Departamento de Estado de los Estados Unidos y suscrita por diez países del Hemisferio Occidental para condenar con firmeza las actividades terroristas, los planes letales y las operaciones de influencia atribuibles a la República Islámica de Irán y sus grupos afines. Junto a los gobiernos de Argentina, Canadá, Colombia, Costa Rica, Estados Unidos, Guyana, Perú, República Dominicana y Trinidad y Tobago, la diplomacia paraguaya ratificó su compromiso de fortalecer la articulación multilateral ante los riesgos de seguridad en la región.
El documento multilateral denuncia de manera categórica las maniobras desestabilizadoras del régimen iraní en el continente americano. Entre las principales amenazas señaladas se destacan esquemas de recaudación ilícita de fondos, injerencia en asuntos políticos internos y operaciones encubiertas destinadas a consolidar redes extremistas y comprometer el ordenamiento legal e institucional de los países soberanos.
Con la adhesión a este pronunciamiento, el Estado paraguayo insta a Teherán y a sus organizaciones asociadas a poner fin de forma inmediata a todo despliegue operativo en la región. Asimismo, la posición paraguaya se alinea con la decisión colectiva de implementar mecanismos permanentes de inteligencia y control fronterizo para resguardar los territorios nacionales y proteger la seguridad de la ciudadanía.
La declaración destaca especialmente el liderazgo de Paraguay en esta agenda internacional, resaltando la reciente coorganización junto con Estados Unidos del Foro Contra el Terrorismo Transnacional. Este encuentro continental reunió a fuerzas del orden y agencias de seguridad hemisféricas con el objetivo de optimizar los protocolos de detección y desarticulación de células vinculadas a Irán y sus aliados en Sudamérica.
El pronunciamiento refleja los esfuerzos coordinados con la administración del presidente estadounidense Donald Trump para consolidar un bloque regional en materia de defensa. “Estamos decididos, conjuntamente, a adoptar medidas adicionales para detenerlos y nos comprometemos a incrementar nuestra coordinación y cooperación para abordar esta amenaza”, concluye la declaración suscrita por la Cancillería paraguaya y sus pares continentales.
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Vidas paraguayas que apagó el yihadismo alrededor del mundo
- Juan Carlos Dos Santos G.
- X: @juancads
- Columnista y analista internacional
- Fotos: Archivo / Gentileza
Al Qaeda, los talibanes y el grupo terrorista palestino Hamás silenciaron para siempre a compatriotas que migraron en busca de una vida mejor para ellos y para sus seres queridos.
Detrás de los escombros de Manhattan, las ráfagas en un hotel de Kabul o el asalto sangriento a un kibutz en un desierto de Israel, las víctimas de la violencia extremista con trasfondo religioso y de odio tienen nombres, apellidos y rostros con acento guaraní.
Son compatriotas que salieron del país persiguiendo la superación personal, el desarrollo profesional o el compromiso democrático. Viejas maletas cargadas de sueños que terminaron sepultadas por la intolerancia radical.
Sus historias revelan cómo el radicalismo islámico no distingue banderas ni fronteras y cómo el dolor de sus familias en varios rincones del Paraguay permanecen como una herida abierta en la memoria nacional.
LA BÚSQUEDA DEL SUEÑO AMERICANO
El martes 11 de setiembre de 2001, el mundo cambió para siempre cuando células de Al Qaeda estrellaron aviones secuestrados contra las Torres Gemelas del World Trade Center.
En el corazón financiero de Nueva York, dos paraguayos iniciaban su jornada laboral sin sospechar que quedarían atrapados en el epicentro del mayor atentado en suelo estadounidense.
Carlos Alberto tenía solo 20 años cuando dejó Asunción en 1992, para radicarse en Flushing, Queens. Con una combinación de disciplina y ambición saludable, logró abrirse paso en el competitivo mercado financiero neoyorquino hasta convertirse en asistente de broker para la prestigiosa firma Cantor Fitzgerald.
A los 29 años, Carlos representaba el éxito de la emigración paraguaya. La mañana del 11S se encontraba trabajando en el piso 104 de la Torre Norte (WTC 1).
El impacto del vuelo 11 de American Airlines ocurrió justo por debajo de su posición, entre los pisos 93 y 99, anulando toda vía de escape y dejándolo sepultado en las alturas de la estructura.
Mientras que Obdulio Ruiz Díaz era un arquitecto paraguayo de 44 años que había emigrado a los Estados Unidos en 1986.
Tras años de esfuerzo, se desempeñaba como dibujante y gerente de proyectos para la empresa Bronx Builders.
Aquel inicio de mañana, la rutina de Obdulio lo llevó al emblemático restaurante Windows on the World, ubicado en los pisos 106 y 107 de la Torre Norte.
Supervisaba trabajos de remodelación y diseño interior cuando la torre fue sacudida. Ninguna de las personas presentes en las plantas superiores al impacto sobrevivió.
VOCACIÓN POR LA DEMOCRACIA
La violencia yihadista no solo golpea en los centros del capitalismo mundial; también acecha en las zonas donde la comunidad internacional intenta reconstruir instituciones devastadas por la guerra.
Con 34 años, el abogado y analista político paraguayo Luis María Duarte poseía una prolífica carrera en el ámbito de las relaciones internacionales.
En marzo de 2014, viajó a Afganistán contratado por el National Democratic Institute (NDI), una organización independiente con sede en Washington dedicada al fortalecimiento institucional.
Duarte llegó a Kabul como observador electoral internacional para supervisar las complejas elecciones presidenciales afganas.
La noche del 20 de marzo de 2014, mientras se encontraba en el restaurante del Hotel Serena –un recinto con estrictas medidas de seguridad donde se hospedaba la delegación internacional–, un comando de cuatro jóvenes terroristas del Talibán logró burlar los controles introduciendo armas ocultas en sus calzados.
Los atacantes abrieron fuego de manera indiscriminada contra los comensales. Luis María Duarte fue ejecutado junto a periodistas, diplomáticos y civiles inocentes.
LA IRRUPCIÓN DEL TERROR EN EL PROPIO HOGAR
El patrón de la violencia radical volvió a golpear a la comunidad paraguaya el 7 de octubre de 2023, durante la incursión masiva ejecutada por la organización terrorista Hamás desde la Franja de Gaza hacia el sur de Israel.
David Schvartzman era un experimentado consultor agrícola con casi dos décadas de residencia en suelo israelí. Su vinculación con el Paraguay se mantenía viva no solo por sus lazos afectivos y familiares, sino por su permanente predisposición a analizar el contexto sociopolítico del Medio Oriente para medios nacionales.
David residía junto con su esposa, Orly Pinko Schvartzman, en el kibutz Kfar Aza, una comunidad agrícola e industrial situada a menos de dos kilómetros de la valla perimetral con Gaza.
Al amanecer del sábado 7 de octubre, bajo una lluvia de cohetes, comandos fuertemente armados irrumpieron en las viviendas del kibutz. David y Orly fueron masacrados y sus cuerpos incinerados en el interior de su propia casa durante el ataque, en una jornada donde la violencia extremista arrasó con familias enteras en sus espacios de intimidad.
Los compatriotas víctimas del terrorismo eran trabajadores que buscaban prosperar, profesionales dedicados al arte y la construcción, analistas comprometidos con la transparencia democrática y consultores que aportaban su conocimiento técnico a la tierra.
Su asesinato a manos del extremismo violento impone una tarea prioritaria: evitar que sus nombres queden reducidos a meras cifras en las crónicas de guerra extranjeras y preservar su memoria como un testimonio de dignidad frente a la barbarie.