La Franja de Gaza, escenario de una nueva guerra con Israel desde el sábado 7 de octubre, es un enclave palestino gobernado por el movimiento islamista Hamás que sufre conflictos, pobreza y bloqueos. En el sur de este territorio se cavan tumbas. En otras partes, los cadáveres son colocados en los camiones de vendedores de helados o se prepara una fosa común. En cada rincón de este enclave palestino bombardeado por Israel, los cuerpos se acumulan.
En represalia del sangriento ataque de comandos del movimiento islamista palestino Hamás lanzado en territorio de Israel el 7 de octubre, el ejército de ese país lanza misiles y bombas sin pausa contra la Franja de Gaza, colocada bajo asedio completo desde el 9 de octubre.
Esta guerra, desencadenada por ese ataque sin precedentes de Hamás, que continúa disparando cohetes contra territorio israelí, ha causado más de 1.400 muertos en Israel y por lo menos 2.750 en la Franja de Gaza, donde viven 2,4 millones de personas en 362 km2.
Limitada al norte y al este con territorio israelí, al oeste con el Mediterráneo y al sur con Egipto, la Franja de Gaza es un estrecho territorio de 362 km2, 41 km de largo y de 6 a 12 km de ancho. Allí viven hacinados más de dos millones de palestinos, o casi 6.000 habitantes por km², una de las densidades de población más altas del mundo.
- Más de 5.000 años de historia -
Gracias al descubrimiento en 1998 del yacimiento de Tell es-Sakan, los arqueólogos pueden dar fe de que una ciudad cananea fortificada estuvo ocupada continuamente, desde 3.200 hasta 2.000 antes de Cristo, en la actual Franja de Gaza.
Posteriormente, Gaza estuvo sucesivamente bajo el dominio asirio, babilónico, romano, árabe y cristiano. En el siglo XX, Gaza quedó bajo administración egipcia en 1948, poco después de la proclamación del Estado de Israel.
Israel anexionó la Franja de Gaza en 1967, al término de la Guerra de los Seis Días entre árabes e israelíes. El 12 de septiembre de 2005, Israel se retiró unilateralmente de la Franja de Gaza, que está dirigida desde 2007 por Hamás, un movimiento islamista palestino considerado terrorista por Israel.
- Bloqueo -
En junio de 2006, Israel impone un bloqueo terrestre, aéreo y marítimo al enclave en represalia por el secuestro de un soldado israelí, que será liberado en 2011. Israel refuerza el bloqueo en junio de 2007, cuando Hamás toma el poder en Gaza y expulsa a la Autoridad Palestina del presidente Mahmud Abas. Desde 2018, Egipto mantuvo la mayor parte del tiempo abierto el puesto fronterizo de Rafah, único lugar de tránsito con el exterior fuera de control de Israel.
Desprovista de recursos naturales, la Franja de Gaza sufre una escasez crónica de agua y combustible. El desempleo afecta a la mitad de la población, incluidas tres cuartas partes de los jóvenes. Más de dos tercios de la población dependen de la ayuda humanitaria. La misma proporción vive por debajo del umbral de pobreza.
- Seis guerras en 15 años -
A finales de 2008, Israel lanza una ofensiva aérea y luego terrestre para poner fin al lanzamiento de cohetes: murieron 1.440 palestinos y 13 israelíes. A finales de 2012, el ejército israelí lleva a cabo el asesinato selectivo del líder militar de Hamás, Ahmad Jaabari.
Ocho días de ataques aéreos dejan 174 palestinos muertos. También mueren seis israelíes. En julio de 2014, Israel lanza la Operación Margen Protector para detener el lanzamiento de cohetes y destruir los túneles excavados en el enclave.
La guerra dejó 2.251 muertos del lado palestino, la gran mayoría civiles, y 74 muertos del lado israelí, casi todos soldados. En mayo de 2021, una nueva guerra en Gaza deja 232 muertos del lado palestino y 12 del lado israelí en 11 días. Dos años después, en mayo de 2023, 35 palestinos, incluidos líderes de la Yihad Islámica, fueron eliminados en cinco días de guerra.
Hamás eligió a Jalil al Haya como nuevo líder del movimiento palestino
Compartir en redes
El movimiento islamista palestino Hamás anunció el lunes que eligió a Jalil al Haya, su principal negociador en las conversaciones indirectas de alto el fuego con Israel, como nuevo jefe de su comité político. “El Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) anuncia la elección del hermano muyahidín Jalil al Haya como jefe del buró político del movimiento, en sustitución del líder mártir Yahya al Sinwar”, declaró Hamás en un comunicado.
Sinwar, a quien Israel acusó de ser uno de los principales artífices de los ataques del 7 de octubre de 2023, fue abatido por fuerzas israelíes en Gaza un año después. Desde su muerte, Hamás ha estado dirigido por un consejo encabezado por el alto mando Mohamed Darwish.
Nacido en 1960 en Ciudad de Gaza, Al Haya sobrevivió a un intento de asesinato israelí en Doha el año pasado, aunque uno de sus hijos murió en el ataque. Este exlíder de los Hermanos Musulmanes, quien ha forjado su influencia más en los pasillos diplomáticos que en el ámbito militar, es considerado una de las figuras moderadas de Hamás, en cuya fundación participó en 1987.
Alto, de hombros anchos y con una barba blanca cuidadosamente recortada, este sexagenario dirige desde su exilio al movimiento islamista en la Franja de Gaza. Creció en una familia conservadora y religiosa, estudió en la Universidad Islámica de Gaza, y luego obtuvo una maestría en Jordania y un doctorado en derecho islámico en Sudán.
También pasó tres años en una prisión israelí a finales de la década de 1990 por pertenecer a Hamás, y sobrevivió a otros dos intentos de asesinato, en 2007 y en 2014. Tras ser elegido diputado en 2006, se convirtió en 2017 en vicepresidente de la dirección política de Hamás para la Franja de Gaza.
Un allegado, miembro de Hamás, dijo a la AFP que Al Haya demuestra “inteligencia y sabiduría” y “serenidad” a la hora de tomar decisiones, además de ser conocido por su temperamento a la vez “conservador y pragmático”. Según precisó, mantiene relaciones “privilegiadas” con la Yihad Islámica y Hezbolá y con países como Catar, Egipto y Argelia e Irán, principal apoyo financiero y militar del movimiento.
Hamás disuelve su órgano de gobierno en la Franja de Gaza
Compartir en redes
Hamás está preparando la disolución del órgano que ha gobernado la Franja de Gaza durante casi dos décadas, informaron el lunes funcionarios del grupo, lo que allana el camino para que un comité tecnocrático palestino instaure un gobierno civil. La iniciativa supone un cambio político significativo para el movimiento islamista palestino, que tomó el poder del enclave en 2007 tras enfrentamientos con Fatah, la formación del presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abás.
“El movimiento ha decidido disolver el comité de gobierno de Gaza y nombrar a una figura aceptada a nivel nacional para supervisar el trabajo del comité hasta que el Comité Nacional para la Administración de Gaza asuma formalmente sus responsabilidades”, declaró a la AFP un responsable de Hamás bajo condición de anonimato, al no estar autorizado a hablar públicamente sobre el tema.
La oficina de prensa de Hamás en Gaza dijo el lunes que celebraría “una importante rueda de prensa” más tarde durante la jornada, sin ofrecer detalles. Un segundo funcionario de Hamás señaló que el grupo había informado de la medida a otras facciones palestinas en una reciente reunión en El Cairo.
“Las facciones acogieron con satisfacción la decisión de Hamás, describiéndola como un paso serio hacia la habilitación del Comité Nacional para asumir su papel de gobierno”, sostuvo.
Desde la entrada en vigor del alto el fuego en Gaza entre Hamás e Israel el pasado octubre, el grupo reiteró en varias ocasiones estar dispuesto a apartarse de la administración cotidiana de Gaza, pero los roces con Israel en torno a su desarme han estancado la situación.
La disolución del órgano de gobierno gazatí permitiría al Comité Nacional para la Administración de Gaza (NCAG por sus siglas en inglés), encabezado por el funcionario palestino Ali Shaath, asumir las responsabilidades administrativas del territorio. El NCAG fue establecido por la Junta de Paz, creada por el presidente estadounidense Donald Trump al negociar el cese al fuego el pasado octubre. El organismo ha permanecido durante meses fuera de Gaza, aparentemente por objeciones israelíes a su entrada en el enclave devastado por la guerra.
Puerto Casado, una ciudad con historia industrial que apuesta al desarrollo
Compartir en redes
Puerto Casado (también conocido como Puerto La Victoria) es un municipio del departamento de Alto Paraguay, ubicado a 650 km de Asunción.
Durante gran parte del siglo XX, Puerto Casado vivió uno de los períodos de mayor prosperidad económica registrados en el interior del país. La empresa Carlos Casado instaló en la zona una poderosa industria dedicada a la extracción de tanino a partir del quebracho colorado, un producto altamente demandado por la industria mundial del cuero.
Según contó a La Nación/Nación Media el intendente Domingo Vera, la fábrica llegó a convertirse en el principal motor económico de la comunidad y empleó a gran parte de la población local. “La empresa ofrecía empleo estable, seguro social y una serie de beneficios que hicieron que muchas personas migraran hasta Puerto Casado en busca de oportunidades”, recordó.
La compañía llegó a poseer más de 6,5 millones de hectáreas en el Chaco paraguayo y desarrolló una infraestructura inédita para la época. Contaba con puertos, talleres, viviendas, servicios básicos y un ferrocarril de trocha angosta que se internaba hasta 145 kilómetros dentro del Chaco.
El poeta y compositor Emiliano R. Fernández trabajó en la zona como hachero de la empresa Carlos Casado antes de convertirse en una de las voces más representativas del Paraguay. Foto: Gentileza
Sin embargo, a finales de la década de 1980 el mercado internacional comenzó a sustituir el tanino por productos alternativos. La actividad perdió competitividad y los costos de producción aumentaron progresivamente. Finalmente, en 1995 la empresa cerró su planta industrial, marcando el fin de una etapa que había definido durante décadas la vida económica de la ciudad.
El cierre provocó una profunda transformación social. Muchos habitantes tuvieron que abandonar la ciudad y buscar nuevas nuevas oportunidades hacia otras regiones del país, especialmente al departamento Central, mientras otros optaron por permanecer y buscar alternativas de subsistencia.
Conservación ambiental
Tras la salida de la empresa taninera, gran parte de las tierras remanentes fueron adquiridas por grupos vinculados a la organización Moon. Actualmente, una parte importante de esas propiedades está destinada a proyectos de conservación de bosques y captura de carbono.
Uno de los programas más conocidos es Chaco Vivo, iniciativa orientada a la preservación de ecosistemas nativos y al desarrollo de actividades relacionadas con los mercados de créditos de carbono.
Sin embargo, la generación de empleo dista mucho de los niveles registrados durante el auge industrial. Mientras la antigua fábrica llegó a emplear entre 700 y 800 trabajadores de manera directa, actualmente los proyectos ambientales generan alrededor de 150 puestos laborales.
La ganadería constituye hoy una de las principales actividades económicas del distrito, acompañada por pequeños emprendimientos comerciales y de servicios.
Uno de los programas más conocidos es Chaco Vivo, iniciativa orientada a la preservación de ecosistemas nativos y al desarrollo de actividades relacionadas con los mercados de créditos de carbono. Foto: Gentileza
Guerra del Chaco
La importancia de Puerto Casado trasciende ampliamente el ámbito industrial. La ciudad fue uno de los principales centros logísticos de Paraguay durante la Guerra del Chaco.
Las instalaciones de la empresa Carlos Casado permitieron movilizar tropas, armamentos, alimentos y suministros hacia el frente de batalla. El ferrocarril construido originalmente para la explotación forestal se convirtió en una herramienta estratégica para el Ejército paraguayo.
Desde el puerto llegaban embarcaciones con materiales y soldados que posteriormente eran transportados hacia el interior chaqueño. Esa infraestructura permitió sostener las operaciones militares en una región caracterizada por las enormes dificultades de acceso y comunicación.
“Puerto Casado fue la base de gran parte de la operación logística del Ejército paraguayo. Sin esa estructura hubiera sido mucho más difícil sostener el esfuerzo de guerra”, señaló Vera.
La ciudad también mantiene vínculos con una de las figuras más emblemáticas de la cultura nacional. El poeta y compositor Emiliano R. Fernández trabajó en la zona como hachero de la empresa Carlos Casado antes de convertirse en una de las voces más representativas del Paraguay.
Desafíos
Hoy, el principal obstáculo para el desarrollo sigue siendo la falta de conectividad vial. Puerto Casado depende de una balsa para cruzar hacia la zona de Vallemí y mantiene una conexión de aproximadamente 90 kilómetros de camino de tierra hasta la ruta Bioceánica.
Durante períodos de lluvias, esos trayectos suelen volverse difíciles o incluso intransitables, limitando el acceso a servicios, mercados e inversiones. Para las autoridades locales, la construcción de caminos de todo tiempo representa una necesidad urgente para mejorar la calidad de vida de la población y aprovechar el potencial económico de la región.
Aunque la ruta Bioceánica está transformando el norte del Chaco, Puerto Casado todavía observa ese proceso desde cierta distancia. La ciudad se encuentra a unos 200 kilómetros de Carmelo Peralta, uno de los principales polos de crecimiento impulsados por el corredor internacional.
El ferrocarril construido originalmente para la explotación forestal se convirtió en una herramienta estratégica para el Ejército paraguayo. Foto: Gentileza
La expectativa es que futuras inversiones en infraestructura permitan conectar más eficientemente a la localidad con esa nueva dinámica económica.
Con 63 años cumplidos, Gustavo Alfaro tendrá su segunda experiencia mundialista consecutiva, esta vez dirigiendo a Paraguay, donde aspira a dejar una semilla para el futuro
La increíble historia del hombre que revivió la ilusión de todo un país
Compartir en redes
Jorge Zárate
jorge.zarate@nacionmedia.com
Fotos: Archivo / Gentileza
Aunque nunca jugó en primera e incluso pensó en abandonar la dirección técnica, Gustavo Alfaro estará al frente de una selección por segunda vez consecutiva en un Mundial. Aquí un repaso por la vida y obra del hombre que ilusiona a la Albirroja y a todo un país.
La locutora irrumpe al aire con energía de programa matinal de radio: “¡Saben que lo que más se vende en Areguá son las alcancías del profe Alfaro, los “Alfaritos…!”, dice y explica que se consiguen a 50 mil guaraníes y que los “alfareros” no dan abasto y las risas y voces se mezclan en comentarios sobre el Mundial, las expectativas, en la espera del contacto con los enviados, yendo al corte que vende televisores.
El fenómeno, más allá de la felicidad que aportó la clasificación, tiene mucho que ver con la capacidad motivadora de Alfaro, algo que construyó en el tiempo, desde el joven futbolista, el empecinado técnico del fútbol de ascenso en la Argentina, su llegada a primera división, su paso por Boca Juniors y el salto final a ser técnico de selecciones.
Ahora sueña con dar junto a la Albirroja el paso más grande de su carrera. “Nosotros tenemos que pasar de ser un equipo que amenaza de contragolpe a un equipo que tiene letalidad de contragolpe, que va a definir de contragolpe”, dice Alfaro tras el último amistoso y anticipa una figura táctica que tomará forma definitiva en los tres partidos de la fase de grupos.
Un hombre que, con trabajo, enciende una ilusión, una constante en su vida. Gustavo Alfaro nació en Rafaela, Santa Fe, y le dicen Lechuga, porque de joven su cabellera encrespada se parecía a un atado de hojas de la hortaliza.
En el Atlético de Rafaela de Santa Fe pegó el salto del amateurismo al profesionalismo en 1989
LIDERAZGO INNNATO
Cuenta Miguel González, periodista del portal Rafaela Noticias, que el actual técnico de la Albirroja era volante central, número 6 en nuestro país, 5 en la Argentina. “Siempre fue caudillo, líder dentro de la cancha, más bien rústico, no era un creativo. Era más de marca, despliegue, de estar apoyando. Esporádicamente llegaba al gol, pero hizo goles importantes, siempre era el que hablaba, ponía la cara, el capitán”, describe. “Flaquito, parecía endeble, pero era aguerrido como jugador, mucha marca, estaba en todos lados, gran líder”, agrega.
Jugó en Sportivo Norte y Villa Alvear de Chaco y entre los años 84 al 93 jugará en el Atlético de Rafaela en una carrera en la que “pega el salto del amateurismo al profesionalismo en el 89”, cuenta el colega. “Juega un torneo que le permite clasificarse al ascenso Nacional B, actual primera nacional, y él fue el capitán, caudillo, referente principal, porque se había formado en el equipo y era un técnico dentro de la cancha, era muy profesional, serio, estudioso”, memora.
Miguel González, periodista del portal Rafaela Noticias
Perseguir ese ascenso era como un sueño impensable para un club de una ciudad mediana que tenía una liga local de poco más de 10 equipos, pero lo hicieron, ganaron un regional provincial y clasificaron al nacional. “Arranca como futbolista, desde las formativas, se hace capitán del equipo y es el referente que logra ascender”, resume.
Néstor Clivati, de radio El Espectador de Rafaela, confirma lo anterior: “Lo sigo desde el 89 cuando consiguió el ascenso con el Atlético”, cuenta. Desde Miami, donde cubre en estos días la participación de Argentina en el Mundial, cuenta que mantiene una buena relación con Alfaro, que sus familias son amigas y que también estará atento a la suerte de Paraguay en el torneo.
De su liderazgo apunta que “viene de su personalidad, de joven, era la voz cantante, el que ponía el umbral del temperamento y siempre tuvo buena comunicación con los compañeros y el entorno. Tiene un aire intelectual, pero se debe a su formación, que fue importante”.
DISYUNTIVA
Alfaro contó en primera persona que debió elegir entre su carrera universitaria o seguir su pasión por el fútbol: “Mi camino empezó cuando tenía 28 años, después de dejar la carrera de Ingeniera Química a falta de diez materias para el título. La decisión fue muy difícil de entender por mis padres. Años antes había llegado a un acuerdo con ellos para pausar mis estudios y dedicarme al fútbol por completo. Fue cuando llegamos con Atlético de Rafaela al Nacional B. En una categoría así, ya tienes que entrenar todos los días, sin tiempo para enfocarte en los estudios u otros asuntos. “Déjenme hacer esto que es lo que soñé toda mi vida. Porque ingeniero puedo ser a los 40, pero futbolista no”, les dije. Y ellos aceptaron”, apuntó en el sitio Coaches Voice (La voz de los técnicos).
Sigue contando el profe: “Entonces jugué tres años y medio, y después me retiré. Ya me había sacado el gusto por jugar. Pero al volver a la ingeniería no cumplí con mi parte del trato con mis padres: terminar la carrera.
Ahí sentí que la pasión por la ingeniería se había muerto y había nacido mi verdadera pasión, que era la que tenía de chico cuando soñaba con los domingos del fútbol de primera división. Como no lo había alcanzado como jugador, sí quería hacerlo como entrenador de un equipo de primera.
Debió pasar diez años en segunda división para poder hacer realidad la ilusión de poder disfrutar el privilegio de estar en primera, pero llegó. Por eso digo siempre a mis jugadores –también a mis hijas– el valor de perseguir los sueños. Lamentablemente mis padres ya no estaban con vida para poder verlo hecho realidad”, narró. Quizá de la ingeniería le venga el afán de mantener el orden y las estructuras en sus equipos.
CONDUCTOR DE GRUPOS
Más tarde, dice González: “Asciende, juega en el profesionalismo, comienzan a codearse con el futbol nacional, cuando se retira, pasa a ser el técnico del equipo y en su cuerpo técnico hasta hoy está Carlos González, que jugaba de 8 a su lado en Atlético Rafaela y Sergio Chiarelli, que es el preparador físico de sus equipos, era también del club y se conocen desde chicos”, cuenta.
Clivati agrega que “Claudio Cristofanelli lleva 20 años con ellos. Habla muy bien de él, saber rodearse y mantener el equipo en el tiempo”. Entiende que allí está una de las claves de su desarrollo: “Esa química que logra en los vestuarios viene de la que él generó en su cuerpo técnico y sus ayudantes. Si bien es notorio el caso de Paraguay, no es la primera vez que despierta un grupo, ya lo hizo con otros planteles en otras campañas, no es infalible, pero sus jugadores siempre destacan esa empatía que logran él y su cuerpo técnico que lo respalda”.
Néstor Clivati, de radio El Espectador de Rafaela
Dirigiendo Atlético Rafaela en su primera experiencia, cuenta González que “estuvo a punto de ascender a la primera, llegó a jugar definitorias con Estudiantes de La Plata, donde el capitán era Juan Sebastián Verón”, apunta.
Después pasa a Olimpo de Bahía Blanca, Belgrano, Quilmes y en un tiempo más consigue llegar a dirigir en primera división y disputa la Copa Sudamericana con Arsenal de Sarandí. “Es todo mérito suyo, porque no era un tipo de Buenos Aires que crece codeado con los más grandes, viene del fútbol del interior, de una liga provinciana”, destaca.
SEGUNDO MUNDIAL
Alfaro lo cuenta así: “Por eso, después de dirigir a Boca, sentí que lo que tenía que hacer en Argentina estaba cumplido…Yo he estado en cuatro mundiales seguidos, desde Alemania 2006 a Rusia 2018, trabajando para una televisión de Colombia. Antes de cada partido, miraba abajo desde la posición de la cabina de televisión y me fijaba en los seleccionadores y siempre me hacía las mismas preguntas: “¿Por qué yo no estoy ahí? ¿Qué me falta para dirigir en un Mundial?”.
Clivatti recuerda que “pensó en dejar de dirigir después de Boca, que fue traumático para él, pero después hace un quiebre positivo y pasa de ser entrenador de seleccionados”. Primero en Ecuador (2020-22), con el que fue a Catar, luego Costa Rica (2023-24) y finalmente Paraguay. Con 63 años cumplidos el 14 de agosto pasado, tendrá su segunda experiencia mundialista consecutiva.
González apunta: “Desde siempre fue un conductor de grupo, líder, un tipo preparado, estudioso, formado, lector de muchos temas. No solo estudia el fútbol, sino también las cosas cotidianas, no es que vende humo”. Señala que “su familia tenía una pequeña industria metalúrgica que quebró en una época difícil, creo que de autopartes, no viene de un hogar de carencias, y el equipo del que es referente es del centro de la ciudad. Al Atlético le dicen la Crema es un club importante en lo social”.
Entiende que es un emblema de Rafaela, “una ciudad con poder adquisitivo que sobresalió en la región y en el país. Tiene una idiosincrasia de gente que provino en gran medida de la inmigración italiana que dio empuje y desarrollo, e instaló fábricas de caramelos, colchones, lácteos, frigoríficos, etc.”.
El Atlético de Rafaela administra además el autódromo de la ciudad, reconocido internacionalmente, al punto de que “los autos de las 500 millas de Indianápolis corrieron aquí en el 71 y allí en ese predio está el centro de entrenamiento que tiene el complejo de canchas e instalaciones del fútbol”.
UN REFERENTE EN SU COMUNIDAD
Perfila a Alfaro como “un muchacho de clase media que aprovechó oportunidades y que trabajó duro. No sé si soñó lo que le dio el fútbol” y comenta que “es muy reconocido y querido en la ciudad como un referente de fútbol en el mundo, no viene muy seguido, pero cuando lo hace suele dar charlas a los juveniles y se lo escucha con respeto”.
Clivati agrega que “es una figura admirada por sus valores, su compromiso, tiene una identificación con Atlético, pero lo quieren en general. Hace muchos años se fue de la ciudad donde quedan algunos familiares”.
A la hora de trazar un perfil, apunta que “es una persona presente, es amigo de los amigos, es afectuoso, tiene siempre buena memoria emotiva y creo que en dosis se nota cuando puede llegar a un grupo de profesionales”.
Agrega que “si repasas sus declaraciones, las matiza con alguna riqueza conceptual, con hechos que tienen que ver con el jugador persona y es un recurso que lo hace un entrenador distinto, que llega al jugador y le toca la fibra más íntima, lo que le agrega valor a su liderazgo como jefe de grupo”. En diciembre de 2025, lo homenajearon en la fiesta del deporte en su Rafaela natal.
UNA CAMISETA ESPECIAL
“Fue una experiencia impresionante, el profe Alfaro me trató como su hijo, me sentí como un niño chiquito al que su papá le da un abrazo”, cuenta Ignacio Villalba Denis, el dibujante guaireño que pinta camisetas biográficas de futbolistas y personalidades destacadas.
Comenta que esperó media hora en la portería de la APF en Ypané “hasta que escuché la radio que decían ‘déjenle pasar a Ignacio Villalba’. La seguridad era tremenda y cuando logré entrar vi la locura que genera el profe, porque cuando él salió incluso hasta los que trabajan todos los días allí se acercaron para tomarse una foto con él”, recuerda.
“Fue superamable supercorrecto, tenía un aura y me puse muy nervioso, fue tan lindo y emocionante. Me hicieron un video los de la Albirroja y ahí le dije a Alfaro que esto es por todos los paraguayos, por lo que nos devolviste y cuando vio el cuadro se le iluminaron los ojos. Casi se me escapan algunas lágrimas y me abraza el profe y me dice ‘muchísimas gracias, voy a llevarme a un recuerdo muy bonito de Paraguay’”, concluye.
Ignacio Villalba Denis, el dibujante guaireño con el profe Gustavo Alfaro