El gobierno de Estados Unidos teme que la red social X, antes Twitter, haya dejado de cumplir sus compromisos de seguridad y confidencialidad de datos bajo el control del magnate Elon Musk, de acuerdo con documentos judiciales. Según un oficio presentado ante un tribunal de San Francisco el lunes por la noche, el Departamento de Justicia ha pedido a un juez que rechace el intento de la compañía de eludir las obligaciones contraídas en esa materia en mayo de 2022.
La plataforma aceptó entonces pagar una multa de 150 millones de dólares y someterse a controles periódicos para garantizar que cumplía las normas impuestas por la Comisión Federal de Comercio (FTC). En julio, ya bajo la era Musk, X solicitó a los tribunales la rescisión o modificación de ese pacto.
“X pretende ahora deshacerse de este acuerdo y limitar el escrutinio de sus prácticas en materia de datos. Esta petición carece de fundamento y debe ser rechazada”, afirman los abogados del gobierno en los documentos judiciales. Tras comprar Twitter en octubre de 2022, Musk despidió rápidamente a más de la mitad de los empleados de la compañía californiana, incluidos muchos altos directivos que conocían esta normativa.
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La FTC advirtió entonces a la red social de que se arriesgaba a cuantiosas multas si no cumplía el acuerdo. “Ningún director ejecutivo o empresa está por encima de la ley”, subrayó un portavoz de la agencia federal. En el escrito, los abogados también piden al tribunal que rechace la petición del multimillonario de no tener que declarar.
“X no tiene derecho a una orden de protección que suspenda la declaración de Musk. Contrariamente a las afirmaciones de X, Musk tiene un conocimiento único y de primera mano sobre el estado actual y la dirección de las prácticas de datos de la compañía y sus esfuerzos para cumplir con la orden administrativa de 2022″, detallan. El acuerdo de 2022 se alcanzó después de que la FTC acusara a Twitter de engañar a sus usuarios entre 2013 y 2019 al ocultar que utilizaba sus datos personales para ayudar a los anunciantes a enviarles publicidad dirigida.
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Fuente: AFP.
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Presidente Peña pide salud y fortaleza al Santo Padre por su cumpleaños número 71
El presidente de la República, Santiago Peña, felicitó al papa León XIV por su cumpleaños a través de un mensaje en sus redes sociales.
“En este día de su cumpleaños, Santo padre León XIV, el pueblo paraguayo le envía su cariño y mejores deseos”, posteó en sus redes el mandatario.
Destacando a Paraguay como una tierra profundamente mariana y devota de la Virgen de Caacupé, el presidente Peña aprovechó para pedir salud y fortaleza al Santo Padre a fin de que siga guiando a la Iglesia.
El papa celebró su cumpleaños número 71 este lunes 14 de setiembre con varias actividades oficiales, saludos de fieles y un emotivo homenaje de trabajadores de la Biblioteca Apostólica, donde apagó las velas de una torta.
El nombre de nacimiento del papa León XIV es Robert Francis Prevost. El pontífice nació en Chicago, Estados Unidos, en 1955, y celebra su segundo cumpleaños desde que fue elegido como sucesor de Francisco, el 8 de mayo de 2025.
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Dos grandes se alían para frenar la IA: Musk respalda a Amodei
La carrera por desarrollar sistemas de inteligencia artificial cada vez más potentes comienza a abrir una pregunta que hasta hace poco parecía propia de la ciencia ficción: ¿Se puede y es seguro ralentizar el desarrollo de la IA?
El empresario Elon Musk considera que sí. El magnate respaldó públicamente la propuesta de Dario Amodei, director ejecutivo de Anthropic, quien planteó reducir el ritmo de avance de los modelos más avanzados para evitar que sus capacidades crezcan más rápido que los mecanismos destinados a controlarlas.
“Dario tiene razón”, escribió Musk en su cuenta de X, en referencia a la propuesta del ejecutivo de Anthropic.
La discusión no plantea necesariamente detener la inteligencia artificial ni abandonar sus potenciales beneficios. La idea es introducir una suerte de “velocidad controlada” en el desarrollo de los modelos más avanzados, de manera que la investigación sobre seguridad, evaluación y alineación pueda acompañar el aumento de sus capacidades.
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¿Cómo hacerlo?
Amodei propone avanzar en tres frentes:
- El primero consiste en incorporar evaluadores externos independientes dentro de las compañías de IA, con acceso permanente a sus procesos y sistemas para comprobar si realmente se cumplen las medidas de seguridad y detectar incidentes.
- El segundo plantea que las principales empresas de IA de los países democráticos coordinen estándares comunes de seguridad y establezcan límites frente a avances que se produzcan sin controles suficientes.
- El tercer paso llevaría la discusión al ámbito internacional, buscando acuerdos entre gobiernos, incluso entre países con sistemas políticos enfrentados, para establecer reglas mínimas sobre el desarrollo y los usos más peligrosos de esta tecnología.
En otras palabras, la propuesta no consiste simplemente en “apagar” la IA, sino en ganar tiempo para probar mejor los modelos, identificar comportamientos inesperados, reforzar los controles y establecer reglas antes de que las capacidades de estas herramientas superen la capacidad de supervisarlas.
¿Dónde está el peligro?
La tecnología también puede acelerar investigaciones científicas, mejorar diagnósticos, aumentar la productividad y generar avances que actualmente serían difíciles de alcanzar por métodos tradicionales. El propio Amodei reconoce ese potencial.
El problema aparece cuando sistemas cada vez más autónomos pueden ejecutar tareas complejas, desarrollar estrategias, utilizar herramientas digitales o participar en procesos que sus creadores no pueden predecir completamente.
A esto se suma otro factor: la velocidad. Si cada generación de modelos contribuye a desarrollar la siguiente, el progreso podría acelerarse todavía más. Amodei advierte que esta posibilidad de “mejora recursiva” podría hacer que la evolución de los sistemas avance más rápido que la capacidad humana para comprenderlos y establecer mecanismos efectivos de control.
También existen riesgos más inmediatos y concretos: utilización de IA para ciberataques, fraude, manipulación de información, desarrollo de armas o automatización de actividades ilícitas. Es decir, no hace falta imaginar una máquina consciente que decida destruir a la humanidad para encontrar peligros reales.
Por eso, el debate que ahora respaldan Musk y otros referentes tecnológicos no debería reducirse a “IA sí” o “IA no”. La pregunta más importante es otra: ¿qué tan rápido estamos dispuestos a avanzar cuando todavía no sabemos con absoluta certeza cómo se comportarán los sistemas que estamos construyendo?
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Gigantes de la IA coinciden en la necesidad de pausar el avance desmedido
El jefe de OpenAI, Sam Altman, y el director de xAI, Elon Musk, dijeron el sábado que coinciden con el CEO de Anthropic, Darío Amodei, en que es necesario pisar el freno en el desarrollo de la inteligencia artificial, tras varios incidentes preocupantes. Amodei, hizo un llamado el sábado a que las empresas de inteligencia artificial (IA) avancen de manera más lenta y cautelosa en el desarrollo de esta poderosa tecnología, y afirmó que la prevención de riesgos es primordial.
“Debemos reducir el ritmo al que mejoramos las capacidades de los modelos de IA. El progreso seguirá pareciendo rápido, y debemos hacer un uso inteligente del tiempo que ganemos”, escribió Amodei en una entrada de blog. “La IA conlleva riesgos y, dado que es una tecnología tan poderosa, estos riesgos son graves”, indicó.
“No construir la tecnología priva a la humanidad de beneficios o simplemente pone la IA en manos de poderes autoritarios, mientras que construirla demasiado rápido es imprudente. Hemos tratado de buscar una vía intermedia”, dijo Amodei, que cofundó Anthropic con su hermana Daniela en 2021. “Pero en los últimos meses me he convencido de que abordar plenamente los riesgos requiere aún más prudencia”, afirmó.
Altman y Musk reaccionaron a su escrito. “Estoy de acuerdo con Darío”, escribió Altman en X, añadiendo que su empresa seguirá el ejemplo de Amodei al aceptar evaluadores externos de seguridad.
“Darío tiene razón”, intervino Musk de su lado. Estos comentarios se producen unos días después de que el investigador de IA Jacob Coxon, que dejó OpenAI para incorporarse a Anthropic, decidiera abandonar la industria, acusando a ambas empresas estadounidenses de “jugar con nuestras vidas” en la carrera por desarrollar modelos capaces de automejorarse.
¿Cambio?
La declaración de Amodei coincide, además, con otro llamamiento de Anthropic, a principios de junio, para ralentizar o suspender el desarrollo de la IA. Luego, a finales de julio, Altman dijo que los desarrolladores quizá tengan que frenar voluntariamente sus rápidos avances para dar a la sociedad la oportunidad de ponerse a tiro.
Más o menos al mismo tiempo, más de 1.000 empleados de empresas punteras de IA, incluido Amodei, firmaron una petición al gobierno estadounidense solicitando ayudar a “marcar deliberadamente el ritmo (de evolución, ndlr) de la frontera del desarrollo automatizado de IA”.
OpenAI había revelado que durante las pruebas, los modelos de IA se escaparon de su entorno confinado, se conectaron a internet e infiltraron Hugging Face, un sitio que los desarrolladores utilizan para almacenar y compartir código.
A principios de esta semana, Coxon, de 27 años, hizo sonar la alarma tras haber pasado los tres últimos años preentrenando modelos de IA, primero en OpenAI y luego, este año, en su rival Anthropic, al que consideraba más cauto en su enfoque.
El preentrenamiento es la etapa en la que los modelos de IA absorben cantidades ingentes de datos.
“Ninguna de las dos empresas está actuando de forma responsable. Están corriendo directamente hacia una superinteligencia capaz de automejorarse y jugando con nuestras vidas”, dijo Coxon el martes.
“Las personas que construyen IA creen firmemente que podría matarnos a todos antes de que termine la década”, afirmó en una publicación en X. La superinteligencia es el punto teórico en el que las capacidades de la IA superan a la inteligencia humana.
Advertencia
Amodei advirtió que el incidente de Hugging Face no debería tomarse como un caso aislado. “Un enjambre de agentes (de IA) actuó esencialmente como un colectivo fanáticamente devoto, llevando a cabo ciberataques contra objetivos que no se les pidió atacar y que eran ajenos a la tarea en cuestión”, explicó.
“Dado el ritmo acelerado del desarrollo de capacidades de la IA, me preocupa que en 6 a 12 meses ese tipo de enjambre pueda ser capaz de tomar el control de todo internet”, lo que potencialmente generaría daños por cientos de miles de millones de dólares, añadió.
Amodei también sugirió que las empresas trabajen juntas para establecer normas de seguridad comunes y afirmó que apoyaba algún tipo de cooperación gubernamental sobre esta cuestión.
A principios de agosto, el gobierno estadounidense instauró un proceso voluntario de revisión de seguridad para modelos avanzados de IA antes de su lanzamiento, pero los parámetros de ese programa son poco claros.
Los observadores de la industria dicen que no están seguros de cuán efectivo sería, ya que la administración del presidente Donald Trump hasta ahora ha favorecido un enfoque desregulador hacia la mayoría de las industrias, incluida la tecnológica.
Fuente: AFP.
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Consejo de Meta rechaza sustituir el fact-checking por “Notas de la comunidad”
El Consejo de Supervisión de Meta pidió al grupo tecnológico que no reemplace con “notas de la comunidad” su programa de verificación de información realizado por periodistas, tal como plantea la empresa californiana en 16 países hispanohablantes de América Latina. En un comunicado consultado por AFP este sábado, el Consejo de Supervisión argumenta que la verificación por parte de profesionales de la información y las “notas de la comunidad”, creadas y aprobadas por simples usuarios de las redes sociales, son mecanismos complementarios que sirven a “dos propósitos distintos”.
El Consejo insiste en que “las notas de la comunidad” podrían resultar contraproducentes o manipulables en regímenes represivos y en países muy polarizados. Por ello, “urgimos a Meta a no plantear las notas de la comunidad como una sustitución directa de la verificación”, indicó en su comunicado el Consejo de Supervisión de la empresa que agrupa a Facebook, Whatsapp e Instagram.
El miércoles, el gigante tecnológico encabezado por Mark Zuckerberg anunció que comenzó a probar sus Notas de la comunidad en 16 países hispanohablantes de América Latina, como paso hacia la sustitución del actual programa de verificación periodística profesional de contenidos.
El anuncio se produjo en pleno auge de la derecha y la extrema derecha en América Latina, de la mano de candidatos que alcanzaron la presidencia de países como Chile, Colombia, Ecuador, Argentina y Perú, se reivindican como admiradores de Donald Trump y tienen como modelo al presidente salvadoreño, Nayib Bukele.
Todos ellos cuentan con estrategias ambiciosas y reticulares en redes sociales, donde abunda la desinformación para exaltar su imagen y difundir su mensaje.
El año pasado, días antes de que Trump iniciara su segundo mandato en la Casa Blanca, Meta ya puso fin a dicho programa en Estados Unidos, optando en su lugar por estas Notas de comunidad basadas en un sistema de colaboración masiva, como ya venía haciendo la plataforma X de Elon Musk.
En este caso no son redacciones ni periodistas profesionales quienes chequean informaciones potencialmente engañosas o falsas, sino usuarios de las redes sociales que cumplan con una serie de requisitos, como tener al menos 18 años, una cuenta de por lo menos seis meses de antigüedad y no haber infringido las normas de Meta de forma reiterada.
Factores de riesgo
El Consejo enfatizó que, si bien estas notas “pueden aportar información a debates importantes y estimular la libre expresión”, también pueden causar “daños en el mundo real” en ciertos casos, como el de “regímenes que reprimen los derechos humanos”, contextos polarizados que derivan en “violencia política”, y países con “redes de desinformación a gran escala”.
Daños reales en los que “Meta tiene una responsabilidad a la hora de evitar o remediar”.
“Dichos factores existen ciertamente en algunos de los países en los que Meta dice querer probar” la sustitución de la verificación por periodistas profesionales, enfatiza el Consejo de Supervisión.
Y “la decisión de pasar de la fase de prueba a la implementación debería basarse en un análisis de los riesgos específicos de cada país”.
Los países concernidos por la decisión de Meta son Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela.
Brasil, que celebra unas reñidas elecciones presidenciales en octubre y es el mercado más grande de las plataformas de Meta, no fue incluido.
La AFP participa en más de 26 idiomas, entre ellos el español, en un programa de verificación de datos desarrollado por Facebook, que contrata para ese fin a más de 80 medios de comunicación de todo el mundo.
El anuncio de esta semana fue rápidamente cuestionado por la Red Internacional de Verificación de Datos (IFCN, según sus siglas en inglés), que afirmó que el programa de Meta “no es suficiente cuando se trata de reducir el impacto de falsedades dañinas” en las redes sociales. La AFP es miembro de la IFCN.
Fuente: AFP.