El Gobierno de Sierra Leona ha anunciado el comienzo de los preparativos para la próxima apertura de una embajada en Jerusalén y se convierte así en el quinto país del mundo que adopta una decisión muy cuestionada en la comunidad internacional al entender que se trata de un reconocimiento explícito de la soberanía israelí sobre la disputada ciudad y que contraviene la solución de paz basada en dos estados.
El anuncio ha tenido lugar dentro de la conversación mantenida el pasado jueves entre el presidente del país, Julius Maada Bio, y el ministro de Exteriores israelí, Eli Cohen. “Como parte de sus esfuerzos para fortalecer la relación entre los dos países, su excelencia, el presidente Bio, ha hecho saber que su gobierno está preparado para establecer la Embajada de Sierra Leona en Jerusalén”, ha indicado la Presidencia sierraleonesa en su cuenta de X, antes Twitter.
Estados Unidos, Guatemala y Honduras han reabierto ya sus embajadas en Jerusalén, como también lo ha hecho la autoproclamada República de Kosovo. Paraguay declaró la semana pasada su intención de abrir su misión diplomática en próximas fechas.
El ministro de Asuntos Exteriores de Israel, Eli Cohen, ha anunciado el 16 de agosto que Paraguay tiene previsto inaugurar su embajada en Jerusalén antes de que acabe el año, tal y como prometió el presidente paraguayo, Santiago Peña.
Cohen ha revelado las intenciones de Peña después de reunirse con él en Asunción, la capital paraguaya, a donde ha acudido para asistir un día antes a la toma de posesión del nuevo presidente, informa ‘The Jerusalem Post’.
El traslado de la Embajada de Paraguay desde Tel Aviv a Jerusalén fue una de las promesas de campaña de Peña, quien ha sido invitado por Cohen a Israel para asistir a la ceremonia de inauguración de esta nueva misión diplomática paraguaya.
Asimismo, también se ha sabido que Israel reabrirá su embajada en Asunción, la cual había estado cerrada desde de los últimos años en respuesta a la decisión del expresidente Mario Abdo Benítez de situar la sede diplomática en Tel Aviv.
Con el traslado de su embajada Jerusalén, el de Paraguay será el quinto gobierno en hacerlo, después de los de Estados Unidos, Guatemala, Honduras y Kosovo. En 2018, Washington rompió el consenso internacional al atribuir a Jerusalén el estatus capital, contrariando así todas las resoluciones de Naciones Unidas que condenaban la anexión israelí de la parte este palestina de la ciudad.
Israel y Venezuela restablecen relaciones consulares después de 17 años
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Israel y Venezuela anunciaron el martes el restablecimiento de sus relaciones consulares, 17 años después de la ruptura de los vínculos diplomáticos entre ambos países. Previamente, Israel había enviado una delegación de ayuda humanitaria y respuesta ante desastres a Venezuela, afectada por dos potentes terremotos en junio que dejaron miles de muertos y extensos daños materiales.
El acercamiento tiene lugar tras el derrocamiento y captura del mandatario venezolano Nicolás Maduro en una operación estadounidense en enero, y mientras la exvicepresidenta Delcy Rodríguez gobierna de forma interina bajo fuerte presión de Washington. Según la cancillería israelí, el entendimiento fue alcanzado luego de conversaciones mantenidas en las últimas semanas entre el ministro de Relaciones Exteriores de Israel, Gideon Saar, y su homólogo venezolano, Félix Plasencia.
“Estos debates desembocaron en un acuerdo destinado a poner en marcha un mecanismo de coordinación que permita prestar servicios consulares a los ciudadanos de ambos países”, añadió el ministerio. Venezuela había roto sus relaciones diplomáticas con Israel en enero de 2009, cuando el entonces presidente Hugo Chávez (1999-2013), antecesor de Maduro, expulsó al embajador israelí en Caracas como respuesta a una ofensiva militar de Israel en la Franja de Gaza.
En un comunicado conjunto publicado el martes, los gobiernos israelí y venezolano subrayaron “la importancia de la relación entre el Estado de Israel y la comunidad judía residente en la República Bolivariana de Venezuela, que sirve como un importante puente de amistad histórica entre los dos países”.
Plasencia recibió el domingo al gran rabino de la Asociación Israelita de Venezuela, Isaac Cohen, quien había solicitado el restablecimiento de las relaciones diplomáticas y consulares con el fin de “responder a las necesidades de la comunidad judía” en Venezuela. Según el Congreso Judío Mundial, cerca de 6.000 judíos viven en Venezuela.
“Cooperación técnica bilateral”
El comunicado añade que los dos países han acordado “continuar su cooperación técnica bilateral derivada de las labores de respuesta a la emergencia y reconstrucción tras el doble terremoto”. Los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 del 24 de junio dejaron al menos 6.301 muertos, según el último balance oficial. Los equipos de rescate y las familias siguen removiendo los escombros en busca de más víctimas.
Los gobiernos de Chávez y de Maduro manifestaron en su momento su rechazo hacia Israel y reivindicaron a Palestina como Estado legítimo. “¡Maldito seas, Estado de Israel!”, fustigó Chávez durante un recordado discurso emitido durante una cadena de radio y televisión en 2010.
En paralelo, Venezuela fortaleció lazos con Irán, que se consolidó como estrecho aliado primero de Chávez y luego de Maduro, en una cooperación que incluyó negocios petroleros en medio de bloqueos y sanciones de Estados Unidos a ambos países.
Rodríguez empieza a afrontar el descontento de las alas más radicales del chavismo. Un centenar de partidarios de Maduro protestaron el 24 de julio contra el acercamiento entre Caracas y Washington. Durante la protesta quemaron las banderas de Estados Unidos y de Israel.
Los israelíes que acudieron a la ceremonia señalaron la importancia de recordar el movimiento que surgió del trauma posterior al 7 de octubre. Foto: AFP
“Plaza de los Rehenes” pasa a ser el nombre oficial del epicentro de las protestas en Tel Aviv
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La plaza en Tel Aviv donde por dos años hubo manifestaciones para exigir el regreso de los israelíes secuestrados por el movimiento islamista Hamás pasó a llamarse oficialmente “Plaza de los Rehenes”, como la apodaron durante las movilizaciones.
La ciudad rebautizó el miércoles el área frente al Museo de Arte de Tel Aviv, donde los israelíes, incluidas las familias de las víctimas, se congregaban cada semana tras los atentados del 7 de octubre de 2023.
“La historia no se puede borrar, y no debemos permitir que se olvide”, dijo el alcalde Ron Huldai durante la inauguración.
“Esta plaza seguirá siendo un testimonio para las familias, para su lucha y para el compromiso de no renunciar jamás a nadie”, afirmó.
Los israelíes que acudieron a la ceremonia señalaron la importancia de recordar el movimiento que surgió del trauma posterior al 7 de octubre, el ataque más mortífero de la historia de Israel.
“Tenemos que recordar la gracia o la luz que esta tragedia trajo a nuestras vidas”, dijo Anushka Auerstock, de 38 años.
Idan Levi, de 23 años, señaló que incluso cuando la guerra termine, “seguiremos sin olvidar lo que ocurrió el 7 de octubre, lo que pasó después, el infierno que vivimos aquí”.
Durante los dos años de guerra en la Franja de Gaza, muchos manifestantes reunidos en esta plaza presionaron al primer ministro Benjamín Netanyahu para que lograra un pacto con Hamás que permitiera la liberación de los rehenes.
Finalmente, en octubre de 2025 se alcanzó un acuerdo de alto el fuego que permitió el regreso a Israel de los últimos cautivos, tanto vivos como muertos.
El ataque dirigido por Hamás en 2023 se saldó con la muerte de 1.221 personas, según un recuento de la AFP basado en cifras oficiales israelíes.
Los milicianos se llevaron a Gaza 251 rehenes —44 ya muertos—, entre ellos muchos que asistían a un festival de música. Un total de 168 rehenes regresaron con vida.
Israel respondió con una enorme ofensiva militar en Gaza, que causó la muerte de al menos 73.388 muertos, según el ministerio de Salud del territorio palestino, controlado por Hamás, cuyas cifras son consideradas fiables por la ONU.
“Decidir qué edificio es seguro puede ser una cuestión de vida o muerte”, explicó el militar de reserva quien participó en la delegación israelí. Foto: Gentileza/FDI
Terremoto en Venezuela: “No preguntamos quién es, sino cómo ayudar”
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Juan Carlos Dos Santos G. | X:@juancads
El mayor de reserva, Roni Kaplan, integrante de la delegación de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) enviada tras el doble terremoto del 24 de junio, relató a La Nación cómo el equipo diseñó el sistema de clasificación de estructuras que hoy guía la reconstrucción venezolana.
Un mes y medio después de que dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 sacudieran el centro-norte de Venezuela —el sismo más fuerte que ha golpeado al país en más de 125 años, con más de 6.100 muertos confirmados según cifras oficiales—, uno de los oficiales que integró la delegación humanitaria israelí enviada al país compartió con La Nación los detalles de una misión que, según sus propias palabras, fue “la más larga en la historia de las delegaciones humanitarias de Israel”.
El mayor Roni Kaplan, quien participó como parte del Comando de Defensa Civil de las Fuerzas de Defensa de Israel, explicó que la decisión de intervenir se tomó pese a que Israel y Venezuela no mantenían relaciones diplomáticas formales desde 2009, cuando Caracas rompió vínculos con Jerusalén en el marco de la llamada Operación Plomo Fundido en Gaza. “El sufrimiento humano no necesita diplomacia”, afirmó Kaplan. “Cuando otro pueblo sufre no preguntamos quién es, sino que preguntamos cómo podemos ayudar”.
El objetivo central del equipo israelí fue “ayudar a Venezuela a pasar de la etapa de emergencia a la etapa de reconstrucción”. Foto: Gentileza/FDI
Una misión pequeña, pero altamente especializada
Según relató el oficial, el objetivo central del equipo israelí —integrado por especialistas del Ministerio de Relaciones Exteriores y del Comando del Frente Interno de las FDI— fue “ayudar a Venezuela a pasar de la etapa de emergencia a la etapa de reconstrucción”, concentrando sus esfuerzos en la clasificación de estructuras dañadas por el sismo.
“Decidir qué edificio es seguro puede ser una cuestión de vida o muerte”, señaló, al detallar que ese proceso de triaje —codificado con un sistema de colores para determinar qué construcciones debían demolerse y cuáles podían ser rehabitadas— permitió “establecer prioridades en rehabilitación, impedir el ingreso a estructuras peligrosas y permitir el regreso seguro de la población”.
El trabajo, coordinado estrechamente con las autoridades venezolanas, incluyó también el diseño de un sistema nacional computarizado para el mapeo de la situación y la toma de decisiones en materia de clasificación edilicia, además de recomendaciones específicas para la gestión de los escombros: la delegación propuso la creación de un parque ecológico de reciclaje para los residuos de la construcción demolida, e invitó a una comitiva venezolana a conocer in situ las prácticas israelíes en la materia.
La delegación propuso la creación de un parque ecológico de reciclaje para los residuos de la construcción demolida. Foto: Gentileza/FDI
El trabajo con los cuerpos bajo los escombros
Uno de los aspectos más sensibles de la misión, según Kaplan, fue la elaboración de planes técnicos para la extracción de personas que llevaban largo tiempo atrapadas y de las que ya no había esperanza de encontrarlas con vida. El objetivo, explicó, era diseñar una forma de “demoler de forma quirúrgica” ciertas estructuras para poder recuperar los cuerpos de las víctimas “tanto para la memoria eterna de ellos como para las familias que tuvieron la pérdida”.
El gobierno de Rodríguez decidió reestablecer las relaciones diplomáticas con el Estado de Israel. Foto: Gentileza/FDI
“Estaba allí la presidenta del gobierno interino de Venezuela, estaba allí también el ministro de Infraestructura, el ingeniero Ramírez, con el que trabajamos realmente en el día a día, y otros ministros también, el ministro de Exteriores. Y la reunión fue una reunión en la cual nosotros le presentamos a la presidenta todo el trabajo que veníamos haciendo con las distintas autoridades civiles y militares en torno a la reconstrucción”, explicó.
Coincidentemente y tras la importante presencia de profesionales israelíes en Venezuela, el gobierno de Rodríguez decidió reestablecer las relaciones diplomáticas con el Estado de Israel. Aunque nada se puede comparar con la magnitud de la tragedia que sufrió Venezuela, este acto muestra la buena voluntad de ambos gobiernos para enlazarse de nuevo diplomáticamente.
La delegación se encontró con muestras de cordialidad y agradecimiento por parte de la población venezolana. Foto: Gentileza/FDI
Recepción y balance de la misión
Ante las manifestaciones antisemitas en redes sociales, y que cuestionaban la presencia de la delegación de Israel en Venezuela, Kaplan destacó el trato recibido por parte de la población y de las autoridades venezolanas. “La verdad no fue esa (lo que se pregonaba en redes sociales). No solamente que no fue esa, sino que encontramos un afecto gigante por parte de la gente en las calles, con quienes mantuvimos muy buenos diálogos y mesas de trabajo oficiales”. Recordó también un mensaje que, según contó, repitieron varias veces durante la misión: que la reconstrucción “no consiste solamente en reconstruir edificios, sino en devolverle a las personas la posibilidad de reconstruir sus vidas”.
"La reconstrucción consiste principalmente en devolverle a las personas la posibilidad de reconstruir sus vidas”, recordó Kaplan. Foto: Gentileza/FDI
Reparando el mundo
Esa idea de deber remite a un concepto central de la tradición judía: el tikún olam, literalmente “reparación del mundo”, que postula que cada persona tiene la responsabilidad de contribuir a corregir el sufrimiento y las fracturas del mundo, más allá de fronteras, ideologías o relaciones diplomáticas. Bajo esa lógica, la misión de las FDI en Venezuela no fue solo un despliegue técnico de ingenieros y especialistas en estructuras, sino la traducción práctica de un mandato ético: allí donde hay dolor, hay una llamada a actuar. “Nuestra historia no solamente nos enseñó a sobrevivir, sino que nos enseñó el deber de ayudar”, resumió Kaplan, en una frase que condensa ese principio.
Hamás informó al Consejo de Paz que se mantenía comprometido con la última fase del plan, en virtud de la cual los militantes entregarían las armas a un naciente comité de gobierno palestino en el territorio. Foto: AFP
Hamás afirma estar dispuesto a avanzar con el plan de paz para Gaza y pide presionar a Israel
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El grupo islamista palestino Hamás afirmó este sábado que sigue dispuesto a avanzar con el plan de paz para Gaza respaldado por Estados Unidos y pidió ejercer presión sobre Israel, que por su parte insiste en que no aceptó la última parte del acuerdo.
Hamás informó al Consejo de Paz, encabezado por el presidente estadounidense Donald Trump, que se mantenía comprometido con la última fase del plan, en virtud de la cual los militantes entregarían las armas a un naciente comité de gobierno palestino en el territorio.
“Hamás y otras facciones han confirmado a los mediadores su disposición a comenzar a aplicar el acuerdo y pasar a la segunda fase, siempre que reciban la aprobación israelí y que Israel comience a implementar el acuerdo”, dijo a la AFP un responsable del grupo palestino.
Pasar a la segunda fase
De acuerdo con la misma fuente, que habló bajo condición de anonimato, “Hamás insta a la administración estadounidense a ejercer presión sobre Israel para obligarlo a cumplir el acuerdo y pasar a la segunda fase”.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, que enfrenta una dura batalla de reelección en octubre y una amplia oposición de su base de derecha al acuerdo sobre Gaza, dijo el martes que Israel no había aceptado el “borrador” presentado por el Consejo de Paz.
La semana pasada, Trump celebró como un avance que Hamás haya aceptado el desarme en el marco del plan, y el Consejo de Paz indicó que Israel llevaría a cabo paralelamente una retirada gradual de gran parte de Gaza.
Netanyahu, en tanto, se reunió el lunes con el alto representante del Consejo de Paz para Gaza, Nickolay Mladenov, quien dio marcha atrás y afirmó que Israel se retiraría únicamente después de un desarme completo de Hamás.
El ejército israelí también prometió seguir atacando al grupo palestino, que el 7 de octubre de 2023 llevó a cabo el ataque más mortífero jamás perpetrado contra Israel. Las operaciones israelíes en Gaza, aunque continúan, parecen haber disminuido en intensidad en los últimos días.
Este sábado, el hospital Nasser, de Jan Yunis informó de tres personas heridas por disparos del ejército israelí.
Las operaciones israelíes en Gaza han causado la muerte de 1.257 palestinos desde octubre del año pasado, cuando ambas partes acordaron un alto el fuego respaldado por Trump, según el ministerio de Salud del territorio, que opera bajo la autoridad de Hamás y cuyos datos son considerados fiables por la ONU.
Durante el mismo período, el ejército israelí ha reportado cinco muertos en sus filas.