Boyas antimigrantes habrían causado dos fallecidos
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La controversial barrera de boyas instalada por Texas en el Río Bravo para evitar el ingreso irregular de migrantes hacia Estados Unidos está, en su mayoría, del lado mexicano de esta frontera natural, según un levantamiento topográfico realizado por una comisión oficial binacional. Las boyas fueron colocadas a inicios de julio por orden del gobernador Greg Abbott, cubriendo una extensión de aproximadamente 300 metros, junto con barreras de alambre de espino.
El 3 de agosto pasado, un segundo cuerpo fue hallado cerca de las polémicas boyas antimigrantes, en la zona entre Eagle Pass en Texas y Piedras Negras en el norte de México, informó la cancillería mexicana, siendo “un hecho separado” al hallazgo del primer cuerpo, reportado el día anterior, “con aproximadamente cinco kilómetros de separación entre ambos”.
La cancillería agregó que uno de los muertos es de nacionalidad hondureña tras haber sido identificado por su madre. Detalló que el segundo fallecido permanece como desconocido ya que no contaba con documentos de identificación y no ha sido reclamado.
“La madre indició que los tatuajes del cuerpo correspondían a su hijo, de quien mencionó tenía 20 años”, dijo la dependencia en un comunicado. “¡Yo quiero entrar a ver!” a mi hijo, gritaba entre llantos Yuri Bueso Benítez, madre del joven, quien se encontraba afuera de una iglesia de Piedras Negras. Con niños en los hombros, varias familias caminaban en dicha jornada a unos 20 metros de las boyas en las aguas del río, constató la AFP en un video.
“Una comparación de las ubicaciones registradas de las boyas con la línea de límite oficial (...) establece que aproximadamente 208 pies de la línea de boyas se encuentran dentro de los Estados Unidos, mientras que aproximadamente 787 pies de la línea de boyas [79 % del total, ndlr] se encuentran dentro de México”, dice el reporte realizado por la Comisión Internacional de Límites y Aguas de Estados Unidos y México (CILA), encargada de resolver diferencias en esta parte de su territorio.
El documento fue presentado el martes ante un tribunal federal estadounidense, donde se ventila una demanda realizada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos contra el estado de Texas. El gobernador de este estado del sur estadounidense, Greg Abbott, dispuso en julio la instalación de una línea de boyas de unos 300 metros (995 pies) en un área del Río Bravo (Río Grande, como se le conoce en Estados Unidos).
Su instalación generó una pronta controversia en el vecino latinoamericano, donde el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, la calificó de una “provocación” que viola la soberanía de su país. Con anclajes de hormigón, las boyas están tendidas en el sector de Eagle Pass, sur del país, que limita con Piedras Negras, en México. Se trata de uno de los tramos utilizados por migrantes para entrar a Estados Unidos. El río es la frontera natural entre ambos países en ese sector.
Fabricadas para no sujetarse
El documento tiene también una imagen aérea con la distribución de las boyas, y muestra cómo hay una gran porción de la línea de boyas que traspasa el límite fronterizo trazado, hacia México. Para el gobierno estadounidense, las boyas violan la ley federal, generan preocupaciones humanitarias y pueden dañar la política exterior.
La cancillería mexicana ya ha informado a principios de mes del hallazgo de dos cuerpos en la zona de estas boyas color naranja, fabricadas de tal forma que puedan girar y sea difícil sujetarse de ellas. El gobernador Abbott ha negado que sus boyas hayan causado la muerte de estas personas. En la ribera del lado estadounidense, Texas también ha instalado barreras de alambres de púas.
La semana pasada, en una reunión en Washington, el secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, y la canciller de México, Alicia Bárcena, adelantaron que se conformaría un grupo de trabajo para abordar el tema. Bárcena dijo que gran parte de las boyas estaban del “lado mexicano” y que habían pedido el retiro de las mismas.
Blinken, por su parte, recordó que el Departamento de Justicia ha solicitado ante los tribunales la remoción de las boyas y que se impidan más instalaciones. Desde el lado mexicano, miles de migrantes, la mayoría latinoamericanos, aguardan su turno para tratar de ingresar a Estados Unidos y presentar un pedido de asilo, para lo cual deben antes agendar una cita a través de una aplicación creada por el gobierno.
Mientras, la llegada de migrantes a México continúa. Según reportes de prensa, algunos intentan atravesar el río, quedan atrapados en las boyas y deben ser rescatados. El republicano Abbott acusa al presidente demócrata Joe Biden de no salvaguardar las fronteras y de desatar una crisis migratoria. La autoridad texana ha dicho que tiene el derecho de proteger su territorio y ha retado al gobierno a verse en la Corte Suprema.
La Policía y el Ejército desplegaron un operativo con más de 350 agentes para trasladar a los migrantes a centros de acogida, dos días antes de la visita de Felipe VI y Letizia al enclave español en el norte de África. Foto: AFP
España desalojó este domingo el último campamento de migrantes en Ceuta antes de la llegada de los reyes
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Las autoridades españolas desmantelaron este domingo el último gran campamento de migrantes en Ceuta, dos días antes de la visita del rey y la reina de España al enclave norteafricano, constataron periodistas de la AFP.
El campamento se formó tras la llegada de más de 70.000 migrantes a Ceuta procedentes del vecino Marruecos, los días 30 y 31 de julio.
La mayoría regresó a Marruecos en pocos días, pero miles de personas se quedaron en esta ciudad de poco más de 80.000 habitantes y dormían en la calle o en las playas.
Esta repentina llegada, durante la cual fallecieron decenas de personas, desencadenó una crisis política en Madrid, así como tensiones diplomáticas en la Unión Europea (UE).
Este domingo, poco después de las 08:00 (06:00 GMT), policías acompañados de soldados llegaron a la explanada de El Guano, donde cientos de migrantes se alojaban en refugios improvisados tras el desmantelamiento de otros campamentos en las playas vecinas, constató un periodista de la AFP.
Subieron a los migrantes a autobuses para trasladarlos a centros de acogida, mientras que equipos de limpieza intervinieron en la explanada y la playa.
Algunos migrantes huyeron hacia las colinas cercanas para evitar subir a los autobuses.
Más de 350 policías fueron movilizados, indicó el Ministerio del Interior en un comunicado, en el que precisó que se trataba del quinto operativo en las últimas semanas para “desalojar zonas públicas de la ciudad”.
El rey Felipe VI y la reina Letizia tienen previsto visitar Ceuta el martes.
Marruecos reclama la soberanía sobre Ceuta y Melilla, el otro enclave español en el norte de África situado unos 500 km más al este.
La visita a Ceuta el martes, a la que seguirá el miércoles un desplazamiento a Melilla, será la primera de un monarca español a ambas ciudades desde el viaje del rey Juan Carlos en noviembre de 2007, que provocó una crisis diplomática con Marruecos.
La decisión que transformó una frontera disputada en una zona de paz
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Embajador Carlos José Fleitas
Fotos: Gentileza
A lo largo de su historia, Paraguay recurrió en tres momentos decisivos al arbitraje para resolver controversias territoriales. El primero fue el laudo Hayes con la Argentina en 1878, que reconoció la soberanía paraguaya sobre el territorio situado entre los ríos Verde y Pilcomayo; el segundo, el laudo arbitral del Chaco del 10 de octubre de 1938, que fijó la frontera con Bolivia después de la guerra del Chaco; y el tercero, conocido como el arbitraje del cerro Chovoreca, culminó con el fallo del 11 de julio de 1969 y determinó la ubicación correcta de uno de los vértices establecidos en 1938.
Pese a su importancia para la definición territorial del país, el laudo de 1938 ha recibido menor atención que los otros dos casos. Detrás de su pronunciamiento existió, además, un episodio poco conocido y todavía controvertido: el acta reservada del 9 de julio de 1938, mediante la cual las partes y los países mediadores anticiparon el trazado fundamental de la futura frontera antes de la firma del Tratado de Paz y del fallo formal de los árbitros.
DE LA TREGUA AL ARBITRAJE
El Protocolo de Paz firmado en Buenos Aires el 12 de junio de 1935 puso fin a las hostilidades de la guerra del Chaco y abrió las negociaciones para resolver la cuestión territorial. La Conferencia de Paz del Chaco, integrada por representantes de Argentina, Brasil, Chile, Estados Unidos, Perú y Uruguay, asumió la tarea de acercar las posiciones de los antiguos contendientes.
Las negociaciones se extendieron durante más de tres años, prueba de que el cese del fuego no había resuelto automáticamente el problema de límites. Finalmente, el 21 de julio de 1938, Paraguay y Bolivia firmaron en Buenos Aires el Tratado de Paz, Amistad y Límites, bajo los auspicios y la garantía moral de los seis Estados mediadores.
Por Paraguay participaron, entre otros, Cecilio Báez, José Félix Estigarribia, Luis A. Riart y Efraím Cardozo; por Bolivia, Eduardo Diez de Medina y Enrique Finot. Los instrumentos de ratificación fueron intercambiados el 29 de agosto de 1938 (González de Bosio, 2022).
ACUERDO RESERVADO
Antes de la firma pública del Tratado de Paz, Amistad y Límites, en la madrugada del 9 de julio de 1938 las delegaciones de Paraguay y Bolivia rubricaron, junto con los mediadores, el proyecto de tratado, aunque debían someterlo a la aprobación de sus respectivos gobiernos. En esa misma fecha se suscribió un documento reservado titulado “Paraguay-Bolivia.
Acta rubricada en la ciudad de Buenos Aires, 9 de julio de 1938”, en el cual los representantes de las partes y de los países mediadores anticiparon el recorrido general que debía respetar el futuro laudo arbitral.
El acta afirmaba que la Conferencia de Paz había identificado, con el asesoramiento de sus técnicos militares y después de escuchar separadamente a las partes, una delimitación transaccional basada en los puntos de coincidencia existentes. En él se anticipó una línea que comenzaba en Esmeralda, sobre el río Pilcomayo; se dirigía hacia 27 de Noviembre, dejando Yrendague al este; continuaba por Capitán Ustares, Palmar de las Islas, Fortín Paredes y cerro Chovoreca; y llegaba al río Negro u Otuquis y a su desembocadura en el río Paraguay.
El documento declaraba que el futuro laudo respetaría esa solución “fiel y escrupulosamente”, considerándola razonable y definitiva por los negociadores (Rout, 1970).
Los compromisos del 9 de julio fueron confirmados y complementados, ya que el 19 de julio Bolivia solicitó nuevas garantías de que el Colegio Arbitral respetaría lo acordado, mientras Paraguay recibió seguridades escritas sobre el sector occidental de la frontera y la permanencia de los fortines Patria y Galpón bajo su jurisdicción.
El acta no fue un documento aislado, sino la pieza central de una negociación reservada más amplia que preparó el camino para la firma pública del Tratado de Paz, el 21 de julio, y para el laudo arbitral del 10 de octubre. Aunque el fallo mantuvo la orientación general del acta, incorporó referencias geográficas como Villazón, el punto situado diez kilómetros al oeste de Estrella; Cerrito Jara y determinadas intersecciones de paralelos y meridianos. Es decir, el trazado definitivo mantuvo la orientación fundamental del acuerdo previo, pero no lo reprodujo literalmente. El documento, por tanto, no sustituye al laudo arbitral, aunque permite comprenderlo como la culminación jurídica de una solución política negociada previamente y mantenida bajo reserva.
Para el Paraguay la solución final significó el reconocimiento de la mayor parte del Chaco Boreal y la preservación de su soberanía sobre el litoral del río Paraguay; para Bolivia consolidó el dominio sobre el sector noroccidental
CONTROVERSIA
El acta ha generado controversias históricas, su carácter reservado y su divulgación pública muchos años después motivaron cuestionamientos sobre la transparencia de las negociaciones. Además, al afirmar que el futuro laudo respetaría “fiel y escrupulosamente” la línea acordada, abrió la discusión sobre el margen de decisión que conservaron los árbitros. También provocó reparos jurídicos porque fue rubricada antes de que las delegaciones obtuvieran la aprobación definitiva de sus gobiernos y antes de la firma y ratificación del Tratado de Paz. A ello se sumaron las diferencias internas de la representación paraguaya ante las concesiones territoriales discutidas.
BASE JURÍDICA
El tratado no sometió nuevamente a discusión la totalidad del Chaco Boreal. Reconoció directamente determinados espacios y estableció una zona dentro de la cual los árbitros debían fijar la línea definitiva. La decisión tendría el carácter de un arbitraje de equidad: los árbitros debían pronunciarse según su leal saber y entender, considerando la experiencia de la Conferencia de Paz y los dictámenes de sus asesores militares.
A diferencia de un arbitraje estrictamente jurídico, centrado principalmente en la aplicación de tratados anteriores, títulos coloniales y otras normas de derecho, los árbitros de equidad podían buscar una solución considerada justa, razonable y viable para ambas partes. Debían pronunciarse según su “leal saber y entender”, tomando en consideración los antecedentes reunidos por la Conferencia de Paz, los dictámenes de los asesores militares y las condiciones geográficas, económicas y de seguridad de los dos países. La finalidad era alcanzar una fórmula que pudiera cerrar el conflicto y evitar una nueva guerra.
El Tratado fijó los márgenes que la decisión no podía sobrepasar. En el sector occidental, la línea debía situarse dentro de una franja determinada entre el río Pilcomayo y el meridiano del fortín 27 de Noviembre. En el norte y el este, debía mantenerse entre la propuesta presentada por la Conferencia de Paz el 27 de mayo de 1938 y la contrapropuesta paraguaya del 24 de junio. Además, el litoral del río Paraguay situado al sur de la desembocadura del río Negro u Otuquis quedó expresamente excluido del arbitraje.
Los árbitros eran los presidentes de Argentina, Brasil, Chile, Estados Unidos, Perú y Uruguay, quienes delegaron sus funciones en representantes plenipotenciarios. Argentina designó a José María Cantilo, Isidoro Ruiz Moreno y Pablo Santos Muñoz; Brasil, a José de Paula Rodrigues Alves; Chile, a Luis Barros Borgoño y Manuel Bianchi; Estados Unidos, a Spruille Braden; Perú, a Felipe Barreda Laos y Luis Fernán Cisneros; y Uruguay, a Eugenio Martínez Thédy. Sus poderes los facultaban para deliberar y suscribir el fallo en nombre de los respectivos jefes de Estado (Comisión Mixta Demarcadora de Límites Boliviano-Paraguaya, 2007).
EL FALLO
Cumplidas las ratificaciones, los delegados de los seis presidentes mediadores se reunieron en Buenos Aires como Colegio Arbitral y el 10 de octubre pronunciaron el fallo que determinó la línea divisoria.
Paraguay y Bolivia fueron oídos en una audiencia especial y presentaron alegatos acompañados de documentación y una Comisión Militar Asesora realizó un relevamiento aerofotográfico y reconoció las zonas definidas. El Colegio Arbitral no examinó solamente los antecedentes jurídicos e históricos, sino también las condiciones geográficas, económicas y de seguridad de ambas partes. Sobre esa base, concluyó que la línea adoptada representaba una solución equitativa y aprobó el fallo por unanimidad.
La frontera quedó organizada en dos grandes zonas que convergían en 27 de Noviembre o Gabino Mendoza. En la zona occidental, la línea partía de ese punto, descendía hacia Villazón, pasaba diez kilómetros al oeste de Estrella y terminaba en el thalweg o canal navegable del río Pilcomayo. En la zona norte, avanzaba hacia el cerro Capitán Ustares, la Cañada del Palmar de las Islas y la intersección del meridiano de Fortín Paredes con el paralelo de Fortín Ravelo. Luego alcanzaba el punto más alto del cerro Chovoreca y Cerrito Jara, llegaba al río Negro u Otuquis y seguía su thalweg hasta la desembocadura en el río Paraguay.
El uso de fortines, elevaciones, palmares, cursos de agua, paralelos y meridianos muestra que la frontera combinó referencias militares, accidentes naturales y líneas geométricas. El documento fue dado en Buenos Aires en tres ejemplares redactados en español, inglés y portugués, y dispuso que el texto en español prevalecería en caso de duda.
DELIMITAR VS. DEMARCAR
El laudo delimitó la frontera: determinó jurídicamente por dónde debía pasar. Todavía era necesario demarcarla, es decir, identificar sus puntos en el terreno, calcular coordenadas, abrir picadas y construir los hitos que harían visible la separación entre los dos Estados.
El acta del 25 de noviembre de 1938 constituyó la Comisión Mixta Demarcadora de Límites. Bolivia estuvo representada por el coronel Abelardo Prieto y el mayor Walter Salinas; Paraguay, por el teniente coronel Abdón Palacios y el teniente primero de Marina Néstor Rodríguez. Como quinto miembro y presidente fue designado el coronel argentino Ernesto Florit, en representación de los países mediadores.
La Comisión debía dictar su reglamento, acordar el plan de acción y definir los métodos de trabajo. El presidente dirigía los debates, verificaba la ejecución de las decisiones y resolvía definitivamente las cuestiones técnicas y prácticas en las que las partes no alcanzaran un acuerdo.
LEGADO
El Tratado de Paz estableció la fórmula política y jurídica; el laudo determinó la línea dentro de la zona acordada; y la Comisión Mixta se encargó de reconocerla y demarcarla materialmente.
Los documentos producidos durante la demarcación –actas, mapas, croquis, fotografías, informes y libretas de campo– muestran una dimensión de la historia fronteriza que suele quedar oculta detrás de los grandes acontecimientos diplomáticos. La frontera no fue únicamente una línea decidida por presidentes y cancilleres: también fue recorrida por técnicos, topógrafos, militares, ingenieros y delegados que debieron confrontar las palabras del fallo con la geografía del Chaco.
El carácter equitativo del arbitraje permite comprender por qué la solución de 1938 no coincidió plenamente con las aspiraciones territoriales máximas de ninguna de las partes. Aunque la consigna del Dr. Manuel Domínguez –“Ni más allá ni más acá del Parapití”– había expresado durante años la reivindicación paraguaya de reconocer aquel río como límite histórico del Chaco, la frontera definitiva surgió de una realidad más compleja.
Las consecuencias de la guerra, las posiciones de Paraguay y Bolivia, la intervención de los mediadores y la necesidad de evitar un nuevo enfrentamiento exigieron concesiones y una intensa negociación diplomática. Para el Paraguay significó el reconocimiento de la mayor parte del Chaco Boreal y la preservación de su soberanía sobre el litoral del río Paraguay; para Bolivia, consolidó el dominio sobre el sector noroccidental.
El laudo no satisfizo todas las aspiraciones territoriales de ambos países, pero alcanzó algo que décadas de conversaciones, protocolos y mediaciones no habían conseguido: transformar el final de la guerra de dos naciones hermanas en una frontera jurídicamente definida y así abrir una nueva etapa de paz entre Paraguay y Bolivia.
Texto del laudo arbitral del 10 de octubre de 1938, que fijó la frontera entre Paraguay y Bolivia
Buscan a conductor paraguayo que arrolló y mató a un hombre en silla de ruedas en Posadas
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La Policía de Misiones, Argentina y de Paraguay, trabajan en conjunto para localizar un automóvil blanco con patente paraguaya que arrolló y mató a un hombre que estaba en silla de ruedas en Posadas. El conductor huyó y los investigadores sospechan que cruzó la frontera hacia Encarnación inmediatamente después del hecho.
El terrible suceso se registró durante la noche del pasado miércoles, en la esquina de las avenidas Marconi y Mariano Moreno. En este punto de la ciudad el fallecido, identificado como Plácido Facundo Martínez, que se movilizaba en silla de ruedas, acostumbraba a pedir ayuda monetaria a los conductores que circulan por la zona.
En vídeos socializados por las autoridades se puede ver que el hombre estaba en medio de la avenida pidieron dinero, pero en un momento dado un automóvil de color blanco, en vez de detener la marcha aceleró y chocó a Plácido, quien fue despedido para luego quedar tendido en la capa asfáltica.
Tras analizar las imágenes de las cámaras de seguridad, se pudo constatar que el automóvil tenía chapa paraguaya como lo indicaron los testigos. Los investigadores del vecino país presumen que luego de cometer el percance el conductor continuó su marcha sin detenerse y cruzó la frontera hacia Encarnación.
Hoy, agentes de Inteligencia de Frontera de la Policía de Misiones trabajan junto a la Policía Nacional de Paraguay para establecer la identidad y dar con el conductor. Así también, continúan analizando las imágenes de videovigilancia para conocer la ruta que tomó el automóvil y recabando testimonios de las personas que se encontraban en el lugar al momento del accidente.
Decenas de efectivos de seguridad y ambulancias intervinieron en la cárcel de Mazatlán tras un violento choque entre reclusos que dejó además 16 heridos. Foto: Gentileza
Riña en penal de Sinaloa deja diez muertos, entre ellos un menor de edad
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Diez personas murieron en una riña dentro de un penal en Sinaloa, México, informó el gobierno de ese estado azotado por la violencia del narcotráfico. Decenas de efectivos del Ejército y la policía entraron al penal con armas largas y escudos antimotines. Un blindado también llegó al lugar al igual que ambulancias, constató un periodista de la AFP.
Familiares de los reclusos se agolparon a las afueras del penal ubicado en la ciudad turística de Mazatlán para clamar por información. “¡Por favor, tengo a mi hijo adentro, necesito saber de él, apiádense!”, gritaba una mujer. El secretario de Seguridad Pública de Sinaloa, Sinuhé Téllez, informó poco después en un video publicado en redes sociales que “perdieron la vida nueve personas privadas de libertad y un menor de edad que se encontraba de visita, y 16 personas privadas de la libertad resultaron heridas” que fueron trasladadas a un hospital.
No ofreció más detalles de los hechos que llevaron a este enfrentamiento. En las cárceles de este estado están presos varios integrantes del cártel de Sinaloa, sumido en una guerra interna que deja ya más de 1.000 muertos desde 2024.
Las facciones enfrentadas son “Los Chapitos” y “La Mayiza”, fieles a los líderes históricos de la banda: Joaquín “El Chapo” Guzmán e Ismael “El Mayo” Zambada, ambos encarcelados en Estados Unidos. Este es el segundo incidente de este tipo en una cárcel en Sinaloa en 2026. El 31 de mayo, siete presos fallecieron dentro de una cárcel en Culiacán, la capital del estado.