Los militares que tomaron el poder en Níger anunciaron el domingo el cierre de su espacio aéreo “ante la amenaza de intervención”, advirtiendo que cualquier intento de violarlo tendría una “respuesta enérgica e inmediata”.
“Ante la amenaza de intervención, que se hace más clara por la preparación de los países vecinos, el espacio aéreo nigerino está cerrado desde este domingo (...) para todas las aeronaves hasta nueva orden”, indicaron en un comunicado, donde se precisa que “cualquier intento de violación del espacio aéreo” comportará “una respuesta enérgica e inmediata”.
El anuncio se produjo a pocos minutos de que expirara el ultimátum del bloque de África Occidental (Cedeao) a los castrenses para que devuelvan el poder al presidente elegido democráticamente, Mohamed Bazoum. El mandatario fue derrocado el 26 de julio cuando miembros de su propia guardia lo detuvieron.
Lea más: Portugal: incendio forestal arrasa con 7.000 hectáreas
La Cedeao dio hace una semana a los nuevos gobernantes militares de Níger, el Consejo Nacional de Salvaguardia de la Patria (CNSP), un plazo de siete días para que se retiren o se enfrenten a una posible intervención militar. En otro comunicado, el CNSP afirma que se realizó un “despliegue previo para la preparación de la intervención en dos países de África Central”, sin precisar en cuáles.
“Cualquier Estado involucrado será considerado cobeligerante”, agregó. Las fronteras terrestres y aéreas de Níger con cinco países vecinos (Argelia, Burkina Faso, Libia, Malí y Chad) fueron reabiertas el 2 de agosto, casi una semana después de ser cerradas durante el golpe de estado.
Lea también: ¿Luis Miguel está muerto?: conoce la curiosa teoría sobre el sol de México
Fuente: AFP
Dejanos tu comentario
Decenas de miles marchan contra del olvido a 50 años del golpe en Argentina
Decenas de miles de personas marchan este martes en Buenos Aires en una jornada de memoria a 50 años del golpe de Estado que instauró una sangrienta dictadura en Argentina, en medio de tensiones por un legado que el presidente Javier Milei busca revisar.
Bajo la consigna “Nunca más” que marcó a generaciones, la masiva movilización se extiende a lo largo del kilómetro que separa la Plaza de Mayo de la avenida 9 de Julio y desborda en las calles aledañas, completamente colmadas de manifestantes.
Organismos de derechos humanos, sindicatos y organizaciones sociales llamaron a manifestarse en todo el país portando fotos de los desaparecidos, que cifran en 30.000 y el gobierno estima en menos de 9.000.
- Fuente: AFP
Dejanos tu comentario
A 50 años del golpe de Estado que instauró la dictadura militar en Argentina
En Argentina, el 24 de marzo es fecha de duelo, marchas y disputas políticas. A 50 años del golpe de Estado, miles de personas vuelven este martes a las calles para recordar a las víctimas de una dictadura que el gobierno del ultraderechista Javier Milei busca revisar. Bajo la consigna “Nunca más” que marcó a generaciones, organismos de derechos humanos, sindicatos y organizaciones sociales llamaron a marchar portando fotos de desaparecidos en una gran movilización en Buenos Aires que tendrá epicentro en la Plaza de Mayo.
Los organismos de derechos humanos cifran en 30.000 el total de desaparecidos durante la dictadura. Las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo encabezan la marcha, en continuidad con una tradición iniciada durante la dictadura, cuando comenzaron a reunirse para reclamar por el paradero de sus hijos. La búsqueda continúa. La justicia de Córdoba, en el centro del país, identificó recientemente los restos óseos de 12 personas hallados el año pasado en un excentro clandestino de detención.
“Pensábamos que después de unos días de tortura la gente iba a reaparecer. Pero eso no sucedió”, dice a la AFP Miriam Lewin, una periodista de 68 años que tenía 19 el día del golpe. Vivía en la clandestinidad cuando, en 1977, fue secuestrada, torturada y eventualmente trasladada a la Escuela de Mecánica de la Armada, uno de los principales centros clandestinos de detención que hoy es un sombrío museo en Buenos Aires.
“Como en los campos nazis, se salvaban los que tenían cierta habilidad”, cuenta. La suya fue redactar notas y traducir textos. “Convivíamos con los gritos de las torturas mientras llevábamos una rutina casi de oficina”. El golpe cívico-militar de 1976 derrocó a Isabel Perón e instauró una dictadura que gobernó hasta 1983 y llevó a cabo desapariciones, torturas, robo de bebés, forzando a miles al exilio.
Memoria y disputa política
Cincuenta años después, 1.208 personas fueron condenadas en más de 350 juicios, pero más de 300 causas siguen abiertas. Abuelas de Plaza de Mayo ha restituido la identidad de 140 nietos que fueron secuestrados cuando eran bebés o nacieron en cautiverio y se calcula que quedan más de 300 por encontrar.
“Todavía la condena a la dictadura, al plan sistemático de persecución, tortura y desaparición, sigue siendo fuerte en la mayor parte de la población argentina”, dijo a la AFP el politólogo Iván Schuliaquer, de la Universidad Nacional de San Martín. Pero el aniversario encuentra a los argentinos en medio de una batalla política por cómo se narra esta violencia, luego de que Milei cuestionara consensos instalados desde el retorno de la democracia.
El gobierno cifra en menos de 9.000 el número de desaparecidos, sostiene que en los años de dictadura hubo una guerra en la que se cometieron excesos de ambos lados y relativiza el rol de la dictadura militar, al describirlo como parte de un enfrentamiento con organizaciones armadas. En 2025, la Casa Rosada difundió un video en esa línea en el cual el escritor y referente de la ultraderecha Agustín Laje afirma que la historia ha sido enseñada de forma “maniquea y reduccionista”. Este año, divulgará un video en el que defenderá lo que llama “la verdad y justicia completa”.
La mayor parte de la sociedad, sin embargo, no parece acompañar este relato. Un estudio reciente de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) sobre 1.136 entrevistados en todo el país reveló que siete de cada diez argentinos condenan la dictadura militar.
En vísperas del aniversario, expertos de la ONU pidieron al gobierno de Milei “cesar las acciones que erosionan el legado histórico” y los obispos argentinos llamaron a que no se “mutile la historia”. “Hay algo del pacto democrático que con este gobierno se ha roto”, dijo Schuliaquer. Sin embargo, el movimiento de derechos humanos “tiene una capacidad de movilización discursiva, callejera, de visibilización pública, que todavía no tiene un contrincante de esa escala”.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
Argentina recuerda 50 años del golpe de Estado que instaló la dictadura militar
Una adolescente embarazada, un alumno secundario y una joven universitaria que sobrevivieron a la dictadura argentina reviven ante la AFP sus historias de tortura, muerte y exilio a 50 años del golpe de Estado. Representantes de una generación diezmada, estuvieron en distintas cárceles clandestinas de las 600 de la dictadura (1976-1983), responsable de 30.000 desapariciones, según organismos humanitarios.
Sus testimonios ayudaron a condenar genocidas y a reconstruir lo que sucedió en sitios como la Esma, el centro de exterminio de Buenos Aires por donde pasaron unos 5.000 secuestrados y sobrevivió apenas un millar. Ayudaron a probar el robo sistemático de bebés y los “vuelos de la muerte”, en los cuales los militares arrojaban a los secuestrados narcotizados al mar.
16 años, embarazada
Cuando ocurrió el golpe, el 24 de marzo de 1976, “la sensación era ‘llegó’. Oímos por radio el anuncio del estado de sitio. Había requisas, paraban colectivos”, dice Ana Careaga, una psicóloga de 64 años. “Me secuestraron el 13 de junio de 1977, me llevaron a un lugar, me desnudaron y empezaron a torturarme”, relató. “Me despojaron de identidad, ya no era Ana, era K04”.
“Quería morir, me decían ‘te vamos a mantener viva para seguir torturándote’”, y así lo hicieron durante cuatro meses. Hablar, llorar era castigado con tortura. “El hambre era desesperante, contaba los segundos hasta llegar a minutos y horas esperando la comida, pero la traían hirviendo y se la llevaban antes de que se enfriara lo suficiente”.
Al principio ocultó su embarazo. “Pensé que por la intensidad de la tortura habría muerto. En una oportunidad acostada y encadenada sobre una tarima, se empezó a mover en mi vientre. Fue la victoria en medio de la muerte”, dijo. Fue la única vez que lloró en cautiverio. Liberada obtuvo exilio en Suecia, donde nació su hija.
Días después supo que su madre había sido secuestrada junto a otras líderes de la naciente asociación Madres de Plaza de Mayo a la salida de una iglesia adonde se reunían, la misma donde habla con la AFP. Torturadas en la Esma, fueron arrojadas vivas al mar junto a dos monjas francesas. El mar devolvió los restos, maniatados de pies y manos. Fueron identificados años después y enterrados en la misma iglesia “donde habían sido libres por última vez”.
18 años, estudiante
Pablo Díaz, empresario de 67 años, era adolescente cuando lo secuestraron en 1976 en las redadas de líderes estudiantiles que reclamaban una tarifa de transporte escolar. El hecho es conocido como “La noche de los lápices” y fue llevado al cine en 1986 para relatar el secuestro de siete de ellos. Sólo él sobrevivió. Perseguido, se refugió en casa de un amigo, pero regresó al hogar familiar a pedido de su padre, que creía que estaría a salvo.
“Volví y esa madrugada me secuestraron. De paso robaron joyas”, dijo. Buscaban “material subversivo, armas, pero lo único que encontraron fue una revista Playboy debajo de mi colchón. Se rieron, pero me llevaron igual” a un centro clandestino bajo el mando del jefe policial Miguel Etchecolatz, condenado a nueve cadenas perpetuas y muerto en 2022.
“Supe que había campos de concentración cuando estuve en uno y que había tortura cuando me torturaron”, resume. Le arrancaron uñas, le pasaron electricidad, lo privaron de comida y lo sometieron a simulacros de fusilamiento. En sus tres meses de cautiverio tejió una historia de amor con Claudia Falcone, de 16 años. “Le prometí que cuando saliéramos íbamos a ser novios. Me respondió que la habían violado”, relató.
Los captores le encomendaron el cuidado de secuestradas embarazadas. “Fui testigo de tres nacimientos”, dijo. Los bebés fueron robados al nacer. “Dos se encontraron muchos años después”. Falcone y los otros estudiantes fueron fusilados y a Díaz lo trasladaron a una cárcel legal. En 1985 fue testigo del histórico Juicio a las Juntas. “La sociedad supo recién ahí que niños y adolescentes también fueron desaparecidos”.
19 años, universitaria
Miriam Lewin, una periodista de 68 años, tenía 19 cuando llegó el golpe. Como militante de la Juventud Peronista pasó a la clandestinidad. “No pensábamos que la represión iba a ser tan masiva y despiadada”, dijo. La secuestraron en 1977 y estuvo dos años cautiva, el último en la Esma, donde alternó tortura con trabajo esclavo.
“Era un centro de exterminio”, asegura. Al recordar los vuelos de la muerte, cuenta que les hacían creer que iban a una estancia en el sur y en la ingenuidad algunos pedían irse “porque no soportaban más estar encapuchados, comiendo comida en mal estado rodeados por ratas”.
Su testimonio contribuyó a la condena de tres pilotos. En una muestra de la impunidad que gozaban los militares, la llevaron junto a otros prisioneros a mezclarse entre los argentinos que celebraban la obtención de la Copa del Mundo 1978 tras la final jugada en el estadio de River Plate, vecino a la Esma.
“Lívidos, inmóviles en ese mar de gente desbordada pensé, esto va a durar 40 años más”. Pero en 1982, la dictadura se resquebrajaba y declaró la guerra al Reino Unido por las disputadas Islas Malvinas. Argentina perdió la guerra, pero en 1983 volvió a la senda democrática.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
Lino Oviedo: el general que arrestó a Stroessner y murió en una fecha cargada de simbolismo
Emiliano Cáceres
Este 2 de febrero se cumplen 13 años del fallecimiento de quien en vida fue el General Lino César Oviedo. Se trata de una de las figuras políticas más controvertidas de la historia reciente de nuestro país. Participó en el golpe de Estado de 1989 e intentó más de una vez llegar a la presidencia de la República.
Es sindicado como responsable de los acontecimientos conocidos como el “Marzo Paraguayo”. En su momento, puso en jaque la democracia instaurada tras del golpe del 89 y hasta hoy muchos de sus seguidores afirman que Oviedo fue víctima de un asesinato.
La mañana del 3 de febrero de 2013, el Paraguay amaneció con la noticia de que el entonces candidato presidencial por el partido Unión Nacional de Ciudadanos Éticos (Unace), el exgeneral Lino César Oviedo Silva, había fallecido en un accidente aéreo. El helicóptero que lo transportaba se precipitó en una estancia en Presidente Hayes.
El exmilitar contaba con 69 años y se preparaba para las elecciones generales de 2013. En aquella ocasión, Oviedo retornaba a Asunción tras un acto político en Concepción. La noticia sorprendió al país por la fecha y hora en que sucedió todo. Ese mismo día se cumplían 24 años del derrocamiento de Alfredo Stroessner, acontecimiento en el que Lino Oviedo tuvo una gran participación.
Vida temprana y carrera militar
Lino Oviedo nació el 23 de septiembre de 1943 en el municipio Juan de Mena, en el Departamento de Cordillera. Fue hijo de Ernesto Oviedo, un veterano de la Guerra del Chaco y participante de la Guerra Civil de 1947. Realizó sus estudios secundarios en el Colegio Nacional de la Capital.
A la edad de 14 años ingresó a la Academia Militar Mariscal Francisco Solano López. Egresó a los 19 años siendo promovido al grado de subteniente de la Caballería. Posteriormente iría escalando de posición hasta llegar al grado de Coronel en 1985.
En lo que respecta a su vida familiar, contrajo matrimonio con Rosalía Raquel Marín y fue padre de seis hijos.
Golpe de 1989
Entre la noche del 2 y la madrugada del 3 de febrero de 1989 se dio el golpe militar que derrocó al dictador Alfredo Stroessner, quien ya llevaba casi 35 años en el poder. El derrocamiento fue encabezado por el Gral. Andrés Rodríguez, consuegro de Stroessner y hasta ese entonces, su mano derecha.
En aquella operación militar, Lino Oviedo jugó un papel de suma importancia. Fue él quien concretó la rendición de presidente en la sede del Comando en Jefe y quien arrestó personalmente a Stroessner, para posteriormente llevarlo a punta de cañón junto a Andrés Rodríguez.
Carrera política y Marzo Paraguayo
Su carrera política posterior al golpe fue muy controvertida. Hizo que el ingeniero Juan Carlos Wasmosy ganara las internas coloradas de 1993 a Luis María Argaña. Cuando Wasmosy ganó las elecciones generales y asumió la presidencia, Lino Oviedo fue nombrado Comandante del Ejército. Sin embargo, la relación entre ambos se resquebrajó.
En 1996, el presidente pasó a Oviedo a retiro, pero este se atrincheró en su cuartel y hubo amenazas de Golpe de Estado. Para calmar las aguas, Wasmosy le ofreció ser ministro de Defensa, pero tuvo que retirar la oferta por presión popular y con el visto bueno de la Embajada de EE. UU.
A partir de allí, Oviedo se metió de lleno en la política, fundando un movimiento interno en el Partido Colorado: la Unión Nacional de Colorados Éticos (Unace) con el objetivo de ser el candidato presidencial de la ANR en las elecciones de 1998. En las internas, derrotó a Luis María Argaña. Pero, Wasmosy lo encarceló alegando un intento de Golpe de Estado en 1996.
En la candidatura a presidente entró la dupla de Oviedo, Raúl Cubas Grau y como candidato a vicepresidente quedó Luis María Argaña. Ganaron las elecciones de 1998. Cuando Cubas asumió, liberó a Oviedo, lo que llevó a una enorme crisis política y a un pedido de juicio político contra el mandatario.
Inesperadamente, el 23 de marzo de 1999, el vicepresidente Argaña fue asesinado por sicarios, lo que dio inicio al “Marzo Paraguayo”. El juicio político contra Raúl Cubas tomó fuerza mientras miles de personas se manifestaban frente a la sede del Congreso.
El 26 de marzo de 1999 se perpetró la masacre. Francotiradores mataron a 7 jóvenes. Finalmente, Raúl Cubas renunció a la presidencia siendo sustituido por Luis González Macchi. En tanto, Oviedo huyó del país y obtuvo temporalmente asilo político, primero en Argentina y luego en Brasil.
Posteriormente, retornó a Paraguay y guardó reclusión en una prisión militar. Sin embargo, en 2007, tras un incidentado proceso, fue absuelto.
Últimos años y muerte
Ya con su propio partido político (Unace), Oviedo se presentó como candidato en las elecciones generales de 2008, quedando en tercer lugar. Posteriormente se presentó en las elecciones de 2013.
El 2 de febrero de ese mismo año, realizó un mitin político en Concepción. Esa misma noche debía volver a Asunción. El retorno sería vía aérea en un helicóptero Robinson R.44. Oviedo iría con su custodio, Denis Galeano y el piloto Ramón Picco.
En conversación con La Nación/Nación Media, el historiador aeronáutico Antonio Luis Sapienza revela que dicho modelo no estaba certificado para vuelos nocturnos.
“Ramón Picco era un oficial muy preparado y podía volar por instrumentos a la noche, pero con otro tipo de helicópteros, más avanzados, como los Esquilos que volaba en la Aviación Naval. Picco le advirtió a Oviedo que no solo estaba anocheciendo sino que había un frente de tormentas muy amplio y que era muy inseguro volar. Oviedo, según testigos que escucharon el diálogo en el aeropuerto de Concepción, le insistió vehementemente en volar inmediatamente a Asunción y lamentablemente Picco aceptó”, puntualiza Sapienza.
El helicóptero de Oviedo despegó de Concepción a las 21:00 horas. Poco después se perdió contacto con la aeronave. A la mañana siguiente, 3 de febrero de 2013, exactamente 24 años después del golpe de Estado que derrocó a Stroessner, el Servicio de Búsqueda y Rescate encontró en una estancia de Presidente Hayes el helicóptero completamente destruido y sus tripulantes fallecidos.
En su momento, familiares y seguidores de Oviedo afirmaron que el exgeneral fue víctima de un atentado. Sin embargo, se estableció que la causa del accidente fue por desorientación espacial y factores climáticos. “Quizás hubiesen llegado a Asunción si no había dicha tormenta. Picco, para evitar entrar en la misma, se desvió hacia el Chaco y sin ninguna referencia visual, tuvo lo que en aviación se conoce como desorientación espacial, y se estrellaron”, concluye el historiador aeronáutico.
A más de una década de su muerte, el nombre de Lino César Oviedo sigue generando debate. Para algunos, fue un líder fuerte que interpretó el sentir de una parte del Paraguay; para otros, una figura que tensionó los límites de la joven democracia. Su vida estuvo marcada por el poder, la confrontación y decisiones que alteraron el rumbo político del país.