El multimillonario estadounidense Elon Musk aseguró el miércoles en una entrevista a la BBC que la gestión de Twitter había sido como una “montaña rusa” y admitió que se produjeron “muchos errores”, seis meses después de haber adquirido la red social.
Musk, que pagó 44.000 millones de dólares por Twitter, también afirmó que iba a cambiar la etiqueta de la BBC en la plataforma, después de que la cadena británica se quejara de haber recibido el sello de “medio financiado por el gobierno”.
“Queremos ser lo más honestos y precisos posible. Estamos adaptando la etiqueta (de la BBC) a ‘financiada por fondos públicos’”, aseguró el magnate, en una entrevista sorpresa acordada a la cadena británica. Musk también habló de los primeros meses al frente de la red social, desde que la adquirió en octubre.
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“¿Ha habido muchos errores en este camino? Por supuesto”, declaró. “Pero todo acabó bien. Tengo la impresión de que estamos la buena dirección”. Entre otras cosas, el también dueño de Tesla y SpaceX dijo que los anunciantes estaban volviendo a la red social, “cerca del nivel de rentabilidad”.
Estos comentarios tienen lugar días después de que Twitter privara al New York Times de la certificación oficial de su cuenta. Musk acusó al prestigioso diario, más bien progresista, de “propaganda”. A partir del 20 de abril, la famosa marca azul de Twitter, hasta ahora símbolo de reconocimiento, estará reservada a los que paguen por ella.
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Fuente: AFP.
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Elon Musk se hace eco de la llegada de Starlink a las escuelas paraguayas
El despliegue de conectividad satelital avanza en instituciones educativas de comunidades que enfrentan mayores dificultades de acceso a internet. A la fecha ya fueron instalados 413 equipos y los trabajos continúan. Esta conectividad se da en el marco de la alianza del Gobierno nacional con la empresa estadounidense, propiedad del magnate tecnológico Elon Musk, quien a través de sus redes sociales destacó e avance de la conectividad en Paraguay.
Desde el Ministerio de Tecnología de la Información y Comunicación (Mitic), señalan que el despliegue de conectividad satelital impulsado por el Gobierno continúa avanzando en instituciones educativas de comunidades remotas y vulnerables del país.
Mencionan que desde la llegada de los equipos aportados por la empresa Starlink, ya fueron instaladas 413 antenas en cinco departamentos de la Región Oriental, y el proceso continúa. Las instalaciones son ejecutadas por la Compañía Paraguaya de Comunicaciones (Copaco), en coordinación con el Mitic y el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC).
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Informaron que el avance del despliegue registra 108 de las 152 antenas previstas en Canindeyú, mientras que en Ñeembucú ya fueron instalados los 17 equipos previstos. En Cordillera, Concepción e Itapúa también se completó la instalación, con 49, 102 y 141 antenas, respectivamente.
De esta manera, cuatro departamentos ya completaron la instalación de la totalidad de los equipos previstos, mientras que Canindeyú continúa en proceso, con 108 antenas instaladas y 44 en proceso de instalación.
Conectar donde antes no había conexión
El informe señala que el despliegue forma parte de una estrategia que busca llevar conectividad a comunidades aisladas y zonas en las que las alternativas tradicionales de acceso a internet presentan mayores dificultades, permitiendo que instituciones educativas puedan incorporarse al ecosistema digital independientemente de su ubicación geográfica.
“Los 1.600 kits de conectividad satelital aportados por Starlink permitirán ampliar progresivamente este alcance a más instituciones del país. La iniciativa busca que la distancia deje de ser una barrera para acceder a internet, información, educación y herramientas digitales”, destaca el informe oficial.
De esta manera, cada nueva instalación representa no solo la incorporación de un servicio de conectividad, sino también una oportunidad para romper el aislamiento de comunidades históricamente desconectadas y acercar nuevas posibilidades de aprendizaje, comunicación y desarrollo.
Inclusión social
El proyecto incorpora además un componente de inclusión social. En el marco de un convenio entre el Ministerio de Justicia y Copaco, los soportes metálicos utilizados para la instalación de las antenas son fabricados por personas privadas de libertad capacitadas en los talleres laborales del sistema penitenciario.
Esta articulación permite que una misma iniciativa combine la expansión de la conectividad con oportunidades de capacitación y reinserción social, incorporando mano de obra paraguaya a la infraestructura necesaria para llevar internet a comunidades alejadas.
El despliegue de los equipos continúa en el territorio, con el objetivo de ampliar progresivamente la cobertura y garantizar que más instituciones educativas y comunidades puedan acceder a las oportunidades que ofrece la conectividad digital.
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Dos grandes se alían para frenar la IA: Musk respalda a Amodei
La carrera por desarrollar sistemas de inteligencia artificial cada vez más potentes comienza a abrir una pregunta que hasta hace poco parecía propia de la ciencia ficción: ¿Se puede y es seguro ralentizar el desarrollo de la IA?
El empresario Elon Musk considera que sí. El magnate respaldó públicamente la propuesta de Dario Amodei, director ejecutivo de Anthropic, quien planteó reducir el ritmo de avance de los modelos más avanzados para evitar que sus capacidades crezcan más rápido que los mecanismos destinados a controlarlas.
“Dario tiene razón”, escribió Musk en su cuenta de X, en referencia a la propuesta del ejecutivo de Anthropic.
La discusión no plantea necesariamente detener la inteligencia artificial ni abandonar sus potenciales beneficios. La idea es introducir una suerte de “velocidad controlada” en el desarrollo de los modelos más avanzados, de manera que la investigación sobre seguridad, evaluación y alineación pueda acompañar el aumento de sus capacidades.
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¿Cómo hacerlo?
Amodei propone avanzar en tres frentes:
- El primero consiste en incorporar evaluadores externos independientes dentro de las compañías de IA, con acceso permanente a sus procesos y sistemas para comprobar si realmente se cumplen las medidas de seguridad y detectar incidentes.
- El segundo plantea que las principales empresas de IA de los países democráticos coordinen estándares comunes de seguridad y establezcan límites frente a avances que se produzcan sin controles suficientes.
- El tercer paso llevaría la discusión al ámbito internacional, buscando acuerdos entre gobiernos, incluso entre países con sistemas políticos enfrentados, para establecer reglas mínimas sobre el desarrollo y los usos más peligrosos de esta tecnología.
En otras palabras, la propuesta no consiste simplemente en “apagar” la IA, sino en ganar tiempo para probar mejor los modelos, identificar comportamientos inesperados, reforzar los controles y establecer reglas antes de que las capacidades de estas herramientas superen la capacidad de supervisarlas.
¿Dónde está el peligro?
La tecnología también puede acelerar investigaciones científicas, mejorar diagnósticos, aumentar la productividad y generar avances que actualmente serían difíciles de alcanzar por métodos tradicionales. El propio Amodei reconoce ese potencial.
El problema aparece cuando sistemas cada vez más autónomos pueden ejecutar tareas complejas, desarrollar estrategias, utilizar herramientas digitales o participar en procesos que sus creadores no pueden predecir completamente.
A esto se suma otro factor: la velocidad. Si cada generación de modelos contribuye a desarrollar la siguiente, el progreso podría acelerarse todavía más. Amodei advierte que esta posibilidad de “mejora recursiva” podría hacer que la evolución de los sistemas avance más rápido que la capacidad humana para comprenderlos y establecer mecanismos efectivos de control.
También existen riesgos más inmediatos y concretos: utilización de IA para ciberataques, fraude, manipulación de información, desarrollo de armas o automatización de actividades ilícitas. Es decir, no hace falta imaginar una máquina consciente que decida destruir a la humanidad para encontrar peligros reales.
Por eso, el debate que ahora respaldan Musk y otros referentes tecnológicos no debería reducirse a “IA sí” o “IA no”. La pregunta más importante es otra: ¿qué tan rápido estamos dispuestos a avanzar cuando todavía no sabemos con absoluta certeza cómo se comportarán los sistemas que estamos construyendo?
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Gigantes de la IA coinciden en la necesidad de pausar el avance desmedido
El jefe de OpenAI, Sam Altman, y el director de xAI, Elon Musk, dijeron el sábado que coinciden con el CEO de Anthropic, Darío Amodei, en que es necesario pisar el freno en el desarrollo de la inteligencia artificial, tras varios incidentes preocupantes. Amodei, hizo un llamado el sábado a que las empresas de inteligencia artificial (IA) avancen de manera más lenta y cautelosa en el desarrollo de esta poderosa tecnología, y afirmó que la prevención de riesgos es primordial.
“Debemos reducir el ritmo al que mejoramos las capacidades de los modelos de IA. El progreso seguirá pareciendo rápido, y debemos hacer un uso inteligente del tiempo que ganemos”, escribió Amodei en una entrada de blog. “La IA conlleva riesgos y, dado que es una tecnología tan poderosa, estos riesgos son graves”, indicó.
“No construir la tecnología priva a la humanidad de beneficios o simplemente pone la IA en manos de poderes autoritarios, mientras que construirla demasiado rápido es imprudente. Hemos tratado de buscar una vía intermedia”, dijo Amodei, que cofundó Anthropic con su hermana Daniela en 2021. “Pero en los últimos meses me he convencido de que abordar plenamente los riesgos requiere aún más prudencia”, afirmó.
Altman y Musk reaccionaron a su escrito. “Estoy de acuerdo con Darío”, escribió Altman en X, añadiendo que su empresa seguirá el ejemplo de Amodei al aceptar evaluadores externos de seguridad.
“Darío tiene razón”, intervino Musk de su lado. Estos comentarios se producen unos días después de que el investigador de IA Jacob Coxon, que dejó OpenAI para incorporarse a Anthropic, decidiera abandonar la industria, acusando a ambas empresas estadounidenses de “jugar con nuestras vidas” en la carrera por desarrollar modelos capaces de automejorarse.
¿Cambio?
La declaración de Amodei coincide, además, con otro llamamiento de Anthropic, a principios de junio, para ralentizar o suspender el desarrollo de la IA. Luego, a finales de julio, Altman dijo que los desarrolladores quizá tengan que frenar voluntariamente sus rápidos avances para dar a la sociedad la oportunidad de ponerse a tiro.
Más o menos al mismo tiempo, más de 1.000 empleados de empresas punteras de IA, incluido Amodei, firmaron una petición al gobierno estadounidense solicitando ayudar a “marcar deliberadamente el ritmo (de evolución, ndlr) de la frontera del desarrollo automatizado de IA”.
OpenAI había revelado que durante las pruebas, los modelos de IA se escaparon de su entorno confinado, se conectaron a internet e infiltraron Hugging Face, un sitio que los desarrolladores utilizan para almacenar y compartir código.
A principios de esta semana, Coxon, de 27 años, hizo sonar la alarma tras haber pasado los tres últimos años preentrenando modelos de IA, primero en OpenAI y luego, este año, en su rival Anthropic, al que consideraba más cauto en su enfoque.
El preentrenamiento es la etapa en la que los modelos de IA absorben cantidades ingentes de datos.
“Ninguna de las dos empresas está actuando de forma responsable. Están corriendo directamente hacia una superinteligencia capaz de automejorarse y jugando con nuestras vidas”, dijo Coxon el martes.
“Las personas que construyen IA creen firmemente que podría matarnos a todos antes de que termine la década”, afirmó en una publicación en X. La superinteligencia es el punto teórico en el que las capacidades de la IA superan a la inteligencia humana.
Advertencia
Amodei advirtió que el incidente de Hugging Face no debería tomarse como un caso aislado. “Un enjambre de agentes (de IA) actuó esencialmente como un colectivo fanáticamente devoto, llevando a cabo ciberataques contra objetivos que no se les pidió atacar y que eran ajenos a la tarea en cuestión”, explicó.
“Dado el ritmo acelerado del desarrollo de capacidades de la IA, me preocupa que en 6 a 12 meses ese tipo de enjambre pueda ser capaz de tomar el control de todo internet”, lo que potencialmente generaría daños por cientos de miles de millones de dólares, añadió.
Amodei también sugirió que las empresas trabajen juntas para establecer normas de seguridad comunes y afirmó que apoyaba algún tipo de cooperación gubernamental sobre esta cuestión.
A principios de agosto, el gobierno estadounidense instauró un proceso voluntario de revisión de seguridad para modelos avanzados de IA antes de su lanzamiento, pero los parámetros de ese programa son poco claros.
Los observadores de la industria dicen que no están seguros de cuán efectivo sería, ya que la administración del presidente Donald Trump hasta ahora ha favorecido un enfoque desregulador hacia la mayoría de las industrias, incluida la tecnológica.
Fuente: AFP.
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Musk anticipa que China tomará el liderazgo mundial de la inteligencia artificial con un nuevo modelo
La carrera por dominar la inteligencia artificial podría estar a punto de dar un giro inesperado. Elon Musk considera que China está cada vez más cerca de alcanzar e incluso superar a Estados Unidos en el desarrollo de esta tecnología, impulsada por la aparición de un nuevo modelo que ya despierta preocupación entre especialistas y referentes del sector.
El empresario puso el foco en Kimi K3, el sistema desarrollado por la firma china Moonshot, presentado recientemente como uno de los modelos de inteligencia artificial de código abierto más potentes del mundo. Con 2,8 billones de parámetros, sus creadores sostienen que el sistema compite con las plataformas más avanzadas del mercado y que sus resultados lo ubican entre la élite de la IA generativa.
Durante una entrevista concedida a The Economist, Musk elogió el progreso alcanzado por varias compañías chinas dedicadas a esta tecnología y señaló que Kimi K3 es uno de los desarrollos que más lo ha impresionado. Aunque aseguró que Claude Fable 5 continúa siendo el modelo más avanzado, afirmó que la propuesta de Moonshot “está muy cerca” de alcanzar ese nivel.
Resultados sobresalientes
El fundador de Tesla y SpaceX destacó además que las empresas chinas están obteniendo resultados sobresalientes pese a contar con una capacidad de procesamiento inferior a la de sus competidores estadounidenses. A su juicio, si logran acceder a una infraestructura informática más poderosa, tendrían altas probabilidades de colocarse a la cabeza de la inteligencia artificial a escala global. Incluso afirmó que ese escenario es muy probable en el futuro.
Las advertencias no provinieron únicamente del magnate. David Sacks, quien fue responsable de políticas de inteligencia artificial durante la Administración de Donald Trump, también expresó inquietud por el desempeño de Kimi K3. A través de la red social X señaló que, por primera vez, un modelo chino alcanzó el primer lugar en el Frontend Code Arena, además de registrar resultados cercanos al máximo nivel en otros indicadores internacionales.
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Sacks cuestionó además que Estados Unidos esté destinando esfuerzos a imponer restricciones sobre centros de datos, regulaciones estatales y nuevos mecanismos de control para el desarrollo de modelos avanzados. Según advirtió, esas trabas podrían terminar debilitando la posición estadounidense en una competencia tecnológica que se acelera a un ritmo sin precedentes.
El rápido avance de los desarrollos chinos alimenta un debate cada vez más intenso sobre quién dominará la próxima generación de inteligencia artificial.