Atentado contra CFK: hallan 100 proyectiles en domicilio del atacante
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La Policía argentina ha registrado este viernes el domicilio del asaltante de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, en el barrio porteño de La Paternal, del que han salido con “información escrita y grabada”, según testigos. En el departamento, en la periferia de Buenos Aires, que alquila el atacante desde hace ocho meses, según reportó el propietario, los agentes federales hallaron dos cajas de 50 balas cada una, informó una fuente policial a la prensa.
El atacante ha sido identificado como Fernando Andrés Sabag Montiel, de 35 años y de origen brasileño. En la puerta del domicilio habían colgado un cartel que rezaba ‘Esta no es la casa de Fernando’ con el fin de evitar agresiones, según han dicho varias fuentes al diario ‘Página 12′.
Montiel cuenta con antecedentes penales por posesión de arma no convencional, después de que en marzo de 2021 fuera interceptado por la Policía a bordo de un coche sin seguro, un incidente por el que tuvo que intervenir la Fiscalía, aunque el caso finalmente fue archivado. Durante aquel registro, los agentes encontraron un cuchillo de 35 de centímetros.
Un repaso a sus redes sociales, las cuales han sido ya cerradas, muestra que era seguidor de grupos de odio, así como de páginas en defensa de “órdenes masónicas” o religiones paganas, según se han hecho eco los medios argentinos. A su vez, se ha publicado una foto de él en la que se le puede ver tatuado en uno de sus codos el sol negro, un símbolo ligado al ocultismo nazi.
La prensa argentina también ha recordado un par de recientes intervenciones del atacante en la televisión del país, en las que a pie de calle ataca a la clase política y vincula la delincuencia y las ayudas sociales con la población migrante. “La gente que viene de afuera a ocupar una villa y vivir gratis y a vivir de planes sin trabajar y venden droga habría que extraditarlos”, argumentó en uno de estos comentarios a la televisión argentina.
El ataque contra la vicepresidenta Fernández de Kirchner se produjo este jueves sobre las 21.00 horas, hora local, cuando regresaba a su domicilio en el barrio de la Recoleta, en la ciudad de Buenos Aires, tras una sesión en el Senado. En medio de un grupo de gente que había acudido a mostrarle su apoyo por la reciente acusación de la Fiscalía, Montiel sobresalió entre la multitud y accionó una pistola calibre 40 --que luego se supo estaba cargada con cinco balas--, que no disparó. Rápidamente fue neutralizado y detenido por la Policía.
La vicepresidenta argentina fue apuntada con un arma que estaba cargada con 5 balas; aparentemente falló el artefacto al momento del disparo. Foto: AFP.
Manifestaciones de repudio
Manifestaciones multitudinarias en todo el territorio de Argentina se desarrollan este viernes con epicentro en la Plaza de Mayo de Buenos Aires, en repudio al atentado fallido contra la vicepresidenta acusada de corrupción Cristina Kirchner que dejó al país en estado de conmoción.
El ataque contra Kirchner con un arma de fuego que no se disparó fue perpetrado la noche del jueves por un hombre que se investiga si actuó en solitario. El presidente Alberto Fernández lo consideró como el incidente más grave desde el regreso a la democracia en 1983.
La tentativa de magnicidio, en medio de una creciente polarización política, también fue repudiada por los principales dirigentes de la oposición Juntos por el Cambio (centro-derecha). El sábado, el Congreso realizará una sesión especial.
Diego Reynoso, politólogo en la Universidad de San Andrés, consideró que “había ya un nivel de violencia verbal y simbólica, que ahora traspasó al comportamiento, se materializó”. “Este hecho es un parteaguas”, dijo Reynoso a la AFP. En años recientes “nunca había sido un problema en Argentina la violencia política. Se está rompiendo un consenso cívico y democrático que teníamos, y es lamentable”.
El papa Francisco, antiguo arzobispo de Buenos Aires, expresó su “solidaridad y cercanía en este delicado momento” a su compatriota y dijo que reza porque “prevalezcan siempre la armonía social y el respeto de los valores democráticos”. Estados Unidos condenó “enérgicamente el intento de asesinato” y expresó su apoyo “al gobierno y al pueblo argentino en el rechazo de la violencia y el odio”, según un mensaje del secretario de Estado Antony Blinken en Twitter.
Este viernes, manifestantes llevaron su repudio contra el atentado en la Plaza de Mayo. Foto: AFP.
Ante la justicia
La jueza María Eugenia Capuchetti y el fiscal Carlos Rivolo, a cargo de la investigación caratulada como intento de homicidio agravado, hicieron una inspección en la zona donde ocurrió el ataque. En el juzgado se tomaron las primeras declaraciones a testigos, así como policías y miembros de la custodia de la vicepresidenta. Posteriormente, la magistrada acudió al domicilio de Kirchner para escucharla.
El detenido, de nombre Fernando André Sabag Montiel, de 35 años, es de nacionalidad brasileña, de madre argentina y padre chileno. Vive en Argentina desde 1993. Había sido apresado el 17 de marzo de 2021 por portación de armas no convencionales, según fuentes policiales citadas por la agencia oficial de noticias Télam. El hombre lleva un símbolo nazi tatuado en el codo, de acuerdo a imágenes publicadas en sus redes sociales.
El analista político Carlos Fara opinó que los principales partidos políticos intentarán ahora “hacer bajar las aguas”. “Este incidente ocurre después de dos semanas de alta tensión política. No creo que haya ningún responsable político de esto, pero se generan climas que provocan estas situaciones”, dijo a la AFP.
Kirchner, de 69 años, tan amada por sus seguidores dentro del peronismo como detestada por sectores opositores, sigue teniendo gran influencia y poder en Argentina, siete años después de haber dejado la presidencia y uno antes de las elecciones de 2023, sobre las que aún no ha mostrado sus intenciones.
En Twitter, los términos “#NoLesCreoNada”, “#OperetaK” y “#CFKSeVictimiza” fueron tendencia este viernes. Cecilia Rossi, una vecina de 57 años de la cuadra donde vive Kirchner, consideró que “es toda una payasada que está encubriendo cosas que están pasando graves en el país”, en declaraciones a la AFP.
Guardia policial afuera de la residencia de la vicepresidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner. Foto: AFP.
Marchas convocadas
A partir del mediodía, decenas de miles de manifestantes, convocados por partidos políticos, sindicatos, movimientos sociales y organismos de defensa de los derechos humanos, comenzaron a marchar en las principales ciudades del país.
“Voy a la Plaza de Mayo en primer lugar en apoyo a la democracia, en segundo lugar, en apoyo a Cristina, para que sepa que estamos, y tercero, a ver si se despiertan los argentinos y entienden que este camino no va”, dijo a la AFP Adriana Spina, una docente jubilada de 61 años que no suele participar de manifestaciones.
El ataque ocurrió la noche del jueves a las puertas del domicilio de Kirchner en el barrio Recoleta de Buenos Aires, cuando un hombre se coló entre la multitud de militantes que la esperaban para expresar su solidaridad a la exmandataria (2007-15). La esquina donde vive la vicepresidenta ha sido lugar de manifestación desde que el pasado 22 de agosto la Fiscalía requirió doce años de prisión para ella e inhabilitación política perpetua en un juicio en el que está acusada de fraude al Estado y corrupción.
Vista general del Cementerio Militar Argentino (Cementerio Darwin) en la Isla Soledad Oriental, al oeste del Asentamiento Darwin, Islas Malvinas, el 10 de octubre de 2019. Foto: Pablo Porciuncula/AFP
Trump alerta sobre escalada entre Argentina y Reino Unido: “Sería un desastre”
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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo este sábado que un conflicto entre Argentina y Reino Unido por las Islas Malvinas sería un “desastre”, pero aseguró que si se llegara a ese punto lo llamarían y sería capaz de resolverlo. Argentina y Reino Unido se disputan la soberanía del archipiélago austral que los llevó a una guerra en 1982 que se saldó con la rendición del gobierno dictatorial argentino.
Semanas atrás, Trump dijo que no descarta reconsiderar la neutralidad de su país sobre el diferendo binacional. Las Malvinas son “muy interesantes”, pero Reino Unido tiene en la actualidad “un pequeño problema con la inmigración. Tienen un pequeño problema con la energía (...) no sé si van a estar dispuestos a viajar tan lejos”, para reactivar un conflicto en Malvinas, dijo a periodistas el mandatario estadounidense en su visita a Dublín.
“Estoy seguro de que me llamarán para intervenir en ese potencial desastre (...) si lo hacen, probablemente podré arreglarlo”, aseguró el republicano. La semana pasada, el presidente argentino Javier Milei reflotó un proyecto para instalar una Base Naval Integrada de su país en el Canal de Beagle, en el extremo sur. El anuncio de Milei se dio en el marco del rechazo argentino al proyecto petrolero británico “Sea Lion”, cerca de Malvinas.
En una escalada en la disputa retórica por la soberanía de Malvinas, el gobierno argentino denunció penalmente el martes a empresas vinculadas a la israelí Navitas por realizar bajo licencia británica la exploración hidrocarburífera en la cuenca norte de las islas. La guerra de Malvinas culminó con victoria británica sobre una Argentina gobernada por el dictador Leopoldo Galtieri tras 74 días de combates que dejaron 649 argentinos y 255 británicos muertos.
El Aeroclub de Ushuaia y la Estación Aeronaval de Ushuaia, situados junto a la zona donde el gobierno argentino planea construir una nueva base naval. Foto: Cristian Urrutia/AFP
Milei reactiva la base naval en el “fin del mundo” en plena tensión por Malvinas
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Frente a las aguas del Canal Beagle, en el llamado “fin del mundo”, una platea de hormigón emerge entre pequeñas lomadas cubiertas de vegetación baja y amarronada. No hay obreros ni máquinas trabajando: la futura Base Naval Integrada argentina permanece paralizada. La semana pasada, el presidente Javier Milei reflotó el proyecto tras años de postergaciones al anunciar que va a “endurecer las sanciones y penas” contra la explotación petrolera en las islas Malvinas, bajo control británico y cuya soberanía reclama Argentina.
Milei prometió además avanzar con una base destinada a reforzar la proyección argentina hacia la Antártida, en una zona próxima a los pasos que conectan los océanos Atlántico y Pacífico y que también concentra un creciente interés de Estados Unidos y China. Milei habló en el marco del rechazo argentino al proyecto petrolero británico “Sea Lion” cerca de Malvinas, días después de que su par estadounidense, Donald Trump, no descartara reconsiderar la neutralidad de su país sobre el diferendo por Malvinas.
Pero el futuro complejo militar es, por ahora, un piso de cemento de 2.500 metros cuadrados en un predio de 38 hectáreas sin acceso público. Se encuentra cerca del aeropuerto y a unos 5 Km del centro de Ushuaia, capital de la gélida y ventosa provincia de Tierra del Fuego en el extremo sur de Argentina.
Su piedra fundamental fue colocada en 2022 por el gobierno de Alberto Fernández. Desde entonces solo se realizaron las fundaciones y una platea de hormigón que representan el 9,13% del total de la obra, según información oficial.
“El objetivo central sería consolidar esa presencia antártica”, estima Daniel Guzmán, excombatiente de la guerra que libraron Argentina y Gran Bretaña por las Malvinas en 1982 y analista de temas internacionales.
“No solo sería una base de buques y aviones para patrullar la zona, sino que tendría capacidad para prestar servicios a otras armadas”, explicó a AFP. También los habitantes de Ushuaia ven una oportunidad. “Por alguna razón tenemos ahora los ojos del mundo mirando esta zona”, dijo a AFP Rubén Rafael, un médico de 69 años.
Apoyo con objeciones
El gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, opositor a Milei, también respalda la obra, pero pone un límite. La construcción de la base “permitirá incrementar la presencia nacional en el Atlántico Sur. La apoyamos siempre y cuando no implique la participación de otros países”, dijo a AFP el gobernador, quien recibió el viernes a los ministros de Exteriores y Defensa, Pablo Quirno y Carlos Presti.
La posible vinculación de Estados Unidos con la base ya había generado controversia en 2024, cuando Milei viajó a Ushuaia para reunirse con la entonces jefa del Comando Sur, Laura Richardson, y dijo que la base convertiría a “nuestros países” en puerta de entrada a la Antártida.
Semanas después, su gobierno aclaró que no se trataba de una base combinada. Y recientemente el portavoz presidencial Adrián Ravier insistió: el proyecto es “cien por ciento argentino”, dijo.
Las visitas estadounidenses al extremo austral continuaron. En abril de 2025, el entonces jefe del Comando Sur Alvin Holsey recorrió instalaciones navales de Ushuaia y recibió informes sobre protección de rutas marítimas y operaciones antárticas. Y en enero de 2026, una delegación de 23 estadounidenses, entre ellos siete congresistas, visitó también la provincia.
Pulseada silenciosa
Para el politólogo Luis Castelli, director de la consultora fueguina Vox Pópuli, el interés internacional excede a la base naval. “Ushuaia tiene un alto valor geopolítico porque se encuentra sobre un canal que une los dos océanos”, además de la cercanía con la Antártida, dijo a AFP. Una importancia que también tienen las Malvinas y Punta Arenas en Chile, agregó.
A esa ubicación se suma, según Castelli, el creciente interés de Estados Unidos en contener el avance chino en una región clave para las rutas marítimas y el acceso a la Antártida.
“Hay un contexto internacional que potencia los intereses de las superpotencias del mundo”, sostuvo.
Las dos potencias han avanzado por vías diferentes. Mientras la presencia estadounidense se hizo visible con las visitas de autoridades, China ganó terreno mediante inversiones.
En marzo, su embajador en Argentina, Wang Wei, visitó la obra de una central termoeléctrica en las afueras de Ushuaia, con capitales chinos y una inversión cercana a 80 millones de dólares.
“China ya ha instalado empresas e incluso bases en el continente americano. Y para la doctrina Monroe de los estadounidenses (que expresa la visión de Washington sobre su relación con la región, ndlr), eso no genera ninguna simpatía” y por eso la pulseada por “tener mayor presencia en la zona”, dijo Castelli.
Médicos, a un paso de resolver el conflicto, según vocera de Sinamed
Los médicos fueron convocados nuevamente hoy por el Ministerio del Trabajo a fin de zanjar el conflicto que enfrenta el sector con el Ministerio de Salud ante el pedido de un reajuste salarial de G. 3.000.000 para todos por igual, indistintamente de que sean especialistas o no.
“Nos convocaron para las 10:30 en el Ministerio del Trabajo. Nosotros estamos abiertos, queremos resolver esto”, manifestó este viernes la Dra. Rossana González, del Sindicato Nacional de Médicos (Sinamed), en diálogo con el programa “Así son las cosas” de canal GEN y Universo 970 AM/Nación Media.
139 años de la ANR: “Tenemos que honrar nuestra historia construyendo el futuro”, dice Cartes
El presidente de la Junta de Gobierno de la Asociación Nacional Republicana (ANR), Horacio Cartes, encabezó este viernes el acto de conmemoración por los 139 años de fundación del Partido Colorado, y enfatizó la necesidad de escuchar a la ciudadanía y reafirmar el compromiso social de la nucleación republicana. Asimismo, el titular partidario instó a la dirigencia a dar respuestas concretas a las demandas actuales y a mantenerse firmes en la doctrina de servicio al pueblo.
“139 años después de aquella histórica jornada de 1887, seguimos aquí. Seguimos de pie, seguimos siendo mayoría, seguimos siendo una fuerza política decisiva; seguimos presentes en cada rincón del Paraguay. Pero no podemos vivir solamente de nuestra historia, tenemos que honrar nuestra historia construyendo el futuro”, refirió el presidente del Partido Colorado en su discurso ante el Panteón de los Héroes, en Asunción.
25 años del 11-S: el atentado que también cobró la vida de dos paraguayos
Este 11 de septiembre se cumplen exactamente 25 años de los atentados de terroristas más mortíferos en la historia de los Estados Unidos. Cuatro aviones comerciales fueron secuestrados por miembros de la organización terrorista Al Qaeda y utilizados como proyectiles.
Los dos primeros vuelos fueron estrellados contra la Torres Gemelas del World Trade Center en Nueva York, el tercero fue estrellado contra el edificio del Pentágono y el cuarto se estrelló en Pensilvania. Aquel día más de 2.700 personas perdieron la vida, entre ellas, dos paraguayos. A continuación, repasamos parte de lo que ocurrió en aquella trágica jornada de septiembre y sus consecuencias.
El Niño tiene un 75 % de probabilidades de llegar a una intensidad “histórica”
El actual fenómeno de El Niño tiene un 75 % de probabilidades de llegar a una intensidad “histórica”, anunció el jueves la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, en inglés) de Estados Unidos. Según sus medidas y modelados, El Niño debería seguir intensificándose hasta llegar a su pico a finales de este año.
“Durante la temporada de octubre - diciembre de 2026, hay un 75 % de probabilidad de un evento histórico que excedería la fuerza de anteriores eventos de El Niño desde 1950”, dijo la NOAA. Hace un mes, la NOAA estimaba esa probabilidad en un 69 %. EL fenómeno de El Niño, sinónimo de sequías, inundaciones y temperaturas extremas en todo el mundo, es una variación natural del clima que ocurre de cada dos a siete años.
Reabre el polideportivo Roberto Cabañas
Las instalaciones del polideportivo Roberto Cabañas lucen renovadas. El gobernador de Ñeembucú, Víctor Hugo Fornerón, destacó el trabajo realizado para llevar adelante las mejoras y ampliación del polideportivo municipal ubicado en Pilar.
Camilo Pérez se compromete a priorizar plazas, transporte y seguridad en Zeballos Cué
En un marco de masiva concurrencia, el candidato a intendente de Asunción por el Partido Colorado, Camilo Pérez, encabezó ayer jueves el segundo Gran Acto Zonal en la Seccional n.° 25 de Zeballos Cué, presidida por Manuel Lara. El evento reunió a más de 3.000 simpatizantes, con otras 1.500 personas siguiendo el desarrollo desde los alrededores del predio, y convocó a dirigentes, miembros del Comando de Campaña, candidatos a concejales y referentes de las seccionales 1, 25, 26, 27, 28, 29, 30, 31 y 41.
En su alocución ante un recinto colmado, el postulante de la Lista 1 destacó la mística del republicanismo y el respaldo ciudadano a sus propuestas de gobierno local. Durante el encuentro, Pérez se comprometió a revitalizar los espacios públicos del barrio, incrementar la frecuencia del transporte interno y reforzar la seguridad en las calles mediante la implementación de una policía de cercanía.
Temporal deja unas 50 viviendas afectadas en Canindeyú
Un fuerte temporal dejó a su paso viviendas destechadas, árboles caídos y cortes en el servicio eléctrico en los distritos de Yasy Cañy y Curuguaty, departamento de Canindeyú. De acuerdo con los reportes, unas cincuenta viviendas resultaron con daños debido a los fuertes vientos y las lluvias.
El 11 de setiembre de 2001 casi 3.000 personas murieron en la tragedia; dos décadas después se reportan 67.000 solicitudes de afectados por humos tóxicos. Foto: AFP.
25 años del 11-S: el atentado que también cobró la vida de dos paraguayos
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Emiliano Cáceres
Este 11 de septiembre se cumplen exactamente 25 años de los atentados de terroristas más mortíferos en la historia de los Estados Unidos. Cuatro aviones comerciales fueron secuestrados por miembros de la organización terrorista Al Qaeda y utilizados como proyectiles.
Los dos primeros vuelos fueron estrellados contra la Torres Gemelas del World Trade Center en Nueva York, el tercero fue estrellado contra el edificio del Pentágono y el cuarto se estrelló en Pensilvania. Aquel día más de 2.700 personas perdieron la vida, entre ellas, dos paraguayos. A continuación, repasamos parte de lo que ocurrió en aquella trágica jornada de septiembre y sus consecuencias.
Los objetivos
Los terroristas tenían cuatro objetivos específicos aquel 11 de septiembre. Los dos primeros eran las Torres Gemelas del World Trade Center (WTC), dos de los edificios más emblemáticos de Manhattan, Nueva York. El World Trade Center (en español, Centro de Comercio Mundial) era el corazón financiero de Estados Unidos. El complejo constaba de 7 edificios: las mencionadas torres gemelas, el WTC 1 (Torre Norte) y el WTC 2 (Torre Sur). Los otros eran el WTC 3 (Hotel Marriot), el WTC 4 (donde funcionaban bolsas de valores), el WTC 5, el WTC 6 (con Oficinas de Aduanas y Protección Frontetiza) y el WTC 7.
Cabe mencionar que al momento de culminar su construcción en 1973, las Torres Gemelas eran los dos edificios más altos del mundo. Para 2001, seguían siendo los dos edificios más altos de Nueva York. La Torre Norte contaba con 417 metros, mientras que la Torre Sur. Con 415 metros. Ambas tenían 110 pisos.
Este 11 de septiembre se cumplen exactamente 25 años de los atentados de terroristas más mortíferos en la historia de los Estados Unidos. Foto: Gentileza
El tercer objetivo era El Pentágono, sede del Departamento de Defensa de los Estados Unidos, ubicado en el Condado de Arlington, Virginia, cerca de Washington DC. Curiosamente, esa misma fecha, 11 de septiembre, se cumplían exactamente 60 años del inicio de la construcción de este edificio, la cual se había dado el 11 de septiembre de 1941, poco antes del ingreso de Estados Unidos a la Segunda Guerra Mundial. Durante décadas, el Pentágono fue el edificio de oficinas más grande del mundo, hasta 2010, cuando fue superado por Bolsa de Diamantes de Surat, en la India.
En cuanto al cuarto y último objetivo, algunas investigaciones señalan que era el Capitolio de los Estados Unidos, sede del Congreso del país norteamericano, donde funcionan la Cámara de Senadores y la Cámara de Representantes. Pero otros señalan que en realidad, era la Casa Blanca. Sin embargo, el cuarto vuelo secuestrado nunca llegó a su objetivo.
Antecedente y motivaciones
Contrariamente a lo que muchos piensan, el 11-S no fue el primer atentado terrorista sufrido por las Torres Gemelas del WTC. El 26 de febrero de 1993, se produjo un primer atentado que demostró que aquel complejo ya era un objetivo para el terrorismo, muchos años antes e incluso muchos consideran que sirvió como un “ensayo general”.
Un coche bomba estalló en el estacionamiento subterráneo de la Torre Norte. Esto provocó un enorme cráter de varios pisos de profundidad en subsuelo. Se utilizaron alrededor de 600 kg de nitrato de urea reforzado con gas hidrógeno. El saldo fue de 6 fallecidos (entre ellos una mujer embarazada) y más de 1.000 heridos.
El World Trade Center original en marzo de 2001. A la derecha, la Torre Norte. a la izquierda, la Torre Sur. Por décadas, este fue el corazón financiero de EE.UU. Foto: Archivo
El objetivo era derrumbar la Torre Norte sobre la Torre Sur. Sin embargo, la estructura estaba diseñada para soportar impactos en su base. El cerebro detrás de este primer ataque fue Ramzi Youseft, un terrorista vinculado con Al Qaeda y sobrino de Khalid Sheikh Mohammed quien años después, bajo las ordenes de Bin Laden, sería el principal arquitecto del 11-S.
Tras el fracaso de este plan, la organización terrorista no abandonó su objetivo. Como no pudieron derribar los edificios desde abajo, decidieron atacarlos por arriba, utilizando aviones comerciales como misiles.
Las motivaciones de Al Qaeda para llevar a cabo estos ataques fueron detalladas en la “Carta a Estados Unidos” de 2002. Se detallan tres motivos básicos: El apoyo de EE.UU. a Israel. Para Al Qaeda, el respaldo político, económico y militar de Washington hacia Israel significaba opresión al pueblo palestino y una afrenta directa al mundo islámico.
El Pentágono, sede del Departamento de Defensa de EE.UU., ubicado en el condado de Arlington, Virginia, cerca de Washington D. C. Foto: Gentileza
El segundo fue la presencia militar en tierras sagradas. Luego de la Guerra del Golfo en 1991, EE.UU. sentó tropas y bases militares en Arabia Saudita, país que alberga las dos ciudades más sagradas del Islam: La Meca y Medina. Para la organización terrorista, la presencia de soldados occidentales “infieles” en suelo sagrado era una profanación, una ocupación militar intolerable y un insulto a su soberanía.
El tercer punto fueron las sanciones contra Irak. Durante la década de los 90, la ONU y el gobierno de EE.UU. mantuvieron un embargo estricto y sanciones económicas contra el gobierno iraquí. Al Qaeda explotó propagandísticamente el tremendo impacto humanitario de estas sanciones, acusando a la Casa Blanca de provocar la muerte por desnutrición y falta de medicamentos de cientos de miles de niños y civiles musulmanes.
Los vuelos secuestrados y los ataques
La Comisión del 11 de septiembre, con datos recolectados de cajas negras y grabadores de datos de vuelo, elaboró un informe teniendo en cuenta la Hora Local del Este de EE.UU. (EDT). Fueron cuatro vuelos domésticos de las aerolíneas American Airlines y de United Airlines.
Mientras algunos afirman que el cuarto objetivo de los secuestradores era el Capitolio, sede del Congreso de EE.UU., otras fuentes sugieren que era la Casa Blanca. Foto: Gentileza
El vuelo 11 de American despegó del Aeropuerto Logan de Boston con destino a Los Ángeles. A las 07:59 AM (EDT). La aeronave era un Boeing 767-223ER. A bordo iban 2 pilotos, 9 auxiliares de vuelo y 81 pasajeros, incluyendo a los 5 secuestradores, totalizando 92 personas en el avión. Los terroristas iniciaron el ataque a las 08:14 horas. Luego, a las 08:21, el transpondedor de la aeronave, un aparato que envía datos de vuelo a Control de Tráfico Aéreo (ATC) fue apagado de forma manual. A las 08:46:40 EDT, el 767 impactó entre los pisos 93 y 99 de la Torre Norte del WTC.
El segundo vuelo, el United 175, despegó del Aeropuerto Logan a las 08:14 horas. El avión era un Boeing 767-222. La tripulación estaba conformada por 2 pilotos y 7 auxiliares de vuelo. Llevaban un total de 56 pasajeros, incluyendo a los 5 terroristas, para un total 65 personas a bordo. Despegaron de la misma pista que el American 11 y también iban con destino a Los Ángeles.
Los secuestradores irrumpieron en la cabina de pilotaje entre las 08:42 y las 08:46 (prácticamente al mismo tiempo que el primer impacto). Su transpondedor fue apagado aproximadamente a las 08:47. A las 09:03, la aeronave impactó contra la Torre Sur.
El cuarto vuelo secuestrado nunca llegó a su objetivo. Foto: Gentileza
En cuanto al American 77, a las 08:20 despegó del Aeropuerto Internacional de Washington-Dulles con destino a Los Ángeles, operado por un Boeing 757-223. Llevaba a 64 personas a bordo: 2 pilotos, 4 auxiliares de vuelo y 58 pasajeros, incluyendo a los 5 secuestradores. Su última comunicación fue a las 08:51. Luego, hacia las 08:54, fue tomado por los terroristas. Su transpondedor fue apagado a las 08:56. A las 09:37, tras un giro de 330° para perder altura, la aeronave fue estrellada en la fachada Oeste del Pentágono.
Finalmente, el United 93, que debía hacer la ruta Netwark-San Francisco y que era operado por un Boeing 757-222. Llevaba 2 pilotos, 5 auxiliares y 37 pasajeros, incluidos los 4 secuestradores, para un total de 44 personas a bordo. La aeronave despegó a las 08:42, con 42 minutos de retraso. Esto fue crucial para que, ya en el aire, los pasajeros se enteraran de los ataques en Nueva York.
Alrededor de las 09:28, cuando sobrevolaban el Estado de Ohio, los terroristas asaltaron la cabina. Los controladores aéreos alcanzaron a escuchar gritos de “¡Mayday!” y sonidos de lucha física. El transpondedor se apagó a las 09:41. En este vuelo hubo una revuelta de pasajeros y tripulantes de cabina. Intentaron derribar la puerta de la cabina de mando con el carrito de servicio. Ante este panorama, el secuestrador al mando terminó estrellando la aeronave de forma invertida (boca abajo) en un descampado en Shanksville, Pensilvania.
Sobre cuál era el objetivo original de los terroristas al secuestrar este vuelo, la comisión investigadora afirma que el más probable era el Capitolio en Washington DC, sede del Congreso estadounidense. Sin embargo, algunas fuentes sugieren que el objetivo era la Casa Blanca, sede del Poder Ejecutivo, residencia oficial del Presidente de los Estados Unidos.
Osama bin Laden, fundador y líder de la organización terrorista Al Qaeda, opuesto a la política exterior de EE.UU. Foto: Archivo
El caos y el derrumbe de las torres
En todas las zonas de impacto se desató el caos. Canales de televisión de todo el mundo interrumpieron sus programaciones habituales y comenzaron a transmitir imágenes que pronto recorrieron el mundo. Todo el planeta quedó en shock ante lo que estaba ocurriendo: Estados Unidos sufriendo un ataque terrorista en su propio territorio.
Las sirenas, carros de bomberos, patrullas, ambulancias, vehículos militares, todo sistema de emergencia comenzó a movilizarse. El país entero entró en alerta máxima. El entonces presidente estadounidense, George W. Bush, se encontraba en un aula de niños en la Escuela Primaria Emma E. Booker, en Sarasota, Florida. Tras el segundo impacto, su jefe de gabinete se le acercó y le dijo al oído una frase que quedó para la posteridad: “Un segundo avión chocó contra la otra torre. Estados Unidos está bajo ataque”
El cielo norteamericano se cerró por complete y el mandatario fue evacuado con el Air Force One, un Boeing 747-200B modificado, con matrícula militar VC-25A. Despegaron el Aeropuerto Internacional de Sarasota-Bradenton a toda potencia. El avión presidencial actuó como bunker aéreo y fue escoltado por dos aviones de combate F16.
Boeing 767 de American Airlines fotografiado meses antes de los atentados, y que sería estrellado contra la Torre Norte. Foto: Gentileza
Como el Pentágono ya había sido atacado, se temía que los próximos objetivos pudieran ser la Casa Blanca, el Capitolio o alguna otra importante sede gubernamental. Es por eso que el Servicio Secreto se negó rotundamente a llevar a Bush a Washington. El Air Force One ascendió a 45.000 pies de altitud para evadir los radares. Posteriormente realizaron dos paradas estratégicas en dos bases militares con búnkeres.
Mientras trasladaban al presidente, a las 09:58 EDT, la Torre Sur colapsó y se derrumbó en Nueva York tras el impacto que provocó un incendio que duró aproximadamente 55 minutos. Poco después, a las 10:28, la Torre Norte corrió el mismo destino, una hora y cuarenta y dos minutos después del impacto.
Las emblemáticas Torres Gemelas, que por décadas habían sido un símbolo del poderío económico de Estados Unidos, una postal obligatoria de Nueva York y el corazón financiero de la nación norteamericana, habían quedado reducidas a escombros y con ellas se fueron miles de vidas.
Boeing 757 de United Airlines, similar al avión secuestrado que operaba el vuelo 93. Foto: Gentileza
Entre tanto, el Air Force One aterrizó en la Base de la Fuerza Aérea Barksdale (Luisiana) a las 11.45. Allí el avión presidencial pudo repostar y se pudo dar un espacio seguro al mandatario para que brinde un breve mensaje a la nación. La segunda escala fue en Base de la Fuerza Aérea Offutt (Nebraska) donde llegaron a las 14:50 EDT. Allí se encontraba la sede del Comando Estratégico de los EE. UU. (STRATCOM).
Desde un búnker subterráneo de máxima seguridad, con tecnología de comunicaciones avanzada, Bush pudo encabezar una videoconferencia con el Consejo de Seguridad Nacional y los servicios de inteligencia para evaluar la magnitud de los ataques.
No fue hasta las 18:34 EDT que el mandatario pudo aterrizar en Washington, cuando se descartaron más amenazas inmediatas y el espacio aéreo estuvo bajo control militar. El Air Force One llegó a la Base Aérea de Andrews y luego George Bush dio un mensaje al país desde el despacho oval a las 20:30 EDT.
Miles de pérdidas humanas
Cuando el humo se disipó, se pudo dimensionar la magnitud del desastre. De acuerdo a las cifras oficiales, la cantidad total de fallecidos en todos los ataques fue de 2.977. En los ataques a las Torres Gemelas en Nueva York se registraron 2.753 muertes, incluyendo a los ocupantes de las aeronaves que impactaron contra los edificios, y a 343 bomberos y 71 policías que dieron sus vidas en actos heroicos tratando de salvar a más personas.
Momento del impacto a la Torre Sur. Foto: Gentileza
En el Pentágono fallecieron 184 personas, entre los 64 ocupantes del vuelo más 120 trabajadores militares y civiles que trabajaban en la sede del Departamento de Defensa. Mientras que en el vuelo 93 de United, el único que no llegó a su objetivo y acabó estrellado en Pensilvania, murieron 44 personas, los 33 pasajeros, los 7 tripulantes y los 4 secuestradores.
De acuerdo a las cifras oficiales, cantidad total de fallecidos en todos los ataques fue de 2.977. Si se cuentan a los 19 terroristas, el número asciende a 2.796.
Consecuencias geopolíticas
Estos acontecimientos tuvieron una fuerte repercusión política, tanto dentro como fuera de los Estados Unidos. El presidente norteamericano de ese entonces, el republicano George W. Bush, apenas llevaba 8 meses en el cargo. Había asumido el 20 de enero de ese mismo año. Fue electo en unas reñidas elecciones a finales de 2000, cuando competió contra el candidato demócrata Al Gore, quien había sido el vicepresidente del Bill Clinton.
En ese momento, el mandatario tenía un margen de aprobación de 51%. Pero, tras los atentados, ese margen se disparó al 90%, el índice más alto jamás registrado por la encuestadora Gallup hasta ese momento. La ciudadanía se unió en torno a la figura presidencial ante la emergencia nacional.
Zona colapsada del Pentágono tras el impacto del American 77. Foto: Gentileza
En un intento por capitalizar ese apoyo, el presidente formuló la conocida como “Doctrina Bush”: EEUU no haría distinciones entre grupos terroristas y los países que los albergaran. Esto dio lugar a la invasión a Afganistán en 2001 y a la controvertida invasión a Irak en 2003, bajo la premisa de que Saddam Hussein, presidente de Irak desde 1979, supuestamente poseía armas de destrucción masiva.
Sectores de la oposición estadounidense acusaron a Bush de querer “sacar provecho” del trauma colectivo dejado por el 11-S, instrumentando el dolor nacional para avanzar en una agenda de control petrolero e influencia militar en Medio Oriente.
Un golpe a la industria aeronáutica
En lo que respecta a la aviación comercial, los acontecimientos del 11 de septiembre de 2001 representaron un antes y un después. El historiador aeronáutico Antonio Luis “Tony” Sapienza aseguró a La Nación/Nación Media que “antes del 11 de septiembre no había mucho control en los vuelos internos en EE.UU. Lo que controlaban eran más que nada armas. Después de los atentados, los controles en vuelos aumentaron muchísimo, tanto dentro de EE.UU. como a nivel mundial. Aumentó la lista de elementos que no se pueden llevar en el equipaje de mano, como líquidos y navajas”.
El historiador relató que estuvo dos veces en Estados Unidos, en el 81 y en el 87, realizando en ambas ocasiones vuelos internos. Y, al menos en los 80, el control era muy poco. ”No recuerdo que te revisaran los bolsones de mano, no se pensaba que pudiera haber un secuestro o un atentado dentro de Estados Unidos. En el 81 volé desde Nueva York a Nueva Orleans y de Nueva Orleans a Miami. Entré al avión sin que me revisen el bolsón de mano. En el 87 hice un vuelo entre Miami y San Diego y de San Diego a Houston tampoco nos revisaron nada. Entramos en la fila, hice el checkin y nada, ni siquiera pasamos por un detector. Obviamente todo eso cambió después de los atentados del 11 de septiembre”, precisó.
George W. Bush, presidente de EEUU en aquel entonces. Apenas llevaba 8 meses en el cargo. Retrato oficial en 2003. Foto: Gentileza
En la misma línea se expresó Fabián Martínez, periodista y creador de contenido, quien realizó un entrenamiento como piloto aviador civil. “Hubo un antes y un después en la industria de la aviación. Los atentados del 11 de septiembre de 2001 desnudaron las falencias de seguridad en la aviación, tanto en Estados Unidos como a nivel mundial. Dejaron al descubierto las debilidades no solo de las aerolíneas, sino también de los aeropuertos y de los gobiernos”, contó.
Dos paraguayos perdieron la vida
El luto por las muertes del 11-S también alcanzó a nuestro país. Una familia de Asunción y otra familia de Misiones lloraron a dos de nuestros compatriotas. Se trata de Carlos Alberto Samaniego López, de 29 años, oriundo de Asunción, y Obdulio Amias Ruiz Díaz Shug, de 44 años, oriundo de San Ignacio, Misiones.
Samaniego era un profesional del sector financiero e hincha fanático de Olimpia. Buscando consolidar su carrera profesional, se fue a vivir a Estados Unidos, donde llevaba pocos años residiendo. Trabajaba en la firma de inversiones Cantor Fitzgerald, cuyas oficinas funcionaban entre los pisos 101 a 105 de la Torre Norte. El impacto ocurrió por debajo de dicha zona, dejando a todos los que se encontraban allí atrapados. Ningún empleado de esa firma que se hallaba en esas oficinas logró sobrevivir. El cuerpo de Carlos Alberto fue identificado semanas después, mediante pruebas de ADN.
Obdulio residía desde hacía más de una década en Nueva York, con su esposa e hijos.Laboraba en el área de mantenimiento y servicios técnicos del World Trade Center. Se encontraba realizando sus labores rutinarias cuando se desató el infierno. Fue de las tantas personas que quedaron atrapadas bajos los escombros y no pudo sobrevivir.
Zona de impacto del vuelo 93 en Pensilvania. Foto: Gentileza
Surgimiento de teorías conspirativas
Inmediatamente después de los atentados, comenzaron a surgir un sinfín de teorías sobre lo ocurrido. De hecho, el 11-S está considerado como el acontecimiento que dio inicio a la era de las teorías conspirativas modernas. En aquel entonces, internet aún estaba en pañales, las redes sociales no existían y los videos y posteos virales no estaban prácticamente en los planes de nadie. Fueron los primeros y rudimentarios foros web y correos electrónicos los que se convirtieron en el nido de especulaciones por parte de los primeros internautas.
Una de las teorías más famosas y difundidas a nivel mundial es que la causa del derrumbe de las Torres Gemelas no fueron los choques de aviones, sino que se trató de una demolición controlada. A diferencia de la versión oficial, que concluyó que el colapso de las torres se debió a que los incendios provocados por los impactos debilitaron los soportes de acero de los pisos afectados, esta teoría sugiere que en realidad explosivos fueron colocados previamente a los ataques, en puntos estratégicos, y que esa fue la verdadera causa del derrumbe.
La teoría sostiene que la temperatura de los incendios no era suficiente para debilitar la estructura de las torres y que el desplome vertical y simétrico de los edificios, sumado a los destellos y columnas de humo divisadas en los pisos inferiores durante la caída, son pruebas de que se utilizaron cargas de demolición tradicionales. Para los defensores de esta teoría, la velocidad casi de caída libre con la que colapsaron las estructuras sigue siendo el principal cabo suelto que la narrativa oficial no logra esclarecer.
Entre tanto, el consenso científico internacional, liderado por el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST), descarta firmemente el supuesto uso de explosivos. Las investigaciones oficiales sostienen que el combustible de los aviones actuó como queroseno que despojó al acero de su aislamiento térmico, provocando que los soportes perdieran el 50% de su capacidad de resistencia a 600 ° C.
El One World Trade Center, edificio principal del nuevo complejo. Abajo de aprecia el memorial dedicado a las víctimas de los atentados. Foto: Archivo
El Memorial: el National September 11 Memorial & Museum
Actualmente en la Zona Cero se erige un nuevo complejo con un memorial que homenajea a las víctimas de los atentados de aquella trágica jornada septembrina. Las “Piscinas Gemelas”, un monumento denominado “Reflecting Absence” (en español, Reflejando Ausencias) consisten en dos piscinas cuadradas ubicadas cada una exactamente donde se erigían las Torres Gemelas.
Se trata de las dos fuentes de agua artificiale más grandes de norteámerica, diseñadas por los arquitectos Michael Arad y Peter Walker. El concepto central es el monumento al vacío. El agua cae en cascada por paredes de granito de 9 metros hacia un foso central que parece no tener fin. Esto simboliza la pérdida irreparable y el vacío dejado por los ataques. Alrededor de los parapetos de bronce que bordean las fuentes están grabados con láser los nombres de las 2.977 víctimas, incluidos los paraguayos Carlos Samaniego y Obdulio Ruiz Díaz.
En el nuevo complejo del World Trade Center, el edificio principal es el One Wolrd Trade Center, anteriormente conocido como Freedom Tower (en español, Torre de la Libertad). Con una altura de 541 metros (1.776 pies, en alusión al año de declaración de independencia de los Estados Unidos) y 104 plantas, es el edificio más alto del hemisferio occidental.
La Nación presentó una edición especial sobre el 11-S. Foto: Archivo
En la cultura popular
El 11-S ha tenido un impacto significativo en la cultura popular, siendo retratado en numerosas películas, series y hasta libros. En el cine, entre las obras más conocidas que representaron los atentados están la película United 93, dirigida por Paul Greengrass y estrenada en 2006, que retrata los acontecimientos del secuestro del cuarto avión; y la película World Trade Center, conocida en Hispanoamérica como Las Torres Gemelas, dirigida por por Oliver Stone y protagonizada por Nicolas Cage, que retrata la supervivencia de oficiales de la Policía del Puerto que quedaron atrapados entre los escombros.
En lo que respecta a series y documentales, podemos destacar las siguientes; Punto de inflexión: El 11-S y la guerra contra el terrorismo, una miniserie documental de Netflix que trata sobre el auge de Al Qaeda y las decisiones de la era Bush; 9/11: Así se vivió en América, una docuserie de National Geopgraphic que también se puede encontrar en Disney+, construida enteramente con archivos de video e imágenes cronológicas de aquella jornada; 9/11: Inside the President’s War Room, una serie de testimonios inéditos del propio George W. Bush y su gabinete sobre las decisiones tomadas a bordo del Air Force One.
En cuanto a libros y ensayos, las obras más conocidas son las siguientes: El informe de la Comisión del 11-S, documento oficial de acceso público que funciona como la radiografía completa de los acontecimientos de ese día; Lo que vi aquel día (The Looming Tower), autoría de Lawrence Wright, un libro de investigación periodística ganador del Premio Pulitzer que explica minuciosamente cómo se gestó el ataque desde los años 90.
Carlos Samaniego y Obdulio Ruiz Díaz, los dos paraguayos que perdieron la vida en el atentado al World Trade Center. Foto: Gentileza
El 11-S incluso tuvo un impacto en el mundo de la animación. Se teoriza que fue uno de los tantos acontecimientos supuestamente predichos por la famosa serie animada Los Simpson. En el primer episodio de la temporada 9, Homero Contra la Ciudad de Nueva York, la escena donde se muestra la portada de una revista que alinea el precio 9 dólares justo al lado de la silueta de las Torres Gemelas, hace que se forme visualmente la cifra “9/11”, es decir, septiembre 11.
Por otro lado, en la película original de Disney, Lilo y Stitch, representa la repercusión de los atentados. En la secuencia final, Sitich robaba un avión comercial Boeing 747 para rescatar a Lilo de la nave del personaje de Gantu. Sitich utilizaba la aeronave para esquivar los edificios de la ciudad. Sin embargo, tras los acontecimientos del 11 de septiembre, Disney temió herir la sensibilidad colectiva tras la tragedia, de modo que ordenó a los animadores modificar la secuencia final, donde vemos que, en lugar del avión comercial utilizan la nave espacial roja de Jumba y Pleakley.
Si bien los escombros fueron removidos y la humareda se disipó hace tiempo, un cuarto de siglo después, las consecuencias geopolíticas de los atentados del 11 de septiembre de 2001 aún persisten. Los acontecimientos de aquella jornada siguen alimentando debates sobre lo ocurrido y sobre cómo el país más poderoso del mundo pudo ser golpeado de esa manera en su propio territorio.
A ello se suman las profundas huellas que dejó en la industria de la aviación y en los sistemas de seguridad a nivel mundial. Veinticinco años después, el 11-S continúa siendo un acontecimiento que marcó un antes y un después en la historia contemporánea y cuya memoria permanece intacta.
El National September 11 Memorial & Museum. Foto: Gentileza