El papa Francisco llamó el domingo a que los líderes de las naciones “escuchen” el clamor por la paz en una “Pascua de guerra” en la que se refirió a una Ucrania “martirizada” por el conflicto.
“Hemos visto demasiada sangre, demasiada violencia”, dijo el papa en su tradicional bendición “Urbi et Orbi” delante de cerca de 50.000 fieles en la Plaza de San Pedro en Roma.
El papa argentino pidió a los fieles que no se “acostumbren a las guerras”. “Comprometámonos todos a pedir la paz con voz potente, desde los balcones y en las calles”, exhortó a la multitud que respondió con aplausos.
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El líder espiritual de unas 1.300 millones de católicos insiste desde hace semanas en la necesidad de una paz para Ucrania, tras la invasión que sufre el país desde el 24 de febrero por las tropas rusas.
“Llevo en el corazón a las numerosas víctimas ucranianas, a los millones de refugiados y desplazados internos, a las familias divididas, a los ancianos que se han quedado solos, a las vidas destrozadas y a las ciudades arrasadas”, dijo el pontífice.
El papa también celebró que “en medio del dolor” no faltan “signos esperanzadores, como las puertas abiertas de tantas familias y comunidades que acogen a migrantes y refugiados en toda Europa”.
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Fuente: AFP.
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Trump envía propuesta a Rusia y Ucrania para poner fin a la guerra
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo ayer viernes que envió a sus emisarios Steve Witkoff y Jared Kushner a Moscú y Kiev con una propuesta para poner fin al conflicto en Ucrania, que ya lleva cuatro años. “Llevan consigo una propuesta para terminar la guerra”, dijo Trump a los periodistas.
“Los enviamos para ver si podemos lograr algo, y puede que haya una buena posibilidad de que lo consigamos”, dijo. La medida marca el último intento de Washington de romper el estancamiento diplomático en el conflicto más mortífero de Europa desde la Segunda Guerra Mundial, que comenzó con la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia en 2022.
Un alto funcionario ucraniano dijo a la AFP que se esperaba la llegada de los enviados a Kiev el domingo. El medio estadounidense Axios informó que se reunirían con el presidente ruso, Vladimir Putin, en Moscú este sábado y luego con el mandatario ucraniano, Volodimir Zelenski, en Kiev el domingo.
El Kremlin se negó a comentar. Trump dijo a los periodistas que los dos negociadores buscarían determinar si era posible avanzar hacia la paz. Los esfuerzos se han estancado debido a la guerra de Washington con Irán, mientras Moscú y Kiev han intensificado los ataques de largo alcance, lo que ha elevado las bajas civiles a niveles no vistos desde el inicio de los combates.
“Envié a Steve Witkoff y Jared Kushner, dos grandes negociadores. Han hecho un gran trabajo”, dijo Trump. El presidente estadounidense no quiso decir si el plan implicaba que Ucrania cediera territorio, como ha sugerido anteriormente, pero agregó: “Tenemos una idea para la paz”.
Será la primera vez que Witkoff, el amigo empresario de Trump, y su yerno Kushner visiten la devastada Kiev desde que Trump regresó al cargo el año pasado con la promesa de resolver el conflicto. Witkoff y Kushner, que han participado en negociaciones para altos el fuego en Gaza e Irán, han viajado repetidamente a Moscú en anteriores intentos de diplomacia.
Guerra de desgaste
El renovado impulso diplomático llega en un momento en que Rusia y Ucrania se castigan mutuamente con ataques de misiles y drones de largo alcance. Pocas horas antes del anuncio de Trump, un dron ruso atacó la sede del servicio de seguridad ucraniano SBU en el centro de Kiev, según Zelenski.
El ataque, que según Zelenski estaba dirigido a la oficina del jefe interino de la agencia, fue el primero contra su sede desde el inicio de la invasión. A pesar del carácter sin precedentes del ataque, el presidente ucraniano propuso observar un alto el fuego con Rusia durante la visita de los enviados estadounidenses.
“No habrá ataques aéreos de nuestra parte, y Rusia debe garantizar recíprocamente un alto el fuego —sin sus propios ataques aéreos— durante el tiempo necesario para llevar a cabo estas conversaciones”, dijo Zelenski en su discurso vespertino.
Rusia no comentó de inmediato la propuesta. Horas después, Oleksandr Ganzha, jefe de la administración militar regional de Dnipropetrovsk, dijo que un ataque ruso mató a cuatro personas e hirió a cinco en la ciudad suroriental de Kamianske. Zelenski había dicho el miércoles que el espacio aéreo ruso sería “completamente inseguro” y estaría lleno de drones ucranianos mientras Moscú continuara su guerra.
El viaje de Witkoff y Kushner tiene lugar además más de una semana después de una inusual visita a Moscú del director de la CIA, John Ratcliffe, quien advirtió a Rusia contra cualquier ataque a Estados miembros de la OTAN, según los medios estadounidenses. A principios de esta semana, Estados Unidos dio la bienvenida al ministro de Finanzas ruso en una reunión del G20 en Carolina del Norte.
Fuente: AFP
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Latorre recuerda “el amor sincero” del papa Francisco hacia Paraguay
El presidente de la Cámara de la Cámara de Diputados, Raúl Latorre, y su familia visitaron la tumba en la que se encuentra el papa Francisco, en la Basílica de Santa María la Mayor, ubicada en el centro de Roma, Italia. El legislador recordó el cariño del Santo Padre tenía por el Paraguay.
“No podíamos estar aquí sin visitarte, querido papa Francisco, gracias por todo el amor sincero que siempre le diste al Paraguay”, expresó el legislador a través de sus redes sociales. El papa Francisco visitó Paraguay en el 2015, cuando demostró su gran admiración y respeto por el país.
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Latorre, acompañado de su esposa Jociani Repossi, y de su hija menor, realizaron una visita a la Santa Sede, en la cual también se reunió con el Papa León XIV. Durante este encuentro el legislador y su familia entregaron al Santo Padre una estola con los colores de la bandera paraguaya y un mapa del país elaborado en filigrana por artesanos nacionales, haciendo llegar hasta el Vaticano una muestra de la tradición y la cultura paraguayas.
También reiteró la invitación y expresar el anhelo de recibirlo en Paraguay, igualmente extendió su cariño del pueblo paraguayo. “Compartimos un encuentro en el Vaticano con el papa León XIV. Le trajimos el amor del Paraguay, una nación llena de fe en Dios y esperanza en el futuro. Le dijimos que lo esperábamos en el Paraguay”, fueron las palabras del diputado tras esta visita.
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Juzgado de Paz de Luque es el primero en tener el Expediente Judicial Electrónico
El Juzgado de Paz de Luque se convirtió en el primero del departamento Central en implementar el Expediente Judicial Electrónico, en el marco del proceso de transformación digital impulsado por la Corte Suprema de Justicia para agilizar la tramitación de las causas y fortalecer la transparencia del servicio judicial.
El acto fue encabezado por el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Alberto Martínez Simón; el vicepresidente primero, Luis María Benítez Riera; y el ministro Eugenio Jiménez Rolón, superintendentes de la Circunscripción Judicial de Central.
Con esta implementación, el Juzgado de Paz de Luque inicia la gestión electrónica de sus actuaciones en un despacho que actualmente administra alrededor de 12.400 expedientes activos, uno de los mayores volúmenes de causas del país, con una importante carga de procesos relacionados con violencia doméstica.
Como parte de la puesta en funcionamiento del sistema, la jueza de Paz de Luque, Karin Leite Zaracho, realizó la firma digital de dos expedientes, oficializando el inicio de las actuaciones electrónicas. Asimismo, informó que continúa el proceso de vinculación de profesionales abogados y usuarios para la utilización de la plataforma.
Durante el acto, el presidente de la Corte Suprema de Justicia señaló que esta implementación responde a una política institucional sostenida de modernización del servicio judicial. “Es la prueba más eficiente de que queremos que los procesos judiciales sean tramitados de manera transparente y facilitar el trabajo de los abogados, para que puedan litigar desde cualquier parte del mundo, cualquier día y a cualquier hora”, enfatizó. Asimismo, reafirmó la continuidad del proceso de digitalización.
Asimismo, el ministro Eugenio Jiménez Rolón expresó que la incorporación del Expediente Judicial Electrónico constituye “un paso trascendente para responder a las necesidades de todos, fundamentalmente del destinatario final de nuestros esfuerzos: la ciudadanía”.
Seguidamente, la presidenta del Consejo de Administración de la Circunscripción Judicial de Central, doctora María Teresa González de Daniel, reiteró que el Juzgado de Paz de Luque es el primero del departamento en incorporar esta herramienta y recordó que se trata del despacho con el mayor ingreso de causas del país, especialmente en materia de violencia doméstica.
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Mucho más que un simple tratado de límites
- Embajador Carlos José Fleitas
- Foto: Gentileza
En los próximos días se cumplirán 88 años de aquel 21 de julio de 1938, fecha en la cual se suscribió el Tratado de Paz, Amistad y Límites entre el Paraguay y Bolivia. Este hecho marca un acontecimiento fundamental de nuestra historia, pues puso fin a tres años de conflicto armado y a igual tiempo de discusiones limítrofes entre dos países hermanos. Sin embargo, aquel tratado representó mucho más que un acuerdo de delimitación territorial o cese de hostilidades. Constituyó el inicio de una nueva etapa caracterizada por la diplomacia y el trabajo técnico permanente para defensa y consolidación del territorio nacional.
Este 21 de julio de 2026 es la ocasión propicia para reflexionar y hacer un análisis sobre el proceso histórico que atravesó el Paraguay en la definición de sus fronteras en el Chaco, un recorrido que abarcó casi cuatro siglos de antecedentes coloniales, controversias diplomáticas, negociaciones internacionales, conflictos armados, pérdida de vidas y complejas tareas de demarcación que duraron 87 años.
La cuestión de límites entre Paraguay y Bolivia no fue un hecho aislado, sino una consecuencia de la configuración territorial heredada de las antiguas colonias españolas en América. La ausencia de delimitaciones claras durante la época colonial, que dio origen a discusiones diplomáticas que evolucionaron hasta convertirse en una conflagración bélica que buscó dirimir el conflicto de dos Estados vecinos y hermanos, sobre la titularidad del Chaco Boreal.
Entre los antecedentes más remotos se puede citar el diferendo suscitado entre el conquistador español Ñuflo de Chávez y Andrés Manso en 1560, con la creación de Mojos o Chiquitos, independiente de las gobernaciones del Paraguay y del Perú, aunque sin delimitación precisa. No obstante, durante el periodo colonial distintos gobernadores ilustraron con claridad los límites entre las Provincias del Alto Perú y del Paraguay.
Con la emancipación política del Paraguay en mayo de 1811 y la de las provincias del Alto Perú en 1825 (que dio origen a la República de Bolivia), ambas personas jurídicas de derecho internacional heredaron los territorios que tenían durante la colonia, conforme al principio jurídico del uti possidetis. De esta manera, los límites eran los que la Provincia del Paraguay poseía con la de Santa Cruz de la Sierra y Chiquitos, separados por el semidesértico territorio del Chaco, es decir, la Cordillera de los Chiriguanos y el río Parapití. Por otra parte, Bolivia reivindicaba la jurisdicción de la Audiencia de Charcas. También merece destacarse que Bolivia fue el primer país limítrofe en reconocer nuestra independencia, el 17 de junio de 1843.
Luego de la firma del Tratado Guido-Vázquez en 1852 entre la República del Paraguay y la Confederación Argentina, dado que dicho tratado reconocía al Paraguay la soberanía “de costa a costa” sobre el río homónimo hasta su confluencia con el Paraná, circunstancia que motivó la protesta formal del encargado de Negocios de Bolivia dando inicio al reclamo de ese país sobre el Chaco. Esta reclamación fue posteriormente sostenida ante los países signatarios del Tratado de la Triple Alianza.
Tras la derrota sufrida en la Guerra del Pacífico y la pérdida de su litoral marítimo, Bolivia orientó sus esfuerzos hacia la obtención de una salida a través del río Paraguay. Ante el fracaso de diversas gestiones indirectas, decidió entablar negociaciones con el Paraguay sobre la cuestión del Chaco. A ese efecto, en 1879, fue comisionado a Asunción en carácter de ministro plenipotenciario el Dr. Antonio Quijarro, quien, sin hacer ninguna exposición de títulos que sustenten las pretensiones bolivianas adujo conveniencias económicas para el Paraguay la celebración de un tratado de límites. Como resultado de dichas negociaciones se suscribió el Tratado Decoud-Quijarro (1879), primer acuerdo fronterizo celebrado entre ambos países tras la Guerra de la Triple Alianza. No obstante, el instrumento nunca llegó a ser ratificado.
Lejos de abandonar sus aspiraciones, Bolivia designó al Dr. Isaac Tamayo para negociar un nuevo tratado. El Paraguay accedió a reiniciar las conversaciones diplomáticas y el 16 de febrero de 1887 se firmó el Tratado Aceval-Tamayo, nuevamente, sin tener en cuenta que ello le significaba la pérdida de un territorio. Sin embargo, al igual que su predecesor, este tratado tampoco fue ratificado.
En 1891, el Gobierno boliviano acreditó al señor Mariano Baptista y su propuesta consistía en retomar alguno de los tratados previamente suscritos –el Decoud-Quijarro de 1879 o el Aceval-Tamayo de 1887– o, en su defecto, someter la controversia a una decisión arbitral. No obstante, las conversaciones fueron postergadas.
Tres años después, en 1894, fue acreditado como nuevo ministro plenipotenciario de Bolivia en Asunción el doctor Telmo Ichazo. Quien, tras un prolongado intercambio diplomático y convencido de la imposibilidad de obtener la ratificación de los tratados de 1879 y 1887, suscribió un protocolo mediante el cual ambas partes declaraban la caducidad de los mismos.
Sin embargo, las negociaciones no concluyeron allí. Gracias a la activa mediación del encargado de negocios de la República Oriental del Uruguay, Adolfo Basáñez, quien actuó como mediador neutral a solicitud de Bolivia, las partes retomaron el diálogo en un clima de conciliación. Como resultado, el 23 de noviembre de 1894 se firmó el Tratado Benítez-Ichazo, que invocando el sentimiento de confraternidad proponía dividir el Chaco con una línea diagonal que comenzaba tres leguas al norte de Fuerte Olimpo, sobre la ribera del río Paraguay, y descendía hasta interceptar el río Pilcomayo.
FASE MILITAR
o a los 61° 28’ de longitud oeste. Otorgando Bolivia más de dos tercios del territorio disputado.
A comienzos del siglo XX, la controversia por el Chaco dejó de caracterizarse exclusivamente por la discusión diplomática, documental y jurídica para incorporar un componente militar cada vez más evidente. A partir de 1905, Bolivia inició una política sistemática de ocupación del territorio mediante el establecimiento de fortines militares, primero de manera discreta y posteriormente en forma abierta. Esta estrategia se evidenció con la fundación de fortines a lo largo del Pilcomayo, como, por ejemplo: Ballivián y Guachalla hasta llegar a Muñoz en la zona del Estero Patiño.
La situación adquirió mayor gravedad luego de la firma del Protocolo Soler-Pinilla, de 1907, que establecía una línea de statu quo y comprometía expresamente a ambos Estados a mantener las posiciones territoriales existentes. Pese a dicho compromiso, Bolivia continuó ampliando su presencia militar mediante la creación de nuevos fortines, entre ellos Linares, Magariño, Esteros, Saavedra, Sorpresa, Tinfunque y Arce, entre otros.
Ante esta amenaza, el Paraguay empezó a esbozar un plan militar para resguardar sus derechos. Impulsó un proceso de reorganización de su ejército y emprendió la adquisición de armamentos en Europa. Se presagiaba en el horizonte el inminente estallido de la guerra.
En 1927, un nuevo incidente agravó la situación. La muerte del Tte. Rojas Silva motivó la firma del Protocolo Díaz León- Gutiérrez por el que Paraguay y Bolivia aceptaron los buenos oficios del Gobierno argentino para procurar una salida pacífica, sin modificar los acuerdos anteriores. En ese contexto, se desarrolló la Conferencia de Buenos Aires de 1927- 1928 y, posteriormente tras el suceso del Fortín Vanguardia, la Conferencia de Washington. Ambas iniciativas diplomáticas lograron evitar momentáneamente el conflicto armado eminente.
LA GUERRA
Lamentablemente, estos esfuerzos resultaron insuficientes. Finalmente, el 15 de junio de 1932 estalló la Guerra del Chaco con el ataque boliviano al Fortín Paraguayo Carlos Antonio López.
Tras tres años de sangriento conflicto bélico, el 12 de junio de 1935 se suscribió en la ciudad de Buenos Aires el Protocolo de Paz, conocido como protocolo Riart-Eliot, en él se acordó el cese definitivo de las hostilidades entre Paraguay y Bolivia. En lo referente a límites el artículo 1, punto 3.º, estableció la obligación de resolver los diferendos por acuerdo directo o, en caso de fracasar, someterlos al arbitraje de derecho, designando como árbitro a la Corte Permanente de Justicia Internacional de la Haya.
Las delegaciones de ambos países iniciaron un complejo proceso de negociaciones diplomáticas que se extendió durante los años 1936 y 1937. A pesar de los numerosos encuentros y de las diversas propuestas formuladas por las partes, no fue posible alcanzar una solución. Ante el estancamiento de las conversaciones, las negociaciones fueron retomadas en 1938.
Durante las sesiones, tanto Paraguay como Bolivia presentaron proyectos de delimitación que fueron sucesivamente rechazados por la contraparte, manteniéndose las posiciones iniciales sin posibilidades de consenso. La Comisión de Neutrales presentó, en junio de 1938, una nueva propuesta destinada a destrabar las negociaciones. La fórmula consistía en establecer una línea intermedia y someter la porción restante del territorio en disputa a un arbitraje de equidad. Esta iniciativa fue aceptada por ambas delegaciones, como base para alcanzar un acuerdo.
La aceptación de esta fórmula implicó una decisión de gran trascendencia política y jurídica para el Paraguay. Hasta ese momento, la posición oficial había sostenido que la cuestión se circunscribía a una simple delimitación de una frontera preexistente, basada en títulos históricos claros e indiscutibles. Sin embargo, al admitir una solución negociada complementada con un arbitraje de equidad, el Paraguay aceptó la posibilidad de una distribución del territorio en litigio, privilegiando una salida pacífica al largo conflicto existente.
En definitiva, el 21 de julio de 1938 se firmó el Tratado de Paz, Amistad y Límites, entre Paraguay y Bolivia, poniendo término a una controversia diplomática iniciada décadas atrás y cerrando uno de los capítulos más complejos de la historia territorial de ambos países. El tratado estableció, en su artículo 2.°, que la delimitación definitiva de una parte del territorio sería determinada mediante un laudo arbitral de equidad, disponiendo expresamente que los árbitros actuarían ex aequo et bono, es decir, resolviendo conforme a criterios de justicia y equidad antes que por la estricta aplicación del derecho positivo.
Al firmar el tratado Paraguay ocupaba 264.150 km² aproximadamente de la región en disputa. No obstante, el acuerdo reconoció definitivamente al Paraguay una superficie cercana a 232.650 km², mientras que una franja aproximada de 41.500 km² quedó sometida a la decisión del tribunal arbitral. El 10 de octubre de 1938, el Colegio Arbitral dictó su laudo definitivo, estableciendo que la línea fronteriza debía extenderse desde el lugar denominado Esmeralda, sobre el río Pilcomayo, hasta la desembocadura del río Negro u Otuquis, fijando así el trazado de una parte sustancial de la frontera entre ambos Estados.
Con el objetivo de ejecutar las disposiciones del tratado y materializar la delimitación acordada, el 25 de noviembre de 1938 se constituyó la Comisión Mixta Demarcadora de Límites, organismo técnico binacional encargado de trasladar las disposiciones jurídicas a la realidad geográfica mediante la colocación de hitos y la determinación precisa de la línea internacional. Inició su labor en 1939, la colocación del primer hito denominado “Esmeralda” se realizó el 10 de octubre de 1940 siendo el delegado demarcador paraguayo el capitán José Bozzano y por Bolivia el general Abelardo Prieto.
Los primeros delegados demarcadores que representaron a nuestro país que lo representaron en las reuniones de la Comisión Demarcadora fueron el teniente coronel Abdón Palacios y el teniente 1.° de Marina Néstor Rodríguez Bordas. Por parte Bolivia fueron el coronel Abelardo Prieto y el mayor Walter Salinas.
EL TRATADO
La entrega material de los territorios adjudicados a cada Estado se llevó a cabo mediante una ceremonia oficial el 28 de diciembre de 1938, en la ciudad de Villa Montes, Bolivia, acto que simbolizó el cumplimiento efectivo de las disposiciones adoptadas en el Tratado de Paz.
En el Paraguay, si bien se había realizado un plebiscito donde la ciudadanía expresó su respaldo, este carecía de efectos jurídicos vinculantes. Por tal motivo, el 16 de febrero de 1939, el Congreso Nacional aprobó formalmente el tratado, que fue promulgado mediante la Ley n.º 61, otorgándole plena validez dentro del ordenamiento jurídico y cerrando cualquier cuestionamiento respecto de su legitimidad.
La firma del Tratado de Paz, Amistad y Límites de 1938 no significó el fin de los desafíos vinculados con la delimitación fronteriza. Por el contrario, dio inicio a una extensa etapa de trabajo técnico sobre el terreno, destinada a materializar las disposiciones del tratado y del laudo arbitral mediante la ubicación precisa de hitos, la apertura de picadas y la verificación permanente de la línea internacional. Esto exigió décadas de arduo trabajo técnico de la Comisión Mixta Demarcadora de Límites. El desafío apenas comenzaba y que duraría 87 años, culminando de manera efectiva en diciembre de 2025, durante la gestión del actual gobierno encabezado por el presidente Santiago Peña.
Fue precisamente el desarrollo de estas labores de demarcación que permitió identificar una discrepancia que, años más tarde, daría origen a una nueva controversia: el arbitraje sobre el cerro Chovoreca. El 23 de mayo de 1967, durante una reunión plenaria de la Comisión Mixta Demarcadora de Límites celebrada en Buenos Aires, surgió un desacuerdo respecto de la ubicación del Vértice VIII, conocido como cerro Chovoreca. La delegación boliviana sostenía que dicho accidente geográfico no existía y defendía la validez del hito ya emplazado conforme a las coordenadas consignadas en el plano del laudo arbitral de 1938. Por su parte, la delegación paraguaya afirmaba la existencia física del cerro y sostenía que el hito colocado carecía de validez debido a vicios tanto de forma como de fondo en el acta de erección.
Ante la imposibilidad de alcanzar un consenso, las partes acordaron someter la cuestión a la decisión del presidente de la Comisión Mixta Demarcadora de Límites, el general de brigada ingeniero Gonzalo Gómez, quien asumió la responsabilidad de resolver la controversia mediante un análisis estrictamente técnico. Tras la realización de los estudios topográficos, cartográficos y geodésicos correspondientes, el 11 de julio de 1969 se dictó un fallo definitivo e inapelable que estableció que el Vértice VIII debía ubicarse en el punto más elevado del cerro Chovoreca, identificado en la cota de 254,72 metros sobre el nivel del mar, con esta decisión el Paraguay ganaba aproximadamente 800 kilómetros de superficie en disputa.
Décadas más tarde, ambos países reafirmaron su compromiso con el cumplimiento integral del tratado, con la suscripción de nuevos instrumentos jurídicos orientados al manteniendo de la frontera. El 24 de abril de 2009 se firmó el Acta Final sobre la ejecución y el cumplimiento del Tratado de Paz, Amistad y Límites del 21 de julio de 1938. Posteriormente, el 12 de junio del mismo año, a 74 años del cese de hostilidades, se firmó el Protocolo Adicional al Tratado de Paz, Amistad y Límites, aprobado por Ley n.° 4176/2010, que estableció una nueva Comisión Mixta Demarcadora de Límites con las funciones de construcción, control y mantenimiento de hitos, así como la apertura y conservación de picadas.
La cooperación bilateral se profundizó aún más con la firma de las Notas Reversales del 30 de mayo de 2011, mediante las cuales ambos gobiernos acordaron establecer, a lo largo de toda la frontera terrestre, una franja de 50 metros de ancho destinada exclusivamente al libre tránsito para las tareas de vigilancia, mantenimiento y conservación de los hitos limítrofes. Estas áreas, conocidas como fajas de seguridad territorial o fajas non aedificandi, constituyen espacios donde no pueden realizarse construcciones permanentes, garantizando la adecuada visibilidad y preservación de la línea fronteriza.
Finalmente, en diciembre del año 2025 con la realización de los trabajos de batimetría del río Negro, quedaron concluidas las labores técnicas necesarias para la demarcación integral de la frontera entre la República del Paraguay y el Estado Plurinacional de Bolivia, culminando un proceso iniciado formalmente con la firma del Tratado de Paz de 1938.