El número de fallecidos por el alud que arrasó el martes pasado varias casas de un pueblo andino en el norte de Perú se elevó a ocho luego que un equipo de socorristas hallara el cuerpo de un niño, informó el gobierno. “Con profundo pesar quiero informar que hemos recuperado el cuerpo de un menor de 3 años en el centro poblado de Retamas, en donde hace unos días se produjo el deslizamiento de una ladera”, dijo el ministro José Luis Gavidia.
“Seguiremos dando todo el apoyo a las familias afectadas por esta tragedia”, agregó. Con este hallazgo se elevan a ocho las personas que murieron sepultadas por el alud registrado el pasado martes, indicó en un comunicado el Ministerio de Defensa. Defensa Civil informó que las operaciones de búsqueda de las ocho personas desaparecidas finalizaron el domingo y que ahora se enfocarán en la limpieza y seguridad en la zona.
Lea más: “Mismo Amor”: un adelanto del próximo álbum de Julieta Venegas
El deslizamiento de tierra ocurrió el martes en la mañana en Retamas, un remoto poblado habitado por familias de mineros situado a 2.800 metros de altitud en La Libertad, unos 500 km al norte de Lima, al desprenderse la cima de un cerro sobre las viviendas por las fuertes lluvias que cayeron en la zona en los últimos días.
Gavidia indicó que las casas sepultadas por el derrumbe fueron “aproximadamente siete”. No es la primera vez que Retamas sufre una tragedia así. En 2009, un alud dejó 13 muertos, entre ellos un niño. Los aludes ocurren con regularidad durante las lluvias estacionales en la región andina de Perú y en otras zonas de Sudamérica, donde es común que se levanten áreas residenciales en zonas de riesgo, como laderas de cerros.
Lea más: Moto eléctrica: docente investigador muestra una opción sostenible y económica
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
Alud en Nepal: asciende a 675 la cifra provisional de muertos
El balance oficial y provisional de muertos en Nepal por el alud del miércoles subió a 675, según un nuevo balance facilitado este sábado por la autoridad de gestión de desastres. El balance anterior, del lado nepalí, era de 633 fallecidos. En la vecina China, las autoridades dieron cuenta por el momento de siete muertos en la región del Tíbet, con lo que el total sumando ambos países es de 682 muertos. Cerca de 3.000 personas están desaparecidas en los dos países, de las cuales al menos 2.426 en Nepal.
Rishi Shrestha revisa la lista una y otra vez, pero termina aceptando la realidad: el nombre de su primo no figura entre los sobrevivientes de la potente riada que devastó el norte de Nepal. Ya casi no alberga esperanzas de volverlo a ver. “Han pasado más de tres días”, dice con un suspiro. “Hay un 99 % de probabilidades de que ya no esté vivo”.
Su primo, Rajan Shrestha, de 35 años, viajaba el miércoles hacia la vecina China cuando la gigantesca avalancha de agua y escombros, provocada por el colapso de un glaciar aguas arriba, sepultó la carretera por la que circulaba. “Hablé con él esa mañana, cuando se detuvo a tomar un té justo antes de pasar la frontera”, relata Rishi. “El ejército nos dice que está rescatando a las personas que puede localizar, es decir, a quienes lograron refugiarse en zonas elevadas. Parece que él quedó sepultado...”
Decenas de padres, hijos y amigos acudieron este sábado al cuartel militar de la ciudad de Bidur, donde los equipos de rescate han instalado su centro de operaciones, en busca de noticias sobre algún ser querido. Frente a las instalaciones, las autoridades colgaron en la cabina de un cajero automático una lista de varias páginas con los nombres de las personas que los rescatistas han logrado localizar y evacuar.
“Poder hacer nuestro duelo”
Kalka Sharda tampoco tiene suerte. “El nombre de mi hijo no está”, lamenta. El joven, de apenas 18 años, trabajaba en la central hidroeléctrica de Trishuli, que quedó completamente devastada. No ha tenido noticias de él desde la catástrofe ocurrida el miércoles. “Ya casi no tengo esperanzas”, añade la mujer, abatida. “Si siguiera vivo, seguramente habría encontrado una forma de ponerse en contacto conmigo”.
Junto a ella, Pasang Sherpa busca desesperadamente a su hermano, Chiring Tamang, de 40 años. Desde hace tres días acampa frente al cuartel de Bidur a la espera de noticias de su familiar que, tras regresar de China en su camión, pasó la noche del martes en la localidad nepalí de Timure.
Pasang Sherpa cree que se encontraba en la carretera cuando la ola destructiva arrasó todo a su paso. “Las posibilidades de que siga vivo son cada vez menores”, admite. “Si al menos pudiéramos recuperar su cuerpo y hacer nuestro duelo...”, añade. “En casa, mis padres siguen llorando mientras esperan a su hijo”.
A diferencia de muchos otros, Dil Tamang se niega a aceptar la posibilidad de que su padre haya muerto. Este último, un agricultor, cruzó el miércoles por la mañana la frontera para acudir a un mercado en la región autónoma china del Tíbet. En su teléfono, Dil recibió una lista en chino con nombres de posibles sobrevivientes y cree haber identificado el de su padre entre ellos. Pero necesita confirmarlo.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
Aumentan a 633 muertos y buscan a 3.000 desaparecidos por alud en Nepal y China
Los equipos de rescate en Nepal y China siguen luchando este sábado por localizar a miles de personas luego del mortífero alud que arrasó a mitad de semana una zona fronteriza del Himalaya y engulló pueblos enteros. El número de desaparecidos se elevó a casi 3.000, según las cifras oficiales de ambos países, mientras que ya han sido recuperados 633 cadáveres. Los reportes hablan también de fallecidos posiblemente arrastrados río abajo a lugares tan distantes como India.
Los equipos de rescate trabajan en condiciones extremadamente difíciles debido al espeso lodo que cubre las zonas afectadas. Kawan Koirala, miembro del Equipo de Respuesta a Desastres de Nepal, explicó que las labores de búsqueda avanzan con dificultad. “La gente quiere recuperar los cuerpos de sus familiares, vivos o muertos, pero no podemos encontrarlos (...) pueden ver el barro”, declaró a la AFP, visiblemente agotado tras una jornada de trabajo de 18 horas.
“También es muy traumático para mí. Es la primera vez que veo algo así. Hay barro por todas partes. Antes habíamos tenido inundaciones en Nepal, pero no como esta”, añadió. El miércoles, una inmensa pared de lodo atribuida al colapso de un glaciar sepultó viviendas, derribó puentes y arrastró vehículos tanto en Nepal como en la región autónoma china del Tíbet.
Aunque la causa exacta del colapso no está clara, el cambio climático está provocando el derretimiento de glaciares en todo el mundo, aumentando el riesgo de este tipo de desastres.
Búsqueda desesperada de familiares
En una zona donde se desarrollan grandes proyectos de infraestructura energética, la autoridad de desastres nepalí sumó 933 trabajadores a su lista de personas desaparecidas.
Esta lista ya incluía a decenas de excursionistas y peregrinos que se dirigían al monte sagrado tibetano de Kailash.
Quienes lograron salir con vida dicen que lo han perdido todo y ahora enfrentan una espera angustiante para conocer el destino de sus seres queridos desaparecidos, así como la perspectiva de reconstruir sus vidas desde cero.
“Todos los asentamientos cercanos al río fueron arrasados. No queda nada”, aseguró a la AFP el sobreviviente Buddhi Ram Dangol.
En una base del ejército en Bidur, utilizada como centro de operaciones de rescate, los familiares se agolpaban alrededor de listas de sobrevivientes pegadas en una pared.
“Vine hasta aquí en búsqueda de mi hijo”, dijo Kalka Sharda.
“Era trabajador de la central hidroeléctrica, pero no encuentro su nombre y las autoridades no dicen nada”.
Una de las principales misiones de rescate se concentra en una central hidroeléctrica, donde un centenar de personas permanecen atrapadas en un túnel desde el desastre.
La oficina del primer ministro nepalí informó de que los equipos de emergencia habían comenzado a “retirar lodo y escombros” para despejar la entrada al túnel y facilitar el acceso a los sobrevivientes.
Además, una unidad india especializada en rescates en túneles llegó a la zona para colaborar en las operaciones.
Un trauma “enorme”
A la búsqueda de los desaparecidos se han sumado los temores de nuevas inundaciones en las zonas afectadas debido a la formación de enormes masas de agua represadas.
Además, en algunas zonas afectadas, la devastación generalizada hace que se estén agotando los suministros de comida y agua potable.
El balance provisional de la catástrofe asciende ya a 633 fallecidos, de los cuales 626 fueron registrados solo en Nepal.
Hay también 2.426 personas, entre ellas cientos de extranjeros, con las que se ha perdido contacto en territorio nepalí.
En el Tíbet, al que los periodistas extranjeros no tienen acceso en su mayor parte, los medios estatales comunicaron este sábado un saldo actualizado de siete fallecidos y 554 desaparecidos.
Las autoridades también indicaron que habían evacuado a 555 turistas varados y a 499 residentes chinos de esa región autónoma.
En India, el gobierno informó que recuperó siete cuerpos de los ríos que fluyen desde Nepal, que se cree que son víctimas de los deslaves.
El trauma causado por la catástrofe es “enorme”, ya que se estima que hasta 93.000 personas pudieron resultar afectadas, aseguró la Cruz Roja, que prevé que el número de muertos siga aumentando.
Costosa reconstrucción
Entre los desaparecidos en la frontera se encuentran decenas de devotos hindúes de todo el mundo, ya que muchos se dirigían en peregrinación al monte Kailash, en el Tíbet.
Sivaranjani Muthunathan viajaba en autobús con 56 personas hacia la frontera china cuando quedaron atrapados en lo que creyeron que era un atasco.
“De repente hubo niebla, humo, algo que parecía envolvernos”, contó Muthunathan, de 46 años, a la AFP el viernes.
Mostró un video que grabó con su teléfono en el que se veía un torrente que se abalanzaba hacia ella. El ministro de Relaciones Exteriores de Nepal, Shisir Khanal, estimó que la reconstrucción de las regiones e infraestructuras devastada costará “varios miles de millones de dólares”.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
El MIC recibe a embajadora peruana y proyecta misión para atraer inversiones
El Ministerio de Industria y Comercio (MIC) informó sobre el acercamiento a Perú, de manera a atraer inversiones de ese país a Paraguay. Recientemente se dio un encuentro entre la embajadora en Paraguay para analizar el potencial.
Los viceministros de Industria, Javier Viveros, y de la Red de Inversiones y Exportaciones (Rediex), Eduardo Gustale, recibieron a la embajadora del Perú en Paraguay, María Antonia Ida Masana García, y a representantes de la Cámara de Comercio Peruano-Paraguaya, con quienes analizaron oportunidades de cooperación, inversión y desarrollo de nuevos vínculos comerciales entre ambos países.
Gustale destacó el potencial para ampliar la cooperación en materia de formación técnica para jóvenes paraguayos, así como la oportunidad de aprovechar de manera estratégica la nueva ruta logística de la Bioceánica, que permitirá fortalecer la conectividad y generar nuevas oportunidades para el comercio y la inversión.
Leé más: MIC busca potenciar la economía circular con la experiencia de Chile en reciclaje
Misión comercial
Por su parte, el viceministro Viveros informó que se trabaja en la organización de una misión comercial a Perú, además de promover la llegada de empresarios peruanos interesados en explorar oportunidades de inversión a nivel local.
Agregó que se busca establecer mecanismos de cooperación en sectores estratégicos, entre ellos la producción frutihortícola, el sector agropecuario, los agroalimentos y el turismo gastronómico, áreas en las que Perú cuenta con amplia experiencia y que presentan oportunidades para el intercambio de conocimientos, tecnología y generación de negocios.
Dejanos tu comentario
Perú: sismo de magnitud de 6,7 causa tres lesionados sin gravedad
Un fuerte sismo de magnitud 6,7 sacudió el jueves varias regiones del sur de Perú y causó lesiones leves a tres personas, según un balance preliminar de las autoridades. El movimiento se registró a las 13:00 locales (18:00 GMT) y tuvo como epicentro un distrito de la provincia de Parinacochas, en departamento de Ayacucho, unos 791 kilómetros al sureste de la capital Lima.
Tuvo una profundidad de 99 kilómetros, de acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos. En los últimos dos meses potentes terremotos de más de 7 grados de magnitud han sacudido a Venezuela y Colombia - este último fronterizo con Perú - con miles de muertos que han dejado además gran destrucción.
En Perú “las oficinas de gestión de riesgos de desastres” siguen “realizando la evaluación de daños”, aunque los “datos preliminares” reportan, además de los tres lesionados, afectaciones en 22 viviendas, seis colegios y 12 centros médicos, dijo el ministro de Defensa Rafael Belaúnde ante el Congreso. El Instituto Geofísico de Perú (IGP) estimó que el sismo alcanzó una magnitud de 7,2 y una profundidad de 108 kilómetros.
Grupos de emergencia fueron trasladados a las localidades andinas de Puquio y Coracora, la más cercana al epicentro, con 10.000 habitantes. Según imágenes difundidas por medios, rocas y tierras se desprendieron de las partes altas de los cerros que rodean Coracora. “La población ha respondido, ha salido, se ha puesto a buen recaudo” y esperamos que “no haya daños que perjudiquen a la población”, dijo más temprano el alcalde de la localidad, Yony Odón Reyes, a la televisora estatal TV Perú.
Una réplica de magnitud 4,2, ocurrió a las 16h30 locales (21:30 GMT), señaló el IGP. El movimiento se sintió además en Cusco, Arequipa, Ica, Apurímac, entre otros departamentos del sur, según medios locales. También alcanzó a la capital Lima, aunque con una intensidad leve, constataron periodistas de la AFP.
Fuente: AFP.