El primer ministro israelí, Naftali Bennett, indicó este domingo que su país anticipa un acuerdo “inminente” sobre el sector nuclear iraní y advierte contra su “fragilidad”.
“Un nuevo acuerdo sería inminente (...). Sería más frágil que el precedente”, declaró Bennett ante el Consejo de ministros semanal. En ese sentido, añadió que Israel se prepara “a todos los niveles para el día después” de la conclusión del acuerdo.
Israel e Irán son enemigos jurados. El Estado hebreo, considerado por los expertos como la única potencia nuclear de Medio Oriente, acusa a Irán de intentar dotarse del arma atómica, lo que este país niega, mientras que Estados Unidos informó el jueves de “avances sustanciales” en las negociaciones de Viena para salvar el acuerdo nuclear iraní, y consideraron posible un acuerdo “en los próximos días” si Irán “demuestra seriedad”.
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Las conversaciones de Viena tienen como objetivo rescatar el acuerdo de 2015 que permitió el levantamiento de sanciones económicas internacionales contra Irán a cambio de límites estrictos a su programa nuclear, que supuestamente le impedían dotarse de la bomba atómica.
Por su parte, Estados Unidos lo abandonó en 2018 bajo la presidencia de Donald Trump, que lo consideraba insuficiente, y restableció sus sanciones. En respuesta, Teherán eliminó en gran medida las restricciones a sus actividades nucleares. Las negociaciones se desarrollan ahora entre los signatarios restantes del acuerdo (China, Rusia, Francia, Alemania, Reino Unido e Irán), con la participación indirecta de Estados Unido, que no negocia cara a cara con Teherán
“El terrorismo iraní -prosiguió el primer ministro israelí- nos pone en peligro así como a otros países de la región (...) El Estado de Israel se prepara para el día después” de la firma del acuerdo “para garantizar la seguridad de sus ciudadanos por nuestros propios medios”.
Fuente: AFP.
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Recrudecen hostilidades y explosiones sacuden el sur de Irán y la isla de Jarg
Varias explosiones se oyeron este martes cerca a la isla iraní de Jarg, en el Golfo, y en la ciudad portuaria de Jask, en el sur de Irán, reportó la prensa, en medio del recrudecimiento de las hostilidades en Oriente Medio.
Desde la isla de Jarg se exporta la mayor parte del petróleo iraní.
“Se escuchó el ruido de varias explosiones hace unos minutos en varios sectores de la isla de Jarg”, informó la agencia de noticias Mehr.
Por su parte, la agencia de noticias Fars reportó explosiones “en dos fases, a corta distancia una de la otra” en la ciudad portuaria de Jask, en el sur del país, cerca al estrecho de Ormuz.
Poco después, un “pequeño petrolero” iraní fue alcanzado por un misil estadounidense frente a Jarg, según la agencia de noticias iraní Tasnim, que no reportó víctimas y aseguró que la tripulación había sido evacuada.
Irán había amenazado más temprano con volver a atacar bases estadounidenses en la región si sus buques petroleros seguían siendo atacados.
“Cualquier ataque contra los petroleros iraníes dará lugar a que las Fuerzas Armadas de la República Islámica de Irán ataquen las bases estadounidenses en la región”, declaró el jefe de estado mayor de las fuerzas armadas iraníes, Alí Abdolahi, según la televisión estatal.
Este martes, los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico iraní, afirmaron que incautaron “uno de los submarinos no tripulados, inteligentes y más modernos del ejército terrorista estadounidense, en el marco de una compleja operación de inteligencia”, según un comunicado difundido por la televisión estatal.
El ejército de Estados Unidos aseguró que se trataba apenas de uno de sus drones submarinos que “falló”.
Los ataques desencadenaron la represalia de Teherán, que bloqueó el estrecho de Ormuz -clave para el paso de hidrocarburos- y el conflicto se extendió por Oriente Medio.
Fuente: AFP
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Combates entre hutíes y ejército de Yemen dejan más de 300 fallecidos
Los rebeldes hutíes de Yemen, apoyados por Irán, atacaron varios objetivos en el suroeste de Arabia Saudita, entre ellos instalaciones del gigante petrolero Aramco, donde 73 personas resultaron heridas, informaron el martes las dos partes. Según Ansarollah, un medio cercano a los hutíes, los rebeldes golpearon con drones y misiles el aeropuerto internacional de Abha, la base aérea Rey Jalid e instalaciones del grupo petrolero saudita Aramco en Abha y Jizan.
El portavoz de los hutíes, Yahya Saree, reivindicó poco después “una operación militar de gran envergadura y de gran alcance”, con ayuda de “decenas de misiles balísticos y drones”, en respuesta a “121 bombardeos” efectuados por Riad en Yemen en los tres últimos días. El ataque de los hutíes dejó 73 personas heridas, indicó una coalición militar internacional encabezada por Arabia Saudita y aliada del gobierno de Yemen.
Los bombardeos tuvieron como objetivo “sitios civiles y económicos” y resultaron en 73 civiles heridos, afirmó en un comunicado la coalición, que anunció que tomará “todas las medidas y acciones necesarias para responder a la fuente de la amenaza y neutralizar el peligro que representa”.
Los hutíes, que en los últimos días han lanzado una ofensiva en Yemen, acusaron el lunes a Riad de haber atacado diferentes zonas del país, en una guerra cada vez más intensa. Según la agencia de noticias Saba, afiliada al movimiento rebelde, los misiles y la aviación saudita golpearon las provincias de Jawf (norte), Al Bayda y Marib (centro) y Taiz (suroeste).
Los ataques afectaron, entre otros lugares, a la prisión de Al Hazm en la provincia de Jawf, donde murieron 11 personas, entre ellas un niño que había ido a visitar a un familiar, según la misma fuente. En este país empobrecido, que volvió a sumirse en la guerra en julio en medio de un conflicto regional, los rebeldes lanzaron la semana pasada una nueva ofensiva con el objetivo, entre otros, de avanzar hacia las zonas que bordean el estratégico estrecho de Bab el Mandeb.
Estos enfrentamientos con las fuerzas progubernamentales yemeníes en el suroeste han dejado más de 300 fallecidos desde el jueves, lo que ha obligado a muchas familias a huir, según fuentes de ambos bandos entrevistadas por la AFP. Bab el Mandeb, vía comercial estratégica que conecta Asia con Europa a través del mar Rojo y el canal de Suez, cobró mayor importancia desde el inicio de la guerra en Oriente Medio y el bloqueo por parte de Irán del estrecho de Ormuz, al otro lado de la península arábiga. Yemen es el último país en verse arrastrado al conflicto regional desencadenado por la ofensiva estadounidense-israelí contra Irán a fines de febrero.
Reanudación de los combates
La guerra en Yemen entre las fuerzas gubernamentales y los rebeldes hutíes, respaldados por Irán, se ha reavivado tras varios años de calma, con más de 300 muertos en el último estallido de este conflicto. Los expertos señalan que los hutíes esperan hacerse con territorio a lo largo del estrecho de Bab al Mandab, la entrada vital al mar Rojo por donde pasa gran parte del comercio mundial y que se ha convertido en una vía estratégica para que el petróleo saudí evite Ormuz, otro paso ahora bloqueado por Irán en su guerra con Estados Unidos. A continuación, los datos clave sobre lo que está pasando en Yemen:
La importancia de Bab al Mandab
Desde el jueves, los combates en Yemen se han concentrado en el suroeste, cerca de Bab al Mandab, que en tiempos de paz permite el acceso al canal de Suez y al Mediterráneo, lo que acorta significativamente los viajes desde Asia hacia Europa y Norteamérica.
Una ofensiva exitosa de los hutíes fortalecería la capacidad de los rebeldes para amenazar la navegación en el mar Rojo y el golfo de Adén, que atacaron durante gran parte de la guerra de Gaza, lo que obligó a muchos buques mercantes a realizar largos desvíos alrededor del sur de África.
El bloqueo iraní de Ormuz, al otro lado de la Península Arábiga, ha otorgado mayor importancia a Bab al Mandab, ya que Arabia Saudita ha desviado la mayor parte de sus exportaciones de crudo hacia esas aguas.
Entre marzo y mediados de julio, las exportaciones sauditas a través de Bab al Mandab se multiplicaron por ocho. “Quien controle Bab al Mandab puede dictar sus condiciones”, afirmó el investigador yemení Ahmed Hazaa.
El papel de Irán
Aunque son independientes, los hutíes cuentan con el apoyo de Irán. En junio, los medios iraníes advirtieron que Teherán y sus aliados iban a activar “otros frentes” en su conflicto con Washington, que ha tomado dimensiones regionales, “incluido el estrecho de Bab al Mandab”.
Sin embargo, los analistas están divididos sobre hasta qué punto hay fuerzas externas detrás de los nuevos combates.
Hazaa señaló que la ofensiva hutí está “claramente dirigida a ayudar a Irán con su bloqueo de Ormuz”.
“Los yemeníes no ganan nada con esta guerra. Es una guerra regional dirigida por otros actores”, consideró.
Pero Farea Al Muslimi, del centro de estudios Chatham House con sede en Londres, no está tan convencido.
“No creo que esto esté necesariamente dirigido por los iraníes”, dijo a la AFP.
Señaló que, si bien Irán podría beneficiarse de las operaciones hutíes contra Riad, eso no significa que fuera quien toma las decisiones.
Fortalecimiento hutí, gobierno dividido
Ocho años de combates, entre 2014 y 2022, sumieron a Yemen en una de las peores crisis humanitarias del mundo.
La ONU advirtió el año pasado que 17 millones de personas tenían dificultades para alimentarse y que otro millón enfrentaba hambre extrema en Yemen, uno de los países más poblados de la región.
La guerra, que enfrenta a los hutíes contra el gobierno reconocido internacionalmente, ha llevado a los rebeldes a tomar el control de la mayoría de los principales centros poblados, incluida la capital Saná.
El gobierno y sus aliados, por su parte, se han aferrado a Adén, en el sur, así como al puerto clave de Mokha, en el estrecho de Bab al Mandab.
Una tregua a corto plazo en 2022 congeló las líneas del frente y terminó durando hasta julio, cuando los combates se reanudaron repentinamente.
Los enfrentamientos se desencadenaron por la llegada a Saná de un avión iraní sin autorización saudita, en desafío al control de Riad sobre el espacio aéreo yemení.
Hubo ataques contra el aeropuerto de Saná, atribuidos a los sauditas, seguidos de represalias hutíes, lo que provocó que las hostilidades se intensificaran y obligaran a miles de civiles a huir.
Al Muslimi apuntó que la ofensiva actual “no fue una sorpresa”.
Los hutíes aprovecharon la tregua de 2022 para entrenar a sus fuerzas, reforzar su arsenal y desarrollar nuevas tecnologías, señaló. Ante ese escenario, las fuerzas progubernamentales, una agrupación heterogénea y dividida en facciones, se han fragmentado aún más. “Simplemente no tienen el hábito de coordinarse entre sí”, explicó Al Muslimi.
Fuente: AFP.
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Irán amenaza con “una respuesta más rápida” a los ataques de EE. UU.
Un alto responsable iraní amenazó el domingo con responder de forma más rápida e intensa a las ofensivas estadounidenses, después de que Teherán atacara buques de guerra de Estados Unidos en represalia por bombardeos contra petroleros iraníes. Las partes están empantanadas en una salida diplomática al conflicto en Oriente Medio, que inició el 28 de febrero con los ataques israelíes y estadounidenses contra Teherán.
“Los estadounidenses deben haber comprendido que la era de las respuestas proporcionales terminó”, declaró Mohamad Baqer Qalibaf, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, en un discurso transmitido por medios iraníes. “Cualquier agresión contra los intereses y la seguridad de Irán recibirá una respuesta más rápida, más intensa y más dolorosa”, añadió.
La autoridad dijo después que Teherán va a declarar en los próximos días como “zona prohibida” un punto próximo al estrecho de Ormuz. “Comenzará en la línea del bloqueo de la Armada de Estados Unidos e incluirá sectores del Golfo”, precisó Mohsen Rezai. “Cualquier barco que entre en esta nueva zona será incluido en una lista de sanciones”.
Tras más de un mes de calma relativa, las hostilidades se reanudaron el 30 de agosto cuando Estados Unidos bombardeó infraestructuras iraníes en el estratégico estrecho de Ormuz.
Desde el viernes, ambos bandos se enfrentan principalmente en zonas marítimas del Golfo, donde el tráfico marítimo sigue siendo muy reducido, entre el bloqueo del estrecho de Ormuz decretado por Irán y el cerco a los puertos iraníes impuesto por Estados Unidos.
Los Guardianes de la Revolución de Irán anunciaron el domingo que atacaron un vehículo militar estadounidense no tripulado que “intentaba entrar en la zona protegida” del estrecho de Ormuz.
El portavoz del Mando Central estadounidense para Oriente Medio (Centcom), Tim Hawkins, tachó esta afirmación de “mentira total” y afirmó que ninguna embarcación estadounidense ha sido atacada el domingo.
“Un acto de desesperación”
Irán mantiene un tono desafiante pero el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, declaró el domingo en el programa “This Week” de ABC que las autoridades iraníes intentan “aferrarse al poder”.
“Saben que su programa nuclear está llegando a su fin. Su armada ha llegado a su fin. Su fuerza aérea ha llegado a su fin. Se están aferrando al poder”, afirmó.
Los Guardianes de la Revolución afirmaron haber golpeado el sábado “tres buques petroleros que realizaban cruces no autorizados en el estrecho de Ormuz y tres buques estadounidenses en otras zonas”, y advirtieron a los demás barcos que evitaran rutas no aprobadas por Teherán.
Teherán afirma que actuó en represalia contra bombardeos estadounidenses que apuntaron a tres petroleros iraníes.
Uno de los buques se encontraba frente a la isla de Jark, donde se ubica la principal terminal petrolera de Irán en el Golfo; otro en el sur, cerca del estrecho de Ormuz, y el tercero en el golfo de Omán, detalló el ejército estadounidense.
Los Guardianes confirmaron el ataque estadounidense y lo calificaron como “un acto de desesperación ante el cierre” de esta vía estratégica para el comercio de hidrocarburos.
Washington lanzó los bombardeos luego de que un portaaviones y un destructor estadounidenses “eludieran múltiples ataques iraníes no provocados”, según informó el ejército de Estados Unidos, tras asegurar que ninguno de sus soldados resultó herido
De cara a las elecciones de medio mandato de noviembre, el presidente Donald Trump busca restar importancia al conflicto y asegura que prefiere centrarse ahora en una “guerra económica” contra Irán, un país sometido a sanciones estadounidenses desde hace décadas.
El republicano sostuvo el viernes que su país únicamente lanza “bombardeos puntuales” contra Irán, y que no es una guerra sino “un conflicto militar porque para nosotros es de poca monta”.
Muertos en Líbano
El conflicto, que deja miles de muertos y amenaza la economía global por el alza del petróleo, además se extiende por Oriente Medio con varios frentes abiertos.
En Líbano, ataques israelíes lanzados el domingo en el sur del país dejaron al menos siete muertos, según el Ministerio de Salud.
El ejército israelí afirmó haber respondido al lanzamiento de dos drones por parte del movimiento islamista Hezbolá contra sus soldados. El movimiento chiita no ha reivindicado ningún ataque desde junio.
El presidente libanés, Joseph Aoun, calificó estos bombardeos como “una escalada peligrosa” y pidió a Estados Unidos y a la comunidad internacional que actúen de “manera urgente para detener estas violaciones” del acuerdo marco entre ambos países. En Yemen estallaron nuevos combates entre las fuerzas gubernamentales y los rebeldes hutíes proiraníes, que dejaron cerca de 300 muertos en los últimos días.
Fuente: AFP.
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Tensión en el Golfo: Irán responde al ataque estadounidense contra tres petroleros
Irán reivindicó este domingo el ataque contra un dron naval estadounidense en la región del estrecho de Ormuz, luego de que Estados Unidos bombardeara tres de sus buques petroleros en el Golfo. Los Guardianes de la Revolución “atacaron un vehículo de superficie militar estadounidense no tripulado (embarcación teledirigida) que intentaba entrar en la zona protegida del estrecho de Ormuz”, escribieron en un comunicado citado por la televisión estatal.
Previamente anunciaron haber “atacado tres buques petroleros que realizaban pasos no autorizados en el estrecho de Ormuz y tres buques estadounidenses en otras zonas”, y advirtieron a los demás barcos evitar rutas no aprobadas por Teherán. Estas declaraciones se produjeron después de que el mando militar estadounidense informara sobre el ataque de navíos petroleros iraníes.
Indicó que “neutralizó de manera permanente” dos de ellos y “completamente destruyó” el tercero, tras afirmar que los buques formaban parte de una “red clandestina” que financia a los Guardianes de la Revolución por “varios miles de millones de dólares”.
Uno de los buques se encontraba frente a la isla de Jark, donde se ubica la principal terminal petrolera de Irán en el Golfo; otro en el sur, cerca del estrecho de Ormuz, y el tercero en el golfo de Omán, detalló el ejército estadounidense.
Los guardianes confirmaron el ataque estadounidense contra “tres buques petroleros pertenecientes a la República Islámica de Irán en el estrecho de Ormuz, que provocó daños”, y lo calificó como “un acto de desesperación ante el cierre” de esta vía estratégica para el comercio de hidrocarburos.
Estos nuevos intercambios de ataques ocurren en medio de un estancamiento diplomático para poner fin al conflicto en Oriente Medio, al tiempo que Washington dice querer intensificar la presión económica sobre Teherán. Irán mantiene un férreo bloqueo del estrecho de Ormuz y Estados Unidos impuso un bloqueo sobre los puertos iraníes, sin que ninguno parezca dispuesto a ceder.
Amenazas
En caso de continuar las hostilidades, los ataques iraníes contra “los buques militares estadounidenses en la región serán más duros que antes y podrían extenderse”, amenazó Jatam al Anbiya, el mando operativo central del ejército iraní. Washington lanzó nuevos bombardeos luego de que un portaaviones y un destructor estadounidenses “eludieron múltiples ataques iraníes no provocados”, según informó el ejército de Estados Unidos, tras asegurar que ninguno de sus soldados resultó herido.
Irán respondió con ataques contra bases estadounidenses en sus vecinos del Golfo, como lo ha hecho desde que estalló la guerra el 28 de febrero con los ataques israelíes y estadounidenses en su contra.
El presidente estadounidense Donald Trump sostuvo el viernes que su país únicamente lanza “bombardeos puntuales” contra Irán, y que no es una guerra sino “un conflicto militar porque para nosotros es de poca monta”.
Para reforzar la presión económica, Washington anunció nuevas sanciones contra Irán, además de las que Teherán ha enfrentado durante décadas.
“Si atacan a dos de nuestros barcos, les impondremos un precio aún mayor, atacaremos tres de los suyos”, declaró el comandante del Mando Central estadounidense para Oriente Medio (Centcom), Brad Cooper.
El conflicto, que ha dejado miles de muertos y disparó los precios del petróleo, se extendió en Oriente Medio donde hay varios frentes abiertos.
En Yemen estallaron nuevos combates entre las fuerzas gubernamentales y los rebeldes hutíes proiraníes, que dejaron casi 200 muertos desde el jueves, luego de años de tregua.
En Líbano, el ejército israelí ordenó la evacuación inmediata de una localidad en el sur del país en anticipo de ataques contra el movimiento chiita proiraní Hezbolá. Ataques israelíes en el sur de Líbano dejaron el viernes cuatro muertos, según el Ministerio de la Salud libanés.
Fuente: AFP.