El primer ministro israelí, Naftali Bennett, indicó este domingo que su país anticipa un acuerdo “inminente” sobre el sector nuclear iraní y advierte contra su “fragilidad”.
“Un nuevo acuerdo sería inminente (...). Sería más frágil que el precedente”, declaró Bennett ante el Consejo de ministros semanal. En ese sentido, añadió que Israel se prepara “a todos los niveles para el día después” de la conclusión del acuerdo.
Israel e Irán son enemigos jurados. El Estado hebreo, considerado por los expertos como la única potencia nuclear de Medio Oriente, acusa a Irán de intentar dotarse del arma atómica, lo que este país niega, mientras que Estados Unidos informó el jueves de “avances sustanciales” en las negociaciones de Viena para salvar el acuerdo nuclear iraní, y consideraron posible un acuerdo “en los próximos días” si Irán “demuestra seriedad”.
Leé también: La reina Isabel II dio positivo al COVID-19
Las conversaciones de Viena tienen como objetivo rescatar el acuerdo de 2015 que permitió el levantamiento de sanciones económicas internacionales contra Irán a cambio de límites estrictos a su programa nuclear, que supuestamente le impedían dotarse de la bomba atómica.
Por su parte, Estados Unidos lo abandonó en 2018 bajo la presidencia de Donald Trump, que lo consideraba insuficiente, y restableció sus sanciones. En respuesta, Teherán eliminó en gran medida las restricciones a sus actividades nucleares. Las negociaciones se desarrollan ahora entre los signatarios restantes del acuerdo (China, Rusia, Francia, Alemania, Reino Unido e Irán), con la participación indirecta de Estados Unido, que no negocia cara a cara con Teherán
“El terrorismo iraní -prosiguió el primer ministro israelí- nos pone en peligro así como a otros países de la región (...) El Estado de Israel se prepara para el día después” de la firma del acuerdo “para garantizar la seguridad de sus ciudadanos por nuestros propios medios”.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
Elecciones en Israel, la única democracia del Medio Oriente
- Juan Carlos Dos Santos G.
- juancarlos.dossantos@nacionmedia.com
- Fotos: Gentileza
El 27 de octubre Israel elige a 120 parlamentarios. Sin mayorías automáticas, la clave no es quién saca más votos, sino quién logra pactar 61 escaños.
El próximo martes 27 de octubre, la ciudadanía israelí acudirá a las urnas para elegir la composición de la 26.ª Knesset (el Parlamento nacional). Sin embargo, a diferencia de lo que ocurre en los sistemas presidenciales o en las democracias parlamentarias, la jornada electoral en Israel no marcará el punto final del proceso político, sino la apertura de un riguroso e incierto tablero de negociación multipartidaria.
Para comprender el desarrollo de los comicios y la posterior arquitectura de poder en Jerusalén, es imprescindible desarmar el engranaje de su sistema electoral: una combinación de representación proporcional pura, ingeniería legal de plazos y la mediación constitucional del presidente de la nación.
PROPORCIONALIDAD PURA Y FRAGMENTACIÓN PARLAMENTARIA
El modelo electoral israelí se rige por la ley básica. Su rasgo distintivo es el principio de circunscripción única: todo el país se comporta como un solo distrito electoral de 120 escaños.
- La ciudadanía vota directamente por la plataforma de un partido político y no por candidaturas individuales. Las bancas parlamentarias se asignan respetando de manera estricta el orden predeterminado en las listas oficiales.
- Para acceder al hemiciclo, una fuerza política debe superar la cláusula de barrera del 3,25 % de los votos válidos emitidos a nivel nacional. Las agrupaciones que no alcanzan este piso quedan fuera del reparto y sus sufragios no generan representación.
Esta alta proporcionalidad promueve un parlamento profundamente heterogéneo donde coexisten corrientes seculares, ultranacionalistas, religiosas, de centro y de la minoría árabe. En toda la historia institucional del Estado de Israel, ninguna lista ha logrado obtener los 61 escaños necesarios para gobernar en solitario, convirtiendo a las coaliciones en una necesidad matemática e insoslayable.
EL ROL DEL PRESIDENTE
A pesar de que el presidente de Israel ejerce funciones eminentemente ceremoniales y de representación del Estado, la ley reservó para su figura una responsabilidad determinante durante el proceso poselectoral: encomendar el mandato para la formación del Gobierno.
El jefe de Estado actúa como un árbitro neutral que debe interpretar la voluntad expresada en las urnas e identificar al legislador que reúna las condiciones objetivas para articular una mayoría parlamentaria estable.
EL PROCEDIMIENTO LEGAL Y LA MARCHA DEL CRONÓMETRO
Una vez cerradas las mesas de votación el 27 de octubre, la legislación impone un calendario perentorio con fases claramente delineadas.
- La Conferencia Electoral Central dispone de un máximo de siete días para computar los votos, resolver apelaciones y entregar la nómina de parlamentarios electos al presidente de la nación.
- Al recibir los resultados, el presidente inicia la ronda de consultas formales en su residencia oficial. Allí recibe a las delegaciones de cada uno de los partidos con representación parlamentaria, en orden descendente por cantidad de bancas. Cada agrupación le manifiesta explícitamente a qué candidato recomienda para asumir la jefatura del Ejecutivo.
- Evaluadas las recomendaciones, el presidente encarga la tarea a un miembro de la Knesset (el primer ministro designado), quien cuenta con cuatro semanas para confeccionar un acuerdo de coalición.
- De ser necesario para destrabar las negociaciones con los socios potenciales, el presidente puede otorgar una extensión extraordinaria de hasta dos semanas, totalizando un plazo máximo de 42 días.
MÁS ALLÁ DEL PARTIDO MÁS VOTADO
La designación del candidato no es una mera formalidad ni un trámite automático que premie de forma unívoca a la fuerza política más votada. El presidente fundamenta su decisión en tres variables centrales:
- El factor determinante es la suma total de respaldos que logra un candidato entre los 120 diputados electos.
- Se evalúa la factibilidad real de estructurar un bloque de al menos 61 legisladores. Un líder cuyo partido haya salido victorioso, pero sufra un cerco de vetos de otros sectores puede ser relegado frente a una figura de un partido menor que concentre mayor capacidad de alianzas.
- Se examinan cruces e incompatibilidades ideológicas declaradas para evitar otorgar el encargo a quien enfrente un bloqueo insuperable en la cámara.
SALIDAS INSTITUCIONALES ANTE EL BLOQUEO
Si el candidato designado agota los 42 días sin formar gobierno, la legislación prevé tres mecanismos subsiguientes para evitar una parálisis institucional:
- El presidente puede designar a un segundo legislador, quien dispondrá de 28 días no prorrogables.
- Si ambas tentativas fracasan, una mayoría absoluta de 61 diputados puede solicitar por escrito al presidente que otorgue el mandato a cualquier otro integrante de la cámara por un período final de tres semanas.
- Si todos los plazos vencen sin la constitución de una mayoría, el Parlamento se disuelve automáticamente y el país es convocado a nuevos comicios en un plazo de 90 días.
INVESTIDURA Y RATIFICACIÓN
El proceso culmina en el recinto de la Knesset, donde el primer ministro designado presenta las pautas programáticas del nuevo gobierno, la distribución de carteras ministeriales y los acuerdos de coalición firmados. Tras la exposición, el pleno se somete a una votación de confianza; de obtener la mayoría simple de los presentes, los ministros prestan juramento oficial, dando inicio formal a la nueva administración.
Dejanos tu comentario
Israel vota el martes entre la seguridad, el costo de vida y el reclutamiento religioso
Cerca de 7 millones de votantes están convocados en las elecciones israelíes del 27 de octubre para decidir en temas como la política de reclutamiento, la economía y la rendición de cuentas por el asalto del 7 de octubre de 2023 por parte de Hamás. Estos son los temas clave de los comicios del martes próximo:
La responsabilidad del 7 de octubre
Esta será la primera elección del país desde el ataque del 7 de octubre de 2023, el más mortífero de la historia del país, liderado por Hamás, el movimiento islamista palestino. Los comicios se consideran por tanto un referéndum sobre Netanyahu.
Muchos israelíes reclaman la creación de una comisión de investigación para identificar a los responsables de la brecha de seguridad que hizo posible el ataque que causó la muerte de más de 1.200 personas, y a la cual el gobierno se niega.
“Hay una manera de prevenir el próximo ataque”, dijo Gadi Eisenkot, principal rival de Netanyahu, que llama a los electores a optar por un giro político y jubilar al veterano primer ministro.
Al igual que otros rivales, acusa regularmente a Netanyahu de ser responsable de la agresión cometida por Hamás, por ignorar las alertas de los servicios de seguridad de Egipto y de Emiratos Árabes Unidos, según informaciones de medios regionales.
Netanyahu ha negado las acusaciones y mantiene que los servicios de seguridad no lo despertaron la mañana de la ofensiva. En cambio, propuso la creación de una instancia con miembros nombrados por los partidos con representación parlamentaria.
El primer ministro israelí es criticado por sus relaciones pasadas con el gobierno de Catar, un apoyo financiero crucial para Hamás y la sede de la oficina política de este movimiento.
Durante muchos años, Israel dio luz verde al envío de millones de dólares a Gaza, una decisión criticada ya que reforzó financieramente a Hamás.
La estrategia de seguridad
Durante décadas, la doctrina de seguridad de Israel reposó sobre el tríptico inteligencia, disuasión y guerras relámpago.
El 7 de octubre deshizo completamente este modelo.
El gobierno israelí defiende una estrategia de prevención permanente, con campañas militares a largo plazo y ocupación de zonas por parte del ejército en Gaza, Líbano y Siria.
A esto se suman las operaciones recurrentes en Cisjordania ocupada, y los ataques contra Irán y los combatientes hutíes de Yemen.
Lo que se cuestiona ahora es la capacidad del país para sostener en el tiempo esta estrategia militar.
Decenas de miles de reservistas fueron movilizados en varias ocasiones desde 2023, a menudo con graves consecuencias para sus vidas familiares y profesionales, y aun así el ejército continúa alertando regularmente sobre la falta de efectivos militares.
“Pasamos de una lógica de disuasión y de prosperidad entre las guerras, a una sociedad que vive permanentemente entre la espada y la pared”, resume Ofer Shelah, del Instituto de Estudios de Seguridad Nacional (INSS) de Israel.
Esta estrategia ha manchado también la imagen internacional de Israel, criticado cada vez más por las consecuencias humanitarias de su estrategia militar.
Sólo en Gaza se contabilizan 74.000 muertos, según el Ministerio de Sanidad del territorio palestino. Miles de personas han muerto también en Líbano en las campañas israelíes.
Religión, identidad y servicio militar
En un momento en que el ejército reclama más soldados, crecen los debates sobre la exención de los judíos ultraortodoxos del servicio militar, obligatorio para hombres y mujeres en Israel.
Esto ha derivado en polémicas más extensas sobre la identidad de Israel.
Los ultraortodoxos representan más del 14 % de la población israelí y su proporción podría alcanzar el 25 % a mediados de siglo.
Su creciente peso demográfico se traduce en una mayor influencia política.
Los partidos ultraortodoxos son respaldados por el partido de derecha de Netanyahu, el Likud, así como por sus aliados de extrema derecha.
La mayoría de la oposición israelí es favorable a la inclusión en el servicio militar de los estudiantes de escuelas talmúdicas, y rechazan cualquier alianza con los partidos de esta comunidad.
Eisenkot, ex alto mando militar, perdió a un hijo durante las operaciones en Gaza, y acusa a Netanyahu de defender “de manera descarada” a los que rechazan cumplir con su “deber”.
Estas divisiones van más allá del servicio militar. Justo antes de la disolución del Parlamento en julio, se votó una ley que permite separar a los hombres y las mujeres en algunas carreras universitarias y un texto sobre la importancia del estudio de la Torá.
Para los partidarios conservadores, estas medidas refuerzan el carácter judío de Israel.
En cambio, los detractores denuncian el control cada vez más grande de la religión en la vida pública, lo que va en contra de las expectativas de una mayoría de la población.
Costo de la vida
Aunque el PIB se haya duplicado desde los años 2000, y pese a que la tasa de desempleo sea históricamente baja y la economía israelí haya incluso crecido desde el inicio de la guerra, el costo de la vida en Israel es de los más altos del mundo.
Los salarios medianos están por debajo del promedio de la OCDE, lo que afecta el poder adquisitivo de los hogares y agranda la brecha social en el país.
Los economistas señalan problemas estructurales para explicar este fenómeno: un mercado local muy poco competitivo, barreras comerciales y una política de vivienda inexistente.
Desde 2023, el presupuesto de Defensa se duplicó y los impuestos aumentaron en consecuencia.
Pese a la importancia de los temas de seguridad y religiosos en la campaña política, los candidatos incluyen en todos sus programas reformas para luchar contra el costo de la vida.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
Irán prohíbe el paso de buques de EE. UU. en el Golfo ante la amenaza de un ataque inminente
El jefe del Estado Mayor del ejército iraní declaró el sábado que los buques militares estadounidenses no serían autorizados a entrar “bajo ninguna circunstancia” en las aguas del Golfo, en el marco del conflicto entre Washington y Teherán.
“No permitiremos bajo ninguna circunstancia ni en ningún momento la presencia de buques militares estadounidenses en el Golfo”, señaló el general Alí Abdollahi, citado por la televisión estatal.
El oficial iraní hizo esta declaración después de que Estados Unidos e Israel hayan intensificado en los últimos días las amenazas de ataques contra la república islámica.
“El presidente estadounidense debe estar soñando con ver nuevamente a sus fuerzas armadas entrar en el golfo Pérsico. Se llevará ese sueño a la tumba”, agregó Abdollahi.
En la madrugada del sábado, dos petroleros se incendiaron tras chocar contra una mina en el estrecho de Ormuz, anunciaron los Guardianes de la Revolución en un comunicado publicado en su sitio web Sepah News.
Irán reclama el control de esta vía marítima estratégica, por donde transitaba una quinta parte del comercio mundial de hidrocarburos antes de la guerra en Oriente Medio, desencadenada a finales de febrero por los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Washington impone en represalia un bloqueo naval a los puertos iraníes, mientras las negociaciones entre ambos países permanecen estancadas.
Si bien Teherán ataca frecuentemente a los barcos que transitan por el paso marítimo sin su autorización, cada vez más barcos logran cruzarlo, escoltados por Estados Unidos.
Pero los ataques se han reanudado con fuerza en los últimos días. Según los analistas, la república islámica busca demostrar que su capacidad para perturbar el tráfico sigue intacta.
El viernes, el enviado estadounidense Tom Barrack declaró que Estados Unidos podría atacar a Irán este fin de semana, aunque agregó que el presidente estadounidense Donald Trump está “abierto a un acuerdo” con Teherán.
Esfuerzos para atacar
Irán ha “aumentado sustancialmente” sus esfuerzos para atacar a estadounidenses en Oriente Medio y más allá, advirtió el viernes el jefe de inteligencia nacional de Estados Unidos, Jay Clayton.
En un memorando enviado al secretario de Estado, Marco Rubio, Clayton dijo que han “recibido informaciones de inteligencia de que Irán ha aumentado sustancialmente sus esfuerzos para atacar a personal estadounidense”, de acuerdo con un funcionario.
“Los esfuerzos letales de planificación por parte de los iraníes contra ciudadanos estadounidenses han alcanzado etapas avanzadas tanto en Oriente Medio como en ciertos otros países”, según el texto publicado en primicia por Axios.
EE. UU. podría atacar
Estados Unidos podría atacar a Irán este fin de semana, afirmó el viernes un enviado estadounidense, en medio de la escalada de amenazas de Washington e Israel.
“¿Podría haber un ataque este fin de semana? Absolutamente”, dijo Tom Barrack, embajador de Estados Unidos en Turquía y encargado de la cuestión siria, aunque sin un papel directo en el caso iraní, al presentador de pódcast Mario Nawfal.
Donald Trump “ha sido muy claro. Está abierto, disponible y accesible para alcanzar un acuerdo, y hemos estado negociando durante meses y meses y meses”, dijo Barrack en una entrevista durante una visita al Golfo.
Interrogado sobre las declaraciones de su embajador en Turquía, Trump pareció restarles importancia: “Es un hombre bastante influyente, supongo. Si es así, no sé absolutamente nada al respecto”, declaró en Florida.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, que se enfrenta a elecciones el martes, ha prometido en los últimos días derrocar al régimen islámico iraní.
Trump también ha dado señales de estar dispuesto a reanudar los ataques tras un prolongado estancamiento diplomático, aunque anteriormente había afirmado que ello no ocurriría antes de las elecciones legislativas estadounidenses del 3 de noviembre.
Barrack, en declaraciones que contradicen a Netanyahu, afirmó que Estados Unidos no busca derrocar a la República Islámica, enemiga declarada de Estados Unidos e Israel desde la revolución de 1979.
“Si siguen amenazando al mundo, a nuestros aliados y al Golfo, habrá consecuencias. Pero esas consecuencias no serán un cambio de régimen”, afirmó Barrack.
“Estados Unidos, el presidente de Estados Unidos, ha dicho que no está interesado en un cambio de régimen”, añadió.
“El problema de los cambios de régimen es siempre el mismo: ¿qué ocurre al día siguiente?”.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
Crecen los indicios de nuevos ataques de EE. UU. contra Irán
Estados Unidos parece dispuesto a reanudar sus ataques a gran escala contra Irán, pero es poco probable que haya una solución militar, según los expertos.
- AFP
Las fuerzas de Washington y Teherán llevan a cabo actualmente ataques contra barcos comerciales en el estrecho de Ormuz: Washington contra los que intentan sacar crudo iraní, Teherán contra los que no obedecen sus exigencias sobre la ruta de tránsito. Pero ninguno de los dos países ha realizado ataques importantes contra objetivos terrestres desde principios de setiembre.
“Ahora apuesto por la probabilidad de ataques poco después de las elecciones de medio mandato”, dijo Suzanne Maloney, directora del programa de política exterior en la Brookings Institution, en referencia a los comicios del 3 de noviembre en Estados Unidos. Entre los posibles indicios que detecta esta experta están la llegada de más tropas estadounidenses a Oriente Medio, las advertencias emitidas a los estadounidenses en la región y el elevado nivel de alerta de las fuerzas israelíes.
El presidente Donald Trump ha reafirmado públicamente que no atacaría “antes de las elecciones de medio mandato”, recuerda Maloney, pero ha dejado en el aire lo que pueda suceder después.
IMPOPULAR
La guerra estadounidense-israelí contra Irán –iniciada a finales de febrero– es impopular en Estados Unidos, especialmente porque ha hecho subir drásticamente los precios del combustible. “En esencia, la situación no es sostenible en su estado actual”, dijo Maloney. El bloqueo estadounidense está “provocando un gran sufrimiento para los iraníes”. “Tiene que haber algún tipo de resolución, ya sea mediante la diplomacia o mediante la acción militar”, añadió. Consultado el viernes sobre Irán, Trump dijo a los periodistas: “Podríamos ponerle fin muy rápidamente”, pero la cuestión es “si queremos rematarlo, o... si solo queremos dejar que se marchite”.
Tom Barrack, embajador estadounidense en Turquía y enviado especial para Siria e Irak, afirmó el viernes que podría producirse “totalmente” un ataque este fin de semana, antes de las elecciones israelíes del martes.