La protesta frente al Parlamento de Nueva Zelanda creció este viernes después de los choques violentos de la víspera entre la policía y los manifestantes contrarios a las restricciones sanitarias por la pandemia.
Un ambiente festivo prevalecía en la movilización en el centro de Wellington donde los manifestantes han instalado un improvisado “Campamento de la Libertad”, con música y bailes, mientras la policía miraba desde barricadas.
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Aunque la zona está precintada y en teoría cerrada al público, el número de manifestantes creció de unos 250 a alrededor de 1.500 en la noche del jueves al viernes. En la víspera se produjeron violentos enfrentamientos cuando algunos agentes trataron de evacuar la protesta, detuvieron a 122 personas y usaron gas pimienta.
Los manifestantes llevan cuatro días acampados frente al Parlamento en una protesta inspirada por el “Convoy de la Libertad” liderado por camioneros en Canadá que ha paralizado el centro de Ottawa y ha bloqueado tres pasos fronterizos con Estados Unidos.
Una manifestante llamada Carrie, que rechazó dar su apellido, dijo que los activistas seguían comprometidos con su objetivo de acabar con la obligación de vacunarse para trabajadores de la sanidad, las fuerzas del orden, la educación o la defensa.
“La forma como nos trató la policía nos impactó a todos (...) Lo que hicieron ayer fue más allá de cualquier expectativa. Brutal, absolutamente brutal”, dijo a AFP. Además de la obligación impuesta a algunos sectores profesionales, Nueva Zelanda aplica un certificado de vacunación para entrar a restaurantes, eventos deportivos o servicios religiosos.
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Fuente: AFP.
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Caso Tajy: fijan prohibición a Prieto de salir del país y fianza de G. 500 millones
En el marco de la causa conocida como Tajy, el juez penal de garantías Osmar Legal otorgó al exintendente de Ciudad del Este, Miguel Prieto, libertad ambulatoria e impuso medidas, la prohibición de salir del país y una fianza de G. 500.000.000. El líder del partido YoCreo está acusado por un supuesto perjuicio de alrededor de G. 306.000.000, que habrían desviados de los fondos municipales.
La audiencia se realizó tras dos años de sistemáticos incidentes o chicanas para impedir la imposición de medidas la prosecución del proceso por supuesta lesión de confianza y administración en provecho propio, asociación criminal, acusación presentada por fiscales Silvio Corbeta, Yeimy Adle y Verónica Valdez.
Miguel Prieto y su entorno habrían realizado una compra simulada de alimentos a una firma unipersonal, denominada Tajy, propiedad de un constructor de pozo artesiano, al que el exintendente hizo pasar como proveedor de 50.000 kilos de harina, entre otros productos, en una compra simulada de alimentos, durante la pandemia por el covid-19.
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El caso Tajy consiste en un esquema de compra simulada de víveres por la urgencia de la pandemia que llevaron adelante Prieto y funcionarios cercanos, ubicados en puestos clave de la municipalidad de Ciudad del Este, por un lado y, por el otro, clanes familiares de amigos y expareja que simularon competencia en procesos licitatorios para el desvío de fondos públicos.
La pequeña firma unipersonal corresponde al hoy extinto Buenaventura Morínigo, tío de la expareja del intendente destituido, Vanessa Florentín (Vanemi). El supuesto propietario se dedicaba en realidad a la construcción de pozos artesiano, pero utilizaron su factura en el esquema de compra simulada de alimentos por urgencia para blindar el proceso.
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Debut de la selección iraní en el Mundial tuvo ánimos y abucheos en Los Ángeles
Cientos de opositores contra Teherán protestaron ayer lunes en Los Ángeles coincidiendo con el partido de Irán frente a Nueva Zelanda, que supuso el estreno del Team Melli en el Mundial y que acabó con empate a dos goles. “¡Nunca más ayatolás!”, “¡Libertad para Irán!”, gritaron los manifestantes mientras exhibían la antigua bandera de Irán, la del león con la espada que existía antes de la revolución islámica que en 1979 puso en el poder al actual régimen.
También lanzaron consignas contra el Tean Melli, al que ven como un instrumento de propaganda de su gobierno. “Este equipo no es del pueblo iraní, es del régimen”, dijo Ava Amin, una estudiante de filosofía a favor de un cambio gubernamental en su país. “Cuando la gente es asesinada, lo ignoran y se quedan callados”, agregó.
El partido entre el Team Melli y Nueva Zelanda se celebra bajo un gran operativo de seguridad debido a que la numerosa comunidad iraní en Los Ángeles, conocida como “Tehrangeles”, había prometido manifestarse. Una gran parte de la diáspora se opone a la República Islámica y ha decidido usar la atención que genera el Mundial para denunciar los abusos cometidos por los ayatolás que llevan 47 años al poder.
Algunos manifestantes mostraban las fotos de víctimas de la sangrienta represión en Irán en enero, que dejó miles de muertos según cifras de oenegés.
“Perdimos a tanta gente en enero”, dijo Amin. “Cuando la gente pide libertad en Irán, son asesinados, así que (...) estamos aquí para ser su voz y levantar nuestra bandera”, añadió.
Abucheos al himno
Muchos opositores entraron al SoFi Stadium con banderas prerrevolucionarias, que pretendían mostrar durante el juego, pese a Teherán considera este símbolo inaceptable y había amenazado con hacer suspender el partido si esas banderas llegaban a entrar en el estadio.
Pese al reglamento de la FIFA, que prohíbe las señales políticas, numerosos aficionados accedieron al recinto luciendo con orgullo esa bandera, también estampadas en camisetas, según constataron varios periodistas de la AFP.
Algunos hinchas fueron requeridos por la seguridad del estadio para que no exhibieran símbolos opositores a Teherán, bajo amenaza de expulsión.
Como resultado, los abucheos se mezclaron con los ánimos cuando sonó el himno nacional iraní.
Igual que en Catar en 2022, cuando el Mundial se celebró pocos meses después de la sangrienta represión de las protestas desencadenadas por la muerte de la joven Mahsa Amini, detenida por llevar supuestamente mal colocado el velo.
Un ambiente que algunos aficionados, como Farideh Mansoor, lamentan.
Los jugadores “lo han dado todo para llegar hasta aquí”, recuerda esta empresaria.
“Por eso tenemos que apoyarlos. ¡Es deporte! No es una cuestión política”, añade esta iranoestadounidense, que llegó a Estados Unidos hace 35 años.
“No es fácil para ellos”, concedió Hamid Parvizi, pese a acudir al estadio para alzar la voz contra la selección.
“Imposible separar deporte y política”
“Cuando se habla de Irán, es imposible separar deporte y política”, considera este contable de 34 años, recordando que la propia selección llegó a Tijuana luciendo pines conmemorativos de un bombardeo mortal contra una escuela iraní al inicio de la guerra.
Este hincha del FC Barcelona sigue convencido de que en la selección hay intereses políticos y lamenta la ausencia en el Mundial de Sardar Azmoun, el tercer máximo goleador de la historia del equipo, excluido según él a causa de una publicación en redes sociales que habría disgustado a Teherán.
“Con cosas así, no puedo confiar en este equipo”, asegura.
En medio de la guerra en Oriente Medio, el Team Melli ha tenido que lidiar durante la preparación con una intensa presión extradeportiva y su participación estuvo incluso en el aire hasta el último momento.
De hecho, el equipo iraní tuvo que cambiar su campo base desde Arizona, en el sur de Estados Unidos, a Tijuana, en el norte de México, en un torneo que los dos vecinos norteamericanos coorganizan junto a Canadá.
Washington además les negó la visa a varios miembros del cuerpo técnico para acudir a los juegos de la fase de grupos que disputan en su territorio.
Estados Unidos anunció el domingo haber llegado a un acuerdo con Irán que supone el fin de las hostilidades.
Fuente: AFP.
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Bloqueos de vías en Bolivia se reducen, pero la escasez persiste
Los bloqueos de carreteras que asfixian a las principales ciudades de Bolivia se redujeron este lunes, aunque la aguda escasez de alimentos, medicinas y combustibles persiste tras más de un mes de protestas contra el presidente Rodrigo Paz, constató un periodista de la AFP.
En las últimas dos semanas, los bloqueos de vías que impiden el transporte terrestre pasaron de más de 100 a unos 50 este lunes, según la estatal Administradora Boliviana de Carreteras (ABC).
En La Paz, los residentes hacían largas filas de hasta tres cuadras en las afueras de un supermercado estatal por el inicio de la venta de carne de pollo a bajo precio.
Pero en los mercados privados de la capital política y de la vecina El Alto no parece sentirse ningún efecto: las carnes y vegetales todavía cuestan más del doble del precio habitual.
En los hospitales también escasean las medicinas y en las cercanías de las gasolineras los conductores duermen por días en sus vehículos a la espera de su turno.
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“Toda la población es la que está sufriendo. Y el gobierno no toma decisiones. Están esperando que de cansancio, de aburrimiento, se levanten todos los bloqueos”, dice a la AFP Paola Herrera, de 50 años y trabajadora de una empresa de transporte.
Ella lleva cinco horas de pie en la fila por un pollo. Solo se entrega uno por persona.
El gobierno anunció que desde este lunes los cargamentos de pollo llegarán diariamente por vía aérea de Santa Cruz (este) a La Paz (oeste) con la ayuda de Estados Unidos, Chile y Argentina, aliados de la administración de Paz, que lleva siete meses en el poder.
Los manifestantes -principalmente obreros, campesinos, mineros, transportistas y maestros- rechazan las propuestas de reformas económicas de Paz y reclaman una salida a la peor crisis económica del país en cuatro décadas.
La presidencia de Paz puso fin a 20 años de gobiernos socialistas, después de Morales (2006-2019) y Luis Arce (2020-2025).
Los principales sectores movilizados no aceptan los llamados al diálogo del gobierno, que no descarta imponer un estado de excepción que restringiría libertades de reunión y movimiento y permitiría emplear militares en el control de las protestas.
El gobierno denuncia que quienes exigen la dimisión de Paz son “narcoterroristas”, a los que vincula con el exmandatario socialista Evo Morales (2006-2019), prófugo por un caso de presunta trata de una menor que él niega.
- Fuente: AFP
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Miles marchan en Bolivia contra el gobierno, que evalúa decretar estado de excepción
Miles de trabajadores marcharon este miércoles en el centro de la capital política de Bolivia para exigir la renuncia del presidente centroderechista Rodrigo Paz, que evalúa decretar un estado de excepción para contener las protestas que empezaron hace cinco semanas.
“¿Qué queremos? ¡Renuncia!”, gritaban los campesinos, obreros, mineros, maestros y transportistas que avanzaron por las calles de La Paz, sede del gobierno, entre el ruido de petardos.
Los manifestantes rechazan las propuestas de reformas de Paz, quien puso fin a 20 años de gobiernos socialistas liderados por Evo Morales (2006-2019) y Luis Arce (2020-2025), y la falta de resultados para salir de la peor crisis económica del país en cuatro décadas.
“Algunos quieren vender, destrozar al país. Y como bolivianos verdaderos no los vamos a dejar”, dijo a la AFP Omar Hancco, minero de 44 años de Oruro (sur), que viajó más de 380 kilómetros para protestar.
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Vestidos con ponchos, algunos usando cascos, los huelguistas intentaron llegar a la plaza de armas, donde se encuentra el Palacio de Gobierno, pero fueron fácilmente dispersados por policías antimotines con gases lacrimógenos.
Paz, con siete meses en el poder, denunció el lunes que las protestas que piden su dimisión son impulsadas por “narcoterroristas” y promulgó una ley que le permite ahora declarar un estado de excepción.
Con esa medida se restringirían las libertades de reunión y movimiento, claves para protestar, y las fuerzas armadas podrían apoyar a los policías en la desactivación de decenas de bloqueos de carreteras que asfixian a las principales ciudades del país.
En La Paz y la vecina El Alto se agudiza la escasez de alimentos, combustibles y medicinas. Los precios de carnes y vegetales se duplicaron en los mercados y algunos conductores duermen en sus vehículos en las filas de las gasolineras.
Según el gobierno, el daño económico causado por los bloqueos es de más de 1.200 millones de dólares. Los principales sindicatos en protesta han rechazado los llamados al diálogo del gobierno.
- Fuente: AFP
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