Una luz de esperanza brilló por un instante luego de cuatro días de mucha tensión y esfuerzo en el operativo del rescate del pequeño Rayan, un niño de apenas cinco años que cayó en un pozo de 32 metros de profundidad en la localidad de Tamrout, en Marruecos.
El suceso ganó trascendencia internacional ante el enorme desafío y por la gran fuerza que mostraba el niño, que el pasado martes sufrió el accidente y venía resistiendo a través de algunos alimentos y de oxígeno que le eran suministrados a través de cuerdas a través del estrecho agujero.
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Mediante una enorme movilización de personas y maquinarias, los rescatistas lograron cavar un túnel paralelo llegando hasta el sitio donde quedó atorado Rayan, no sin antes superar varios escollos y riesgos debido a lo difícil del terreno. Estando a solo 90 centímetros del objetivo, la operación tuvo que pasar a hacerse forma manual, por temor a un derrumbe, lo que también retrasó el tiempo estimado para el rescate.
Ya en horas de la noche de hoy en Marruecos, los operarios llegaron hasta el chico y lo sacaron en una camilla en medio de la emoción de cientos de curioso presentes. Sin embargo, a pesar del traslado apresurado a un hospital, el pequeño Rayan llegó ya sin vida hasta el centro de asistencia.
Desde la Casa Real de Marruecos, un comunicado firmado por el rey Mohamed VI expresó su pesar a la familia del pequeño.
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Detienen al dueño de un perro que atacó gravemente a un niño de 10 años en Luque
La Policía Nacional detuvo este sábado al propietario del perro que atacó brutalmente a un niño de 10 años en plena vía pública, en el límite entre Luque y Areguá, y se expone a una imputación por omisión de auxilio porque se habría escondido cuando le pidieron ayuda para detener a su perro. El menor permanece internado en estado reservado.
Según el fiscal Jorge Escobar, se ordenó la detención de esta persona porque se denunció que supuestamente no auxilió a la víctima, además, sus familiares indicaron que no se trata de la primera vez que este animal ataca a una persona. El menor, que resultó muy mal herido, fue trasladado hasta el Hospital de Luque por su tía y otros vecinos.
“Es un caso grave que involucra a un niño de 10 años y el propietario ya se encuentra con detención preventiva en la comisaría jurisdiccional. Tenemos las sospechas de que el mismo no auxilió al niño. Hablamos con las pediatras que lo atendieron, ya ingresó a quirófano, tiene varias heridas en todo el cuerpo y la más grave en zona de la yugular”, expresó Escobar, en entrevista con C9N.
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El fiscal afirmó que, según el testimonio de las doctoras que atendieron al menor y el relato de la tía que tiene la custodia, hace suponer que esta persona no habría tenido el manejo adecuado con su mascota. “Tenemos información que el animal estaba suelto en la calle y sin ninguna medida de protección como bozal”, refirió.
Agregó que se convocó a Bienestar Animal y que se constituyeron hasta la vivienda para rescatar al perro, que actualmente se encuentra bajo custodia para evitar que ataque a más personas. Vecinos denunciaron que habrían más perros en el patio de la vivienda de esta persona detenida.
La tía del niño confirmó que el pequeño continúa internado con pronóstico reservado tras ser sometido a una intervención quirúrgica de urgencia debido a las profundas heridas sufridas en la cabeza, el cuello y las extremidades. Además, de que habría convulsionado luego de ser ingresado de urgencias al Hospital General de Luque.
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Itapúa: investigan muerte de un niño que falleció tras caer a una piscina de peces
La Policía Nacional y el Ministerio Público iniciaron la investigación del fallecimiento de un niño de dos años en una propiedad rural en la comunidad San Rafael del Paraná, departamento de Itapúa. Hasta el momento, se presume que el menor murió luego de caer de manera accidental en una piscina utilizada para la cría de peces.
El trágico suceso ocurrió durante la jornada de ayer lunes, en el barrio Hogar y Selva de la comunidad San Rafael del Paraná, mientras el padre del niño realizaba trabajos de ampliación y refacción en su casa.
Según el informe de la Comisaría 25ª de la jurisdicción, en un momento dado el padre se percató de que el pequeño no estaba en la casa y tampoco a la vista en el patio de su propiedad. En ese momento, inició la búsqueda desesperada e incluso pidió ayuda a los vecinos de la zona.
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Tras unos 30 minutos de incansable búsqueda, su padre Inocencio Cubas, de 26 años, lo encontró en esta piscina en la que se cría peces, que se encuentra ubicado a unos 50 metros de la casa. De inmediato lo sacó y luego lo trasladó hasta el puesto de salud. Los médicos realizaron intensas maniobras de reanimación, pero no lograron salvarlo.
“Se trataría de un niño de dos años, quien estaba con el padre que realizaba una ampliación del terreno y en un momento dado ya no lo vio. Lo buscó y encontró en una pileta de criadero de peces. Los médicos realizaron todo para salvarlo, pero ya era muy tarde”, refirió el comisario Derlis Escurra, en Telefuturo.
El hecho fue comunicado al abogado Walter Castro, agente fiscal de turno, para realizar los procedimientos legales de rigor y determinar los detalles tras el trágico accidente que enluta a la comunidad. El médico forense determinó que la causa probable de muerte sería por ahogamiento.
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Embajada de Taiwán anunció su apoyo a refugio de policía rescatista
La Embajada de Taiwán en Paraguay anunció su apoyo al refugio de animales Los Pikilines de Luque como presentador oficial del Calendario 2027 que busca recaudar fondos a ser destinados a la castración de perros y gatos callejeros de todo el país.
El calendario saldrá a la venta desde el 31 de octubre. Cada mes del año está ilustrado con imágenes de tiernas mascotas, las cuales fueron rescatadas y son criadas en el albergue.
En ese contexto, el embajador taiwanés Iván Yueh-Jung Lee visitó personalmente las instalaciones del Refugio Los Pikilines, impulsado por el oficial de policía Carlos Miguel Ruiz.
El uniformado lleva adelante desde hace años la noble tarea de rescatar animales abandonados o maltratados, gesto valorado por la comunidad, que bautizó simbólicamente al agente como el “policía rescatista”.
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El diplomático realizó un recorrido por las instalaciones del establecimiento, incluyendo la clínica veterinaria y los demás sectores del predio a fin de conocer de cerca el trabajo diario con los perros rescatados.
Constató que los “peluditos” reciben asistencia médica, alimentos y, sobre todo, una nueva oportunidad de vida en un ambiente de calidez y cariño. El encuentro permitió visibilizar el compromiso y el amor con que se sostiene el lugar.
Desde la organización expresaron un profundo agradecimiento por la presencia y el interés del embajador Lee, destacando que su visita representa un gran impulso para seguir firmes en esta misión solidaria.
“Fue una hermosa oportunidad para compartir de cerca nuestra labor, el compromiso que asumimos y el esfuerzo que hay detrás de cada rescate, cada tratamiento y cada nueva oportunidad”, resaltó el policía rescatista.
Además, el valioso respaldo de la Embajada de Taiwán como presentadora oficial del calendario solidario 2027, una iniciativa clave que busca generar recursos para continuar salvando vidas bajo la premisa de que en la sociedad “seamos más los buenos”.
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Publicación internacional destaca el gran rescate de animales liderado por paraguayo durante la construcción de Itaipú
La BBC News Mundo se hizo eco del operativo Mymba Kuéra, consistente en el rescate de más de 30.000 animales cuando se construyó la represa de Itaipú.
El material, elaborado por Alejandra Martins, recordó que el ingeniero agrónomo paraguayo Darío Pérez Chena lideró uno de los mayores rescates de fauna silvestre en la historia de América Latina.
El compatriota, quien entonces trabajaba para la Entidad Binacional Itaipú, dirigió el equipo que en 1982 salvó a miles de animales, entre monos, armadillos, víboras, tarántulas.
La construcción de la represa de Itaipú llevó nueve años y en ella trabajaron cerca de 40 mil personas. Para realizar las obras en terreno seco fue necesario excavar un canal para desviar temporalmente el río.
En 1982, finalizados los trabajos, todo estaba listo para abrir las compuertas del canal y comenzar a llenar el gigantesco embalse de la represa, de unos 1.350 km cuadrados.
Pero la zona que quedaría inundada estaba en un enorme ecosistema, el Bosque Atlántico del Alto Paraná, una de las áreas de biodiversidad más ricas del planeta. Alberga cerca de 20.000 especies de plantas y al menos 2.000 especies de animales, incluyendo jaguares y pumas, además de 400 especies de aves.
La construcción de Itaipú coincidió con una nueva era en ecología. Brasil y Paraguay asumieron la tarea de rescatar la fauna silvestre. En el lado paraguayo, el proyecto de recuperación de fauna fue llamado Mymba Kuéra, expresión guaraní que significa “los animales”.
Los preparativos para el rescate llevaron varios años, e incluyeron realizar un inventario de toda el área afectada en la que trabajaron botánicos, zoólogos e ingenieros forestales, entre otros.
“El relevo permitió constituir un gran archivo de la fauna paraguaya, contribuimos mucho al conocimiento sobre esa zona”, relató el ingeniero Pérez Chena a la BBC.
El inventario fue la base del operativo de rescate, que sería realizado por un equipo de 189 personas lideradas por Pérez Chena. Los rescatistas se desplazaban en lanchas y se comunicaban entre sí por radio, a menudo en guaraní.
“El personal fue muy bien seleccionado. Tratamos de llevar toda gente joven, no más de 40, 45 años, que sepa nadar, que tenga buena vista, buen oído”, recordó.
Además había un equipo de apoyo de otras 150 personas, entre médicos, enfermeros, pilotos de helicóptero, mecánicos y bomberos.
Los rescatistas fueron entrenados por técnicos brasileños y de otros países.
“Con ese bagaje de conocimiento y de recursos humanos nos largamos a la aventura un día 13 de octubre del año 82”, contó el agrónomo.
Aquel 13 de octubre se cerraron las compuertas del canal de desvío y comenzó a inundarse la zona del embalse.
Mientras el agua subía se inició el rescate de animales. Al comienzo se recuperaron pocos, pero la cifra aumentó rápidamente hasta alcanzar un máximo de más de 600 en un solo día. “Salvamos solamente los animales que no sabían nadar. Hemos salvado monas con su hijo pequeñito colgado en el cuello. Parecía que lloraban de perder su libertad”, relató el entrevistado.
Los trabajadores estaban entrenados para lidiar con animales agresivos o tarántulas y serpientes venenosas. “En cada lancha teníamos un kit con suero antiofídico para ser usado en casos de emergencia”, recordó.
Pérez Chena no esperaba tener que rescatar aves, pero también salvaron a muchas. “Encontramos aves en el agua chapoteando. Subían a las ramas de los árboles a buscar insectos y a veces se les mojaban las plumas de la cola, que es el timón. Tuvimos que comenzar a buscar jaulas especiales para recoger las aves”.
El operativo de rescate se prolongó hasta el 10 de enero de 1983.
“En total salvamos 27.150 animales. El 45 % fueron víboras. Y de esas la mitad eran ponzoñosas”.
En el lado brasileño había menos bosque y más áreas de cultivo, por lo que se rescataron menos animales, unos 11.000. “Si sumamos todo son casi 39.000 animales, un récord para América del Sur hasta hoy día”.
Muchos de los animales fueron trasladados a más de 100.000 hectáreas de áreas protegidas en el mismo ecosistema de Bosque Atlántico.
Cientos de víboras fueron enviadas al Instituto Butantán en Sao Paulo, un centro líder en investigaciones biológicas y en la elaboración de sueros antiofídicos y otros fármacos.
Algunos armadillos negros (o armadillos de seis rayas) acabaron en Japón.
Pérez Chena reconoce que, a pesar del vasto operativo, muchos animales no pudieron ser rescatados. “Hemos salvado a muchos animales, pero probablemente hayan muerto muchos más. Por ejemplo, insectos. No sabemos cuántos animales con su guarida bajo tierra pasaron a formar parte de la materia orgánica del suelo”, señaló.
Pérez Chena tiene ahora 87 años y vive en Asunción con su esposa Lucina. El matrimonio tiene cuatro hijos y 12 nietos.
El rescate de fauna de 1982 sentó las bases para reservas y proyectos de biodiversidad actuales como el Centro Ambiental Tekotopa de Itaipú, en la ciudad paraguaya de Hernandarias.
A lo largo de los años el operativo Mymba Kuéra ha tenido numerosos reconocimientos. “Fuimos galardonados con algunos títulos internacionales como grandes defensores de la naturaleza. Pero lo más lindo tal vez es que hemos hecho algo positivo por la biodiversidad de esa zona”.
Darío Pérez Chena cree que es importante seguir dando a conocer cómo fue aquel histórico rescate. “A veces la gente dice lo pasado pisado. Sin embargo, el pasado debe enseñar a no cometer los mismos errores”, dijo el ingeniero paraguayo a la BBC.