“Quiero anunciarles que el gobierno de Argentina ha llegado a un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI)”, dijo este viernes el presidente argentino Alberto Fernández en una alocución grabada. El arreglo aliviará la pesada carga de pagos de casi 40.000 millones de dólares que debía encarar el país entre 2022 y 2023.
Se trata de un acuerdo de facilidades extendidas por 44.000 millones de dólares, el mismo monto del stand-by tomado en 2018 que será pagado con esos fondos. Este mismo viernes se pagó poco más de 700 millones de dólares, el primer vencimiento de capital de este año, confirmó Guzmán. Los siguientes vencimientos deberían financiarse con los fondos del nuevo programa.
“Teníamos una deuda impagable que nos dejaba sin presente ni futuro y ahora tenemos un acuerdo razonable que nos va a permitir crecer y cumplir con nuestras obligaciones a través de nuestro crecimiento”, señaló el mandatario de centro-izquierda.
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El acuerdo alcanzado en la madrugada alivia la carga de vencimientos de deuda que se concentró sobre este año (unos 19.000 millones de dólares) y el próximo (otros 20.000 millones). Además, había otro pago previsto en 2024 por más de 4.000 millones.
“Este entendimiento prevé sostener la recuperación económica ya iniciada. Prevé que no habrá caída del gasto real y sí un aumento en la inversión de obra pública del gobierno nacional. Tampoco dispone saltos devaluatorios”, añadió Fernández. En concreto, Argentina se comprometió a reducir su déficit fiscal a 0,9% del Producto Interno Bruto en 2024, con metas de 1,9% en 2023 y de 2,5% en 2022, informó el ministro de Economía Martín Guzmán en una rueda de prensa.
El año pasado, con un crecimiento económico de 10%, el déficit fue de 3%. El acuerdo también prevé un crecimiento en 2022 de 5.000 millones de dólares de las reservas internacionales, que actualmente ascienden a poco más de 38.000 millones. “Las regulaciones en la cuenta financiera seguirán”, dijo Guzmán. En Argentina rige un control de cambios desde mediados de 2019.
“Negociaciones durísimas”
El gobierno de Fernández comenzó formalmente sus conversaciones con el FMI en agosto de 2020. A lo largo de las negociaciones insistió en que la vía para reducir el déficit fiscal es el crecimiento económico y no la reducción del gasto público.
El acuerdo debe ser ratificado por el Congreso. Además, Guzmán indicó que “aún hay que trabajar en los memorándums de entendimiento y eso llevará algunas semanas”. “Las negociaciones realmente fueron durísimas”, dijo el ministro. “Hubo un trabajo político y técnico muy fuerte”, refirió.
El nuevo programa tendrá diez revisiones y una duración de dos años y medio en cuanto a las políticas económicas. Los vencimientos comenzarán cuatro años después del primer desembolso y terminarán 10 años más tarde, señaló Guzmán. “El cronograma de vencimientos quedará definido con los memorándums”, dijo.
El FMI concedió a Argentina en 2018, durante el gobierno del liberal Mauricio Macri (2015-19), un crédito por 57.000 millones de dólares en medio de una crisis monetaria, del cual el país recibió unos 44.000 millones pues Fernández renunció a los tramos pendientes cuando asumió en diciembre de 2019. En 2020, el gobierno de Fernández había reestructurado unos 66.000 millones de dólares de deuda con acreedores privados internacionales.
Fuente: AFP.
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Confirman “visita apostólica” del papa León XIV a la Argentina. Gran expectativa
- Ricardo Rivas
- Periodista
- X: @RtrivasRivas
- Fotos: AFP / Gentileza
Un alto porcentaje de la sociedad argentina cree que la catequesis papal incomodará al gobierno del presidente Javier Milei. En lo que va de su apostolado ha expresado preocupación por humanizar las nuevas tecnologías, y manifestado su compromiso eclesial con los derechos humanos, la justicia social, el trabajo y la dignidad humana.
León XIV (70), el papa que hasta el 8 de mayo de 2025 fue el cardenal Robert Prevost, norteamericano de Chicago, llegará a la Argentina el próximo domingo 8 de noviembre cuando los relojes marquen cuatro y media de la tarde y, en ese país, permanecerá hasta dos horas después del mediodía del miércoles 11.
Sesenta y nueve horas con treinta minutos para desarrollar una apretada agenda en la capital argentina, en la provincia de Córdoba (700 kilómetros al oeste de Buenos Aires y poco más de 1.200 al sudoeste de mi querida Asunción) y en un par de localidades de la provincia bonaerense.
El anuncio formal desde la Ciudad del Vaticano –pese a que el viaje, como posibilidad, desde largo tiempo se barajaba– tiene alto impacto. Desde el lunes pasado, cuando simultáneamente se anunció en Roma y en Buenos Aires, supera las expectativas. Algunas y algunos que aseguran saber todo y un poco más desconciertan.
“No sé nada”, dicen una y otra vez. El colega Fernando Bravo (82) le pregunta al cardenal Ángel Sixto Rossi (68), jesuita, arzobispo de Córdoba. “Viene a traer ese mensaje que está en el evangelio y no es exclusivo”, responde el religioso. Describe al pontífice: “León es un hombre manso, que inspira paz. No es esa especie de Krakatoa, de volcán que era el papa Francisco (1936-2025) que nos hizo tanto bien. León es un perfil más manso y creo que quizás los argentinos necesitamos mansedumbre. (Porque este) Es un momento de profunda contemplación de la dignidad humana (y su llegada) es una posibilidad para reforzar nuestras convicciones sobre el valor de cada persona”.
¿INCOMODIDAD?
Un alto porcentaje de la sociedad argentina cree que la catequesis papal incomodará al gobierno del presidente Javier Milei (55). El prelado se adelanta a la pregunta: “No nos gustaría quedarnos en un tema de tipo político, de una medida; (porque nosotros, las y los religiosos en la Argentina) sobre eso nos expresamos cada vez que hay que hacerlo”.
La comunicación oficial vaticana claramente consignó en el momento del anuncio que la de León XIV es una “visita apostólica”. Los objetivos que procura alcanzar aquí el obispo de Roma y sumo pontífice de la Iglesia católica son, por sobre todo, pastorales, espirituales y en su transcurso peregrinará como misionero. En esos tres puntos están y estarán sus prioridades.
FM, un teólogo con alto reconocimiento académico que quiere preservar su identidad “porque no deseo que nadie piense que busco promocionarme a la sombra del viaje papal”, está convencido que “este papa estadounidense que se forjó pastoralmente en las periferias sudamericanas procurará confirmar en la fe a la feligresía católica, predicará la paz, la esperanza y abogará por los sectores sociales vulnerables”.
¿Por qué no lo haría? Alguna vez explicó ante el Colegio Cardenalicio cuando fue elegido –cuando dejó de ser Robert Prevost– que desde ese momento sería León XIV para homenajear a su antecesor León XIII (pontífice entre 1878 y 1903). Simbolismos. Aquel predecesor, el 15 de mayo 1891, hizo pública su carta encíclica llamada Rerum Novarum (Cosas Nuevas, en español). De aquel texto emerge la que se conoce como doctrina social de la Iglesia (DSI). Eran tiempos de Revolución Industrial.
DEFENSA DE LOS DERECHOS
De allí que Gioacchino Vincenzo Raffaele Luigi Pecci (1810-1903) –don Vincenzo, como se lo mencionó hasta que fue elegido papa– entendió que era el momento para exhortar en defensa de quienes trabajan; de abogar por la justicia social; de proteger las conquistas laborales y abogar por la creación de nuevos derechos ante los desafiantes desarrollos tecnológicos epocales.
Trescientos setenta y dos días después –15 de mayo de 2026– cuando se cumplieron ciento treinta y cinco años desde Rerum Novarum, León XIV, el papa que en pocos días trajinará la Argentina firmó su primera carta encíclica, Magnifica Humanitas (Magnífica Humanidad, en español).
En ella hace foco sobre las inteligencias artificiales y, como en aquel texto del 1891, también mira, profundiza, reflexiona y pide a la comunidad global que observe las nuevas tecnologías y, desde esa perspectiva desafiante, recuerda el compromiso eclesial con los derechos humanos, con la justicia social, con el trabajo y con la dignidad humana.
El programa oficial precisa que ochenta minutos después de pisar suelo argentino el papa visitará al presidente Milei en la Casa Rosada (sede del Gobierno nacional). Según lo previsto por los protocolos, los saludos no se extenderán por mucho tiempo. Para las 18:30 se anuncia otra actividad en el Palacio Libertad a menos de quinientos metros de la Rosada.
MISTERIO SOBRE LA AGENDA
Más allá de los saludos y de las presentaciones de rigor, el gran interrogante es el de tratar de dilucidar sobre qué temas hablarán el jefe de Estado anfitrión y el pontífice. Ninguna de las fuentes –religiosas, laicas vinculadas con la Iglesia católica, diplomáticas, políticas– quisieron arriesgarse a imaginar siquiera cómo construirán la agenda dialógica entre ambos líderes.
Tres de esos informantes, dos de ellos prelados, uno de los cuales reside desde tres décadas en Roma, con el compromiso de este corresponsal de “in corde tuo serva” (guardar en el corazón) sus identidades, señalan que “León –la voz que más se escuchó en los últimos tiempos en favor de la paz y para advertir sobre los desarrollos tecnológicos más avanzados– llegará al Río de la Plata después tres sucesos políticos relevantes con efectos de alcance global”.
Los consultados describen: “Las presidenciales en Brasil (4 de octubre), primera potencia en Latinoamérica y, para muchos analistas, séptima economía del mundo; las parlamentarias en Israel (27 de octubre); y, las de medio término en Estados Unidos (3 de noviembre)”. ¿Y esos son temas para una visita apostólica? “¿Por qué no?”, coinciden nuevamente y guardan silencio.
Tal vez acierten, pienso. La relación bilateral argentino-brasileña está en un punto muy bajo y, en el plano global, Argentina aparece firme y acríticamente alineada con la Casa Blanca e Israel. Aunque los tiempos protocolares no son generosos, la doctrina social de la Iglesia (DSI) será un eje inevitable. En el Vaticano conocen y analizan los datos oficiales que emiten los países que visita o visitará el Pontífice.
ESTADÍSTICAS
Argentina reportó unas pocas horas atrás que registra 32,2 % de pobreza y 7,5 % de indigencia en los primeros seis meses de 2026. Acerca de esos indicadores, el Observatorio de la Deuda Social (ODS) de la Universidad Católica Argentina (UCA), que lidera el académico Agustín Salvia, en la mañana del viernes último explicó que “frente al segundo semestre de 2025 (los valores gubernamentales difundidos) implican un aumento de 4,1 y 1,8 puntos porcentuales”.
Precisa luego que “un nivel de pobreza en torno a 32,3 % sería similar –aunque incluso algo superior– al del primer semestre de 2025 (31,6 %)”, pero aquel indicador “formaba parte de una fase de descenso que continuó hasta el tercer trimestre de 2025”. Por el contrario, la actualización que publicó el gubernamental Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) “se construye sobre una secuencia ascendente” que se verifica desde setiembre del año pasado.
Ante la evidencia científica, las fuentes consultadas señalan que “pobreza e indigencia crecen y, desde esa perspectiva, la Iglesia recuerda que san Juan Pablo II, durante su pontificado, en SRS 42 (Sollicitudo rei sociales - Preocupación por los problemas sociales) nos recordó que la DSI se fundamenta en la dignidad del hombre haciendo opción preferente por el pobre”.
IMPORTANCIA SOCIAL
Por cierto, no son pareceres para dejar que caigan en el olvido. ¿Es socialmente importante el catolicismo en la Argentina? Según el Censo Nacional de 1960, el 90 % de la población de entonces era católica. El Barómetro de las Religiones y las Creencias en la Argentina, un estudio cuyos resultados distribuyó semanas atrás la Universidad de Buenos Aires (UBA), revela que el 57 % de las personas consultadas para esa compulsa responden ser católicas.
Juan Cruz Esquivel, director del trabajo, sin embargo, sostiene que, si bien “el catolicismo continúa siendo mayoritario, pierde centralidad como matriz dominante”. En el mismo contexto, la investigación da cuenta de que “la población sin filiación religiosa se consolida como segundo grupo en magnitud” e interpreta que “el cambio religioso está fuertemente impulsado por un proceso de reemplazo generacional”; que “las formas de creer varían según el nivel educativo” de las personas consultadas y que, en línea con lo consignado, “el campo religioso argentino se vuelve más plural, fragmentado y diverso”.
De dicho estudio se desprende que “el segundo grupo en magnitud (detrás de quienes aseguran ser católicos y católicas) es el que reúne a la población sin filiación religiosa” que alcanza al 22,4 %. Esta tendencia, para los analistas de los datos de campo recolectados, “confirma el avance de procesos de desinstitucionalización religiosa”, aunque que el dato “no implica necesariamente ausencia de religiosidad” porque “una proporción significativa mantiene creencias y prácticas espirituales”.
Señala el reporte luego que “este fenómeno se aproxima a lo que la sociología denomina ‘creer sin pertenecer’, porque la religiosidad persiste (pero) desvinculada de instituciones formales”. Destaca después que “el campo evangélico, por su parte, consolida su posición como segunda identidad religiosa organizada” porque alcanza al 17,4 %. Un total de 22,4 % de las personas que aceptaron responder a las y los pesquisantes, cuando Barómetro les preguntó “¿cuál es su religión?”, dijeron no tener ninguna (13,2 %), ser agnósticas (4,8 %) y ateas (4,4 %), testigos de Jehová / mormona (0,5%); umbanda / africanista (0,5 %); islam / musulmana (0,3 %); Judía (0,2 %); y, “otra” –sin especificar cuál– 1 %.
PÉRDIDA DE PESO RELATIVO
Con el análisis de esos datos, estiman que las “tendencias en el largo plazo” permitirán verificar un “descenso sostenido del catolicismo”, porque “pierde peso relativo en todas las mediciones”; un “crecimiento del mundo evangélico”, que exhibe una “expansión gradual pero constante” en el tiempo; y un “aumento de los sin filiación religiosa”, lo que destaca “la intensidad del incremento (de esa tendencia que) le permitió posicionarse en el segundo lugar (que hoy se verifica) a partir de 2019”.
En medio siglo, la preminencia católica en el estudio mencionado aparece como decreciente. “Estas tendencias configuran un escenario de creciente pluralización del campo religioso”, sostiene Barómetro y aporta cinco conclusiones. 1) Fin de la hegemonía católica; 2) Consolidación de la pluralización (de las religiones y creencias); 3) Centralidad del cambio generacional (las nuevas generaciones impulsan la transformación del mapa religioso); 4) Desinstitucionalización de las creencias (porque crecen las formas de religiosidad desvinculadas de instituciones); y, 5) Segmentación social del fenómeno religioso (que se distribuye según condiciones sociales y niveles educativos). [https://creencias.com.ar/recursos/serie-ocrear-n-1-barometro-de-las-religiones-y-las-creencias-en-argentina/].
León XIV es el segundo papa que viaja a la Argentina. El primero en la historia fue Juan Pablo II (1920-2005), que llegó hasta aquí para protagonizar dos “visitas apostólicas”. La primera entre los días 11 y 12 de junio de 1982. Permaneció solo treinta horas. Fue recibido por el dictador Leopoldo Fortunato Galtieri (1926-2003). Desde 2 de abril, Argentina estaba en guerra con el Reino Unido de la Gran Bretaña, después de la recuperación de las Islas Malvinas ocupadas por la fuerza por Inglaterra en 1833.
MISIÓN
El pontífice remarcó al llegar que su visita estaba “por encima de toda intencionalidad política” y categorizó su actividad –estrictamente religiosa– como “un encuentro del padre en la fe con los hijos que sufren” por la guerra “para pedir por la paz”. Cuando regresó, el 6 de abril de 1987, fue marcadamente diferente. Lo recibió un presidente democráticamente elegido, Raúl Alfonsín (1927-2009). Transitó Buenos Aires y una decena de provincias.
En la capital argentina –el 11 de abril– lideró el tercer Encuentro Mundial de la Juventud que, por primera vez, se concretó fuera de Roma. “Vuelvo ahora en visita pastoral para seguir cumpliendo la misión que el Señor me ha encomendado…”, dijo enfáticamente entonces para destacar el carácter de su misión. Apostólica y pastoral.
Treinta y nueve años pasaron hasta hoy. Doce de ellos con Francisco –el papa argentino, el primero sudamericano, el del “fin del mundo”– que, pese a ello, nunca regresó a su tierra natal, aunque realizó cuarenta y siete viajes apostólicos; y visitó sesenta y seis países. Entre ellos, Brasil, Bolivia, Paraguay, Cuba, Estados Unidos, México, Colombia, Chile, Canadá, Perú y Panamá. Hasta aquí, no llegó.
León arribará desde Uruguay y, desde aquí, viajará a Perú. Allí vivió desde cuando promediaba la década de los años 80 en el siglo pasado. En 2014, el papa Francisco lo creó obispo en la diócesis de Chiclayo, departamento septentrional de Lambayeque. En 2015 adoptó la ciudadanía peruana.
SEMBRANDO ESPERANZAS
“Conoce en profundidad de pobrezas, indigencias, discriminaciones, exclusiones, pueblos originarios, autoritarismos, amenazas y se especializa en sembrar esperanzas”, dice en confidencia un prelado emérito quebrantado en su salud que asegura conocerlo. Los ministros argentinos de Seguridad y de Relaciones Exteriores –Alejandra Monteoliva (56) y Pablo Quirno (60), respectivamente– estiman que siete millones de personas se movilizarán y participarán de su peregrinaje.
Se decretarán feriados nacionales, provinciales y asuetos. El visitante oficiará no menos de cuatro misas con pretensiones multitudinarias. Se reunirá con trabajadores, empresarios, personas encarceladas. Protagonizará diálogos interreligiosos, recorrerá establecimientos de salud. Agenda de alta intensidad.
Aquí hay cautelas, prudencias y opiniones que suenan a eventuales desencuentros entre las y los anfitriones con el papa visitante. El canciller Quirno, pese a ello, sostiene que “no hay absolutamente ninguna diferencia fundamental entre el Gobierno nacional y la Iglesia”.
Jorge García Cuerva (58), arzobispo de Buenos Aires, por su parte, reconoce que “es verdad que hay muchas diferencias y (enfatiza en que) no está mal reconocerlas”. En ese contexto, sin embargo, asegura creer que “nos tiene que dar mucha paz el saber que hay temas en los que no coincidimos”.
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Paraguay busca ampliar negocios turísticos en la FIT América Latina 2026
Paraguay participa en la 30ª edición de la Feria Internacional de Turismo de América Latina (FIT) 2026, que se desarrolla del 26 al 29 de septiembre en el predio de La Rural, en Buenos Aires, Argentina, con el objetivo de fortalecer la promoción del país y generar nuevas oportunidades comerciales para el sector turístico.
La participación en la FIT apunta principalmente a ampliar la vinculación con operadores y compradores, promover el destino Paraguay y abrir nuevas oportunidades de comercialización para la oferta turística nacional. La feria reúne durante cuatro jornadas a actores del sector regional, con las dos últimas destinadas exclusivamente a profesionales.
La delegación paraguaya está encabezada por Javier Ramírez, ministro secretario ejecutivo interino de la Senatur, junto con técnicos de la institución, además de empresas, hoteles, agencias y operadores turísticos nacionales que buscan promocionar sus servicios y establecer nuevos contactos comerciales.
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La presencia paraguaya también incluye una propuesta gastronómica con productos tradicionales, como parte de la estrategia para mostrar otros atractivos vinculados a la identidad y cultura nacional ante visitantes y profesionales del turismo.
Paraguay cuenta con un stand de 148,40 metros cuadrados, donde presenta la diversidad de su oferta turística y facilita encuentros entre representantes del sector público y privado, operadores, prestadores de servicios y profesionales de la industria.
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La pobreza en Argentina repunta tras dos años de baja y afecta a un tercio del país
La pobreza en Argentina volvió a crecer después de dos años y en el primer semestre de 2026 experimentó un repunte significativo al afectar a un tercio de la población, según cifras oficiales publicadas el jueves. El índice llegó al 32,3 %, un aumento de 4,1 puntos respecto al mismo periodo del año anterior. La tasa de indigencia también mostró un alza y abarca al 7,5 %, informó el instituto oficial de estadísticas Indec.
El organismo considera pobres a los adultos cuyos ingresos no alcanzan para cubrir una canasta básica de unos 340 dólares al cambio oficial, y que incluye alimentos y otros bienes y servicios. La canasta básica con la que se mide la indigencia contempla solo alimentos y se ubica en torno a 150 dólares mensuales.
El registro iba en baja desde el pico del primer semestre de 2024, cuando 52,9 % de los 47 millones de habitantes del país vivía en la pobreza. La estadística es una de las variables que más suele destacar el presidente Javier Milei para ilustrar lo que considera el éxito del plan económico ultraliberal que puso en práctica desde que asumió en diciembre de 2023.
“Sacamos a 14 millones de personas de la pobreza”, dijo el mandatario este miércoles en un evento en Nueva York.
El crecimiento de la pobreza en el primer semestre del año va de la mano con la inflación, que tras un fuerte retroceso en 2023 volvió a acelerarse entre finales de 2025 y comienzos de 2026.
Eduardo Donza, sociólogo e investigador del Observatorio de la Deuda Social de Universidad Católica Argentina (UCA), planteó que “tres de cada diez personas está desde hace tiempo en situación de pobreza”, y señaló la precarización laboral como “el mayor problema”.
Algunos de los rubros que más empleo generan en Argentina, como la industria manufacturera y el comercio, sufren por la apertura importadora y la caída del consumo en el gobierno de Milei.
Unas 30.000 empresas cerraron desde que el autodenominado “anarco-capitalista” asumió el poder y el desempleo subió a 7,9 % en el último trimestre relevado, el nivel más alto desde 2021, con casi la mitad de la población económicamente activa en la informalidad laboral.
“El mayor problema es la precarización laboral, no la desocupación, porque las familias cuando son carenciadas (...) tienen que inventarse un trabajo, que puede ser el cartoneo de residuos, la venta ambulante, vender comida en la estación de tren”, explicó Donza. La pobreza impacta con más fuerza a los niños. El 44,5 % de los menores de hasta 14 años son pobres, de los cuales 10,8 % son indigentes, consigna el Indec.
Fuente: AFP.
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Paraguay sale en busca del oro ante Argentina
La final se juega esta tarde en Rosario, desde las 15:00, entre dos selecciones que ya se enfrentaron en la primera fase.
En el Estadio Marcelo Bielsa de la ciudad de Rosario, la selección sub-20 de Paraguay va por el título y la medalla de oro de los Juegos Suramericanos Odesur 2026 ante Argentina, rival al que ya se impuso 2-1 en la fase inicial de grupos. El juego final se podrá ver por Vs Sports en los canales GEN, El Trece y Flow (Personal), plataforma de TV y streaming.
El equipo que dirige el DT Antolín Alcaraz buscará repetir la victoria de la primera fase en mismo escenario para lograr el bicampeonato tras la coronación de hace cuatro años en Asu2022.
La Albirroja llega a la definición después de superar 1-0 a Chile en las semifinales con un gol agónico de Milán Freyres a los 93 minutos. La Albiceleste, por su parte se impuso a Perú también por 1-0 en las semifinales, con un gol de Santiago Espíndola a los 89 minutos.
El camino de la selección paraguaya comenzó justamente con una victoria ante Argentina. En la primera fecha del Grupo B, la Albirroja se repuso de un gol de Franco Domínguez, reaccionó en el segundo tiempo y terminó imponiéndose por 2-1, gracias a los tantos de Júnior Gamarra y Pedro Zarza.
Después de ese triunfo, el equipo del DT Antolín Alcaraz se impuso 2-0 a Venezuela con anotaciones de Kevin Amarilla y Eduardo Delmás y en el cierre de la etapa inicial igualó 1-1 frente a Uruguay, ya con la clasificación asegurada, mediante el gol de José Buhring. El equipo base de Paraguay es con Leonardo Sosa; Mateo Giménez, Mauro Coronel, Thiago Fernández, Kevin Amarilla; Junior Gamarra, Giovanni Gómez, Joaquín Bogarín, Pedro Zarza; Eduardo Delmás y José Buhring. DT: Antolín Alcaraz.
Argentina jugaría con Máximo Leguizamón; Fernando Closter, Nicolás Marcipar, Matías Satas, Thiago Pérez; Joaquín Salas, Facundo Carrizo, Santiago Espíndola; Ian Subiabre, Franco Domínguez y Ramiro Tulián. DT: Diego Placente.