Perú, el país con la mayor tasa de mortalidad por COVID-19 en el mundo, exigirá desde diciembre a su población mayor de 18 años su carné de vacunación contra el coronavirus para ingresar a espacios cerrados, informó el domingo el gobierno.
“A partir del 15 de diciembre, los mayores de 18 años que deseen ingresar a espacios cerrados tienen que presentar su carné físico o virtual que acredite haber completado (dos dosis) su vacunación contra la COVID-19″, según la norma publicada en la gaceta oficial.
Leé también: Presidente argentino derrotado llama a la oposición para alcanzar acuerdos
Asimismo, se requerirá el uso de mascarilla para el ingreso a los espacios cerrados como restaurantes, centros comerciales, gimnasios y teatros. El ministro de Salud, Hernando Cevallos, indicó que con el fin de promover la vacunación contra el COVID-19, se comenzaría a exigir la inoculación completa de personas para el ingreso a lugares públicos.
“Hemos lanzado un nuevo escenario de control de la pandemia que iremos desarrollando en la medida que vayan evolucionando la cantidad de casos en el país; esto significa que en algunas áreas como restaurantes y centros donde la gente concurre, es importante que tengan las dos vacunas”, dijo a la prensa Cevallos.
Hasta ahora Perú ha vacunado con dos dosis a 16,4 millones de personas, el 59% de la población mayor de 12 años. Desde que irrumpió la pandemia, en marzo de 2020, el país andino de 33 millones de habitantes acumula 2,2 millones de contagios y 200.600 fallecidos, según el balance oficial.
Leé más: Austria decide confinar a los no vacunados a partir del lunes
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
Perú registra aumento de 79 % en casos de dengue debido a El Niño
Temperaturas inusualmente altas en algunas zonas favorecen la reproducción rápida del mosquito transmisor.
- AFP.
Perú ha registrado 67 muertos por dengue en lo que va del año, en un contexto de temperaturas inusualmente altas y condiciones climáticas asociadas al fenómeno de El Niño informó a la AFP el Ministerio de Salud (Minsa). También se han registrado 55.943 casos de esta enfermedad entre enero y septiembre de este año, un aumento del 79 % respecto al mismo periodo de 2025, reportó el Minsa.
La mayor cantidad de casos se registran en la costa norte de país, fronteriza con Ecuador, y en zonas amazónicas donde las temperaturas superan los 30 ºC desde hace varias semanas, según el ministerio. Las autoridades peruanas señalaron que entre enero y septiembre de 2025 se reportaron 31.266 casos y 51 fallecidos por dengue.
“El factor principal que está haciendo que los casos de dengue se incrementen... en el norte del país son las altas temperaturas por el fenómeno de El Niño”, dijo a la AFP el director general del Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades del Minsa, César Munayco.
“Este año no hemos tenido invierno, hemos tenido temperaturas siempre por encima de lo usual y eso hace que se den las condiciones que necesita el mosquito para su reproducción”, explicó. Munayco indicó que el Gobierno está “preparando una alerta epidemiológica por el fenómeno de El Niño” porque los casos se incrementarán aún más en los próximos meses con la llegada de las lluvias.
El ministerio señaló que las regiones más afectadas son Piura, La Libertad y Lambayeque, en el norte de Perú, donde se producen inundaciones por las fuertes lluvias de temporada. También figura Ucayalí, Loreto y Madre de Dios, situadas en la frontera con Brasil (este).
En 2024, Perú registró más de 271.000 casos de dengue, en medio de condiciones climáticas asociadas al fenómeno de El Niño, que favorecieron la propagación del mosquito transmisor.
Dejanos tu comentario
Perú registra 67 muertos y un alza del 79 % en casos de dengue debido a El Niño
Perú ha registrado 67 muertos por dengue en lo que va del año, en un contexto de temperaturas inusualmente altas y condiciones climáticas asociadas al fenómeno de El Niño informó a la AFP el Ministerio de Salud (Minsa). También se han registrado 55.943 casos de esta enfermedad entre enero y septiembre de este año, un aumento del 79 % respecto al mismo periodo de 2025, reportó el Minsa.
La mayor cantidad de casos se registran en la costa norte de país, fronteriza con Ecuador, y en zonas amazónicas donde las temperaturas superan los 30 ºC desde hace varias semanas, según el ministerio. Las autoridades peruanas señalaron que entre enero y septiembre de 2025 se reportaron 31.266 casos y 51 fallecidos por dengue.
“El factor principal que está haciendo que los casos de dengue se incrementen... en el norte del país son las altas temperaturas por el fenómeno de El Niño”, dijo a la AFP el director general del Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades del Minsa, César Munayco.
“Este año no hemos tenido invierno, hemos tenido temperaturas siempre por encima de lo usual y eso hace que se den las condiciones que necesita el mosquito para su reproducción”, explicó.
Munayco indicó que el gobierno está “preparando una alerta epidemiológica por el fenómeno de El Niño” porque los casos se incrementarán aún más en los próximos meses con la llegada de las lluvias.
El ministerio señaló que las regiones más afectadas son Piura, La Libertad y Lambayeque, en el norte de Perú, donde se producen inundaciones por las fuertes lluvias de temporada.
También figura Ucayalí, Loreto y Madre de Dios, situadas en la frontera con Brasil (este).
En 2024, Perú registró más de 271.000 casos de dengue, en medio de condiciones climáticas asociadas al fenómeno de El Niño, que favorecieron la propagación del mosquito transmisor.
El dengue es una enfermedad endémica de zonas tropicales que provoca fiebres altas, dolores de cabeza, náuseas, vómitos, dolor muscular y, en los casos más graves, hemorragias que pueden causar la muerte.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la mitad de la población mundial está expuesta actualmente al riesgo de contraer esta enfermedad viral transmitida por mosquitos, responsable de entre 100 y 400 millones de infecciones cada año.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
Intensivistas, héroes de la pandemia
- Por Arturo Peña Villaalta
- arturo.pena@nacionmedia.com
Desde el 2021, cada 19 de setiembre se recuerda en nuestro país el Día del Intensivista. La conmemoración nos remonta directamente a ese tiempo de la historia reciente que marcó al mundo: la pandemia de covid-19.
Paraguay estaba quizás entre los países menos preparados para un desafío de tal magnitud. Según los registros del Ministerio de Salud, para el 2020 había 194 profesionales intensivistas censados. Con estos soldados y unas 380 camas en las UTI del país fuimos a la guerra contra el covid.
Para el 2021 la cantidad de camas se duplicó pero se abría la crisis de la falta de personal. Muchos fueron formados en el campo de batalla. Escasez de medicamentos, falta de oxígeno, nuevos equipos que había aprender a manejar, el temor por sus propias vidas y las de sus familias… Es imposible dimensionar lo que los trabajadores de la salud pasaron durante ese tiempo. En especial aquellos que trabajaron horas y horas encerrados en las unidades de terapia intensiva.
Durante la pandemia el trabajo periodístico tampoco se detuvo. Las salas de prensa pasaron obligadamente a trabajar a distancia, sin embargo, muchos periodistas, fotógrafos, camarógrafos y choferes siguieron realizando la cobertura desde las calles, desde los hospitales, informando a diario sobre el transcurrir de esos difíciles días.
El Facebook me recordaba esta semana una edición especial del diario La Nación del 6 de setiembre de 2020, en homenaje al personal de blanco que daba batalla en hospitales en momentos en que la curva de contagios iba en ascenso. Fue un compendio de notas realizadas en diferentes puestos sanitarios, con testimonios de primera mano del personal de salud, sus vivencias, sus temores. Con un equipo de prensa fuimos a realizar un reportaje al Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias y del Ambiente Prof. Dr. Juan Max Boettner, el Ineram. Este hospital se había vuelto la principal trinchera de la lucha contra el covid. Allí pudimos conversar con trabajadores de varias áreas, quienes –algunos entre lágrimas– contaron cómo la pandemia les había llevado al límite de su capacidad tanto profesional como humana.
“Una vez que un paciente ingresa, ya se queda 100 % a nuestro cuidado. El personal de blanco también tiene que estar viendo no solo la parte pulmonar o cardiaca, sino también la parte psicológica, la contención. Hacemos también enfermería psicológica”, relataba el jefe de la UTI de adultos del Ineram. Mencionaba el impacto que tenía en muchos pacientes los trajes especiales que se utilizaban. Algunos intensivistas llegaron a imprimir fotos de sus rostros y pegarlos sobre las máscaras, para que los enfermos pudieran reconocerlos y no se sintieran tan intimidados.
Con la aprobación de la Ley n.º 7.159/2023, los especialistas en medicina crítica e intensiva pudieron alcanzar algunas reivindicaciones y beneficios. Según Salud, a los cerca de 300 existentes actualmente, este año se sumó la contratación de otros 270 nuevos médicos asignados a las UTI.
La pandemia, que se extendió desde el 2020 al 2023, dejó lecciones muy duras que nunca debemos olvidar. Una de ellas es la importancia de un sistema de salud fuerte y de equipos humanos suficientes, especializados y remunerados de forma acorde.
“Nos cambió la vida realmente este virus y nos hizo saber que hay cosas más importantes por las que luchar y no por cosas banales puramente”, me decía en aquel reportaje el entonces director del Ineram, el doctor Felipe González.
Mientras nos perdemos en discusiones banales y torcidas en las redes sociales, en las UTI del país, en este momento, se libra la batalla cotidiana por preservar la vida. Por lo menos en este día, el del Intensivista, tomemos conciencia de ello.
Dejanos tu comentario
Rubio cierra en Perú su gira contra el narcotráfico, tras visitar Colombia y Ecuador
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, culmina este jueves en Perú una gira relámpago en América Latina, en la que llamó a intensificar la lucha conjunta contra los carteles de la droga y celebró el estrechamiento de lazos con países gobernados por la derecha. Tras visitar Ecuador y Colombia, el jefe de la diplomacia norteamericana se reunirá este jueves en Lima con la presidenta conservadora Keiko Fujimori. Está previsto que ambos hablen ante la prensa.
Perú es el último en incorporarse al Escudo de las Américas, la coalición de países dirigida por la administración de Donald Trump para luchar contra el tráfico de drogas y la criminalidad organizada en la región. Desde su investidura a fines de julio, el nuevo gobierno de Fujimori había expresado su voluntad de unirse a esa iniciativa internacional.
En el país andino, el número de homicidios se multiplicó por 2,6 entre 2018 y 2025, mientras que las denuncias por extorsión crecieron ocho veces. Perú, de 34 millones de habitantes, es uno de los principales productores mundiales de cocaína. Redes internacionales del narcotráfico operan en su territorio.
“Hay dos preocupaciones fundamentales para la mayoría de los peruanos” con las que EE. UU. apoyará al país, dijo el miércoles por la noche el canciller de Perú, Carlos Espá, tras la llegada de Rubio a Lima. “En primer lugar, el tema de la seguridad (...), la lucha contra organizaciones criminales transnacionales. Y en segundo lugar, el tema del fenómeno El Niño. El secretario Rubio viene para hacer anuncios importantes” sobre “el apoyo de Estados Unidos a Perú en estos dos temas”, precisó.
El miércoles en Quito, donde se reunió con el presidente ecuatoriano Daniel Noboa, el secretario de Estado anunció que la banda criminal Los Tiguerones sería designada como “organización terrorista”, algo que le prohíbe acceso al sistema financiero estadounidense y toda transacción a su favor. Washington ya había hecho lo mismo con otros grupos criminales ecuatorianos, como también con el Tren de Aragua de Venezuela o el cartel de Sinaloa en México.
“No estamos hablando de una mafia normal, no estamos hablando de criminales, estamos hablando de terroristas que (...) en muchos casos tienen armas y equipos que se parecen a un ejército nacional”, dijo Rubio a la prensa. Rubio además consideró que México, presidido por la izquierdista Claudia Sheinbam, debería hacer más en la lucha contra los carteles de la droga.
“Patio trasero”
La minigira sudamericana de Marco Rubio ocurre en medio de una ola conservadora en América Latina que ha llevado al poder a políticos derechistas afines a Trump. Durante su visita en Colombia el martes, Rubio prometió al nuevo mandatario de derecha Abelardo de la Espriella ajustar más los lazos que EEUU tiene con Bogotá, tras cuatro años de un gobierno de izquierda.
Washington además no oculta su intención de contener la influencia de China, Rusia e Irán en América Latina, sobre todo en Venezuela, una prioridad definida en la estrategia de seguridad nacional.
“El hemisferio occidental no es el ‘patio trasero’ de nadie”, expresó la embajada de China en Lima a través de su cuenta en X, antes de la llegada de Rubio.
“La cooperación entre China y América Latina no está dirigida contra terceros y tampoco debe estar sujeta a interferencias de terceros”, apuntó la representación del gigante asiático.
Washington expresa su clara voluntad de influir en la región en nombre de la “doctrina Donroe”, una fusión del nombre de pila de Donald Trump y el apellido de James Monroe, presidente estadounidense que designó a América Latina como esfera de influencia de Estados Unidos hace más de dos siglos.
Fuente: AFP.