Afganistán “probablemente” caiga en una guerra civil, dijo un alto jefe militar estadounidense, advirtiendo que esas condiciones podrían permitir un resurgimiento de grupos terroristas en el país.
A medida que las tropas estadounidenses se retiraban, los talibanes tomaron control de Afganistán en una campaña relámpago, y solo la provincia septentrional de Panshir resiste a los islamistas radicales. “Mi estimación militar (...) es que es probable que se den las condiciones para una guerra civil”, dijo el sábado a Fox News el jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, el general Mark Milley.
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Milley expresó dudas de que los talibanes, que aún deben formar un gobierno, serán capaces de consolidar el poder y mantener una gobernabilidad efectiva. “Pienso que, por lo menos, hay una muy fuerte probabilidad de una guerra civil” que podría conducir a “una reconstrucción de Al Qaida o a un crecimiento de ISIS [el grupo Estado Islámico] o de otros grupos terroristas”, dijo.
“Es muy probable que veamos un resurgimiento del terrorismo proveniente de esa región en general dentro de 12, 24 o 36 meses”, añadió. Estados Unidos invadió Afganistán y derrocó al primer gobierno talibán en 2001 tras los atentados del 11 de setiembre conducidos por Al Qaida, que era protegido en ese país.
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Gobiernos occidentales temen que Afganistán se convierta nuevamente en un santuario para grupos extremistas determinados a lanzar ataques en su contra. Estados Unidos afirma que será capaz de contrarrestar cualquier amenaza a su seguridad en Afganistán.
Fuente: AFP.
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Afganistán reporta 23 muertos y cien desaparecidos tras devastadoras inundaciones
Rescatistas intentaban el martes alcanzar a pobladores atrapados bajo el lodo y las piedras en el este de Afganistán, zona azotada por grandes inundaciones que mataron al menos 23 personas. Hay unos 100 desaparecidos, indicó la agencia nacional y provincial de desastres, que también actualizó la cifra de muertos de la tragedia del lunes.
Un periodista de la AFP observó a decenas de personas reunidas en la remota Parun, capital de la provincia de Nuristán, utilizando varas de madera y sus manos para buscar a los desaparecidos. “Nunca presencié una inundación tan peligrosa”, afirmó Farid Gul Zaheer, farmacéutico de 34 años. “Se sintió como un terremoto, y escuché a niños y otra gente gritando”, contó tras resultar herido al huir a una montaña. “Todos están traumatizados, nadie durmió en toda la noche”.
El martes, una excavadora ayudó a remover escombros en Parun, donde la inundación sepultó varios locales y arrastró grandes piedras que arremetieron contra edificios.
El alcalde de Parun y otros empleados gubernamentales figuran entre los desaparecidos, indicó el lunes la oficina del gobernador.
Zakirulah Zaki, gerente del hotel Spogmai, afirmó haber sentido como “un acto de Dios”.
“Los demás hoteles, mercados y locales quedaron completamente destruidos”, comentó a la AFP el hombre de 29 años.
Su hermano menor, que estuvo desaparecido, fue encontrado.
Juma Khan Nayel, jefe de comunicaciones de la Sociedad Afgana de la Media Luna Roja, describió una “situación devastadora” en la que el agua subió a niveles sin precedentes.
“En este momento, con urgencia, estamos suministrando algo de comida, agua, y carpas para aquellos cuyas casas quedaron destruidas”, indicó.
El Ministerio de Defensa de Afganistán indicó que el ejército fue desplazado a la zona para apoyar las tareas de socorro, mientras la ONU subrayó estar evaluando la tragedia. Las lluvias también golpearon a Pakistán, donde 12 personas murieron según la agencia de manejo de desastres de la provincia de Jaiber Pajtunjuá.
Fuente: AFP.
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Paraguay se une a declaración conjunta a favor de la democracia en Bolivia
El Gobierno de Paraguay, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, se une a una iniciativa estadounidense sobre la declaración conjunta de respaldo al Gobierno democrático de Bolivia, difundida el 23 de junio por el Departamento de Estado de Estados Unidos, que está respaldada por un total de 16 países, en que se manifiesta la preocupación por los últimos bloqueos en la nación andina, dentro de un intento de debilitar su democracia.
El texto de la siguiente declaración fue emitido por los Gobiernos de Paraguay, los Estados Unidos de América, Argentina, Bolivia, Canadá, Chile, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Guyana, Honduras, Jamaica, Panamá y Perú.
“Manifestamos nuestra profunda preocupación por los efectos de los bloqueos violentos de carreteras sobre la democracia y el estado de derecho en Bolivia. Los continuos esfuerzos por debilitar y derrocar al gobierno legítimo y democráticamente electo del presidente Rodrigo Paz representan una grave amenaza para el orden constitucional y la estabilidad democrática en el país y en el hemisferio”, señala el documento.
Continúa: “Una minoría violenta pretende desconocer la voluntad expresada por la mayoría de los bolivianos en las urnas hace apenas unos meses, rechaza la disposición del gobierno al diálogo y ha mantenido bloqueos de carreteras durante más de siete semanas, privando al pueblo boliviano de acceso a alimentos, atención médica, combustible y otros artículos de primera necesidad. Estas acciones han afectado gravemente la vida cotidiana de millones de ciudadanos y han puesto en riesgo derechos fundamentales”.
“Asimismo, se han registrado muertes de civiles bolivianos como consecuencia de las restricciones a la libre circulación en las vías, que les han impedido acceder oportunamente a medicamentos, hospitales o centros de salud. Por otra parte, manifestantes han causado lesiones a agentes de policía en el ejercicio de sus funciones. La violencia no puede subvertir el orden constitucional”, agrega.
Puntualiza también el respaldo “al gobierno boliviano constitucionalmente elegido e instamos a los grupos movilizados a priorizar el diálogo y la negociación dentro del marco constitucional establecido, como herramienta fundamental de la democracia”.
“Defender la libertad, la democracia y la seguridad hemisférica exige compromiso y cooperación. En este contexto, reafirmamos nuestro compromiso de continuar trabajando para fortalecer la estabilidad y preservar el orden democrático en nuestra región, y expresamos nuestra solidaridad con el gobierno democrático del presidente Paz y con el pueblo de Bolivia”, concluye.
Evo insinúa una “guerra civil”
En una entrevista con la agencia AFP, ayer martes, el expresidente Evo Morales insinuó sobre la posibilidad de “una guerra civil” al acusar al gobierno de Rodrigo paz por su “política neoliberal”, que en noviembre pasado puso fin a 20 años de gobiernos de izquierda. El exmandatario, en su refugio en la región selvática del Chapare donde permanece fugitivo, ordenó que se levanten los bloqueos tras decretarse el estado de excepción, el sábado pasado, para emplear las fuerzas armadas para despejar los cortes que generaban un desabastecimiento de alimentos y medicinas.
“No me voy a rendir”, dijo Morales, días después de que el gobierno amenazara con intervenir en el Chapare, su bastión político en el departamento de Cochabamba (centro), para capturarlo. “El que negocia su sobrevivencia no es digno”, agregó. La entrevista tuvo lugar en el poblado de Lauca Eñe, tras atravesar varios puestos de control para llegar hasta Morales.
Decenas de seguidores del dirigente cocalero permanecían en los alrededores de su refugio, algunos provistos de armas rústicas. Sobre el exmandatario pesa una orden de captura por un supuesto caso de trata de menor, que él niega y denuncia como “persecución” política.
“No negociamos”
Pregunta: ¿Cuál es su balance de las últimas semanas de protestas?
Respuesta: Es una sublevación contra el modelo neoliberal y el estado colonial. Y el resultado es un gobierno sin autoridad. Para mí, esto va a continuar. Esta “mentirocracia” causa mucha reacción del pueblo boliviano.
P: ¿El fin de los bloqueos es un triunfo del gobierno?
R: El gobierno se salvó por prebendas (a sectores) que negociaron a puertas cerradas. Solo quedaban bloqueos aquí en el Trópico de Cochabamba, que tiene mucha disciplina. Declaramos un cuarto intermedio (una pausa), pero no negociamos.
P: ¿Cree que el gobierno va a intervenir en el Chapare?
R: No hay motivo para intervenir, no hay bloqueos. Saben que aquí va a haber problemas, estamos bien organizados. Saben que compañeros se van a defender, nos van a defender. Nosotros no queremos que haya muertos, heridos.
P: ¿Qué hará si intenta hacerlo?
R: Con toda esta política neoliberal y estado colonial, están forzando que haya una guerra civil. El que negocia su sobrevivencia no es digno. Yo nunca negocié. Defender la hoja de coca es defender la soberanía, la dignidad del pueblo. La guerra de la coca es mucho más que la guerra por agua o por gas. Cualquier intervención militar, policial, (los campesinos) van a resistir.
P: ¿Qué responde a la acusación de supuesta trata de menor?
R: Proceso inventado. No encuentran nada de narcotráfico, de corrupción. Es un tema totalmente político. Como Evo no es corrupto, ni está ligado al narcotráfico, tratan de usar el tema de ‘pedófilo’. A la gente le causa risa.
P: ¿Qué vislumbra para los próximos meses en Bolivia?
R: Si no se resuelve el tema estructural, que es el tema económico, en cualquier momento cualquier sector se va a movilizar. Si no hay plan de cómo reactivar la economía estatal, entonces seguirá habiendo levantamiento y convulsión.
P: ¿Apoya el pedido de renuncia del presidente Paz?
R: Se ha generalizado ese pedido. Yo dije que tal vez una salida política constitucional sea convocar a elecciones. Pero nunca hemos pedido la renuncia. Aquí es evitar que se privatice la luz, el agua, la telecomunicación, los recursos naturales, la salud, la educación. Ese es el pedido.
Con información de AFP.
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Afganistán prohíbe teléfonos inteligentes a los empleados públicos
Una prohibición del uso de teléfonos inteligentes a los empleados públicos entró en vigor el miércoles en Afganistán por iniciativa del gobierno talibán, según afirmaron diversos funcionarios. “Se leyó un decreto oral del Emirato Islámico [el Estado afgano], y se les comunicó a todos los jefes de departamento que, a partir de hoy, ningún empleado de los servicios talibanes tiene permitido usar un teléfono inteligente”, indicó a la AFP un funcionario de la provincia nororiental de Badajshán, que no dio su nombre por razones de seguridad.
La semana pasada, se difundió en las redes una circular al respecto atribuida a la Corte Suprema, pero esta institución no quiso hacer declaraciones a la AFP. El comunicado exhortaba “a todos los jefes de departamento que informen en sus respectivas provincias al personal de todos los rangos que el uso de teléfonos inteligentes está estrictamente prohibido a partir del 17 de junio”.
Asimismo, precisaba que la restricción incluía tanto a las fuerzas civiles como a las militares y que solo el líder supremo talibán, Hibatula Akhundzada, podía otorgar excepciones. La medida, cuyos motivos no se explicaron, no se publicó oficialmente y dos portavoces del gobierno afgano no respondieron a las consultas de la AFP. Pero un funcionario de la provincia de Gazni, cercana a Kabul, confirmó que la medida había entrado en vigor.
“Se decidió que a partir del miércoles queda prohibido el uso de teléfonos inteligentes dentro de todas las oficinas de la provincia de Gazni”, escribió Irfan Andarh, empleado de la Administración de Minas y Petróleo, en un grupo de WhatsApp al que tuvo acceso la AFP. Sin embargo, varios organismos estatales seguían publicando información en WhatsApp el miércoles por la tarde, según constató la AFP.
El uso de los teléfonos inteligentes está muy extendido en las ciudades afganas, incluso en la administración pública. Según informaron funcionarios afganos, el uso del smartphone podía acarrear ahora el despido, acciones penales y una pena de seis meses de prisión. Desde que tomaron el poder en agosto de 2021, los talibanes gobiernan según una interpretación estricta de la ley islámica.
Fuente: AFP.
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Doce personas fallecieron durante un terremoto en Afganistán
Doce personas fallecieron a causa de un terremoto de magnitud 5,8 que se sintió el viernes por la noche en varias regiones de Afganistán, según un balance actualizado difundido este sábado por el gobierno y la Media Luna Roja.
El sismo ocurrió a las 20:42 locales en el noreste del país a una profundidad de 186,4 km, informó el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). El balance anterior era de ocho muertos.
El epicentro se situó a 35 km al sur de Jorm, en la provincia de Badajshán, pero la sacudida se sintió en numerosas provincias de Afganistán, incluida la capital, Kabul, según periodistas de la AFP.
“Lamentablemente, 12 personas murieron y cuatro resultaron heridas a causa del temblor”, indicó en la red X el portavoz adjunto del gobierno talibán, Hamdullah Fitrat.
El balance fue confirmado a la AFP por el portavoz de la Media Luna Roja afgana, Abdul Qadeem Abrar, quien precisó que los fallecimientos se produjeron en la provincia de Kabul.
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Previamente, el Ministerio de Salud había dado parte del fallecimiento de ocho miembros de una familia en la zona de Gosfand Dara, en la provincia de Kabul.
Afganistán sufre terremotos con frecuencia, en particular a lo largo de la cordillera del Hindu Kush, cerca del punto de unión entre las placas tectónicas euroasiáticas e india.
En agosto de 2025, un terremoto de magnitud 6, el más mortífero de la historia reciente del país, afectó a las provincias orientales de Kunar, Laghman y Nangarhar, provocando la muerte de más de 2.200 personas.
Fuente: AFP.