“Los talibanes ganaron”, admite presidente afgano tras abandonar el país. El presidente afgano, Ashraf Ghani, dijo que huyó del país el domingo para “evitar un baño de sangre”, cuando los talibanes entraron en la capital, poniendo fin a una ofensiva relámpago.
Ghani, que no informó adónde había ido, señaló que temía que “innumerables patriotas habrían sido martirizados y Kabul destruida” si él se quedaba.
Ghani, que huyó de Afganistán este domingo, después de que los insurgentes entraran en la capital, Kabul, al término de una ofensiva fulgurante. No precisó adónde se fue, reconoció que “los talibanes ganaron” en un mensaje en Facebook. “Ahora son responsables del honor, de la posesión y de la autopreservación de su país”.
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Fuente: AFP.
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Afganistán reporta 23 muertos y cien desaparecidos tras devastadoras inundaciones
Rescatistas intentaban el martes alcanzar a pobladores atrapados bajo el lodo y las piedras en el este de Afganistán, zona azotada por grandes inundaciones que mataron al menos 23 personas. Hay unos 100 desaparecidos, indicó la agencia nacional y provincial de desastres, que también actualizó la cifra de muertos de la tragedia del lunes.
Un periodista de la AFP observó a decenas de personas reunidas en la remota Parun, capital de la provincia de Nuristán, utilizando varas de madera y sus manos para buscar a los desaparecidos. “Nunca presencié una inundación tan peligrosa”, afirmó Farid Gul Zaheer, farmacéutico de 34 años. “Se sintió como un terremoto, y escuché a niños y otra gente gritando”, contó tras resultar herido al huir a una montaña. “Todos están traumatizados, nadie durmió en toda la noche”.
El martes, una excavadora ayudó a remover escombros en Parun, donde la inundación sepultó varios locales y arrastró grandes piedras que arremetieron contra edificios.
El alcalde de Parun y otros empleados gubernamentales figuran entre los desaparecidos, indicó el lunes la oficina del gobernador.
Zakirulah Zaki, gerente del hotel Spogmai, afirmó haber sentido como “un acto de Dios”.
“Los demás hoteles, mercados y locales quedaron completamente destruidos”, comentó a la AFP el hombre de 29 años.
Su hermano menor, que estuvo desaparecido, fue encontrado.
Juma Khan Nayel, jefe de comunicaciones de la Sociedad Afgana de la Media Luna Roja, describió una “situación devastadora” en la que el agua subió a niveles sin precedentes.
“En este momento, con urgencia, estamos suministrando algo de comida, agua, y carpas para aquellos cuyas casas quedaron destruidas”, indicó.
El Ministerio de Defensa de Afganistán indicó que el ejército fue desplazado a la zona para apoyar las tareas de socorro, mientras la ONU subrayó estar evaluando la tragedia. Las lluvias también golpearon a Pakistán, donde 12 personas murieron según la agencia de manejo de desastres de la provincia de Jaiber Pajtunjuá.
Fuente: AFP.
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Afganistán prohíbe teléfonos inteligentes a los empleados públicos
Una prohibición del uso de teléfonos inteligentes a los empleados públicos entró en vigor el miércoles en Afganistán por iniciativa del gobierno talibán, según afirmaron diversos funcionarios. “Se leyó un decreto oral del Emirato Islámico [el Estado afgano], y se les comunicó a todos los jefes de departamento que, a partir de hoy, ningún empleado de los servicios talibanes tiene permitido usar un teléfono inteligente”, indicó a la AFP un funcionario de la provincia nororiental de Badajshán, que no dio su nombre por razones de seguridad.
La semana pasada, se difundió en las redes una circular al respecto atribuida a la Corte Suprema, pero esta institución no quiso hacer declaraciones a la AFP. El comunicado exhortaba “a todos los jefes de departamento que informen en sus respectivas provincias al personal de todos los rangos que el uso de teléfonos inteligentes está estrictamente prohibido a partir del 17 de junio”.
Asimismo, precisaba que la restricción incluía tanto a las fuerzas civiles como a las militares y que solo el líder supremo talibán, Hibatula Akhundzada, podía otorgar excepciones. La medida, cuyos motivos no se explicaron, no se publicó oficialmente y dos portavoces del gobierno afgano no respondieron a las consultas de la AFP. Pero un funcionario de la provincia de Gazni, cercana a Kabul, confirmó que la medida había entrado en vigor.
“Se decidió que a partir del miércoles queda prohibido el uso de teléfonos inteligentes dentro de todas las oficinas de la provincia de Gazni”, escribió Irfan Andarh, empleado de la Administración de Minas y Petróleo, en un grupo de WhatsApp al que tuvo acceso la AFP. Sin embargo, varios organismos estatales seguían publicando información en WhatsApp el miércoles por la tarde, según constató la AFP.
El uso de los teléfonos inteligentes está muy extendido en las ciudades afganas, incluso en la administración pública. Según informaron funcionarios afganos, el uso del smartphone podía acarrear ahora el despido, acciones penales y una pena de seis meses de prisión. Desde que tomaron el poder en agosto de 2021, los talibanes gobiernan según una interpretación estricta de la ley islámica.
Fuente: AFP.
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Doce personas fallecieron durante un terremoto en Afganistán
Doce personas fallecieron a causa de un terremoto de magnitud 5,8 que se sintió el viernes por la noche en varias regiones de Afganistán, según un balance actualizado difundido este sábado por el gobierno y la Media Luna Roja.
El sismo ocurrió a las 20:42 locales en el noreste del país a una profundidad de 186,4 km, informó el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). El balance anterior era de ocho muertos.
El epicentro se situó a 35 km al sur de Jorm, en la provincia de Badajshán, pero la sacudida se sintió en numerosas provincias de Afganistán, incluida la capital, Kabul, según periodistas de la AFP.
“Lamentablemente, 12 personas murieron y cuatro resultaron heridas a causa del temblor”, indicó en la red X el portavoz adjunto del gobierno talibán, Hamdullah Fitrat.
El balance fue confirmado a la AFP por el portavoz de la Media Luna Roja afgana, Abdul Qadeem Abrar, quien precisó que los fallecimientos se produjeron en la provincia de Kabul.
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Previamente, el Ministerio de Salud había dado parte del fallecimiento de ocho miembros de una familia en la zona de Gosfand Dara, en la provincia de Kabul.
Afganistán sufre terremotos con frecuencia, en particular a lo largo de la cordillera del Hindu Kush, cerca del punto de unión entre las placas tectónicas euroasiáticas e india.
En agosto de 2025, un terremoto de magnitud 6, el más mortífero de la historia reciente del país, afectó a las provincias orientales de Kunar, Laghman y Nangarhar, provocando la muerte de más de 2.200 personas.
Fuente: AFP.
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Ataque pakistaní contra centro médico de Kabul mató a 400 personas
El ataque pakistaní perpetrado el lunes contra una clínica de rehabilitación de toxicómanos en la capital de Afganistán dejó “cientos de muertos y heridos”, afirmó la ONG Consejo Noruego para los Refugiados (NRC), presente en el lugar. El portavoz del Ministerio de Salud afgano, Sharafat Zaman, había reportado el martes 400 muertos y más de 200 heridos en el ataque, efectuado el lunes por la noche contra la clínica.
“Según lo que hemos visto y lo que hemos hablado con las demás (agencias) implicadas en las operaciones de socorro, podemos afirmar que hay cientos de muertos y heridos“, declaró a la AFP el director para Afganistán de la oenegé NRC, Jacopo Caridi. Los dos países llevan meses en conflicto.
Pakistán afirma que su vecino alberga a combatientes del movimiento de los talibanes pakistaníes (TTP), que han reivindicado ataques en su territorio. Las autoridades afganas lo niegan. Caridi dijo que el NRC tenía equipos en el terreno después del ataque para apoyar las tareas de rescate.
Confirmó que uno de los edificios del centro médico quedó “completamente quemado y destruido”, y que los equipos de rescate continuaban recogiendo cuerpos de entre los escombros. Una confirmación inmediata sobre el número exacto de víctimas es difícil en Afganistán, donde a menudo ocurren ataques en sitios de difícil acceso y las autoridades suelen dar informaciones contradictorias.
“En Europa tenemos sistemas para identificar a las personas, incluso con sólo partes del cuerpo”, indicó Caridi. “Pero aquí, no sé si tienen estos sistemas. Lo que vi fue un dedo en un lugar, un pie en otro lugar, una mano en un sitio. Fue realmente horroroso”, describió Caridi.
“El balance no es definitivo”
Más de 400 personas murieron en un ataque pakistaní contra un centro para toxicómanos en Kabul, afirmó el martes pasado el gobierno afgano, una acusación desmentida por Pakistán. El ejército pakistaní bombardeó la capital afgana el lunes por la noche. Los dos países llevan meses en conflicto. Pakistán afirma que su vecino alberga a combatientes del movimiento de los talibanes paquistaníes (TTP) que han reivindicado ataques mortales en su territorio. Las autoridades afganas lo niegan.
“El balance no es definitivo; las operaciones de búsqueda continúan, pero tenemos unos 400 muertos y más de 200 heridos”, declaró el portavoz del ministerio de Salud afgano Sharafat Zaman. El portavoz adjunto del gobierno, Hamdullah Fitrat, también dio cuenta de 400 muertos. El saldo no ha sido verificado a través de una fuente independiente, pero periodistas de AFP vieron por la noche al menos una treintena de cadáveres y decenas de heridos en este centro médico.
El ministro de Información pakistaní, Attaullah Tarar, afirmó que las acusaciones afganas son “completamente infundadas”. “No se atacó ningún hospital, ningún centro de rehabilitación de drogadictos ni ninguna instalación civil”, escribió Tarar en la red social X, donde aseguró que el ejército llevó a cabo seis ataques “precisos, deliberados y profesionales”.
“Busco a mi hermano”
El martes por la mañana más de un centenar de personas intentaban desesperadamente tener noticias de sus familiares en este hospital que, según fuentes médicas, acogía entre 2.000 y 3.000 toxicómanos.
“Estoy aquí desde anoche. Busco a mi hermano, pero no lo encuentro. ¿Qué puedo hacer?”, declaró llorando Habibullah Kabulbai, de 55 años. Su hermano menor, Nawroz, ingresó hace cinco días. “Estamos desamparados, esto no me pasa solo a mí, sino a todo Afganistán”, añade, rodeado de otras familias en busca de respuestas.
Las operaciones para encontrar cuerpos y posibles supervivientes continúan, según un equipo de la AFP en el lugar. En uno de los edificios de este centro, el techo se ha derrumbado. Azmat Ali Momand, un médico de 30 años, resultó herido.
“El techo me cayó encima”
“Había terminado de examinar a los pacientes y me había ido a hacer las abluciones (antes de la oración) cuando se oyó la explosión” y entonces “el techo me cayó encima”, contó a AFP. El martes se veían restos humanos entre las ruinas ennegrecidas por el incendio que siguió al ataque. Los bombardeos paquistaníes tuvieron lugar el lunes en torno a las 16:30 GMT, provocando el pánico entre muchos habitantes.
“He oído un caza volar sobre nosotros. Unidades militares cercanas dispararon contra el avión. Soltó bombas y se declaró un incendio”, explicó a AFP uno de los guardias del centro médico, Omid Stanikzai.
El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados exigió el martes una investigación “rápida” e “independiente” de este ataque, con diferencia el más mortífero en el conflicto que enfrenta a ambos vecinos desde hace meses.
Después de una escalada en octubre que causó decenas de muertos, los enfrentamientos entre ambos países se habían calmado, pero se reanudaron con intensidad el 26 de febrero después de una ola de ataques pakistaníes.
Islamabad habló de “guerra abierta” el 27 de febrero y ese mismo día atacó Kabul.
Según la Misión de Asistencia de la ONU en Afganistán (UNAMA), 75 civiles afganos murieron entre el 26 de febrero y el 13 de marzo y más de 115.000 familias se han visto desplazadas en las provincias del este y del sur.
Pakistán también ha informado de víctimas mortales entre la población civil.
“Los esfuerzos diplomáticos de los últimos meses han fracasado y los países del Golfo están ahora ocupados con su propia guerra”, afirma Michael Kugelman, experto del centro de estudios Atlantic Council International Affairs, quien no vislumbra un final del conflicto a corto plazo.
El Programa Mundial de Alimentos de la ONU (PMA) advirtió esta semana que una “inestabilidad persistente (empujaría) a millones de personas a sufrir aún más el hambre” en Afganistán.
Fuente: AFP.