Irán anunció este domingo que redujo los efectivos de su personal diplomático en Afganistán, aunque mantuvo abierta su embajada en Kabul, tomada por los talibanes.
Este domingo, numerosos países se esforzaban por evacuar a toda prisa a sus diplomáticos y otros ciudadanos extranjeros después de que los insurgentes entraran en la capital y el presidente, Ashraf Ghani, huyera, reconociendo que el movimiento islamista radical había “ganado”.
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“Hubo una reducción de personal en la embajada de Irán en Kabul”, declaró el portavoz del ministerio iraní de Relaciones Exteriores, Said Khatibzadeh, en un comunicado, precisando que los empleados que se habían quedado continuarían ejerciendo “las actividades necesarias” de la legación.
“De nuestras cinco oficinas de representación en Afganistán -Kabul, Mazar-i-Sharif, Jalalabad, Herat y Kandahar- nuestros colegas evacuaron tres hace un tiempo: Mazar-i-Sharif, Jalalabad y Kandahar, y continuaron sus actividades desde Kabul”, añadió.
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En apenas diez días, los talibanes, que lanzaron una ofensiva en mayo aprovechando el inicio de la retirada de las tropas estadounidenses y extranjeras, tomaron el control de casi todo el país.
Fuente: AFP.
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Evacúan embajada norteamericana
- AFP.
Estados Unidos recomendó ayer viernes al personal no esencial de su embajada que abandone Israel, en medio de amenazas de ataque estadounidense a Irán que hacen temer un estallido de violencia regional.
El anuncio se hizo al día siguiente de una tercera ronda de negociaciones bajo mediación omaní entre Irán y Estados Unidos, considerada un último intento para evitar una guerra. Washington quiere impedir que Irán se dote de armas nucleares, un temor de las potencias occidentales que Irán ha negado repetidamente.
China pidió ayer viernes a sus ciudadanos que evacuen Irán “lo antes posible”, mientras que el ministerio británico de Exteriores anunció la retirada de su personal diplomático del país.
La Cancillería británica anunció igualmente la salida de parte de su personal diplomático en Tel Aviv, donde funciona su embajada, a “otro lugar dentro de Israel”.
A su vez, el ministerio alemán de Relaciones Exteriores desaconsejó este viernes “con carácter de extrema urgencia” que sus ciudadanos viajen a Israel.
El secretario estadounidense de Estado, Marco Rubio, viajará el lunes a Israel para conversaciones con las autoridades sobre las “prioridades regionales”, incluida Irán. El 19 de febrero el presidente estadounidense, Donald Trump, dio un ultimátum de “10 a 15 días” para decidir si era posible un acuerdo o iba a recurrir a la fuerza.
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Pakistán bombardea Afganistán al declarar “guerra abierta” al gobierno talibán
El gobierno pakistaní declaró este viernes la “guerra abierta” a las autoridades talibanas de Afganistán y bombardeó grandes ciudades, incluida la capital, Kabul, tras meses de ataques entre ambos países. Las agresiones se reanudaron el jueves entre Pakistán, potencia nuclear, y su vecino gobernado por los talibanes, cuando fuerzas afganas atacaron a tropas fronterizas pakistaníes en “represalia” por bombardeos anteriores.
Pakistán y Afganistán, que históricamente mantuvieron relaciones cordiales, se enfrentan esporádicamente desde que el movimiento talibán tomó el control de Kabul en 2021. Islamabad acusa a las autoridades afganas de dar cobijo a militantes armados que lanzan ataques contra su territorio, algo que ellas niegan.
“Nuestra paciencia ha llegado al límite. A partir de ahora, es la guerra abierta entre nosotros y ustedes”, aseguró a primera hora del viernes el ministro de Defensa pakistaní, Khawaja Asif, en la red social X. Poco antes, periodistas de la AFP presenciaron fuertes explosiones y el sobrevuelo de aviones en las ciudades clave de Kabul y Kandahar, esta última un bastión del gobierno talibán en el sur donde tiene su sede el líder supremo Haibatulá Ajundzadá.
El ministro del Interior pakistaní, Mohsin Naqvi, reivindicó que estos ataques y otros en la provincia de Paktia constituyen una “respuesta adecuada” a los de su vecino. Y el primer ministro, Shehbaz Sharif, advirtió que sus fuerzas armadas “tienen plena capacidad para aplastar cualquier ambición agresiva”.
El gobierno de Afganistán confirmó los ataques aéreos, y su portavoz Zabihulá Mujahid afirmó que no hubo víctimas. Horas antes, Mujahid había anunciado la reanudación de “operaciones ofensivas a gran escala” en la frontera “en respuesta a las repetidas violaciones del ejército pakistaní”.
Periodistas de la AFP fueron testigos de disparos y bombardeos en el importante paso fronterizo de Torkham. Pero, en pleno Ramadán, las calles de Kabul estaban tranquilas después del amanecer. Las autoridades talibanas no han aumentado considerablemente la presencia de fuerzas de seguridad ni de puestos de control, constataron los reporteros de la AFP.
Ataques
El ejército afgano había atacado el jueves instalaciones militares fronterizas en Pakistán en represalia, dice, por varios bombardeos mortales. “Decenas de soldados pakistaníes han muerto”, “varios también han resultado heridos y otros han sido hechos prisioneros”, afirmó el vocero Mujahid. Precisó a la AFP que más de 15 puestos avanzados pakistaníes habían caído en dos horas.
Esta información fue desmentida por un portavoz del primer ministro Sharif, según el cual “ningún puesto pakistaní ha sido tomado o dañado”, mientras que se han infligido “graves pérdidas” a los afganos. Ese asalto de las fuerzas de Kabul se produjo además tras varios ataques aéreos pakistaníes del pasado fin de semana en las provincias de Nangarhar y Paktia, a raíz de “recientes atentados suicidas” en Pakistán.
Según la misión de la ONU en Afganistán, estos bombardeos, los más importantes desde los enfrentamientos entre los dos Estados vecinos en octubre, causaron la muerte de al menos 13 civiles. El gobierno talibán afirmó que al menos 18 personas han fallecido. El martes también hubo fuego cruzado en la zona fronteriza, sin causar víctimas.
Tensiones
Las relaciones entre Pakistán y Afganistán se han deteriorado considerablemente en los últimos meses, ya que los pasos fronterizos terrestres han permanecido cerrados en su mayoría desde los combates de octubre, que causaron más de 70 muertos en ambos bandos, aunque los afganos que regresan a su país pueden cruzar la frontera.
Tras un alto el fuego inicial negociado por Catar y Turquía, se han celebrado varias rondas de negociaciones, pero estos esfuerzos no han logrado alcanzar un acuerdo duradero. Ante repetidas violaciones de esa tregua, Arabia Saudita intervino este mes para mediar en la liberación de tres soldados pakistaníes capturados por Afganistán en octubre.
Irán, que comparte frontera oriental con Afganistán y Pakistán y está inmerso por su parte en negociaciones para evitar un conflicto con Estados Unidos, se ofreció este viernes a “facilitar el diálogo” para resolver el enfrentamiento. En los últimos meses se han producido una serie de atentados suicidas en Pakistán y Afganistán.
Entre ellos, un ataque contra una mezquita chiíta en Islamabad que causó la muerte de al menos 40 personas y que fue reivindicado por el grupo Estado Islámico (EI). La rama regional Estado Islámico-Khorasan también reivindicó un atentado suicida mortal en un restaurante de Kabul el mes pasado.
Fuente: AFP.
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Irán y EE. UU. reanudan negociación sobre el programa nuclear iraní
Irán y Estados Unidos celebran este jueves conversaciones indirectas en Ginebra sobre el programa nuclear iraní, en un nuevo intento de evitar un conflicto entre las amenazas estadounidenses de lanzar un ataque militar. La nueva ronda de negociaciones en Ginebra ocurre en momentos que Washington acumula una fuerte presencia castrense en la región, incluyendo portaviones, bajo la advertencia del presidente Donald Trump de proceder contra Irán si no se alcanza un acuerdo.
En su reciente discurso sobre el estado de la Unión, Trump acusó a Irán de “perseguir siniestras ambiciones nucleares”. También señaló a Teherán de haber “desarrollado misiles que pueden amenazar a Europa” y sus bases en el extranjero, además de estar “trabajando para construir misiles que pronto alcanzarán Estados Unidos”.
Irán calificó esas declaraciones como “grandes mentiras”. El alcance máximo de los misiles iraníes es de 2.000 kilómetros, según Teherán. Pero el Servicio de Investigación del Congreso estadounidense calcula que pueden alcanzar 3.000 km, menos de un tercio de la distancia a Estados Unidos continental.
La disputa principal entre los países es el programa nuclear iraní, que según Occidente busca construir una bomba atómica, pero que Teherán asegura que tiene fines pacíficos. No obstante, Estados Unidos ha presionado por discutir también el programa balístico iraní y su apoyo a grupos armados hostiles a Israel.
Irán ha descartado abordar cualquier tema adicional a la cuestión nuclear y exige levantar las sanciones estadounidenses que golpean su economía como parte de un acuerdo. Pero el secretario de Estado, Marco Rubio, insistió el miércoles en que Teherán también debe negociar su programa de misiles.
“Ni guerra ni paz”
El presidente iraní, Masud Pezeshkian, comentó el miércoles que observa una “perspectiva favorable para las negociaciones” que permitan a su país “salir de esta situación de ‘ni guerra ni paz’”. El ministro de Relaciones Exteriores, Abás Araqchi, jefe de la delegación iraní en las negociaciones, calificó el encuentro como una “oportunidad histórica” en la que un acuerdo está “al alcance de la mano”.
Pero “el éxito de estas negociaciones depende de la seriedad de la otra parte y de su capacidad de evitar comportamientos y posiciones contradictorias”, sostuvo Araqchi el jueves en un comunicado. Estados Unidos estará representado por el enviado Steve Witkoff y el yerno de Trump, Jared Kushner.
Los dos países conversaron recientemente en Omán, mediador en las negociaciones, y la semana pasada celebraron una segunda ronda en Ginebra. Un intento previo de diálogo colapsó cuando Israel atacó a Irán en junio, lo que inició una guerra de 12 días en la que Estados Unidos bombardeó sitios nucleares iraníes. En enero surgieron nuevas tensiones entre Washington y Teherán, cuando Irán reprimió violentamente las protestas que desafiaron a la República Islámica.
Trump amenazó con intervenir en el país para “ayudar” al pueblo iraní. Emile Hokayem, analista de seguridad en Oriente Medio para el International Institute for Strategic Studies, afirmó que “la región parece esperar una guerra en este punto”. Señaló que varios países de Oriente Medio presionaron en enero “para convencer a Estados Unidos” de no atacar a Irán. “Pero hay mucha aprensión en este momento porque se espera que esta vez” la guerra será mayor que la de junio, añadió.
Pobladores de Teherán se mostraron divididos en cuanto a si habría un nuevo conflicto. La ama de casa Tayebeh destacó que Trump “dijo que una guerra sería muy mala para Irán”. “Habría hambruna y la gente sufriría mucho. La gente sufre ya, pero al menos con una guerra, nuestro destino podría estar claro”, señaló la mujer de 60 años.
Fuente: AFP.
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Un acuerdo sobre programa nuclear está “al alcance de la mano”, afirma Irán
El canciller iraní, Abás Araqchi, declaró el martes que un acuerdo con Washington sobre su programa nuclear está “al alcance de la mano”, si bien luego Donald Trump elevó el tono y acusó a Teherán de desarrollar armas capaces de alcanzar Estados Unidos. Dos días antes de un nuevo ciclo de conversaciones en Ginebra, el gobierno iraní advirtió también a los estudiantes que volvieron a manifestarse en el país que existen “límites” en las protestas.
En enero, una ola de movilizaciones culminó en una sangrienta represión de las autoridades que provocó un aumento de la presión militar sobre Irán de Estados Unidos, con un masivo despliegue militar en el Golfo.
"Tenemos una oportunidad histórica de lograr un acuerdo sin precedentes que aborde las preocupaciones de ambas partes y los intereses mutuos", dijo Araqchi en una publicación en la red social X. El ministro iraní afirmó que llegar a un entendimiento está “al alcance de la mano, pero sólo si se le da prioridad a la diplomacia”.
Trump acusa a Irán
Horas más tarde, Trump aprovechó su discurso sobre el estado de la Unión para acusar a Teherán de ampliar su capacidad en materia de misiles, aunque subrayó su preferencia por la diplomacia. “Ya han desarrollado misiles que pueden amenazar a Europa y a nuestras bases en el extranjero, y están trabajando para construir misiles que pronto alcanzarán Estados Unidos”, aseguró el mandatario estadounidense.
El portavoz de la diplomacia iraní, Esmail Baqai, rechazó al poco rato estas acusaciones. “Lo que están alegando con respecto al programa nuclear iraní, los misiles balísticos de Irán, y el número de bajas durante los disturbios de enero, es simplemente la repetición de ‘grandes mentiras’”, afirmó.
Irán y Estados Unidos tienen previsto celebrar el jueves en Ginebra un tercer ciclo de conversaciones, que se han reanudado este mes con la mediación de Omán.
El diálogo está marcado por el despliegue de portaviones estadounidenses en Oriente Medio y las amenazas de Trump de lanzar un ataque si no se logra un acuerdo.
“Mi preferencia es resolver este problema a través de la diplomacia, pero una cosa es segura: nunca permitiré que el principal patrocinador del terrorismo en el mundo, que es, con diferencia, Irán, tenga un arma nuclear”, reiteró el martes el presidente en su discurso ante el Congreso.
Irán ha afirmado en repetidas ocasiones que responderá con fuerza ante cualquier hostilidad y su Ministerio de Relaciones Exteriores declaró el lunes que cualquier ataque, incluso limitado, “se considerará un acto de agresión”.
En la publicación, Araqchi afirmó que Irán “bajo ninguna circunstancia desarrollará un arma nuclear”, pero insistió en que tienen derecho a beneficiarse de la tecnología nuclear para fines civiles.
Washington y Teherán mantuvieron cinco rondas de conversaciones sobre el programa nuclear iraní, pero estas se vieron interrumpidas por el ataque de Israel contra la república islámica en junio, que desencadenó una guerra de doce días. Estados Unidos intervino en esa contienda, bombardeando instalaciones nucleares iraníes.
“Límites”
Por otro lado, los estudiantes iraníes comenzaron el sábado un nuevo semestre con manifestaciones a favor y en contra del gobierno, según los medios locales. El martes, en el cuarto día consecutivo de protestas en el campus, dos grupos se enfrentaron en un gran vestíbulo de una universidad de Teherán, según videos autentificados por la AFP.
La víspera, de acuerdo con grabaciones difundidas en redes sociales y verificadas por la AFP, estudiantes de un centro de educación superior de Teherán quemaron la bandera de la república islámica, adoptada tras la revolución de 1979 que derrocó a la monarquía. En su primera reacción a esas protestas, la portavoz del gobierno Fatemeh Mohajerani señaló el martes que, si bien los alumnos “tienen, naturalmente, derecho a manifestarse”, hay “límites” y “cosas sagradas” como “la bandera”.
Protestas masivas
Las marchas comenzaron a finales de diciembre con manifestaciones por la crisis económica en un país duramente golpeado por las sanciones, pero evolucionaron hacia un movimiento más amplio contra el poder, hasta que fueron violentamente reprimidas.
La organización radicada en Estados Unidos Human Rights Activists News Agency (HRANA) estimó que más de 7.000 personas murieron en la represión de esas protestas. Sin embargo, advirtió que el número real probablemente sea mucho más alto.
Las autoridades iraníes reportaron más de 3.000 muertes, pero afirman que la violencia estuvo causada por “actos terroristas” alentados por Estados Unidos e Israel. La represión de las protestas de enero llevó a Trump a amenazar con bombardear de nuevo Irán, aunque pronto centró su atención en su programa nuclear. Aunque Teherán asegura que tiene fines pacíficos, Washington y sus aliados temen que busque fabricar una bomba atómica.
Fuente: AFP.