Un fiscal anticorrupción peruano pidió este jueves prisión preventiva para la candidata derechista Keiko Fujimori por haberse reunido indebidamente con un testigo del caso Odebrecht, mientras el resultado del balotaje presidencial del domingo sigue abierto.

El fiscal José Domingo Pérez pidió, en un oficio al Cuarto Juzgado de Crimen Organizado, “que se revoque la comparecencia con restricciones [libertad condicional] y se dicte nuevamente prisión preventiva contra la acusada Keiko Fujimori Higuchi”, quien disputa la presidencia de Perú con el candidato izquierdista Pedro Castillo, que tiene una ligera ventaja en el escrutinio.

La candidata pudo postular pese a estar investigada por recibir presuntamente dinero ilegal de la constructora brasileña Odebrecht para sus campañas de 2011 y 2016, cargos que ella niega.

Nulidad de 200.000 votos

La candidata derechista Keiko Fujimori pidió el miércoles al órgano electoral de Perú que anule 200.000 votos del balotaje del domingo, que favorece por estrecho margen a su rival izquierdista Pedro Castillo, y espera la revisión de otras actas que ponen “en juego medio millón” de sufragios.

El partido “Fuerza Popular está presentando el día de hoy acciones de nulidad de 802 mesas a nivel nacional, acciones que se están presentando al Jurado Nacional de Elecciones (JNE)”, dijo Fujimori en rueda de prensa, en momentos en que el último reporte del órgano electoral (ONPE) da cuenta de 50,2% de los votos para Castillo y 49,7% para ella, con el 99% de las mesas escrutadas.

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“Si sumamos 802 mesas en las que se han presentado solicitudes de nulidad, que más o menos representan 200.000 votos, y le agregamos las 1.200 actas observadas, que representan 300.000 votos, aquí todavía están en juego 500.000 votos” en el balotaje, afirmó.

De ser aceptadas las peticiones de Fujimori podrían modificar el escrutinio, en el que ahora Castillo tiene una ventaja de 79.000 votos, que le ha llevado a lanzar mensajes en tono de seguro vencedor. Ya recibió el saludo del expresidente boliviano Evo Morales por su “victoria”.

Las solicitudes de revisión ante el Jurado Electoral podrían decidirse en unos 10 días, por lo que la contienda sigue abierta en un clima de creciente incertidumbre en Perú. El presidente del Jurado, Jorge Luis Salas, expresó su sorpresa por la solicitud de Fujimori de anular 802 mesas y recordó que en las pasadas elecciones de 2016 “solo se presentaron cuestionamientos contra 29 mesas”.

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Partidarios de ambos candidatos se manifestaron el miércoles en Lima, mientras el tramo final del escrutinio del balotaje del domingo avanza a cuentagotas. “Agradezco a quienes siguen resistiendo en las calles. No caigamos en provocaciones de quienes quieren ver este país en el caos. Por ello, hacemos un llamado de paz y tranquilidad”, tuiteó Castillo a la misma hora en que hablaba su rival.

“Seremos un gobierno respetuoso de la democracia, de la Constitución actual y haremos un gobierno con estabilidad financiera y económica”, dijo Castillo la noche del martes desde un balcón ante cientos de seguidores.

Llamado de Fuerzas Armadas

Las Fuerzas Armadas exhortaron a “todos los peruanos” a respetar los resultados del balotaje y reafirmaron su “compromiso de respetar la voluntad ciudadana”, en momentos en que circulan en las redes sociales llamados para que los militares impidan que Castillo asuma el poder.

Al igual que en las tres últimas elecciones presidenciales en Perú, casi tan ajustadas como la actual, el conteo oficial demora a la espera de los votos de las remotas zonas rurales y selváticas, así como los del exterior. Fujimori consigue hasta ahora el 66,48% de los sufragios emitidos en el exterior, con el 91,6% de esas mesas escrutadas. Pero “remontar esa diferencia va a ser muy difícil, deben quedar más votos por contar en Perú que en el extranjero”, dijo a la AFP el analista Hugo Otero.

Revisión de impugnaciones

Al cierre de la votación el domingo, la hija del encarcelado expresidente Alberto Fujimori lideraba el escrutinio, pero Castillo se fue acercando hasta aventajarla a medida que avanzó el conteo. Fujimori denunció el lunes “indicios de fraude” tras ser superada por Castillo.

Los 60 jurados electorales locales iniciaron el miércoles el lento proceso de revisión de los votos impugnados, procedimiento habitual en todas las elecciones en Perú, que ahora cobra especial importancia por lo estrecho del resultado.

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Las decisiones de estos jurados deben ser confirmadas por el JNE, el mismo que debe resolver los pedidos de Fujimori. “En Fuerza Popular están en la fase de negación de las cosas, los hechos van a confirmar que el presidente electo es Pedro Castillo”, dijo a la AFP el analista Augusto Álvarez Rodrich.

Luis Galarreta, candidato a la vicepresidencia de Fujimori, afirmó en tanto que los delegados electorales de Perú Libre -el partido de Castillo- hicieron “fraude en mesa”. Sin embargo, la ONPE niega la posibilidad de fraudes, lo mismo que la Misión de Observación Electoral de la Organización de Estados Americanos (OEA), que calificó el proceso de normal y transparente.

División

La incertidumbre se acentúa en un país sumido en convulsiones políticas que condujeron a tener cuatro presidentes desde 2018, tres de ellos en cinco días de noviembre pasado. La elección volvió a dejar en evidencia no solo la división política en el país, sino también la brecha entre Lima y el “Perú profundo”, postergado por siglos y muy golpeado por la recesión económica causada por la pandemia.

En la región andina de Cusco, la antigua capital del imperio inca, Castillo conquistó el 83% de los votos, y en Puno, a orillas del lago Titicaca, el 89%. En estas zonas predominan las poblaciones quechua y aymara, respectivamente.

Fuente: AFP.

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