Paraguay se destaca en Latinoamérica en crecimiento de exportaciones
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El valor de las exportaciones de América Latina creció un 8,9% interanual en el primer trimestre del 2021, tras una contracción de 9,0% en 2020 por el golpe del COVID-19, indicó el jueves el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
“A principios de 2021, América Latina ha superado el impacto comercial recesivo de la pandemia, aunque los indicadores de coyuntura aún presentan un patrón de fragilidad”, según las últimas “Estimaciones de las Tendencias Comerciales de América Latina y el Caribe” del BID.
El repunte responde a la mejora de los precios de algunos de los principales productos básicos exportados por la región, pero el flujo real siguió disminuyendo, advirtió el informe, que analizó el desempeño de 18 países. El volumen de los envíos despachados se contrajo 2,2% interanual en el primer trimestre del 2021, tras una reducción de 7,8% el año anterior.
China fue el principal motor de la recuperación, con un impulso menor de la demanda de parte de Estados Unidos y la Unión Europa (UE). Las exportaciones de Latinoamérica a China aumentaron un 34,7% interanual en el primer trimestre. Los envíos a Estados Unidos y la UE también se incrementaron, pero a menor ritmo, en un 3,9% y 4,0%, respectivamente.
El desempeño fue muy heterogéneo entre las subregiones. En Sudamérica, particularmente beneficiada por la mayor demanda china, los envíos externos crecieron 14,4% interanual en el primer trimestre de 2021, tras una caída de 9,5% en 2020.
Todas las economías sudamericanas registraron un crecimiento de las exportaciones, con excepción de Venezuela (–34,8%). Los incrementos más destacados fueron en Chile (26,4%), Paraguay (19%) y Uruguay (18,9%).
En Mesoamérica, que comprende a México y Centroamérica, las exportaciones aumentaron 4,0% interanual en el primer trimestre de 2021, luego de una reducción de 8,5% en 2020. La mayor expansión fue en Panamá (54,2%).
La demanda de Estados Unidos responde a dos tercios del total de los envíos mesoamericanos, mientras las ventas de la subregión a la Unión Europea continuaron contrayéndose y hubo un significativo aumento de las ventas a China. Las importaciones totales de América Latina aumentaron 8,7% interanual en el primer trimestre de 2021, tras contraerse 15,1% en 2020.
Producción de piña en Paraguay registra récord en envíos y conquista de nuevos mercados
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La producción de piña en Paraguay atraviesa un momento de gran optimismo, impulsado por un crecimiento histórico en las exportaciones. Este fruto se produce en zonas como Concepción, Canindeyú, Cordillera y San Pedro, siendo este último el de mayor superficie sembrada, con más de 1.500 hectáreas.
Según indicó a La Nación/Nación Media, el coordinador de gestión de la producción de frutas en Paraguay, Francisco Paniagua, Concepción se destaca actualmente por una mejor calidad de la producción, mientras que en el país el área de cultivo es de alrededor de 2.500 a 2.600 hectáreas, con un rendimiento promedio de entre 20.000 y 25.000 kilos por hectárea al año, cifras que muestran una tendencia de mejora gracias a la incorporación de tecnología y buenas prácticas agrícolas.
Este rubro depende mucho del factor climático y si bien existe tecnología que se puede aplicar, muchas veces el costo de producción es muy elevado. “Entonces dependemos de factores climáticos necesariamente. Si la necesidad climática favorece, se llega a producir más, pero mantenemos un promedio de 20.000 a 25.000 kilos por hectárea”, manifestó.
El fortalecimiento del sector también incluye cooperación internacional. Foto: Gentileza
Paraguay cuenta con aproximadamente 460 productores de piña, y el interés por este rubro continúa creciendo debido a mejores perspectivas de precio y calidad. Principalmente se producen dos variedades: la cayena lisa y la abacaxi, siendo esta última la más valorada por su sabor dulce y su calidad superior.
“Abacaxi es la niña bonita, digamos, porque es la más sabrosa, más dulce. La otra tiene más grande la cabeza, pero no alcanza el sabor abacaxi”, explicó Paniagua.
La cosecha de piña paraguaya se concentra entre los meses de octubre y enero, con el pico productivo en noviembre y diciembre, que es el periodo clave para la exportación. “En enero ya agarra sol muy fuerte y requieren mucho más cuidado para que la fruta no esté dañada por la radiación solar, entonces, esos dos meses es lo que es el tope, noviembre y diciembre”, remarcó el experto.
Cooperación y exportación
El fortalecimiento del sector también incluye cooperación internacional, como el apoyo técnico del gobierno de Taiwán, que busca introducir nuevas variedades y mejorar la producción mediante plantines libres de enfermedades.
Este impulso no solo apunta a expandir los mercados internacionales incluyendo Argentina, Uruguay, Chile e incluso Europa sino también a beneficiar a las familias productoras, diversificar ingresos y fortalecer la economía rural, consolidando a la piña como una fruta estratégica dentro de la producción frutícola nacional.
Los poductores de piña impulsan la economía rural y fortalecen la canasta familiar. Foto: Gentileza
Sobre las exportaciones, Paniagua mencionó que en el 2025 se alcanzó por primera vez un volumen récord de 49 camiones con piñas exportadas, cuando en años anteriores el promedio era de entre unos 20 y 23 camiones. Las cargas llegaron a 27 toneladas, destinándose en un 80 % al mercado argentino y el 20 % al uruguayo.
Además, acotó que existen gestiones avanzadas para ingresar al mercado de Chile, un destino exigente que requiere frutas con un calibre de entre 1,5 y 1,7 kilogramos, un peso estándar que los productores nacionales están comenzando a alcanzar mediante mejoras técnicas y el uso de fertilizantes específicos.
También en el país se está implementando su envío en cajas de cartón cumpliendo las exigencias de los mercados de la región como Argentina, Uruguay y Chile.
Existen planes de articulación con exportadores nacionales para realizar visitas comerciales a mercados como Argentina, Uruguay y Chile, con el objetivo de consolidar la presencia paraguaya y generar nuevos intercambios comerciales. La meta es no solo aumentar los volúmenes exportados, sino garantizar un ingreso estable y sostenible para los productores, fortaleciendo así toda la cadena, acotó.
Ciclo natural
Paniagua agregó que si bien existen métodos para acelerar la maduración mediante la aplicación de hormonas, este procedimiento no resulta viable para la exportación. Aunque la fruta puede presentar buen aspecto externo, no desarrolla el nivel de dulzura ni el sabor requerido por los mercados exigentes, por lo que no cumple con los estándares de calidad.
Por ello, el proceso productivo debe respetar el ciclo natural de desarrollo vegetativo y acumulación de azúcares, priorizando calidad antes que rapidez, según mencionó.
En el 2025 fueron exportadas 27 toneladas de piña, destinándose un 80 % al mercado argentino y 20 % al uruguayo. Foto: Freepik
Destacó que también se encuentran incursionando en el programa Hambre Cero, siendo esta una oportunidad para las familias potenciar la producción nacional. “Con ese movimiento, la canasta familiar va a mejorar muchísimo. Cuando hay ingreso, no solo para consumo, porque el consumo en sí no es la producción abundante, ya que nunca se va a consumir todo”, indicó.
En el mercado interno, el comportamiento de precios es variable. Al inicio de la cosecha los valores suelen ser favorables para el productor, pero a medida que aumenta la oferta tienden a disminuir. Gran parte de la producción se destina al consumo local, mientras que la fruta de segunda y tercera calidad se aprovecha ampliamente en la elaboración de jugos artesanales.
"La eventual entrada en vigor del acuerdo Mercosur-Unión Europea abre una ventana estratégica para los biocombustibles paraguayos", dijo Massimiliano Corsi, presidente de la Cámara Paraguaya de Biocombustibles y Energías Renovables (Biocap). Foto: Ilustrativa
Biocombustibles: sector proyecta panorama alentador, pero pide avanzar en política energética
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El 2026 se proyecta con un “escenario favorable” para el sector de biocombustibles en cuanto a exportaciones tras la firma del acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur, que abre nuevas oportunidades para la industria. Sin embargo, desde el rubro señalan que este panorama positivo debe ir acompañado de una “política energética integral en la que los biocombustibles no sean vistos como un complemento, sino como una herramienta estratégica”, afirmó Massimiliano Corsi, presidente de la Cámara Paraguaya de Biocombustibles y Energías Renovables (Biocap).
“La eventual entrada en vigor del acuerdo Mercosur-Unión Europea abre una ventana estratégica para los biocombustibles paraguayos, en un contexto en el que Europa necesita incrementar el uso de energías renovables en el transporte para cumplir sus metas climáticas”, expresó a La Nación/Nación Media.
De acuerdo con datos de comercio exterior del Banco Central del Paraguay (BCP), la industria de biocombustibles cerró el 2025 con envíos por USD 114.829.063, cifra que representa una reducción de 16 % en comparación con el 2024 cuando el valor de las exportaciones alcanzó USD 136.314.072. Haciendo el desglose, se observa un crecimiento en la comercialización de biodiésel que llegó a USD 34.362.694 frente al 2024 que fue de USD 15.277.274.
Destinos y competitividad
“Paraguay exporta actualmente sus biocombustibles a varios mercados internacionales. En Europa, el etanol llega a Países Bajos y España, mientras que el biodiésel se comercializa en países como Reino Unido y Bélgica. Además, existen exportaciones de etanol hacia Brasil y Filipinas, lo que evidencia la competitividad del sector paraguayo más allá de la región”, destacó Corsi.
En cuanto a política energética, el titular del gremio sostuvo que es clave avanzar en ella, ya que contribuirá a reducir importaciones, ahorrar divisas, además de fortalecer el agro, generar más empleo en el sector industrial y demostrar la competitividad del segmento.
Explicó que los eventos climáticos extremos que se observan en distintas partes del mundo confirman que el cambio climático ya no es una proyección futura, sino una realidad, al añadir que a esto se suma una creciente “inestabilidad internacional: conflictos armados, tensiones geopolíticas, restricciones comerciales y el uso de aranceles como herramientas de presión, y en ese contexto los recursos energéticos tradicionales se vuelven cada vez más disputados mientras la demanda global continúa en aumento”.
“Paraguay, como país mediterráneo, es especialmente vulnerable, ya que depende de terceros para el abastecimiento de combustibles fósiles. Cada crisis internacional que impacta en el precio del petróleo repercute directamente en nuestra economía. Por eso, fortalecer la soberanía energética, reducir la dependencia externa y potenciar la producción de combustibles renovables locales no es una postura ideológica. Es una decisión de realismo estratégico”, remarcó Corsi.
Impulsarán inversiones y diversificación de exportaciones para fortalecer desarrollo
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La atracción de inversiones con alcance territorial, la diversificación de exportaciones y el aprovechamiento del buen posicionamiento internacional del país serán los ejes estratégicos de la gestión de la Red de Inversiones y Exportaciones (Rediex) para impulsar el desarrollo económico del Paraguay.
Así lo indicó el nuevo viceministro de Rediex, Eduardo Gustale, quien sostuvo que la red registró importantes resultados en los últimos años, especialmente en la atracción de inversión extranjera directa que se triplicó en el país.
La nueva etapa apunta a dar un doble click a la estrategia, con el objetivo de asegurar que esas inversiones no solo lleguen, sino que también se distribuyan a lo largo de todo el territorio nacional.
“Queremos llevar a Paraguay al mundo, pero también seguir trayendo el mundo a Paraguay”, aseguró y agregó que se pondrá especial énfasis en el fortalecimiento de polos industriales y en sectores prioritarios ya identificados que requieren capital para desarrollarse y generar mayor impacto económico y social en las distintas regiones del país.
Se apunta a mantener la estrategia integral de desarrollo económico donde otro de los pilares es la diversificación de la matriz exportadora. “Paraguay viene conquistando nuevos mercados de forma sostenida, con envíos de productos nacionales a destinos como Dubái y Brasil, entre otros”, dijo.
Gustale remarcó que el desafío va más allá de vender lo que ya se produce, pasa por incorporar inteligencia de mercado para identificar qué demanda el mundo y producirlo en Paraguay con estándares de calidad internacional.
Otro punto de importancia es el de potenciar la marca país que atraviesa un momento de fuerte posicionamiento internacional, por lo que este activo intangible será clave para mejorar la presencia de Paraguay en la región y en el mundo, atraer nuevas inversiones y, al mismo tiempo, seguir conectando al destino con los mercados globales.
Despegue del maíz zafra, impulsado por una campaña agrícola más sólida y un mercado externo activo, registró uno de sus desempeños más destacados en los últimos años. Foto: Archivo
Zafra fuerte y demanda sostenida duplican envíos de maíz
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Despegue del maíz zafra, impulsado por una campaña agrícola más sólida y un mercado externo activo, registró uno de sus desempeños más destacados en los últimos años.
Entre junio de 2025 y enero de 2026, las exportaciones del maíz zafra alcanzaron 3.050.660 toneladas, lo que representa un incremento del 97 % frente a las 1.544.821 toneladas enviadas en el mismo periodo anterior.
El salto no es menor, ya que, en apenas ocho meses, los embarques prácticamente se duplicaron, reflejando una combinación favorable de mayor volumen producido y una demanda sostenida tanto a nivel local como internacional.
Esto, conforme los datos del Informe de Comercio Exterior de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), que comparte de forma periódica el desenvolvimiento del sector.
El dinamismo también se mantuvo en el arranque de 2026, pues, solo en enero se exportaron 128.912 toneladas, unas 25.391 toneladas más que en el mismo mes del 2025 En términos de divisas, los envíos generaron USD 21,5 millones, por encima de los USD 17,9 millones registrados en enero pasado.
Con relación a los mercados, Brasil continúa siendo el principal destino del maíz paraguayo, concentrando el 47 % de las compras, seguido por Chile. A su vez, se observa un mayor interés desde países árabes, lo que amplía el mapa comercial del grano y reduce la dependencia de mercados tradicionales.
Unas 72 empresas fueron las protagonistas en total de las exportaciones correspondientes a la zafra 2025, en un contexto en el que el maíz consolida su rol dentro de la matriz agrícola como cultivo clave para la generación de divisas y la diversificación productiva del país.
El desafío ahora será sostener este ritmo en un escenario internacional que puede volverse más competitivo y sensible a factores climáticos y de precios. Por el momento, la combinación de buena producción y demanda firme vuelve a colocar al maíz en el centro de la agenda exportadora local.