En la mañana de hoy lunes 19 de abril, se informó que el capo de la frontera, Fahd Yamil, se entregó a la Justicia en Brasil luego de estar prófugo. El mismo estaba siendo buscado por la muerte del sargento Martins Figueiredo, quien fue ejecutado en la ciudad brasileña de Campo Grande, en junio del 2018.

Luego de meses de dictarse su captura, el conocido como el “rey de la frontera” se dio por detenido en una delegación de Policía del vecino país y alegó que lo hacía a raíz de que estaba siendo perseguido por criminales.

Recientemente, miembros del grupo criminal Primer Comando Capital (PCC) asesinaron a dos nietos y a dos guardias suyos. En este contexto, Fahd Yamil se presentó en la Delegación Especializada en Represión a Robos, Asaltos y Secuestros de la Policía Civil de Brasil en la mañana de este lunes.

Te puede interesar: Ataque a estancia: “No dejaron ningún panfleto”, señala vocero de la FTC

Buscado hace años

En el 2019, la Policía Federal ya había allanado su residencia en Campo Grande, pero no lograron encontrarlo. A partir de ello, se dictó su captura y se realizaron varios procedimientos para detenerlo, pero sin éxito.

Fahd Yamil está sindicado de liderar una red de delincuentes que operan desde narcotráfico, sicariato, extorsión y lavado de dinero proveniente de crímenes perpetrados en la frontera de Paraguay (Amambay) y Brasil (Ponta Porã).

Muerte de Santiago Leguizamón

En Paraguay, el capo de frontera estuvo investigado por la muerte del periodista Santiago Leguizamón, pero nunca fue encarcelado por ello.

Legui­zamón, entonces dueño de la radio Mburucuyá de Pedro Juan Caballero, capital del departamento de Amambay, y corresponsal del hoy extinto diario Noticias, fue asesinado por sicarios el 26 de abril de 1991, justamente en el Día del Periodista Paraguayo, como un mensaje claro de la mafia que operaba en la zona.

La investigación que le costó la vida fue sobre tráfico de dro­gas, lavado de dinero, contra­bando de soja y robo de vehí­culos, y en las publicaciones se insinuaba que existía una presunta complicidad del gobierno de Andrés Rodrí­guez con los capos del crimen, especialmente con Fahd Yamil.

“En un abrir y cerrar de ojos, escuché el impacto de las balas. Era lo más triste escucharlo pidiendo auxilio, diciendo que iba a morir. Lo último que me dijo fue que salga del auto y me salve”, rememoró el exsecretario de Leguizamón, Baldomero “Karape” Cabral, quien se encontraba en compañía del periodista cuando fue asesi­nado.

Leé también: Postergar las elecciones municipales sería instalar la dictadura, dijo Jaeggli



Dejanos tu comentario