Canadá anunció el sábado que identificó un segundo caso en una semana de coágulos sanguíneos después de una inoculación con la vacuna de AstraZeneca, aunque continúa recomendando su uso.
El caso se observó en una persona residente en la provincia de Alberta (oeste) que recibió la versión del inmunizante desarrollada por el Serum Institute en India, Covishield, detallaron funcionarios de salud en Twitter.
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“La persona ha recibido tratamiento y se está recuperando”, señalaron. El martes pasado se había anunciado un primer caso en un quebequense que había recibido la misma vacuna.
Las formaciones de coágulos de sangre como resultado de la vacuna de AstraZeneca “siguen siendo muy raras” y Canadá continúa considerando que “los beneficios de las vacunas (...) superan los riesgos potenciales”, dijeron las autoridades sanitarias.
A fines de marzo, el Comité Asesor Nacional de Inmunización recomendó a las provincias suspender el uso del inmunizante de AstraZeneca en menores de 55 años para evaluar los riesgos. Canadá se enfrenta actualmente a una tercera ola de contagios.Desde el inicio de la pandemia ha registrado más de 1,1 millones de infecciones y unas 23.500 muertes.
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Fuente: AFP.
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Intensivistas, héroes de la pandemia
- Por Arturo Peña Villaalta
- arturo.pena@nacionmedia.com
Desde el 2021, cada 19 de setiembre se recuerda en nuestro país el Día del Intensivista. La conmemoración nos remonta directamente a ese tiempo de la historia reciente que marcó al mundo: la pandemia de covid-19.
Paraguay estaba quizás entre los países menos preparados para un desafío de tal magnitud. Según los registros del Ministerio de Salud, para el 2020 había 194 profesionales intensivistas censados. Con estos soldados y unas 380 camas en las UTI del país fuimos a la guerra contra el covid.
Para el 2021 la cantidad de camas se duplicó pero se abría la crisis de la falta de personal. Muchos fueron formados en el campo de batalla. Escasez de medicamentos, falta de oxígeno, nuevos equipos que había aprender a manejar, el temor por sus propias vidas y las de sus familias… Es imposible dimensionar lo que los trabajadores de la salud pasaron durante ese tiempo. En especial aquellos que trabajaron horas y horas encerrados en las unidades de terapia intensiva.
Durante la pandemia el trabajo periodístico tampoco se detuvo. Las salas de prensa pasaron obligadamente a trabajar a distancia, sin embargo, muchos periodistas, fotógrafos, camarógrafos y choferes siguieron realizando la cobertura desde las calles, desde los hospitales, informando a diario sobre el transcurrir de esos difíciles días.
El Facebook me recordaba esta semana una edición especial del diario La Nación del 6 de setiembre de 2020, en homenaje al personal de blanco que daba batalla en hospitales en momentos en que la curva de contagios iba en ascenso. Fue un compendio de notas realizadas en diferentes puestos sanitarios, con testimonios de primera mano del personal de salud, sus vivencias, sus temores. Con un equipo de prensa fuimos a realizar un reportaje al Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias y del Ambiente Prof. Dr. Juan Max Boettner, el Ineram. Este hospital se había vuelto la principal trinchera de la lucha contra el covid. Allí pudimos conversar con trabajadores de varias áreas, quienes –algunos entre lágrimas– contaron cómo la pandemia les había llevado al límite de su capacidad tanto profesional como humana.
“Una vez que un paciente ingresa, ya se queda 100 % a nuestro cuidado. El personal de blanco también tiene que estar viendo no solo la parte pulmonar o cardiaca, sino también la parte psicológica, la contención. Hacemos también enfermería psicológica”, relataba el jefe de la UTI de adultos del Ineram. Mencionaba el impacto que tenía en muchos pacientes los trajes especiales que se utilizaban. Algunos intensivistas llegaron a imprimir fotos de sus rostros y pegarlos sobre las máscaras, para que los enfermos pudieran reconocerlos y no se sintieran tan intimidados.
Con la aprobación de la Ley n.º 7.159/2023, los especialistas en medicina crítica e intensiva pudieron alcanzar algunas reivindicaciones y beneficios. Según Salud, a los cerca de 300 existentes actualmente, este año se sumó la contratación de otros 270 nuevos médicos asignados a las UTI.
La pandemia, que se extendió desde el 2020 al 2023, dejó lecciones muy duras que nunca debemos olvidar. Una de ellas es la importancia de un sistema de salud fuerte y de equipos humanos suficientes, especializados y remunerados de forma acorde.
“Nos cambió la vida realmente este virus y nos hizo saber que hay cosas más importantes por las que luchar y no por cosas banales puramente”, me decía en aquel reportaje el entonces director del Ineram, el doctor Felipe González.
Mientras nos perdemos en discusiones banales y torcidas en las redes sociales, en las UTI del país, en este momento, se libra la batalla cotidiana por preservar la vida. Por lo menos en este día, el del Intensivista, tomemos conciencia de ello.
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Canadá responde con aranceles tras fracaso de negociaciones
Falta de acuerdo provocó la entrada en vigor de nuevos aranceles estadounidenses del 50 % sobre mercancías valoradas en unos 20.000 millones de dólares.
- AFP
El primer ministro canadiense, Mark Carney, anunció ayer medidas de represalia contra el acero y los productos lácteos estadounidenses tras rechazar el “mal acuerdo” comercial propuesto por Washington, con quien las relaciones se encuentran en su punto más bajo.
Estas medidas, que también afectarán a la industria papelera, la maquinaria agrícola y la electrónica, entrarán en vigor el 8 de setiembre, declaró el jefe del Gobierno durante una conferencia de prensa.
Las negociaciones entre ambos países vecinos fracasaron el viernes en Washington, lo que permitió la entrada en vigor de nuevos aranceles estadounidenses del 50 % sobre mercancías valoradas en unos 20.000 millones de dólares, equivalentes al 5,5 % de las exportaciones canadienses a Estados Unidos.
El presidente estadounidense, Donald Trump, había afirmado que Washington “debería poder llegar a un acuerdo con Canadá”, aludiendo a su “buena relación” con Carney.
DESACUERDO
“A principios de esta semana creíamos que avanzábamos hacia un acuerdo mutuamente beneficioso”, pero “en los últimos días Estados Unidos propuso nuevas condiciones económicamente inviables e injustas (...). En resumen: pidieron demasiado y ofrecieron muy poco”, afirmó Carney.
“No podemos aceptar lo que han ofrecido ni cederemos a lo que han pedido”, declaró Carney en Ottawa, acusando a Trump de iniciar una “guerra” comercial.
El viernes, el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, declaró que Washington había ofrecido “reducciones arancelarias significativas en acero, aluminio, automóviles y madera” a cambio de concesiones por parte de Canadá.
Canadá ha buscado mitigar los efectos de los aranceles impuestos por Trump a automóviles, acero y aluminio, que han golpeado la economía del país, provocado la pérdida de empleos y tensado una relación comercial que antaño era inquebrantable.
Las relaciones bilaterales también se han visto afectadas por las reiteradas amenazas de Trump de convertir a Canadá en el estado número 51 de su país.
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Entran en vigor aranceles de 50 % de EE. UU. a Canadá tras fracasar negociaciones
Los nuevos aranceles estadounidenses del 50 % impuestos por el presidente Donald Trump a varios productos canadienses entraron en vigor este sábado tras el fracaso de negociaciones entre Washington y Ottawa.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, prometió que su país igualará los aranceles de Estados Unidos “dólar por dólar para proteger a nuestros trabajadores y empresas”, después de que los negociadores informaron que Washington y Ottawa no habían logrado cerrar un pacto.
Durante toda la semana, el ministro canadiense de Comercio, Dominic LeBlanc, estuvo en Washington en un intento por frenar esta crisis comercial entre los dos vecinos, cuya relación se ha deteriorado desde el inicio de la segunda presidencia de Trump.
Pero los negociadores cerraron sus reuniones el viernes sin un acuerdo, lo que dio paso a la implementación a las 00:01 locales (04:01 GMT) de las nuevas tarifas. La falta de un acuerdo definitivo supuso la entrada en vigor de nuevos aranceles del 50 %, que afectan a mercancías por valor de unos 20.000 millones de dólares, lo que representa el 5,5 % de las exportaciones canadienses a Estados Unidos.
Los productos afectados abarcan desde palos de hockey hasta cemento. “Pese a la oferta de Estados Unidos para que Canadá recibiera un mejor trato que cualquier otro exportador en nuestro mercado, nuevas demandas y retrocesos en otros compromisos de Canadá han alterado el frágil equilibrio alcanzado en los últimos días”, dijo el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer.
“Esta noche, Canadá se negó a cerrar el acuerdo comercial bajo los términos pactados a principios de esta semana”, añadió Greer. Aseguró que el gobierno estadounidense ofreció gravámenes más bajos en sectores específicos como el acero y el aluminio, el automovilístico y el maderero, a cambio de concesiones por parte de Canadá, las cuales no detalló.
“Trato discriminatorio”
Greer indicó que Canadá mantenía sus “represalias prolongadas” contra Estados Unidos, incluidas prohibiciones sobre ciertos bienes y servicios estadounidenses. Los líderes regionales de Canadá dijeron que Washington se mostró especialmente molesto por el retiro del alcohol y el vino estadounidenses de las tiendas.
La Casa Blanca alegó un “trato discriminatorio” de Canadá contra productos alcohólicos, automovilísticos y lácteos de Estados Unidos, a pesar de que Carney había pedido el miércoles a las provincias volver a surtir bebidas alcohólicas provenientes de su vecino.
“Los cambios de última hora en los términos propuestos por Estados Unidos eran injustos, antieconómicos y ponían en duda la fiabilidad de cualquier acuerdo”, dijo el líder en el texto, en el que explicó la negativa de Ottawa a firmar el acuerdo.
Carney también precisó que, si bien Washington y Ottawa lograron “avances importantes” en las últimas semanas, esto “no fue suficiente para cumplir nuestros objetivos en beneficio de los canadienses”.
Un alto funcionario estadounidense, que habló bajo condición de anonimato, dijo que Canadá solicitó concesiones adicionales que Estados Unidos no podía otorgar. No obstante, añadió que las conversaciones fueron francas, que no estuvieron marcadas por la hostilidad y que, por el momento, no hay más reuniones programadas.
“Más difícil”
Ryan Majerus, exfuncionario de Comercio de Estados Unidos, declaró a la AFP que “si Canadá acordó imponer también aranceles de represalia, eso hará mucho más difícil rebajar la tensión” y agregó que “ambas partes se verán sometidas a una presión considerable en los próximos días para encontrar una salida”.
Christopher Padilla, exfuncionario estadounidense que actualmente trabaja para Brunswick Group, dijo a la AFP que existe “mucha esperanza entre las empresas de ambos lados” de alcanzar un acuerdo que permita “pasar página a dieciocho meses muy difíciles en la relación entre Estados Unidos y Canadá”.
Los nuevos recargos aduaneros de Estados Unidos, anunciados en julio, iban a entrar en vigor el miércoles pasado, pero Trump otorgó tres días adicionales a la luz del progreso en las conversaciones.
Más temprano el viernes, el republicano había expresado su confianza al asegurar que Estados Unidos “debería poder llegar a un acuerdo con Canadá”, al resaltar su “buena relación” con Carney.
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Ottawa buscaba un alivio de los aranceles de Trump, que han golpeado la economía canadiense con pérdida de empleos y tensionado la otrora próspera relación comercial entre ambos socios. Carney también dijo que el país necesita diversificarse y reducir su dependencia de Estados Unidos, que ostenta casi el 70 % de las exportaciones de Canadá.
Luego de estas infructuosas negociaciones, Estados Unidos y Canadá todavía deben ponerse de acuerdo sobre las revisiones al Tratado de Libre Comercio de América del Norte, el T-MEC, que Trump se negó a renovar el mes pasado y que comparten con México.
Fuente: AFP
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Trump frena nuevos aranceles para Canadá ante conversación de un acuerdo comercial
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la noche del martes la suspensión por tres días de los nuevos aranceles del 50 % sobre ciertos productos canadienses, después de que, según el mandatario, Washington y Ottawa alcanzaran un acuerdo de último minuto. El anuncio se produjo después de conversaciones con el primer ministro canadiense, Mark Carney, horas antes de la entrada en vigor de los aranceles originalmente programados para el miércoles.
“He suspendido los aranceles del 50 % contra Canadá (...) durante un período de tres días, basándome en el hecho de que Canadá y Estados Unidos, supeditados a la finalización de documentos, ¡tienen un ACUERDO!”, escribió Trump en su plataforma Truth Social. La oficina del Representante Comercial de Estados Unidos dijo en X que el pacto entre Washington y Ottawa busca “incluir un acceso amplio al mercado para todos los bienes estadounidenses, compromisos en materia de seguridad económica (y) alineación en el comercio digital”, entre otras medidas.
En una declaración, Trump agregó que la suspensión se produjo porque “Canadá ha expresado su compromiso de eliminar las discriminaciones o imposiciones irrazonables y desiguales en cuestión”. Sin embargo, el primer ministro Carney consideró el martes en un comunicado que, pese a “avances significativos”, aún queda un “trabajo importante por hacer”, y confirmó la suspensión de los gravámenes “hasta el día 21 de agosto”.
“Trato discriminatorio”
Los aranceles previstos por Trump afectan alrededor del 5,5 % de las exportaciones de Canadá a Estados Unidos, por un valor de unos 20.000 millones de dólares, según estimaciones de Oxford Economics. La entidad señaló en un informe reciente que los aranceles afectarán “más severamente al sector manufacturero del centro de Canadá”, incluyendo productos de papel, imprenta, madera, confección y equipos electrónicos.
Trump ordenó el mes pasado la imposición de aranceles de 50 % a diversos bienes canadienses, al alegar un “trato discriminatorio” a productos estadounidenses como el alcohol, los automóviles o los lácteos.
Los aranceles estadounidenses a Canadá se aplicarían a productos tan diversos como el vino, los bastones de hockey o incluso el cemento.
El enviado comercial de Trump, Jamieson Greer, dijo previamente que los aranceles tenían como objetivo “hacer que Canadá rinda cuentas” por sus represalias contra Estados Unidos.
Según Greer, las provincias de Canadá han retirado productos alcohólicos estadounidenses y “han dado un mejor acceso al mercado a los productos lácteos de la Unión Europea”, entre otras medidas.
Los negociadores canadienses han presionado por un acuerdo que evite los nuevos aranceles y que también asegure un alivio frente a los gravámenes sectoriales de Trump sobre industrias como el acero, la madera, el aluminio y el sector automotriz.
“No es inusual que una negociación comercial llegue justo hasta la fecha límite”, dijo a la AFP Christopher Padilla, exfuncionario de Comercio de Estados Unidos.
Señaló que el gobierno de Trump amenazó con imponer nuevos aranceles para intentar conseguir concesiones anticipadas de Canadá, país que integra, junto con México, el tratado de libre comercio T-MEC, después de que Washington anunciara el 1 de julio que no lo renovaría.
Sin entrar en detalles, Trump también dijo en su cuenta de Truth Social que “¡El gran oleoducto Keystone XL, hace tiempo aniquilado por Sleepy Joe Biden (Joe Biden el dormilón), podría resucitar de la tumba!”.
El mandatario estadounidense ya había pedido antes reactivar este polémico proyecto, rechazado por activistas medioambientales y bloqueado bajo el gobierno de su sucesor demócrata.
Fuente: AFP.