En un contexto de amenaza terrorista máxima, Francia rindió homenaje este viernes a las 130 víctimas de los atentados de París del 13 de noviembre de 2015, los más mortíferos de su historia, en una ceremonia íntima debido a las restricciones por el coronavirus. La noche del 13 de noviembre de 2015, nueve hombres sembraron el terror en varios puntos de la capital francesa y su suburbio Saint-Denis, dejando 130 muertos y más de 350 heridos.

Como cada año, las conmemoraciones de estos ataques reivindicados por el grupo Estado Islámico (EI) comenzaron frente al Estadio de Francia, el primero de los seis lugares atacados, donde el primer ministro depositó una corona de flores y guardó un minuto de silencio. Fue allí donde tres atacantes suicidas se hicieron estallar por los aires durante un partido de fútbol amistoso entre Francia y Alemania, dejando un muerto.

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Siguiendo el orden cronológico de los ataques, Castex, acompañado de la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, y otros funcionarios locales, repitió el mismo ritual frente a los bares, restaurantes y la sala de conciertos Bataclan, donde los yihadistas mataron indiscriminadamente a otras 129 personas.

Frente a la famosa sala de espectáculos parisina, rodeada por un impresionante dispositivo de seguridad, resonaron los nombres de cada una de las víctimas, en presencia de algunos vecinos que salieron de sus casas para rendir homenaje a las víctimas. “Es mi manera de decir que no los olvidamos, a todas esas personas que se han ido y a todas las que tienen secuelas psicológicas o están discapacitadas de por vida”, dijo Martine Laupin, de 72 años, una residente del barrio.

“Nunca los olvidaremos”

“Nunca los olvidaremos”, escribió el alcaldesa de París en Twitter, mientras que el primer ministro recordó, en la misma red social, el lema latino de la capital francesa: “Fluctuat nec mergitur” (Tocado, pero no hundido), que se convirtió en un símbolo de resistencia al terror islamista. En memoria de las víctimas, la Torre Eiffel apagará sus luces a partir de las 20H00 y brillará al inicio de cada hora para conmemorar el quinto aniversario de este ataque que conmocionó al mundo.

Debido al confinamiento impuesto desde hace dos semanas por el coronavirus, las conmemoraciones públicas que reúnen cada año a los sobrevivientes y a las familias de las víctimas no pudieron tener lugar esta vez. “Este año sólo podemos recordar a Lola dentro del círculo familiar íntimo”, lamentó Georges Salines, padre de una de las víctimas del Bataclan y presidente honorario de la asociación “13 novembre: fraternité et vérité” (13 de noviembre: fraternidad y verdad").

El quinto aniversario de los atentados de París se celebra en una Francia aún sacudida por tres ataques en las últimas semanas: uno fuera de las antiguas oficinas del semanario Charlie Hebdo que dejó dos heridos, la decapitación de un profesor y un ataque con cuchillo en una iglesia en Niza (sureste) que dejó tres muertos. “La guerra en nuestro suelo no ha terminado todavía”, dijo en una entrevista con el diario Le Parisien, François Hollande, quien era el presidente de Francia durante los ataques de 2015. Tras los recientes ataques, las autoridades volvieron a elevar al máximo la alerta terrorista.

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El terrorismo sigue siendo “una amenaza mayor” para Francia y sus “valores”, declaró este viernes el canciller Jean-Yves Le Drian. El único miembro vivo de los comandos, el francobelga de origen marroquí Salah Abdeslam, fue detenido cuatro meses después de los atentados de 2015 en Bruselas. Será juzgado a principios de 2021 en París junto con otros 19 sospechosos (encargados de la logística, del transporte, presuntos intermediarios), cinco de ellos en ausencia que probablemente hayan muerto en la zona sirioiraquí.

“Cinco años después, lo más difícil sigue siendo la fecha del 13 de noviembre y todo lo que la rodea”, dijo David Fritz Goeppinger, un franco-chileno que sobrevivió a la masacre de Bataclan y escribió un libro titulado “Un jour dans notre vie” (Un día en nuestra vida). “El trauma se puede ir un poco más lejos pero sigue presente. Poco a poco aprendí a vivir con ello”, dijo Fritz Goeppinger en una entrevista con la AFP.

Fuente: AFP.

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