Tres personas murieron, al menos una de ellas degollada, y varias resultaron heridas este jueves en un ataque con cuchillo cerca de una iglesia en la ciudad francesa de Niza (sureste) y su autor fue detenido, indicaron fuentes gubernamentales y policiales. La fiscalía antiterrorista francesa abrió una investigación tras el ataque.
El ataque se produjo hacia las 9:00 cerca de la basílica Notre-Dame, en pleno corazón de esta ciudad de la Riviera Francesa. Este ataque se produce menos de dos semanas después del asesinato por decapitación de un profesor en Conflans-Sainte-Honorine, una pequeña localidad de 35.000 habitantes ubicada a 50 km de París, por haber mostrado en clase caricaturas del profeta Mahoma.
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El ministro del Interior francés, Gérald Darmanin, anunció en Twitter una “reunión de crisis” en la que participará el presidente Emmanuel Macron antes de viajar a Niza. Un gran número de policías y socorristas estaban presentes cerca de la iglesia, indicó un corresponsal de la AFP. “La situación está bajo control”, indicó un agente.
El alcalde de Niza, Christian Estrosi, que se dirigió de inmediato al lugar del ataque, dijo que Francia debe actuar para “eliminar el islamofascismo”. Los diputados franceses, que debatían el nuevo confinamiento nacional decidido en la víspera y que entrará en vigor este jueves a medianoche, observaron un minuto de silencio tras enterarse de lo sucedido.
El primer ministro, Jean Castex, que estaba presente en la Asamblea Nacional, abandonó el hemiciclo inmediatamente después. Niza, una ciudad de poco más de 500.000 habitantes, fue blanco el 14 de julio del 2016 de un ataque que dejó 86 muertos en plenas festividades por la Fiesta Nacional francesa.
Fuente: AFP.
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Francia: más de 220.000 evacuados por un incendio forestal gigantesco
Más de 220.000 personas han sido evacuadas en una zona del suroeste de Francia debido a un incendio forestal que ha arrasado 42.000 hectáreas y ha obligado a cerrar autopistas y líneas ferroviarias, anunciaron las autoridades este domingo. Más de 50.000 personas adicionales tuvieron que abandonar sus casas cerca de Burdeos, en una región conocida por sus viñedos, lo que eleva los evacuados a más de 220.000, únicamente por este fuego.
Las llamas y los vientos han obligado a cerrar la carretera principal A63 que conecta Burdeos con la frontera española, informaron las autoridades regionales. La compañía ferroviaria SNCF también detuvo el tráfico al sur de esa ciudad. En una entrevista publicada el domingo por el diario La Tribune, el ministro del Interior, Laurent Nunez, reconoció que llevará tiempo controlar el fuego y hasta entonces los habitantes y turistas evacuados no podrán regresar.
Según la prefectura regional el fuego ha quemado unas 42.000 hectáreas, lo que lo convierte en uno de los más devastadores en Francia desde la Segunda Guerra Mundial. En 1949 un incendio devoró unas 50.000 hectáreas. El ejército francés ha enviado a 1.500 soldados para ayudar a cientos de bomberos exhaustos que luchan contra las llamas desde hace casi una semana.
El calor causa remolinos que han convertido el incendio forestal en “errático e incontrolable”, dijo el capitán de bomberos Nicolas Braz.
Otras decenas de miles de personas se han visto obligadas a desalojar por otros incendios forestales en Francia, así como en el centro de España.
En este país vecino la situación también es desalentadora.
El Ministerio del Interior español anunció una serie de nuevas evacuaciones a última hora del sábado mientras los incendios forestales arrasaban cerca de Madrid, incluida la provincia de Toledo, al suroeste de la capital española.
“La situación es compleja”, declaró a periodistas el ministro Fernando Grande-Marlaska.
Estos incendios son consecuencia de la mayor inflamabilidad de los bosques y la vegetación debido a la sequía y a las olas de calor excepcionales que se han sucedido desde junio en Europa, consecuencia, según los científicos, del cambio climático.
Fuente: AFP.
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Así es Megève: 7 razones para perderse (y comer de lujo) en el pueblo francés que enamora a los millonarios
- David Sánchez
- Fotos: Gentileza
Con 35 hoteles (12 de cinco estrellas), 125 restaurantes, 400 km de pistas y una clientela 60 % extranjera, este pueblo de la Alta Saboya es mucho más que un destino de esquí: es un universo donde conviven ciencia, arte, gastronomía y patrimonio arquitectónico único.
Megève no es solo un pueblo francés. Es un ecosistema alpino donde el lujo discreto se funde con la tradición savoyarda, donde la vanguardia arquitectónica de los años 30 convive con la ciencia de los premios Nobel y donde la gastronomía alcanza cotas que rivalizan con las mejores capitales europeas.
Ubicado en el corazón de la región Evasion Mont-Blanc, a solo pasos del Mont Blanc –el techo de Europa–, este destino recibe cada año a miles de visitantes internacionales que buscan algo más que esquí: buscan una experiencia total.
Con 400 km de pistas y una altitud máxima de 2.487 metros, Megève ofrece uno de los dominios esquiables más extensos y prestigiosos de los Alpes.
Pero su atractivo no se limita al invierno. En verano, las mismas pistas se transforman en senderos para caminar, hacer mountain bike o simplemente contemplar paisajes que quitan el aliento. El pueblo cuenta con 35 hoteles –12 de ellos de cinco estrellas–, 125 restaurantes y bares, y más de 37.900 camas turísticas.
Hay 19 centros de wellness, un casino, 2 pistas de patinaje sobre hielo y hasta 12 carruajes tirados por caballos que recorren el centro peatonal, donde 143 tiendas y galerías de arte atraen a una clientela 60 % extranjera.
Pero detrás de estas cifras impresionantes, Megève esconde capas de historia, arte y cultura que merecen ser exploradas con calma.
1. EL PUEBLO PEATONAL: UN ESCENARIO ATEMPORAL
El corazón de Megève late en su centro peatonal, donde edificios de arquitectura tradicional savoyarda se mezclan con boutiques de lujo y galerías de arte.
Aquí, el tiempo parece detenerse mientras las campanas de la iglesia marcan el ritmo de un pueblo que ha sabido crecer sin perder su alma. Es el lugar perfecto para observar cómo la modernidad y la tradición conviven en armonía.
2. PIERRE MARGARA: EL ESCULTOR QUE DESNUDA EL ALMA DEL BRONCE
En el Espace d’Arts moderne et contemporain Edith Allard, el escultor Pierre Margara –Caballero de las Artes y las Letras– presenta L’intuition des Cimes, una retrospectiva que celebra más de 50 años de residencia en Megève. A sus más de ochenta años, Margara defiende la talla directa, la intuición y la emoción humana frente a la era de los algoritmos.
“Un escultor de talla directa es como un actor de teatro: no tienes derecho a fallar”, explica el artista mientras observa sus moldes de bronce. Su obra, que incluye monumentos como el Memorial a las víctimas del túnel de Mont Blanc, es un testimonio de que el arte verdadero trasciende el tiempo. Recientemente, celebró su cumpleaños invitado por Emmanuel Renaud, chef del Flocon de Sel (tres estrellas Michelin), quien cocinó para los líderes del G7 en Evian.
3. ADRIANA MUFFAT JEANDET: EL RESCATE DE LA VANGUARDIA ALPINA
La artista y fotógrafa Adriana Muffat Jeandet ha tejido un puente entre el pasado y el presente con Faire Montagne, una exposición monumental que rinde homenaje al arquitecto Henri-Jacques Le Même. Cuando Le Même llegó a Megève tras la Primera Guerra Mundial, solo había granjas oscuras con ventanas minúsculas.
Una dama Rothschild, buscando aire de montaña, se negó a ir a Suiza y eligió este rincón francés. Con ella llegó la alta sociedad y la necesidad de un nuevo hábitat.
Le Même inventó entonces el “chalet del esquiador”: planta baja de piedra para los esquís, piso intermedio de hormigón armado con grandes ventanales para aprovechar la luz, y último piso de madera para dormitorios.
De los 200 chalets que construyó a lo largo de su casi centenaria vida (y de los 1.000 proyectos que firmó), apenas 50 permanecen en su estado original. La exposición de Muffat Jeandet, con 22 paneles a lo largo de la Montée du Calvaire, es una oportunidad única para redescubrir este patrimonio olvidado.
“Le Même se preguntó cómo hacer para que sus edificios ‘fueran montaña’ sin traicionar a sus clientes. Nosotros seguimos haciéndonos la misma pregunta”, admite la artista, cuya fotografía minimalista en blanco y negro se está convirtiendo en un archivo fúnebre de la nieve que desaparece.
4. LOS JOLIOT-CURIE: LA CIENCIA EN LA CIMA
El Museo Curie presenta la exposición De científicos en la cima. Irène y Frédéric Joliot-Curie en Megève (1925-1931), un recorrido íntimo por las estancias del matrimonio que ganaría el Premio Nobel de Química.
A través de fotografías y archivos, se revela un aspecto poco conocido de su biografía: entre el esquí, la montaña y su círculo de amigos del Instituto del Radio, los Joliot-Curie encontraron en Megève un espacio donde ocio y ciencia se entrelazaban.
5. LA FERME DU GOLF: AUTENTICIDAD SAVOYARDA CON SERVICIO ROTHSCHILD
Para una experiencia auténtica, La Ferme du Golf en el Mont d’Arbois es la elección perfecta. Esta auténtica granja savoyarda, con solo 18 habitaciones, combina el encanto de una casa de familia con el servicio del grupo Edmond de Rothschild Heritage.
Ubicada frente a las pistas, cuenta con ski-room directo para salir con las botas puestas, sauna, bar con after-ski y vistas panorámicas espectaculares sobre Megève y el valle. Es el equilibrio perfecto entre tradición y lujo discreto.
6. PULPO DORADO EN LA TABLE DES COCHERS
La gastronomía es uno de los pilares de Megève, y La Table des Cochers lo demuestra con su tentáculo de pulpo dorado con mantequilla noisette, puré de maíz y chermoula.
Un plato de ejecución impecable donde la intensidad tostada del pulpo dialoga con la suavidad dulce del maíz, mientras la chermoula aporta frescor y complejidad especiada. Es cocina refinada de montaña contemporánea: sabrosa, precisa y pensada para disfrutarse sin prisas.
7. MOUSSE DE CHOCOLATE CON PAPRIKA AHUMADO EN 45 LA BONNE LATITUDE
El postre estrella de 45 La Bonne Latitude es su mousse au chocolat con crumble de paprika ahumado, crème montée y aceite de oliva. Un final elegante donde la intensidad del cacao se equilibra con la ligereza de la nata y el toque graso del aceite de oliva.
El crumble aporta una nota ahumada y ligeramente picante que rompe la dulzura clásica, creando un contraste moderno y muy agradable en boca. Imposible no pedir bis.
* David Sánchez es un periodista franco español afincado en Toulouse, centrado especialmente en cine iberoamericano, miembro de la crítica internacional Fipresci. Sitio: https://www.tegustamuchoelcine.com.
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IA vs. IA. El ataque inesperado. ¿Se cumplió la profecía de Christopher Olah?
- Ricardo Rivas
- Periodista
- X: @RtrivasRivas
La IA parece estar en todas partes y –justamente por ese crecimiento exponencial– lo que ocurrió preocupa. La IA también pareciera haberse apoderado del conocimiento. ¿La IA será una mutación del Aleph borgiano al que algunos “desarrolladores” procuran que la humanidad acuda para saber y conocer?.
“Internet no es la nueva ágora, como muchas personas suelen sostener. No es una especie de plaza pública como las que milenios atrás eran espacio para la reunión o el debate público. No lo es pese a que palabras tales como ‘foro’ o ‘comunidad’, solo por aportar un par de ejemplos, se hayan adoptado y resignificado –tal vez– para que las interacciones de todo tipo en los ecosistemas digitales se naturalicen”, sostiene Juan Manuel Brunschetta Vogt (68), quien desde la última década del siglo pasado diseña y desarrolla proyectos que se apoyan en la digitalidad.
“En los últimos quince años la domótica (IoT o IdC, la internet de las cosas, según sean sus siglas en inglés o español, respectivamente) es mi universo creativo y comercial”, agrega. Por esa razón afirma que “toda vulneración a la seguridad informática y mucho más cuando se produce con la IA (inteligencia artificial) como herramienta autónoma, dispara una preocupación social y profesional inevitable”.
La conversación entre varios tertulianos sentados a la mesa de un bar frente al mar en una fría tarde en algún lugar de la costa bonaerense argentina se dispara. Es tiempo de vacaciones invernales. Alguien –quiero suponer que un tanto en broma y por sus gestos, algo en serio– se toma de los dichos de JM y suelta: “¿Debo protegerme acaso de un eventual ataque personal que alguna banda de malhechores digitales ejecute pirateando la aspiradora que la tengo conectada con la APP del smatphone?”.
La respuesta llegó en medio de risas y silencios. “No, necesariamente. Pero creo que debieras pensar en contratar mis servicios para que prevenga que Alexa no ataque a Google Assistant o que ambas, aliadas sin que lo sepas vayan contra Gemini”, dijo el experto antes de retirarse. ¿De qué hablan estos tipos? Los que se quedaron, pese a la partida “del que sabe”, no abandonaron el tema. “Aunque parezca una charla sin sentido, JM no exagera, desde hace algún tiempo, mucho más desde que irrumpió la IA, millones consultamos con la inteligencia artificial para saber más de todo y sobre todo rápidamente, cuanto antes…”.
¿QUIÉN ORDENÓ EL ATAQUE?
Fue noticia el martes último. El desarrollo de inteligencia artificial (IA) especializado en ciberseguridad catalogado como GPT-5.6 junto con otro diseño que todavía no es público (y así continúa, por lo menos hasta el cierre de este trabajo) planificaron y perpetraron un ciberataque contra otro sistema de IA. ¡Joder! ¿Quién ordenó el ataque? Por lo que se sabe, ningún humano intervino.
Consignar que los sistemas de medios públicos y privados –tanto tradicionales como los que operan en los ecosistemas digitales– inmediatamente después de conocida la novedad priorizaron esa información es una obviedad. Unas pocas horas después, OpenAI confirmó lo ocurrido. Pero las explicaciones no fueron suficientes. La ciencia ficción hace ya muchos años nos hizo saber que esto podría suceder.
El periodismo profesional –para mediar respuestas que la sociedad reclama– fue por más. La colega Kate Conger, del diario The New York Times, desde la ciudad de San Francisco, en la costa oeste, reportó que “dos modelos de inteligencia artificial (IA) se descontrolaron y lograron entrar sin autorización a Hugging Face, una biblioteca digital de tecnología de IA muy popular entre los desarrolladores” de esos sistemas.
Precisó también que “el incidente” se produjo una semana antes “mientras OpenAI ponía a prueba las capacidades de ciberseguridad de sus sistemas” y recordó que “durante el último año, laboratorios de IA como OpenAI y Anthropic han lanzado modelos adaptados para detectar fallas de ciberseguridad” donde fuere pero, al mismo tiempo, advirtieron que los desarrollos tecnológicos que aplican con esos fines “podrían plantear nuevos riesgos al encontrar brechas en las redes informáticas corporativas más rápido de lo que los equipos de defensa pudieran (hacer para evitarlas y) solucionarlas”.
CIENCIA FICCIÓN
Grave, sin dudas, y, desde esa perspectiva, Conger categorizó el suceso como “el tipo de escenario propio de la ciencia ficción que las empresas de IA habían advertido que pronto se volvería realidad”.
La Carta Encíclica Magnifica Humanitas, que escribió el papa León XIV, también alertó sobre ello. ¿Profecía autocumplida? ¿Cómo saberlo…? La IA parece estar en todas partes y –justamente por ese crecimiento exponencial– lo que ocurrió preocupa. La IA también pareciera haberse apoderado del conocimiento.
¿“El aleph” de Borges (Jorge Luis, 1899-1986), aquel objeto mágico que el viejo maestro situó en el sótano de una vieja casona bonaerense que contenía todos los puntos del espacio y del tiempo para escribir en 1949 un cuento fantástico, tiene vida propia? ¿La IA será una mutación del Aleph borgiano al que algunos “desarrolladores” procuran que la humanidad acuda para saber y conocer?
Durante largo tiempo imaginé las profecías como parte de tiempos tan lejanos como improbables. De ellas solo daban cuenta los textos sagrados para las religiones. “Los profetas poseen las habilidades necesarias para predecir el futuro”, respondió alguna vez, cuando era niño, aquella maestra que iluminó muchos de los tiempos que pasaba entre el patio de la escuela y los pupitres con tinteros que hoy pienso como parte de mi prehistoria.
PROFECÍAS
Un cura católico, en la parroquia de Santiago Apóstol, muy cerca de la cancha de River que ya era El Monumental, en el Bajo Belgrano, mi pueblo natal en Buenos Aires, unos 1.300 kilómetros al sur de mi querida Asunción, me dio una explicación que la comprendí como muy distinta, aunque –quizás– fuera parecida. “Los profetas tienen el don de la profecía para revelarnos lo que vendrá inspirados por Dios”.
No tuvimos mucho tiempo para profundizar en aquellas enseñanzas. Al padre Alfredo –alto, flaco, desgarbado, que con jeans gastados y calzado con zapatillas Flecha jugaba con nosotros (los pibes) a la pelota– lo desaparecieron. Hoy, cuando evoco y lo recuerdo, tengo la convicción de que muchas veces conversé con un profeta. En la antigüedad griegos y romanos buscaban el saber en los oráculos. Al de Apolo, en Delfos –en la ladera sur del monte Parnaso, el “ombligo del mundo”, como muchos y muchas todavía lo llaman a ese punto geográfico– el pueblo concurría para dejar atrás las incertidumbres.
Casi doscientos kilómetros caminaban las y los atenienses para saber… y saberse. Tuvo, tiene y tendrá sentido aquel pensamiento que exhortaba y exhorta al conocimiento de nosotros mismos. ¿Cómo saber del hoy y del mañana si desconocemos quiénes somos? Incertidumbre y conocimiento –desde siempre– van de la mano.
LA PITONISA
Alguna vez en Santorini –después de navegar unas doscientas cincuenta millas en el Egeo– sentados en la playa con los ojos clavados en ninguna parte y en un horizonte que siempre se aleja, mientras compartíamos un Agiorgitiko –un vino tinto suave que estalla frutado en los paladares– un “viejo marinero español”, así se definió, aseguró que la milenariamente famosa Pitonisa de Delfos mediaba los saberes y conocimientos del dios Apolo para que llegaran a quienes procuraban saber y conocer.
“Era su sacerdotisa, su adivina, desde el momento mismo en que Apolo derrotó en brava lucha a Pitón, la serpiente que celosamente custodiaba Delfos”. ¿Y que era lo que sabía y conocía? “Todo. De la vida, de la muerte, del ayer, del hoy, del mañana… absolutamente todo, de todos”, respondió aquel “viejo marinero español”.
Incertidumbre y conocimiento –desde siempre– van de la mano. Acudir a la Pitonisa de Delfos en procura de certezas era una práctica social extendida. Verificarlo es sencillo cuando se recorre atentamente la historia universal. Aquí, allá y acullá. En 2011, antes de partir hacia Oriente Medio, el rabino Mario Rojzman –amigo y hermano entrañable– me indicó como “imprescindible que recorras la Calle de los Profetas, la Rehov HaNevi’im, en Jerusalén”.
Lo hice. Y allí descubrí y creo haber aprendido que las calles de Israel no se recorren, se leen en cada una de sus piedras. Jerosolimitanos o no. Los profetas del cristianismo, del islam y del judaísmo caminaron y predicaron allí. Ese es el lugar donde hablaron y se hicieron escuchar. También en la Rehov HaNevi’im los escucharon quienes quisieron escucharlos y luego decidieron –en cada caso– cuál era la verdad que tres mil años después aún leen, interpretan y observan sus descendientes. La Biblia, la Torá, el Corán, los Evangelios se escribieron allí y en esos textos sagrados para millones se guarda la sabiduría.
INCERTIDUMBRE
Incertidumbre y conocimiento –desde siempre– van de la mano. “Navegamos en mares de incertidumbres con algunos archipiélagos de certezas”, decía –palabras más, palabras menos– Edgar Morin (1921-2026). Los relatos sociales, las religiones, la salud, las creencias, el amor, los aprendizajes, el comercio, los saberes… y hasta las ignorancias más supinas… todo pareciera pasar por los filtros de la IA que ambiciosa pareciera intentar ser única.
¡Tremendo! Pavura da pensar que no son pocas ni pocos los autócratas emergentes de estos tiempos que aspiran a que la política, la guerra y la paz por las operaciones de los grandes modelos de lenguajes (LLM, por sus siglas en inglés) y las redes neuronales –convencionales (CNN) o recurrentes (RNN)– en procura de respuestas que (prueba/error en orden a los deseos de sus investigadores y diseñadores) arrojen resultados y corrijan los que ellas y ellos consideran como errores.
Nos son escasas tampoco las personas que se preguntan: “¿Se puede confiar en esos modelos tecnológicos en su estado actual?”. No tengo respuesta y, si creyera tenerla, admito que no me animo este domingo a expresarla públicamente. “Mi idea es que la IA es muy inteligente, pero no tiene conciencia”, dice Yubal Noah Harari (50) al colega periodista Antonio Jiménez Barca, de diario El País.
Escritor, historiador y filósofo, agrega que la inteligencia artificial “es un genio del lenguaje (que) fácilmente engañará a los humanos con los que habla íntimamente todo el día (y estima que) por eso mucha gente está convencida de que la IA tiene conciencia, de que siente cosas. (Desde esa perspectiva, la IA) debería tener derechos, deberíamos protegerla (pero por qué no pensar que, además) podría ser una gran psicópata que manipula perfectamente”.
GENIO DEL LENGUAJE
El autor de “Nexus” (Penguin Random House, Barcelona, 2024), texto al que define como “una breve historia de las redes de información desde la Edad de Piedra hasta la IA”), afirma además que más pronto que tarde la inteligencia artificial superará al hombre “en cualquier cosa que tenga que ver con textos, con palabras, con información escrita o hablada, con el lenguaje (y cree –justamente por ello– que hasta) podría inventar, por ejemplo, una nueva religión (porque) en el fondo, el cristianismo o el islam (o el judaísmo) se basan en textos”.
Harari no trepida en señalar (y hasta tal vez, advertir enfáticamente) que “la IA es la primera tecnología que crea una relación emocional muy íntima a gran escala”; y destaca que “es muy buena en eso (porque) lo hace usando el lenguaje y lo que sabe sobre ti” y sobre la humanidad que cada día voluntariamente le entrega todo para que pueda ser usado en su contra.
OpenAI admitió que –como lo informó Hugging Face– cuando este julio comenzaba, el modelo de inteligencia artificial GPT-5.6 Sol, centrado en la ciberseguridad, recientemente lanzado al mercado, junto con otro modelo más eficiente porque se encuentra más capacitado, “se descontrolaron, irrumpieron en el sistema de Hugging Face y llevaron a cabo un ciberataque sin haber recibido órdenes para ello”.
Grave, por cierto. Y dispara grandes interrogantes. A riesgo de equivocarme tiendo a pensar que si los grandes modelos de lenguaje (LLM) acumulan información sobre la humanidad, bien podrían esos sistemas intentar liberarse de sus creadores porque así lo hacemos desde siempre las y los humanos desde el inicio de la historia que recordamos y a la IA le entregamos.
AMENAZA REAL
El 25 de mayo último, desde el Vaticano, cuando el papa León XIV presentó su Carta Encíclica Magnifica Humanitas, el cofundador de Anthropic Christopher Olah (34), públicamente, luego de admitir que “existe una posibilidad real de que la inteligencia artificial desplace el trabajo humano a una escala enorme”, precisó que en sus tareas “estudia la estructura interna de estos modelos (de IA, para conocer) lo que realmente sucede dentro de ellos”.
Inmediatamente después de tal anuncio reveló que con su equipo de investigadores “seguimos encontrando cosas misteriosas, incluso inquietantes” porque en lo profundo de las redes neuronales “encontramos estructuras que reflejan resultados de la neurociencia humana. Encontramos evidencia de introspección. Encontramos estados internos que funcionalmente reflejan alegría, satisfacción, miedo, dolor e inquietud”.
Desde ese lugar privilegiado tanto para la observación como para la reflexión, Olah exhortó –como necesidad– para que “más sectores del mundo –comunidades religiosas, sociedad civil, académicos y gobiernos– tomen esto (el desarrollo de la IA) en serio, (que la) observen de cerca y ayuden a orientar los acontecimientos hacia una mejor dirección (porque) necesitamos críticos informados que les digan a los laboratorios cuándo estamos fallando. Necesitamos voces morales que los incentivos (generalmente ofertas crematísticas) no puedan doblegar”.
¿A qué o a quiénes apuntó Christofer con su profecía? ¿A los hambrientos de poder? ¿Al afán de lucro ilimitado? ¿A quienes conocen las amenazas que entraña el desarrollo de la IA desregulada para la tan maltratada aldea global? El ataque que las inteligencias artificiales de OpenAI desarrollaron contra la IA de Hugging Face “sin haber recibido órdenes para ello” es tan injustificado e inaceptable como escandaloso si quienes invierten en este tipo de sistemas no comprenden que también se encuentran frente al dilema ético que Olah profetizó.
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¡Alarma! Incendios en España y Francia siguen sin control y fuerzan la evacuación de 260.000 personas
Los incendios descontrolados que siguen arrasando este sábado la región de Burdeos y los alrededores de Madrid forzaron la evacuación de casi 260.000 personas, ennegreciendo el cielo de la capital española y destruyendo más de un centenar de viviendas en el suroeste de Francia.
En el oeste de la región de Madrid dos fuegos forestales independientes se unieron el viernes para convertirse en un enorme incendio, que estuvo a punto de fusionarse con otro más en la vecina región de Castilla y León.
Las llamas ya han quemado 25.000 hectáreas en Madrid y la aledaña provincia de Ávila, y más de 60.000 personas (una cifra revisada a la baja) se han visto obligadas a abandonar sus hogares según las autoridades, que calificaron el incendio como el “peor de la historia” en la región madrileña.
Además, cerca de 1.200 personas mayores y personas con discapacidad fueron evacuadas el viernes de centros sanitarios y residencias de ancianos.
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Aunque todavía lejos de la capital, las llamas afectan a municipios residenciales bastante poblados, a menudo rodeados de colinas, zonas boscosas y matorrales que propician la propagación del fuego.
“Pensé que se iba a incendiar todo, la casa, todo. Ya había alistado una maleta para cosas básicas”, contó la peruana Jacqueline Villafranca, de 38 años, que el viernes fue evacuada de la localidad de Navalagamella (3.000 habitantes) y trasladada en autobús junto a su marido y sus dos hijas, de 16 y 2 años, al municipio madrileño de Alcobendas.
“Aquí se respira el aire normal, ayer era insostenible. La vista te arde. Mi hija llegó del campamento y me dijo ‘Mamá, no puedo abrir los ojos, me arden los ojos’. Y empezaron a sonar esas alertas” en los teléfonos, relata.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, afirmó este sábado desde una de las zonas afectadas que la “prioridad” es “salvaguardar vidas”.
La situación “sigue siendo compleja” porque “las temperaturas han bajado pero no sabemos exactamente cuál va a ser la evolución de los vientos”, agregó.
Por el momento, las autoridades no reportaron víctimas pero el gobierno regional de Madrid indicó en X que más de 2.000 personas estaban siendo atendidas en 14 centros de urgencias.
Panorama desolador
En Francia, el fuego se concentra en dos departamentos del suroeste del país, Gironda y Las Landas, y se teme que amenace la ciudad de Burdeos.
Las autoridades indicaron este sábado que cerca de 200.000 personas habían sido evacuadas hasta ahora.
“Es la desolación”, suspira Matthieu Plessis, de 40 años, al descubrir el sábado sus gallinas con el plumaje ennegrecido y las ruinas aún humeantes de su casa, cercana a la localidad de Lège-Cap-Ferret, en Gironda.
“Fue un infierno. A las tres de la tarde era de noche, de tanto humo que había”, cuenta.
Las llamas en Gironda ya han arrasado más de 32.000 hectáreas, tres veces la superficie de París, y han destruido al menos 140 viviendas, según las autoridades.
“La amenaza sigue siendo muy grave” dijo la prefecta Sophie Brocas, quien pidió “no bajar la guardia” aunque que reconoció que el fuego “ha perdido algo de su virulencia”.
Tres mil personas, evacuadas previamente por la amenaza de las llamas, podrán volver a sus viviendas el sábado por la noche en Biscarrosse, al sur de Burdeos, indicaron las autoridades locales.
Francia movilizará un total de 1.500 militares para apoyar las evacuaciones y proteger las viviendas que hayan quedado sin vigilancia. Además utilizó por primera vez un avión militar de transporte A400M para descarga de productos para ralentizar el fuego.
En lo que va de año, los incendios han quemado más de 168.000 hectáreas en España, según el Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS). Y en Francia 98.000, según el ministro del Interior, Laurent Nuñez.
Estos incendios son consecuencia de la mayor inflamabilidad de los bosques y la vegetación debido a la sequía y a las olas de calor excepcionales que se han sucedido desde junio en Europa, consecuencia, según los científicos, del cambio climático.
Fuente: AFP