El papa Francisco pidió este miércoles “alivio” para los cubanos que atraviesan dificultades debido a la pandemia. El pedido del pontífice argentino fue lanzado al término de la audiencia general celebrada en el patio de San Dámaso, dentro del palacio apostólico.
Francisco recordó también que en estos días se cumplen cinco años de su histórico viaje a Cuba. “Pido al Señor, por intercesión de Nuestra Señora de la Caridad del Cobre, que los libre y alivie en estos momentos de dificultad que atraviesan a causa de la pandemia”, dijo. Desde los primeros brotes en marzo, ese país de 11,2 millones de habitantes, logró un acertado enfrentamiento a la pandemia mediante la hospitalización de todos los enfermos y el aislamiento de los sospechosos y contactos.
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La isla parecía controlar la epidemia en julio cuando ocurrió un repunte que afecta actualmente a La Habana y otras provincias occidentales y centrales. A La Habana, bajo toque de queda nocturno por 15 días, le fue duplicada esa restricción hasta el 30 de setiembre. Una medida que jamás había sido adoptada durante los 60 años que lleva en el poder la revolución cubana.
Durante la audiencia en el Vaticano, el papa lamentó que el mundo y sus dirigentes “escuchen más a las multinacionales que a los movimientos sociales, a las farmacéuticas que al personal sanitario” ante la pandemia.
El papa, que cada semana aborda el tema de la pandemia de coronavirus, estima que para salir de la crisis y construir un mundo mejor es clave la solidaridad. “Quien tiene más se debe comprometer a servir y a dar más a quien tiene menos”, instó. “O salimos todos juntos o no saldremos. Y salir de la crisis significa cambiar”, advirtió.
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Fuente: AFP
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EE. UU. acusó a Cuba de casi siete décadas de “espionaje y subversión”
Estados Unidos acusó ayer lunes a Cuba de haber liderado una campaña de “espionaje y subversión” dentro de su territorio durante casi siete décadas, en un informe que supone un nuevo aumento de la presión sobre la isla comunista. Cuba ha liderado “una campaña que se ha infiltrado en las más altas esferas del gobierno de Estados Unidos”, además de reclutar y formar “generaciones de activistas” y respaldar el “terrorismo de izquierda”, acusa el informe especial divulgado por el Departamento de Estado.
El gobierno de Donald Trump no oculta que quiere un cambio de régimen en la isla, que vive su peor crisis económica en décadas. Cuba acaba de impulsar una nueva oleada de reformas económicas, pero el secretario de Estado, Marco Rubio, las considera insuficientes. Desde La Habana, el canciller cubano Bruno Rodríguez, calificó de “falacia” el informe.
“Forma parte de la construcción, por el secretario de Estado (Marco Rubio), de un pretexto para sostener su guerra económica cruel y criminal que castiga a cada familia cubana, y su aspiración de agredir militarmente a Cuba, para lo que busca desesperadamente el apoyo de los ciudadanos estadounidenses”, reaccionó Rodríguez en X.
Enemigos acérrimos
El triunfo de la Revolución castrista en 1959 fue recibido inicialmente con beneplácito por Washington, pero el contexto de la Guerra Fría pronto desbarató cualquier tentativa de relación pacífica.
Washington impuso rápidamente sanciones al nuevo régimen que lideraba Fidel Castro, que nacionalizó empresas estadounidenses, y el líder cubano a su vez respondió con un acercamiento a Moscú y el bloque comunista.
La campaña de acoso mutuo se prolongó durante décadas.
El gobierno estadounidense organizó múltiples intentos de asesinato de Castro, y a su vez La Habana acogió, entrenó y respaldó movimientos guerrilleros en el entonces llamado Tercer Mundo, y en especial en América Latina y el Caribe.
El informe del Departamento de Estado, de 100 páginas, reconoce que “La Habana nunca tuvo la capacidad de derrotar a Estados Unidos en un conflicto armado convencional”.
“En cambio, los cubanos perfeccionaron un nuevo modelo para una larga guerra de desgaste, organizado en torno al espionaje, la infiltración, el sabotaje, redes de aliados y una infraestructura revolucionaria diseñada para volcar a Estados Unidos contra sí mismo”, indicó.
Trump ha señalado en repetidas ocasiones que el gobierno cubano podría ser el siguiente, después de Venezuela, en sucumbir a la presión de Estados Unidos, y en junio aseguró que Washington “tomaría el control” de la isla caribeña, situada a unos 145 km de Florida, “casi de inmediato”.
Washington mantiene un embargo contra Cuba desde los años 1960, aunque lo suavizó para el suministro de productos agrícolas o medicamentos.
Pero a principios de 2026, tras el derrocamiento del mandatario venezolano Nicolás Maduro, Washington impuso un bloqueo petrolero de facto que ha puesto a la isla, ya muy debilitada económicamente, contra las cuerdas.
Años de enfrentamiento
Estas nuevas acusaciones del Departamento de Estado resumen años de informes de los servicios de inteligencia estadounidenses, que a su vez estuvieron detrás de operaciones como la fallida invasión de la Bahía de Cochinos en abril de 1961.
Estados Unidos combatió la influencia cubana en América Latina con su propia guerra encubierta.
El informe no anuncia nuevas sanciones ni medidas concretas, aunque detalla una larga lista de acusaciones contra organizaciones estadounidenses aún activas y vinculadas a la isla, como la coalición Red Nacional sobre Cuba (NNOC por sus siglas en inglés).
La NNOC agrupa entre otros a los Demócratas Socialistas, que han logrado situar a candidatos para el Congreso y que cuentan además entre sus filas al actual alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani.
Marco Rubio, de orígenes cubanos, lideró la semana pasada una reunión internacional para combatir lo que considera una “resurgencia del terrorismo político”. Rubio cree que ese “terrorismo de extrema izquierda” vuelve a ser la principal amenaza violenta, no estatal, a nivel mundial, tras los ataques del 11 de septiembre de 2001 y las más de dos décadas de yihadismo.
Fuente: AFP.
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Rubio pide libertad de presos políticos
El jefe de la diplomacia de Estados Unidos, Marco Rubio, instó ayer sábado a Cuba a liberar de inmediato a más de 700 presos políticos, luego de que un destacado artista disidente cubano llegó a Miami tras cinco años en prisión.
El secretario de Estado confirmó en un comunicado la llegada a Estados Unidos del artista Luis Manuel Otero Alcántara y añadió: “Pedimos la liberación inmediata de los más de 700 presos políticos injustamente detenidos por el régimen”.
“La comunidad internacional debe dejar de hacer la vista gorda ante las violaciones de derechos humanos del régimen cubano y unirse a nosotros para exigir el fin de su represión”, afirmó Rubio.
Luis Manuel Otero Alcántara, figura de la nueva disidencia cubana, abandonó La Habana el sábado y se exilió en Estados Unidos, tras cumplir una condena de cinco años de prisión en la isla comunista. Otero Alcántara, de 38 años, es una de las figuras más visibles de la disidencia cubana.
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La red eléctrica cubana falló por tercera vez en menos de 10 días
Cuba comenzó a restablecer su red eléctrica ayer martes luego de un nuevo apagón nacional, el tercero en menos de diez días en la isla, que sufre una severa escasez de combustible bajo presión de Washington. El país, de 9,6 millones de habitantes, volvió a quedar sin electricidad por una “oscilación” del sistema, debido a la repentina salida de una central termoeléctrica, lo que provocó un desequilibrio “brusco” entre la generación y la demanda de electricidad.
Solo el 11,5 % de las viviendas de La Habana, una ciudad de 1,7 millones de habitantes, tenían electricidad hasta la noche de ayer martes, según la empresa estatal de electricidad UNE. Este es el quinto apagón nacional desde que comenzó el año y el décimo desde finales de 2024.
Los dos cortes generalizados anteriores ocurrieron la semana pasada, y en ambos casos la compañía eléctrica tardó más de 24 horas para restablecer el servicio en toda la isla donde, sin embargo, continuaron los apagones debido a la baja producción de electricidad.
Afectado por una grave crisis económica durante los últimos cinco años, el país sufre regularmente cortes de energía generalizados o parciales debido a la infraestructura obsoleta y la escasez de combustible.
“Eso ocurre fundamentalmente por la situación que tiene nuestro sistema eléctrico, agudizada después de la orden de Estados Unidos”, declaró ayer martes el ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, durante una conferencia de prensa con medios nacionales.
Washington, que mantiene un embargo a la isla desde 1962, impuso en enero un bloqueo petrolero a Cuba por orden del presidente Donald Trump, y solo ha permitido la llegada de un tanquero ruso con 100.000 toneladas de crudo, lo que ha empeorado la crisis energética.
“Es prácticamente una guerra lo que estamos viviendo”, comentó el ministro, que insistió en que en la isla “hay una total ausencia de combustible” y el gobierno no cuenta con acceso a piezas de repuesto para sus termoeléctricas.
“No tiene solución”
Durante las últimas semanas, los apagones han superado las 30 horas consecutivas en La Habana, mientras que el interior del país pueden prolongarse por varias jornadas.
“Sin palabras, no se sabe qué se va a hacer”, declaró a la AFP María Caridad Álvarez, ama de casa de 62 años. “Cuando me levanté por la mañana, vino la luz e hice frijoles, y ahora sales y se ha vuelto a cortar, esto no tiene solución”, detalla.
Álvarez comenta que la crisis energética “le va matando el entusiasmo al ser humano de vivir y hacer algo por esto (por la revolución)”.
En los barrios más afectados, los residentes expresan regularmente su exasperación prendiendo fuego a lomas de basura que se acumulan en la calle o golpeando cacerolas, muchas veces desde el interior de sus casas.
La producción de electricidad del país depende principalmente de siete centrales térmicas obsoletas, algunas de las cuales llevan más de 40 años en explotación y sufren averías frecuentes o deben parar para mantenimiento, así como de una red de generadores de respaldo alimentados con diésel importado.
Sin reservas de combustible, la isla no puede echarlos a andar.
Las ya tensas relaciones entre Estados Unidos y Cuba se han complicado aún más desde comienzos de año.
El presidente Trump considera que la isla comunista, ubicada a 150 kilómetros de la Florida, es “una amenaza extraordinaria” a la seguridad nacional de Estados Unidos. Ambos países han mantenido complejas conversaciones. Pero a finales de junio, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, reconoció que no ha habido progresos en las negociaciones.
Fuente: AFP.
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Cuba sigue restableciendo la electricidad tras nuevo apagón nacional
Cuba afirmó este martes haber restablecido más del 30 % del suministro eléctrico en La Habana tras un nuevo apagón nacional, en un contexto de crisis energética agudizada por el bloqueo petrolero de Estados Unidos. Es el tercer apagón en los últimos seis meses y el octavo desde finales de 2024. Según el último parte de la Empresa Eléctrica de La Habana, se han restablecido los “circuitos de distribución que benefician a 262.369 clientes (...) para el 30,4 % en la ciudad”.
“El restablecimiento se realiza de forma gradual en la medida que lo permita las condiciones”, añade la empresa, según la cual ya funcionan los servicios “vitales de salud” de 43 centros de atención médica de la capital. La falta de combustible “complejiza indiscutiblemente el proceso de restauración” de la red eléctrica, había declarado el lunes por la noche en la televisión estatal Lázaro Guerra, director de Electricidad del Ministerio de Energía y Minas.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, responsabilizó directamente a la política estadounidense de sanciones contra la isla. “Mientras EE. UU. trata de inducir un estallido social por asfixia, al bloquear los accesos de combustible a Cuba, la UNE (Unión Eléctrica de Cuba) se moviliza”, dijo Díaz-Canel en X.
“Es heroico lo que hacen los trabajadores eléctricos en medio de un bloqueo energético genocida”, añadió. A mediodía del lunes, la compañía eléctrica anunció “desconexión total” del sistema que afecta a toda la isla, donde viven 9,6 millones de personas. No se precisaron las causas.
El envejecimiento del sistema eléctrico sumado al bloqueo petrolero estadounidense desde enero hace que los cubanos enfrenten apagones de hasta 30 horas en la capital, y de varios días en el interior de la isla. “Al final, teníamos tres o cuatro horas de luz al día, así que el mayor impacto ahora es que no sabes cuándo volverás a tener ese poquito de luz”, declaró a la AFP Meybol Font, una trabajadora independiente, de 51 años. “Es agónico vivir así”, acotó la mujer.
La producción de electricidad en el país depende principalmente de siete centrales térmicas obsoletas, algunas de las cuales llevan más de 40 años en explotación y sufren averías frecuentes o deben parar para mantenimiento, así como de una red de generadores de respaldo alimentados con diésel importado.
La central eléctrica Antonio Guiteras, ubicada en el oeste de la isla y la principal del país, se encuentra paralizada desde hace varios días por una falla. Esta central ha registrado más de 15 paralizaciones sucesivas por averías desde principios de año. Esta situación provoca cortes y racionamientos constantes, pese a un amplio programa de construcción de parques solares lanzado hace dos años.
Debate en la ONU
Cuba se encuentra sumida en una fuerte crisis económica con escasez de alimentos, medicinas y una inflación galopante. Los apagones se han intensificado desde que la administración estadounidense de Donald Trump cortó los envíos de petróleo desde Venezuela, principal proveedor de la isla, y amenazó con sanciones a otros países que le vendan combustible.
Un joven programador de 24 años que trabaja para una empresa privada de desarrollo de software en La Habana Vieja regresaba frustrado a su casa. “No hay wifi, no hay electricidad, no podemos trabajar”, explicó a la AFP el joven, que prefirió no revelar su identidad.
Cuba solicitó para el martes una sesión especial de la Asamblea General, el principal órgano representativo de las Naciones Unidas, para abordar el tema de las sanciones estadounidenses. En ese contexto, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, afirmó el lunes que Washington busca impedir que la Asamblea se pronuncie sobre el impacto del bloqueo petrolero y otras sanciones impuestas a la isla.
“El gobierno de EE. UU. intenta impedir que la Asamblea General de la ONU se pronuncie. Presiona a gobiernos y busca coaccionar la voluntad soberana de los Estados miembros”, señaló en X Rodríguez, quien participará de la sesión del martes en la sede de la ONU en Nueva York. Se requiere una votación de los Estados miembros para la apertura de un debate de este tipo ante la Asamblea General.
Fuente: AFP.