Centenares de elefantes encontrados misteriosamente muertos en Botsuana, en la región del delta del río Okavango (norte), fueron víctimas de una cianobacteria productora de neurotoxinas, reveló este lunes el gobierno.
“Las muertes fueron causadas por envenenamiento a causa de una cianobacteria que se desarrolló en puntos de agua”, señaló a la prensa Mmadi Reuben, veterinaria del ministerio de Vida Salvaje y Parques Nacionales.
Enclavado entre Zambia, Namibia y Sudáfrica, sin litoral marítimo, Botsuana alberga a unos 130.000 elefantes en libertad, o sea, un tercio de la población africana conocida de estos paquidermos.
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Más de 300 elefantes han sido encontrados muertos desde marzo pasado. La pista de la caza furtiva fue descartada puesto que los animales fueron encontrados con los colmillos intactos. El ántrax (o enfermedad del carbunco) también fue excluido.
Las muertes de paquidermos cesaron a finales de junio, coincidiendo con el secamiento de estos puntos de agua, precisó Reuben. Los análisis de sangre confirmaron que una cianobacteria, productora de neurotoxinas, fue la causa de esta alta mortandad.
Estas pruebas fueron realizadas en laboratorios especializados de Sudáfrica, Zimbabue y Canadá. La investigación sobre la cianobacteria continúa, señaló el gobierno del país africano.
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Fuente: AFP
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Ministerio de Justicia investiga denuncia por supuesta faena de gato en penal de Oviedo
El Ministerio de Justicia desmintió que en la cárcel regional de Coronel Oviedo se esté faenando gatos para el consumo de los internos. La cartera emitió un comunicado informando que tras la denuncia vía redes sociales, iniciaron una investigación y aclararon que los restos hallados corresponden a carne de conejo.
En ese sentido, la Dirección de la Penitenciaría Regional de Oviedo abrió una investigación administrativa interna tras la difusión de una publicación en redes sociales en la que se hacía referencia a un supuesto hecho de faenamiento de gatos dentro del establecimiento.
El Ministerio de Justicia aclaró que “la información difundida no se ajusta a los hechos verificados”. Asimismo, la institución solicita a la ciudadanía actuar con responsabilidad en la difusión de este tipo de información. “Evitar compartir contenidos no verificados que puedan generar confusión o alarma innecesaria”.
Por otra parte, la cartera de Estado, señala que ratificando su política de respeto y protección de los animales, la investigación continuará en curso hasta tanto se aclaren los hechos. Además, tomarán las medidas que correspondan conforme a la normativa vigente.
La investigación se realiza de manera interinstitucional en forma coordinada con la Dirección Nacional de Defensa, Salud y Bienestar Animal, de modo a contar con el respaldo técnico especializado.
La denuncia fue difundida por una organización de defensa animal, generando fuerte repercusión este fin de semana, luego de que se señalara el supuesto faenamiento de un gato dentro de la penitenciaría.
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El director de Establecimientos Penitenciarios, Rubén Peña, confirmó que tras ordenar una investigación al director del penal, Jorge Torales, se concluyó que el animal observado en la imagen no era un gato, sino un conejo.
Según la versión oficial, una persona privada de libertad que se dedica a la cría de conejos llevó consigo un ejemplar ya faenado al regresar a la penitenciaría luego de su último permiso.
Como parte de la verificación, Peña indicó que la cabeza del animal quedó preservada para que pueda ser examinada por veterinarios u otras personas interesadas.
Desde el Ministerio de Justicia también señalaron que en varias penitenciarías los gatos son utilizados como control de plagas, por lo que son cuidados y castrados para evitar su sobrepoblación.
Peña lamentó la difusión de la denuncia y calificó de “indignante” que se afirme que en cárceles del país se estén consumiendo gatos.
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¿Los transgénicos no son causantes de enfermedades?
Más de 200 millones de hectáreas y casi 30 años de uso, en una investigación con datos epidemiológicos y evidencia científica internacional entre distintos países descarta vínculo.
Una investigación publicada por la revista científica GM Crops & Food, y difundida por el Instituto de Biotecnología Agrícola (Inbio), analiza casi 30 años de datos epidemiológicos y evidencia internacional. La misma descarta vínculos entre el consumo de alimentos derivados de cultivos genéticamente modificados (OGM) y enfermedades.
El estudio, elaborado por investigadores de la Chosun University y la Seoul National University, revisó literatura científica y bases de datos de organismos como la OMS, GBD, GLOBOCAN, CDC y ECDC, aplicando análisis de tendencias y modelos de regresión Joinpoint para evaluar posibles cambios en la incidencia de enfermedades tras la introducción comercial de OGM.
Abarcando publicaciones entre 1996 y 2023 y series epidemiológicas de 1990 a 2020 en países como Australia, Brasil, China, India, Corea del Sur, Sudáfrica, España y Estados Unidos, los autores analizaron patologías como cáncer, alergias, toxicidad reproductiva y otras enfermedades crónicas.
Los resultados concluyen que no existe evidencia consistente de una relación causal entre el consumo de OGM y estas enfermedades, ni una coincidencia temporal entre su autorización comercial y aumentos en tasas de enfermedad. Incluso en meta-análisis, los patrones fueron heterogéneos y sin señales epidemiológicas robustas.
El documento señala que los cultivos genéticamente modificados, utilizados a gran escala desde mediados de los años noventa y hoy presentes en más de 200 millones de hectáreas a nivel global, se encuentran entre las tecnologías agrícolas más examinadas, y que la evidencia actual no respalda vínculos causales consistentes con enfermedades crónicas, según la recopilación de Chilebio.
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Fiscalía analiza denuncia por intervención equivocada en IPS Ingavi
Una denuncia penal por presunta negligencia médica fue presentada tras un grave hecho ocurrido en el IPS Ingavi, donde una paciente con diagnóstico de cáncer habría sido sometida a la extirpación de la mama incorrecta durante una intervención quirúrgica.
La abogada Gessy Ruiz Díaz, representante legal de la familia de Nancy Elizabeth Franco, de 62 años, señaló a la 1020 am que la denuncia apunta contra la médica María Paredes y su equipo, cuestionando tanto el procedimiento realizado como las condiciones profesionales en las que se habría llevado a cabo la cirugía.
Según indicó la representante legal, se tomó conocimiento de manera extraoficial de que la profesional habría obtenido recientemente su título de mastóloga, lo que, de confirmarse, abriría el debate sobre la responsabilidad institucional en la contratación y supervisión del personal médico.
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Por su parte, el fiscal Armin Echeguren, quien interviene en la causa, confirmó a la misma emisora que se trata de un caso en investigación por presunta mala praxis, y que actualmente se están analizando documentos y antecedentes para determinar posibles responsabilidades.
El agente del Ministerio Público también informó que, tras detectarse el error, se procedió a una segunda intervención quirúrgica inmediata con el objetivo de corregir la situación, en medio de un escenario de alta tensión para la paciente.
De acuerdo con los reportes, la mujer habría confrontado a la médica tratante al percatarse de lo ocurrido, evidenciando el impacto emocional y físico derivado del procedimiento.
El fiscal confirmó que la paciente ya fue dada de alta, mientras la investigación continúa su curso con el objetivo de esclarecer los hechos y establecer eventuales sanciones penales o administrativas en el caso.
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Agua, helio-3 y tierras raras, el portafolio de recursos que seduce a inversores espaciales
Ayer, 1 de abril, la NASA lanzó la misión Artemis II, enviando a cuatro astronautas a orbitar la Luna y allanar el camino para futuros alunizajes y bases permanentes. Con un costo acumulado de USD 93.000 millones y la participación de miles de expertos, el programa demuestra que la Luna ya no es solo ciencia sino un activo estratégico, con recursos como agua, helio-3 y minerales críticos que podrían convertirse en commodities del futuro.
Durante décadas, la Luna fue territorio exclusivo de la ciencia y la geopolítica. Hoy empieza a aparecer en el radar de los activos estratégicos del futuro. Con el regreso humano impulsado por NASA a través del Programa Artemis, y el interés creciente de potencias y empresas privadas, el satélite dejó de ser solo un destino y empezó a ser visto como una reserva potencial de recursos con valor económico real.
Si bien la idea, todavía, no es traer toneladas de minerales a la Tierra, el negocio, al menos en su primera fase, es más sofisticado: producir, procesar y vender recursos directamente en el espacio, reduciendo costos operativos y creando lo que analistas llaman economía cislunar.
El activo más rentable es el agua. Los estudios orbitales y las misiones robóticas confirmaron la existencia de hielo de agua en los polos lunares. Desde el punto de vista financiero, este hallazgo cambia todo ya que el agua puede transformarse en hidrógeno y oxígeno, es decir, combustible para cohetes.
Además, permite instalar estaciones de repostaje espacial y reduce drásticamente el costo de lanzar misiones desde la Tierra, por lo que vender combustible en órbita puede ser el primer negocio lunar rentable, incluso antes que cualquier minería de metales raros. El cliente no sería la Tierra, sino otras misiones espaciales, satélites, estaciones y viajes a Marte.
Helio-3, el gran descubrimiento. El regolito lunar está impregnado de helio-3, un isótopo casi inexistente en la Tierra. Su potencial es inmenso ya que sirve para combustible para reactores de fusión limpia (si la tecnología madura), aplicaciones en computación cuántica y criogenia avanzada.
Hoy no tiene mercado, pero si la fusión se vuelve comercial en las próximas décadas, el helio-3 pasaría a ser uno de los recursos energéticos más valiosos del planeta.
Tierras raras, titanio y silicio. Estos son insumos críticos para la economía tecnológica. La superficie lunar contiene concentraciones de tierras raras (REE), titanio, silicio, aluminio, todos materiales clave para la utilización en semiconductores, energías renovables, electrónica avanzada, industria aeroespacial.
La ventaja lunar no es la abundancia frente a la Tierra, sino la posibilidad de fabricar en el espacio estructuras, paneles solares, componentes y hábitats sin tener que lanzarlos desde el planeta, reduciendo costos logísticos de manera radical.
Platinoides: el tesoro de los cráteres. Muchos cráteres lunares contienen restos de asteroides ricos en platino, paladio e iridio.
Estos son metales de altísimo valor en mercados financieros terrestres. Sin embargo, el problema está en que hoy cuesta más traerlos que comprarlos, pero a medida que bajen los costos de transporte espacial, estos depósitos pasan de ser curiosidad científica a reserva estratégica potencial.
Desde una mirada estrictamente financiera, hoy no es rentable traer minerales lunares a la Tierra, pero esa no es la cuenta que están haciendo las agencias y empresas.
La ecuación real es: ¿Cuánto cuesta enviar una tonelada de material desde la Tierra al espacio vs. producir esa tonelada en la Luna? Y en esa cuenta, la Luna empieza a ganar.
Servicios y no minerales. Los analistas coinciden en que la primera economía lunar no será minera, sino de servicios. Esto quiere decir venta de combustible espacial, producción de materiales para infraestructura orbital, soporte a misiones interplanetarias, bases científicas y comerciales permanente.
Así como el litio, el cobre y las tierras raras se volvieron activos geopolíticos en la transición energética, la Luna empieza a perfilarse como la reserva de recursos para la economía espacial del siglo XXI.