El ex primer ministro japonés Shinzo Abe visitó hoy, tres días después de haber dejado el poder, el santuario sintoísta de Yasukuni, considerado por los países vecinos como un símbolo del pasado militarista del archipiélago.

La última visita de Abe a ese santuario, que rinde homenaje a los japoneses muertos en los conflictos desde el fin del siglo XIX, incluyendo a varios criminales de guerra, se remonta al 2013 y provocó airadas reacciones por parte de Pekín y Seúl, además de los reproches de Estados Unidos, pese a ser un aliado de Japón.

El ex primer ministro publicó una foto de él, vestido con un traje negro, caminando frente a la fachada de madera del templo, situado en el centro de Tokio, acompañado de un sacerdote sintoísta.

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“He venido a meditar al templo de Yasukuni y he informado a los espíritus de los muertos en combate de mi dimisión”, tuiteó el político.

Desde el 2013, Shinzo Abe se había abstenido de visitar el santuario de Yasukuni, aunque otros responsables políticos conservadores sí lo han visitado desde entonces, sobre todo el 15 de agosto, aniversario de la capitulación de Japón en la Segunda Guerra Mundial.

El santuario de Yasukuni honra a los 2,5 millones de japoneses muertos durante las guerras perpetradas desde el periodo Meiji (1868-1912), pero entre estos se encuentran responsables militares y políticos condenados por crímenes de guerra por un tribunal internacional tras la Segunda Guerra Mundial.

Shinzo Abe anunció a finales de agosto que pensaba dimitir debido a problemas de salud. Su sucesor, Yoshihide Suga, fue electo el miércoles por el Parlamento nipón.

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Fuente: AFP

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