Los contagios de coronavirus alcanzaron este lunes los 13 millones en el mundo, mientras la pandemia obliga a Estados Unidos a retroceder en su reapertura y avanza en América Latina y el Caribe, convertida en la segunda región en número de muertes. 

A nivel global, el COVID-19 ha causado además casi 570.000 muertes, según un conteo de AFP realizado con fuentes oficiales y el fin de la crisis sanitaria no se vislumbra cercana. La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió este lunes que el planeta no volverá a la normalidad en el futuro próximo. Estados Unidos sigue siendo el país más afectado, con más de 135.000 fallecidos y 3,3 millones de contagios. 

El avance imparable en la primera economía condujo este lunes al cierre de salones de restaurantes, bares y cines en toda California, además de iglesias, gimnasios, centros comerciales y salones de belleza en los 30 condados más golpeados del estado, incluido Los Ángeles. 

El retroceso se da en medio de un intenso debate sobre las medidas de restricción, incluida la reapertura de escuelas, entre autoridades políticas de distintas jurisdicciones. Las discusiones y la presión de la administración de Donald Trump por reanudar las actividades han impedido una respuesta coherente ante el avance del virus, que batió récords de contagios diarios en varios estados en los últimos días. 

Autoridades de Houston, la mayor ciudad de Texas, pidieron por ejemplo un nuevo confinamiento después de que se detectaran 1.600 nuevos casos en 24 horas. Pero el gobernador republicano del estado no cedió.

Un alza de casos “alarmante” en Colombia

Mientras, el COVID-19 golpea igualmente a América Latina y el Caribe, que con 144.847 muertos superó en cantidad de fallecimientos a Estados Unidos y Canadá (144.246), y se ubicó detrás de Europa (202.780).

Brasil es el país más afectado de la región y segundo del mundo, con 72.833 fallecimientos y cerca de 1,9 millones contagiados, entre los que está el presidente Jair Bolsonaro, reticente a medidas de confinamiento. Tampoco hay tregua en el resto de Latinoamérica, donde algunos países, como Colombia, revisan sus pasos de flexibilización.

Allí, unas 3,5 millones de personas regresaron este lunes al confinamiento, por un alza de casos "alarmante", según autoridades. Hasta el 23 de agosto, la capital, Bogotá, tendrá cuarentenas de 14 días por localidades (conjunto de barrios), cuando el balance oficial arroja 154.277 infectados y 5.455 fallecidos en el país.

En Bolivia, donde cinco ministros están contagiados además de la presidenta Jeanine Añez, el gobierno intervendrá hospitales y cementerios privados ante el riesgo de colapso de los servicios públicos sanitarios y mortuorios, anunció el gobierno.

En México, el presidente Andrés Manuel López Obrador dijo este lunes que el número de casos está estable o descendiendo en 23 de los 32 estados. "Ahora ya tenemos que ir saliendo a la calle", dijo, asegurando que los trabajadores informales necesitan hacerlo y llamando a los ciudadanos a cuidarse.

Los cierres se combinan con una flexibilización selectiva en Chile, donde se autorizó a 18 clubes de fútbol profesional a retomar los entrenamientos.

Perú superó este lunes los 12.000 muertos, dos días antes de la reanudación del transporte interprovincial terrestre y aéreo. Pese al impacto de la pandemia, prevé reabrir restaurantes el lunes próximo y reanudar visitas en la ciudadela de Machu Picchu el 24 de este mes.

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Sin ilusión cercana

Dada la situación en América Latina y retrocesos en Europa, la OMS desalienta sobre el regreso a la normalidad con una nueva alerta. ”El virus sigue siendo el enemigo público número uno, pese a que las acciones de muchos gobiernos y personas no lo reflejan”, dijo el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.

El jefe de la OMS volvió a instar a prevenir la transmisión del coronavirus con las pautas sanitarias conocidas, entre las que incluyó el uso de mascarillas, a lo que Trump cedió por primera vez públicamente el sábado.  

"Quiero ser franco con ustedes: no habrá un regreso a la normalidad en un futuro previsible", advirtió Ghebreyesus.

En España, los habitantes de Lérida y siete comunas circundantes en Cataluña (noreste) debían confinarse desde este lunes, pero un tribunal contradijo las medidas del gobierno regional. 

En respuesta, el presidente catalán, Quim Torra, dijo que emitirá un decreto ley para brindar cobertura jurídica a la norma. En este contexto de rebrote, varias regiones, como Cataluña y Baleares, decidieron reforzar la obligación de llevar mascarilla. Hungría, por su parte, prohibirá desde el martes el acceso de viajeros latinoamericanos, africanos y de la mayoría de países asiáticos y algunos europeos.

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Vuelta a restricciones

En otras zonas del mundo, también vuelven las restricciones, como en Sudáfrica, que reinstauró un toque de queda nocturno tras registrar unos 12.000 nuevos casos diarios en las últimas semanas. Marruecos siguió en la misma dirección, al cerrar Tánger. Igualmente, Filipinas confinó a 250.000 personas en Manila y Hong Kong impuso este lunes nuevas medidas para combatir el repunte. 

En el frente económico, por los confinamientos y la caída del petróleo, el Fondo Monetario Internacional degradó las previsiones de crecimiento de Oriente Medio a su nivel más bajo en 50 años. En promedio las economías caerán 5,7% este año, y hasta el 13% en países en guerra.

Fuente: AFP.


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