Jerusalén, Indefinido | AFP.
El embajador de China en Israel, Du Wei, de 57 años, fue hallado muerto este domingo en su residencia del barrio residencial de Herzliya, en las afueras de Tel Aviv, anunció un portavoz de la policía.
La policía abrió una investigación, precisó a la AFP una fuente israelí que pidió el anonimato, tras señalar que por el momento se desconocen las causas del fallecimiento del diplomático, cuya esposa e hijo no estaban en Israel con él.
Du Wei había sido embajador en Ucrania antes de asumir su cargo como máximo representante diplomático de China en Israel en febrero, según la biografía que aparece en la página internet de la embajada.
Su muerte se produce días después de la visita a Jerusalén del jefe de la diplomacia estadounidense, Mike Pompeo, quien exhortó a Israel, aliado de Estados unidos, a limitar las inversiones chinas en sectores estratégicos, según informaciones de la prensa.
Estados Unidos acusó implícitamente a China de esconder informaciones sobre la pandemia de covid-19 e incluso de tratar de piratear sus investigaciones de una vacuna.
En una tribuna publicada en el diario Jerusalem Post, el portavoz de la embajada china en Tel Aviv, Wang Yongjun, escribió que Mike Pompeo no había mostrado ninguna prueba sobre los "riesgos de seguridad" que suponían las inversiones chinas en Israel.
La cooperación chino-israelí es “ganador-ganador”, dijo entonces el portavoz chino.
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EE. UU. y China crean un canal diplomático para gestionar incidentes de IA
Estados Unidos y China abrirán un “canal de comunicación” para incidentes relacionados con la inteligencia artificial (IA), anunciaron ambas partes al término de una cumbre presidencial con pocos avances concretos. El presidente estadounidense, Donald Trump, y su homólogo chino, Xi Jinping, abordaron desde la IA y el comercio hasta la guerra en Irán, y confirmaron que se reunirán por tercera y cuarta vez este año en citas internacionales en China y Estados Unidos.
La inteligencia artificial, a la que Trump llama ahora “superinteligencia”, fue uno de los principales temas tratados durante la visita de Estado de tres días, que concluyó el viernes. Los dos países habilitaron un “Diálogo Estados Unidos-China sobre Superinteligencia (SI) para intercambiar opiniones sobre los riesgos y beneficios” de la IA, y acordaron establecer un “canal de comunicación bilateral” para incidentes, señaló la Casa Blanca.
Según Washington, los líderes acordaron emplear el término SI en lugar de IA. Su próxima reunión está prevista para noviembre. Los medios estatales chinos confirmaron la creación de la línea directa sobre IA en un informe publicado el sábado. Poco antes de la cumbre, Trump había dicho que prefería dejar la IA “exactamente donde está”, en alusión al avance en la investigación en ese sector.
Xi adoptó un tono más mesurado y abogó por que Estados Unidos y China lleven “una relación sin conflicto ni confrontación”, así como por mantener la IA bajo “control humano”.
“Muy positiva”
La visita de Xi a Washington estuvo marcada más por el boato y la ostentación que por la sustancia. No obstante, la Casa Blanca informó de acuerdos alcanzados, como el compromiso de China de importar al menos 10 millones de toneladas de carbón de Estados Unidos en 2027 y 2028. Además, ambos países acordaron un trato arancelario más favorable para 30.000 millones de dólares en “bienes no sensibles”.
Durante un breve recorrido por los Archivos Nacionales en Washington, donde se conservan, entre otros documentos, la Declaración de Independencia y la Constitución estadounidense, Trump indicó a los periodistas que había hablado con Xi de Irán, aliado de Pekín.
Preguntado sobre posibles avances en la reapertura del estrecho de Ormuz, crucial para el flujo mundial de petróleo, respondió: “Creo que nos va a ir muy bien”.
“Creo que hemos logrado avances enormes, fue muy positiva para ambos países”, declaró Trump a los periodistas al resumir la cita con Xi.
APEC y G20
El anuncio de que los dos líderes mantendrían su diálogo fue quizá el mayor resultado tangible para ambas partes. Ambos confirmaron que volverían a encontrarse en la cumbre de APEC en Shenzhen, China, en noviembre, y en el foro del G20 en el resort Doral de Trump en Miami, en diciembre. Xi había declarado el jueves que Washington y Teherán debían resolver sus diferencias “lo antes posible” mediante la negociación, según la agencia estatal Xinhua.
Trump desplegó toda la pompa durante la visita de Xi, a quien agasajó con un banquete de Estado al que estaban invitados, por la parte estadounidense, los directivos de las mayores empresas, con especial atención al sector tecnológico.
Por la parte china, solo estuvo presente una reducida delegación de diplomáticos.
Otro resultado de esta visita de Estado fue el anuncio de la próxima llegada al zoo de Atlanta (sur) de dos pandas, emblemáticos de la diplomacia china.
“Prudencia”
Xi pidió a Washington “prudencia” respecto a Taiwán, que China considera parte de su territorio, mientras que Estados Unidos apoya militarmente a la isla. También abogó por una “coexistencia pacífica” entre las dos principales potencias mundiales, enfrascadas en una feroz rivalidad militar, tecnológica, diplomática y estratégica, y consideró que su paso por Washington había añadido “nuevo contenido” a la relación bilateral.
Los dos dirigentes, Trump en particular, quisieron proyectar una imagen armoniosa durante su encuentro.
El multimillonario, de 80 años, se trasladó al aeropuerto para recibir en persona a su huésped el miércoles.
En un video difundido por la Casa Blanca se le ve también mostrar al dirigente chino un retrato de ambos colgado no muy lejos del Despacho Oval.
El gesto le valió al presidente estadounidense renovadas acusaciones de sus opositores por su cercanía con dirigentes autoritarios.
La visita del presidente chino coincidió con una aguda crisis con la prensa, luego de que Trump ordenara la semana pasada bloquear el acceso a la Casa Blanca a tres medios, entre ellos CNN. Solo dio marcha atrás tras una decisión judicial y la movilización de otras grandes cadenas estadounidenses.
Fuente: AFP.
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Xi Jinping pide a Trump una relación sin conflictos entre China y EE. UU.
El presidente chino Xi Jinping, recibido este jueves con toda pompa por parte de Donald Trump, aprovechó su visita a la Casa Blanca para abogar por la coexistencia pacífica entre Washington y Pekín, sin dejar de marcar los límites de China respecto a Taiwán. Ante un presidente estadounidense que aseguró haber construido con él una relación de “gran amistad”, el dirigente chino mantuvo un tono más sobrio.
Xi Jinping pidió a su par estadounidense “mantener una relación sin conflicto ni confrontación” entre ambos países, durante una declaración a la prensa. “Nuestras dos fuerzas armadas deben mantener un diálogo regular y mejorar los mecanismos de comunicación y prevención de crisis”, propuso.
Xi pidió a Washington y Teherán que resuelvan sus diferencias “lo antes posible” mediante la negociación, según declaraciones difundidas por la agencia estatal Xinhua mientras ambos líderes se reunían en la Casa Blanca. China, aliada de Irán, sufre las repercusiones del conflicto desencadenado por el multimillonario republicano, que ha provocado la disparada del precio de los combustibles.
El mandatario chino también lanzó una advertencia sobre el espinoso asunto de Taiwán, instando a Washington a actuar con “prudencia” respecto a su independencia, según la misma fuente.
China reclama esta isla autónoma como parte de su territorio, mientras que Washington apoya militarmente a Taiwán, aunque sin reconocerlo como Estado soberano.
IA bajo “control humano
La visita de Estado tuvo su momento culminante con un banquete de gala al que asistieron los jefes de grandes multinacionales estadounidenses, como Amazon, Meta, Apple, Google, Nvidia, Tesla y OpenAI.
Para Xi Jinping, tanto Pekín como Washington tienen “la capacidad y la responsabilidad” de desarrollar la inteligencia artificial bajo “control humano”.
Poco antes de la cumbre, en redes sociales, Trump había reiterado: “Quiero dejarla exactamente donde está”, en alusión a la investigación en este sector.
En la IA, Trump es partidario de mantener lo que considera ventaja estadounidense. El republicano se muestra contrario a la petición de los patrones de las principales firmas de la IA, como Anthropic y OpenAI, de crear un marco regulatorio ante el vertiginoso avance de sus propias investigaciones.
Once años después
En los brindis del banquete de gala, Trump abogó por un “futuro de armonía” para ambos países. “El presidente Xi y yo mismo comprendemos que representamos sistemas diferentes, pero que los lazos entre nuestros pueblos perduran”, dijo.
En las afueras de la Casa Blanca, centenares de manifestantes pedían “libertad para el Tíbet” o para los presos políticos chinos.
La última vez que Xi y su esposa Peng Liyuan celebraron una visita de Estado a Washington fue en 2015.
Trump ofreció una fastuosa recepción a Xi Jinping y a su esposa, con banda musical en trajes de época, exhibiciones de militares de gala y un sobrevuelo de aviones de combate.
El dirigente republicano, deseoso de dar un toque más personal a la visita, invitó al presidente chino a admirar la inmensa plataforma para helicópteros que mandó instalar en la Casa Blanca.
Xi es “experto en piedra, entre muchas otras cosas, y le encanta el buen granito” lanzó a la prensa Trump, junto su invitado.
China y Estados Unidos decidieron prolongar la tregua comercial, después de una escalada de aranceles iniciada por Trump.
Pekín había replicado con sus propias tasas, y ambas potencias decidieron congelar la situación.
Esa suspensión se prolonga dos meses, hasta el 10 de enero, anunció el secretario del Tesoro, Scott Bessen, la víspera tras la llegada de Xi.
La visita de Xi concluirá el viernes por la mañana, con un té para ambas parejas presidenciales y una visita a los Archivos Nacionales, donde se encuentra la Declaración de Independencia de Estados Unidos.
Fuente: AFP.
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Trump recibe a Xi en EE. UU. y acuerdan extender la tregua comercial hasta enero
El presidente chino Xi Jinping comenzó una visita de Estado de tres días en Washington, donde sostendrá amplias discusiones sobre inteligencia artificial y la guerra en Irán, en medio de la prórroga de la tregua comercial con Estados Unidos. En un gesto excepcional, el presidente Donald Trump y su esposa Melania recibieron a Xi y a la primera dama china al pie del avión en la base Andrews, en las afueras de la capital.
Cuando Trump visitó Pekín en mayo fue recibido por el vicepresidente chino. “Creo que fue un gran primer contacto, creo que lo apreciaron”, comentó Trump a periodistas en la Casa Blanca tras la ceremonia de recepción. Al tiempo que se cumplía el protocolo, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, anunció que Washington y Pekín acordaron una prórroga hasta enero de su tregua comercial.
El acuerdo de “distensión económica” terminaba el 10 de noviembre, pero se extenderá “hasta el 10 de enero”, agregó En el acuerdo, ambas partes aceptaron reducir los aranceles mutuos y que Estados Unidos extendiera ciertas exenciones arancelarias. Hace más de diez años que un líder chino no protagoniza una visita de Estado en la capital estadounidense, y Trump lo agasajará con un espectáculo aéreo militar y el tradicional saludo con 21 cañonazos.
“Nuestros dos países deben ser socios más que rivales”, expresó Xi según declaraciones escritas publicadas por la agencia estatal Xinhua. “Los pueblos chino y estadounidense han disfrutado de intercambios amistosos de larga data, y nuestros intereses están profundamente entrelazados”, añadió.
Espinosos asuntos
Se espera que los líderes aborden una serie de espinosos asuntos encabezados por la guerra abierta en Oriente Medio y los temores sobre el vertiginoso desarrollo de la inteligencia artificial (IA). Pero, dado que China y Estados Unidos compiten por la supremacía en IA, hay pocas expectativas de que se alcance algún acuerdo.
En las conversaciones preliminares del domingo entre Bessent y su homólogo chino, He Lifeng, se abordó la creación de un canal de comunicación para las preocupaciones sobre la IA.
“Me alegra la perspectiva de mantener intercambios profundos con el presidente Trump sobre las cuestiones fundamentales que atañen a nuestras relaciones bilaterales y a la situación mundial”, declaró Xi en un comunicado publicado por la agencia oficial de noticias china Xinhua.
Jonathan Czin, del Instituto Brookings, declaró a la AFP que las expectativas de resultados concretos de la reunión eran bajas. Los analistas señalan que China ya ha empezado a mirar más allá de Trump, cuyo segundo mandato termina a principios de 2029.
“Dictador opresivo”
La fastuosa bienvenida de Trump a Xi ha despertado críticas de los sectores más duros frente a China dentro de su propio partido, especialmente en medio de informes de que Pekín suministró a Irán información de inteligencia para ataques contra tropas estadounidenses.
“Nuestro comandante en jefe debe tener presente que su invitado es un dictador brutal, no elegido y opresivo”, declaró el senador republicano Roger Wicker, presidente del poderoso Comité de Servicios Armados del Senado.
“Los líderes de las dos principales potencias armamentísticas deben hablar”, replicó el secretario de Estado, Marco Rubio, ante periodistas.
El subsecretario de prensa de la Casa Blanca, Taylor Rogers, afirmó a la cadena estadounidense Spectrum News: “El presidente está haciendo lo que es mejor para nuestros intereses nacionales en este caso”.
Para Trump, la visita de Xi es también una oportunidad para centrarse en la pompa en lugar de en los problemas internos, donde el efecto de la guerra con Irán sobre los precios del combustible ha hecho que su índice de aprobación caiga en picado antes de las elecciones legislativas de noviembre.
Los presidentes estadounidenses rara vez se desplazan al aeropuerto para recibir a líderes extranjeros, aunque Trump también dio la bienvenida en la pista al presidente ruso Vladimir Putin en Alaska, el año pasado.
Se cree que las últimas recepciones de este tipo en Andrews —aparte de las visitas papales— fueron la bienvenida de John F. Kennedy al primer ministro británico Harold Macmillan en 1962 y la de Dwight D. Eisenhower al líder soviético Nikita Jrushchov en 1959. La visita de Xi concluirá el viernes por la mañana, con un té para ambas parejas presidenciales y una visita a los Archivos Nacionales, donde se encuentra la Declaración de Independencia de Estados Unidos.
Fuente: AFP.
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Alliana con embajador Mekel: Paraguay e Israel ratifican alianza y agenda de cooperación
El presidente de la República en ejercicio, Pedro Alliana, se reunió con el embajador de Israel en Paraguay, Amit Mekel. El encuentro se dio este miércoles en Mburuvicha Róga, donde ambos abordaron sobre el fortalecimiento de los lazos de amistad y cooperación entre Paraguay e Israel.
“Conversamos sobre los lazos de amistad que unen a nuestros países y la importancia de seguir fortaleciendo la cooperación entre Paraguay e Israel. Gracias por la visita, querido embajador”, fueron las expresiones del presidente en ejercicio a través de sus redes sociales.
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Paraguay e Israel impulsan proyectos conjuntos enfocados en la innovación tecnológica, la gestión eficiente del agua, la agricultura y la ciberseguridad, entre otros proyectos. Los lazos de amistad se vienen consolidando desde hace varios años, principalmente con la postura del Gobierno paraguayo de apoyo al Estado de Israel.
Paraguay también mantiene un fuerte apoyo a Israel en el escenario internacional y en los diversos espacios y organismos internacionales. posicionamiento que es muy valorado por el gobierno israelí.